domingo, 8 de agosto de 2010

Mi credo

A CarmenRM, Fernando Mora, Anónimo bueno y Francisco, con todo cariño, esta muestra palpitante y lacerada de mi pensamiento.


No es casualidad que el mejor amigo de Felipe González sea el hombre más rico del mundo, según Forbes, Carlos Slim, ni que a Zp se la caiga la baba de arrobo cuando está ante Obama, porque es hora de que se afirme con la necesaria rotundidad que el socialismo es un liberalismo capitalista más o menos ultra.

Me parece que llevo siglos, por lo menos, dos, diciendo que el gran problema humano es la igualdad. Sin igualdad no hay justicia. Pero ¿qué es la igualdad?, seguramente, me preguntan.

No es fácil la respuesta. La igualdad, seguramente, es que tú no seas realmente más que yo, que tú no tengas realmente más que yo sin ningún motivo porque los motivos pueden hacer que las desigualdades sean justas.

Mi hermano, a quien yo idolatro porque es la mejor persona que conozco, dice que no ha sido igual que yo. Porque él fue obrero que picaba piedra en los canales del Taibilla, para traer el agua a Cartagena, mientras yo estudiaba, y ahora es pensionista con 700 euros mensuales y un brazo menos que le arrancó una máquina, y yo fui director de Telefónica, abogado y procurador, Decano y presidente de éstos durante 30 años y he escrito varios libros y ahora mismo estoy escribiendo esto que a él le sonaría a chino si lo leyera, que nunca lo hará porque le estorba lo negro, porque desprecia profundamente la cultura.

Mi hermano, el mayor talento natural que yo haya visto nunca, tiene razón, él y yo nunca fuimos iguales, siendo hijos del mismo padre y de la misma madre, pasando la misma hambre porque nacimos y vivimos dentro de un asqueroso país capitalista. Don Francisco, nuestro maestro de escuela, el hombre que logró que yo estudiara, proporcionándome las becas necesarias  hasta para comer, le dijo a mi madre que él era con los libros mucho mejor que yo pero mi madre le respondió que nuestra familia en modo alguno podría soportar dos estudiantes de manera que él se tuvo que ir a picar piedra a los Canales.

En Cuba, por poner un ejemplo, mi hermano hubiera estudiado como yo y hoy, estoy seguro, sería el ministro de economía del régimen cubano. Esto es sencillamente la igualdad. El valor supremo en una sociedad bien organizada, pero nuestra sociedad, en la que a él y a mí nos tocó vivir, lo hacía bajo el imperio de la libertad.

“Libertad, ¿para qué?”, le preguntaba Lenin a nuestro liberalista Giner de los Ríos, un hombre tan preclaro que fundó la Institución Libre de Enseñanza, gloria primigenia de nuestra cultura, pero que volvió a España y se lo contó a todo el mundo realmente asombrado: “en la Urss no sabrían qué hacer con la libertad”, y, ahora, genial Giner,  resulta que tampoco nosotros sabemos hacer nada positivo con ella que no sea enriquecer al límite a unos pocos frente a la ingente miseria de 10 millones de españoles que viven bajo el nivel de la pobreza y 5 millones más de parados, a mí, por lo menos, excelso Giner, no me salen los cálculos porque son casi la mitad de los 40 millones que vivimos aquí, algo nos está fallando en las cuentas y no es el modo de hacerlas.

El Código Civil, el que regula el que hemos dado en llamar Derecho común, dice que los padres tenemos que alimentar forzosamente a nuestros hijos y si no lo hacemos se nos obliga coactivamente; nuestra Constitución dice que vivimos en un Estado social y de derecho en el que todos los españoles somos iguales y debemos tener las misma oportunidades; y la Constitución es la Ley de Leyes, la Ley suprema, o la suprema Ley pero nadie la cumple porque fue pactada entre unos asquerosos e indignos superestructurados liberales, todos capitalistas de raza y formación, que se preocuparon muy mucho de que dicha Ley suprema favoreciera para siempre al Estado capitalista y ultraliberal que estaban consagrando, cuidando, eso, sí, de que la puñetera constitución, que estaban construyendo, no pudiera ser modificada nunca: “es preciso que todo cambie para que todo siga igual”.

O sea que todos mis hermanos seguirán picando piedra en los canales de España mientras los hijos de la polla azul irán a los mejores colegios, institutos, universidades y, de propina, harán algún master para perfeccionar su curriculum de manera que el fraga de turno podrá seguir diciendo eso de “pero ¿qué coño quieren?; los del PP ocupan los mejores puestos de la sociedad porque son los mejor preparados, lo contrario sería vivir en el absurdo” y el canallesco personaje tendrá toda la razón.

Y al sabio Giner de los Ríos no se le moverá ni un hueso, allá, en su tumba, y la momia o la estatua de Lenin ha sido retirada por estos nuevos rusos neocapitalistas de su lugar de honor en la Plaza que fue Roja de Moscú.

Y unos hijos de puta becarios de la Faes a lo peor vienen a aquí a decirme, “oiga, dinosaurio prehistórico, las cosas son así, y así hay que admitirlas”, pero no será verdad porque allá, lejos, en la América  usaniana y en la China asiática no son así, sino al revés, resulta que el país en cuya constitución se afirma rotundamente que es una república marxista y comunista, le está prestando dinero al estado teóricamente más rico del mundo para que no se hunda en la miseria más desastrosa, a pesar de su ultracapitalismo liberal neocons, y eso que el asiático tiene que mantener ni más ni menos que 1.400 millones de personas; y el becario de Faes me responderá “sí, sí, pero cómo los mantiene” y yo, modesta, humildemente le responderé “con la mayor dosis de igualdad que puede conseguirse en este perro y puñetero mundo, que todo se andará”.

6 comentarios:

Fernando Mora dijo...

O.T.
Muchas gracias José por honrarme de tal forma que me dedicas junto a otros amigos un análisis que es, como de costumbre, para enmarcar.
Por favor, que soy yo únicamente quién, ya lo dije una vez, puede envidiar, y jamás al revés, aunque sólo sea por una supuesta capacidad de resumen, que no es tal; la absoluta grandeza de tu sabiduría y ésa manera de escribir tan maravillosa que posees. Dices que es fruto del trabajo, y llevarás razón. Pero entonces, ¡cuanto trabajo ha de haber supuesto¡
Un fuerte abrazo,

135 es más que 134 dijo...

Bravo, bravo, bravo, Don José.

Con su anterior columna y con los comentarios que añadió a ella, y con la nueva columna que ha pegado usted, digno todo ello de un analista político, abogado y escritor (uno y trino), ha demostrado una vez más que es capaz de no defraudar al lector. Me explico, hace lo mismo que siempre, que poca imaginación:

1. Se hace la víctima para hacer que los incautos se interesen por su blog sea por el motivo que sea. Como su blog es un petardo intragable al menos vendrán a preguntar por la salud del maestro. Esto, como puede comprobar cualquiera, es algo que no se hace en otros blogs que según usted “están acabados”.

2. Hace usted la pelota descaradamente a quienes se la hacen a usted y a quienes le muestran atención. Para cuatro fans que tiene, le conviene alimentar su ego para que sigan viniendo a recoger algún elogio de vez en cuando.

3. Insulta con la mayor furia a quienes lo critican. Seguramente, a tenor del tremendo odio que destila, si pudiera los pegaría,

Y lo más asqueroso, manipula a Carmen y a Paco, que deben ser tan buenas personas que aún confían en usted. A este último lo trata usted como a un imbécil y un paleto, y el bueno de Paco, el aprendiz particular de ese gran maestro que fue director de casi todo, en vez de mandarlo a paseo, ha caído en sus redes y se preocupa por usted, el cuentista que cada dos por tres se nos pone a morir para dar pena. Y todo ello, a pesar de que todos sabemos que si usted pudiera no dudaría un momento en echarlo de su casa si con ello lo ascendieran. Ya ha hecho estas cosas antes, ¿verdad? Y Fernando Mora… este señor está tan ciego que cree que el festival del humor es el que se vive fuera de este blog, ¿considerará que los delirios de Arcángeles son la cordura? Siga usted dándole palmadas en la espalda que algún día le lavará los pies.

Y ya le dejo, esperando a que mañana, un día más, podamos asistir a la bajeza a que es capaz de llegar una persona cuando está tan llena de odio como lo está usted.

Anónimo dijo...

Muy interesante asunto José, éste es el tema que me parece importantísimo para desarrollar y fundamental para vivir en igualdad de oportunidades.
Hay una insistencia sobre tratar de confundir a las personas para, quizás, no llegando a profundizar, podernos manipular.
El capitalismo se fundamenta en que todos somos diferentes y por ello encontraremos la libertad, se supone, de hacerse con dinero o sin más, individualistas y materialistas.
Según el capitalismo a fuerza de trabajo y si no eres vago. Pero todos sabemos que eso es mentira o irreal.
Como todo lo que usted ha dicho es así, no necesito repetirlo porque me ha quedado claro. Pero me gustaría que entre usted y yo (y los que quieran participar ) desarrollásemos lo que sería una organización social en la que todos tuviéramos igualdad de oportunidades, aunque no la llamemos comunismo ni socialismo. Sencillamente igualdad de oportunidades, aunque tuviéramos que empezar desde cero.
Ya sabemos que algo está fallando. Falla todo el sistema capitalista, aunque no lo quieran reconocer. En estos momentos debe haber un mercado en "B" de muchas cosas, un mercado que interesa al mismo sistema. El capitalismo es un conjunto de desigualdades en conflicto que se disuelven con sufrimiento en enfrentamientos o guerras.
Yo lo comparo con una enfermedad cualquiera de los humanos a la que no damos la oportunidad de curar y creo que la humanidad necesita otra alternativa más revolucionada y que tiene que ver con la de mostrar más inteligencia, porque el capitalismo yo lo asemejo con el salvajismo o la forma más primitiva de las personas.
Creo que los humanos estamos en un proceso evolutivo hacia la inteligencia de forma más globalizada, no sé si me explico. La inteligencia es la capacidad para entender y comprender para resolver problemas, luego en el sistema capitalista no se da la oportunidad a las personas de cumplir con una función que es natural e innata en todos los seres humanos.
El capitalismo se ajusta a la supervivencia como seres salvajes y no como debería de ser: Inteligentes.


Bueno ya seguiré, que ahora tengo cosas por hacer.
Un beso José de su amiga Carmen RM.

francisco dijo...

135 es más que 134 dijo...
¿Amigo no le parece que se está pasando? O sólo es su derecho a ser la mejor persona del mundo,¿ dígame que clase de espina tiene clavada en el corazón que tanto daño le a ocasionado? No, mejor será no saber nada, no es de mi incumbencia…
Lo que le pasa a usted es mucho mas grabe que padecer de paleto, incauto, ignorante y cuantas más cosas me diga, no quisiera nunca estar a la altura de su enfermedad.

En cuanto a lo de aprendiz, lo a acertado, soy un aprendiz mientras viva, e incluso aprendo de usted, ya sabe en esta vida no sabes lo que vas a necesitar en un momento necesitado.

En cuanto al ego, ¿Quién no lo tiene ? nacemos con el, amigo.

D. José, vale la pena visitar su blog y como siempre genial.

135 es más que 134 dijo...

Paco, me ha malinterpretado. Quien le trata de paleto, de ignorante y de aprendiz es "Don José".

Claro que todos tenemos ego, todos. "Don José" lo sabe muy bien, por eso es un pelota embaucador mientras le interesa. Habrá usted visto como hace la pelota a algunos y de repente un día los trata de fascistas, criminales y no sé cuántas cosas más.

Yo no le trato a usted de nada. Lo que sí hago es suponerle tan buena persona que no se imagina que pueda haber gente como "Don José", cuyas virtudes para aprovecharse de los demás han quedado ya muy evidenciadas, que está utilizándolo a usted para atacar a muchos otros. Abra los ojos, no se deje timar por "Don José", uno de los mayores insultadores de todos los tiempos.

Fernando Mora dijo...

Yo soñaba con que realmente alguna vez se consiguiese un mundo donde gobernara la igualdad, claro que si. Creí hace unos años, cuando el fascismo éste que ahora llaman liberalismo tan nauseabundo al que estamos sometidos estalló por los cuatro costados que era el momento apropiado para que al menos se intentara.
Ahora estamos en más de lo mismo y la solución con la que los ultraliberales nos machacan desde sus medios es que se necesita más liberalismo económico para salir de la crisis. Economía homeopática lo bautizó alguién muy acertadamente.
Yo dudo que si entonces no se movilizó la gente en masa para establecer algún tipo de reacción ante ésto, ya se vaya a hacer. Quizá entonces no era el momento pues la mayor parte de la gente todavía no atisbaba o atisbabamos lo que se nos venía encima. O simplemente que como animales que somos lo primero que se concreto en nuestra cabeza fue el puro instinto de supervivencia.
Pero si, estaría bien algún tipo de movimiento ciudadano que creo debería quedar al márgen de los partidos políticos que sufrimos para al menos intentar un cambio y que se llegase a conseguir una verdadera igualdad. Aunque es utópico que algo así pudiera llegar a suceder también dudo y bastante que si por un aquel llegase a triunfar, no acabara por corromperse como tantos otros que han alcanzado el poder, y muchísimas veces usando ésas palabras tan bonitas.
Abrazos,

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