miércoles, 27 de enero de 2010

El complejo de inferioridad como impulsor para el triunfo: Yukio Mishima y Aznar

Vaya por delante que, para mí, ser bajito es como ser alto, un accidente de la naturaleza que, si la persona es sicológicamente normal, no tiene la menor importancia, pero hay sujetos que no lo asimilan así y el ejemplo más notable a escala mundial, es el japonés Jukio Mishima.

Mishima, como Aznar era un tipo bajito que, además, sufrió tuberculosis y por ello se crió más bien canijo lo que le originó, junto a su homosexualidad, un tremendo complejo de inferioridad que trató de superar, también como Aznar, a base de gimnasia. La gimnasia, si se practica hasta los límites de Mishima y Aznar, consigue que sus practicantes alcancen un físico aceptable, la famosa tableta de chocolate del hombrecillo insufrible que tanto se ha comentado últimamente, pero no logra atribuirles ni un sólo centímetro más de estatura, para ello han de recurrir a los famosos tacones internos y externos.

Aznar es nieto de uno de los hombres de Franco, otro bajito, y es franquista y falangista hasta la médula. Para Aznar, discípulo predilecto de Fraga, que le designó con su dedazo como su sucesor, todo lo que ha ocurrido en España desde que Franco nos dejó no es sino una degeneración semejante a la que, según Mishima, aconteció en Japón después de que lo usanianos degradaran al emperador, algo absolutamente intolerable que condujo al japonés bajito, pero con buenos abdominales, hasta el suicidio.

Aznar, empujado hacia arriba por ese firmante de algunas sentencias de muerte a hombres que sólo pedían igualdad y libertad para todos los españoles, ha hecho objeto de su vida luchar contra este régimen de dudosa democracia en el que ahora vivimos.

Ayudado por una suerte increíble y la estupidez innata de los españoles derechistas, logró alzarse no sólo con la jefatura de la derecha española sino obtener la victoria en unas elecciones generales lo que, unido a la honda expansiva de la bonanza de la economía mundial y a una apuesta decidida por la utilización de la construcción desorbitada para la obtención de un aparente éxito económico, le ha hecho pasar a la infrahistoria que hoy propugnan los adoradores del pasado más canvernícola, como un líder providencial, algo así como un nuevo Franco, a pesar de haber hecho todo lo posible por escabullirse del servicio militar, o sea, un héroe civil pero un héroe al fin y al cabo.

Pero el hecho de que huyera como de la peste del servicio a las armas, lo que es suficientemente revelador de su cobardía moral, lo compensó sobradamente participando en el más grande de los genocidios modernos, la invasión de Irak, con el pretexto, mirándonos a todos los españoles a la cara, a través de la TVE, de que allí, en aquel desgraciadísimo país en el que todavía mueren todos los días decenas de personas por su culpa, por culpa de Aznar, entre otros, existían esas armas de destrucción masiva de las que el promotor directo de dicha invasión, los Usa, tienen los arsenales más grandes del mundo, habiendo demostrado, además, que no dudan ni un instante en utilizarlos cuando les apetece como ocurrió con esas ciudades mártires de Hirosima y Nagasaki.

O sea que el pequeño hombrecillo insufrible de la tableta de chocolate para vencer su complejo de inferioridad es un perfecto canalla, agresor a los indefensos como buen cobarde, que no va a tener ese resto de vergüenza que obligó a Mishima, el Aznar japonés, en cierto modo, claro, a suicidarse.

Buenos días y buena suerte porque como los herederos morales de este acomplejado vuelvan al poder la vamos a necesitar por toneladas.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Querido José, he estado a punto de decirle en el otro blog de M. Saco. que era el mejor, pero he preferido decírselo en el suyo.
Ya he visto lo que ha sido admirado y agradecido su artículo, pienso que lo más acertado es mostrarse como es usted: creativamente inteligente y culto. Por lo menos mucho más que otros. Y también que la mejor posición es la de no nombrar a los demás ni para bueno ni para malo, quizás por una cuestión, bajo mi punto de vista, de no poner protagonismo en donde no merece la pena.
Una cosa es agradecer un buen artículo, con el que algunos estén de acuerdo y no lo explicarían mejor y otra es entrar en descalificaciones porque no guste lo escrito.
Pues pienso que se descalifican ellos solos.
También hay quienes escriben y no dicen nada interesante, pero se permiten decir lo que tienen que escribir los demás.
Espero no ser yo la que se lo diga, tan solo intento expresar que es usted mucho mejor de lo que algunas veces aparentó.

Cambiando de tema, escuché la entrevista que hicieron ayer a Santiago Carrillo, al que yo también admiro y respeto, y tuve la suerte de conocer en persona hace algún tiempo.
Dijo entre otras cosas que la izquierda había cambiado, sin embargo la derecha seguía igual. Efectivamente, la izquierda ha cambiado y se ha hecho burguesa y consumidora. La juventud que vota a la izquierda, muchos lo hacen por sus padres, pero no lo tienen claro. Y los adultos esperan que sin votar se solucionen sus problemas, ya que es lo único que podrían hacer para sacar un proyecto adelante que vaya cambiando las cosas desde arriba, como usted dice. Es por eso por lo que pienso que hasta que la izquierda no se vea realmente perjudicada no reaccionará.
Un beso.

RIODERRADEIRO (**) dijo...

Te envidio y te felicito con algo el de rencor, puesto que te reprocho - no sé cómo lo has hecho - el haberme robado la idea.

A lo mejor, mañana ya lo olvido... O, sin más, te perdono.

Anónimo dijo...

Imagino que es de Carmen RM el primer comentario.
Como yo soy incapaz de expresarme como ella, con su permiso lo suscribo. Tambien en lo que respecta al Sr Carrillo y la actitud de la izquierda.
Hoy la casa del Sr Saco ha estado estupenda y me alegro mucho que Eutiquio haya sido valorado como merece.
Espero que sigas por aquí, le das vida a este rincon de Eutiquio.
Salud y Republica!
corazon rojo

Anónimo dijo...

Perdona corazón rojo, sí soy Carmen, por cierto como tu te expresas y lo cariñosa que eres siempre conmigo es más que suficiente y de agradecer.
Y ahora que "no se entera eutiquio" te digo de él que a veces ruge como un león, para otras ser tan noble y majestuoso como el llamado rey de la selva.
Un beso para cada uno.
Carmen RM.

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