domingo, 21 de febrero de 2010

Rosanna, ríndete, en broma

#422 Comentario por eutiquio21/02/2010 @ 19:49
Como has dicho, seguramente con toda la razón, que siempre soy excesivo, ahora no me atrevo a decirte cuánto te admiro, tanto más cuanto que mi admiración suele ser muy peligrosa.

Insisto en que creo que deberías hacer como yo, sí, de veras, creo que te deberías rendir. Hay que saber cuándo una partida esta definitivamente perdida. Es broma.

Tú no puedes luchar sola contra un catedrático de fama mundial que, en estos momentos no puede enrtrar a aquí porque anda por ahí, creo, no se si será verdad, en el mismo avión que Aznar, dictando casi tantas conferencias como éste, en los mismos sitios y al mismo precio.

Y no te digo nada si dicho catedrático está auxiliado en las bandas por un sabio atómico, también gran poeta, que, no obstante, tiene tiempo para perderlo aquí, haciendo saricarpios a tutiplén, las 24 horas de todos los días del año. Creo que esta actividad le es absolutamente necesaria para relajarse del formidable estrés que le producen no ya sus actividades científicas sino también las poéticas, de las que todavía no tenemos noticia cierta pero que ya llegarán. Porque parece que, al fin, han admitido paladinamente que lo que ellos hacen no tiene nada que ver con la poesía, tal como propugnaban sus ciegos seguidores, sino que es precisamente todo lo contrario, antipoesía, sí, algo así como la antimateria.

Y en la otra banda un eximio doctor en medicina y cirugía que se pasa el juramento hipocrático por el forro ya que, primero, diagnostica al enfermo, o sea, a mí, y luego hace todo lo posible no por curarlo sino por matarlo. O sea, el mejor de los ejemplos para los médicos de todo el mundo. Creo que su Colegio lo ha propuesto ya para la Medalla de Honor del Trabajo, ésa que, según parece, me dieron a mí pero que de lo que no me enteré y que no la encuentro por ninguna parte, en estos tiempos de tanto medalleo, Aznar y los militares de UDN.

Luego, tenemos a un anarquista que no sabemos cómo ha conseguido hacerse con una cantidad de poder que ríase v de Al Capone. Vive como un pachá, no se sabe muy bien de qué porque dice que su credo político le impide prestar sus servicios a las empresas porque son el invento de satanás, si éste existiera, y al Estado mucho menos todavía porque es la concreción del poder, de modo que parece que ha aprendido a vivir del aire. Lo cierto es que, viva de lo que sea, manda mucho, si no, que me lo digan a mí que vengo soportando una tras otra las acometidas de sus muchachos.

Por último, están los trabajadores. Un caso muy curioso, en principio, parecería lógico que huyeran como de la peste de esa concreción de poder que representan los catedráticos y los sabios atómicos, que sí, que bueno que sólo son o por lo menos así lo parece órganos del saber pero, como ya nos demostrara el gran Foucault, uno de los focos más determinante del poder es el saber más o menos académico porque tal como sean los que lo administran así serán como lo sufran los administrados. En fin, que yo no acabo de asimilar ver a los trabajadores cayéndoseles la baba ante el saber académico. Y luego nos quejamos de los TDLC.

Y, luego, al fin, están los amigos, tú y yo también los tenemos, claro que sí, aunque no sepamos todavía quiénes son porque los puñeteros se empeñan en no dar la cara. Qué le vamos a hacer si son tan discretos y prefieren que nadie sepa de ellos. Estoy seguro de que, si se ocultan, no es por miedo a las represalias sino que lo hacen por simple modestia. No les gusta llamar la atención.

Así, Rosanna, que hazme caso, mujer, ríndete. No me des más quebraderos de cabeza, bastante tengo con cuidar de mí mismo. Hasta aquí todo es broma, lo que sigue es serio:

De cualquier modo, nunca había visto una mujer más valiente que tú, pero no lo tomes al pie de la letra, ya sabes que yo soy un tipo excesivo. Un beso,

http://jlpalazon0.blogspot.com/

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