sábado, 6 de febrero de 2010

A Merovingio, explicándole la revolución desde arriba

232.- Comentario por eutiquio 06/02/2010 @ 13:03

Mire v, Merovingio, continuando con mi diario del blog de M. Saco, acabo de escribir su entrada de referencia: MEROVINGIO ELEVA AL MÁXIMO EXPONENTE SU CHULERIA, porque, además de la chulería que podíamos llamar física, la típica bravuconada del tipo de 34 años al que la vida le va de puta madre y que por tanto cree que vivimos en el mejor de los mundos posibles y que porque él se ha elevado a la cúspide de la pirámide cree que es un Supermán y no un auténtico miserable que se ha aprovechado de unas circunstancias establecidas desde arriba para que los dueños del capital puedan exprimir impunemente a los trabajadores, está la más repugnante de todas las chulerías, la sociológica, la que le impulsa a v a sacarse la chorra de la ironía y orinársenos encima su desprecio intelectual:somos unos jodidos ignorantes que no le podemos discutir a v sus principios ideológicos porque no hemos tenido la oportunidad, ya que nuestros padres no se lo podían permitir, de mandarnos a estudiar a los mejores colegios, a las más acreditadas universidades para hacer masters que nos dotaran de la superioridad intelectual suficiente para reírnos de esos pobretones ignorantes que no saben hacer ni la o con un canuto.

Mire, estoy hasta los cojones de esa pretendida superioridad con la que viene v a aquí, como aquellos héroes de las películas del Oeste americanas, al territorio comanche, solo, a pecho descubierto, a reírse de todos nosotros que, siendo como somos tropecientos mil, no podemos con v, ese nuevo Supermán de la ultraderecha más reaccionaria que viene a aquí, cada día, y se enfrenta uno por uno a todos nosotros, lo vence, le hunde la cara en el polvo y, luego, vuelve a allí, a su casa, con piscina, jardín y criados, y le cuenta a los suyos la paliza que le acaba de dar al gilipollas de rojo de turno, gracias a esos maravillosos recursos que le enseñaron ¿en la Faes? del “divide y vencerás”, por ejemplo, llegando a aquí y cuando discute con Malatesta ensalza a Celemín, que ése sí que sabe discutir con v porque le respeta y admite que v razona.

V no ha razonado en su vida porque no puede, le ciega la soberbia acumulada de niño bien, de hijo de la polla roja que siempre ha recibido el “oh” asombrado de todos los que le rodean, “pero qué listo es mi niño, joder”, porque ha seguido los triunfos del negocio familiar que se basa en la estructura inamovible e indestructible de pagar al que produce los bienes que v vende la millonésima parte de su valor y lucrarse obscenamente con esa bochornosa plusvalía que le permitiría retribuir largamente a los esbirros con metralleta que no dejarían acercarse a menos de un quilómetro a los parias que quisiéramos asaltar su chalet, mientras v contemplaba con unos prismáticos la cruenta batalla.

Utiliza torpemente, con faltas de ortografía y de sintaxis incluidas, porque “quod natura non dat, Salamantica non praestat”, la estrategia que le han enseñado para combatirnos despectivamente, con ese desprecio que supone para el perro la mano del amo que le rasca la espalda, cada día le toca el turno a uno de nosotros utilizarnos como punta de lanza para zaherir al otro, al propio tiempo que su secretaria va recogiendo en un fichero “ad hoc” todos y cada uno de los puntos débiles que mostramos aquí: mi simpatía por lo que está ocurriendo en China, los ataques que entre nosotros nos hacemos como ése de decir que yo colaboré con el franquismo en su opresión, etc., muy sabio todo ello por su parte, porque así casi no tiene que hacer otra cosa que restregarnos por la cara lo que otro de nosotros le ha dicho al que en ese momento ha tenido la osadía de enfrentarse a v pero nunca, nunca, nunca, dice v algo que sea suyo verdaderamente, una idea que le pertenezca porque en esas grandes instituciones de enseñanza privada que v defiende porque es en ellas donde v ha estudiado, no enseñan realmente a pensar sino a engañar, a falsear la realidad, por eso es mejor que vayamos, ya, concretamente al grano:

No empequeñezca v a Malatesta, que no tiene v capacidad para ello, MT no propugna que un grupo revolucionario vaya a su casa y le expropie así, por las buenas, nosotros, yo, por lo menos, lo que queremos es que un gobierno tenga los reaños suficientes para llevar al Congreso, en el que haya logrado la mayoría suficiente para ello, una serie de leyes en las que un lugar de primar el capital prime el trabajo, es sencillo, ¿no? Y ya sé que v me va a decir, ¿sí, haganlo y todas las compañías extranjeras saldrán del país, volando? Pues, muy bien, eso es lo que yo he dado en llamar una revolución desde arriba que, como ve, no precisa de grupos armados llamando a su puerta a deshora de la mañana, sino un Congreso que le dé a v una patada metafórica en sus cojonazos y le diga “eh, Merovingio, muchacho, ahora va v a trabajar en su empresa así o así y si no quiere vayase v a la mierda que nosotros nos quedaremos aquí con esa empresa que ha conseguido v acumular exprimiendo hasta la última gota de sangre de sus trabajadores”, de modo que no nos venga v ahora, a estas alturas de la película, a contarnos el viejo chiste anticomunista en el que la ideología colectivista del obrero termina cuando se llega al extremo de que hay que colectivizar la bicicleta porque resulta que el puñetero paria bicicleta sí que tiene, si no se la han robado, como en la magnífica película que dio origen al neorrealismo italiano. Y como esto se ha hecho muy largo, paro, pero otro día seguiré.

5 comentarios:

Iñaki Zumake dijo...

Mucho espacio dedicas a tan insignificante personaje.

Aciertas con lo de su ortografía y su sintaxis. Personalmente dudo mucho que este fulano haya pisado algún aula en su vida, todo lo más la cafetería de la universidad, dudo incluso de su autoatribuida calidad de empresario. En fin, amigo, un gilipollas, un simple gilipollas es lo que me parece el tipo.

Un saludo

Anónimo dijo...

Es un placer leerle Eutiquio. Escribe usted largo, pero tan bien y tan claro....

Eso es, a cada uno lo suyo, bravo por el artículo dirigido a Merovingio. Ya está bien de tanta chuleria y estoy de acuerdo con Iñaki Zumake: el tipo es un perfecto gilipollas, sin grandes luces y sí muchos tópicos fachillas, va de empresario guay pero se le ve el plumero.

Saludos
Estela

JOSE LOPEZ PALAZON dijo...

Muchas gracias, Estela e Iñaki.

Siempre es bueno comprobar que lo que uno escribe no se pierde en el más absoluto de los vacíos, pero lo cierto es que muchos comentaristas no aparecen por aquí.

Un abrazo a ambos,

Anónimo dijo...

Lo que dice Iñaki es con toda seguridad lo más acertado.

El "empresario" en cuestión -ya se lo dije un par de veces - no hace nada más que repetir los tópicos simplones de la "derechilla".

No creo que un empresario (de verdad) se entretenga en un foro, que por más señas suele ser contrario a lo que nos endilga.

Un EMPRESARIO (con mayúsculas) no pierde su tiempo en discusiones que no conducen a nada y que según con quien discrepa así se comporta.

Mi opinión: un troll, más "apañao" que los "corrientes", al que la vanidad le compensa que de vez en cuando le echen "flores.

Saludos. Martinico.

Anónimo dijo...

No hay mas trolles que vosotros, cafres. Si no os considerais troll a vosotros mismos es ni más ni menos porque compartís las corrientes mayoritarias en el blog caseta de perro en el que os juntais. Pero vuestra actitud es despreciable.

Os jode que os rebatan cn fuerza, y al final esa rabia sale de esta forma.

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