sábado, 26 de junio de 2010

Esencia y existencia


 Decía hace unos días la psicóloga de cabecera en el blog de Saco que yo carecía del sentido del humor, lo que me hizo sonreír suavemente porque creo que ése es, precisamente, la presencia del humor en mis escritos, lo que los lastra, en lo que respecta a su comprensión por mis lectores definitivamente.

 Me cuesta mucho, tal vez demasiado, prescindir del humor cuando escribo porque mi visión del mundo y de la vida sería totalmente desesperada si no filtrara los diarios acontecimientos a su través.

 Pero mi visión humorística del mundo y de la vida, creo, no es zafia, grosera y burda. Si el prisma de mis ojos intelectuales me hiciera contemplar a mis personajes con esas deformaciones monstruosas del callejón del Gato, seguramente habría dejado de escribir porque dichas imágenes son ciertamente desoladoras y lo desagradable debe de ser evitado si uno quiere vivir más o menos bien.

 Y esta referencia a mi sentido del humor la hacía porque acababa de escribir el siguiente párrafo:

 “Hay egregios periodistas que han hecho una parte de su cotidiana tarea la de leer y comentar al que seguramente es el peor de todos los ultraderechistas españoles. Me refiere a gente como Miguel Angel Aguilar y Carlos Carnicero y su odiado arquetipo, el famoso Pedro J”.

Y mi extraño sentido del  humor que conduce a la equivocación a algunos de los que me leen reside en esta frase en llamar “egregios periodistas” a Aguilar y Carnicero.

Tal vez, en algún momento de sus vidas, estos 2 amanuenses de la pluma hayan rozado casi la perfección técnica en sus menesteres, pero hoy son sólo vestigios de lo que podría haber sido un pasado glorioso.

 Porque no han podido soportar esa fricción cotidiana entre la esencia y la existencia, entre el ser y el estar.

 Ellos quisieron ser, un día, esforzados escritores de izquierda y no han podido serlo, porque vivir, permanecer en la izquierda del pensamiento auténtico es una de las más arduas tareas que existen porque la izquierda anida en los extramuros de cualquier clase de poder y esto hace casi todas las situaciones de la vida realmente inhabitables.

 Porque el maldito poder es absolutamente necesario para vivir.

Y sólo los héroes se atreven a ponerse a la intemperie. Porque afuera hace demasiado frío, o demasiado calor para vivir de una manera aceptable.

 Yo no sé de dónde saca Carnicero el dinero suficiente para tener varias moradas habituales, España, Cuba, Argentina y ahora Londres.Y mucho menos aún entiendo como otro periodista de élite puede vivir como un auténtico rajá, visitando cotidianamente los mejores restaurantes de Madrid, asistiendo a las corridas de toros y visitando el Bernabeu, en una buena localidad, los días de partido, fumándose en el ínterin un enorme Cohíba que no le regala en modo alguno Fidel, pero lo cierto es que ambos periodistas, que han podido prescindir de su inclusión en las plantillas de alguno de los grandes rotativos nacionales, lo que inequívocamente son signos materiales de su indudable grandeza. Respecto a Aguilar, señalaré uno de estos signos más: es acérrimamente franco madridista pero hace todo lo posible para que no se sepa. Por algo será.

 Ésta es su actual existencia que contrasta vivamente con la esencia que ellos pretenden: ser de izquierdas.

Ya lo decíamos ayer: uno no es lo que dice ser, ni siquiera lo que quiere ser, uno es lo que es realmente, aquello que realmente hace: “por sus obras los conoceréis” y ésta es palabra de Dios y, como ya no escribo en el blog de Saco, puedo decirlo sin temor a l as inevitables represalias.

No me gustaría incurrir en la pesadez pero la izquierda es otra cosa a esto de meterse con Rajoy, hacer chistes demasiado fáciles sobre esa casposa ultraderecha que nos aflige, jurar por todo lo jurable que uno no cree en Dios, proferir continuamente las consabidas blasfemias, atacar al PP y al Papá de Roma, la izquierda es algo mucho más serio y difícil, la izquierda es algo tan simple como respetar la verdad y luchar porque siempre en todo momento y en todos los órdenes de la vida, en todos ámbitos incluso en esos pequeños e inadvertibles espacios familiar y profesional, impere la justicia de tal modo que cada vez que mentimos o falseamos la realidad, cada vez que cometemos una injusticia participamos de esa conspiración universal que hoy lleva a cabo la ultraderecha en el mundo que han dado en llamar globalización y que se rige por el inmaculado principio de una conducta a la que no sé por qué han llamado liberal.

El que esté libre de este último pecado que arroje la primera piedra.

1 comentario:

Fernando Mora dijo...

Estoy del todo conmovido. LA primera parte del escrito que cuelgas hoy es...no sé. Ánimo.
El posterior análisis que haces se me antoja una vez más magistral.
Igual el actual no es el mejor momento, pero llevo un tiempo pensando en plantearte una cuestión a la que que no entiendo muy bien porqué no se le ha dado más trascendencia en los medios. Quizás es que ahora con el Mundial todo pasa a segundo plano.
Me refiero a lo que parece está acontenciendo en China al respecto de varias huelgas en distintas fábricas de aquel país.

http://www.rtve.es/noticias/20100619/china-afirma-huelgas-multinacionales-son-fenomenos-aislados/336329.shtml

A lo mejor ya has tratado sobre el asunto, al menos en tu blog no lo he visto y bueno, pues si tienes un rato y ganas para ello, abusando groseramente te pido nos regales unas palabras sobre el asunto que no llego a vislumbrar cómo pero puede ser de gran trascendencia para todo el mundo.

Un abrazo,

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