miércoles, 12 de enero de 2011

Posibilismo




Comienzo a escribir hoy, siendo muy consciente de la furibunda oposición que voy a tener no sólo de dos de mis contertulios favoritos, neutrino y ALIENADO, sino probablemente de la mayoría de todos mis lectores que, presumo, que son tan de izquierdas, por lo menos, como yo, pero mi honestidad intelectual me obliga, claro, a exponer lo que pienso.

Es uno de los asuntos del día, la negociación entre el Gobierno y los sindicatos sobre los temas laborales, sobre los cuales ya ha adelantado aquél que hará las reformas con o sin el refrendo de éstos.

El primer problema que me he planteado es el del título de este trabajo: “Posibilismo”, “Chantaje a nuestro Estado”, “Deuda soberana, Bolsa y tiburones”, etc....

Luego, cuando termine el trabajo, decidiré.

El caso es que, según creo, no tenemos más remedio que obedecer las órdenes que nos llegan de más allá de nuestras fronteras. No hay otra solución, por mucho que nos pese. Podíamos volver a escribir aquí todo aquello que ya expusimos del efecto mariposa, de la convivencia forzosa en un mundo globalizado y unilateral en el que estamos, todos, incluso Usa y China, obligados a seguir las directrices que nos marca una realidad tan compleja que se nos impone necesariamente, de tal modo que China se niega a revaluar su moneda, a pesar de todas las presiones internacionales,  y los Usa han puesto en marcha la máquina de fabricar dólares para que sus productos puedan competir con los chinos.

El problema nuestro, específico, es que hemos perdido parte de nuestra soberanía nacional. Nosotros no podemos actuar ya sobre nuestra moneda porque ya no es nuestra exclusivamente. A cambio, hemos obtenido aquella portentosa ayuda comunitaria que nos ha dotado de instrumentos tales como una magnífica red de autovías y, ahora, quizá la Unión Europea sea el salvavidas que impida que nos devoren los tiburones financieros.

Éste es el problema. Yo, que soy profano en la materia económica, tengo serias dudas de que, fuera del euro, pudiéramos sobrevivir. Pero a fuer de realista, he de admitir que también las tengo de que podamos hacerlo dentro del mismo.

Nuestra tragedia, ¿o es nuestra fortuna?, es que ya no dependemos de nosotros mismos.

Parece ser que aquella monstruosa especificidad de nuestra economía, aquélla que hizo exclamar al mejor de todos nuestros políticos de la historia, “el milagro soy yo”, o sea, para que nos entendamos, aquélla que dio origen a nuestra burbuja inmobiliaria, la más grande de todas las burbujas del mundo, nos ha marcado para siempre, no sabemos si definitivamente, quiero decir, con esta aparente redundancia, que hay que admitir también como posibilidad  que nuestra situación como país no tenga remedio gracias al santo milagroso a que antes nos referíamos y que, ahora, con todo el cinismo del mundo, se propugna también como la solución y anda diciendo por ahí que, si no ve otra salida que no sea él, tendrá que volver.

Pero el problema, el gran problema, tenga quien tenga la culpa, está ahí y hay que resolverlo. Si los bancos internacionales no nos prestan dinero, nos hundiremos definitivamente.

Entonces, amigos míos, ¿qué podemos hacer, rebelarnos contra la realidad y echar por la calle de enmedio? Ya sé que voces autorizadas, frente a la mía que no tiene ninguna autoridad, han dicho ya que hay otras soluciones, Vincenc Navarro y López.

Pero, al menos, creo que tengo derecho a utilizar mi propio cerebro cuando me enfrento a este asunto. En la reciente historia financiera, obran ya los ejemplos de países que han sido devorados por los llamados tiburones financieros o especuladores bursátiles  que, aprovechando la debilidad de ciertos países, utilizaron su dominio de los mercados bursátiles para hundirlos en la miseria y ganar una fortuna con ello.

Y éste parece que es el caso de España que, como ya hemos apuntado antes, tiene el enorme “privilegio” de poseer la mayor de todas las burbujas inmobiliarias, circunstancia que lastra definitivamente todas las maniobras que puedan hacerse con nuestra economía, entre las que no podemos contar con una política monetaria independiente.

Dicho de otra manera, la solución, para nuestra desgracia, no está en nuestras manos, ya sé, ya sé, que hay ciertos economistas de izquierda que dicen que sí, pero yo, qué le voy a hacer, no lo creo.

Entonces, y aquí entra con toda su fuerza la teoría posibilista, nuestro Gobierno no puede hacer otra cosa que obedecer las consignas que le impartan aquellos que son los únicos que pueden ayudarle.

Y esto explica el cambio tan radical en la política de un Gobierno que no sólo se proclamaba socialdemócrata sino que practicaba una política en este sentido tan radical que motivó que tipos como Solbes se fueran de él pitando.

Si Zp ha llegado a la conclusión de que no se puede hacer otra cosa, su actuación es correcta y no sólo no debe ser criticado por ello sino ayudado a resolver una situación que parece que no tiene otra salida, no olvidemos que la política es sólo el arte de lo posible, no el de hacer milagros.

Y la prueba irrefutable parece que es que el otro estamento, los sindicatos, que comparten la obligación de hacer todo lo posible para resolver una tan desesperada situación, va cediendo, poco a poco, en todas sus exigencias.

11 comentarios:

neutrino dijo...

Vamos a ver, te refieres a esos "sindicatos" que entrados en 2011 no han renunciado ni a un céntimo de sus subvenciones, de sus sueldos, de sus dietas, de sus cestas de Navidad que para más inri teníamos que ver cómo se llevaban a casa en horario laborable?

Joder Eutiquio, yo creía que, a estas alturas, ya teníamos todos claro que estos "sindicatos" no nos sirven a los trabajadores para nada de nada, ni para tener una mierda pinchada en un palo. Que necesitamos sindicatos, pero OTROS sindicatos, no estos "sindicatos".

Pero por si alguien no lo tuviera claro todavía, la enésima prueba del paripé "sindical" que tenemos en España: dice ZP que reformará las pensiones con acuerdo o sin acuerdo con los "sindicatos", es decir, que los 67 años van a ser aprobados el 28/01 sí o sí. Pues qué coño de negociación es esta?

Con semejante declaración de no-principios, alguien cree que unos verdaderos sindicatos no se levantarían INMEDIATAMENTE de la mesa de "negociación", y que convocarían no una, ni dos, sino diez huelgas generales, hasta que ZP estuviera al menos de verdad dispuesto a negociar?? Qué hacen entonces Tochín y Tochón en esa mesa de "negociación"? Jugar al mus y cobrar sus dietas??

Sobre tu argumento de fondo, el de la verdadera o falsa necesidad de extender el periodo de jubilación porque, como dice Rubalcabra, cada vez vivimos más tiempo, traigo de nuevo aquí mi argumento de hace unos días: "Lo que hay que hacer es quitarles la parte honesta y justa de sus multimillonarios beneficios a sus AMIGUETES: Telefonica, Repsol, BBVA, Banco Santander, Mapfre, Fenosa, Gas Natural, Endesa, Ferrovial, FCC, El Corte Inglés, etc..."

Anónimo dijo...

El posibilismo es lo que en su día se denominó como Realpolitik. Se trata de una nueva argucia para plasmar el principio de Lampedusa, y en el que entra, como no podía ser de otro modo y nunca sabremos hasta qué grado de participación, la cooperación o autoría del fabianismo. Consiste en hacernos creer que sólo hay una forma de afrontar los problemas, de dar solución dentro de lo que se ha llamado "el sistema". Traducido en roman paladino, es el llamado "pensamiento único". De tal modo que los posibles contendientes políticos defensores del sistema nos plantean la situación como en un callejón si salida, o mejor, con una única salida: salir heridos mortalmente de allí, agonizantes pero, no muertos. Planteadas así las cosas los contendientes políticos defensores del sistema, que aparentan entre sí un antagonismo entre sí como impostura, se presentan como tecnócratas, y la lucha queda circunscrita a ver quién es el que consigue aparecer ante la opinión pública como el mejor de los gestores: el elegido. Así las cosas, no es extraño escuchar decir a Rajoy que Zapatero se vaya y deje el campo libre "a los que saben". Pero resulta extraño, cuando menos, comprobar como un autodenominado socialista toma parte por la vía de favorecer las posiciones de los capitalistas y financieros. Resulta que los dos están de acuerdo en lo fundamental, que es operar dentro de un sistema capitalista, y aquilatados de este modo, las posibilidades que se ofrecen a la población es salir siempre herida del callejón en el que nos sitúan. Y vuelvo a repetir una vez más; con lo domesticados que están los sindicatos, el capitalismo entiende que estas reformas que quiere adoptar se llevan a mejor termino con un gobierno socialdemócrata (o socialfascista, según mi lenguaje) porque obtendrán menor contestación social ante la amenaza de que los conservadores adopten medidas aún peores.
ALIENADO.

Anónimo dijo...

Dentro de ese marco estricto de juego, el trabajador siempre saldrá perdiendo, herido, y cada vez, más herido de muerte. Se trata de una larga agonía. Y la cuestión central se halla en el límite de lo que los trabajadores estén dispuestos a ceder. En principio, parece como si no hubiera fondo, como si la sociedad estuviera bajo un schock artificial y premeditado que le impide reaccionar.
Pero, planteando las cuestiones radicalmente: ¿en qué nos beneficia a la larga toda esta situación? Todos hemos asistido en nuestra vida a numerosas promesas de mejor futuro si aceptamos un sacrificio actual y presente; pero resulta que ese mejor futuro nunca llega, siempre se pospone por alguna contingencia "imprevista" (ya veremos cómo la mano invisible que regula el mercado no existe, que es una mano tangible y material y que utiliza guante para no dejar huellas) y a lo único que se ve abocada la población trabajadora es a una perdida progresiva de derechos. Quizá, Eutiquio, a ti todavía te dé tiempo a conservar gran parte de lo que ahora tienes pero, qué porvenir nos espera a las generaciones futuras si seguimos aceptando estas derrotas inevitables que nos propone, no ya el PP, que todos estamos de acuerdo que está con su ideario político expresado, sino el PxxE, que dice lo contrario, pero que actúa materialmente como el primero.
Yo opino, y lo sabes, que el P$X€ es parte de ese sistema, que es el engaño electoral de las masas de izquierda, y que entra en el juego del sistema, de su mantenimiento, para que se cumpla el principio de Lampedusa; y es más, considero que amplios sectores de IU, o por lo menos los más relevantes e institucionalizados, cooperan también.
Mi pregunta: ¿qué debemos hacer entonces los sectores de izquierda ante este engaño que se nos propone?
Yo no encuentro más respuesta, Eutiquio, que la salida revolucionaria. Otra cosa es si se dan o no las condiciones materiales para el estallido o si todavía les queda margen de maniobra. Yo creo que margen de maniobra, lo que se dice margen, mucho no creo que quede (porque las familias vienen actuando como una Seguridad Social); el otro tema, es la manipulación mediática a la que estamos sometidos y gracias a la que se sostiene todo esto; y ahí es donde hay que incidir: nos están engañando y hay que denunciarlo para que la gente lo sepa y no acepte más tortura ni más recortes sociales.
ALIENADO.

Anónimo dijo...

EL MINISTERIO DE TRABAJO LE CEDE TODO EL EDIFICIO SINDICAL DE LA VIA LAIETANA 16-18 A CCOO...

http://www.rojoynegro.info/2004/spip.php?article32868

JOSE LOPEZ PALAZON dijo...

Mis queridos amigos neutrino y ALIENADO:

Ya contaba yo con vuestras filípicas, que, por otra parte, no sólo son ciertas sino necesarias y con las que estoy de acuerdo desde la A a la Z.

Alude ALIENADO a que a mí, viejo de 82 años, que ha trabajado, a veces, en 5 sitios a la vez y que ha logrado ahorrar lo suficiente para vivir con relativa comodidad hasta el fin de mis días y cuyos hijos, una es profesora de universidad titular y los otros dos están a buen recaudo, gracias a mi capacidad de trabajo y ahorro, la cosa no me va a afectar con la sangrienta crueldad con lo que lo está haciendo a la clase trabajadora, pero eso no es óbice, ni mucho menos, para que yo esté ideológicamente no sólo con vosotros sino quizá un poco más allá, porque desde los 7 años no he dejado de trabajar como un loco, viendo como a mi alrededor mis compañeros se dedicaban a estudiar mientras yo tenía que simultanear estudios y trabajos, sin tener muchas veces siquiera para comer.

Fue una lección que se grabó en mi cabeza para siempre.

En fin, volviendo al tema, suscribo al pie de la letra la exposición que hacéis de lo que podríamos llamar análisis científico del problema.

Desde la teoría marxista, no hay nada más que decir. El razonamiento no sólo es perfecto sino también único, sólo me gustaría deciros que mi sucinto análsis cortoplacista trata de resolver el problema inmediato, sobrevivir a una crisis momentánea en su sentido histórico y tan virulenta que de no ser tratada adecuadamente puede proporcionar ríos de sangre, de hambre, miseria y dolor al mundo entero.

Todo esto lo he sufrido ya yo en aquellos terribles años 1936 a 1950 y no me parece soportable siquiera la idea de que todo aquella calamidad se extienda por el mundo como un reguero de pólvora.

Mi idea, que ALIENADO ha situado, descrito y denominado con tanto acierto, es una idea triste y cobarde, basada sobre todo en el miedo a volver a presenciar directa e inmediatamente el, para mí, intolerable sufrimiento humano, pero soy consciente también de que quizá todo ello sea inevitable.

Lo que yo propugno, en mi post de hoy no es una solución general para siempre sino tan sólo coyuntural y parcial, momentánea, mientras persiste esta terrible crisis.

Luego, dentro de unos años, que vuelva a recomenzar la historia su terrible trabajo, buscando la mejor y más estable de las soluciones a un problema que, como vemos, se reproduce periódicamente.

Pero, repito, históricamente y científicamente no puedo estar más de acuerdo con vosotros.

Un fuerte abrazo,

Anónimo dijo...

http://www.nuevatribuna.es/noticia/44098/OPINI%C3%93N/crisis-mentiras-resignaci%C3%B3n.html

Anónimo dijo...

El problema, Eutiquio, es que no va a ser posible buscar soluciones desde el sosiego porque eso puede implicar que la población piense y lo que interesa es mantener nuestras mentes ocupadas con problemas que nos crean ellos y los cada vez menos momentos de ocio rellenarlos con la caja tonta, el fútbol u otro sustitutivo (sembrados, todos ellos, de consignas fascistas, no lo olvidemos, pues la ideología hegemónica lo impregna todo).
Todavía nos quedaría en nuestros análisis concretar el papel que ha jugado la pérdida de soberanía de los estados para residenciar aquellas competencias soberanas en materia monetaria (Banco Central Europeo), financiera (Ecofin) y económica en órganos supranacionales alejados del control democrático de los pueblos europeos; sin saber lo que se debate y decide, apenas. De tal modo que, cuando se toman las decisiones más importantes, las que más afectan a nuestras vidas, se hace, fundamentalmente, a través de las instituciones comunitarias; esas Directivas han de ser obligatoriamente traspuestas a nuestro ordenamiento en el plazo fijado. Medidas impopulares que sirven a los ejecutivos europeos para residenciar responsabilidades hacia arriba, autoexculpándose, como si ellos o los partidos que están representados allí no fueran los mismos que nos representan aquí. La cantidad de sucursales económicas abiertas al lado de los despachos de los diputados y comisarios europeos, pagándoles conferencias en auténticos paraísos, invitándoles, regalándoles, etc... ¿Nos enteramos del nivel de corrupción existente allí? La realidad es que ni siquiera, apenas, vemos la corrupción aquí existente como para ver aquélla. Y, ¿a qué intereses y poderes obedecen en realidad: a los Rockefeller, los Rothschild, los Morgan,... o a los ciudadanos europeos? Hace ya más de 50 años Rockefeller soñó con borrar del mapa la soberanía de los pueblos para instaurar el gobierno de los financieros. Para ello, regaló el edificio de la ONU y fue tejiendo el nuevo sistema de pérdida de soberanía de los estados en favor de un gobierno de financieros e industriales. La unión de estos dos sectores determinó y conformó el imperialismo capitalista, bajo cuya hégira actúan las instituciones supranacionales y los gobiernos títere capitalistas y sus partidos y sindicatos del sistema.
Yo creo, Eutiquio, que no nos dejan salida. Es un poder muy fuerte que exige el mayor esfuerzo de liberación, más que nada, porque es un poder hegemónico, que lo impregna todo (como he dicho), y por eso, la lucha debe ser en todos los frentes, incluida la vía revolucionaria, pero, no por expreso deseo de los revolucionarios, no, sino porque no nos dejan otra forma de liberación, de luchar por los derechos que debe tener todo ser humano. Ellos tienen todos los derechos del mundo, incluso el derecho sobre nuestras vidas, especialmente; y nosotros, ninguno.
La lucha está planteada y uno no puede mantenerse impasible o en tierra de nadie... Es la lucha de doscientos años. Las crisis se repetirán porque van ínsitas en el propio sistema capitalista, son inherentes a su funcionamiento y a su propio éxito como sistema económico capitalista, es como el fin de una partida de cartas dónde uno gana y recoge lo que ha robado a los otros primos, y pierden todos los demás; y la partida comienza de nuevo entre los supervivientes. La acumulación de capitales cada vez en menos manos.
Un fuerte abrazo, Eutiquio.
ALIENADO

neutrino dijo...

Si le doy la razón a Alienado (yo insisto en alejarlo del hipotético acrónimo) con que esto sólo lo resuelve una revolución en toda regla, van a ponernos encima la lupa el FBI, el CNI y el MI6 como una posible célula terrorista, y no es plan de joder la marrana sin ton ni son, con perdón...

Pero conste que cada vez que ando en Madrid por las calles Serrano, Génova y similares, me entran unas ganas de liarme a ostias, de padre y muy señor mío... y ningún pobre desgraciado y/o malnacido piense que sea por envidia: en todo caso sería por lástima y por vergüenza ajena!!

JOSE LOPEZ PALAZON dijo...

Respuesta a ALIENADO, comentario 22' 29:

Absolutamente magistral. Ya te decía yo el otro día, creo recordar, que era una pena que una talento como el tuyo y unos conocimientos tan completos de la teoría marxista estuvieran fuera de la posibilidad del debate.

Me felicito y felicito a todos los lectores del blog por poder disponer de una luz como la que tú proyectas sobre los acontecimientos mundiales que están teniendo lugar en el mundo actual.

Espero que nunca te perdamos, ALIENADO, porque sería una pérdida muy considerable.

No obstante, insisto en mi postura.
Todo lo que tú has expuesto es inatacable desde el punto de vista de la lógica, pero, sí, pero no desmonta lo esencial del razonamiento que yo hago en el post de hoy.

Efectivamente, el panorama que se divisa desde el puente, hoy, está prefigurado por el designio de los Rockeffeller, los Rostchild, los Morgan, et alteri, pero está ahí, es un hecho al que hay que afrontar con los medios que muestra circunstancia histórica actual nos ofrece.

Hoy y ahora, en este momento concreto de nuestra historia concreta, se trata de si debemos o no obedecer unas órdenes totalmente injustas, canallescas pero que nos sobrepasan y que, si no las cumplimos, provocarán un cataclismo social del que tardaríamos mucho en recuperarnos si, al fin, lo hacíamos.

Esperemos que podamos hacerlo, para luego recuperar el hilo de la historia, bajo el materialismo dialéctico.

Un fuerte abrazo, maestro.

Anónimo dijo...

Un auténtico gobierno socialista nunca nos hubiera dejado a los pies del caballo de Atila, hubiera adoptado medidas de protección y de recuperación de la soberanía sobre la moneda y la economía y la hubiera puesto al servicio del pueblo. Mi pregunta es por qué no ha hecho esto un gobierno que se autodenomina socialista. Lo más cómodo para Zp es ceder al chantaje que plantean los mercados, e incluso, yo me pregunto hasta qué punto es obligado Zp, ¿no será lo que nos quieren hace creer? ¿por qué pasaron dos años sin adoptar esas medidas de protección y esperaron que la situación se fuera pudriendo? ¿Por qué no se adoptaron medidas que nos hubieran protegido de los especuladores internacionales que compran la deuda española? ¿Por qué no se nacionalizaron la banca y sectores energéticos estratégicos? Todos veíamos que la situación se pudría y que el gobierno no adoptaba ninguna medida; el no hacerlo era suicida porque, al depender de los mercados capitalistas no adoptar medidas de protección suponía dejar desguarnecidos nuestros flancos para, en su día, tener que recurrir a las medidas pretendidas por, precisamente, los mercados, ¿por no quedar otro remedio? Entonces, al igual que ahora, en Público, muchos comentaristas aludíamos a la posibilidad de que esta dejación del gobierno era consciente para querer hacer ver ante la ciudadanía que las medidas impopulares que se adoptan son necesarias y adoptadas por el gobierno obligado por las circunstancias para evitar males mayores. Pero en verdad estas medidas ¿son necesarias? y ¿hasta qué punto el gobierno obra obligado? Son necesarias para seguir manteniendo las ganancias de aquellos que decía Neutrino, son necesarias para que los que más tienen sigan ganando más, son necesarias para que el sistema se mantenga, para que no exista redistribución, para privatizar servicios públicos, para evitar pagar pensiones, para que ganen más los menos y pierdan los más. El gobierno adopta dichas medidas voluntariamente, primero, porque conscientemente deja que la situación económica y monetaria se vaya pudriendo y, segundo, porque sabe que las medidas que hoy adopta sirven para prolongar la agonía. Un auténtico gobierno popular (del pueblo) le hubiera explicado a la ciudadanía lo que hay y hubiera adoptado medidas que protegieran a los sectores más débiles, hubiera creado empleos públicos y reforzado el sector público en general. Un fuerte sector público y la adopción de medidas monetarias soberanas nos protegería frente a los ataques externos de la deuda emitida. Sólo quiero recordar cómo China, con competencias soberanas en materia monetaria y con un fuerte sector público es el auténtico gigante económico (y eso que yo la he criticado y lo sigo haciendo por su abandono del maoísmo). Otro ej., Argentina, se negó a seguir las recetas que le imponía el FMI; salió adelante del corralito que nadie pensaba que sería posible en tan corto espacio de tiempo (en cambio, España aceptó las condiciones y los préstamos del FMI, y con ello se ahorcó)
Iª PARTE.-

Anónimo dijo...

IIª PARTE.-
¿Hay realmente necesidad y obligatoriedad? No. Nos engañan, Eutiquio, al igual que llevan años engañando con lo de los planes de pensiones (y había ministros socialfascistas que los recomendaron). El gobierno no tiene credibilidad, la oposición menos, y los sindicatos mayoritarios la pierden cada día más (si no la han agotado ya...). En fin, creo que no te voy a convencer de que la lucha debe plantearse desde ya, que nunca nos quitaremos de encima esta lacra si no la derrotamos totalmente. Que no se puede ceder más. Ni un paso atrás ante el fascismo... Si peleamos (no sólo en sentido propio), tenemos algo qué conseguir; si no los hacemos, viviremos agonizando hasta la muerte: Pelear por vivir dignamente y morir de pie o vivir de rodillas son las dos peores cosas que nos pueden pasar, sólo que, con la primera opción todavía tenemos la oportunidad de vivir si vencemos, mientras que, con la otra, no hay más opción. Si me dices que me decante por la última, conmigo no cuentes, Eutiquio. No pienso vivir de rodillas. Espero haber dejado clara la contestación a tu pregunta y que se me haya entendido.
Un saludo y un abrazo cordial.
ALIENADO.

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