viernes, 14 de enero de 2011

Prensa=canallada, periodista=canalla.



Llevo siglos intentando que esta ecuación penetre definitivamente en la mente de todos mis lectores. Un periodista es un encantador de serpientes o, si ustedes lo prefieren, un buen trilero, quiero decir que se dedica a engañar a la gente sistemáticamente y la primera de sus trilerías, el primero de sus engaños, es habernos convencido de que ellos, los periodistas, dicen alguna vez la verdad.

Y esto me recuerda la acusación que los trileros del chat de Saco me hacen a mí cada vez que pueden: yo, que ejercí mi profesión jurídica ante los tribunales, fui, soy, un colaborador con la justicia de Franco.

¿Puede un periodista actuar de otra forma, puede enfrentarse a su empresa y decir la verdad?

Es evidente que no porque, en ese mismo instante en que contara la verdad en contra de los intereses de su empresa, iría a la puta calle.

Cuando hay un periodista que, de vez en cuando, dice una verdad, su empresa, sus empresas actúan convenientemente para que acabe en la calle. El ejemplo más reciente es Iñaqui Gabilondo, al que han ido desplazando poco a poco hasta que se ha caído por la esquina de la realidad mediática, ahora, como el coronel de Gabo, no tiene dónde escribir.

Y todo esto a propósito de la sociología. Decía el más inteligente de mis maestros, Foucault, que el poder lo domina todo, incluso la ciencia, que teóricamente pretende averiguar la verdad, pero que cuando encuentra una, una verdad que no conviene al poder, la desvirtúa.

Porque el poder, señores, no está dispuesto a ceder ni un ápice porque éste podría ser el principio de su fin.

Pero ¿qué es la sociología? Literalmente, sería el estudio de la sociedad, pero, para mí, que tengo la manía de simplificarlo todo, el estudio del manejo de las masas.

Masa, extraordinaria palabra. En principio, masa es una cosa informe que yace ahí, a la espera de que algún demiurgo le dé forma, la conforme según los intereses de quien la maneja. O sea, para concluir, sociología es lo que hace Pedro Arriola, el sociólogo de cabecera del PP, que ocupa un pequeñísimo habitáculo de la sede del partido en la calle Génova.

Los hombres realmente inteligentes huyen de la pompa y el esplendor y, si su labor es además absolutamente despreciable, no es que huyan de la luz es que se esconden de tal manera que son muy pocos los que conocen su existencia.

Pedro Arriola es el tipo que le decía al sabelotodo Aznar lo que tenía que hacer y Aznar lo hacía. Pedro Arriola es el que le dice a Rajoy lo que tiene que hacer y Rajoy lo hace.

El problema, todavía, no es exclusivamente Arriola, el problema, los problemas es que el mundo se ha llenado de pequeños arriolas que han ido ocupando esos pequeños y siniestros habitáculos de los grandes edificios desde los que se gobierna el mundo y, efectivamente, lo gobiernan.

El primer arriola no se llamaba así sino Goebbels y era el ministro de prensa y propaganda de Hitler. O sea que el tipo era alemán y un alemán, ya se sabe, o no es alemán o es un puñetero científico. De modo que se empeñó en hacer de la propaganda, ellos, los canallas que la manejan se empeñan en llamarla “información”, una auténtica ciencia, o sea que se dedicó a descubrir y a establecer los principios de lo que, en adelante, sería la ciencia de la propaganda o sea de la desinformación que, ahora, nadie lo va a reconocer, pero es la puta verdad, se han impuesto definitivamente en todas las direcciones de los grandes medios de comunicación.

Porque de lo que se trata, amigos míos, es de dominar el puñetero cotarro o sea el mundo. Y esto sólo lo pueden hacer los que tienen el  poder, pero el poder, alguien,  en una afortunada metáfora, lo describió como una especie de gas venenoso que tiende, como todos los gases, a ocupar totalmente el recipiente en el que se halla, no acaba nunca de actuar y todos los días intoxica a la población de este puñetero mundo desde los panfletos en los que se  han convertido todos, absolutamente todos los medios de comunicación, prensa escrita, radio y televisión.

Y la terrible pregunta es ¿cómo puede un pueblo, aquella masa informe de la que hablábamos al principio, saber la verdad, o sea qué es lo que, en cada momento de la vida que arrastra, está pasando realmente si no tiene otra manera de hacerlo que acudir a unos medios de comunicación, absolutamente prostituidos, que sirven descaradamente a sus amos, los supermultimillonarios que son únicamente los que pueden sostenerlos?

(Continuará)

11 comentarios:

neutrino dijo...

Eutiquio, tu escrito de hoy es rigurosamente exacto y ajustado a la realidad, pero en los tiempos analógicos. Para desgracia del
"Politburó" -de cualquier color-, tanfo nacional como internacional, y de muchos otros "agentes", las masas tienen hoy a su alcance algo extraordinario llamado Internet Libre.

Por eso mismo, la máxima prioridad del poder debería ser hoy por hoy poder controlar Internet y, de un tiempo a esta parte, parece que se están dando cuenta de ello. Sin ninguna duda, la mayor lucha por la Libertad que veremos en los próximos 40 años se librará en el terreno de Internet.

Te dejo un par de recomendaciones de periodistas que, al margen de sus precarios empleos por cuenta ajena, proporcionan la información de que disponen desinteresadamente a través de Internet:

Sonia: http://twitter.com/sanchez_sonia
Juan: http://twitter.com/periodistas21
Mirentxu: http://twitter.com/MirenM

Lo que publican es veraz aunque, eso sí, luego se lo tiene que cocinar cada uno. Ah, y en twitter se entremezcla todo con algunas cuestiones personales de cada cual.

Anónimo dijo...

Pues solo nos queda Internet y no está al alcance de esa "masa informe". Cuando escuchaba esta mañana a Aznar, he cuestionado nuevamente su salud mental.

Ha pedido ganar las próximas elecciones por mayoría abosoluta para no tener que negociar con nadie las reformas de "calado" que nos esperan (miedo me da)no solo ese talante democrático sino "esas medidas"

Que él nunca negoció con terroristas ni pagó dinero por un rescate. Miente en lo primero y lo segundo es bastante triste si consideramos que se llevaron por delante a M.Angel Blanco.

Ahora, lo mezcláis todo y esas mismas declaraciones las leemos mañana en Libertad Digital o en La Gaceta además de los comentarios ¡éso es la prensa hoy!

Soledad

JOSE LOPEZ PALAZON dijo...

Amigo neutrino:

Gracias por tu comprensión y por lo enlaces que me proporcionas para estar mejor informado.

¿Sabes que he visto hoy en el chat de Saco un tío que se firma como NEUTRINO sólo que con mayúsculas?

Un abrazo,

JOSE LOPEZ PALAZON dijo...

Pues, sí, Soledad, el problema es que internet está, todavía, al alcance de muy pocos y es un medio de acceso individual o sea que la información sólo la recibe, casi siempre, uno solo, en su intimidad, con lo que se pierde mucho el efecto contagio y solidario.

Ojalá tú veas otras cosas y otro mundo.

Un abrazo,

Fernando Mora dijo...

El ataque a la libertad de Internet ya se está produciendo. La pantalla utilizada es la lucha contra el P2P y la pretendida salvaguarda de los derechos de autor. Es, en mi opinión y de momento, una justificación que tiene bastantes visos de verosimilitud y aunque la reacción habida en la red parece que, de momento, está parando dicho ataque, me temo que será sólo una pausa. En todo caso y de no prosperar con esa llamémosla excusa, creo que hay otra que sería casi insuperable para el control definitivo de este medio, que es la amenaza terrorista. Quizá ahora no se podría utilizar tal cuestión pero en el caso de que se produjera un atentado lo suficientemente grande como para producir un shock en la sociedad, si de alguna forma, que en principio no parece nada difícil pues ahí están esas informaciones que nos dicen que en el caso de los terroristas de Al-Qaeda se han venido comunicando vía e-mail, se llegan a vincular directamente tal atentado con la "falta de control" que hay en Internet, la sociedad estaría no sólo más receptiva a dicha regulación si no que poco menos que la demandaría con urgencia. Una vez así, basta con una legislación lo suficientemente ambigua para, además de dotar la herramienta que sirva para tal lucha, colar lo que realmente interesa, que no es otra cosa que la de controlar este medio. O aún más, la de convertirlo en otra herramienta más de adoctrinamiento de las masas cual televisión.

Un apunte por mi parte acerca del tema de cabecera del post. No sólo el gremio periodístico se considera asímismo como predicador de la verdad si no que dicen ser poco menos que la última frontera entre la corrupción y la honestidad al estar denunciando la primera caiga quien caiga y sea en el sitio que sea. Hasta divertido resulta.

Abrazos,

neutrino dijo...

Jajaja, ay amigo, ya me levantaste la liebre!! Te diré que se trata de un experimento sociológico, a la vez que me echo unas buenas risas a su costa (a la de ya sabes quién). Pero tranquilo, en todo momento me he asegurado de aislarme completamente del estiérco. Ya tengo conclusiones parciales, sólo falta la parte final de la prueba, la de mayor recochineo en todas sus acepciones. Saludos!

Anónimo dijo...

Tiempo ha, que no leia los comentarios.

Les haces pupa, eutiquio.También los pocos, pero muy buenos, comentarios

¡Están doloridísimos!

Saludos

Anónimo dijo...

Quizas es dolorosisimo?

Pero se entiende.

JOSE LOPEZ PALAZON dijo...

Amigo Fernando:

Perfecto. Todo es ya tal como tu apuntas y, a lo peor, acaba siendo como tú adivinas.

Los chinos está ya haciendo lo último que tú dices, censurando incluso la música que no les gusta.

Que Dios nos coja confesados, que lo vamos a necesitar.

Un abrazo,

Anónimo dijo...

¿De quien es el careto que figura en el post?

Me suena pero no recuerdo....

Rogelio.

JOSE LOPEZ PALAZON dijo...

Amigo Rogelio: es del Goebbels.

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