sábado, 2 de abril de 2011

Marxismo, alienado, Usa y Africa.



Por un lado, estamos los prácticos, los que vemos las cosas al nivel de la calle, casi, porque no todo el mundo las ve como realmente son.

Pero, por otro, están los científicos, los que han estudiado todo lo que se puede estudiar con los grandes maestros y, cuando se enfrentan con un hecho nuevo, le aplican la teoría científica y, entonces, todo encaja a la perfección, todo se comprende, si se quiere, claro, con mayor profundidad.

El problema, el único, pero importante, problema es que la teoría de los grandes maestros, de los genios, no es demasiado asequible, incluso para los que hemos dedicado a esto del estudio de la política la mayor parte de nuestra vida.

Yo no sé si Alienado es un genio o sólo un hombre que sabe demasiado porque ha hecho lo que todos deberíamos de hacer: estudiar.

El caso es que él sabe lo que tiene que saber: por qué suceden las cosas, los demás, yo, por ejemplo, por mal ejemplo, sólo podemos ver las cosas, en primer plano, y contarlas tal como las vemos, sin profundizar, pero cuando alguien nos dice, además de lo que ocurre, por qué suceden así las cosas, el mundo aparece ante nosotros con toda la luz y comprendemos mucho mejor todo lo que pasa.

Yo, ayer, en mi post “El Imperio actúa tal como es su obligación de gran gendarme del mundo y los demás o se abstienen o colaboran, como está mandado”, me limitaba a hacer, con mayor o menor fortuna, la labor del simple cronista, del tipo que narra lo que ve con mayor o menor acierto, dado el caudal de experiencia que suponen mis 82 años, pero me mantuve muy lejos, demasiado lejos, de exponer por qué sucede todo lo que está ocurriendo ahora mismo, en Africa.

A mi auxilio, acude Alienado, con lo que para mí, más aún que para él, son los textos sagrados del más puro marxismo. Y, al menos, para mí, todo se esclarece y cobra su auténtico sentido.

Por eso, por si alguien no lee los comentarios o por si éstos, como algunos se quejan, no aparecen o son suprimidos por una mano invisible, tan perversa como la de los mercados, yo no tengo más remedio que traer a esta 1ª página el luminoso texto de alienado, advirtiendo, eso, sí, que es bastante complejo, y aprovechando la ocasión para suplicarle si no podría por lo menos intentar bajar el listón, porque los demás, no hemos estudiado tanto y no sabemos tanto consiguientemente:

"Anónimo dijo...
El capitalismo todavía se halla en expansión y la teoría del valor expuesta por Marx sigue plenamente vigente. Para que el capitalismo pueda desarrollarse plenamente es esencial la envoltura democrático-formal frente a las dictaduras, como mal menor aceptado por el capitalismo cuando las clases populares amenazan con la toma del poder. La dictadura vendría a ser, para nuestros conspicuos demócratas liberales, una especie de transición hacia una "normalización" de la vida social, una respuesta burguesa militar y represiva, transitoriamente impuesta frente a las veleidades revolucionarias.
Pero el capitalismo se desarrolla plenamente bajo una democracia liberal; y, en este sentido, las revoluciones del norte de África, si bien se nutren de elementos revolucionarios que van más allá en sus reivindicaciones de las finalmente impuestas (siempre se ha dicho que las revoluciones se hacen a lomos del pueblo), es lo cierto que tratan de imponer regímenes democrático liberales que favorecen la expansión del capitalismo cumpliendo con la teoría del valor de Marx.
No creo que estemos ante supuestos hechos imperialistas, estrictamente estrictamente hablando, con independencia de que las oligarquías gobernantes estén más o menos en connivencia con la potencias occidentales.
¿Y por qué digo esto? Sería muy largo de explicar. Trataré de resumir:
-Cuando Marx escribe su teoría del valor del trabajo y de la plusvalía (Libro I de El Capital) el capitalismo está en pleno apogeo y expansión. En él, Marx entiende, básicamente, que la ganancia obtenida por el capitalista proviene del trabajo no retribuido al trabajador; que en realidad lo que aquél retribuye a éste por el trabajo socialmente necesario para producir una mercancia es su fuerza de trabajo, esto es, la reproducción y perpetuación del trabajo (individual y el de su prole). 
-Cuando Lenin publica en 1916 su "Imperialismo: fase superior del capitalismo" está en pleno auge la Primera Guerra Mundial; una guerra de rapiña por el saqueo del reparto colonial, donde el capital bancario se había unido al capital industrial formando el capital financiero, muy potente, muy influyente por su peso económico. Cada vez más, reducido a monopolios, y cuyas metas hacían suyas los estados nacionales de dichos capitales, expansionándose a través de guerras sucesivas entre los estados capitalistas-imperialistas.... (primera parte)
Alienado

2 de abril de 2011 01:19


 Anónimo dijo...
Tres datos apuntan que a día de hoy el imperialismo no se desarrolló en la forma prevista por Lenin en su obra:
1- La no existencia de monopolio en los precios, o por lo menos, no al nivel que se preveía en 1916.
2- La no existencia de un estancamiento de las economías del tercer mundo (al contrario, han crecido económicamente).
3- El hecho de que hace más de siete décadas que no se producen guerras interimperialistas.
¿Por qué no se cumplieron las tesis leninistas cuando todo apuntaba en 1916 a que esa era la dirección que jalonaría el capitalismo venidero?
Yo no encuentro otra respuesta más que, unos hechos en los que el propio Lenin va a ser el protagonista y su propio inspirador, la Revolución de Octubre, y, como añadidura, los episodios revolucionarios en Alemania en 1918 (República Socialista Soviética Bávara), el crack de 1929, y el consiguiente miedo a la expansión de la ideología que había derrumbado el imperio de la autocracia 12 años antes.
Hechos que determinan un viraje en el capitalismo; la guerra no va a ser entre las potencias imperialistas, sino contra el comunismo. Se imponen dictaduras inimaginables en el periodo de entreguerras con la finalidad de evitar que aquélla subversiva ideología acabe con los privilegios de la clase capitalista. La economía salida de la Segunda Guerra Mundial es, durante unos años (hasta finales de los 60) fruto de la cesión y transacción a regañadientes del capitalismo, por temor al comunismo. A partir de entonces, y de la crisis del 73, un nuevo repunte ideológico liberal comienza a arrumbar, el neconservadurismo, que no será decisivo y plenamente visible sino hasta la caída del enemigo, el colapso de los países socialistas en el Este de Europa.
A partir de entonces, el neoconservadurismo impuso el capitalismo en expansión, como en los tiempos de Marx. Ahora, han aprendido (después de la experiencia soviética) que conviven mejor cooperando juntos frente a la fabricación de un enemigo común: se cansaron de vaticinar falsamente una invasión soviética, y ahora, se fabrican enemigos inidentificables y abstractos, como el terrorismo (todos somos posibles terroristas y, por ende, enemigos). -segunda parte-

2 de abril de 2011 01:58


 Anónimo dijo...
Todo esto tiene relación con los casos ocurridos en el norte de África en el sentido de que suponen la expansión del capitalismo y la ideología liberal, de la teoría del valor del trabajo y de la plusvalía descubierta por Marx. Ya no les sirven las dictaduras, sino que es hora de cambiar el envoltorio y embellecer la dictadura económica con una democracia formal, como le gusta al capitalismo hacerse ver ante los demás, como coartada y vestimenta. Ello ayuda a su desarrollo por la propia corrupción de los altos cargos políticos y por la propia corrupción financiera.
Esto no quiere decir, obviamente, que se cierre la puerta al imperialismo y el capitalismo monopolista, sino su coexistencia con la teoría del valor (expansión capitalista) y la prevalencia de ésta en el momento actual. La tesis de Lenin en 1916, era perfectamente válida en su época, y nadie puede asegurar que, en un futuro, los acontecimientos no se desarrollen por esa vertiente y se produzca un estancamiento de la economía y un capitalismo monopolista que dé lugar a guerras entre potencias económicas por las materias primas.
Un saludo a todos.
Alienado.

2 de abril de 2011 02:16"


1 comentario:

Anónimo dijo...

Eutiquio, méritos que me atribuyes y te agradezco pero, que no merezco en absoluto.
Lo más llamativo es que viviendo en el capitalismo, y viendo y oyendo como nos lo embellecen los medios de comunicación y los políticos del sistema, no se explica desde las escuelas la producción del dinero, el dinero como medio de cambio, la deuda, la división del trabajo, la plusvalía, la acumulación de capital, la producción y reproducción del trabajo, la esencialidad de la miseria y la explotación, el papel del estado como defensor de la clase dominante y su necesidad, el ejército de parados, el despilfarro de las materias primas y los recursos energéticos, el juego de la bolsa y su, cada vez, menos mano invisible,... ¿Por qué no se explica en las sociedades capitalistas el sistema en el que se basan? ¿Por qué lo quieren mantener oculto a la sociedad como si se tratara de algo muy complejo, propio de expertos tecnócratas? ¿acaso los ciudadanos no tienen derecho a saber y conocer el sistema en el que viven y que sostiene sus precarias economías familiares? ¿Por qué se transmite la falsa apariencia de la complejidad de la economía capitalista? ¿por qué se ocultan en las explicaciones universitarias de economía las relaciones de producción?
Todo ello es capitalismo; nuestros políticos debieran enseñárnoslo en los planes de estudio desde la más tierna infancia, pero nuestros políticos prefieren hablar en clave y tomarnos por tontos con frases hechas del tipo "es lo que había que hacer", "era necesario", "inevitable", "la única salida", "ustedes no lo entienden pero, créanme si les digo que..."
Si los ciudadanos conocieran las verdaderas relaciones ocultas del capital, si fueran conscientes de ellas, les pondrían bombas o les cortarían las cabezas... Si no lo hacen es porque todavía vivimos en un sistema que intencionadamente oculta a sus ciudadanos y, en concreto, a las clases populares, su propio modelo capitalista y las relaciones de producción que se ocultan tras él.
Por cierto, hoy Zapatero "se inmola" (con algún cargo bien retribuido, en recompensa a los servicios prestados), como buen gatopardista, para garantizar la propia supervivencia del capitalismo.
Lo que más gracia me ha hecho son los comentarios gilipollas nº 76 y 80 del inefable abuelete "aptc" (como que, no).
Un abrazo, Eutiquio.

calificacion de las entradas