domingo, 22 de mayo de 2011

Contestando a mi amigo Fernando Mora, que, en su comentario a mi post “Movimiento 15 M, democracia real ya, contestando a 3 anónimos, Fernando Mora, alienado y a mi viejo y entrañable camarada”, del día de ayer dijo:


“y tres.

...Una última cuestión que me atrevo a plantear. Dices citando a Ramoneda que hay que votar al mal menor y dices que hay que dejarse de monsergas idealistas y aceptar la realidad tal que como es.
Yo lo soy, un idealista digo, y lo que es peor es que no aprendo a pesar de los pesares pero por favor, tú que tanta sabiduría acumulas dime ¿dónde estaría el Ser humano si todo el mundo y en todas las épocas hubiera doblado la cerviz ante esos axiomas?
Seguramente hoy no estariamos en estas cosas adonde quieren llevarnos de regreso puesto que no hubiermos salido de la Edad Media. Y repito lo anteriormente dicho. Si crees que el PSOE conseguiriía domar a la bestia, no dudes, por favor, en expresarlo.

Un abrazo, José y siento el tostón.....

21 de mayo de 2011 22:52".

Mi respuesta:

Pues el tal Fernando Mora ha resultado un magnífico catalizador que me obliga a pensar atizándome donde más me duele, el puñetero termina su crítica de mi razón pura, diciéndome que le demuestre que el Psoe tiene razón, lo que me obliga a plantearme de nuevo la cuestión y la solución brota espontáneamente: no se trata de defender al Psoe sino tan sólo de atacar al PP lo que, en las actuales circunstancias políticas de nuestro país, sólo puede hacerse secundando al puñetero Psoe.

Parece que todos estamos de acuerdo, incluso él, Fernando, y ellos, los del Movimiento 15 M, en que la culpa de todo está en ese maldito ultraliberalismo capitalista y neocons que tanto nos aflige, posición que ocupa y defiende a ultranza en nuestra circunstancia política el PP, entonces, de acuerdo con las reglas de la sana lógica, para combatir y derrotar a este paradigma económicopolítico no cabe duda de que hay que combatir a muerte al PP y esto ¿cómo se hace?: poniendo en práctica ese conjunto de reglas que propugna el 15 M, o sea, cumpliendo al pie de la letra ese programa político que representan sus proposiciones comprendidas en esa especie de manifiesto que han colgado en la webb de “democracia real ya”.

Si uno lee dicho manifiesto y las correspondientes propuestas, aún con su necesario esquematismo, comprueba que en ellos se concreta una crítica radical al ultraliberalismos capitalista neocons, que es lo que defiende el PP y a lo que, forzado por la coacción ejercida por los organismos y fuerzas internacionales, se ha tenido que sumar el Psoe gobernante si no quería dejar caer al país en un abismo insondable.

Entonces, mi querido Fernando, lo queramos o no, si sólo hay, ahora mismo, en nuestras actuales circunstancias políticas históricas, la posibilidad de votar PP o PSOE, parece claro, si pretendemos seguir utilizando la lógica o el sentido común, llámalo como quieras, que tenemos que ir contra lo que representa el objeto de todas nuestras condenas, por muy camufladas que las hayamos expuesto, el PP.

O sea que, como te decía antes, no se trata de defender lo indefendible, o sea, el PSOE, sino de atacar a muerte la ideología fundamental que nos ha llevado adonde estamos, siquiera haya sido por persona interpuesta, ya que el partido sedicente socialista ha sido obligado materialmente a hacer todo lo que propugnaban las fuerzas reaccionarias del ultaliberalismo capitalista neocons.

No estamos en las condiciones ideales de votar lo que realmente queremos, en cuyo caso yo votaría IU porque es el partido cuya ideología básica se acerca más a la mía, sino de seguir la denostada vía posibilista de intentar conseguir el mal menor, ya que si para lograr un diputado de IU se precisan muchos más votos que para uno del PSOE es auténticamente suicida votar IU porque esto, indirectamente, es votar PP.

Así de sencillas son las cosas, Fernando, y esto no es un razonamiento filosófico sino rigurosamente matemático y, como sabes, la matemática forma parte de las llamadas ciencias exactas, por lo que  no se puede someter a discusión.

Una sola cosa más: antes de ayer, cuando yo pretendía contestar a mis amables comentaristas de mi blog en WordPress, escribí una respuesta en la que primaba lo rigurosamente filosófico sobre lo literario, por lo que la rechacé y colgué en la red la que allí apareció bajo el título de: “Movimiento 15 de mayo, democracia real ya, carta a mis dos queridos amigos Xulian y Sowek, que ayer tuvieron la amabilidad de comentar mi post en WordPress”.

La respuesta originaria que no colgué porque me parecía menos amena y asequible, concluía así:

“A no ser, claro, que todo esto sólo sea consecuencia de un planteamiento táctico a fin de que les dejen salir a la calle y establecer así un precedente y conseguir un “efecto llamada” en orden a seguir avanzando después, lo que demostraría mi tesis de que todo esto no es un movimiento espontáneo sino sumamente meditado por gente que sabe muy bien lo que hace.

Como también parece muy bien pensado el hecho notabilísimo de que toda esa gente que aparece en el portada de Público, girada hacia un lado de la plaza y con los brazos alzados, tengan las manos ostensiblemente extendidas, evitando cuidadosamente los puños cerrados”.

Lo que coincide plenamente con lo que tu apuntabas en tu comentario y con lo que Santiago Alba Rico proclama en su artículo “La Qasba en Madrid”, publicado en Rebelión, en el que, en un determinado momento del mismo,  sostiene la tesis, que yo también sustento, de que lo que todos estos compañeros del movimiento 15 M o democracia real, ya, e incluso tú mismo, hacéis no es otra cosa, en realidad, sino proclamar silenciosamente que la única solución a todos los problemas del mundo es la que, desde siempre, preconiza el jodido marxismo/comunismo.

3 comentarios:

Fernando Mora dijo...

Si llevas toda la razón, por mucho que duela reconocerlo, no el hecho en si por supuesto, si no lo que supone. Ahora mismo la naúsea es, no por esperada menos profunda. Aquí, en la comunidad de Madrid, la perraca no sólo revalida su mayoría absoluta si no que la amplía. Estamos perdidos.
Y lo peor es que el movimiento del 15M a lo que parece no ha tenido la menor incidencia en las elecciones algo en lo que yo confiaba de alguna manera si hiciera notar. Ojala y al final consiga cambiar esas circunstancias de las que hablas. Una de las primeras iniciativas es la de la reforma de la ley electoral.
Acabo de ver en mi Twitter precisamente el artículo de Santiago Alba Rico que citas que también ha sido publicado en ATTAC.
Pues claro que sí, ¿qué otra cosa es si no ese grito de "Indignaos" que no sea aquel otro de "Trabajadores del mundo, uníos"

Buenas noches José, mañana será el mismo día.

JOSE LOPEZ PALAZON dijo...

¿Cómo no que no ha tenido incidencia?

Claro que la he tenido, precisamente ésa que tú mencionas tan de pasada: el incremento de sus mayorías donde ya gobernaban y la consecución del gobierno donde no lo hacían porque, como ya dije, los gritos indiscriminados del M15M, al no señalar directamente al PP como causante de la crisis por su políticas ultraliberales capitalistas neocons, hacían responsable directo de la misma al Psoe, que estaba gobernando, ergo, había que castigar a éste en las urnas.

Y así ha sido, amigo, así ha sido.

La política no es cosa para aficionados e inexpertos, ni para idealistas utópicos. Tú decías que eres idealista, te aseguro que no lo eres más que yo, lo que nos separa es que yo sé ciertamente, quizá más por mi edad que por mis estudios filosóficos, que éstos son malos tiempos para la lírica.

Lo cierto es que por fas o nefas, vivimos en una cochino país de descerebrados en el que los indigentes se ponen en manos de los causantes de su indigencia para que éstos los saquen de ella.

Coño, Fernando, que empiezo a tener miedo de que me quiten hasta la pensión. A lo mejor esa demostración de fuerza de la hermosa gente en las plazas de España les hace pensar y no se atreven, pero qué torpe es haberles dado el único poder que no tenían, el legislativo.

Descerebrados, coño, malditos seais, jodidos descerebrados.

Un amargo y desesperanzado abrazo,

Fernando Mora dijo...

Pues yo insisto José, No ha tenido la menor incidencia. Antes de todo esto, las encuestas electorales marcarban una y otra vez no sólo la victoria pepera si no también incrementándola en no pocos sitios, y, no quiero decir que a causa de esto porque no lo creo, pero esa victoria era por unos cuantos puntos más de la que al final se ha producido. Menudo consuelo está claro.
Leí una estadística hace algunos días que creo que es definitiva. El 1% de la población seguía las manifestaciones. Otro 1% seguía la campaña electoral. El 98% restante estaba... a sus cosas. Me la creo.

Y sigo convencido de que si todas estas gentes hubieran empezado a señalar con el dedo a los que nos han llevado a esta ruina, y a mi el cuerpo me pide haberlo hecho claramente y hasta rompiendo alguna que otra fachada de algún banco, los hubieran corrido a gorrazos y el primer día hubiera quedado disuelta la manifestación y todo esto no se hubiera llegado a producir. O a lo mejor si, no lo sé y de haber sido así sí que se hubiera producido una auténtica revolución, o al menos, el comienzo de ella. Lo que parece claro es que provocar un cambio al estilo Gandhi digamos, tiene pocos visos de prosperar.


Un abrazo,

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