martes, 6 de julio de 2010

Los falsos intelectuales y su plato de lentejas



 Para mí es algo inexplicable, absolutamente incomprensible, por qué la gente sigue queriendo participar en el blog de Saco.

 Ya sé que algunos de nosotros venderíamos gustosos nuestro alma al Diablo con tal de que alguien lea lo que nosotros pensamos o sentimos. Hace ya algún tiempo que yo escribí, allí, sendos comentarios defendiendo 2 tesis que fueron ferozmente rechazadas porque atacaban precisamente el corazón del ángel:

 1) que todos nosotros nos prostituimos vilmente varias veces al día y

 2) que no existen realmente personas absolutamente insobornables.

 Por el momento, paso de incluir aquí ambos comentarios, me limitaré a exponer que dice muy poco en favor de todos los que allí colaboran que lo hagan con un tipo de una moralidad tan deleznable que es capaz de decir que su blog es un espacio de libertad y, al propio tiempo, practicar con ensañamiento, alevosía y premeditación la censura más radical y que además lo hace alardeando de la bajeza que comete con comentarios dignos del peor de los chulos tabernarios, alentando a sus esbirros para que aticen todo lo más fuerte que puedan al objeto de su odio porque éste no podrá defenderse de sus alevosos ataques de ninguna manera puesto que se reserva para sí la facultad de censurar sus entradas y suprimirlas si el agredido intenta defenderse de dichos ataques. Vease:

“#83 Comentario por Manolo Saco21/06/2010 @ 22:45
TT, te vas a poner malito. Y eso me entristece. Así que voy a tener que dar la medicina de troll al que se comporta como un troll. Pierde cuidado.

Luna, haz también tuyo lo que acabo de decirle a TT. Voy a desinfectar. No quiero ver tristes ni la luna menguante ni el sol canario. Como tardes en entrar te voy a buscar y te traigo por los pelos. O, como decía aquel, estoy tan desesperado que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos. Si tu te vas, yo me voy contigo y montamos un chiringuito. Avisada y besada quedas”.

 No es ya el tono que es, en sí mismo, repugnante por el plus de chulería barriobajera de que hace gala Saco en este comentario, sino lo que se revela en el fondo como moral personal de dicho individuo.

Es un tipo que, aunque parezca increíble, no es que se proclame de izquierdas, no, es mucho más aún, es un tío que pretende ser el guía indiscutible de una manada de bestias hambrientas de carne y de sangre.

 Y es aquí donde comienza mi extrañeza. Por allí, por aquel blog, desfilan, cierto es que no con demasiada frecuencia, gentes de muy alta formación intelectual que, además, pretende actuar siempre de acuerdo con las más rigurosas normas de la ética puesto que son duros, muy duros, de una dureza quizá insuperable cuando enjuician conductas ajenas.

 Gentes que, cuando critican por ejemplo al PP o a alguna de sus figuras señeras son absolutamente inclementes con las monstruosidades que éstas cometen ya por acción o de palabra, pues, bien, estas mismas personas, que esgrimen argumentos morales absolutamente irrebatibles cuando se trata de criticar a personalidades de la ultraderecha, se olvidan totalmente de los principios y de las normas conductuales que tan inteligentemente utilizan cuando se enfrentan con el tal Saco y sus lugartenientes y no sólo miran hacia otro lado ante las mismas tropelías que en la ultraderecha critican tan sañudamente sino que incluso llegan a reírles las gracias a quienes tienen en el blog de referencia un comportamiento idéntico al que critican.

 La pregunta incontenible es: ¿cómo es posible una conducta semejante, cómo se pueden usar tan distintas varas de medir para enjuiciar conductas idénticas, por qué que la TV valenciana y la madrileña, en manos del odioso PP,  son radicalmente execrables para estas altas figuras del pensamiento izquierdista que se han erigido en guías espirituales y aquí, en el blog de Saco, de pronto se conviertan en personajes protagonistas del ensayo sobre la ceguera de Saramago?

 ¿Cómo y por qué eximios historiadores, conocedores a fondo de los entresijos de la que se ha dado en llamar maestra de la vida o profundísimos sabios de los misterios casi insondables de la economía, gente que tiene más que probada su capacidad para el análisis de los más arduos problemas de la vida y de la política, de pronto, se vuelven ciegos y sordos, ante conductas que se producen en el referido blog y que son, desde el punto de vista exclusivamente moral, mucho peores de los que llevan a cabo esos demoníacos personajes que responden por Esperanza Aguirre o Camps?

¿Por qué esta gente mira para otro lado, cuando sus compañeros de bitácora con los que, a veces, hablan como si tal cosa, profieren los más deleznables insultos que jamás se hayan llegado nunca a escribir en ningún otro sitio?

Éllos, estos sabios, se defienden propugnando la equidistancia: están demasiado ocupados para participar en reyertas infames que perturbarían su egregia calma, ellos, naturalmente, están por encima de la meleé, y, a pesar de su insuperable capacidad de análisis en cualesquiera otros temas, tienen realmente dudas sobre a cual de las  partes en litigio asiste la razón. De modo que no sólo no intervienen para reprender al agresor sino que aprovechan la 1ª ocasión que se les presenta para demostrar a éste que para ellos continúa siendo el mismo camarada, porque un calentón lo tiene cualquiera.

Pero la verdadera razón no es ésta excusa vergonzante, lo que estos egregios moralistas hacen es vender toda su capacidad ética por el miserable plato de lentejas que supone poder seguir escribiendo en un sitio en el que los que los lean puedan asombrarse de su formidable inteligencia, de esa enorme facultad que poseen para penetrar en todos los arcanos de la conducta humana, eso, sí, siempre que sean completamente ajenos y no tengan nada que ver con su propio comportamiento.

Ésta es la conducta de los que allí se consideran luminarias de su pensamiento, pero lo humildes curritos, los que también tienen su momento de gloria apareciendo por el blog aunque sólo sea para dar los buenos días, moralmente son tan culpables como estos hombres señeros que indudablemente han nacido para ser guías de la humanidad.


6 comentarios:

Anónimo dijo...

¿No se salva ni uno, no?
Podría darle nombres para ayudarlo a recordar. Pero seguro que V. los tiene presentes, aunque sabe que da más pena diciendo que está solo contra el mundo.
Como defensor acérrimo de la justicia, aquí falla porque está siendo injusto a sabiendas de que es injusto.

Benis

Anónimo dijo...

Don José, menos mal que usted se dió cuenta a tiempo y salió de allí echando leches.
Un saludo

Anónimo dijo...

Sr Palazon:
por favor, entre en su página como visitante.
comprobará que no se puede leer bien.
Intente solucionarlo.
muchas gracias.

(lo mismo es mi ordenador)

JOSE LOPEZ PALAZON dijo...

Anónimo: Yo no tengo ningún problema para entrar y leer.

Pero, claro, yo no sé si entro como visitante, ¿qué diferencia hay entre cualquiera que entre y yo?

Gracias, de todas formas por el aviso.

Anónimo dijo...

Sr Palazon, las lineas de escritura se salen del recuadro blanco y al mezclarse con el fondo, el contador y el archivo del blog, me resulta imposible leerlo.
Pensaba que entrando como visitante y no como propietario de este, veria las páginas como las veo yo.
Insisto, puede que sea mi ordenador. Seguiré entrando a ver que pasa.
Muchas gracias

Anónimo dijo...

Solucionado.
Gracias

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