martes, 16 de febrero de 2010

Respondiendo a Elisa Serna, propietaria del blog más interesante que yo conozco

“63.- Comentario por Elisa Serna15 Febrero 2010 @ 23:50
Para Eutiquio,

Querido amigo,

Que alegria leerle por aqui…y con el nombre de siempre. Nada nos gustaria más que nos diera su opinión sobre la Impunidad que pesa aun hoy, sobre el Holocausto republicano de post.guerra. Estoy segura que lo tiene muy estudiado y que podría aportarnos muchos datos o ideas que nos ayudarian ha desbrozar el camino hacia el Jucio Público de todos esos cientos de miles de crímenes de lesa humanidad, que no prescriben, ya sabe, mientras no se juzgan.

Un Saludo y espero leerle por aquí”.
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Mi querida Elisa:

Efectivamente soy yo, el mismo eutiquio de siempre, aquel tipo al que un día diste el título de “eutiquio de Lancelot” y le pusiste sobre su brazo izquierdo tu foulard, como distintivo de su caballería andante, sólo porque hizo lo que debía hacer, pedirte perdón públicamente por haberte ofendido, y defenderte del inmerecido insulto de alguien que se atrevió a atribuirte tendencias filoetarras.

Nuestra comunicación siempre fue muy fluida en el blog de Saco hasta que, un día, sin saber yo por qué, dejaste de referirte a mí que intervengo allí todos los días sobre temas sobre los que tenemos una preocupación común, incluso siendo como somos comunistas convictos y confesos, tú, con militancia, creo, y yo, sin ella, porque soy ya demasiado viejo y estoy también muy cansado para andar por ahí, por las calles debajo de pancartas, cosa, claro, que también hay que hacer pero para lo que yo, que me cuesta mucho ya levantarme de la silla e ir del comedor al dormitorio, creo que no estoy en condiciones.

Respecto a lo de intervenir en tu blog, ya te dije un día que estaba deseando hacerlo pero que se me hacía costoso por el tipo de letra y la falta de numeración de los comentarios, cuestiones éstas que has resuelto muy bien, restando tan sólo eso de los numeritos y de las letras que hay que meter en el recuadro ése, que debe ser muy necesario porque, a pesar de ello, yo no había visto nunca una tal invasión de canallas ultraderechistas en ningún sitio lo que, indudablemente, es el más alto timbre de gloria para tu blog, ya que es el mejor índice del odio y de la importancia que ellos dan a tu trabajo.

Verás, Elisa, soy un tipo muy raro. No sé muy bien por qué, tengo un sentido muy acusado de la lealtad. Como te he dicho, ya no sólo es que me fallen algunas condiciones físicas, lo que es lógico a los 81 años de una vida excesivamente castigada por el trabajo necesario para mantener a mi familia, llegué a hacerlo en 5 sitios a la vez, durmiendo apenas 2 o 3 horas, sino que las enfermedades tampoco me han respetado mucho, he sido intervenido quirúrgicamente 10 o 12 veces a vida o muerte, en fin. Que ya no doy más de mí.

Pero, a lo que íbamos, que me he ido más allá de Úbeda, si algo me asombra, positivamente, es tu increíble capacidad de trabajo, no sólo lees sino que incluso respondes a todos los que intervienen en tu maravilloso blog, el mejor y más completo que yo haya leído nunca, pero yo no puedo hacer más de lo que hago, escribo más de lo que puedo y lo poco que yo podría hacer es lo que hago en mi propio blog, que es meter aquí todos los comentarios que hago en el blog de Saco, que me admitió cuando yo no tenía donde exponer lo que escribo. De modo que, mientras él no me eche, yo voy a seguir escribiendo allí lo poco o mucho que pueda hacer, luego puedo venir a aquí, a tu blog, a incluir también como hago en el mío, lo que escribo allí. Tú tienes la palabra, la decisión.

No puedo ofrecerte más, pero es todo lo que tengo.

Un cariñoso abrazo de eutiquio de Lancelot.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Y a mí no me ha dedicado ni una palabrita, después de declararle mi fidelidad públicamente en el blog de Elisa...

¡Bueno, bueno!
Espero que se encuentre bien, yo tengo a mi madre un poco de hospitales y seguramente la voy a traer conmigo, pero cuesta mucho convencerla. Ella ya no puede seguir viviendo sola, tiene 83 años y unas cuantas dolencias, pero ya se acabó el tiempo de seguir sola y mis hermanas la ayudan como pueden. La única que la puedo atender bien soy yo porque reuno las mejores condiciones, pero no hay manera de sacarla de su casa.
En fin que esto tenía que llegar y ya llegó, a ver como logramos que se venga conmigo. Por cierto la Sanidad en Madrid, Servicios Sociales y demás están de pena, hay que hacer muchos papeles para solo ponerte en una lista de espera para todo. Esperan que la familia sea la que se ocupe hasta que la persona entre en una residencia privada-concertada. Pero mis hermanas trabajan y no se pueden ocupar de ella todo lo que necesita y al mismo tiempo mi madre no quiere irse a una residencia, ni que venga otra persona desconocida a su casa para atenderla.
Los servicios sociales dicen que la incapacitemos, pero eso es complicado además de muy duro y cruel.
El caso es que pudiendo estar con mi hija y conmigo, atendida y con una habitación con su cuarto de baño para ella sola y no hay manera.

Bueno José, le dejé ayer un comentario en el blog de Elisa, como no me ha dicho nada, me paso por el suyo para decirle que no le olvido y que leo casi todo lo que escribe, así aprendo hasta a gruñir como el león que es usted.

Un beso para usted y otro para su familia, de su amiga Carmen Rodriguez Muñoz.

JOSE LOPEZ PALAZON dijo...

Querida Carmen:

Antes de ponerme a trabajar en el primer comentario que voy a mandar al blog de nuestra común amiga Elisa, quiero charlar un rato contigo, a la que creo que debo carta.

Verás, Camen, yo estaba absolutamente convencido de que tú sabías que, fuera de las 5 personas, de mi estricta familia, no hay nadie en el mundo a quien yo aprecie más. Si me apuras, ha sido por ti por quien más lágrimas de pena o de alegría, que yo suelo llorar con facilidad, con uno u otro motivo, he vertido últimamente en mi puñetera vida, porque nunca había conocido a nadie que me atrajera más que tú.

Sobre el papel, he trabado conocimiento con otras mujeres, Hannah Arendt y Simone de Beauvoir que me ha fascinado mucho, por su capacidad intelectual y por su entrega a esta misma pasión que yo experimento por la filosofía y la literatura.

Pero con ninguna de ellas tuve nunca oportunidad de cruzar un diálogo como el que ahora sostengo contigo.

Ya sé que me vas a decir que soy un exagerado por establecer siquiera el parangón con ellas, pero lo hago convencido de que si tú peripecia vital, de la que el otro día expusiste un pequeño relato, te hubiera permitido dedicarte al estudio y a la reflexión con las mismas oportunidades que tuvieron estas grandes mujeres, tu curriculo no les hubiera ido a la zaga.

Y esto ha sido así desde el primer momento en el que comencé a leer lo que escribías en el blog de Saco que estoy seguro que no es sino la millonésima parte de lo que tú sientes y piensas.

En fin, Carmen, que me gustaría muchísimo que hubiera otra vida después de ésta en la que de algún modo tú y yo pudiéramos encontrarnos por ahí, y tuviéramos ocasión de hacer muchas cosas juntos, creo que sería una vida maravillosa.

Y no escribo más porque ya he comenzado a llorar y eso me provoca dolor de cabeza.

Un beso, ya seguiremos hablando otro día.

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