martes, 12 de enero de 2010

Libertad contra igualdad, diálogo con Mercedes

130.- Comentario por eutiquio12/01/2010 @ 21:37
“97.- Comentario por Mercedes12/01/2010 @ 19:25”

Bueno, mi querida Mercedes, al fin, solos.

Aunque me parece, sólo me parece, que es una de las veces en que te presentas con menos consistencia, más liviana, no sé, más etérea, y espero que esto te parezca un piropo, pero no lo es. Porque no se trata de un juego amoroso, sino todo lo contrario de un duelo a muerte, un duelo al sol, ¿recuerdas, Gregory Peck y Jennifer Jones, a tiro limpio, sobre la ardiente arena del desierto? Cuando esto que, ahora, iniciamos haya concluido, uno de los 2 habrá muerto, habrá desaparecido para siempre, por lo menos como-hum…-como dialéctico de pro. ¿No te da miedo?

1-“Y no sea tramposillo, Rafel habla de la libertad individual y usted la mezcla con la libertad de mercado, hummmm… eso no se hace, no ha oido lo de ”no mezclar churras con merinas”.

No he hecho nunca trampas, no sé, es una de mis muchas incapacidades, y sería criminal, además, hacerlas en un tema tan serio como éste, el más grave de todos los que yo haya afrontado en el blog, por eso quizá haya sonado un tanto áspero el tono de mi diálogo con Rafel, al que aprecio mucho, por su carácter abierto y espontáneo.

Creo que te equivocas radicalmente cuando distingues entre la libertad individual en general y la de mercado que no es sino una especie de aquélla. Y ambas, la general y la de mercado, nacen y parten de la misma base: la mayor o menos sujeción del individuo a ese poder económico y político que lo supera, que lo trasciende.

Zp y su Gobierno y su partido, si quisieran, podrían limitar no ya la libertad de mercado, vigilándolo estrechamente, es un supuesto ya que no lo dejarían los otros miembros de la Unión Europea, con la misma facultad que pueden adoptar medidas de policía más duras de las que ahora existen y la libertad nuestra que sufriría es la misma, ni tú ni yo podríamos saltarnos dichas normas a la torera, aunque sus ámbitos sean claramente diferentes; pero es que, además, si no recuerdo mal, mi cita de Wall Street tenía por objeto señalar con el dedo detrás de que pantalla se esconde el amo.

2-“¿Como es posible llegar a la igualdad sin la libertad de cada uno de decidir sobre si mismo y su entorno? Una igualdad impuesta por unos pocos, que curiosamente sí son libres para imponerla a otros que no son libres para negarse, es despotismo.-Sin libertad no se puede elegir, si no se puede elegir ¿Como va a ser posible que haya igualdad? Es imposible, y no habrá igualdad porque unos deciden y otros acatan. Porque usted sabe que sin la libertad de decidir la igualdad que se consiga vendrá impuesta.-Y todo lo que sea impuesto por muy buenas intenciones que se tengan, no es bueno.-¿Quienes serán los elegidos que nos impongan esa igualdad? ¿Que derecho tendrán a imponernos ‘’su igualdad”? ¿De donde emanará ese derecho? Del pueblo no, si el pueblo no es libre de elegir, de él no puede emanar ningún derecho que legítime nada”.

Permíteme una pregunta: ¿cuál es para ti la finalidad de la tarea política? No creo descubrir nada si afirmo que es lograr el bien común de todos los ciudadanos. ¿Te queda algo sonando, no en el oído sino en el cerebro: de todos los ciudadanos: o sea, sin distinción entre ellos: sabes cómo se llama eso de no distinguir entre los ciudadanos?: sí, Mercedes, eso, eso es, que todos los ciudadanos sean iguales. Coño, la igualdad, resulta, pues, del silogismo que el primer objetivo de la acción política es que todos los ciudadanos gocen por igual del mismo bien, común, proporcionado por el Estado, ahora, lo llaman, algunos, Estado del bienestar.

Y, aquí, Mercedes siento la tentación de no seguir con mi discurso porque ya puedo decir eso tan clásico de “quod erat demostrandum”. ¿Lo dejamos o seguimos? Ah, seguimos. Muy bien.

¿Que queda por demostrar cuáles deben ser los procedimientos para conseguir esa indiscutible finalidad? ¿Y que aquí es precisamente donde y cuando interviene el imperio de la libertad popular?

Pues creo que aquí también nos vamos a poner rápidamente de acuerdo, porque creo que ambos somos demócratas y parece que también se ha impuesto ya indiscutiblemente la definición de que la democracia no es más que la afirmación de un hombre, un voto, ¿no?

Si cada hombre es igual a un voto, no cabe duda de que respecto a la elección de sus representantes políticos, al menos en teoría, todos los hombres a la hora de votar son iguales.

Entonces, coño, perdón, ¿cuando comienzan las pretendidas desigualdades teóricas?

Yo te lo diré, Mercedes, cuando el ciudadano que va a votar no es igual a otro porque éste último ha nacido en la familia de Fraga, es sólo un ejemplo, pero que conozco muy bien, y por ello ha estudiado en los mejores colegios y en las mejores Facultades universitarias, y, luego, por si fuera poco, ha hecho un par de “masters” en las mejores instituciones “ad hoc” extranjeras de modo que su “curriculum” es impresionante, ya sé, ya sé, que esto no computa como crédito a la hora de votar pero sí que hace que el fraguiano no se pierda una elección ni por todo el oro del mundo porque sabe que ahí, precisamente ahí, está el detalle como nos diría el ínclito Cantinflas que, por cierto, creo que era un derechista de tomo y lomo; y en cambio el gitano de los suburbios del suburbio de Vallecas, ¿sabes qué, coño, Mercedes? Ni siquiera irá a votar y son muchos más los ciudadanos suburbanos del mundo que los hijos de los más preclaros ciudadanos de España y resulta que será el voto general en las respectivas elecciones el que dará el gobierno en Galicia o en España al PP o al Psoe, con lo que el gitano se quedará, quizá para siempre, fuera del sistema y el fraguista se incrustará aún más en él.

Entonces ¿qué es mas determinante para el indidividuo, la libertad que ambos, el gitano y el fraguista tienen para ir a votar, o el conocimiento que uno u otro tienen de lo que eso representa y sabes por qué uno vota y el otro no, porque uno ha estado excluido de los circuitos de instrucción toda su puñetera vida y el otro no sólo se ha incrustado en ellos sino que ha escrito sus normas, entonces, coño, mi querida Mercedes ¿qué es más importante que el gitano y el fraguista sean libres o que sean iguales, que ambos tengan iguales derechos respecto a la instrucción y pasen por el mismo camino en su formación personal?, como supongo que tu respuesta elige la 2ª hipótesis, después de este falso e hipócrita razonamiento, resulta que es mucho más importante que sean iguales como en Cuba, Venezuela o China, que radicalmente libres como en España, coño, ¿o no?

Y, ahora, como te quiero tanto, Mercedes, si lo deseas, me pongo en pie sobre la duna de esta arena para que no puedas errar el tiro.

Ah, por cierto y último, ¿cómo me puedes considerar tan estúpido para aborrecer la libertad? La adoro, no podría vivir un minuto sin ella.

Besos,

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Querido Eutiquio, hace tiempo que no participo en casa de Don Manuel, pero tenga la seguridad que no he dejado de seguirle. Ayer especialmente, con el asunto igualdad/libertad.
Siempre agradecida por sus colaboraciones, maestro.

Un abrazo.

corazón rojo




corazón rojo

Anónimo dijo...

Mi querida Corazón Rojo:

No sabes cuánto te agradezco tu comentario porque ando escaso de gente que me anime y el trabajo que ayer realicé para perfilar un tema que a mí se me antojó dificilísimo es enorme.

Hubo incluso momentos en que dudé de si mi posición ante el binomio libertad/igualdad era la correcta puesto que sólo tenía a mi favor mi propia intuición de que le preferencia de la igualdad sobre la libertad era lo correcto pero intui también que todo el blog pensaba lo contrario y que, si no se manifestaba, era porque hay una especie de consigna tal vez no escrito de no darme cancha, estuvo a punto de hacerme desistir de profundizar sobre el asunto, seguramente el trabajo de que más satisfecho estoy desde que colaboro en aquel blog, en el que tuve hace muy poco serias dificultades que fueron las que me impulsaron a abrir este blog, que compruebo decepcionado que recibe muy pocas visitas, casi ninguna.

Repitiendo mi agradecimiento, recibe un beso de tu amigo,

Anónimo dijo...

Eutiquio, yo creo que tienes más visitantes de los que piensas.
¿Porqué no pones un contador? no te supone más de dos ó tres minutos y es gratis.
Este yo lo he probado, es el más facil.

www.contador-de-visitas.com

Un abrazo.
corazón

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