jueves, 10 de marzo de 2011

Gadafi (III)



Un amabilísimo lector moscowita, ni más ni menos, nos trae hoy a colación el post que escribí el 10-03-11, sobre Gadafi pronosticando que ya era hombre muerto y haciendo un pequeño análisis de su vida; su reciente asesinato pone aquel texto de actualidad:

De vez en cuando, los hombres vamos demasiado lejos y eso es muy peligroso porque puede llevarnos a la perdición, ¿qué es lo que ha hecho Gadafi para que le hayan abandonado los dioses?

Tal vez lo que hizo hace ya mucho tiempo, cuando quiso que su país fuera socialista de verdad y no sólo se contentó con eso sino que quiso exportar la revolución como un nuevo Che Gevara en beduino.

Y el Che Guevara todos sabemos cómo acabó, como acabarán todos aquellos que quieran arrebatarle el fuego a los dioses para dárnolo a todos nosotros. La mitología es inconmensurable porque está hecha por auténticos genios que comprendían a la perfección lo que sucede en el corazón de los hombres.

Ya lo dice uno de nuestros sabios refranes: es muy peligroso jugar con el fuego porque siempre acabas quemándote.

Si no eres el emperador, claro, porque, si lo eres, incluso puedes designar senador a tu caballo.

Hay que ver la fijación que tienen todos los poderosos del mundo por los caballos, cuando Gadafi quiere agasajar a Bush, el emperador, que le ha enviado a su mano derecha, Aznar, ¿qué es lo que le regala, un caballo, cuando Ronald Reagan muere, en su entierro, quién es el encargado de llevar sus botas de montar, como expresión genuina del eximio jinete que aquel hombre fue, un caballo, las mejores estatuas de nuestro invicto caudillo todas fueron ecuestres? ¿Qué tendrán los caballos?

Últimamente, Gadafi, que había tenido una mala experiencia con los palacios presidenciales, siempre viajaba con su propia jaima junto a la que, estoy seguro, no faltaban los caballos y sus 200 famosas amazonas.

Pero no es de caballos de lo que yo quería escribir hoy sino de hombres tan poderosos que se escapaban ya de este mundo por un exceso de poder. Y, de pronto, me doy cuenta que escribir exceso o abuso de poder no es más que un pleonasmo porque el poder siempre es excesivo, por lo menos, en mi concepto.

Sería apasionante, si no fuera tan trágico, intentar penetrar en el meollo del alma de un tipo como Gadafi que, de socialista supremo, o sea de situar al pueblo por encima de todo, ha llegado a ametrallarlo con la mayor sangre fría.

A mí esto me parecería  imposible si no lo estuviera viendo con mis propios ojos. Sí, sí, ya sé que sólo Dios y ellos, los superagentes de la  Cia, la Central de Inteligencia americana, saben realmente qué es lo que ha ocurrido, lo que está ocurriendo y lo que ocurrirá en aquel desgraciado país. A lo mejor, un día, Julián Assange u otro como él, acaba por contarnoslo, como ahora sabemos cómo y por qué murió Allende y cualesquiera otros que acabaron estorbando realmente al emperador. Pero el hecho claro, nítido, es que Gadafi es ya hombre muerto, que no tiene ninguna salida, y que él, si no lo sabe ya, va a saberlo muy pronto y un hombre así, con su insuperable soberbia, acorralado, puede ser muy peligroso, la fortuna para el mundo es que este tío no posee un arsenal atómico, porque, si lo tuviera, quizá éste fuera el principio del fin.

Pero, claro, es que si Gadafi tuviera la bomba, la situación sería totalmente distinta y ocurriría lo mismo que con Israel, que utiliza su continua masacre contra el pueblo palestino incluso para probar los últimos avances del armamento usaniano como son las bombas de fósforo con técnicas de las de fragmentación porque esto, bombardear a un pueblo tan inocente y desarmado como ahora es el libio, si eres la mano derecha del emperador en Oriente Medio o simplemente su amigo, puedes hacerlo con total impunidad, diga lo que diga el Comité de Seguridad de la Onu.

De modo que así están las cosas, Gadafi ya es hombre muerto, en espera de ser entregado, si no se suicida antes, al Tribunal de la Haya por crímenes no peores que los que continuamente comete Israel, pero éste, como ya decíamos el otro día, quizá sea el último Estado de La Unión, situado fuera de sus límites geográficos, de modo que no es que goce de la protección especialísima del emperador es que forma parte directa e intangible del propio imperio.



1 comentario:

Jorge dijo...

Una profecía cumplida. O quizás una muerte anunciada.
El asesinato de Muammar al Gaddafi nos ha dejado mucha información. Tanta, que necesitaría mucho espacio para mentar lo que sólo a bote-pronto se me viene a la cabeza.

Parece ser que el nuevo colonialismo sigue su curso.
A mediados del siglo pasado se fue cerrando el colonialismo europeo para dar paso al neocolonialismo estadounidense. Este golpe de Estado violento, en perspectiva, no pasa de ser uno más en el largo curriculum norteamericano. Es además bastante grotesco, como casi todos.

Las cien invasiones a otros Estados que hicieron los yankis el pasado siglo no es algo de otro tiempo, pero algo sí ha cambiado. En el neocolonialismo no es necesario ya que los marines asesinen a los dirigentes de otras naciones... siempre hay mercenarios capaces de hacerlo.

No señores, la "revolución libia" no tiene nada que ver con la "primavera árabe", ni con una revolución.
El golpe de estado violento en Libia es obra de la OTAN, de la OTAN y una pandilla de salvajes.
Hace unas horas lo ha dicho Obama: "Hemos acabado con el régimen líbio sin poner un solo soldado en la tierra".

Ya tienen el petróleo que querían. Ya han puesto a funcionar las armas que tenían, para justificar su posesión. Ya han vuelto a hacer lo que les ha dado la gana.

Pero ¿era necesario ese grotesco espectáculo del magnicidio del líder libio?
¿Por qué? ¿Para qué?
¿Tan peligroso era dejarlo vivo? ¿Tanto miedo le tenían?

En fin, el meollo de todo esto es consabido: los pueblos siguen sin tener el derecho a poseer los recursos naturales que les da su tierra. Es la historia de siempre.
Y todavía tenemos que oír que lo que les importa es la democracia en Libia. ¡Qué desvergüenza!

Todo lo manchan de sangre; hasta la palabra Democracia.

calificacion de las entradas