lunes, 20 de diciembre de 2010

Contestando a popeyesmit



  •               "#74 Comentario por popeysmit

    20/12/2010 20:12

    Llevo un tiempo alejado del blog. Decisión personal. Otros espacios, otros horizontes, o simplemente otra visión.
    Hoy me llama La Repú para darme el mazazo de la muerte de Sebastián. Acudo rápido al blog y leo (no dejo de leer), las bellas intervenciones de vosotros, bellas y extraodinarias personas. De vez en cuando afloran unas lágrimas sobre mis mejillas (soy un blando, lo sé). Para escapar de esta situación de congoja ratoneo por aquí y por allí y doy con el blog ARCANGELES, de Eutiquio, que tan gentilmente me dio a conocer otro Arcángel llamado antoñito.
    Como tengo la certeza de que Eutiquio leerá esta intervención mia le digo alto y claro: ERES GRANDE EUTIQUIO. ERES COJONUDO.
    Siento utilizar estos términos tan coloquiales. Es mi forma de alabar a alguien que me ha sabido dar una lección magistral.

    Mis respetos Eutiquio".




  • Me equivoco tantas veces que, ahora mismo, siento la tentación de dejarlo todo de una puñetera vez y abandonar para siempre esta manía mía de escribir porque no vale la pena que un inútil moral como yo siga escribiendo para que lo lea gente normal y se equivoque como yo lo hago, inducida por mi propio error.

    Me equivoqué con quien yo creí que era un enemigo y sólo era un hombre herido en todo lo que era y sentía por una de mis actuaciones profesionales cuando yo ejercía como procurador.

    Recuerdo que, cuando por la mañana, me dirigía al juzgado para recoger a la comisión judicial e ir a hacer los 2 o 3 embargos que realizaba casi todos los días, elevaba mis ojos al cielo y preguntaba: “Pero, Señor, ¿es que me voy a morir haciendo esto?”.

    Un embargo es, tal vez, lo más duro que puede hacerse en la vida, si se aparta el desahucio. El desahucio es echar a la gente a la calle, fuera de su casa, porque no ha podido pagar el plazo de la hipoteca o el precio del alquiler.

    El embargo es una medida preventiva que tiene por objeto poner a buen recaudo los bienes de un deudor para que su acreedor pueda cobrarse lo que aquél le debe, subastando sus bienes.

    Como se ve, ambas medidas judiciales son las más duras que pueden realizarse, puesto que suponen colocar al que las padece en una situación de total sumisión ante las inclemencias de esta vida tan injusta.

    Por supuesto que alguien las tiene que hacer porque la sumisión a la Ley y al Derecho es condición indispensable para que la vida social se desarrolle con normalidad ya que, fuera de ellos, todo sería un desastre.

    No sé si la pertenencia a un sindicato anarquista de mi mejor enemigo fue anterior o posterior al hecho de sufrir un embargo, pero, si fue posterior, está perfectamente justificada cualquier decisión porque la sensación de impotencia y subsiguiente rebelión ante ella no sólo es natural sino obligada.

    Las personas decentes, que sufren una crisis económica que las somete a un juicio de ejecución sobre sus bienes por el impago de sus deudas, tienen la percepción de que la justicia humana es una suprema injusticia, esta sensación, que yo también sufrí varias veces en mi durísima juventud, es la que me convenció de que el comunismo es la única solución decente a estos problemas sociales.

    No sé, no lo he podido comprobar, si en el mundo comunista existen también el desahucio y el embargo, de lo que sí que estoy seguro es de que allí, el problema no puede ser tan terrible como lo es en el mundo capitalista porque, en éste,  supone colocarte en una situación de la mayor indefensión puesto que te priva incluso de un techo bajo el que cobijarte, mientra que en un país comunista una situación semejante es absolutamente intolerable y estoy seguro de que las instituciones oficiales actuarían de oficio para remediar esta tragedia insuperable.

    Pero, volviendo al asunto de mi áspera disputa con este hombre que, en cierto modo, fue mi víctima, él, que no tenía por qué saber las circunstancias que a mí me obligaban a ser procurador, es lógico que me considerara un mero ejecutor de los intereses de la oligarquía que gobierna en los países capitalistas, de modo que su animadversión hacía mí estaba totalmente justificada, como la mía cuando recibía los golpes de la policía armada por mi participación en las huelgas universitarias.

    Es por eso que, ahora, ya demasiado tarde, comprendo su reacción cuando me vio aparecer por el blog de Saco, si acaso, sólo cabe lamentar el tono y las palabras utilizadas para rechazarme. Pero incluso eso puede tener la excusa de la presión moral que suponía verse obligado a tenerme como vecino en un foro del que disfrutaba tranquilamente hasta mi aparición por allí.

    En fin, que todo fue muy lamentable y quizá sólo pueda servirme de excusa mi ignorancia de los motivos de su rechazo hacia mí que, como ya he dicho, me parece totalmente justificado.

    Es por eso que yo, ahora, cuando él ya no puede oírme, alzo mi voz en solicitud de un perdón que estoy seguro que merezco por las mismas razones por las que él protestaba cuando comprobó que el hombre que había entrado en su blog era el mismo que dirigió la actuación del juzgado contra sus pobres bienes: la terrible condición a que nos somete una sociedad basada en la defensa a ultranza de los intereses de un capitalismo salvaje, que no se detiene ante nada.

    Reitero mi ferviente deseo de que descanse en paz, quien fue justificadamente mi mejor enemigo.

    7 comentarios:

    Anónimo dijo...

    ¡Pues vaya historia, Eutiquio! A veces uno tiene la sensación de estar rodeado por gente que no esta conforme con el sistema. En esos silencios, en esas pausas, llega uno a alumbrar la idea de que el otro, en lo más oculto de su mente alberga la esperanza de verse liberado de hacer lo que hace en contra de sus propios criterios. Así encontramos a un ejército de trabajadores y funcionarios que diariamente ejercen una función maldita y no deseada en la clandestinidad de la mente y no manifestada externamente, pero que sirven de engrasamiento sanguinolento para que los dientes de las ruecas del agotado sistema capitalista sigan alimentándose... ¿Somos rehenes de nosotros mismos? ¿la revolución empieza por perder el miedo y liberarse de las propias cadenas interiores a que nos sujeta el capitalismo?
    Un saludo y un abrazo, y mi pesar a la familia de este hombre al que no tuve el placer de conocer. Y un abrazo también para usted. Entiendo su pesar...

    JOSE LOPEZ PALAZON dijo...

    Gracias, anónimo, compañero.

    paco1938 dijo...

    Bravo D. José
    La vida es breve y está llena de sinsabores tan amargos que a duras penas podemos tragar, pero que tragamos a la fuerza, hoy nos ha dado usted una lección que desborda honradez y bondad, estoy seguro que ese terrible enfrentamiento fue fruto de las circunstancias del momento terrible por las que pasaba el amigo, y en las que se encontró usted obedeciendo a esa justicia que a veces es más ciega de lo que es.
    Repito, bravo amigo Eutiquio.
    Un fuerte abrazo

    JOSE LOPEZ PALAZON dijo...

    Gracias, amigo Paco, muchas gracias, tú eres una de las personas cuya opinión más aprecio.

    Anónimo dijo...

    No leo los comentarios de "el rincon de los justos", pero tengo la seguridad que ese perdon que humildemente solicitas, no te sera concedido.

    Esa es la cruda realidad. Los buenos es lo que tienen.

    Un abrazo, camarada.

    Anónimo dijo...

    Paco 1938, eres un tío cojonudo. Que lo sepas.

    Anónimo dijo...

    Lo es, lo mejor de aquel blog.

    Bueno y valiente, un abrazo para el.

    calificacion de las entradas