martes, 27 de julio de 2010

Contestando a un cobarde fascista

Por considerarlo importantísimo, me permito traer hoy, a aquí, también, como hice ayer, un texto de un comentarista que combate mi postura en el post que antecede y que dice así:

“Anónimo dijo...
Blablabla... el blog de Saco... blablabla... yo, yo, yo... blablabla... los que comentan en el blog de Saco... blablabla... el blog de Saco... blablabla... yo, yo, yo... blablabla... los que comentan en el blog de Saco...

Y así, ad aeternum. Insultando un día sí y otro también. Penoso.

PD: Conozco muchos comunistas. Algunos de ellos sufrieron en sus carnes la represión franquista y lucharon por sus ideales a riesgo de sus propias vidas. Usted, que formó parte del sistema represor franquista y que no ha luchado jamás por nadie que no fuese usted mismo, ensucia la palabra "comunismo" cada vez que la utiliza para referirse a usted.

Y no, luchar contra el franquismo no es escribir un libro contra Franco 11 años después de que el dictador muriese. Pero claro, en vida del dictador estaba usted muy ocupado embargando a los pobres lo poco que tenían (sí, este es el "comunista" real y auténtico al que algunos siguen) y no tenía tiempo para nada más, supongo...
27 de julio de 2010 13:08".

Mi respuesta:  

Muchacho, pero qué malo eres razonando.

Como no tienes más remedio que aceptar que yo fui un antifranquista, me atrevería a llamarme eximio-somos muy pocos, me atrevería a afirmar que no más de 3 o 4, entre casi 50 millones de españoles, los que hemos escrito libros sobre el asesino genocida, presentándolo en 1ª persona, en pleno postfranquismo, cuando te pueden agredir e incluso matar por ello-porque temes que te haga lo que le hice a la Merche, cuando, en plena orgía de odio hacia mí, porque había demostrado varias veces su analfabetismo no sólo gramatical sino también político, afirmaba que yo no era letrado ni siquiera licenciado en Derecho, más aún, le decía a su ahora amigo, Malditos Bastardos, que yo incluso no tenía por qué saber ni papa de tal materia,  presentar una certificación de mi Colegio acreditativa de que soy abogado, en tu caso sería otra similar de la Sociedad de Autores, quieres ahora rebajar mi antifranquismo afirmando que sólo lo fui cuando se murió ese tipo al que tú, seguro, como todos los miembros del clan de Saco, admiráis en secreto, porque fue el que introdujo en este desdichado país ese culto al fascismo que tan bien practicáis en dicho foro.

Dices, sin la menor vergüenza, porque de eso en dicho blog no tenéis,
que yo “formé parte del sistema represor franquista y que no he luchado jamás por nadie que no fuese yo mismo, que ensucio la palabra "comunismo" cada vez que la utilizo para referirse a mí” y que, “en vida del dictador estaba usted muy ocupado embargando a los pobres lo poco que tenían (sí, este es el "comunista" real y auténtico al que algunos siguen) y no tenía tiempo para nada más, supongo....”:

1º) mira, muchacho, tengas la edad que sea, eres un pobre imberbe que no sólo no sabe razonar sino tan siquiera escribir correctamente, yo, entonces, y allí, ante los tribunales, no hacía otra cosa que la que hago, aquí, ahora mismo, enfrentarme a los franquistas como tú, porque la esencia del franquismo, como buen fascismo, era, lo que tú haces ahora, precisamente, practicar la injusticia y el delito, porque es injusto que tú me digas que yo colaboraba allí, con ellos, con los  jueces franquistas cuando, como muy bien sabes tú, que gozas de la mejor información al respecto, todos los años, todos los funcionarios judiciales, en la comida en la que se reunían por Navidad, me otorgaban el premio Limón, por unanimidad, y ¿sabes por qué?, porque ellos me aborrecían casi tanto como vosotros, precisamente por lo contrario de lo que vosotros me acusáis, por defender insobornablemente, sin temor a las represalias que inexorablemente se producían, la verdad, la justicia y los intereses del pueblo llano y mis compañeros de profesión, lo que no hice nunca, antes me hubiera cortado una mano, es defender la impunidad de los tramposos y los delincuentes, como sois tú y tu amigo, al que un día fui a embargar porque no pagaba a nadie lo que debía, porque ésa es otra, ése es vuestro concepto de la izquierda, como el de Rajoy y sus muchachos, estafar y robar y no pagar nunca a nadie, vivir en medio de la desvergüenza, la estafa, el incumplimiento de las obligaciones más elementales y la comisión de todos los delitos.

Como verás, yo, que sólo tenía que darle al icono de la papelera para mandarte adonde mereces, no lo he hecho porque pertenezco a otra especie de gente, ésa que cree realmente que la izquierda no es más que la justicia apoyada sobre la verdad y no sería justo ni verdadero que yo hiciera contigo lo que ese ultrafascista de Saco hizo conmigo, no dejarme contestar al comentario de TT, ese traidor a una de las más sagradas profesiones del hombre, la medicina, a la que traicionó canallescamente incumpliendo todos sus códigos y que, por ello, debería ser expulsado justamente del ejercicio de una profesión en la que no se merece estar.

Por eso,  yo respetaré sagradamente tu libertad de expresión, por eso tú podrás venir a aquí, cada vez que se te antoje, a insultarme y zaherirme en la seguridad de que aquí se va a respetar al límite lo de “odio lo que usted dice pero daría mi vida para que usted pudiera seguir diciéndolo”.  Éste no es el blog de Saco.

1 comentario:

Anónimo dijo...

"Éste no es el blog de Saco."

Afortunadamente. Ni tú eres Manuel Saco. Qué más quisieras.

"ese ultrafascista de Saco".

Ya, ¿y era un ultrafascista las veces que le halagabas, o las veces que le insultaste y aún así no te echó? ¿Lo era cuando te dejaba llenarle el blog de ladrillos insultando a todo el mundo o durante el año largo que soportó que te pasases el día insultando a todos los demás?

"todos los funcionarios judiciales, en la comida en la que se reunían por Navidad, me otorgaban el premio Limón, por unanimidad, y ¿sabes por qué?, porque ellos me aborrecían casi tanto como vosotros"

Es lógico que no te tuviesen estima, dada tu actitud de "porque yo valgo más que los demás" y tu afición a hacerle la pelota al jefe (como se la hiciste a Manolo Saco siempre que pudiste). Lo de que no te soportasen los funcionarios porque te enfrentabas a los jueces, no te lo crees ni tú, Perry Mason.

P.D: No te preocupes, ya me voy y no pienso volver por aquí. No merece la pena leer tus soflamas de odio y resentimiento.

Pero eso sí, antes de irme, te diré lo que se me olvidó decirte con respecto del post anterior: hay que ser muy miserable para insultar de esa manera a una mujer a la que los franquistas asesinaron a gran parte de su familia, padre incluído. Lo dicho, das pena.

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