martes, 29 de junio de 2010

Meskalis cierra toda posibilidad de diálogo conmigo

Nadie es perfecto. Ustedes, los amables lectores de este blog, según el último cálculo, 82 diarios, son testigos de que aquí, se ha recibido a Meskalis como él se merece. El primer día que apareció por estas páginas virtuales, dijimos de él que es un genio, y, sucesivamente, hemos seguido manteniendo esta calificación, a pesar de sus reiterados ataques a nuestros avatares en el blog de Saco.

Pero una persona puede hallarse en posesión de una gran inteligencia, una no menor cultura, una extraordinaria capacidad de análisis y no ser apta para una determinada y específica cuestión, porque, al respecto, se halle lastrada por una serie de prejuicios, que vaya usted a saber en qué se basan.

Meskalis, con el que empaticé muchísimo, ahora se ha vuelto un enemigo dialéctico irreconciliable. Se ha empeñado en sostener posturas evidentemente erróneas. Y, no contento con ello, me descalifica por no admitírselas y declara que ha concluido su intento de relacionarse conmigo.

¿Qué puedo hacer yo?

La base de la disputa es mi salida del blog de Saco.

Sostiene Meskalis:

1º) que no me echaron sino que me fui yo

2º) que sea como fuere mi salida de allí está perfectamente justificada por mi mala conducta.

A mí no se me ocurre otra cosa para defenderme que traer a aquí los textos que allí se publicaron al respecto, y que ustedes, amables lectores, juzguen:

"#75 Comentario por TT21/06/2010 @ 21:10
CARTA MUY MUY MUY ABIERTA A EUTIQUIO.
¡ABIERTA Eh!
A ver Eutiquio, hoy que estoy cachondo me voy a extender un poquito más contigo. Eres un puto troll: parásitas el blog con artículos del tuyo, porque allí no los lee ni tu psiquiatra, pegas hasta el comentario que te hacen los jueves por la tarde, te has embroncado con todos los participantes del blog, excepto curiosamente con los fachas, nunca te he visto manteniendo una discusión con ninguno de ellos, cosa que me resulta extraño, no se si es porque has comulgado con sus ideas y las entiendes o porque solo discutes con aquellos que crees te pueden hacer sombra. A lo mejor son reminiscencias de tu etapa en Telefónica, algún día habrá que estudiar el tema de los francotelefónicos.
Seguimos, rompes desde que estás aquí, cada día, la armonía del blog, y eso no lo había visto yo antes en los casi tres años que llevo en esta casa, ni con el facherío reconocido.
Por si fuera poco tienes un morro que te lo pisas, criticas los halagos y los usas hasta el ridículo sólo con la finalidad descarada que reprochas a los demás y cuando fusilas un texto y te pillamos vas y dices que alguien te borró donde ponías la cita.
Vale, te has hecho comunista a los 80, pero en tolerancia sigues actuando como un facha, y debes tener en cuenta que no por ser de izquierdas se es un hombre bueno, eso hay que ganárselo. Tu todavía eres ruin, a quien te defendía hace una semanas, incluso enfrentándose a otros por ti, tratas ahora como si fuera basura, y eso solo lo hace alguien muy ruin, que carece de la mas mínima empatía y padece de hijoputez crónica.
Muchos se abstienen ya de contradecir cualquiera de tus argumentos porque el viejecito se cabrea, te están empezando a dejar que hables, como a los locos. Pero eso es dejar sucumbir las ideas al miedo y al chantaje de un farsante, al chantaje emocional que empleas, haciéndote la víctima, cuando en realidad actúas de verdugo, para andar colocando tus ladrillos sin que nadie te rechiste. Pues amigo, por culpa de viejos y locos hay muchas tumbas y cunetas llenas. Así que de mi no esperes miramientos, puedes tener 97, tener Alzheimer, estar paranoico o ser de izquierdas, no me das lástima, porque además de eso eres ruin, con lo que se invalida para mí cualquier otro concepto. Si a lo largo de tu vida has sembrado lo que estas sembrando en el blog te esperan momentos duros, te lo digo porque todavía estás a tiempo de cambiar de semilla.
Atiende al consejo que te han dado en un comentario anterior, tienes un blog, por cierto yo era estupendo cuando te ayude a configurarlo, pon allí todo lo que te produzca el cuerpo, a los que nos interese ya entraremos a ver como de cagados están los arcángeles.
¡Ale!, se me ha quedado una sonrisa de orgasmo que ya quisiera para si cualquier exprocurador colegiado".

Ante esta carta abierta dirigida a mi, Saco interviene inmediatamente para tranquilizar a los suyos y dice:

"#83 Comentario por Manolo Saco21/06/2010 @ 22:45
TT, te vas a poner malito. Y eso me entristece. Así que voy a tener que dar la medicina de troll al que se comporta como un troll. Pierde cuidado.

Luna, haz también tuyo lo que acabo de decirle a TT. Voy a desinfectar. No quiero ver tristes ni la luna menguante ni el sol canario. Como tardes en entrar te voy a buscar y te traigo por los pelos. O, como decía aquel, estoy tan desesperado que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos. Si tu te vas, yo me voy contigo y montamos un chiringuito. Avisada y besada quedas".

Y cuando yo intento allí, en el blog de Saco, defenderme del ferocísimo y grosero ataque de TT, Saco, no me deja entrar, bloquea mi comentario al respecto.

Pues, bien, todo esto a Meskalis le parece de perlas y afirma que lo tengo muy merecido y lo repite una y otra vez en sus comentarios a mis posts, exigiéndome que lo reconozca y como no lo hago, se molesta y dice:

"Meskalis dijo...

Amigo Eutiquio:

Yo aporto argumentos, razonamientos, lógica. 

Tú nada. 

No se puede debatir con quien no tiene argumentos

Fin.

Es que no me gusta perder el tiempo, Eutiquio.

Que el destino sea generoso contigo.

28 de junio de 2010 22:49".

domingo, 27 de junio de 2010

Llevo a 1ª página mi debate con Meskalis porque creo que es difícil seguir la discusión en la sección de comentarios

2 comentarios:


Meskalis dijo...
Bueno, Eutiquio, ni un sola respuesta a mis preguntas. NI UNA SOLA.
Ni un solo comentario a mis argumentos. NI UNO SOLO.
¿Debo entender que quien calla otorga? Si es así, dímelo y ahorramos tiempo y no seguimos mareando la perdiz.
Fíjate. Te explico meridianamente claro que es indigno que dijeras en tu entrada en Saco la verdad, PERO NO TODA LA VERDAD y que, por lo tanto, habías desvirtuado gravemente mis palabras, y de ahí el que te llamara capullo… y tú te quedas con la palabreja y obvias lo demás. Bonita ética argumental. Y no vengas con la bobada de que si capullo es un insulto o no, porque lo dejé perfectamente claro al decir que estaba escrita en el sentido más peyorativo del término. Resultado, no quieres tratar mis argumentos porque no tienes respuesta. No afrontas la realidad porque no puedes; no quieres reconocer que te has comportado indignamente, y es mejor decir ¡Seño! ¡Seño, que Meskalis me ha llamado capullo! Ocultando, claro está, malévolamente por qué te han llamado así.
No hay incongruencia en el trato. Simplemente escribí el texto con el tratamiento de usted, porque no me parecías digno de mi amistad y confianza, y lo modifiqué después por si te dolía este hecho. Ya sé que soy un imbécil, pero tengo el corazón tierno y a pesar de que haya gente que lo merezca, no quiero hacer daño. Eso lo dejo para los demás, que allá cada uno con su conciencia.
Muy bonito. Dices que estás en total desacuerdo con mis interrogantes… pero no entras en ninguno. Mejor negar la mayor que debatir; ¿es más cómodo, verdad, Eutiquio? O sea, tú que entras siempre hasta el detalle más recóndito, que eres capaz de escribir un texto kilométrico para dar exhaustiva y detallada respuesta… no entras siquiera de refilón. Llama la atención, ¿verdad, Eutiquio?
Dices que no has llamado miserable a Saco. Mira Eutiquio, no me vengas con piruetas dialécticas. Tú eres un hombre inteligente pero yo también lo soy, y aunque resulte un poco pedante (que no lo es, porque yo soy cualquier cosa menos eso) tu inteligencia no me mira desde lo alto. Dejémoslo en que estamos en el mismo nivel, solo que tú eres peor persona. 
Tienes el desparpajo y la poca vergüenza de insertar el texto que te enviaron “Haz una prueba…” y pasar directamente al “Y así, nos vamos…” obviando mi razonamiento de ayer en tal sentido. ¿Qué quieres? ¿Qué pierda el tiempo escribiéndotelo OTRA VEZ? ¿Para que tú no lo trates nuevamente?
Por mucho que lo tergiverses, pobremente es verdad, nadie ha planteado que Saco sea un miserable, sino que TU COMPORTAMIENTO ha sido indigno
¿Nada que decir, Eutiquio, de tu moderación y proporcionalidad, tal y como te argumentaba?
Y ahora escucha con atención. Las personas no son dignas ni indignas, son sus HECHOS los que así lo determinan. Una persona puede cometer indignidades y entonces es indigna, pero puede cambiar y entonces se transforma en digna. Cuando a mi me parecía que tu comportamiento era correcto, así lo decía y ahora, que deja mucho que desear, también lo digo. Tus palabras ACTUALES no denotan a un caballero, ni por asomo. Por eso te decía que no eres un caballero. Si quieres serlo, cambia. Sinceramente creo, Eutiquio, que he sobrevalorado ampliamente tu categoría humana e intelectual. Y me produce amargura.
Y para finalizar. Si vas a contestar a mis comentarios de la misma forma en que lo has hecho hoy, casi mejor ahorramos tiempo y nos dedicamos cada uno a nuestras cosas. A mí me gusta la seriedad y la lógica para debatir, Eutiquio, y no he visto en ti estos días ni seriedad ni, muchos menos, lógica.
Sinceramente creo, Eutiquio, que he sobrevalorado ampliamente tu categoría humana e intelectual. Y me produce amargura.
Que el cielo te sea propicio.
Mira, Meskalis, no te obsesiones con los últimos acontecimientos que no son sino la continuación de una larga serie de hechos que han concluido como tenían que hacerlo: con un choque decisivo que ha obligado al capo di capi a tomar una decisión: echarme a la puñetera calle y silenciarme para siempre lo que corrobora lo que él dice: que el suyo, su blog, es un espacio de libertad.
Yo no sé si tú antes de comenzar a escribir ya leías lo que sucedía en el blog de Saco, si lo hacías, habrás presenciado como desde el primer momento en el que aparecí por allí, su lugarteniente y su cuadrilla de mafiosos se empeñaron en echarme a la calle arguyendo que yo no era más que un farsante, un jodido embustero que decía ser abogado cuando no lo era.
Y, a partir de entonces, han ido desgranando sus ataques para echarme, para que yo me fuera:
1) usted es un FARSANTE, así, con mayúsuculas, y EL QUE LO CREA NO ES MÁS QUE UN TONTO DE LOS COJONES;
2) quitate la dentadura postiza y ven a mamarmela, como argumento decisivo en un debate sobre el franco Madrid;
3) usted es una loca prostituta vieja y un travesti octogenario;
4) usted es un abuelo que ha perdido ya la cabeza y que debería estar en un parque público, jugando a la petanca;
5) usted es ruin y rastrero;
6) que sólo soy un puto troll y una indignante y trapacera advertencia a MB: pero chico, si eutiquio no es abogado sino esa mierda de procurador porque un procurador ni siquiera tiene que saber derecho ni ser licenciado en esta materia, etc.
Y como yo, lógicamente, me defendía era y soy el que enrarece el ambiente del blog con mis ataques: ¡ es absolutamente increible¡, exactamente igual que ahora mismo en que me exiges que admita mis pecados de insulto mientras yo razono y enumero lo que me han dicho a lo que tú respondes afirmando que soy un capullo elevado a la enésima potencia, un desvergonzado y todo lo contrario que un caballero.
Por favor, Meskalis, un tío como tú no puede permitirse una conducta así, sin incurrir en ese tipo de locura que arrastra a estos señores sólo porque me he atrevido a enfrentarme a ello y a descubrir ante todos el mundo lo que realmente son y cómo se comportan. si hasta tú mismo lo reconociste, reprochándoles su conducta conmigo.
Esta es la cuestión fundamental y no me vengas retorciendo argumentos e intentando buscar apoyos puntuales a una postura, la tuya, que no tiene nada en lo que apoyarse.

sábado, 26 de junio de 2010

Esencia y existencia


 Decía hace unos días la psicóloga de cabecera en el blog de Saco que yo carecía del sentido del humor, lo que me hizo sonreír suavemente porque creo que ése es, precisamente, la presencia del humor en mis escritos, lo que los lastra, en lo que respecta a su comprensión por mis lectores definitivamente.

 Me cuesta mucho, tal vez demasiado, prescindir del humor cuando escribo porque mi visión del mundo y de la vida sería totalmente desesperada si no filtrara los diarios acontecimientos a su través.

 Pero mi visión humorística del mundo y de la vida, creo, no es zafia, grosera y burda. Si el prisma de mis ojos intelectuales me hiciera contemplar a mis personajes con esas deformaciones monstruosas del callejón del Gato, seguramente habría dejado de escribir porque dichas imágenes son ciertamente desoladoras y lo desagradable debe de ser evitado si uno quiere vivir más o menos bien.

 Y esta referencia a mi sentido del humor la hacía porque acababa de escribir el siguiente párrafo:

 “Hay egregios periodistas que han hecho una parte de su cotidiana tarea la de leer y comentar al que seguramente es el peor de todos los ultraderechistas españoles. Me refiere a gente como Miguel Angel Aguilar y Carlos Carnicero y su odiado arquetipo, el famoso Pedro J”.

Y mi extraño sentido del  humor que conduce a la equivocación a algunos de los que me leen reside en esta frase en llamar “egregios periodistas” a Aguilar y Carnicero.

Tal vez, en algún momento de sus vidas, estos 2 amanuenses de la pluma hayan rozado casi la perfección técnica en sus menesteres, pero hoy son sólo vestigios de lo que podría haber sido un pasado glorioso.

 Porque no han podido soportar esa fricción cotidiana entre la esencia y la existencia, entre el ser y el estar.

 Ellos quisieron ser, un día, esforzados escritores de izquierda y no han podido serlo, porque vivir, permanecer en la izquierda del pensamiento auténtico es una de las más arduas tareas que existen porque la izquierda anida en los extramuros de cualquier clase de poder y esto hace casi todas las situaciones de la vida realmente inhabitables.

 Porque el maldito poder es absolutamente necesario para vivir.

Y sólo los héroes se atreven a ponerse a la intemperie. Porque afuera hace demasiado frío, o demasiado calor para vivir de una manera aceptable.

 Yo no sé de dónde saca Carnicero el dinero suficiente para tener varias moradas habituales, España, Cuba, Argentina y ahora Londres.Y mucho menos aún entiendo como otro periodista de élite puede vivir como un auténtico rajá, visitando cotidianamente los mejores restaurantes de Madrid, asistiendo a las corridas de toros y visitando el Bernabeu, en una buena localidad, los días de partido, fumándose en el ínterin un enorme Cohíba que no le regala en modo alguno Fidel, pero lo cierto es que ambos periodistas, que han podido prescindir de su inclusión en las plantillas de alguno de los grandes rotativos nacionales, lo que inequívocamente son signos materiales de su indudable grandeza. Respecto a Aguilar, señalaré uno de estos signos más: es acérrimamente franco madridista pero hace todo lo posible para que no se sepa. Por algo será.

 Ésta es su actual existencia que contrasta vivamente con la esencia que ellos pretenden: ser de izquierdas.

Ya lo decíamos ayer: uno no es lo que dice ser, ni siquiera lo que quiere ser, uno es lo que es realmente, aquello que realmente hace: “por sus obras los conoceréis” y ésta es palabra de Dios y, como ya no escribo en el blog de Saco, puedo decirlo sin temor a l as inevitables represalias.

No me gustaría incurrir en la pesadez pero la izquierda es otra cosa a esto de meterse con Rajoy, hacer chistes demasiado fáciles sobre esa casposa ultraderecha que nos aflige, jurar por todo lo jurable que uno no cree en Dios, proferir continuamente las consabidas blasfemias, atacar al PP y al Papá de Roma, la izquierda es algo mucho más serio y difícil, la izquierda es algo tan simple como respetar la verdad y luchar porque siempre en todo momento y en todos los órdenes de la vida, en todos ámbitos incluso en esos pequeños e inadvertibles espacios familiar y profesional, impere la justicia de tal modo que cada vez que mentimos o falseamos la realidad, cada vez que cometemos una injusticia participamos de esa conspiración universal que hoy lleva a cabo la ultraderecha en el mundo que han dado en llamar globalización y que se rige por el inmaculado principio de una conducta a la que no sé por qué han llamado liberal.

El que esté libre de este último pecado que arroje la primera piedra.

Respondiendo a Meskalis, a propósito de sus primeros comentarios a mi "Mafia pura y dura, bajo el disfraz de la más falsa de las izquierdas".

Bueno, Meskalis, parece que voy a disponer del tiempo necesario para  responder a los comentarios que te debo.

Pero, antes, y no quisiera ofenderte porque, como todas las personas  de tu categoría moral e intelectual, a veces, eres excesivamente sensible: ¿estás bien?

Porque el otro día, después de comentar 3 veces un comentario mío que yo había colgado 2 horas antes con total normalidad, de pronto, comienzas a insultarme, llamándome capullo, tres o cuatro veces, y yo te tenía a ti por una persona absolutamente incapaz de insultar a nadie. No sé, a lo peor es que estoy ya tan descentrado, como dice Sergio, que capullo no es insulto y yo sin enterarme. Pero yo al respecto, recuerdo una frase tuya que, como todas, la guardo con mucha consideración: cuando yo te pedía perdón por aquel comportamiento mío incalificable, tú me dijiste que no te considerabas ofendido de ninguna manera porque a ti es imposible ofenderte, o algo así que ya sabes que no recuerdo bien las cosas y no tengo ganas ni fuerzas para ponerme ahora a buscar la cita exacta.

En tus textos de hoy hay también una incongruencia que aun siendo levísima no he dejado de percibir: unas veces me tuteas y otras me tratas de v.

Yendo a los temas:

La respuesta a todas las interrogantes planteadas en dichos comentarios es: estoy en total desacuerdo con lo que dices en ellos, y no sólo eso sino que no puedo creer que un tipo tan inteligente, culto y educado como tú, pueda conocer a fondo, como indudablemente conoces, todo lo ocurrido últimamente en el blog de Saco y en lugar de indignarte por todo lo que allí se me ha dicho y todo lo que se ha hecho, todavía diga que el que no se comporta como debe soy yo.

En relación con mi post de hoy:

Yo no he llamado miserable a Saco, todo lo contrario: 

Quien había apuntado inicialmente dicha posibilidad era ese anónimo comentarista mío del que ni siquiera voy a citar el nick, que decía:

 “Haz una prueba, vete a otro blog y comprueba cuánto tiempo tardan en ponerte  firme, a ver si Manolo Saco es un miserable o es que tú no te comportas con unos mínimos”.

Respecto a lo cual, yo escribía, también textualmente:

“Y, así, nos vamos casi inadvertidamente, al estudio del segundo punto de la cuestión: Saco ¿es o no realmente  un miserable?

Estoy completamente seguro de que a esto le vas a dar todas la vueltas necesarias para que, al final, quede que yo he llamado a Saco miserable pero eso no será verdad. En los textos transcritos, queda claro:

1º) que no soy yo quien siquiera plantea la cuestión de la miserabilidad de Saco;

2º)  Y, así, nos vamos casi inadvertidamente, el estudio del segundo punto de la cuestión: Saco ¿es o no realmente  un miserable?

 No sé, la palabra “miserable” no me acaba de gustar, es demasiado fuerte, por supuesto que Saco hace lo que no debe, claro está, pero eso ¿le hunde en la miseria moral irremediablemente?

 En la Facultad de Derecho, mis maestros, entre ellos, Tierno Galván, se esforzaron en inculcarme el espíritu de moderación, sin el cual, mal se puede manejar una materia tan dura en su aplicación como es el derecho. Hablaban del principio de proporcionalidad. Cuando se enjuicia moral o jurídicamente una conducta hay que atender, si uno quiere ser justo, a este principio porque el dictamen ha de estar en proporción con todos los aspectos o circunstancias que rodean la conducta que se enjuicia.

 Es evidente que Saco ha montado su tinglado con el sólo propósito de medrar. Y a esta finalidad, medrar, lo supedita todo. Pero este propósito no es otro que ése que el genio originario de la excelencia de los mercados para resolver todos los problemas que se le plantean a la Humanidad, el ánimo de lucro, es el que guía la actuación del común de los mortales, ergo, Saco no es, en este aspecto, un hombre negativamente extraordinario.


Sigues diciendo:

“Si los posts que has colgado estos dos últimos días son producto del despecho, no tengo nada que decir porque es humanamente comprensible. Pero si es realmente lo que piensas sin que, como digo, sea producto de alteraciones emocionales llámense despecho, ira, rencor o similar, entonces, mi respetado Eutiquio-Palazón, que Dios, los Santos y todos los coros celestiales te ayuden, porque falta te hace”. 
No tengo otro remedio que volver a preguntarte: Meskalis, ¿estás bien o es, simplemente, que no te has tomado la molestia de leer, antes del post que comentas, la carta abierta que el 28-9-2009, le dirigí  a Saco y queincluyo en mi blog inmediatamente antes del post que tanto te aflige? 

      Si te tomas la insoportable molestia de leerla ahora, casi un año después, comprobarás que todo esto que tanto te horroriza ahora ya  lo apuntaba allí. De modo que, como tú dices, voy a necesitar toda la ayuda del Cielo porque lo que acabo de escribir es lo que siempre he pensado de Saco y de lo que ocurre en su blog, por eso, el ínclito TT, con la intención de mostrar a los recién llegados a aquel blog toda la ignominia de mi proceder, ha traído a colación, ahora, aquella carta lo que nunca acabaré de agradecerle porque yo, como dice también Saco, ya no me acordaba de ella y creo que es una de las cosas más acertadas que he escrito nunca y me ha gustado mucho releer.

Por último, entre otras cosas, me dices que no soy un caballero. Puede ser, aunque esta afirmación  tuya de ahora contradiga otras que incluso por ti mismo se han realizado en ese blog de Saco en el que militas:

La Repu: eutiquio, esa maravillosa persona

Soledad: qué fuerza interior tiene que gusto habrá dado verlo cuando actuaba ante los tribunales.

Elisa Serna, eutiquio de lancelot

Malditos Bastados: don Eutiquio de la Mancha

Gilberta: ídem

Tú mismo: pero que canallas (¿) sois con eutiquio, etc.etc.

Mañana, si puedo, contestaré a tus comentarios que has colgado el 26-6-2010 a partir de las 00'19 horas. Hasta entonces.

viernes, 25 de junio de 2010

Saco, su mafia II

Ayer, con motivo de mi post sobre la mafia de Manolo Saco, en Público, recibí 3 comentarios de allí, el 1º, de un cobarde anónimo, se limitó, en la línea de dicho blog, a insultarme lo más fuertemente que pudo, pero también otros 2 que, para mí, fueron ciertamente interesantes, por parte de 2 autores que gozan de gran predicamento allí y cuyos nombres no menciono por 2 razones:

1) para no asustar a otros comentaristas de allí que quieran venir a aquí a colgar sus comentarios y que puedan considerar que su intervención en este blog sea considerada por sus amigos de allí como una especie de traición por acudir a darme cancha;

2)porque parece que existe una ley no escrita, un código de estilo [lo denominó el tipo que menos estilo tiene del mundo que yo conozco en aquel blog, que se pasa la vida traicionando el código sagrado de su profesión médica, lo que casi es un delito pero desde luego una falta por la que el Colegio de Médicos de su isla debería de formarle expediente y expulsarle de la profesión], según el cual hay que guardar secreto de los nicks de los comentaristas que intervienen en un blog, lo cual es ciertamente ridículo porque estos nicks constan en sus comentarios  en el apartado correspondiente en dicho blog.

Bien, códigos de estilo aparte, lo cierto es que ambos comentarios a mi me han parecido interesantes: uno que proviene de una mujer mucho más joven que yo y que termina ordenándome que “madure” a mí que, seguramente, la triplico en edad y que almaceno ya los 81 años, cifra que excede en 3 el límite de supervivencia de los varones españoles, un poco tarde, me parece, para madurar pero todo es posible.

El otro proviene del comentarista con el que más afinidades he tenido allí, en el blog de Saco: 

1) porque mantiene una actitud hacia Cuba muy parecida a la mía

 y 2) porque creo que su ideario es sincero aunque se equivoque radicalmente al considerar aquel blog como progresista.

Este comentarista me da también unos consejos:

A) “Por cierto, si no quieres que esto se convierta en un solar, en mi opinión, deberías cambiar de tema”

B) “Haz una prueba, vete a otro blog y comprueba cuánto tiempo tardan en ponerte en firme, a ver si Manolo Saco es un miserable o es que tú no te comportas con unos mínimos”.

Respecto a A) ¿por qué este comentarista de aquel blog me aconseja que cambie de tema, por simple bondad natural, porque me aprecia, lo que yo realmente considero cierto, o, y aquí interviene mi suspicacia habitual, se trata de evitar que yo siga tratando un asunto que desnuda quizá para siempre a una serie de íntimos amigos suyos pero que sobre todo insista en demostrar que aquello, en lugar de un espacio de libertad y progreso, como una vez dijo Saco, es, todo lo contrario, una espacio de auténtico fascismo y regresión?

Respecto a B) creo que el comentarista de aquel blog ha tocado el punto neurálgico de la cuestión: Saco ¿es o no un miserable?

Comencemos por A) mis queridos lectores, ¿creen realmente que la mayor parte de ustedes va a salir huyendo de aquí si yo sigo tratando de establecer toda la verdad y nada más que la verdad de lo que realmente ocurre en el blog de mas audiencia de Público?

Yo, humildemente, no sólo creo que no sino que estoy convencido plenamente de todo lo contrario: es realmente interesante comprobar si una gran cantidad de lectores puede ser engañada completamente sobre cuál es realmente la ideología de un señor y de un grupo que, en este momento, lidera la audiencia de los foros en un diario que tiene casi o más de un centenar de ellos.

Y, así, nos vamos casi inadvertidamente, el estudio del segundo punto de la cuestión: Saco ¿es o no realmente  un miserable?

No sé, la palabra “miserable” no me acaba de gustar, es demasiado fuerte, por supuesto que Saco hace lo que no debe, claro está, pero eso ¿le hunde en la miseria moral irremediablemente?

En la Facultad de Derecho, mis maestros, entre ellos, Tierno Galván, se esforzaron en inculcarme el espíritu de moderación, sin el cual, mal se puede manejar una materia tan dura en su aplicación como es el derecho. Hablaban del principio de proporcionalidad. Cuando se enjuicia moral o jurídicamente una conducta hay que atender, si uno quiere ser justo, a este principio porque el dictamen ha de estar en proporción con todos los aspectos o circunstancias que rodean la conducta que se enjuicia.

Es evidente que Saco ha montado su tinglado con el sólo propósito de medrar. Y a esta finalidad, medrar, lo supedita todo. Pero este propósito no es otro que ése que el genio originario de la excelencia de los mercados para resolver todos los problemas que se le plantean a la Humanidad, el ánimo de lucro, es el que guía la actuación del común de los mortales, ergo, Saco no es, en este aspecto, un hombre negativamente extraordinario.

Pero sí que es extraordinariamente negativo en cuanto a los procedimientos:

A) como hombre que se autotitula de izquierda, su actuación debería de estar marcada por una clara intención de servir a la verdad y a la justicia, que constituyen el eje esencial de todo ideario que se proclame como tal, pero

B) hace precisamente todo lo contrario:

a) no sólo tolera sino que promueve la mentira:

1) proporcionando a sus amigos o cómplices una posición de privilegio que les permite exponer sus injurias y calumnias con total impunidad, no sólo no coartando sus actuaciones al respecto, advirtiéndoles que no está dispuesto a tolerar tales actuaciones sino por el contrario estimulándolas por todos los medios e impidiendo mediante la imposición del pertinente silencio informático a los agredidos para que no puedan defenderse; éste sí que parece una actuación ciertamente miserable porque impone a una de las partes sobre la que ejerce su jurisdicción informática una total indefensión que lesiona gravemente la justicia, lo que nos lleva directamente a

b) se opone descaradamente a que, en su blog, se promueva la justicia:

1) no ya tolerando sino promoviendo las más alevosas agresiones al honor personal de algunos de los que intervienen en su blog, riéndoles las gracias o aplaudiendo actuaciones en las que los suyos llevan a cabo actuaciones tales como decirles a sus oponentes que se la mamen, que se la vuelvan a lamer, tal como ese famoso acto del seleccionador de futbol argentino que llevó a los organismos oficiales a incapacitarle o invalidarle internacionalmente, en su blog, se hace todo lo contrario se encomia y ensalza la misma actitud que debería de cubrir de vergüenza y oprobio no sólo al que las realiza sino más aún al que las tolera y promueve;

2) y no cabe duda de que la injuria y la calumnia, el tratamiento público vejatorio de cualquier persona sea o no adversario político si no llega a constituir un delito perseguible desde su alta responsabilidad en el blog, sí que debería ser reprimido con todos los medios a su alcance en lugar de estimularlo y aplaudirlo;

3) pero el summum de la injusticia lo constituye que se confabulen para escribir en el blog los peores e infectos ataques a otros contertulios, al propio tiempo que adoptan las medidas necesarias para que los tan infamemente agredidos no puedan ejercitar su legítimo derecho a la defensa, como ha ocurrido con ese último y largo comentario de TT en el que presumiendo de bravura el tipo dice que como le pilla cachondo va a pegarle fuerte a su enemigo, sabiendo, como sabe, porque lo ha pactado con él que Saco no va a dejar que yo me defienda puesto que ya no dejó entrar mis comentarios;

Así que esta gente, que utiliza estos procedimientos para injuriar y calumniar tan impunemente a sus adversarios, usando medios o procedimientos que ni siquiera la peor de las ultraderechas se atreve a perpetrar, si tiene un resto de decencia, debe de abandonar definitivamente el manto impoluto de la izquierda con el que tan injustamente se protege y ocupar ya, por fin, los escaños que realmente le corresponden situados a la derecha de la peor de las ultraderechas, junto a los que son realmente sus compañeros que 
 contemplan, cayéndoles la baba de admiración, las tropelías que cometen porque, ni en sus mayores momentos de aberración, ellos se han atrevido a tildar a sus odiados enemigos políticos de viejas prostitutas locas o travestís octogenarios y ni siquiera se atrevieron a pensar en la bestial posibilidad de mandarlos no ya a tomar por culo sino a que se la mamaran porque tales dicterios sólo son posibles de concebir en mentes trastornadas por alguna inconfesable aberración o enfermas de incurables insanias, seres que sólo tienen de humanos la apariencia ya que nunca nadie se ha atrevido a rebajarse tanto que deja atrás, en su demoníaco descenso, a las peores bestias, de modo que cuando profieren estas insuperables inmundicias están marcando un hito en la degradación de la especie y no existe motivo para celebralo en las islas afortunadas,  comiendo los mejores manjares y degustando los mejores vinos con tanta ostentación, mientras que el pueblo que  dicen defender, esos 15 millones largos de españoles que se encuentran en paro o viven bajo el nivel de la pobreza no tienen dónde meterse ni qué comer, en uno de los mayores gestos de solidaridad que pueden darse.

Esta es la historia de esta ultraderecha que se autotitula de izquierda pero que funciona como lo que realmente es.

jueves, 24 de junio de 2010

Mafia pura y dura bajo el disfraz de la más falsa de las izquiedas

La gente no es lo que dice ser, ni siquiera lo que quiere ser sino lo que hace, el famoso “por sus obras los conoceréis” y digo esto porque acabo de ser expulsado de una mafia, que dice que no es una mafia, pero que sí quiere ser una mafia y que, además y consecuentemente, se comporta como la mafia más cerrada que yo he tenido cerca.

El DRAL dice que mafia, (Del it. mafia), es:
“1. f. Organización criminal de origen siciliano.
2. f. Cualquier organización clandestina de criminales.
3. f. Grupo organizado que trata de defender sus intereses. La mafia del teatro
4. f. P. Rico. Engaño, trampa, ardid”.

La 1ª mafia nació en Sicilia donde se denominó Cosa Nostra o mafia, y en su origen fue una confederación dedicada a la protección y el ejercicio autónomo de la ley (justicia vigilante) y, más adelante, al crimen organizado. Sus miembros se denominaban a sí mismos mafiosos, es decir, ‘hombres de honor’. Los miembros de los distintos clanes mafiosos emplean una serie de «códigos de honor», inviolables, de los cuales el más conocido es la omertá o ley del silencio. (Wikipedia).

Una de las características de las mafias es que siempre adoptan frente al exterior una máscara, o sea, una ocupación, una tarea, que no tiene nada que ver con la que es en realidad su verdadera finalidad y, últimamente, ha comenzado a proliferar un tipo de mafia que podríamos denominar “política” porque hace como que lo que realmente le interesa y para y por lo que está incrustada en la vida de un país es para llevar a cabo una tarea política.

Pero la mayor parte de las veces, lo que busca la mafia es imponer una serie de códigos mediante la utilización inclemente del más puro terror.

Por supuesto que hay una casi infinita gradación en la finalidad de las mafias y en la mayor o menor dureza de las medidas que utilizan para conseguir sus propósitos, pero lo que otorga a dichas organizaciones definitivamente su categoría mafiosa es no sólo la ilicitud sino también la injusticia de los procedimientos que utiliza para la consecución de sus fines.

El DRAL cita expresamente una de estas mafias a título de ejemplo: la mafia teatral. Pero hay otras, casi infinitas, mafias operantes en nuestro país y yo he tenido la desgracia de sufrir muy de cerca una de ellas. Esta mafia dice ella que tiene una finalidad cuasi lúdica, predicar sobre política, sus componentes actúan como una especie de profesores, independientemente de su condición de casi analfabetos, adoptando una pose aparentemente progresista que esconde realmente una actividad que propugna todo lo contrario.

Todos, absolutamente todos sus componentes se autotitulan de izquierda, hacen como que ignoran, es posible que algunos de ellos, los menos instruidos incluso lo ignoren realmente, cuál es el objeto de  cualquier actividad política, que no es sino una de las tareas que influyen o se implican directamente en el arte de gobernar.

Y gobernar, en última instancia, no es sino tratar de imponer la justicia y la verdad en las relaciones sociales de tal modo que todo aquello que no sea cierto o que sea injusto es, por su propia naturaleza, antipolítico y, por lo tanto, esencialmente regresivo de manera que puede afirmarse que es regresivo y por consiguiente típicamente conservador o derechista todo comportamiento falaz o injusto.

De este modo, hemos llegado, de manera natural, a la conclusión de que todo grupo humano que utilice sistemáticamente la mentira y que propugne, mantenga o promueva la injusticia es esencialmente regresivo, o sea, de derecha o de ultraderecha.

Y en el grupo a que me refiero en esta concreta ocasión se practica la mentira, la falsificación más absoluta de los hechos, la calumnia y la injuria, como método sistemático de someter a los demás de manera absolutamente incondicional sin permitir la menor discrepancia, o sea que, aunque se autotitulen constantemente de izquierda, no son sino un grupo de auténtica derecha que utiliza la capa de la izquierda como simple tarea de camuflage, pero sus finalidades son esencialmente ultraconservadoras: dominar sicológicamente a todos los que tengan el menor contacto con ellos utilizando para ello la técnica más vieja del mundo: el terror sicológico.

El terror sicológico casi tan dañino como el brutal terror físico que, por su propia naturaleza, no podría ser utilizado en el medio virtual que supone internet, pero que no me cabe duda de que sería ejercido por estos virtuales mafiosos dado el grado de virulencia que demuestra su terror sicológico que machaca hasta el último límite a los que se atreven a no satisfacer su cuota de obediencia.

¿Cuál es el objetivo de este clan mafioso?

El más viejo del mundo: el ejercicio puro y duro del poder.

El capo di capi vive para el poder, lo ha hecho objeto único y exclusivo de su vida de tal modo que no tolera el menor atisbo de algo que lo disminuya, por eso comenzó cargándose a Dios porque, de admitir su existencia, habría tenido que considerarlo por encima de él y eso le resultaba absolutamente intolerable.

Desalojado Dios de su pedestal, él se ha apresurado a ocupar su sitio y recibe todos los días, cuando cuelga su post, el más denigrante de todos los homenajes que un hombre puede recibir, un auténtico culto de latría que a otra persona cualquiera le resultaría insoportablemente repugnante.

Pero él lo soporta tranquilamente porque cree sinceramente que se lo merece. A mí me recuerda a esos falsos fundadores de nuevas religiones que concluyen llevando a sus adeptos a suicidios colectivos. Aplica la misma técnica de endiosamiento sin límites, no opone la más mínima resistencia a la latría de esa manada de descerebrados que todos los días le lamen sus partes más pudendas, homenaje que él soporta sin mover ni un sólo músculo de su faz.

Y fin, por hoy, pero estoy seguro de que tendremos ocasión de proseguir con el estudio de estos falsos grupitos de izquierda que esconden, en realidad, feroces partidarios de la peor de las derechas.


Manolo Saco, carta abierta a



Esta mañana, cuando me levanté, escribí un post que, luego, a continuación de la carta abierta a Manolo Saco, del  28/09/2009, voy a colgar hoy en este blog y del que me parece que dicha carta abierta es la más adecuada de las introducciones:

#10 Comentario por eutiquio 28/09/2009 @ 06:35

Carta totalmente abierta a Manolo Saco:

Estarás contento, Manolo. Ya lo has conseguido. Primero te cargaste a Dios, así, con mayúscula inicial, luego, la moral corriente y, por fin, en un alarde de omnipotencia, algo a lo que nunca nadie se había atrevido, te cargaste también la Ley, así, también con mayúscula inicial y ahí es donde has fallado como un dios, con minúsculas, cualquiera.

Deicidas, antes que tú, los ha habido a cientos, a millares y, perdona que te lo diga, a ti que no sólo no estás acostumbrado a las críticas sino superacostumbrado a los elogios, mucho mejores que tú. Pero ninguno de ellos, se había atrevido a cargarse también la Ley porque cualquier grupo humano sin una ley que regule las relaciones que en su interior se producen no es que se rebaje al nivel de las bestias es que se convierte automáticamente en una manada de fieras salvajes, porque las bestias, pobres, también respetan sus leyes, y aquí, en este mundo virtual que tú no sólo has creado sino que conservas y estimulas cuidadosamente, todos los días, no se respeta ni la Ley.

Y, entonces, sucede que cada uno de los individuos que pastan por él a sus anchas puede convertirse, y la mayoría de ellos lo hace, en simples forajidos, es decir, como en las películas del Oeste, en vulgares pistoleros que disparan sobre todo lo que se mueve.

Es el peligro que tiene jugar a ser un doctor Frankenstein cualquiera, sobre todo si se hace en el campo moral, porque entonces ya no se trata de un sólo loco, como en el chiste del tío que iba en dirección contraria por la autopista, sino en miles de locos.

Verás, Manolo, perdona que te lo diga con cierta crudeza, aunque este no es mi estilo, cuando en un colectivo se suprime la Ley, ¿sabes lo que ocurre?, que automáticamente se convierte en un refugio de criminales.

El otro día yo me atreví a escribir aquí que todos nos prostituimos y decía que lo hacía el director de este diario cuando no se atrevía en sus artículos a contravenir la línea que sigue el editor con su política para conservar su puesto de trabajo y que, por supuesto, también lo hacías tú por el mismo motivo.

Como es lógico, no recibí, que yo recuerde, más que una sola adhesión y, sin embargo, “se mueve”, y, sin embargo, es verdad. Todos, absolutamente todos, Manolo, tú y yo, también, tú y yo sobre todo, nos prostituimos muchas veces al día, lo que eleva nuestro ejercicio de prostitución hasta niveles numéricos increíbles.

Este blog está lleno de gentes magníficas que se consideran por encima del bien y del mal porque no tienen ningún inconveniente en convivir con auténticos delincuentes diariamente pensando que ellos no se contaminan. Y se equivocan radicalmente. Es una contradicción tan visible que no la acababa de entender. Que gentes muy lúcidas cuando enjuiciaban los problemas de Rajoy, Aguirre, Fabra y Camps, se tornaran de repente ciegos y tontos cuando a su lado se producían conductas que moralmente incluso superan las de estos execrables personajes, era algo que, por mucho que me esforzaba no lograba comprender hasta que, de pronto, descubrí que una mezcla de miedo y de soberbia los atenazaba.

Soberbia porque se han acostumbrado a venir a aquí, todos los días y que sus incondicionales seguidores les aplaudan y miedo a perder dichos aplausos si caen en desgracia y pierden su favor.

Y, entonces, ¿qué sucede? Que los matones de taberna, los macarras y los chulos de putas, ésos que se han acostumbrado a moverse no ya sólo fuera de la ley sino dentro de los estratos más bajos de la sociedad imponen su falsa ley, la ley no ya de la inmoralidad sino la que aún es mucho peor, la del crimen.

Ellos están acostumbrados a vivir así. Han hecho bandera de su orgullo la pura y dura delincuencia. Contra ellos no se puede luchar con cierto éxito porque se hace en una absoluta desigualdad de condiciones. Tú no puedes debatir con alguien que te dice con la mayor soltura del mundo sin tomarse la molestia de demostrar lo que dice, en contra de ese sagrado precepto que establece la presunción de inocencia, que eres una loca mariquita o un travesti octogenario porque en el supuesto de que tú estuvieras dispuesto a rebajarte hasta esa abyección no estás preparado para batirte con quien cotidianamente vive en la inmundicia porque para eso hay que tener mucho estómago y tú, por suerte, no lo tienes. De modo que pierdes cuando alguien como una de tus criaturas favoritas para rebatir una larga y densa argumentación en la que le demuestras que quien miente es él contesta simple y llanamente que se la chupes. ¿De veras, Manolo, a ti no se te subleva algo por dentro cuando ves que tus criaturas favoritas, ésas que has mimado con el mayor esmero, se comportan así?

Sin quererlo, me vienen a la mente las terribles requisitorias del maestro Cicerón: ¿Entre qué gente estamos, en qué ciudad vivimos, en qué has convertido tú, Manolo, este foro, permitiendo que simples delincuentes que practican por sistema no ya la mentira, el insulto y el terrorismo verbal más descarados se atrevan impunemente a vulnerar también la Ley penal?

Piénsalo un momento, Manolo. Se puede vulnerar la moral, se puede echar a patadas de este mundo a todos los dioses, esto, incluso puede tener su grandeza, pero te lo aseguro, Manolo, ni tú ni nadie, por muy “deus ex machina” que te consideres, puede, prescindir en el mundo que has creado y que mantienes, con tu esfuerzo, todos los días, de la Ley, ésta sí, con mayúscula inicial, porque entonces, lo que diriges no es un blog más o menos atrevido e irreverente sino un auténtico refugio de criminales porque entonces, tú, también, estas cometiendo un delito en grado de encubrimiento o de complicidad, y eso, te lo aseguro no sólo es ilícito sino que puede llegar a ser peligroso para los que participamos en él y no tienes ningún derecho a exponernos a todos a ese riesgo.

Tú, Manolo, puedes ser tan listo como todos los días te dicen tus seguidores pero nunca llegarás a serlo tanto como para cargarte a los auténticos genios de la humanidad, esos que, como Kant, escribieron, por ejemplo, el imperativo categórico moral que, hasta ahora, a lo mejor alguno de tus aventajados epígonos lo logra, nadie ha conseguido derogar: obra de tal manera que puedas desear que tu norma de conducta sea general. General, general, ¿de qué me suena esta palabra? Ah, sí, éste es el primero de los caracteres esenciales de la Ley, que ha de ser general en su aplicación, sin admitir espacios excepcionales porque si los establecemos, en lugar de conseguir espacios de libertad habremos obtenido espacios de libertinaje.

No sé, a lo peor es lo que nos proponemos.

Y, ahora, Manolo, una sencilla pregunta:

¿De veras no te da vergüenza no sólo haber engendrado sino amamantar todos los días en tus escuálidas tetillas a estos descerebrados que ni siquiera tienen la apariencia de hombres?

Porque un hombre de verdad es el que es capaz de mantener un noble y limpio diálogo con sus semejantes sin tener que recurrir a las más soeces expresiones cuando se ve acorralado por la lógica. Y tú, como un dr. Frankenstein cualquiera, has creado a estos ínfimos monstruos que, incapaces de razonar como hombres, sólo escupen los más groseros insultos que los rebajan al nivel de las bestias.

Piénsalo bien, Manolo, algo debes estar haciendo mal cuando tus criaturas preferidas, ésas que cuidas con tanto mimo porque te organizan tus homenajes y te llevan técnicamente el blog, se han transformado en estos fascistillas de poca monta que han convertido esta bitácora en una especie de campo de concentración en el que se queman en sus hornos a todas las personas decentes que aparecen por este blog y no tienen la sabiduría suficiente para salir corriendo instantáneamente como hacen algunos diciendo aquello de “en mi vida había visto tantos insultos en tan poco tiempo”. Piénsalo bien, Manolo.

Buenos días y buena suerte, que la estamos necesitando todos por tu negligencia como dueño del blog.

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