martes, 5 de julio de 2011

Dominique Strauss-Kahn, un estado o una fuerza de la naturaleza.


Hay seres en los que la naturaleza se prodiga especialmente en todos los sentidos, quiero decir que poseen en altísimo grado todas las cualidades de la especie, incluso la sexual.


Hace poco, yo escribía por aquí que  DSK era un enfermo e incluso daba nombre y apellidos a su dolencia: trastorno bipolar, un padecimiento una de cuyas características es, a veces, un apetito sexual absolutamente irrefrenable.

Ahora, que he leído un poco más sobre la historia de este hombre singular, he cambiado radicalmente de opinión, no es un hombre enfermo sino totalmente sano, poderosamente sano.

Hasta hace un par de años, yo experimentaba con alguna frecuencia sueños eróticos, que se caracterizaban por la absoluta libertad sexual con la que todos sus personajes se poducían, quiero decir que allí, en aquel mundo erótico y onírico,  había no sólo una total libertad sexual sino la más completa de las naturalidades en este aspecto. Chicos y chicas, que no superábamos nunca los 10 años, actuábamos no ya como generosos amigos que no entorpecíamos de ninguna manera el deseo sexual de los otros sino que experimentábamos una natural complacencia en satisfacerlo.

Y estos sueños no eran fantasías sexuales al pie de la letra sino un estadio natural por el que todos los chicos de mi edad transitábamos.

La idea que ahora tengo de dsk es precisamente ésa: creo que nos hallamos en presencia de una especie de macho alfa o supermacho, que continúa viviendo en aquel paradisiaco estado de promiscuidad sexual absolutamente natural.

Para él, sentir apetencia sexual por toda mujer que ocasionalmente entra en su entorno no sólo no es una desviación perversa de la naturaleza sino lo más natural del mundo, algo parecido, si no igual, a lo que sucedía en aquel mundo infantil que parece que ya me ha abandonado para siempre.

Seguramente estoy trasmitiendo una idea errónea de lo que yo pienso ahora sobre dsk, no es una especie de bestia libidinosa que no puede reprimir su instinto sino un tipo que experimenta, ante cualquier mujer  lo suficientemente atractiva, ese impulso natural sexual que es la base de la perpetuación de nuestra especie sólo que más, mucho más poderoso que el que sentimos los demás.

Esto ¿lo descalifica como persona normal?

Yo creo que no, sinceramente. Hay gente que ha nacido con una extraordinaria facultad para ganar siempre en los juegos de azar. Es tan inexplicable como cierto.

A mí, que no soy en modo alguno experto en machos, dsk no sólo no me parece un supermacho sino un tipo completamente normal, incluso un poco elemental, primitivo, me recuerda a uno de esos cachazudos campesino de mi pueblo, que lo  saben todo de cosechas, estaciones, tormentas, granizadas y heladas. Y que, cada día, cuando salen a la intemperie, lo primero que hacen es mirar al cielo y efectuar un pronóstico sobre el tiempo y sus posibilidades y esto forma parte de su vida de la misma manera que alentar y moverse.

Dsk es ese mismo tipo de campesino impasible. Parece que sabe siempre lo que va a ocurrir en ese abrupto campo de la economía, en el que se desenvuelve tan bien que no sólo lo eligieron como la cabeza suprema del Fondo Monetario Internacional, sino que era también la esperanza blanca de los socialistas franceses, que lo veían con muchas posibilidades de cargarse a Sarkozy, en las próximas elecciones presidenciales.

Pero este espléndido ejemplar del sabio campesinado francés tiene, como tenemos todos, nuestro talón de Aquiles. El mío todavía no sé muy bien cuál es, de tantos como parecen posibles, el suyo, indudablemente es esa autosufiencia sexual con la que aborda su convivencia con cualquiera de las mujeres sexualmente apetecibles que le salen al paso. 

Pero he cambiado radicalmente de opinión. Dsk no es un enfermo sexual sino un prototipo de la sexualidad natural, para él, la contienda sexual, es tan natural como cuando éramos niños, no  hay ninguna clase de cortapisas en esa clase de juego, si una mujer le ofrece la menor oportunidad, él acude siempre, porque lo considera completamente natural.

Y esto parece que lo comprenden plenamente sus conciudadanos franceses, por eso consideran que es un perfecto candidato para ganarle las elecciones presidenciales a ese animal político que es Sarkozy. La pena parece que es que el propio dsk superestima su capacidad de conquista erótica y no se reprime nunca ante una mujer. Y esto, quizá, le haya hecho caer en una trampa mortal para sus aspiraciones políticas.

1 comentario:

Fernando Mora dijo...

O.T.

¿qué opinas sobre el tema? ¿crees que va a suponer algún beneficio o sólo va a servir para politizar un poco más?

http://www.cadenaser.com/espana/articulo/nuevo-proceso-penal-espanol-consagra-derecho-defensa/csrcsrpor/20110705csrcsrnac_1/Tes

abrazos,

calificacion de las entradas