sábado, 14 de agosto de 2010

Reflexiones sobre el comentario de CarmenRM de 14 de agosto de 2.010 a las 12'42, al post del 13 de los corrientes


Hay una frase, creo que del Cantar del Mío Cid, que yo no me canso de citar casi todos los días porque muestra muy bien el asombro que me producen actuaciones de la gente que no sé muy bien por qué elige, a mi juicio, sendas equivocadas:"Dios, qué buen vasallo, si oviese buen señor".


Hubo un tiempo en mi vida, de los 10 a los 14 años en el que devoré literalmente una de las mejores bibliotecas particulares que he visto, la de mi padre. He leído a Simone de Beauvoir, Virginia Woolf, Susan Sontag, Anna Harendt, las hermanas Brontë, etc.

Quizá parezca un sacrilegio, tal vez me ciegue el afecto, pero creo que CarmenRM hubiera podido seguir la escondida senda de estas mujeres geniales.

Pero no lo ha siquiera intentado, creo. Y es que realmente, encerrarse en un cuarto oscuro a pensar, a sentir y a escribir es una de las decisiones más duras que pueden tomarse porque significa renunciar a vivir para limitarse a soñar con otras vidas distintas a la nuestra.

Y, a lo mejor, Carmen, me pregunta ¿y quién le ha dicho a usted que yo hubiera sido más feliz así que como he vivido realmente, alguna de esas mujeres admirables, como Virginia, acabaron suicidándose, no lo debieron pasar tan bien con sus fabulosas existencias?

Y todo esto porque todavía no me he recuperado del efecto que me ha producido leer el comentario que Carmen ha colgado hoy en el blog.
Es, sencillamente, perfecto, de fondo, de forma, de extensión, de técnica de escritura. Creo que esta mujer hubiera hecho lo que hubiera querido si se hubiera dedicado a escribir profesionalmente.

Pero, que sepamos, no lo hizo. Sólo ella sabe por qué y a lo peor se ríe de todo esto que yo acabo de escribir y me vuelve a preguntar ¿y usted cómo sabe que yo no he sido más feliz así?, en todo caso, no he tenido que arrojarme a un río para acabar con mi vida, como hizo la genial Woolf.

Y, seguramente, tiene toda la razón, y yo tengo que volver a recordar a Rilke cuando decía que toda vida es vivida, toda existencia tiene su secreto.

Un beso, Carmen, y gracias por tu maravilloso comentario,

1 comentario:

Anónimo dijo...

Lo único que le puedo decir es que tantos "piropos" me han hecho seguir llorando de emoción.
Claro que escribo, aunque solo para mí, desde muy jovencita. Lo hacía como desahogo y, no, no le pregunto nada, todo lo que usted me dice me parece perfecto y me exige superarme. Por eso en alguna ocasión le dije, que usted para mí, es un maestro.
Creo que si estamos aquí, en la consciencia de ser inteligentes, será por alguna razón que la naturaleza ha dispuesto, tanto para mí, como para otros, que nos dejaron muestras de su existencia, personal o colectiva. Para aprender y seguir desarrollando esa computadora que la naturaleza ha dispuesto en nuestros cuerpos, como formando parte de una más grande.
Me resulta muy interesante descubrir que somos un cúmulo de información que se va registrando y que, quizás, no aprovechamos todo lo que deberíamos. Solo por eso merece la pena todo.
Respeto mucho a las personas que han tenido el valor o la cobardía de voluntariamente elegir no estar aquí.
Yo solo quería haber sido preguntada antes de venir y muchas veces he deseado no estar aquí...Pero desde que tuve a mi hija no he vuelto a pensar en ello. Es como si hubiese encontrado una razón para estar aquí, porque por mí no lo deseaba tanto. Siempre me preguntaba para qué había venido a la vida, si no me gustaba lo que veía, ni como era lo cotidiano. Lo emocional superaba a lo práctico y, aunque era rebelde, siempre buscando experiencias y cambios constantes, las aventuras y desventuras en viajes y relaciones, nunca me llenaron.
Ahora no es que sepa mucho más, pero sé que es importante que usted y yo, por ejemplo, sigamos estando vivos aquí y por mucho más tiempo, porque todavía somos muy jóvenes y tenemos que seguir aprendiendo.
Otro beso y gracias a usted José por apreciarme tanto.
Carmen RM.

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