sábado, 22 de abril de 2017

Anatomía de unos cuantos jueces

Como decía Correa ante el tribunal que lo juzga, respecto al tiempo que había ocupado en la sede del PP, yo he pasado más horas entre los jueces que entre mi propia familia, porque han sido más de 50 años trabajando ante los tribunales.
De modo que sé muy bien qué es un juez y cómo son los jueces porque aunque cada uno de ellos es de su padre y de su madre, todos tienen algo en común, lo esencial, tiene por objeto de su actividad profesional hacer justicia, casi “na”.
Yo no sé ustedes, pero yo sí que creo a machamartillo en la máxima de que la función crea el órgano, de modo que cada uno de ellos acaba siendo una especie de máquina de administrar justicia y eso es precisamente lo que hacen en los asunto que políticamente son indiferentes.
Pero ese genio que en lo suyo fue Franco dijo aquello de que lo había dejado todo atado y bien atado y a las pruebas me remito, a pesar del tiempo que hace ya de que el viejo dictador se fue su régimen sigue por aquí intacto.
Porque lo que el franquismo imperante ha hecho es seguir al pie de la letra la máxima de Lampedusa, es preciso que todo cambie para que todo siga igual y así, ha ido introduciendo paulatinamente reformas sólo teóricas que modificaban sólo en la superficie el "statu quo" de las cosas.
Fraga, el máximo artífice del mundo en que vivimos, nos legó una constitución que, si se lee aprisa, parece perfecta pero que la práctica ha demostrado que no sirve para nada que no sea perpetuar el franquismo.
El viejo zorro sabía muy bien que en el mundo moderno todo no es más que apariencia por lo que estableció una administración de justicia que sólo era un remedo de otras europeas pero que, en el fondo, no era sino un apéndice absolutamente sumiso del poder ejecutivo que los elegía, los pagaba, los premiaba o los expulsaba de la carrera judicial a poco que se desviaran de las normas inexorables que la regían.
Pero, en el fondo, los jueces son hombres, como todos los demás, y, por ende, no pueden sustraerse al imperio de sus propia pasiones.
Es por ello que a Franco, Fraga y sus acólitos que se han pasado la vida machacándonos con eso de que la verdad sólo es aquella que al final de un proceso establezcan los jueces, a veces , muy pocas veces, pero de vez en cuando, les sale el tiro por la culata ya que uno de estos jueces los pone a parir.
Pero son casos aislados que se puedne contar con los dedos de una mano: Garzón,Elpidio, Ruz, Bermúdez, Eloy Velasco....
Y, si examinamos, la historia de cada uno de ellos, vemos que se trata, como su propio número indica,  de casos absolutamente excepcionales.
Garzón inició su carrera política dela mano de Felipe González y cuando comprobó que éste no lo hacía ministro de Justicia o de Interior, abandonó abruptamente la política, volvió a su juzgado de la Audiencia Nacional y no paró a hasta que metió en la cárcel a Barrionuevo y medio ministerio de Interior. Luego, con el PP, pensó que todo iba a ser igual y se atrevió a abrir procedimientos contra el franquismo y se fue a la puñetera calle.
Elpidio hizo algo semejante, era un tipo brillante, muy prometedor, que confundió el culo con las témporas y creyó que le iban a consentir que se metiera con uno de los amigos de Aznar y se atrevió a meter en la trena ni más ni menos que a Blesa, total que siguió los pasos de Garzón, aunque,ahora, la historia le dé la razón y el amiguísimo de Anar, si Dios no lo remedia, acabara en la cárcel.
Ruz parece un tipo normal que tuvo la desgracia de que le tocara por el turno de reparto de los asuntos ni más ni menos que el caso Bárcenas, ha hecho no lo que ha podido sino aquello a lo que se ha atrevido ya que pudo llevar a Rajoy, basándose en sus célebres mensajes a su tesorero y amigo, si no al banquillo de los acusados sí al de los testigos como ahora vemos que puede hacerse.
Bermúdez tuvo los santos cojones de establecer como verdad judicial, en contra de lo que le interesaba al PP, que los atentados de Atocha no los hizo Eta sino un puñado de terroristas musulmanes, total que ha sido desterrado a París como juez de apoyo de no sé qué.
En cuanto al juez Eloy Velasco, no cabe duda de que los tiene pero que muy bien puestos ya que está sacando con todo el valor del mundo toda la mierda que puede de esa organización criminal que es el PP, aguantando a pie firme todos los intentos que éste hace para acabar con él por las buenas o por las malas, ascendiéndole o trasladándole, pero él parece que no se va a ir hasta que no haya desatado unas cuantas cosas más de las que tan bien habían atado Franco y su fiel monaguillo, Fraga.

sábado, 8 de abril de 2017

El gobierno de los ventrílocuos

Pedro Antonio Sánchez (d) y Fernando López Miras. Efe
Me rindo.
Aristóteles, en su Metafísica, presenta la siguiente formulación del principio de no contradicción: «es imposible que, al mismo tiempo y bajo una misma relación, se dé y no se dé en un mismo sujeto, un mismo atributo»
Según Allan Bloom, la primera declaración explícita conocida del principio de no contradicción se da en La República de Platón donde el personaje Sócrates dice, "es claro que la misma cosa no estará dispuesta al mismo tiempo a hacer o sufrir cosas contrarias con respecto a lo mismo y en relación al mismo objeto". (Wikipedia).
Son absolutamente geniales, taumatúrgicos, capaces de vencer casi sin esfuerzo el principio de contradicción puesto que han conseguido que algo sea y no sea al propio tiempo, porque, lo queramos o no, Pedro Antonio Sánchez, en adelante PAS, se ha ido y no se ha ido en el mismo lugar y al propio tiempo, exactamente cumpliendo al pie de la letra dicho principio puesto que PAS, el presidente de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia por el PP, ha logrado lo que hasta ahora no había conseguido nadie, dimitir, irse de dicho cargo levemente empujado por el sr. Maíllo, el alter ego de Rajoy para los cometidos desagradables, pero, al propio tiempo quedarse en el mismo, Dios sabe por cuánto tiempo, puesto que su teórico sustituto no es sino su criatura política que, según propia confesión, se había pasado toda la mañana del día de autos llorando porque su jefe espiritual de toda la vida tenía que hacerle un pequeño sitio en el sillón del trono para que él, el llorón, pudiera sentarse junto a su idolatrado jefe y hacer como que es, el llorador desconsolado, el que realmente gobierna.
De modo que tal como dijo el sustituto,  al tomar posesión de ese trozo de sillón del trono que su amado jefe le había dejado, para que no quedara duda alguna de la situación, que el gobierno de la Comunidad murciana seguiría siendo el de PAS y que él, el sustituto, no sería sino una especie de fantasma o muñeco del ventrílocuo.
Y, mientras tanto, ese funambulista que es Albert “Primo de” Rivera se pasea orgulloso por la piel de toro, proclamando que le ha ganado otra batalla a Mariano Rajoy, mientras el gallego sonríe sardónicamente.

domingo, 2 de abril de 2017

El patio de Monipodio

El Patio de Monipodio - La Opinión de Murcia

¿Qué tuvo que pasar en en el mundo para que se extinguiera un pedazo de animal como el "tiranosaurius rex"?
¿Qué tiene que pasar aquí, en Caspaña, para que se extinga esa raza de animales depredadores que de tal manera nos aflige?
Cada día que pasa, por lo menos, un escándalo nuevo se suma al montante casi increíble de cínicas maniobras con las que esta gente nos asombra.
Ahora, dos señoritos andaluces compiten bravamente por bien quién mea más lejos.
Zoido, el ministro de Interior, al que tengo el disgusto de conocer personalmente y al que invité a comer después de que me tildara de gitano porque quise pactar con él un artículo de la LEC vigente, allá por el año 2.000, ha querido rodearse aquí de la "guardia de corps" que tenía en Sevilla, donde fue alcalde hasta hace poco.
Y ha elegido para uno de los puestos de máxima confianza, la DIRECCIÓN GENERAL DE TRÁFICO, DGT, a un tal Serrano que, a lo que parece, mejora al original en cuanto a la categoría de animal prehistórico.
Han de tener en cuenta ustedes que Andalucía no vive en el mundo de hoy. Allí, no sólo piensan que cualquier tiempo pasado fue mejor sino que actúan de acuerdo con este principio. O sea que se niegan rotundamente a elegir para su propio gobierno no sólo a las gentes honradas, que las hay, sino que ni siquiera puedan parecerlo porque allí prefieren vivir continuamente en el patio de Monipodio.
Pero errará todo el que piense que lo que sucede en Caspaña es mejor. 
Todas las comunidades autónomas del PP no son sino laboratorios en los que se ensaya y perfila el "modus operandi" de la casa Central del PP, que hoy ocupa plenamente no sólo el Consejo de Ministros sino también  el Boletín Oficial del Estado, de modo que lo que ocurre aquí, a nivel nacional, no es sino el resultado de todo lo que se ha ensayado una y otra vez, hasta que ha salido perfecta la prueba, así que si esto es lo que se han atrevido a montar aquí, en Madrid, imagínense ustedes lo que habrán sido capaces de urdir allí, en Sevilla, esta pareja.
Porque hay que tener muy poca vergüenza, ninguna, en realidad, para organizar un tejemaneje como éste con un piso de la Guardia Civil, de ese cuerpo que está sacando a la luz todas las corrupciones del país, para convertirlo en un apartamento de lujo, con teléfono incluso en el propio wáter, previa visita al mismo del Sr. Serrano, a fin de que sobre el terreno, indique personalmente las mejoras que solicita, relacionarlas, presupuestarlas y adjudicarlas, haciendo constar, sin reparo alguno, para quién y para qué se mejora de tal manera el piso situado en uno de esos pabellones de la Guardia Civil.
Y lo peor es toda la publicidad que ha recaído sobre el asunto, uno de los más ventilados de los últimos tiempos, publicidad que aguantan tanto el ministro como el director general, como si la cosa no fuera con ellos.
A todo esto, el referido director general está cobrando dietas en su lugar de residencia como si se hallara en comisión de servicio.
Y no pasará nada, ya lo verán. Rajoy no va a permitir que en este caso, como en el del ministro Soria, la verdad y la justicia se cobren otras buenas piezas por mentir, incluso en el Congreso, con el mayor descaro del mundo.

miércoles, 22 de marzo de 2017

El derecho penal del enemigo y la legislación "ad hoc"




Montesquieu no hizo en su El espíritu de las leyes sino desarrollar la vieja idea que Sócrates y Platón plantearon en sus famosos diálogos sobre “qui custodiat custodes”, “¿quién vigila a los vigilantes”?

De lo que se trataba, de lo que se ha tratado siempre, por todos los autores políticos dignos de tal nombre, es de limitar ese poder omnímodo al que parece ser que por naturaleza tienden todos los gobernantes.

Porque el problema principal de toda gobernanza es que el poder, que tiende por su propia naturaleza a crecer y abusar, no llegue, por ejemplo, a estas hipertrofias que ahora disfrutamos.

Pero la dificultad ingente que la limitación del poder engendra es que supone alguien, que, lógicamente tiene que estar por encima de él, dicida reglamentar su funcionamiento.

Y aquí viene la pregunta de los maestros: ¿quién le dicta normas a los que tienen como misión principal crear la normativa de los Estados?

El problema tienen tanta enjundia que ha dado origen a frases memorables para describir o denominar a este Derecho que embrida a los supremos sujetos de Derecho públco:

“Derecho penal del enemigo”, cuando los ciudadanos tienen que defenderse de un derecho punitivo creado por aquel que tiene todo el interés del mundo en condenarlos; derecho creado “ad hoc”, el derecho creado por y para condenar un hecho o a un ciudadano, único, legislado, pues, a propósito del caso o del sujeto en cuestión.

No podemos relatar aquí y ahora todos los intentos que los grandes pensadores políticos de la historia han llevado a cabo con el propósito de someter al Derecho a los que tienen la función de crearlo, pero sí detenernos en este camino que no sólo parece interminable sino que, en realidad, lo es, que va desde la más inicua de las injusticias, aquélla que comenten los poderes públicos para favorecer a quienes lo ostentan o representan, en el más famoso de todos ellos, Montesquieu, quien en su “L’esprit des lois” estableció de una manera filosófica y sistemática esa división de poderes sin la que es absolutamente imposible que un moderno Estado democrático funcione.

Todo esto a propósito de esas condenas que se acaban de dictar contra Artur Mas y Francesc Homs.

El legislador, que en este caso concreto era también el poder ejecutivo, viendo que no podía frenar de ninguna otra manera el proceso independentista catalán, aprovechando su mayoría absoluta en el Congreso, aprueba unas normas que establecen que las sentencias, o advertencias, del Tribunal Constitucional son ejecutivas “per se”, es decir, sin necesidad de que su vigor legislativo sea amparado por leyes sustantivas penales del propio Congreso.

O sea que, en los procesos de Mas y de Homs, nos hallamos en presencia de casos clarísimos de Derecho penal del enemigo o legislación específicas para casos “ad hoc”, prohibidos por la auténtica justicia, desde tiempos inmemoriales.

Pero los sabios españoles, que son muchos y muy sabios dicen que la democracia es el imperio de la lay, aunque ésta sea como ese engendro de la llamada Ley Mordaza, por lo que lo democrático es cumplir las leyes, olvidando que democracia viene de “demos”, pueblo, y “kratos”, poder, poder del pueblo, de modo que lo importante, democráticamente hablando, es lo que ordene el pueblo no sus gobernantes y legisladores, así que no se puede condenar a la gente por haber puesto las urnas para que un pueblo exprese lo que quiere ser de mayor, digan lo que digan esos legisladores que parece, así, a primera vista, que no merecen tal nombre.
Porque es que, además, parece que esto es lo que dice la justicia que,  Ulpiano, el viejo jurisconsulto romano definió como “honeste vivere, alterum non laedere, suum cuique tribuere”, o sea, vivir honestamente, no dañar a otro y dar a cada uno lo suyo, si quiere irse a otro país o que su país sea distinto del nuestro, pues lo dejamos que haga lo que tanto desea y en paz.

Pero, luego, que no nos vengan con reclamaciones.  

viernes, 17 de marzo de 2017

Mis discrepancias con Almudena Grandes

... en Vano: La caza del gay: Vargas Llosa, entre el cielo y el infierno
Acabo de leer un artículo en el que la genial escritora dice literalmente:”He experimentado una variante compleja de ese fenómeno en varias ocasiones, la más reciente al saber que el escritor a quien más admiro en mi propia lengua, factor que eleva la admiración al cuadrado, ha declarado que Podemos representa la principal amenaza para la libertad y la independencia de los periodistas españoles desde la Transición, con la única posible excepción de ETA. No es la primera vez que las opiniones de un sabio me parecen simples ocurrencias”.
Sé que me salgo claramente del tiesto pero es que, a pesar de la inmensa admiración que siento por ella, casi tanta como la que experimento por su compañero Luis García Montero, no basta para contener el profundo rechazo de lo que ella, por lo menos, espero que él no, dice que experimenta por Mario Vargas Llosa.
Yo no voy a ponerme ahora a discutir la calidad literaria de Varguitas, como lo llamaban sus compañeros de redacción en Perú, como él mismo nos ha contado en La tía Julia y el escribidor, como tampoco discutiré jamas la calidad de Celine uno de los peores fascistas que ha alumbrado la literatura, por muy bueno que fuera el jodido escribiendo y profundizando en los oscuros entresijos del alma humana, pero distingo muy claramente entre un artista más o menos admirable como tal y un individuo claramente despreciable como persona.         
No conozco ningún valor de Vargas Llosa como ser humano, aparte de escribir como los ángeles, pero es que eso es, para mi, un valor absolutamente secundario, y, si me apuran, ni siquiera es un valor porque él no lo utiliza adecuadamente   para mejorar la condición humana.
Todo lo que yo conozco de este hombre sólo busca su enriquecimiento personal o aumentar la cantidad de placer que puede extraerle a su propia existencia.           
Y ninguno de estos objetivos, habiendo tanta gente sufriendo lo indecible, es, para mi, un valor estimable.
Lo siento, Almudena.

domingo, 12 de marzo de 2017

Sobre el Tribunal Constitucional, tal como lo ha configurado Rajoy


Descubre el Tribunal Constitucional

Hace ya algún tiempo, uno de mis brazos, no sé si el derecho o el izquierdo, pero da igual, me pedía mi opinión sobre lo que estaba pasando en el Tribunal Constitucional y yo le contesté por aquí:

“Pero lo que hoy “me manda hacer eddie”, no es ni mucho menos una tarea fácil, porque el derecho constitucional es tan duro que por ahí andan atareados los mejores cerebros en la materia, tratando de encontrar la salida a ese “impasse” que, como hemos visto, se produce en nuestro país con motivo de la investidura de un nuevo, o el mismo, presidente de Gobierno.

La Constitución ha sido denominada por algunos “ley de leyes”, lo que quiere decir que todas las leyes han de respetar dicha norma suprema.

Pero, para ello, sería, sobre todo, imprescindible, que ella se respetara a sí misma.

¿Lo hace? 

Yo he respondido ya varias veces a esta pregunta negativamente.

Y no lo hace porque todos los gobiernos que han habido hasta la fecha, la han utilizado para imponer a los otros partidos políticos aquello que no podían imponerles por las buenas.

En este sentido, el PP ha sido un maestro, como en todo, de la tergiversación y la manipulación.

Decía el famoso Conde Romanones, varias veces ministro de los gobiernos de aquella vieja España monárquica que hoy vuelve por sus fueros, refiriéndose a la Cortes: “dejemos a los diputados que hagan las leyes, que, luego, lo arreglaré yo todo haciendo sus reglamentos”.

El PP aprendió del famoso conde la lección y ha dicho “sotto voce”, para que no se enteren los que no se quieren enterar: “1º, yo, haré lo necesario para dominar las Cortes y, por lo tanto, la tarea de hacer las leyes, como por ejemplo, ésa que han dado en llamar “Mordaza”, y, luego, me apoderaré de tal modo del Tribunal Constitucional, que éste no será sino el patio trasero del salón en el que se celebran los Consejos de ministros”.

Y así ha sido. Desde el primer momento, y ante la actitud pasiva de los demás partidos, el PP ha hecho todo lo que tenía que hacer y más, para tener siempre, siempre, siempre, mayoría absoluta en dicho tribunal.

De modo que, cuando el PP, por lo que sea, no puede legislar en las Cortes en primera instancia, impugna la ley que le molesta ante el TC y éste, sumisamente, le arregla el asunto como el PP quiere.

Esto es un escándalo tal que se ha hecho famoso en todo el mundo mundial.

De manera que las Cortes promulgan leyes que capacitan a este ¿tribunal? para hacer lo que le dé la gana, de modo que en este desdichado país todo está preparado para que siempre gane el PP.

Porque lo que van a conseguir ahora es que un tribunal que por su concepción y regulación nunca fue pensado para que fuera un tribunal ejecutivo de sus propias decisiones, ahora, sí, ahora, un tribunal pensado y creado como órgano meramente doctrinal, encargado solamente de decir lo que es o no constitucional, ahora podrá poner sus propias manos a hacer lo que a Rajoy u otro pepero le convenga sin tener que esperar a que otro tribunal de autentica instancia tenga que tramitar y llevar a efecto las sentencias y resoluciones que hasta ahora creaban doctrina constitucional pero que no eran susceptibles de ejecución por el mismo tribunal, por lo que han terminado por darle la razón a Alfonso Guerra cuando dijo aquello de que Montesquieu, el creador de la teoría de la división e independencia de los poderes del Estado, no sólo estaba muerto sino también enterrado.

Dicho de otro modo, mis queridos amigos. El PP ha convertido el TC, la luz que debería iluminar toda la justicia española con excelsas construcciones teóricas de los más altos conceptos jurídicos en  un juzgado más que hace guardia, en una callejuela perdida de una ciudad española más.

No sé si he cumplido tu mandato, tal como querías, eddie.

Hoy, todas las agencias de prensa, traen, más o menos, la siguiente información sobre la consulta que, con su gran instinto para lo noticiable, eddie nos planteaba:

Varapalo del Consejo de Europa a la reforma del Constitucional de Rajoy
La Comisión de Venecia rechaza que el tribunal pueda suspender cargos públicos porque atenta contra su neutralidad

Este organismo consultivo no recomienda otorgar ese poder aunque admite que no contradice "los estándares europeos"La atribución de la responsabilidad total y directa de la ejecución de las sentencias al propio tribunal debería reconsiderarse a fin de promover la percepción del tribunal como un árbitro neutro, como el juez de las leyes", se puede leer en el documento del Consejo de Europa. "Para cualquier medida ejecutiva, el tribunal no debería actuar de motu proprio sino bajo requerimiento de las partes", sugiere. El informe definitivo, que no es vinculante, se hará público el lunes."Una gran noticia: Europa, por primera vez, planta cara a España", ha escrito el 'president', Carles Puigdemont, en Twitter.Pese al revés para el PP, la CV, el órgano consultivo del Consejo de Europa en materia constitucional, concluye que aunque "no recomienda atribuir tales poderes" al tribunal, ante "la ausencia" de una filosofía común, la reforma "no contradice" los "estándares europeos". Y los expertos recuerdan que en los casos en que un representante público "se niega a ejecutar las sentencias, está violando los principios del imperio de la ley, la separación de poderes y la coopeación leal entre los órganos estatales".A estas conclusiones se aferra el Gobierno, que a través del secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, José Luis Ayllón, ha respondido a Puigdemont que el dictamen avala la "legitimidad" de unas medidas que impiden que "algunos caraduras se salten la Constitución y se salgan con la suya".UN PODER EXCEPCIONAL EN EL CONTEXTO EUROPEOLa Comisión ve "legítimo" tomar medidas "para asegurar el cumplimiento" de las sentencias, pero no cree que sea positivo otorgar esa responsabilidad al TC. De hecho, dice que en derecho comparado la fórmula vigente en España es "la excepción". "Por lo general esta tarea se atribuye a otro poder estatal", avisa. En las alegaciones que el Gobierno envió a la CV, el Ejecutivo se escudó en que el Constitucional de Alemania y el de Austria cuentan con herramientas similares.El Gobierno central presentó la reforma justo antes de las generales del 2015 y cuando Mas empezó a defender la declaración unilateral de independencia.Rajoy impulsó estos cambios en octubre del 2015, cuando tenía mayoría absoluta, y cuando el entonces 'president' Artur Mas empezó a defender la declaración unilateral de independencia. La iniciativa legal fue presentada en plena precampaña por Xavier García Albiol. "Respetamos el informe, pero estamos tranquilos", dijo Albiol este sábado.La opinión de la Comisión fue requerida por la Comisión de Control de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, que había recibido una queja por la reforma. Fuentes de la CV no han querido desvelar quién la planteó.EL ESTADO DE EXCEPCIÓN Y DE SITIOEste episodio protagonizado por el Consejo de Europa ha permitido saber que Rajoy ha estudiado la aplicación del artículo 116 de la Constitución por si es necesario para frenar el 'procés'. En el documento de alegaciones que el Gobierno envió a la CV se afirma que "si la situación fuera más grave" y no pudiera solucionarse con otras herramientas, como el artículo 155 (que lamina el poder del Ejecutivo autonómico), podría aplicarse el 116, que se refiere al estado de alarma, excepción y sitio. El estado de excepción está destinado a restaurar el orden público y el de sitio hace referencia a las amenazas o insurrecciones contra la soberanía de España y “su integridad territorial” que no pudiera resolverse “por otros medios”.La bala en la recámara del Constitucional:El Gobierno de Mariano Rajoy utilizó los últimos momentos de su mayoría absoluta para dotar al Tribunal Constitucional de nuevas armas con las que enfrentarse al desafío independentista. Pero, aunque están ahí, aún no han sido utilizadas. Fuentes del alto tribunal consideran que son innecesarias, al menos de momento, como entienden que demuestra el hecho de que la Abogacía del Estado no haya solicitado su aplicación en ninguno de la decena de recursos o incidentes de ejecución de sentencia que ha ido planteando contra resoluciones del Parlament.Hasta ahora el Constitucional ha optado por la prudencia y por limitarse a acudir a una medida prevista entre sus competencias desde su creación: la deducción de testimonio, para que la Fiscalía determine si se ha podido cometer delito o no y presentar, en su caso, las querellas correspondientes.El pleno del alto tribunal ya lo ha decidido así en dos ocasiones: una contra la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, por permitir en julio la votación de las conclusiones de la comisión de estudio del proceso constituyente, que abrían la puerta a vías unilaterales, y una segunda, contra ella y los cuatro miembros de la Mesa de la Cámara que dieron luz verde el 6 de octubre al referéndum unilateral.Ambas decisiones se adoptaron por unanimidad, lo que probablemente no se habría producido si se hubieran intentado aplicar las nuevas armas: la suspensión cautelar de los cargos públicos que incumplan sus resoluciones y la ejecución por otra Administración. Estas dos medidas fueron avaladas por el pleno del tribunal, pero por ocho votos a tres. Los tres magistrados discrepantes las consideraron inconstitucionales.En cualquier caso, ambas posibilidades están ahí, para su utilización cuando se entienda necesario. De momento, las fuentes consultadas no creen que lo sean y consideran tan exagerado recurrir a ellas frente a los pasos dados hasta ahora por el Parlament como usar “un arma nuclear en un incidente fronterizo”. Varapalo del Consejo de Europa a la reforma del Constitucional de RajoyLa Comisión de Venecia rechaza que el tribunal pueda suspender cargos públicos porque atenta contra su neutralidadEste organismo consultivo no recomienda otorgar ese poder aunque admite que no contradice "los estándares europeos""La atribución de la responsabilidad total y directa de la ejecución de las sentencias al propio tribunal debería reconsiderarse a fin de promover la percepción del tribunal como un árbitro neutro, como el juez de las leyes", se puede leer en el documento del Consejo de Europa. "Para cualquier medida ejecutiva, el tribunal no debería actuar de motu proprio sino bajo requerimiento de las partes", sugiere. El informe definitivo, que no es vinculante, se hará público el lunes.UN PODER EXCEPCIONAL EN EL CONTEXTO EUROPEOLa Comisión ve "legítimo" tomar medidas "para asegurar el cumplimiento" de las sentencias, pero no cree que sea positivo otorgar esa responsabilidad al TC. De hecho, dice que en derecho comparado la fórmula vigente en España es "la excepción". "Por lo general esta tarea se atribuye a otro poder estatal", avisa. En las alegaciones que el Gobierno envió a la CV, el Ejecutivo se escudó en que el Constitucional de Alemania y el de Austria cuentan con herramientas similares.El Gobierno central presentó la reforma justo antes de las generales del 2015 y cuando Mas empezó a defender la declaración unilateral de independenciaRajoy impulsó estos cambios en octubre del 2015, cuando tenía mayoría absoluta, y cuando el entonces 'president' Artur Mas empezó a defender la declaración unilateral de independencia. La iniciativa legal fue presentada en plena precampaña por Xavier García Albiol. "Respetamos el informe, pero estamos tranquilos", dijo Albiol este sábado.La opinión de la Comisión fue requerida por la Comisión de Control de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, que había recibido una queja por la reforma. Fuentes de la CV no han querido desvelar quién la planteó.EL ESTADO DE EXCEPCIÓN Y DE SITIOEste episodio protagonizado por el Consejo de Europa ha permitido saber que Rajoy ha estudiado la aplicación del artículo 116 de la Constitución por si es necesario para frenar el 'procés'. En el documento de alegaciones que el Gobierno envió a la CV se afirma que "si la situación fuera más grave" y no pudiera solucionarse con otras herramientas, como el artículo 155 (que lamina el poder del Ejecutivo autonómico), podría aplicarse el 116, que se refiere al estado de alarma, excepción y sitio. El estado de excepción está destinado a restaurar el orden público y el de sitio hace referencia a las amenazas o insurrecciones contra la soberanía de España y “su integridad territorial” que no pudiera resolverse “por otros medios”.La bala en la recámara del ConstitucionalEl Gobierno de Mariano Rajoy utilizó los últimos momentos de su mayoría absoluta para dotar al Tribunal Constitucional de nuevas armas con las que enfrentarse al desafío independentista. Pero, aunque están ahí, aún no han sido utilizadas. Fuentes del alto tribunal consideran que son innecesarias, al menos de momento, como entienden que demuestra el hecho de que la Abogacía del Estado no haya solicitado su aplicación en ninguno de la decena de recursos o incidentes de ejecución de sentencia que ha ido planteando contra resoluciones del Parlament.Hasta ahora el Constitucional ha optado por la prudencia y por limitarse a acudir a una medida prevista entre sus competencias desde su creación: la deducción de testimonio, para que la Fiscalía determine si se ha podido cometer delito o no y presentar, en su caso, las querellas correspondientes.El pleno del alto tribunal ya lo ha decidido así en dos ocasiones: una contra la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, por permitir en julio la votación de las conclusiones de la comisión de estudio del proceso constituyente, que abrían la puerta a vías unilaterales, y una segunda, contra ella y los cuatro miembros de la Mesa de la Cámara que dieron luz verde el 6 de octubre al referéndum unilateral.Ambas decisiones se adoptaron por unanimidad, lo que probablemente no se habría producido si se hubieran intentado aplicar las nuevas armas: la suspensión cautelar de los cargos públicos que incumplan sus resoluciones y la ejecución por otra Administración. Estas dos medidas fueron avaladas por el pleno del tribunal, pero por ocho votos a tres. Los tres magistrados discrepantes las consideraron inconstitucionales.En cualquier caso, ambas posibilidades están ahí, para su utilización cuando se entienda necesario. De momento, las fuentes consultadas no creen que lo sean y consideran tan exagerado recurrir a ellas frente a los pasos dados hasta ahora por el Parlament como usar “un arma nuclear en un incidente fronterizo”. 














martes, 7 de marzo de 2017

¿Tiene futuro la democracia?

ejemplo verja nº5068 ejemplo verja nº5069 ejemplo verja nº5070 ...
Me cuesta mucho creer que hay ocho millones de españoles que están de acuerdo con lo que hace el PP, pero ahí están, rampando en el marcador, esos millones de votos.
¿Qué ocurre que son tontos o que están ciegos?
Les juro por mi madre que ni lo uno ni lo otro. Saben muy bien lo que hacen.
Todo el que vota al PP le saca algo al cocido. El que menos que los demás vecinos del edificio le digan “don Fulano” y aunque eso parezca no sirve para nada, claro que lo hace, recuerdo cuando tuve que poner un acto de conciliación al “don” de mi escalera porque quería poner una verja al final del sexto piso, él tiene las dos últimas viviendas en el séptimo.
Los otros once vecinos se pusieron de su parte, claro que yo gané en el juzgado y el “don” se tuvo que comer su verja de hierro con patatas, pero ellos me dijeron de todo, desde maleducado a insolidario.
Y los insolidarios son ellos. Después, he ido descubriendo que todos mis enemigos tienen algún fraude que ocultar a la comunidad, desde el que ha tapiado la puerta de servicio al que ha hecho que el desagüe de su mirador vierta las aguas sobre el mìo o ese otro que se ha apropiado del patio comùn y te echa, luego, la bronca porque le caen las gotas que se desprenden de tu colada.
Por eso me hicieron una especie de juicio sumarìsimo porque, cuando llegué, instalé los aparatos del aire acondicionado en los alféizares de mis ventanas y no, como todos ellos, en la terraza comùn donde han prohibido el acceso.
O sea que esos ocho millones de insolidarios que votan contra el bien común del resto de los españoles claro que existen y que están bien contados, si v. mira bien a su alrededor lo comprobarà inmediatamente.
Yo he frecuentado un blog en el que era muy comùn despedirse escribiendo: república y màs escuelas.
Esta, ¿es la solución?
Mucho me temo que, con esa poderosa lentitud de los fenómenos históricos, hay que proponerse de una puñetera vez el cambio de paradigma, ya que si algo está superdemostrado es que el de la democracia ya no sirve, porque el gran enemigo, Belcebú, o sea el capital le ha dado la vuelta como a un calcetín y esa vuelta es irreversible como nos está certificando la experiencia universal.








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