jueves, 30 de junio de 2011

Etica, estética y poder, breve análisis del periodismo español




El hombre es lo que hace no lo que dice.

El periodismo ya no es, como decía Sthendal, respecto a la novela, un espejo que refleja el camino sino un proyecto que trata de hacer el camino, como si el periodista fuera, se hubiera convertido, al fin, en un ingeniero, según la idea que el director del medio tiene de lo que es realmente el mundo.

Para Pedro J., únicamente existe el poder y a él se llega sólo a través de la estética, la ética no existe más que en los libros antiguos porque ha perdido todo su sentido, qué sentido tiene preguntarse ahora por lo que debe de ser estando tan ocupados como estamos en conquistar el futuro, manejando adecuadamente el presente, el mundo debe de ser tan sólo como nosotros lo queremos, como lo proyectamos que no es sino como lo quiere el poder, duro, útil, masivo, omnipresente y omnipotente, ¿para qué? Precisamente para eso, para dominarlo todo, si es que nos queda algo por dominar. ¿Acaso no hacemos y deshacemos presidentes de gobierno, a nuestro antojo? 

Para ello, nuestros redactores van desde el nihilismo inteligente de Del Pozo al materialimso rampante de Sostres, pasando por la retranca anquilosada de Anson y el positivismo cuasi fascista de Gistau, con pinceladas liberalistas de sus ágiles féminas en las que hay de todo, desde las que profesan descaradamente el nazismo a las que fingen que algún día fuero libertarias. Todo ello debidamente adobado por una ética del golpe de Estado permanente: o haces lo que te ordeno o te derribo. O sea la estética pura y dura del poder.

Luego está la ética del pensamiento. Sólo somos lo que realmente pensamos, se trata, pues, de llegar a la sabiduría, de conseguir saber lo que realmente queremos y que esto esté de acuerdo con lo que verdaderamente debe de ser. Por supuesto que también persiguen hacerse con el poder pero de una manera totalmente diferente: no secuestrando el pensamiento sino conformándolo de arreglo con las normas de la lógica. Hay, pues, un predominio de la ética sin abandonar decididamente la estética. Ramoneda, Pradera, Estefanía,  Basset, Mila Pérez Oliva, Cruz, etc, con ese injerto monstruoso de Vargas Llosa, que casi lo echa todo a perder, ética, pues, por encima de todo, pero una ética en cierto modo retrógrada, que mira sobre todo al pasado.

Y, luego, está el imperio de la voluntad de servir. Una mirada ética también pero rabiosamente moderna. El mundo y la vida son mucho más voluntad que representación. No está bien que el mundo sea como es, hay que modificarlo sustancialmente para que sea mejor y esta idea está servida por laboriosos soñadores, gente que persigue sobre todo el deber ser pero con los pies fuertemente asentados sobre el suelo.

A Público acuden todos los que sueñan con un mundo mejor. Los hay demasiado jóvenes y por eso se hallan todavía desorientados pero que irán aprendiendo, poco a poco, porque sienten la irresistible tentación de saber por qué ocurren todas estas cosas. Casi nunca estoy de acuerdo con lo que ellos hacen porque  son demasiado jóvenes o yo demasiado viejo pero sí que estoy conforme con su modo de hacerlo. No creen hallarse en posesión de la verdad absoluta porque lo primero que aprendieron es que ésta no existe, que sólo hay un impulso indeclinable para mejorar,  porque las cosas se hagan cada día un poco mejor y, si es posible, que no se retroceda demasiado cuando vienen mal dadas.

Y no es sólo posibilismo sino también una decidida vocación de hacer el mundo, cada día, un poco mejor, por eso siempre están al lado de las gentes honradas, que trabajan incansablemente junto a los más débiles para que no lo sean tanto.

No voy a mencionar expresamente a nadie porque, como buenos izquierdistas, no tienen pretensiones individuales sino colectivas, no sé realmente si a esto se le llama marxismo o más concretamente comunismo aunque creo que la mayoría de ellos se sentirían muy incómodos bajo estas rúbricas.

Está bien, uno no es realmente lo que quiere ser sino simplemente lo que es.

Y todos ellos son marxistas desde el mismo momento en que han comprendido que no hay nada fuera de la puñetera economía y que luchar por la igualdad de todos los hombres es la única manera decente de rehacer este asqueroso mundo.

miércoles, 29 de junio de 2011

Zp, M15M, Democracia no representativa, principio de realidad. Contradicciones.

Desde Aristóteles, sabemos que la política es el conjunto de reglas que se refieren al buen gobierno de la polis, o sea, del Estado, concepto que la ciencia ha ido puliendo hasta llegar a ese autor que le ha apuntado a Zp eso del principio de realidad, que suena tan bien o mejor que aquello otro de que la política es el arte de lo posible.

El problema, el gran problema, el problema seguramente irresoluble que tenemos los españoles es que nuestra clase política no tiene de tal sino el nombre.

Ayer, en la tertulia Hora 25 de la Ser, ese tipo, Fco. Mz. Alemán, que  ha sustituido a aquel otro carca que respondía por Carlos Mendo, decía, con toda la cara del mundo, que un partido político no tiene otra función que alcanzar el poder, de modo que así  justificaba la actitud del PP que no ha hecho, que no hace otra cosa que no se encamine directamente a la consecución del poder, sea como sea y a costa de lo que sea, o sea, trampeando, encanallando, de mala manera una actividad que debería ser tan noble como la que trata del gobierno, del buen gobierno del Estado.

Y algún cafre a lo peor me dirá, “no, señor, del gobierno del Estado sólo debe de ocuparse y preocuparse el partido que se halle en el poder político, ganado como consecuencia de una elecciones generales".

Este cafre, si es sincero, que yo lo dudo mucho, será el más completo de los ignorantes porque no sabrá nada de la dialéctica hegeliana precursora de la marxista, que postulan que al conocimiento verdadero se llega mediante la dialéctica de contraponer una antítesis a la tesis para que, mediante el juego dialéctico de la confrontación lógica, surja la conclusión, no otro es el fundamento de una institución como la del Parlamento, existente en todos los regímenes democráticos, que no busca otra cosa que poner en práctica la dialéctica multipartidaria en orden al establecimiento de una verdad política que no será otra cosa que la conclusión obtenida mediante el planteamiento y la discusión lógica de los problemas del Estado.

Pues, bien, para un observador imparcial de la actividad parlamentaria española, cualquier parecido entre lo que ocurre en nuestro Parlamento, el Congreso de los diputados, y esta concepción  ideal de lo que debe de ser no es que sea mera coincidencia sino que ni siquiera debe intentarse porque en él participa, con un gran número de diputados, un partido, el PP, que traiciona de raíz la misión que le encomienda no sólo la teoría sino también la legislación española sobre la materia.

El PP, que ha entrado en la política democrática, no por convicción, que no la tiene, sino cumpliendo fielmente la formula de Lampedusa de hacer como que todo ha cambiado para que todo siga realmente igual, actúa políticamente como un simple filibustero que no trata de otra cosa que de arrimar el ascua a sus mezquinos y canallescos intereses de clase.
Por eso, desde el mismo instante en que Zp ganó las elecciones dio órdenes a todos sus afiliados de no hacer otra cosa que afirmar  que de todo lo que ocurre en el mundo, incluso en el físico de las ciencias naturales, tiene la culpa este prototipo de político absolutamente inefable, que es Bambi.

¿Por qué? Porque el PP no tiene como objetivo entrar en esa dialéctica que decíamos es el objetivo de la política en su recto concepto sino llegar al poder como sea, lo antes posible, no para gobernar sino para hacer todo lo contrario, defender esos intereses de clase que pretenden aumentar su poder económico, perpetuándolo a costa de perpetrar esa injusticia suprema que supone la explotación de las clases trabajadora y media en su propio y exclusivo beneficio, todo lo contrario, como se ve, de la verdadera actividad política.

Es por eso que el M15M y Democracia real, ya, han gritado a los 4 vientos y con toda la fuerza de sus pulmones que ellos no se sienten representados por los políticos, en una generalización que, como todas, es injusta ya que sí que hay políticos que tratan de defender el bien común.

Y, así, hemos llegado al momento de hablar un rato de Zp. Ayer, en la  medida que me lo permitían mis obligaciones familiares que, por la enfermedad de mi mujer, son muchas, atendí al debate sobre el estado de la nación y vi a Zp fajarse con todos, menos con el PP.
Hubo intervenciones realmente brillantes como la del representante  de ERC, Joan Ridao, que, entre otras cosas, provocó que Zp hiciera intervenir en la dialéctica el principio de realidad*, manifestando que él, Zp, estaba de acuerdo con todo lo que le decía Joan Ridao, pero que, en virtud de dicho principio, que tiene plena vigencia si consideramos la política como el arte de lo posible, él, Zp, que había seguido una trayectoria casi impecable desde el punto de vista de una política encaminada a la mejora del estado del bienestar, no había tenido más remedio que plegarse a los dictados de la UE, el FMI y a los Usa, si no quería que todos estos organismos hubieran abandonado a nuestro país frente a los irresistibles ataques no sólo de los mercados financieros sino de los especuladores que hubieran arruinado a nuestra deuda soberana cerrándonos esta fuente de financiación sin la que nuestro Estado no hubiera podido sobrevivir de ninguna de las maneras. Se trataba, pues, de la asunción de un estado de necesidad en el que no se podía hacer otra cosa que la que se hizo, principio de realidad. Y a mi, que no soy socialista, pero sí realista, este razonamiento me convenció.

* Principio de realidad:

      Concepto psicoanalítico. La realización inmediata de todos los apetitos haría imposible la vida del sujeto. El principio de realidad es un principio del Yo y permite al sujeto posponer o sustituir dichos apetitos en función de las presiones de la realidad y con la finalidad de la adaptación y supervivencia del sujeto.

lunes, 27 de junio de 2011

Malditos Bastardos, MB, historia de la mayor de las imposturas que conozco.


En su comentario de ayer a mi post “Derecha e izquierda, rechazando vivamente una paternidad que se me atribuye”, MB, bajo la rúbrlica de  “Un troll” dice lo siguiente:


“Usted como siempre meando fuera del tiesto. Para no variar.
Y además haciéndose eco de los que más le insultaron, humillaron y acabaron echándole del Bolg de Saco y ofendiendo a los que les apoyábamos.
¿Eso es ser de izquierdas?
Cambia usted más de opinión que un “cani” de tubo de escape. Y eso es porque usted no tiene opinión, usted solo tiene palabras y además vacías, por muy “grandisonantes” que sean. Las de Hitler también lo eran por cierto.
La libertad de expresión que yo sepa no se puede “prohibir” mediante opinión contraria, se prohíbe como hace usted: CENSURANDO COMENTARIOS como ya ha hecho muchas veces conmigo.
Y la ideología de Carmen y mía es muy sencilla, ponernos de parte del débil, por eso nos pusimos de su parte cuando usted era atacado en el Blog de Saco. Como recompensa ahora nos atacan en los dos laos
Y llevado a un lado más practico que al mundo de los blogs, llenitos de “narcisistas enfermizos” aburridos, que como no pueden hacer otra cosa, escriben millones de palabras sobre la libertad, la justicia, el marxismo la ley ,pero cuando llega el momento de la verdad se ponen del lado de los patrones en las huelgas, de los partidos “SOCIOLIBERALES” ( neoliberales, vamos) en política y de los “hombres del bate con el 15-M”…Total da igual, sus principios ya sabemos que son “marxistas” ( de Groucho) y cambian según sus estados de ánimo o según tenga que hacer la rosquilla a los que entran en su blog, aunque antes hubiesen sido sus enemigos más encarnizados.
“dios los cría” y ellos e juntan, por eso se junta usted con Soledad y con ese anónimo ”despajarrao” que tanto nos odia ( no me extrañaría que fuese el “aptc”) y yo me junto con Carmen.
Espero que respete usted “mi libertad” de expresión, ya que usted tanto habla de ella, en vano…Como de casi todo lo que usted habla.
Un troll

26 de junio de 2011 12:40".

Según la Real Academia de la Lengua española (RAE), impostor es:
1. adj. Que atribuye falsamente a alguien algo. U. m. c. s.
2. adj. Que finge o engaña con apariencia de verdad. U. m. c. s.
3. m. y f. Suplantador, persona que se hace pasar por quien no es.

Y, ayer, veíamos, según la misma RAE, que izquierda es: una postura esencialmente reformista que se opone a otra esencialmente conservadora, constitutiva de la derecha.

De modo que el mayor de los impostores será aquél que, pretendiendo ser el mayor de los reformistas, sea el más grande de los conservadores.

Toda la historia de este personaje no es sino el mayor de los intentos que conozco de una persona que se hace pasar por lo que no es, lo que  lo incardina dentro de la 3ª de las acepciones que la palabra impostor tiene en el dRae, tal como recogíamos arriba.

MB se presenta en el chat de Saco como el superpaladín de la izquierda, persigue a muerte con la mayor de las durezas posibles a todos los que él llama no ya fascistas sino urfascistas, siendo él, precisamente, el mayor de los fascistas que yo conozco porque:

Según la famosa wikipedia: “El proyecto político del fascismo es instaurar un corporativismo estatal totalitario y una economía dirigista, mientras su base intelectual plantea una sumisión de la razón a la voluntad y la acción, un nacionalismo fuertemente identitario con componentes victimistas que conduce a la violencia contra los que se definen como enemigos por un eficaz aparato de propaganda, un componente social interclasista, y una negación a ubicarse en el espectro político (izquierdas o derechas), lo que no impide que habitualmente la historiografía y la ciencia política sitúen al fascismo en la extrema derecha y le relacionen con la plutocracia, identificándolo algunas veces como un capitalismo de Estado, o bien lo identifique como una variante chovinista del socialismo de Estado”.

Cualquiera que haya leído con cierta asiduidad a esta especie de demente furioso sabe que, bajo el manto protector de una supuesta izquierda, se esconde, no tan hábilmente como él cree, el más feroz de los fascismos, a saber:

A) “El proyecto político del fascismo es instaurar un corporativismo estatal totalitario y una economía dirigista”, en este aspecto, en el que el fascismo más significativo se identifica esencialmente con el comunismo, las ideas políticosociales de MB han sido tan reiteradamente expuestas por él mismo que obviamos la oportunidad de volver a detallarlas aquí;

B) “mientras su base intelectual plantea una sumisión de la razón a la voluntad y la acción”: a) no pensamos que, en el fondo, haya en MB un planteamiento, siquiera sea primitivo, intelectual; MB no razona nunca, insulta, agrede, atropella, inventa continuamente nuevas palabras, nuevos términos para designar a sus enemigos, a los que ataca con todas las fuerzas de su desesperada demencia; b) sustituye cualquier clase de razonamiento por la invención de un torrente exasperado de nuevas palabras compuestas sobre la base de las letras que definen la ideología que ataca y las repite, una y otra vez, machaconamente hasta que se agotan sus fuerzas en un intento histérico de aplastar a sus víctimas bajo el peso ingente de una montaña de estos adjetivos descalificadores que inventa; c) o sea que, con un comportamiento típicamente fascista, sustituye el razonamiento por la pura acción, habiendo hecho paradigma de su actuación “política” su famosa patada giratoria, propia de ese otro engendro fascista, su ídolo, Chuck Norris;

C) aunque muy soterradamente, como casi todo lo que hace,  propugna “un populismo fuertemente identitario”: se define continuamente como “cani” y utiliza hasta el hartazgo giros y expresiones falsamente costumbristas en esta dirección como el “asín”, la utilización sistemática de la “u” por la “o”, y otros, combinándolos “con componentes victimistas”, se considera continuamente un perseguido social, proclama continuamente que no ha tenido ni padre ni madre  y que realmente ha sido criado por su abuela, lo “que conduce a la violencia” no sólo verbal, como ya hemos dicho, llegando a elaborar toda una amplísima nueva terminología, sino también física, propugnando el uso y el abuso de esas patadas giratorias inventadas por su metahéroe, Chuck Norris, “contra los que define como enemigos por un eficaz aparato de propaganda” que ha abducido a casi todos los egregios participantes del chat, "un componente social interclasista, y una falsaria tendencia a ubicarse en el espectro político de la izquierda lo que no impide que habitualmente la historiografía y la ciencia política sitúen a esta clase de fascistas en la extrema derecha”.

Pero lo peor de este personaje es su continua impostura, siendo como es el más canallesco de los represores de la libertad de expresión, como su caudillo, el sin par Saco, habla continuamente de que a él lo censuran mientras hace lo indecible para que excluyan de aquel chat a todos los que considera sus enemigos, amadiro, soledad, yo mismo, siguiendo la terrible pauta de su mentor, que critica todos los días a las “dictaduras” cubana y china por sus ferocísimos ataques a la referida libertad, mientras él llega al paroxismo de prohibir a sus secuaces no sólo que me nombren sino que me lean, llegando incluso a castigar con la expulsión de su paraíso a todos aquellos que se atreven a hacerlo.

Si, señores, estos son los 2 más genuinos paladines de la izquierda, aplaudidos hasta con las orejas por una serie de magníficos ejemplares de la intelectualidad progresista, que se pasean cotidianamente por aquel chat sin mostrar ninguna clase de rubor por colaborar en la tarea de reprimir la libertad de expresión a todos aquellos a las que estos 2 jerifaltes del peor de los oscurantismos fascistas señalen con sus tenebrosos dedos.

Ah, como dicen ellos, se me olvidaba: como sus egregios antecedentes, Hitler y Mussolini, este ínfimo epígono, también tiene su  enfermiza admiradora, la tal Carmen54, que emula a las Eva Braun y  Clara Petacci. De nada, Carmen, por compararte con estas eximias mujeres.

2ª Ah, para una tal Mercedes que dice la tía que le han dado un 8 en Derecho "canonigo" (sic)  y, para que no quepa duda alguna, va la futura doctora en Derecho y lo escribe así varias veces. Y es que en aquel chat se atreve a escribir cualquiera.

domingo, 26 de junio de 2011

Derecha e izquierda. Rechazando vivamente una paternidad que se me atribuye.




El otro día, me sorprendió profundamente el comentario anónimo que me atribuía la paternidad intelectual y emocional de dos personajes tan singulares como son Malditos Bastardos (MB) y Carmen54, comentaristas no ya muy habituales sino preponderantes en el chat de Saco, del diario Público.

El comentario en cuestión, a mi post “Democracia: el gran señuelo” rezaba así: “Anónimo dijo...
Levanta el ánimo, eutiquio.
Eres como el Cid Capeador.
Mira hoy el blog de Sacobaco. Está floreciendo la semilla del mal que tú sembraste.
No te han abandonado del todo tus dilectos discípulos, el macho alfa de la patada giratoria y la perra sumisa de la calle.
Se han hecho mayores, emancipados, cada día se parecen más al deminíaco padre.
Ayer entraron en manada en el blog de Soledad.Son como encarnizadas fieras.

Anónimo descojonao
24 de junio de 2011 18:03"

Había decidido dejar pasar este texto porque me parecía inexacto en el fondo e incorrecto en la forma, pero he cambiado de opinión porque me proporciona la ocasión de intentar ahondar en los conceptos de izquierda y derecha.

Conocido es por los que saben de qué va la vida que todo es relativo. Que no hay verdades absolutas, posturas absolutas, conceptos absolutos. Por lo que nadie es íntegramente de izquierdas o de derechas, sino que todos llevamos ínsitos en nuestro carácter conceptos e instintos de una y otra tendencia.

Pero, intentando ajustar conceptos, he aquí lo que respecto a los de izquierda y derecha dice la Ley lexicográfica, o sea, el DRAL:

Izquierda: “Conjunto de personas que profesan ideas reformistas o, en general, no conservadoras”.

Derecha:”Conjunto de personas que profesan ideas conservadoras”.

O sea que son los conceptos “reformista” y “conservador” los que dan su sentido a ambos términos.

El hombre siente una tendencia innata a la conservación, si no al aumento, de lo que tiene en propiedad. No es más que el reflejo de lo que se ha dado en llamar instinto de conservación.

Así las cosas, parece que lo natural en el hombre, tal como tan bien pontifica Rajoy en sus ya famosos artículos de El Faro de Vigo, es su tendencia conservadora, su tendencia hacia la derecha, y probablemente sea verdad.

Porque si nos fijamos suficientemente en lo que afirma el que se autotitula “anonimo decojonao”, resulta que son hijos míos 2 personajes cuyas posturas vitales son absolutamente antitéticas a las mías.

Porque tanto MB como Carmen54, que pretenden, creo sinceramente, ser más rojos que la sangre, se hallan poseídos por una serie de características eminentemente conservadoras:

A)ocultan cuidadosamente quién o quiénes son sus personajes arquetípicos actuales y a mí, por lo menos, no me vale que digan eso de que ellos no son fetichistas,

B) practican la más contundente de las intolerancias: a) atacan sin piedad a todo el mundo que no comulga con sus peculiarísimas ideas,

b) hasta el extremo de propugnar que se prive de la posibilidad de defensa, suprimiéndoles la liberta de expresión, a sus enemigos virtuales,

C) ambas características son esencialmente representativas de una ideología de base profundamente reaccionaria, totalmente contraria a la izquierda, y ésta es la extraordinaria paradoja que se produce en todos estos dilectos discípulos no míos, sino todo lo contrario, del tal Manolo Saco: han hecho principal objeto de su actividad imponer el silencio a todos aquellos que disienten de sus ideas, opiniones o actividades.

sábado, 25 de junio de 2011

M15M, Democracia real, ya, y un viejo inútil.



Ahora, a las puertas de la muerte, cuando he comenzado ya a cruzar el umbral, descubro que sufro una casi total incapacidad de expresión puesto que el M15M y Democracia real, ya, no dicen sino lo que yo y otros millones veníamos gritando desde hace un montón de años, sí, pero añadiendo al grito algo totalmente nuevo y decisivo, la acción, y mi participación en su lucha ha sido totalmente mal interpretada por todo el mundo, llegándose incluso, creo, a considerarme como enemigo de tales movimientos.



Ha habido quienes me lo han reprochado directamente e incluso me ha dicho que debería de pedir perdón por algunas de las cosas que he escrito respecto a ellos.

No creo, sinceramente, que sea procedente.

En la medida de mis escasas posibilidades, me cuesta horrores desplazarme, acudí  un par de veces, arrastrando mi carro de la compra con mi insignificante aportación de viandas, a la plaza del Ayuntamiento, en la que estaba aquí, en Cartagena, la acampada de ambos movimientos y tuve la fortuna de conocer a gente increíble, algunos de ellos, con apenas 20 años de edad, que me enseñaron cosas que yo, con 82, ni siquiera había conseguido vislumbrar en orden al comportamiento eficaz en política.

Pero también aproveché la ocasión para decirles que, a mi juicio, se estaban equivocando en algunas cosas, todas ésas que he escrito por aquí y que no voy a cometer el error de repetir ahora.

Con el paso de unos muy pocos días, comprobé que los errores que yo les achacaba sólo eran una mera cuestión táctica, que, en el fondo, ellos son aún más partidarios que yo de lo que se ha llamado comúnmente “acción directa” y que la han puesto en práctica con una especie de guerra de guerrillas que avalará para siempre a quienes dirigen la estrategia de sus intervenciones que, estoy seguro, se irán perfeccionando sobre la marcha.

He de reconocer paladinamente que tenían razón en algo fundamental que yo les reprochaba duramente, aquello de que su posición esencial me recordaba demasiado a mí lo de encender una vela a Dios y otra al Diablo, ellos ni siquiera encienden velas porque no las necesitan, no sé dónde y cómo han aprendido tanto, pero su actuación real es como la de los gases, ocupan realmente el espacio que pueden ocupar, sin forzar nunca hasta el extremo las cosas, de tal modo que va a ser muy difícil que alguien les identifique plenamente con una sola ideología, con un partido concreto, determinado.

Esta táctica, tal vez genial, es la que a mí me despistó totalmente. Les va a ser muy difícil a sus potenciales enemigos, la maldita, soez y canallesca prensa de la derecha, o sea, a casi toda ella, y a los partidos de la misma significación atacarles frontalmente con fundamento real puesto que lo que ellos defienden no puede ser atacado por nadie sin caer no ya sólo en el contrasentido como agentes políticos sino también en el ridículo.

Para mí, que soy un extremista, que lo he sido siempre, que ahora lo soy mucho más porque me queda ya muy poco tiempo para celebrar la llegada de algunas cosas a mi vida, su ritmo, su tempo, la cadencia de lo que hacen, se me antojan lentos, pero estoy seguro de que no lo son, de que están midiendo muy bien temporalmente todo lo que hacen.

En cuanto a la pretendida asepsia que yo les objetaba, he de reconocer que yo como estratega siempre he sido un desastre. La mejor manera de evitar batallas estériles es simplemente la de no provocarlas llamando a las cosas por el nombre más inconveniente.

Si lo pensamos bien, hay más probabilidades de conseguir lo que pretendemos si no provocamos a nuestros enemigos innecesariamente, pero ello no significa, ni mucho menos, que nuestro ataque a sus posturas no sólo sea decidido sino terminante.

Todo lo que ellos propugnan cumple dos condiciones esenciales: es tan evidente su necesidad de implantación que nadie se ha atrevido, hasta ahora, de entre ellos a discutirlo, y se halla situado a la izquierda del espectro político tan claramente que, como ellos dicen, nadie de entre los que les siguen puede ser tildado de pertenecer a una derecha siquiera teórica.

Y, sin embargo, haberlos, haylos, por supuesto que entre estos jóvenes airados que ocuparon y seguirán ocupando las plazas de España, hay gente que es genética y por extracción de derechas, que tienen, a lo peor, una visión conservadora de la vida, pero que no se oponen a los postulados que ambos movimientos esgrimen porque todos ellos son de una necesidad tan elemental que resulta imposible no estar de acuerdo con su exigencia.

Veremos cuanto tiempo dura esta extraña alianza.

miércoles, 22 de junio de 2011

Democracia (III), el gran señuelo



Seguramente era presa de un profundo desencanto y de una gran melancolía, Churchill, cuando dijo aquello de que la democracia era la menos mala de todos las formas de gobierno posibles, pero el caso es que yo doy un paso más y afirmo terminantemente que la democracia es un auténtico asco.

Y no puedo pensar de otra manera cuando contemplo un mundo gobernado DEMOCRATICAMENTE por el país más demócrata del mundo, los EE.UU. de América, que pisotean salvajemente todo los derechos humanos, que, un día, aportan a la Onu, conscientemente, pruebas falsas para atacar a Irak y provocar un millón de muertos inocentes y, otro, no se les ocurre otra cosa que organizar un asesinato alevoso con entradas de 1ª fila para los más privilegiados espectadores.

Pero no necesito irme tan lejos para comprobar directamente, en mi propia carne, lo que es realmente la democracia, contemplando cómo un partido canallesco y rastrero, que actúa directamente para arrancarle sangrientamente al pueblo español una serie de derechos adquiridos muy duramente, con sangre, sudor y lágrimas, ha ganado limpia y brillantemente las últimas elecciones DEMOCRATICAS realizadas en España.

El golpe, el mazazo ha sido tan duro que llevo ya unos días pensando y debatiendo conmigo mismo qué coño es esto de la democracia que permite estas aberraciones cometidas por ingentes masas de miles de millones de lo que deberían de ser personas.

Porque resulta que se extiende por todo el mundo una corriente incontenible y democrática que está situando en el poder de todas las naciones a una serie de hijos de puta que no hacen otra cosa que atentar contra la integridad física, moral, mental y ética de lo que hemos dado en llamar humanidad.

Ya sé que este lenguaje es demasiado abrupto y obsceno, que no se debe hablar o escribir así si uno quiere que lo lean pero es que a mí, en este punto, ya todo me da igual y no me tiemblan los dedos sobre el teclado por haber pasado de 80 lectores medios habituales de mis blogs a exactamente 40, o sea, la mitad, porque esto no sólo es justo sino también verdadero y necesario porque un tipo como yo es tan peligroso que debe de ser aislado cuidadosamente de cualquier corriente de opinión.

Que, por cierto, es lo que ha ocurrido siempre.

 Yo soy un “outsider”, un “loser”, un derrotado nato, un antisistema entre los antisistemas, que, a los 10 años, recién cumplidos, era atado con las manos atrás con una de esas cadenas de las persianas, por otros chiquillos del pueblo y exhibido o paseado por todas las calles mientras le gritaban “1,2,3, 4, ya tienes Franco pa rato”, que a los 14 tuvo que soportar comenzar sus estudios de limosna con una extraña beca que sufragaban a tercias, la falange, los curas y los militares, que comenzó su asistencia a las clases con un rapado de cabeza y una fumigación de todo el cuerpo para acabar con los piojos y sus liendres, que comía en un engendro de institución caritativa en la que los mandamases se llevaban a sus casas la comida que debíamos de devorar los miserables, mientra nosotros apenas si nos bebíamos un caldo pestilente, cuyo olor no he conseguido olvidar en toda mi vida, que, luego, obtuvo otra beca por oposición para ir a la universidad y estudiar algo, una asignatura fantasma porque no existe en ninguna parte del mundo, Derecho, y, después ingresar en la Telefónica, una compañía de comunicaciones usaniana, en la que causó la mayor de las sorpresas un tío que, en los inicios del franquismo, afirmaba que era comunista, sin que le ocurriera nada porque aquellos tipos, los Smith, los Stanley, Morgan y demás, que la dirigían entonces, sabían que no era verdad, que aquel loco insurgente que daba patadas contra todos aquellos aguijones sólo era un loco que no sabía, que nunca sabría realmente lo que era.

Y esto seguramente es lo que está sucediendo ahora, que he acabado, al fin, de volverme loco, y ya nadie es capaz de aguantar mis locuras porque tiene que estar loco un tipo que, en pleno siglo 21, dice que, si esto es la democracia, él no es demócrata pero que, además, no sabe realmente qué coño es porque tampoco es monárquico, oligárquico, aristocrático, ni Cristo que lo fundó, porque lo único que se parece a lo que él implantaría en el mundo, si pudiera, es un comunismo libertario en el que cada cual fuera lo que quisiera y viviera como le diera la gana pero, claro, yo sé muy bien que esto no sólo no es posible sino que constituye una plena contradicción en los términos, de modo que no sé adonde mirar y me encuentro con que he perdido a los/as 5 o 6 amigos que tenía, si es que los he tenido alguna vez, porque parece como si se hubieran asustado de ser amigos de un tipo como yo que no se sabe si es un loco furioso o una especie de canalla antisocial que no está de acuerdo con nadie, ni siquiera con estos santos modernos que están dispuestos a salvar el mundo de cualquier manera.

De modo que creo que me han dejado solo CarmenRM, corazón rojo, Fernando Mora, alienado, bemsalgado y algún otro que ya no recuerdo.

Y lo más curioso de todo es que esta absoluta soledad es lo más parecido a la quietud que nunca he tenido.

lunes, 20 de junio de 2011

Democracia (II). Los fines y los medios.






En el post de ayer, veíamos cómo, en la democracia, hay un fondo y una forma, además de un sistema de designación de los gobernantes y una forma de adoptar las decisiones. Hoy,vamos a tratar de analizar la democracia en su relación con los fines y los medios.

El problema, vimos, consistía en que, en algunos casos,  los órganos elegidos, a pesar del sistema de elección, no eran realmente democráticos.

Concretamente nos referíamos a la Comunidad valenciana,

Parece evidente que la conformación de los órganos ejecutivos y legislativos de nuestra organización territorial no son democráticos si nos atenemos al resultado efectivo.

De pronto, hemos comprobado, no sin cierto asombro, que en casi todas las Comunidades ha resultado elegida para gobernar la derecha.

Esto, ¿es realmente democrático?

Volvamos a la definición de Lincoln, que es la que a mí me parece mejor: el gobierno del pueblo o sea de la nación o del país, por el pueblo, o sea por el mismo pueblo y para o a favor del pueblo.

¿Es precisamente esto lo que sucede ahora mismo en España, con el resultado electoral?

Por definición, la derecha no sólo no es el pueblo sino que es precisamente su contrario. Ayer, no recuerdo qué periódico se refería a la manifestación del 19J denominando al M15M “la chusma”.

Desde niño, estoy cansado de oír a los de derechas proclamar:"yo soy de derechas de toda la vida", y lo dicen queriendo expresar su sentimiento de orgullo por representar el orden, la racionalidad, la disciplina social, la moralidad, el ser lo que realmente se debe de ser.

Por oposición o contraste, la izquierda será: el desorden, la irracionalidad, la indisciplina social, la inmoralidad, el ser lo que no se debe de ser.

Hemos dicho ya demasiadas veces que el lenguaje no es más que un instrumento para el engaño, para la mentira. Comenzamos a hablar por la necesidad que sentíamos de forzar a los otros a que hicieran lo que nosotros queríamos. Y el tiempo no ha hecho más que acentuar dicha tendencia.

O sea que, de acuerdo con esta insoslayable premisa, siempre nos veremos en la necesidad de desmontar, de deconstruir todo lo que nos dicen. ¿Siempre?

Sí, siempre. Incluso cuando nos hable la izquierda.

Ahora mismo, la izquierda, IU, le ha dado el gobierno de Extremadura a la derecha. ¿Por qué? ¿Porque eso es más conveniente para esta desdichada región? Decididamente, no. La derecha, ya lo ha dicho, ya lo está haciendo, va a terminar con todos los residuos del Estado de bienestar porque, dice, que lo exige la actual situación económica. No dice que va a limitar la percepción de beneficios por el capital, no, de ninguna manera, porque eso provocaría una falta de inversión, al hacer menos rentables o incluso deficitarios los negocios que se emprendan, lo que implica no ya un descenso del paro sino todo lo contrario, su aumento, luego, entonces, lo realmente progresista, lo justo, lo necesario es precisamente todo lo contrario, aumentar todo lo posible los rendimientos del capital para que aumente la inversión y el empleo para así, un día, sí, desde luego, muy lejano todavía, acabar con el paro.

No me digan ustedes que el razonamiento no es absolutamente perfecto.Yo lo siento mucho, pero es que tienen razón, si democracia es gobernar a favor del pueblo, ¿puede dudarse de que haya un pueblo más legítimo que ése que habita en el paro? 

Ergo, aumentar exponencialmente los rendimientos del capital es la mejor manera de luchar contra el paro que tanto aflige a las clases populares, neoliberalismo puro y duro, sí, pero es que resulta que esto es la pura realidad y ya sabemos que la política o no es nada o sólo el arte de lo posible.

De modo que, casi sin darnos cuenta, hemos extraido otra maravillosa conclusión: que el pueblo sabe muy bien lo que hace porque le ha dado en bandeja el gobierno, en las locales, a la derecha y de qué manera, porque ésta la va a sacar de esa extrema miseria en que vive, ¿cómo? Bajando los impuestos, disminuyendo, si no suprimiendo los servicios públicos gratuitos porque éstos sólo favorecen la desinversión y, por lo tanto, promueven el desempleo por lo que lo justo y necesario es suprimirlos, privatizarlo todo porque esto promoverá servicios no sólo mejores sino también más caros lo que es indudable que provocará un mayor rendimiento, privado desde luego, de ellos y consiguientemente llamará a voces a un aumento de la inversión y el subsiguiente aumento del empleo y correlativo descenso del paro, ¿hay algo mejor?

O sea que la Aguirre, esa Ayn Rand española, tiene razón, igual que Mas, el kennedy catalán, de modo que todos nosotros, los miserables, los que ya no tenemos donde meternos, porque nos están desahuciando a todos por no pagar las hipotecas, ni para comer porque no sólo estamos en el paro, sino que vamos a la desaparición de este subsidio, que no es más que un aliciente para que los gandules no trabajen, aunque de momento no lo percibamos con la suficiente claridad, somos dirigidos hacia la eterna felicidad,  con esas manos férreas que piden la intervención fulminante de la fuerza pública para que aparten a esa indecente morralla social que ocupa la puerta de su casa, el M15M, en Madrid, o lancen a su Mossos d’esquadra a machacar a esos desvergonzados insurrectos que impiden que los demócratas, que acaban de salir de las urnas, se reúnan en el Parlament para aprobar, mediante Ciu y PP, la desaparición definitiva de los restos, si es que los hay, del maldito Estado de bienestar, que es el que tiene la culpa de todo lo malo que sucede en España, claro, para ellos, para los dueños del capital.

O sea que en España, no hay democracia, porque los medios que se emplean para gobernar no lo son y el fin que se persigue, tampoco, ya que unos son la mentira y la iniquidad amparadas por la fuerza bruta y el otro, el enriquecimiento continuo, imparable y definitivo de todos ellos, los empresarios, que constituyen la derecha.

Y el pueblo, o sea, el demos, a sufrir, trabajar, no cobrar y a recibir palos por todas partes, no por nada, sino porque ése es su jodido destino.

domingo, 19 de junio de 2011

Democracia (I). Fondo y forma.


Como decíamos ayer, la democracia no es más que una FORMA de gobierno, entre otras varias, y, para mí, no es cierta la afirmación de Churchill de que es la mejor de todas ellas.

Aquí, casi estoy a punto de citar la famosa frase de Teng Xiao Ping, “gato blanco, gato negro es igual, lo importante es que cace ratones”.

A mí, ni a nadie, me aprovecha mucho que los EE. UU. y Gran Bretaña sean 2 antiquísimas y famosas democracias formales, si su actuación interna y externa, como poderes fácticos, no me satisface en lo más mínimo.

Ya sé que hay países mucho peores que estos 2, por supuesto, pero eso no supone, ni mucho menos, que ellos sean buenos.

Un país es bueno si permite una vida confortable a TODOS sus ciudadanos porque soy de los que opinan que lo que es un país realmente se refiere a la totalidad de sus habitantes y no de unos pocos, o de unos muchos, porque algunos gobernantes manejan  los países que gobiernan como si estuvieran haciendo un cocktail, más o menos, o sea que van añadiendo ingredientes a la bebida hasta que el brebaje resulta agradable para el mayor porcentaje de clientes, pero ésta no es la cuestión, porque la vida de los seres humanos es un asunto muy serio, de tal manera que, para mí, la felicidad o la enfermedad, el infortunio, la desgracia, la miseria y la muerte de un sólo hombre es mucho, muchísimo, es una tragedia de proporciones enormes, porque sé, lo he aprendido duramente, a lo largo de todos estos 82 años, que la vida de cada uno de nosotros es un verdadero mundo, con horas y horas de dolor y de llanto, porque, para la mayor parte de nosotros, como decía ese genio de Gil de Biedma, la vida va en serio.

O sea que yo no estoy dispuesto a consentir que venga un tipo al que se lo regalan todo,  incluso los trajes y los zapatos, y me diga que debo perdonarle sus felonías porque a él le votan incondicionalmente la mayoría de los habitantes de una Comunidad, o sea porque él, encarna con su conducta, lo que realmente desea un pueblo que lo elige DEMOCRATICAMENTE, una y otra vez,  porque entonces yo escupo sobre una FORMA DE GOBIERNO que permite una cosa así.

De modo que, como acabo de demostrar, la democracia no lo santifica todo y no debemos, pues, sacralizarla.

Siento mucho salirme tanto del tiesto pero creo que la democracia no es sino una forma más de llegar al gobierno de un país, de alcanzar  el poder, estoy dispuesto incluso a admitir que tal vez sea el sistema más justo si no se dispone ya de otro anterior que haya demostrado fehacientemente que los que gobiernan son los que realmente lo merecen porque lo arrostraron todo, incluso la posibilidad de morir, en el intento, para librar al pueblo del dominio de un tirano, entonces, se supone, que gente así, que lo dieron, en teoría, todo, incluso su vida, tienen por lo menos, la honradez suficiente para desempeñar con honestidad el gobierno del pueblo por el que tanto arriesgaron. Sólo les falta la suerte suficiente para acertar en la elección de los que van a ser sus colaboradores.

De la misma manera, como tan bien sabemos nosotros, los españoles, que un tipo gane, una tras otra, todas las elecciones que se convoquen para el gobierno de su país, no significa necesariamente el acierto de sus electores sino que ha sabido mover adecuadamente los hilos de la trama, ayudado, en la mayor parte de los casos, por esos plutócratas que aspiran a seguir manejando el cotarro y que lo han dotado de los medios económicos suficientes para que su campaña electoral haya sido la mejor.
Entonces, ¿son la suerte, la pillería o el dinero, las bases de la democracia, debe descansar en ellos la justificación del gobierno de una nación?

Si se me respondiera que sí, yo diría que tal método de alcanzar el poder político no sólo es realmente malo sino deleznable, pero estoy absolutamente convencido de que no es así, de que se trata sólo de un método más de obtener el poder para gobernar un país, pero que, en modo alguno, asegura que esto se vaya a hacer adecuadamente.

Porque una cosa es cómo se gobierna, por el pueblo, con el pueblo y para el pueblo, según la magnífica definición del gobierno democrático que realizara Lincoln, y otra, muy distinta, puede ser la de cómo se consiguió dicho poder.

sábado, 18 de junio de 2011

La democracia sólo es una forma de gobierno más. Respondiendo a mis amables comentaristas, Lola, Libertario y Malatesta

Willy Toledo no vio ningún incidente ante el Parlamento catalán.

 Mi post “El M15M y el Estado de Derecho” ha merecido comentario de 3 amabilísimos amigos, en WordPress, a los que paso a contestar:

“Lola
junio 18, 2011 en 11:17 am (Editar)
¿Ahora si?, pues ya puede usted aprender que no se puede rechazar lo que no se conoce, usted ha desnostado al M15M desde su inicio, sin dar tiempo a que evolucionase, ahora se demuestra que esta gente joven sabe lo que hace y va aprendiendo en la medida que va andando. Ya podría disculparse por todo lo negativo que usted ha escrito sobre este nuevo movimiento que desconcierta a todo el que depende de doctrinas.
De todas formas, más vale tarde que nunca y sea bienvenido a este movimiento M15".

“Libertario
junio 18, 2011 en 12:17 pm (Editar)
Los anarquistas siempre hemos dicho que no habrá paz social, hasta que no haya justicia social, y para alcanzar esa justicia social se debe seguir adelante con el ilegalismo y la insumisión como métodos de acción directa no violenta. El tejido social se está reconstituyendo a un ritmo vertiginoso, hacía 30 años que no se veía este movimiento de rebeldía a nivel de barrios (hablo desde mi perspectiva como madrileño), impidiendo deshaucios, redadas racistas y demás. La insurrección ha llegado pero debemos permanecer atentos ante las maniobras del Estado para desacreditar al movimiento relacionandolo con la violencia. Ya nos pasó a los libertarios y a causa de la manipulación consiguieron poner a la opinión pública en nuestra contra. Como paso con el famoso caso Scala en nuestro país: http://es.wikipedia.org/wiki/Caso_Scala”.

“Malatesta
junio 18, 2011 en 12:23 pm (Editar)
!Joío viejo peleón!.
Gran lección para los que aún tenemos restos de palargón en los labios.
A las injusticias hay que atacarlas. De frente o a tración, pero hay que acabar con ellas.
Esos miles de familias que se quedan en la puta calle porque ahí sí que se han dado prisa, -250.000 asuntos en lo que va de año-, los ju-heces.
No lo consintamos. Y, si lo consentimos, es que somos aún peores que los trincofascistas y la judicatura juntos.
Un abrazo”.

 Mi querido Malatesta: Cuánto te agradezco que,  de vez en cuando, pierdas un poco de tu precioso tiempo animando a este casi difunto.

En  el fondo, yo sobrepaso a este M15M por la izquierda, pero ellos, los pocos  que me leen (aunque el día que me cabreé con  ellos mi blog tuvo 3.661 entradas) no lo comprenden, no lo ven así, porque no me conocen suficientemente.

 La base de mi postura es que vivimos en un mundo absolutamente plutocrático y falsario que utiliza el axioma de Lampedusa a fondo: ha comprendido que la táctica esencial es no tener ninguna clase de apriorismos, ni generales ni locales, o sea, que ataca cada situación de acuerdo con las exigencias del caso: si se trata de actuar en un escenario en el que está de moda la democracia entran en el sistema y se comportan como si fueran los más demócratas del mundo y, como disponen del poder, o sea, del jodido capital, del dinero, utilizan los medios de comunicación a su favor y acaban imponiendo siempre sus criterios.

¿Entonces, qué podemos hacer?

 Comprender de una puñetera vez la situación, estamos empeñados en una lucha a muerte en la que no se pude dar ninguna clase de cuartel, porque ellos aprovecharán esa debilidad para asestarte el golpe definitivo:

Ejemplo: tú no puedes ir por ahí diciendo que eres apolítico, pacifista, equidistante, neutral e imparcial, porque, entonces, como dicen las cintas yanquis, todo lo que digas podrá ser utilizado en tu contra y te dirán, a la primera oportunidad que les des: pero ¿v. no era pacifista, coño, cómo es que ahora no nos deja que lo tundamos a palos, no era también equidistante, entonces, por qué coño se mete aquí, en este berenjenal de los desahucios, si nadie ni siquiera este pobre muerto de hambre le ha llamado, si v. era neutral por qué interviene ahora, contra este proyecto de ley de los catalanes que SOLO pretende cargarse lo poco que resta del estado de bienestar, si, además, era imparcial, por qué interviene ahora, diciendo que los de Ciu y PP nos equivocamos tratando de aprobar normas que nos permitan ajustarles un poco más la correa, que casi ya les estrangula, al cuello, pero, sobre todo, tú no puedes ir por ahí diciendo que eres apolítico porque está gente te dirá que te estés quieto, que no hagas absolutamente nada porque todo es política, todo lo humano es política, como ya nos dijo el más sabio de todos los sabios, cuando afirmó, con toda la rotundidad del mundo, que el hombre es un animal polìtico de tal modo que todo aquel que no lo es, o es un dios o una bestia.

Y esta gente del M15M, que, cuando apareció, yo los saludé con toda la alegría del mundo, se equivocó, acertando en tantas otras cosas, afirmando todo esto que propaló a los 4 vientos, porque no se puede encender una vela a Dios y otra al Diablo, no se puede dar gratuitamente patente de corso a nuestros enemigos naturales, porque no es verdad que entre ellos, los del M15M, hay gente de derechas y por lo tanto el movimiento tiene que ser apolítico, porque no son de derechas los que luchan contra la injusticia mediante la verdad, porque eso precisamente es lo que yo no me cansaré nunca de repetir que es lo esencial de la izquierda.

O sea que si alguien dice que es de derechas pero que está allí para luchar contra la injusticia por medio de la verdad miente, porque esa conducta es la que preconiza la izquierda, y, si miente, no debe de ser admitido allí y si lo dice sinceramente es porque no sabe siquiera a qué lado del mundo está.

Y, si no, que miren ahora lo que está ocurriendo, que cuando los de izquierdas nos oponemos como sea a un desahucio por impago de una hipoteca, pretendiendo, además, la subsistencia de la deuda, lo hacemos porque creemos, pensamos y defendemos que desahuciar así podrá ser legal pero es injusto porque el desachuciado no ha quebrantado voluntariamente ninguna ley civil ni penal, sólo ha sufrido un episodio de mala fortuna, propiciado precisamente por esa misma Banca que a hora actúa contra él, de modo que la ley y los poderes del Estado se alinean con el culpable de la situación y precisamente contra la víctima.

Y esto, que nosotros estamos defendiendo ahora, no lo pude defender la derecha porque en ese mismo instante deja de ser derecha, deja de ser conservadora, y se transforma en defensora de la verdad y de la justicia, atacando la  esencia misma de la filosofía política conservadora.

De modo que no soy yo el que se ha movido y ha ido, desde fuera al centro de la Tierra, donde me estaban esperando los del M15M. Son ellos, los que, sin decirlo expresamente, se han movido, han abandonado la tierra de nadie de la apoliticidad, que no existe, que es más falsa que Judas, y no han tenido más remedio que meterse hasta las cejas en el fango, en donde anida desde siempre la pobreza y la marginación y ponerse, como no podía ser menos, a defender a los que necesitan defensa y no la tienen.

De modo que, Lola, Libertario y Malatesta, bien venidos al mundo de la justicia real, que no es el mismo de la democracia real, porque ésta sólo es un paso en el camino, que, por cierto, siempre tiene retorno, como también nos demostró Aristóteles, circular de la evolución de las formas de gobierno, pero que yo no quiero dejar de recordaros lo que también decía ese otro sabio, pero maléfico, el nuevo Maquiavelo, Lampedusa, estas formas políticas de gobierno sólo cambian para que todo, precisamente, siga igual, para que el poder, que es uno y no trino, siga siendo el mismo, como si fuera realmente lo que es, el Dios “ex machina” de todo el universo.

calificacion de las entradas