jueves, 18 de mayo de 2017

El fin de la historia




“Consumatum est”, todo se ha acabado, dijo Cristo en la cruz, antes de exhalar el último suspiro.

Esto mismo podríamos decir al unísono todos los españoles de bien.
Acaban de concederle al Juez Eloy Velasco una de las dos plazas de la Sala de Apelación  de la Audiencia Nacional, lo que implica dos cosas: una, que ya no instruirá más asuntos en 1ª instancia; dos: que, como tiene compañero de Sala a Enrique López, ya tiene el PP por lo menos empatados todos los asuntos de que conozca la misma en apelación, porque el juez Enrique López es  más Pepero que Aznar y Rajoy juntos, y, como, además, el presidente de dicha Sala lo nombrará el CONSEJO GENERAL DEL PODER JUDICIAL, CGPJ, serán siempre dos votos contra uno, o sea que se han acabado la sentencias penales condenatorias para el PP.

Con menos motivo se suicidaron aquellos dos españoles insignes: Mariano José de Larra, autor de aquel famoso artículo “Vuelva usted mañana”, y Angel Ganivet.

Porque aquella separación de poderes que exigía Montesquieu para que realmente exista un Estado moderno digno de tal nombre se ha ido ya irreparablemente a hacer puñetas, porque todo el aparato jurisdiccional está constituido por los acusadores, los fiscales, todos absolutamente todos entregados fervorosamente al Poder Ejecutivo, y los jueces, todos handicapados definitivamente vista la suerte que han corrido los últimos de Filipinas, Garzón, Elpidio Silva, Bermúdez y éste último, Eloy Velasco, éstos 2 con mucha suerte y testículos porque igual que les ha salido tan bien podrían haber corrido la misma suerte que los dos primeros que malviven como pueden fuera ya para siempre de la carrera judicial.

Y si los rumores que corren por ahí se confirman, Dios mío, ya que se dice que se va a nombrar para ocupar el puesto de Eloy Velasco ni más ni menos que a Concepción Espejel, aquella juez que condecoró Cospedal al propio tiempo que la llamaba “Concha” porque, para todos ellos, la susodicha siempre será “Concha”.

lunes, 15 de mayo de 2017

Por qué vamos perdiendo



A corazón rojo
-Claro que hay lucha de clases, pero la vamos ganando nosotros-Warren Buffett.
La democracia es un "desideratum" al que nunca hemos llegado y al que nunca llegaremos jamás.
Tanto si consideramos básica la definición etimológica griega, “demos": pueblo, “cratos”: poder, el “poder del pueblo”, como la que formulara Abraham Lincoln,  más explícita y comprensiva, de"poder del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”, nos sirven, quizá, para el análisis que vamos a intentar.
Ante todo, como cuestión previa, consideramos inexcusable la definición de “poder”.
Etimológicamente, también, este vocablo se deriva del latín vulgar “potere”, Diccionario Joan Corominas, poder, poderío, facultad que tienen determinados sujetos para llevar a cabo en cualquier caso su voluntad.
Absolutizando el término, el poder es la facultad omnímoda de hacer lo que se plantea la voluntad del sujeto.
Entonces, el poder del pueblo, o sea el poder que éste tiene por sí mismo, ejercido por sí mismo y para sí mismo, es el auténtico poder democrático.
Pero, ¿existe dicho poder, puede existir, cómo, por cuánto tiempo?
Si se me aprieta un poco, yo diría que el poder del pueblo es imposible que exista, si tomamos por ejemplo al propio Lincoln, el tío que emprendió y ganó una guerra para liberar a los esclavos-¿hay alguien que sea más pueblo que un esclavo?-fue asesinado a tiro limpio, mientras estaba en el teatro.
Y si elegimos otro gran luchador por la libertad, Trosky, fue asesinado por un esbirro de Stalin, que le clavó un piolín en la cabeza.
Y Stalin era el amo del país que iba a liberar el mundo.
El poder es mucho más fuerte, más irresistible que el deseo, cuando se apodera de alguien, éste está perdido, vive o muere matando, sólo vive para matar.
Trump es uno de los hombres más ricos del mundo. Tiene a miles de otros hombres esclavizados trabajando para él, en condiciones absolutamente leoninas, era, es y será un auténtico dominador, ¿por qué ha luchado tanto y tan mal para ocupar el trono del mayor de los imperios del mundo?
Por afán de poder, porque necesita constantemente ejercer el poder para vivir, porque si sus manos no oprimen a millones de personas en el mundo, se siente vacío, desgraciado, no puede vivir.
Pero ¿en dónde reside el poder, en qué se asienta su maldita hegemonía?
Marx dedicó toda su vida a averiguarlo y explicárnoslo a nosotros: la economía.
Adam Smith, en El espíritu de las naciones, nos expuso esta primera evidencia: el hombre vive dominado, obsesionado, poseído por el ánimo de lucro, el hombre quiere ganar, y ganar y ganar, su ánimo de lucro no tiene fin, Amancio Ortega, gana miles de millones al día y ya no sabe qué hacer con ellos y se ha tenido que dedicar a comprar los más notables edificios en las mejores capitales del mundo, mientras sus trabajadores malviven por cuatro perras en ínfimos habitáculos por todo el universo y sus corifeos nacionales tratan de convencernos de que es un benefactor de la humanidad que, como todos ellos, es incomprendido.
Smith y sus más famosos secuaces, Popper y Hayek, han convencido a ese mundo hipócrita que nos rodea por todas partes de que es el ánimo de lucro el motor de la humanidad ya que el hombre, en su avaricia tan invencible como insana, fomenta la creación de riqueza, convirtiéndose así en el motor del mundo.
Marx sostiene todo lo contrario. Ese "homo economicus", que sólo vive para trabajar, no es sino una especie de monstruo que se queda con la plusvalía que el trabajo de los nuevos esclavos incorpora a las materias primas, incrementando así, monstruosamente, su capital inicial de una manera exponencial absolutamente inicua.
Yo conozco a fondo, porque he trabajado para él, el caso del maderero màs importante del país que sólo hace unos pocos años era uno de los chupatintas de otro maderero.
Se instaló por su cuenta y hoy el país está lleno de sus sucursales. Y, todos sus trabajadores, cuando terminan su jornada laboral, tiene que cepillarse la cabeza para no llevarse a casa, o sea, sacar de las fábricas, el serrín que se les ha acumulado en el cabello.
Todo lo demás estamos hartos de saberlo.
Como dice Buffett, ellos están ganando lo que los marxistas llamamos la lucha de clases porque es la tarea más fácil de hacer del mundo.
El mundo entero se ha estructurado para ello.
El denostado Estado,   aquél del que la Thatcher y el Reagan decían que no era la solución como preconizaba el marxismo sino precisamente el problema porque al mediar entre las relaciones de empresarios y trabajadores impedía que los abusos de aquéllos llegaran a estos límites actuales, ha sido ocupado por todos los medios, incluso por la violencia cuando ha sido necesario, para que invierta la situación, de modo que, ahora, los poderes públicos se hallan ocupados por los poderes económicos y son sus más fieles servidores.
La situación yo creo sinceramente que es irreversible de tal modo que ellos no es que estén ganando la guerra sino que ya la han ganado.
Porque esa mierda de animal que es el hombre está lleno de malos instintos y, cuando no tiene otra cosa en que ocuparse, hace como el demonio, machaca hasta el fondo a sus semejantes hasta convertirlos en máquinas que no sirven más que para trabajar y distraerse con uno de esos narcóticos modernos que son el cine y los deportes.
A mí, hasta hace poco, me quedaba la esperanza China.
Hoy, ya no sé qué pensar. Sí, su Constitución afirma rotundamente que es una nación marxista, pero ¿lo es de verdad? ¿Es el marxismo que allí se practica, si es que así se hace, auténtico marxismo?
No lo sé. No lo sé.

lunes, 8 de mayo de 2017

En este país, dice el PP, el que la hace, la paga

Acceso público a la jurisprudencia
El otro día decía yo por aquí que al juez Eloy Velasco, como otrora a sus colegas Garzón y Elpidio Silva, ya le estaban buscando las vueltas, por arriba y por abajo, por la derecha y por la izquierda, tentándole con suculentas ofertas fuera de España, como al juez Bermúdez que acabó con la teoría conspirativa del 11M, al que han mandado de juez de no sé qué a París, efectivamente, “París bien vale una misa”, o con un posible ascenso dentro de la propia Audiencia Nacional, ofreciéndole un puesto en la Sala de Apelaciones, un puesto cómodo donde los haya, donde todo su trabajo será leer en apelación lo que hayan hecho otros jueces.
Bien.
Estas son las salidas “buenas”, o sea, airosas o rentables, pero hoy, precisamente, me he enterado que ya han comenzado a enseñarle las uñas.
Ha llegado al CONSEJO GENERAL DEL PODER JUDICIAL (CGPJ), el órgano de gobierno de todos los jueces, el que los asciende o los desciende, el que los juzga y los condena ni más ni menos que una denuncia de que el juez Eloy Velasco, ése que se ha atrevido a empitonar a una serie de notables miembros del PP, hizo e su día una petición amistosa ni más ni menos que a Ignacio González, el jerifalte pepero al que acaba de enchironar, para que le colocara por ahí a su mujer, la del juez.
Para los que no conozcan la LEY ORGANICA DEL PODER JUDICIAL, LOPJ, me voy a permitir citar unos cuantos artículos muy interesantes de la misma:
217: “Los Jueces y Magistrados deberán abstenerse”, de conocer en un asunto que les haya tocado por reparto, “y en su defecto, podrá ser recusados cuando concurra causa legal”.
218: “Unicamente podrán recusar:....2º) En los asuntos penales, el Ministerio Fiscal, el acusador particular o privado, el actor civil, el procesado o inculpado, el querellado o denunciado y el tercero responsable civil”.
Ahora bien, resulta que si hay algo tasado en el mundo son precisamente las causas de abstención y recusación de los jueces y magistrados y los artículos 219 y 220, que son los que las enumeran taxativamente, no recogen textualmente el hecho de que, supuestamente, el juez Velasco, le pidiera a Ignacio González, un puesto de trabajo para su mujer, porque la vida en Madrid, como todo el mundo sabe es muy cara, los únicos en los que, con mucho esfuerzo, ya hemos dicho que las causas son absolutamente taxativas, son las llamadas cajón de sastre de las mismas, la 8ª y la 9ª del artículo 219 de dicha LOPJ, que dicen “amistad íntima o enemistad manifiesta con cualquiera de los expresados en el artículo anterior” y”tener interés directo o indirecto en el pleito o causa”.
¿Tiene el juez Velasco amistad íntima o enemistad manifiesta con el ex presidente de la Comunidad autónoma madrileña?
¿O tiene interés directo o indirecto en el pleito o causa?
Como ya hemos dicho, los tribunales españoles son muy estrictos en la admisión de las causas de recusación, pero es que además, el letrado de González ha debido de sopesar muy mucho el terrible efecto que en los jueces produce que alguien de su oficio quiera ser privado por un ligigante de su derechos a juzgarle.
El caso es que no han planteado la recusación, pero alguien, una buena alma de esas que tanto abundan en el PP, ha hecho llegar al CGPJ, pepero hasta las cachas, que el juez Velasco es una especie de filibustero que utiliza su puesto en la jurisdicción para ajustar las cuentas que tiene con el PP, del que fue alto cargo en el gobierno e la comunidad autónoma de Valencia, con Zaplana y que no le hizo a lo que parece lo que él quería ser, y ahora le ha dicho a González, ¿con que no colocaste a mi esposa, eh, pues toma castañas, muchacho?
¿Qué es lo que puede pasar ahora?
Yo no lo sé, pero no me gustaría estar en el pellejo de este juez, si pienso en Garzón y Elpidio, que no le hicieron al PP tanto daño.

sábado, 6 de mayo de 2017

El precio del silencio


esús Gómez, a su llegada a la Audiencia Nacional
Lo confieso paladinamente: yo no entiendo nada de lo que pasa a mi alrededor y mira que llevo tiempo intentándolo, apenas si me quedan dos años para cumplir los noventa.
El PP grita, todos los días, a los cuatro vientos, que su principal tarea es luchar contra la corrupción, pero lo cierto y verdad es que cuando alguien de entre sus filas denuncia la menor cosilla, lo expulsan a las tinieblas de infierno y, a partir de ese momento, lo persiguen a muerte.
Este es un comportamiento más parecido al de la mafia que al de una organización sana que quiere seguir siéndolo.
Ahora, esa esfinge cuasi muda que es su “deus ex machina” nos ha dado una pista, un pequeño indicio para que sepamos de qué va:
“a veces, en política, hay que saber ponerse de perfil”.
Genial, porque eso es lo que él hace siempre, absolutamente.
A él, vienen en tromba los periodistas internaciones, eh, atentos al detalle, y ponen de manifiesto que su ministro preferido tiene empresas en Panamá y él dice, “a mí, plin, yo duermo en pikolín”, y sólo accede a defenestrar al amigo íntimo que le invitaba a pasar unas vacaciones en Canarias, cuando la presión, no ya nacional sino la internacional se hace insoportable.
Después, cuando se supo toda la verdad, conocimos que nuestro ministro de Turismo, entre otras cosas, acostumbraba a pasar temporadas por la cara en los mejores hoteles de los mejores sitios del mundo, Punta Cana, por ejemplo.
Pero esto, claro, que lo echaran del ministerio, nunca hubiera ocurrido si todo el mundo mundial se hubiera puesto de perfil, como aconseja y ejemplifica él.
Si eso lo hubiera hecho ese humilde concejal que descubrió Gürtel no hubieran intentado echar fuera de la carretera a su mujer y a él no le estarían haciendo la vida imposible en todos los aspectos.
Es lo que ha ocurrido con este penúltimo caso del ex alcalde de no sé qué pueblo madrileño que se atrevió a decirle a Floriano, antaño hombre fuerte del PP, que Ignacio González tenía una cuenta corriente en Suiza.
Inmediatamente, sintió que un círculo de hierro se establecía a su alrededor, de ser uno de los niños mimados que siempre aparecía por todos los vídeos de Esperanza Aguirre y Rajoy pasó a desaparecer absolutamente del mapa, lo que le hizo pensar al pobre que su gran servicio al partido no había llegado hasta donde debía de llegar y, entonces, firmó su sentencia de muerte, en lugar de ponerse de perfil, denunció los hechos ni más ni menos que ante su propia hermana, la de Rajoy, que también es, qué cosas, registradora de la propiedad.
Y, para él, se acabó lo que se daba.
Incluir dentro del grupo de los que sabían lo que estaba pasando con las cuentas de Nacho Gonzalez en Suiza al Dios de los dioses, fue autofirmar   él mismo su sentencia de muerte política, ahora va, demudado, de una a otra televisión, preguntando “pero yo ¿qué he hecho para que, en lugar de darme una medalla, me hayan mandado al puñetero infierno?”.
Infringir la primera de las normas de una buena mafia: Irte de la lengua, muchacho, no ponerte de perfil que es lo que, según el “capo di capi”, hay que hacer, te ha situado para siempre fuera de la “omertá”.
Que Dios te ampare, hermano, porque lo vas a necesitar.

jueves, 27 de abril de 2017

Anatomía de unos cuantos jueces (IV)

El juez de la Audiencia Nacional, en el congreso celebrado hoy en...
Anatomía de unos cuantos jueces (IV)
Mi último post, terminaba literalmente así:
“¿Hasta cuándo este desdichado pueblo que hoy acudía a la puerta de la sede del PP, de la calle Génova, armado de cacerolas y los correspondientes utensilios culinarios para la percursión, en apenas un centenar de personas, va a continuar así, sin tomar plena conciencia de que si no hace otra cosa que quedarse en casa y comentar indignados con sus vecinos cómo está la situación, ésta no se va a arreglar nunca?”.
Esta mañana, cuando, como todos los días, me he asomado a mi televisor ante el que veo La mañanas de la 4 y Al Rojo vivo, yendo de una a otra cadena según me parece, he recibido la increíble noticia de que Unidos Podemos va a presentar una moción de censura contra el PP y su vera efigie, Mariano Rajoy.
No me lo podía creer y, sin embargo, algo así es lo que yo pedía en el párrafo antes consignado de mi último post.
Y hacía bien en no creérmelo porque simultáneamente esos maravillosos partidos que, según ellos,  sólo viven para lograr nuestro mejor bienestar, Cs y Psoe, se apresuran a salir a la palestra para anunciarle al promotor de tan maravilloso acto parlamentario que con ellos no contara el susodicho proponente porque tal moción de censura sólo era un acto de pura ma lafe (Psoe) o una carnavalada (Cs). Más o menos.
La cuestión es: ¿pueden estos dos últimos partidos que vocean por todos los rincones de su amada patria que la situación de corrupción a que ha llegado el país en manos del PP, es insoportable, permitir que éste siga gobernando un sólo día más?
Y ambos a unísono gritan que sí, que todo es preferible a que Unidos  Podemos pueda aprovechar esta maravillosa oportunidad que a este desdichado país se le ofrece, visto el hartazgo, al fin, de todos sus habitantes, de quitarse de encima la dura losa pepera, para obtener la mínima ventaja electoral sobre ellos.
O sea que ambos partidos, Psoe y Cs mienten como bellacos cuando propalan a los cuatro vientos que ellos están dispuestos a hacerlo todo, absolutamente todo para librarnos de la ominosa opresión pepera.
Como decía Unamuno a su amigo:
-¡Qué país, Miquelarena,qué país!

miércoles, 26 de abril de 2017

Anatomía de unos cuantos jueces (III)




Mi último post, terminaba literalmente así:
“Pero, desde luego, un juez, en el desempeño de su función, dirigiendo la instrucción de un procedimiento penal no está sometido a ningún otro órgano superior mientras dure su instrucción, mientras que los fiscales, como estamos viendo todos los días, tienen que sufrir pacientemente la interferencia de sus superiores jerárquicos, que los tienen, y si no obedecen sus instrucciones los apartan y los mandan a otro sitio, con absoluta legalidad”.

Hoy, la prensa consigna la siguiente noticia:
“El fiscal jefe Anticorrupción, Manuel Moix, ha decidido apartar a uno de los dos fiscales que llevan desde hace 18 meses la investigación al expresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González. Según fuentes de Anticorrupción y de la Guardia Civil consultadas por la SER, ha pedido a Carlos Yáñez, que lleva el peso en los interrogatorios y dirige el caso junto a Carmen García, que renuncie a la comisión por la que está destinado a la Fiscalía Anticorrupción en Madrid, y regrese a Granada, donde tiene la plaza asignada”.

Clavado.

La pregunta surge espontáneamente: 

¿Hasta cuándo este desdichado pueblo que hoy acudía a la puerta de la sede del PP, de la calle Génpva, armado de cacerolas y los correspondientes utensilios culinarios para la percursión, en apenas un centenar de personas, va a continuar así, sin tomar plena conciencia de que si no hace otra cosa que quedarse en casa y comentar indignados con sus vecinos cómo está la situación, ésta no se va a arreglar nunca?



martes, 25 de abril de 2017

Anatomía de unos cuantos jueces (II)

juez-eloy-velasco-elisa-senra.jpg
-Me voy, o por lo menos, eso estoy intentando, he pedido el traslado a otro juzgado en el que mi trabajo no dependa de los demás como es revisar en apelación las sentencias de los tribunales inferiores, porque aquí, en el que estoy, con los medios que tengo no puedo hacerlo como manda la ley-así, más o menos, respondía el juez de moda, Eloy Velasco, a las preguntas de Carlos Segovia, en El Mundo.
Y yo no voy a desperdiciar la ocasión de arrimar el ascua a mi sardina:
Carlos Marx no fue una especie de iluminado que iba descubriendo cosas por ahí, sino un científico que se enfrentaba a fondo con la realidad que le rodeaba extrayendo de su observación las inexorables conclusiones.
Así, nació su axioma: todo es economía: el juez Eloy Velasco no puede hacer una justicia a su gusto, con arreglo a su conciencia, porque sus circunstancias materiales: personal ayudante, juez de apoyo, dinero para ampliar sus medios de trabajo, etc., no se lo permiten y él sabe mejor que nadie que se está dejando por el camino muchos senderos que se bifurcan y que, de explorarlos, sólo Dios sabe lo que podrían aflorar.
Yo no estoy de acuerdo con él, aunque respeto absolutamente su decisión.
En la Sala de apelaciones de la Audiencia Nacional no padecerá las escaseces que ahora le afligen, sobre su mesa de trabajo irán cayendo los legajos con los asuntos sentenciados en las instancias inferiores y él sólo dependerá de sí mismo en su propio trabajo. ¿Perfecto?
No. Uno debe de trabajar en aquel sitio en el que su esfuerzo sea lo menos prescindible posible. Primer mandato del imperativo categórico marxista: a la sociedad, lo máximo que puedas darle, de la sociedad, lo imprescidible para ti y los tuyos.
Si Eloy Velasco abandona el juzgado de instrucción nº 6 de la Audiencia Nacional, a lo peor el compañero que lo sustituya piensa que si no tiene más medios materiales para realizar su labor, él qué le va a hacer. Se lavará las manos y todos esos corruptos que su colega precedente ha sacado a la luz, seguirán saqueando impunemente esta desventurada sociedad nuestra.
Hay otro pasaje, en la referida entrevista, en la que el juez afirma que él no está de acuerdo en que sean los fiscales los que instruyan los procedimientos penales.
Yo, como cualquier otra persona que conozca el procedimiento penal español y que sea honrada, sé que éste no es sino otro intento del PP por dominar aún más lo que ocurre en la justicia española.
Como dice el juez Velasco, los jueces, en España, no son independientes pero, relativamente, lo son mucho más que los fiscales.
En la carrera judicial no existe la dependencia jerárquica.  Un juez, teóricamente, sólo está sometido, en el ejercicio de su función, a la ley.
Esto, no es así, porque si un juez no se somete al imperio del Consejo General del Poder Judicial, no tiene nada que hacer en su carrera, ascenderá de acuerdo con lo que determine el escalafón y aquí, paz y, después, gloria.
Y está, además, el Ministerio de Justicia, que le dará más o menos medios materiales y personales, según sea su docilidad respecto al Poder.
Pero, desde luego, un juez, en el desempeño de su función, dirigiendo la instrucción de un procedimiento penal no está sometido a ningún otro órgano superior mientras dure su instrucción, en tanto que los fiscales, como estamos viendo todos los días, tienen que sufrir pacientemente la interferencia de sus superiores jerárquicos, que los tienen, y si no obedecen sus instrucciones los apartan y los mandan a otro sitio, con absoluta legalidad.

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