domingo, 15 de agosto de 2010

Contestando a los comentarios que ALIENADO hace a mi post de 13 de agosto de 2.010, respondiendo a otro suyo anterior, todos ellos sobre el marxismo y su derivado el comunismo, y su posible vigencia actual.


Bueno, ALIENADO, esto se anima.

Kant fue importantísimo para la historia de la filosofía porque escribió 2 libros fundamentales: Crítica de la razón pura y Crítica de la razón práctica.

Salvadas las abismales distancias entre uno de los mejores cerebros que ha dado la raza humana y 2 humildes aprendices de estudiosos como somos tú y yo, creo que podemos hacer, si nos lo permiten nuestros lectores y no huyen de nosotros como de la peste, aburridos con tanto rollo, un análisis humilde pero honrado de lo que escribieron nuestros mayores. O sea que debemos de hacer, en primer lugar, una crítica del comunismo teórico, para después, intentar también una crítica del comunismo práctico

 Marx, Engels, Lenin, son y deben  de ser, para ti y para mí, auténticos dioses, de los que debemos de hablar, ante todo, con un respeto casi supersticioso porque su trabajo, al menos para mí, tiene un carácter milagroso pues me parece absolutamente increíble que pudieran adivinar sólo con la utilización de su razonamiento el curso de muchos de los acontecimientos históricos: Crítica del comunismo puro.

Pero eran hombres, al fin y al cabo, todo lo geniales que queramos pero eran hombres, y como tales tenían una limitación insuperable, del pasado podía hablar con pleno conocimiento de causa, porque tenían ante sí, como el sabio tiene en el laboratorio, en la platina de su microscopio, el objeto ya producido, concreto, físico, que someter al análisis, pero respecto al futuro, por muy potente que  fuera su capacidad de análisis, que lo era y mucho, sus intentos de prospección del porvenir estaban limitados por la incapacidad de conocimiento de los miles de variables que podían inmiscuirse en su trabajo: el objeto a situar en la platina de sus microscopios n o estaba perfectamente limitado ni había podido recibir la preparación conveniente para estudiarlo sino que era un proteo pluriforme imposible de encasillar dentro del objetivo: Crítica del comunismo práctico.

Y, como era no sólo lógico sino también inevitable, fallaron, en lo que tenían que fallar, en todo lo que, de contingente tiene el comportamiento humano, sobre todo, si, como es mi opinión ellos, tenían, como tú, su magnífico discípulo, una concepción esencialmente errónea del ser humano; ellos, como tú, lo consideraban si no perfecto, perfectible, mientras que yo lo considero, siguiendo a Thomas Hobbes, un auténtico lobo, una auténtico animal carnívoro respecto a los demás hombres.

Entonces, pretender que este lobo acceda gentilmente a colaborar con absoluto desprendimiento personal en la tarea de conformar un Estado capitalista en un Estado comunista es una completa equivocación.

Pero es que, además, a esta imposibilidad que podíamos llamar subjetiva, o sea a la total inadecuación del sujeto operador del cambio, se une otra de tipo objetivo: mal que les pese a nuestros teóricos marxistas de la sociedad, ésta ha evolucionado de tal forma que, ahora, es también absolutamente imposible implantar nada en los Estados nacionales actuales dentro del espectro político considerado normal, si no se hace mediante ese procedimiento pseudodemocrático que llamamos elecciones generales, de tal modo que si en algún país se produjera, mediante éstas, la llegada al poder político formal de un partido de ideología claramente comunista, sería derrocado inmediatamente por medio de un protocolo que ya se puso de manifiesto para siempre en el Chile de Salvador Allende, bajo la batuta de los Usa y dirigiendo la orquesta Henry Kissinger, al que posteriormente la Academia Sueca concedería el Nobel de la Paz.

Entonces, es necesario admitir, si no queremos situarnos voluntariamente fuera de la historia, que la conquista del poder político formal, en cualquiera de los Estados actuales de cierta relevancia, ha de producirse mediante un nuevo protocolo que sería el que ha llevado a Chávez al poder en Venezuela, para, luego, intentar hacer lo que éste pretende allí, mediante el control democrático de las Cámaras legislativas, ir aprobando las leyes necesarias para que el cambio a un Estado comunista se produzca de una manera absolutamente legal sin la posibilidad de la intervención de los “marines”, a no ser que ese remedo de organización política supranacional, la Onu, traicione de la manera más flagrante y escandalosa su misión, lo que, quizá, daría al traste con su propia existencia.

Otra posibilidad que existe también es la de China, aunque parece que a ti ésta no te convence en absoluto porque consideras que el Estado que funciona allí, a pesar de las expresas declaraciones que se consignan en su Constitución y que la configuran como una república marxista leninista maoísta, con un sistema de propiedad de la tierra y de los  medios de producción comunista, no es sino una total superchería bajo la que se esconde en realidad un Estado capitalista que no sólo no lucha a muerte por la hegemonía mundial con el coloso Usaniano sino que colabora con él, más o menos explícitamente, en la imposición del sistema ultraliberal capitalista necons en todo el mundo.

Como verás, querido amigo ALIENADO, nuestras diferencias respecto a las posibilidades  reales de la implantación en el mundo de nuestra ideología marxista comunista son contrapuestas y una de las dos es errónea. Me parecería pretencioso por mi parte afirmar que es la tuya. Dejemos que el tiempo dé la razón al que la tenga aunque temo mucho que yo no lo veré.

Un fuerte abrazo,

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Perdona, Eutiquio, amigo mío, que te contesta ahora.
Ya te he dicho que me he alegrado profundamente que alguien plantara cara al capitalismo angloyanqui, y espero y deseo, que salga victorioso el chino, más que nada por pararle los pies al fascismo más duro que hay en la Tierra.
Yo creo que estamos acostumbrándonos a que decidan por nosotros unas personas elegidas periódicamente, y es una irresponsabilidad para con la comunidad hacer dejación de funciones de uno mismo, es decir, de su yo político. Estamos acostumbrados a que sean otros los que solucionen nuestros problemas y no comprendemos que es obligación de todos esa función. Por eso digo que el poder cuando se ejerce sin el control desde abajo es peligroso y dice poco acerca de las personas acomodaticias que esperan que los problemas se los resuelvan otros. Por eso, es una labor de todo trabajador concienciado no hacer dejación de su función revolucionaria y emancipatoria. En modo alguno, la revolución, sea o no pacífica, se debe dejar en las manos de los de arriba, por que el poder siempre se ejerce desde arriba y sin control por la base, se ejerce de forma antidemocrática. Tú Eutiquio buscas subterfugios para colar una revolución desde arriba, porque estás convencido de que tratarán de derribarla en caso contrario, incluso, antes de llegar. Soy, en cambio, de la opinión de que todos nuestros antepasados han tenido una situación muy difícil para hacer la revolución, y que, incluso, en situaciones tan difíciles como la rusa o la china o la cubana, coreana, vietnamita o chilena pudieron hacerlo. Pienso que es un problema de concienciación y de agrupación en verdaderos partidos de clase obrera, que hoy en día, no existen. No, al menos, como partidos de masa. IU, sinceramente, Eutiquio, la veo muy socialdemocrata, aceptando un capitalismo moderado; y el capitalismo ya sabes tú que es voraz y salvaje, y no admite medias tintas. Terminará por imponerse.
No se puede, por tanto, actuar a la defensiva frente al capitalismo porque ahí es donde gana. Hay que ir al ataque... Será mi vocación de tanquista soviético frustrado, Eutiquio.
Un fuerte abrazo y un saludo a ti, compañero y a todos cuantos nos leen.
Salud.

Anónimo dijo...

Perdona Eutiquio, el comentario anterior es mío.
ALIENADO

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