viernes, 12 de noviembre de 2010

¿Indefensos o respaldados?



Una de las manifestaciones fundamentales de la soberanía de un Estado es la facultad de manejar libremente su moneda.

Y la moneda, vulgo, el dinero es, como todo el mundo sabe, uno de los factores que interviene en la fijación del precio de las cosas.

Y el menor precio de las cosas influye decisivamente en el que la gente las compre.

O sea que la mejor manera de vender es bajar el precio de aquello que se quiere vender.

Y si un Estado, bajando el precio de su moneda, de su dinero, baja en realidad el precio de todo lo que fabrica, de todo lo que produce, competirá en clarísima ventaja con todos los que se dediquen a producir la misma clase de mercancías.

Es por eso que, hoy, se levanta, en todo el resto del mundo, un enorme clamor para que China revalorice su moneda, lo que representaría aumentar el precio de sus productos, lo que haría que éstos fueran más difíciles de vender o sea que los haría menos competitivos, lo que beneficiaría al resto de las naciones que compiten con ella en los mercados internacionales. de los que poco a poco se está apoderando.

Pero China hace oídos sordos ante ese clamor. No es para menos. China, y algún que otro país emergente, son las únicas naciones que han permanecido inmunes ante esta gigantesca crisis económica que, todavía, asola al mundo.

De modo que, a pesar de las enormes presiones que se le hacen a China por todas las naciones poderosas del mundo, ésta hace como el que oye llover, mantiene el valor relativo de su moneda, en el mercado internacional de divisas, inalterable.

España, por su adhesión a la Unión Europea, perdió esta facultad de manejar independientemente el valor relativo de su moneda en el mercado internacional de divisas, estando a expensas de lo que decida el Banco Central Europeo.

No así los Usa que, convencidos de que China no va a ser tan tonta como para hacer lo que le perjudicaría definitivamente en su actual situación económica, han hecho lo contrario de lo que le pedían a ésta, en lugar de revalorizar su moneda, la han devaluado, convirtiéndose así en una china más en el zapato del resto del mundo, si se nos permite un chiste tan fácil.

Y no sólo eso sino que Bernanke, el judío que lleva el timón de la economía usaniana, ha puesto a funcionar a toda pastilla la máquina de fabricar dólares por si no acaba de funcionar bien el truco del almendruco anterior de haber devaluado su moneda aún más de lo que ya estaba.

 Pero, refiriéndonos al caso español, esta situación nuestra de que no podamos actuar sobre una moneda europea, el euro, que ya no es sólo nuestra, ¿nos beneficia o nos perjudica, es decir, estamos indefensos o plenamente respaldados por formar parte de una nación de naciones, al menos en lo económico?

Yo, que no soy economista, tengo mis dudas, actualmente, ya que, en el pasado, no cabe duda alguna de los beneficios que, para nuestro país, supuso formar parte de la Unión Europea, por los fondos de compensación, pero, ahora, ¿no sería bueno disponer del control de nuestra propia moneda, como lo hacen los Usa, para utilizarla cuándo y cómo mejor nos convenga?

Consolemosnos, al menos, pensando que, según nos cuenta la prensa, el hecho de formar parte de la Unión Europea, hasta ahora, ha evitado que los tiburones financieros hayanacabado hundiendo nuestra Deuda soberana.

Veremos, al fin, lo que sucede.

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