domingo, 23 de enero de 2011

Código de buenas maneras para participar en este blog.


 A lo peor, otro se alegraría mucho de tener tantos comentaristas como últimamente visitan este blog, yo, no, porque, en el fondo, yo lo que soy es un maldito esteta. Es superior a mí, sinceramente, no lo puedo remediar pero, después de la ética, el supremo valor es la estética, o, dicho de otra manera, el buen gusto, sobre todo el buen gusto por la palabra escrita, que no otra cosa es ser un escritor.


También me gusta mucho la dialéctica como método científico para aproximarse a la verdad todo lo que se pueda, jugar a eso, que nos enseñó Hegel, de la tesis, la antítesis y la conclusión, por eso disfruto mucho con un buen debate pero nada, absolutamente nada, con una pelea barriobajera exclusivamente tabernaria, entre macarras o chulos de putas que, por desgracia, tanto abundan por estos foros de Dios.

Y como esto no me gusta nada, no estoy dispuesto a consentirlo, así que lanzo este aviso a mis escasos navegantes, de insultos no voy a consentir ni uno, de recursos dialécticos todos los que a ustedes, exquisitos contertulios, se les ocurran.

El problema, ay, el problema es determinar qué es un recurso dialéctico y qué un insulto.

Hace ya algún tiempo que lo malgasté intentando pergeñar allí, en el chat de Saco, una teoría general del insulto, a la que me remito en este mismo blog, en el que también la inserté.

Pero, ahora, compruebo que era harto incompleta puesto que la enfocaba sólo desde el punto de vista ético y ni siquiera rocé el aspecto técnico de la cuestión.

¿Qué es el insulto? La Academia dice de insultar que es: “1. tr. Ofender a alguien provocándolo e irritándolo con palabras o acciones”.

Pues, no estoy muy de acuerdo yo con lo que dicen al respecto estos ilustres señores, pero “dura lex, sed lex”, la ley no me conviene mucho, pero es la ley, yo hubiera añadido a esta escasa definición la de que el pecado que sanciona se cometiera mediante “palabras o acciones claramente prohibidas”.

Y no tendríamos más remedio que acudir de nuevo a la Academia para que nos dijera qué es lo prohibido, que se deriva de prohibir y que, según élla, no es sino: “1. tr. Vedar o impedir el uso o ejecución de algo”.

Ya comienzo yo a ver aquí un poco de luz. El insulto parece que se produce cuando se usa o se ejecuta algo que está vedado o impedido.

O sea, que el insulto es todo aquello que viola una norma más o menos jurídica. O sea, por ejemplo, las del código de buena conducta y educación.

Está claro que la confrontación de ideas no sólo es permisible sino también deseable, aunque sólo sea por aquello de que de la discusión brota la luz, pero todo debate, como todo lo humano, ha de someterse a normas para que no degenere en una zafia y repugnante pelea barriobajera y tabernaria. 

O sea que en la discusión, en el debate, en la confrontación de ideas, está prohibido todo aquello que suponga sencilla y llanamente un insulto, que no es otra cosa que usar o ejecutar algo que no tiene otra función que la de ofender al antagonista dialéctico, sin aportar un elemento racional a la discusión.

Soy consciente de que no he superado todavía todos los escollos para separar el grano de la paja, de lo que hace que una frase, no sólo una palabra, cambie su naturaleza de elemento meramente descriptivo a ofensivo, pero aquí, precisamente reside la cuestión: será insulto no sólo lo que no aporte nada al debate sino que busque únicamente ofender o desprestigiar al contrario. O también, todo aquello que no sea absolutamente necesario para describir, de buena manera, un elemento fundamental, esencial, del discurso.

Por poner un ejemplo: si yo trato de desvalorizar lo que, en un determinado momento, afirma Saco y digo que éste, a veces, se comporta como un alcohólico, hay que fijar la atención en la finalidad de la frase que no es gritarle a Saco, “cállate ya de una puñetera vez, que tú sólo eres un puñetero alcohólico” sino tan sólo poner de manifiesto que, a veces, las opiniones que vierte Saco, en sus cotidianos artículos, pueden estar lastradas por el hecho de haberse escrito en pleno “delirium tremens” y, por ende, no deber de ser tenidas demasiado en cuenta.

Como se ve, la intención que guía al autor de la frase que atribuye a Saco la condición de alcohólico no es, en modo alguno, directamente insultante, sino, al contrario, puramente descriptiva de una de las condiciones que concurren en el sujeto que escribe en el momento en que se produce dicha acción, en orden sólo de desvirtuar dicha frase y no, ni mucho menos, de inferirle al autor el concepto peyorativo de alcohólico que, por otra parte, no es un estado en sí mismo descalificatorio sino simplemente la denominación de una enfermedad que supone, como todas ellas, una situación de desgracia personal que no se puede atribuir a una conducta siempre culpable sino que puede ser también sólo negligente.

En fin, que ya me he pasado de los 2 folios que me marco como máximo en la extensión de un comentario, por lo que creo que debo terminar advirtiendo a todos los comentaristas que participen en mi blog, sin ninguna clase de excepción, que voy a suprimir aquellos comentarios que sólo tengan una finalidad ofensiva y no, de ninguna manera, la de exponer una opinión.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Ja,ja,ja,ja,ja,ja....

Anónimo dijo...

Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja.....¡¡ que me meoooo!!

neutrino dijo...

Eutiquio y Anónimo, os vais a reir pero de verdad. Como no puedo estar más de acuedo con el tema de este post relativo a los insultos, pero cuando a uno le atacan tiene que poder defenderse de alguna manera, he pedido ayuda a un buen amigo mío. Mi amigo trabaja en la FSG en Madrid, y os aseguro que es un mal bicho, con deciros que es abogado como tú, Eutiquio, jeje!! No podéis haceros una idea de la pasta que lleva conseguida en indemnizaciones por delitos contra el honor, generalmente antes de llegar a haber sentencias.

Lo que no sé es cuánta gente se pueda llevar por delante en el muladar sáquido, es como dejar escaparse a un Miura en San Fermín por las calles de Pamplona. Creo que alguno, era previsible, está ya enfangado hasta el corvejón. Yo de momento voy guardando las capturas de pantalla, ya las postearé dentro de un tiempo...

neutrino dijo...

Vaya tela, no doy abasto a hacer capturas de pantalla por si SacoBaco decide borrar todos los mensajes... Pero este MB realmente no está bien de la cabeza! Le ha mentado la madre a Rafa, antes le ha dicho "HIJO DE MALA..."!! No sabe lo que ha hecho! Como llegue el tema a juicio, y le cojan por banda entre los 4 hermanos en la vista oral, le van dejar la cabeza arreglada (con un martillo).

Anónimo dijo...

Ja ja ja jaj a, que me meooooo...

Tú estás muy mal neutrino-montoya, vaya película que te estás montando.Cuidado que vas a cabrear a don José, porque mira que ponerlo a la altura de tu personaje inventado. Ja ja ja ja ja ja ja, que me meoooooooooooooooooo

neutrino dijo...

Es una cosa que me fastidia de los fascistas, que no saben cuándo una cosa es en serio, o cuándo es una coña marinera. Los fascistas están tan acostumbrados a bromear con lo humano y lo divino, ellos no tienen problemas para llegar a fin de mes, viven la vie en rose, todo es de verdad si ellos así lo desean, no?

Pues mira por dónde, mi amigo Rafa es tan real como la vida misma, la de madrugar para ganarse el pan y, si puede ser, ganarse unos miles de euros extra. Esta es la carta que he preparado y él ha enviado al Director de Publico, que ahora convertimos si a Eutiquio le parece bien en una carta abierta:

Señor Director de PUBLIMEDIA o de Diario Público,

Sepa Ud. que soy abogado, hijo de abogado, y que en toda mi carrera profesional, en mis estudios, en mi trabajo que realizo en Madrid desinteresadamente para la Fundación del Secretariado Gitano, jamás, nunca, me había encontrado con un caso semejante de ataque rabioso contra el honor y dignidad de una persona gitana, de su apellidos, de su familia, de su estirpe, como en este caso, en los comentarios:
http://blogs.publico.es/manolosaco/2624/eternamente-obsoletos/

Desde hace varias horas estoy esperando una rectificación o al menos una reparación por parte del responsable de Publico, que no se llega a producir. Y por supuesto que se me garantice que algo así no pueda volver a suceder nunca más. Pero por lo que veo, esa reparación no se va a producir nunca. Es así como se comporta un medio de izquierdas, respetuoso con todas las culturas y partcularidades, con el honor y la dignidad de las personas, especialmente de las habitualmente perseguidas?

He dado al editor de ese Blog un plazo de 48 horas para reparar los gravísimos insultos que se han dirigido contra mí de manera gratuita, injustificable, con ensañamiento y con las risas de algunos otros lectores del artículo. Sepa que procederé por la vía penal contra el Señor Manuel Saco y contra los responsables editoriales del medio, si vencido ese plazo no se ha reparado suficientemente el daño causado a mi honor, y tomado medidas para que algo así no pueda volver a producirse. Por supuesto en ese escenario, que creo que ninguno deseamos, la persona que me ha atacado salvajemente tendrá que responder también de su actitud racista una vez sea consciente de sus actos.

Le ruego que, en su autoridad, ponga todos los medios necesarios para que se me hagan llegar públicamente las debidas excusas en igual medida que se me ha insultado, vilipendiado y humillado.

Es justicia que pido en Madrid, a 24 de enero.


Porque hasta un abogado gitano puede tener un secretario que le diga dónde puede sacar oro de su apellido (el del abogado). Porque se puede lesionar el honor de un hombre aunque éste tenga amigos cuyo honor está muy por encima de poder ser mancillado. Y porque ya he demostrado en este y en aquel blog que sé cómo guardar para la posteridad los comentarios que se pretendan hacer desaparecer.

Por cierto, que SacoBaco creo que se ha puesto nervioso, y se ha cargado sin querer el comentario 73, pero solamente ese, jejeje... Da igual, la solicitud expresa de rectificación está hecha y dice mi amigo Rafa que ya sólo quedan 46 horas.

Y no olvidéis decirle al MEV que todo esto no habría pasado si MB no llevase semanas viniendo por aquí a evacuar los residuos de sus neuronas.

Anónimo dijo...

Lo que tendría que hacer don José si le quedara un mínimo de dignidad profesional es meterte un paquete por intentar hacerle creer que tu personaje inventado es real y además abogado, un abogado que necesita que tú le redactes una carta.

Ten cuidado no vaya yo a llevarle tus post a mis primos los auténticos Montoya y te frían con papas por dejar en ridículo su etnia y su apellido so payaso, con perdón de tan digno colectivo que hace las delicias de niños y adultos bajo la carpa de un circo, ja ja ja ja ja ja ja, que me meooooooooooo

Anónimo dijo...

Perdón, olvidé decirte que lo que intentas hacer creer a don José es que es gilipollas, porque si a estas alturas don José no se siente insultado en su inteligencia por tí, es para mear y no echar gota.

ja ja ja ja ja ja,, que me meoooooooooooooo

Anónimo dijo...

Pues yo voy a mandar otra carta a Público con las capturas de pantallas de este blog para que sepan que Neutrino, ha montado toda una comedia bufa con la etnia gitana simplemente para beneficio propio, y ya de paso la voy a remitir a la unión de asociaciones gitanas (Unión Romaní) para ver que opinan del tema…Ah y todos tenemos amigos abogados y además muy buenos que están deseando “cazar”a gente que suplanta identidades en Internet y hace mofas de cuestiones étnicas…¡Veras que risa neutrino!
Un Troll

Anónimo dijo...

Pues sí El troll, existe D. Rafael Montoya y ciertamente es abogado, pero no en Madrid sino en Santander (Cantabria). Ya le he enviado al bufete los post de neutrino, tanto los de aquí como los de cá Saco suplantando su identidad para que obre según crea conveniente.

neutrino dijo...

La cucaracha cobarde de SacoBaco ya ha borrado todos los comments de Rafa pero no así los del psicópata:

http://blogs.publico.es/manolosaco/2624/eternamente-obsoletos/

Mañana, o pasado, les va a llegar un burofax al Dpto. Jurídico de Público en la calle Caleruega. Maravilloso, maravilloso, maravilloso...

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