lunes, 2 de mayo de 2011

Florentino, Tatcher y Reagan, la revolución conservadora,






¿De modo que ésta era la revolución conservadora, que los verdugos acusen de sus propios delitos a la victimas?

Decía yo, el otro día, aquí, en el post “Paralelismos”, que tenía la impresión de que era Arriola el mismo tío que programaba al PP y al Real Madrid y uno de esos cobardes anónimos que me visitan me preguntaba por mis fuentes de conocimiento cuando lo que sucede es un auténtico clamor, de tal manera que la pregunta en sí formaba parte, claro, de la propia revolución retrógrada.

Tal vez, la baza más efectiva que esta gentuza juega sea precisamente la del cinismo, un cinismo que se presenta insuperable y que, por ello, produce un estupor que como la mirada de ciertas serpientes paraliza a sus víctimas, cuando un tipo como Mourinho pregunta una y otra vez por qué a sus hombres, auténticos matones que agreden, pisotean y atacan a sus víctimas de todas las maneras, los expulsan del terreno de juego, ya no se puede hacer más, en este aspecto de la desvergüenza política, en orden a conseguir del estamento arbitral una conducta paralizante ante sus descarados delitos.

Del mismo modo, el PP, que es el causante directo de los despidos masivos de las empresas que domina, dice, con todo el descaro del mundo, que cuando él gobierne y tenga además de la fuerza económica que supone la propiedad de  dichas corporaciones, de las que Aznar hizo presidentes a todos sus amigos y hombres de confianza, la fuerza política que supondrá el dominio absoluto de la mayoría del Congreso para dictar las leyes que maniaten para siempre a las instituciones encargadas de la defensa del trabajador, el paro va a disminuir, no hace sino lo mismo que el Real Madrid cuando pide justicia frente a los delitos que él mismo comete. 

Son, probablemente, las mayores irrisiones de la historia de la humanidad, los lobos pidiendo que les dejen apacentar a las ovejas para que ellos elijan, con mayor impunidad aún, el momento de degollar a sus víctimas.

Se trata, pues, de profundizar todavía más en la sumisión de las víctimas a los victimarios, ésta es la cuestión. Y, en medio, un pueblo que ha perdido definitivamente su conciencia de clase, que,  embebido por las tvs, las radios y la prensa mafiosas no es capaz ya de saber lo que realmente le conviene y ve en los lobos a los que deben de ser sus pastores.

Decía Camus, en “El hombre rebelde”, que, para un hombre serio y sensato, la única salida posible de este canallesco laberinto es el suicidio e inconscientemente, como ya he apuntado otras veces, es a lo que vamos, con unas falsas élites del pensamiento progresista  que ni siquiera saben lo que hacen, con unas clases medias que se están dejando embaucar por estos tirititeros de la política, que confían plenamente en su estulticia para que culminen su suicidio entregándoles las llaves de la gobernación de un país, en el que los trabajadores están a punto de perder todos esos derechos que tanta sangre, sudor y lágrimas costó conseguir.

Estos jodidos estúpidos se consideran a salvo porque tienen empleos fijos en las grandes empresas y no ven lo que está sucediendo en esa nación que, para ellos, es el paradigma del  progreso gracias a que, por artimañas fiduciarias, basadas en que su moneda es la base del cambio mundial, viven a costa del trabajo del resto del mundo que, en realidad, está sufragando su falso nivel de vida, que se basa, en gran parte, en estar utilizando a pleno rendimiento la máquina de fabricar billetes.

Pero ¿qué pasará si los países emergentes deciden acabar con esa esclavitud monetarista y plantan cara al gigante de los pies de plomo, que está poniendo en práctica, de acuerdo con su historia, una forma nueva de esclavitud, en la que el resto del mundo trabaja casi en exclusiva para ellos?

Nosotros, no , nosotros no sólo no tenemos arrestos suficientes para intentar liberarnos de dicha esclavitud sino que pretendemos ser los cómplices distinguidos de una explotación semejante, pero China, India, Brasil y otros han decidido ya apartarse de ese camino sin salida, que, cada cierto tiempo, amenaza con conducirnos al desastre total porque la economía no puede dirigirse únicamente por ese impulso caníbal de fagocitar a los otros de la peor de las maneras porque éste es un instinto que acaba por devenir en suicida.

Y esto las clases medias, compuestas por miles de millones de tontos del capirote, que se niegan a comprender que lo que ahora tienen sólo es pan para hoy y hambre para mañana, y que el mañana es el tiempo de sus propios hijos, a los que van a dejar, si prosiguen con su suicida tarea de acabar con las defensas sociales que el Estado del bienestar nos ofrecía, no sólo en la indigencia sino en la mayor de las indefensiones de tal modo que no existirá, en el mundo que ellos habrán colaborado decisivamente a construir, otra cosa que el llanto y el crujir de dientes. Con su pan se lo coman, por estúpidos.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bien explicado compañero.
Estamos sumidos, y me refiero a las clases medias, en un ensueño de poder y bienestar, totalmente falso.
¿Quien o como se conseguirá salir de este Matrix en el que nos tienen sumidos?

bemsalgado dijo...

Hola José,

constato que te has plegado a las exigencias de tus "malos" amigos, y ya escribes también los lunes, a pesar de haber cumplido, sábado y domingo, los deberes.

Como en tu comentario del sábado citas a la Madre Teresa de Calcuta, y hoy ha ocurrido en Pakistán, lo que tendría que haber ocurrir hace diez años, y en Afganistán, único fin confeso que había llevado hasta este país a toda la tropa y sus adminículos, y traído de allí a otra tropa de incautos a pasar sus vacaciones en Guantánamo, donde todavía siguen muchos de ellos, has traído a mi memoria aquellos acontecimientos, que fundamentaron una entrada de mi blog de 6 agosto 2009, titulada: "Gracias amigo norteamericano"

http://voubou.blogspot.com/2009/08/gracias-amigo-norteamericano.html

Otra coincidencia beateril con aquellas fechas, si entonces nominaban beato a Escrivá de Balaguer, ayer el nominado era el nominador de entonces, acerca de quien ayer pudimos escuchar en TVE por boca del Arzobispo de Cracovia las poderosas razones para subir al Cielo y por ende a los altares. Estas, ni más ni menos:

"Parecía que el Mundo estuviera destinado a vivir en el comunismo, pero el Papa Wojtyla dijo, NO"

Mi post decía, y dice porque allí sigue, así:

Quinta-feira, 6 de Agosto de 2009

bemsalgado dijo...

...
Gracias amigo norteamericano

" Una enfermedad de pobres " es el tema de la columna de Jordi Calvo Rufanges.

Sobre ese mismo tema está elaborado el siguiente comentario:

Comentario de Bemsalgado:

A los pobres, para la vida que llevan, lo mejor que se puede hacer por ellos es ayudarles a bien morir. Así lo hacía la Madre Teresa de Calcuta y, por ello, la hicieron Premio Nóbel primero, y luego Santa, después de oficiarle un grandioso funeral católico con asistencia reservada a sus ricos y poderosos amigos.

Su muerte acaecida después de que, en el Centro súper especializado de cardiología de Tata en Calcuta en el que había sido ingresada más de una vez, no pudieran ayudarle a prolongar por más tiempo la vida.

Coincidí en un vuelo a Roma, con una numerosa expedición española de católicos de una congregación, que acudían entusiasmados a la ceremonia de beatificación del Padre Escrivá de Balaguer, decidida y oficiada por Juan Pablo II.
En medio del gran fervor espiritual que se respiraba entre aquellos fieles, pude oír como comentaban entre si, con cierta resignación, que lo del Padre Escrivá (referido a su carrera en pos de la santidad), estaba quedando minimizada y en un segundo plano, por el éxito fulgurante que estaba teniendo la canonización de la Madre Teresa de Calcuta, en tan celestial competición.

La otra alternativa humanitaria que más comúnmente les es aplicada a los pobres, es la de acortarles su miserable vida de hambre, sufrimiento y calamidades, proporcionándoles una muerte rápida y expeditiva, mediante el uso de bombas 'inteligentes' dicen.

El principal valedor de esta causa, en los últimos tiempos, fue George W. Busch. Para su desgracia no podrá llegar a los altares, pero únicamente por no haberse apuntado, como si hizo su amigo Tony Blair, a la disciplina de Roma. Está a tiempo. Lo del P. Nóbel no lo descarten. Henry Kissinger lo recibió.
En cualquier caso, no peligra la continuidad de tan noble Causa. Otros están ya tomando el relevo, aún cuando su discurso no sea igual de brillante, o lo sea más, según opine quien lo escucha.

.../...
( continúa )

bemsalgado dijo...

.../...
(continuación)

Estaba ya anunciada, como altamente probable e inminente, la Guerra Humanitaria Infinita, en la que, aunque con carácter temporalmente limitado, veníamos ya enfrascados desde hacía un tiempo, desde lo de Yugoslavia, y que acabaría por iniciarse pocos días después en el 'solar' afgano.

En ese contexto, coincidí, nuevamente en un vuelo y en el asiento vecino, con un ciudadano norteamericano que hablaba, y mostraba ganas de hacerlo además, la lengua castellana. No sólo eso, su apellido era Sánchez y era natural y residente de California (EUA).

Como quiera que yo vivía ciertamente crispado aquella tensa espera del inicio de la cruzada, me sentí en la obligación de hacer saber mi opinión a un ciudadano de tan grande Nación, -que al menos lo escuchen, me dije-, y así fue como le manifesté que, no alcanzando mi mente a dominar el concepto de infinito, de lo que no tenía duda era de que la guerra pronta a comenzar -objetivo declarado: Ben Laden-, sería Humanitaria, porque abreviaría sufrimientos a muchos miles de pobres en condiciones miserables de vida.

Me sorprendió y reconfortó, y cómo, su respuesta: "Yo no sabría decirlo con esas palabras, pero también pienso que en vez de bombardear con bombas, deberíamos hacerlo con alimentos", me dijo.

En aquél momento se encendió en mi la esperanza de que no todo estaba perdido, y, en silencio, agradecí enormemente las palabras del norteamericano, Sánchez de California, que continúo hablándome del mal e injusto trato que recibían en su país los inmigrantes de México y Centroamérica.

Cuando regresé de aquél viaje, desconectado casi por completo de la actualidad durante el mismo, el Infinito había perdido ya diez días de paz, en los que todo el mundo pudo saber, no de las bombas que caían sobre Afganistán y sus efectos, sino sobre la alarmante y dramática situación en que vivía la pacífica población norteamericana que estaba siendo atacada con polvos de antrax, que, indefensos, recibían por correo en sus domicilios.

Y, mientras comentaba con un amigo el episodio vivido en el avión con Sánchez que arriba describo, me informó de que, efectivamente, habían estado lanzado con la aviación sacos de alimentos para la población afgana, pero que cuando acudían a recogerlos en tierra, los sobrevolaban bombarderos acribillando a quienes lo hacían.

Pero, para entonces, yo ya sabía, porque me quedó su mirada, que Sánchez de California no era de eso de lo que me hablaba, y sí en cambio, que lo despreciaba tanto como quien más.

Gracias amigo norteamericano

Anónimo dijo...

Pero Ben Laden, no estaba muerto?
Alguien cree algo de lo que están diciendo?. Yo no.
Saludos.

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