jueves, 24 de junio de 2010

Mafia pura y dura bajo el disfraz de la más falsa de las izquiedas

La gente no es lo que dice ser, ni siquiera lo que quiere ser sino lo que hace, el famoso “por sus obras los conoceréis” y digo esto porque acabo de ser expulsado de una mafia, que dice que no es una mafia, pero que sí quiere ser una mafia y que, además y consecuentemente, se comporta como la mafia más cerrada que yo he tenido cerca.

El DRAL dice que mafia, (Del it. mafia), es:
“1. f. Organización criminal de origen siciliano.
2. f. Cualquier organización clandestina de criminales.
3. f. Grupo organizado que trata de defender sus intereses. La mafia del teatro
4. f. P. Rico. Engaño, trampa, ardid”.

La 1ª mafia nació en Sicilia donde se denominó Cosa Nostra o mafia, y en su origen fue una confederación dedicada a la protección y el ejercicio autónomo de la ley (justicia vigilante) y, más adelante, al crimen organizado. Sus miembros se denominaban a sí mismos mafiosos, es decir, ‘hombres de honor’. Los miembros de los distintos clanes mafiosos emplean una serie de «códigos de honor», inviolables, de los cuales el más conocido es la omertá o ley del silencio. (Wikipedia).

Una de las características de las mafias es que siempre adoptan frente al exterior una máscara, o sea, una ocupación, una tarea, que no tiene nada que ver con la que es en realidad su verdadera finalidad y, últimamente, ha comenzado a proliferar un tipo de mafia que podríamos denominar “política” porque hace como que lo que realmente le interesa y para y por lo que está incrustada en la vida de un país es para llevar a cabo una tarea política.

Pero la mayor parte de las veces, lo que busca la mafia es imponer una serie de códigos mediante la utilización inclemente del más puro terror.

Por supuesto que hay una casi infinita gradación en la finalidad de las mafias y en la mayor o menor dureza de las medidas que utilizan para conseguir sus propósitos, pero lo que otorga a dichas organizaciones definitivamente su categoría mafiosa es no sólo la ilicitud sino también la injusticia de los procedimientos que utiliza para la consecución de sus fines.

El DRAL cita expresamente una de estas mafias a título de ejemplo: la mafia teatral. Pero hay otras, casi infinitas, mafias operantes en nuestro país y yo he tenido la desgracia de sufrir muy de cerca una de ellas. Esta mafia dice ella que tiene una finalidad cuasi lúdica, predicar sobre política, sus componentes actúan como una especie de profesores, independientemente de su condición de casi analfabetos, adoptando una pose aparentemente progresista que esconde realmente una actividad que propugna todo lo contrario.

Todos, absolutamente todos sus componentes se autotitulan de izquierda, hacen como que ignoran, es posible que algunos de ellos, los menos instruidos incluso lo ignoren realmente, cuál es el objeto de  cualquier actividad política, que no es sino una de las tareas que influyen o se implican directamente en el arte de gobernar.

Y gobernar, en última instancia, no es sino tratar de imponer la justicia y la verdad en las relaciones sociales de tal modo que todo aquello que no sea cierto o que sea injusto es, por su propia naturaleza, antipolítico y, por lo tanto, esencialmente regresivo de manera que puede afirmarse que es regresivo y por consiguiente típicamente conservador o derechista todo comportamiento falaz o injusto.

De este modo, hemos llegado, de manera natural, a la conclusión de que todo grupo humano que utilice sistemáticamente la mentira y que propugne, mantenga o promueva la injusticia es esencialmente regresivo, o sea, de derecha o de ultraderecha.

Y en el grupo a que me refiero en esta concreta ocasión se practica la mentira, la falsificación más absoluta de los hechos, la calumnia y la injuria, como método sistemático de someter a los demás de manera absolutamente incondicional sin permitir la menor discrepancia, o sea que, aunque se autotitulen constantemente de izquierda, no son sino un grupo de auténtica derecha que utiliza la capa de la izquierda como simple tarea de camuflage, pero sus finalidades son esencialmente ultraconservadoras: dominar sicológicamente a todos los que tengan el menor contacto con ellos utilizando para ello la técnica más vieja del mundo: el terror sicológico.

El terror sicológico casi tan dañino como el brutal terror físico que, por su propia naturaleza, no podría ser utilizado en el medio virtual que supone internet, pero que no me cabe duda de que sería ejercido por estos virtuales mafiosos dado el grado de virulencia que demuestra su terror sicológico que machaca hasta el último límite a los que se atreven a no satisfacer su cuota de obediencia.

¿Cuál es el objetivo de este clan mafioso?

El más viejo del mundo: el ejercicio puro y duro del poder.

El capo di capi vive para el poder, lo ha hecho objeto único y exclusivo de su vida de tal modo que no tolera el menor atisbo de algo que lo disminuya, por eso comenzó cargándose a Dios porque, de admitir su existencia, habría tenido que considerarlo por encima de él y eso le resultaba absolutamente intolerable.

Desalojado Dios de su pedestal, él se ha apresurado a ocupar su sitio y recibe todos los días, cuando cuelga su post, el más denigrante de todos los homenajes que un hombre puede recibir, un auténtico culto de latría que a otra persona cualquiera le resultaría insoportablemente repugnante.

Pero él lo soporta tranquilamente porque cree sinceramente que se lo merece. A mí me recuerda a esos falsos fundadores de nuevas religiones que concluyen llevando a sus adeptos a suicidios colectivos. Aplica la misma técnica de endiosamiento sin límites, no opone la más mínima resistencia a la latría de esa manada de descerebrados que todos los días le lamen sus partes más pudendas, homenaje que él soporta sin mover ni un sólo músculo de su faz.

Y fin, por hoy, pero estoy seguro de que tendremos ocasión de proseguir con el estudio de estos falsos grupitos de izquierda que esconden, en realidad, feroces partidarios de la peor de las derechas.


10 comentarios:

Anónimo dijo...

Eres nauseabundo Eutiquio, además de mala persona.

No me extraña nada que tu propia familia te llame mala bestia.

JOSE LOPEZ PALAZON dijo...

Y tú eres un cobarde, simplemente un asqueroso cobarde que no se atreve a dar la cara, digno miembro de toda esa padilla de mafiosos, que atacan en manada, sabiendo que el capo di capi, que tiene la sartén por el mango no nos dará a los demás la oportunidad de defendernos como ha hecho con mis 2 comentarios últimos en los que respondía a los brutales y soeces ataques que me hacían sus amados discipulos.

Mira, como yo sí que te dejo que hables aquí, con lo fácil que me sería mandarte al infierno de los asquerosos cobardes, sólo tendría que pinchar en el símbolo de la papelera.

Patricia dijo...

Lo que sinceramente no entiendo es como se puede buscar a toda costa la atención aunque sea en negativo.
¿Por qué no analizas los insultos que has proferido antes de comentar solo los de los demás?
Es paradójica la queja de que no puede usted opinar diferente cuando es usted el que califica de nazi, fascista, mentiroso, brutal, o cualquier otra cosa a toda persona que no le de la razón completa y sumisamente.

Quizás si probara a mantener un blog en el que expresara sus opiniones sobre el mundo y no solo quejas personales en un tono lloroso, tendría más aceptación, más debate y sería todo mucho más enriquecedor.

Por lo demás, dimito de meterme en más culebrones personales y lloricas, no merece la pena.

Madure.

Anónimo dijo...

Para eso que no hayas sido tu el que se pone los comentarios anónimos y así hacerte el mártir.

tienes al mismo nivel alto la bilis que el ego.

Sergio Zawinul dijo...

Joder, eutiquio, y todavía te preguntarás por qué te han tenido que bloquear. Me parece que estás bastante descentrado.

Haz una prueba, vete a otro blog y comprueba cuánto tiempo tardan en ponerte en firme, a ver si Manolo Saco es un miserablñe o es que tú no te comportas con unos mínimos.

Sergio Zawinul dijo...

Por cierto, si no quieres que esto se convierta en un solar, en mi opinión, deberías cambiar de tema.

Anónimo dijo...

Eutiquio, llorona, transfieres a los demás todo lo que has sido. Como persona eres un asco, una alimaña. Como mente un abismo negro y ponzoñoso.

Anónimo dijo...

Envidiosillo, como te gustaría que te trataran como a Saco.

Ha tenido más paciencia que el santo Job y encima así se lo pagas.

Fernando Mora dijo...

Muy buenas D. José.
No pueden vivir sin ti. Mucho quejarse de que en su sitio se hable no de política (risas) sino de ti y ahora ya ves, aquí , parasitando tu blog. Es hasta cierto punto comprensible, se acaban por aburrir de estar todo el día venga a hacerse felaciones. Lo curioso es que les guste tanto seguir a quién les enfrenta cara a cara con su verdadero rostro.
Alucinante. Ahora resulta que escribir un post en el propio blog es buscar la atención de otros. WTF?
Un fuerte abrazo,

JOSE LOPEZ PALAZON dijo...

Amigo Fernando:

Con esta puñetera memoria mía, no recuerdo si te he dicho ya que has nacido con el don de la concreción, que es uno de los que más admiro porque yo lo veo de muy lejos.

En 7 líneas has expuesto lo que yo hubiera necesitado un montón de folios.

Efectivamente, todo es como tú lo expones. No hay nada más que decir.

Un abrazo,

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