sábado, 31 de diciembre de 2011

Mirando hacia atrás con ira, respondiendo a unos amables comentaristas


Enorme poema:

Como no sé si es gallego o portugués, porque desconozco ambas maravillosas lenguas, he ido al traductor portugués de Google y he obtenido un texto en el que me he permitido hacer pequeñas alteraciones de lugar para intentar darle más sentido a lo que ya tanto tiene:

 bemsalgado dijo...            

"Diez reyes de la esperanza

António Gedeâo 

Si no fuera seguro
que no saben de dónde vengo,
No comía ni bebía,
ni hablaba con nadie.

Me puse en cuclillas en un rincón.
en el más oscuro,
las rodillas a la boca
y esperé  lo que vendría.

No hubo grandes ojos
del adolescente ingenuo,
enfrentandose a lo desconocido,
la lluvia de plumas blancas
pintadas en tonos de acuarela,
al caer atraviesa
soñando de nuevo en el frío
el cristal de la ventana,

no fue una lástima enorme
lo que vio, y no se dio cuenta,
hombres que no han crecido,
que no escucharon, vieron, ni oyeron,


estas máscaras selectivas
antología de la maravilla,
flores sin tallo, flotando,
el grito de decepción,

si no fuera por el hambre y la sed
que la humanidad ha sufrido sin derramamiento de sangre,
se mordía las uñas y los dedos
forman la sangre.

31 de diciembre de 2011 13:42".


 RIODERRADEIRO dijo...
"Todas estas (sus) palabras, Don José, beben de la savia y honda sabiduría de quien, antes de estamparlas, las ha vivido, y sufrido. Aquí, la ética y la estética son misma cosa.

Summa cum laude! 

Saúde e saúdo cordial, e a máis grande aperta.

31 de diciembre de 2011 15:49".

Rioderradeiro fue una de las primeras personas que comentó mis primeros escarceos en esto de bloguear, allá, en el de Saco, hoy, vuelve a hacerlo con su característica generosidad que yo le agradezco infinitamente, al estar plenamente de acuerdo con él en eso de que la ética y la estética, para muchos de nosotros, son la misma cosa.

Yo también le deseo salud, le envío un saludo cordial y le deseo la mejor prensa.


 Anónimo dijo...
"Excelente, pero no estoy de acuerdo. No soy de las personas que pasaron por esa situacion, pero creo que hay mas de uno que hoy esta comodamente instalado en la mas feroz de las derechas. No, en su comentario subyace una creencia implicita en la bondad innata del ser humano y su racionalidad y yo no soy tan optimista. Lo siento, soy mucho mas joven que usted (52 años) pero mucho mas pesimista: No creo ni en la bondad del ser humano ni en su racionalidad, por lo tanto me parece totalmente posible que alguien que sufrio las peores penurias acabe siendo el fascista numero uno. Si esto no ocurre mas a menudo no es por falta de candidatos, sino porque el espiritu clasista de nuestras elites les corta el paso.
De todas formas ojala fuera como usted dice. Muchos de mi generacion pasaron por estas circunstancias, y no digamos sus padres y sus abuelos. Si pensaran racionalmente y con agradecimiento a sus antepasados serian como usted. Pero no los son. Se averguenzan de recordar su pasado. 
Tengo montones de anectotas al respecto, compañeros que vivieron en barriadas obreras (como yo) y que solo despues de muchos años lo reconocen, colegas que ocultan hasta la muerte de sus padres para que los compañeros no vayan y vean la vulgaridad de sus familiares... En fin, seguro que usted tambien sabe de esto.
Saludos.

31 de diciembre de 2011 17:22":

Mi respuesta:

A) Sí, es posible que algunos coetáneos míos que pasaron por estas mismas vicisitudes estén hoy instalados cómodamente en la más feroz de las derechas; hay gente para todo, incluso para encanallecerse hasta el último límite; pero esto, creo, no invalida el juicio de Einstein de que como no tenemos todos las mismas ignorancias, todos no somos, no podemos ser iguales;

B) veo, querido amigo, que es v. un lector muy reciente de lo que yo escribo, porque llevo cierto tiempo diciendo por aquí, de una manera muy escatológica, pero también muy gráfica, que el hombre es una mierda seca pinchada en un palo, o sea que creo que soy, por lo menos, casi tan pesimista como u. en lo que se refiere a las posibilidades del ser humano, de hecho, uno de mis autores favoritos es Hobbes, aquel  que hizo todo lo posible por popularizar aquello de “homo, homini lupus”; incluso mantuve una charla muy interesante con 2 contertulios,  Iñaki Zumake y Meskalis, sobre el tema, que terminó con un empate técnico.

C) en cambio sí que coincido plenamente con v. en que no es infrecuente que algún tipo de estos que sufrieron casi tanto como yo, vale, es una exageración para quitarle hierro al asunto, haya derivado luego en una mala imitación de aquellos jóvenes airados de los que nos hablara John Osborne y a los que luego también trató de criticar la Diosdado con su flagrante plagio de “Olvida los tambores”; pero lo normal es que suceda lo que indirectamente apunta Einstein, que los que no ignoran la crueldad feroz de la existencia humana, se comporten normalmente con cierta piedad no sólo de ellos mismos sino también de los demás, si no por otra cosa sí por aquello de que son seres humanos y, por lo tanto, nada humano les es ajeno;

D) en cuanto a los que se agergüenzan de sus orígenes humildes creo que no vale la pena siquiera de hablar, porque son unos perfectos imbéciles;

En cualquier caso, me ha complacido mucho charlar un rato con v., espero que no sea la última ocasión en que lo hagamos.

Un cordial saludo, 

Aporía, un ángel de derechas


Se ha ido, como me he quedado yo, llorando desconsoladamente. Porque es muy posible que sea la última vez que mi mujer o yo la hayamos visto, tan graves son nuestras enfermedades y ella no volverá hasta Semana santa.


Pero esta ferocísima existencia es así. Su vida está allí, en Badajoz, a mil kilómetros y con pésimas comunicaciones, acaban de suprimir los vuelos que unían aquella ciudad con la nuestra por mor de ahorrar recursos.

Es un auténtico ángel, pero es de derechas. Y esto me golpea en el corazón decisivamente. Porque yo he pensado siempre que no se puede ser de derechas y buena persona, porque ser de derechas es ser injusto por naturaleza. De modo que tengo que hacer una de estas 2 cosas: o cambiar mi concepto de la derecha o pensar que esta especie de ángel que tanto nos quiere es una mala persona.

Para mí, ser de derechas es ser injusto por naturaleza. La derecha o no es nada o es toda esa gente que dice que el mundo está bien hecho, que es justo, por ejemplo, que el marido de mi hija sea rico, riquísimo, por el mero hecho de su nacimiento, un hecho tan fortuito y casual en el que no interviene ninguna clase de mérito, o sea, esencialmente injusto y que, a pesar de ello, de esa radical injusticia que supone, debe de ser mantenido a toda costa junto al servilismo destructivo de todos aquellos que le están sometidos, que se hallan en su dependencia, coño, claro que sí, los santos, los santos inocentes, pero qué grande que era el puñetero Delibes.

No sé lo que mi yerno y, por supuesto, también mi hija, piensa de la novela de Delibes, y es posible que nunca lo sepa porque existe entre nosotros un pacto de hierro, nunca, nunca, nunca hablaremos de política porque estamos convencidos de que eso dañaría tal vez para siempre esta maravillosa convivencia. Mi hija adora a su madre, que es rabiosamente de izquierdas, con esa fe indestructible del converso porque antes no lo era, la he convertido yo.

La derecha es la exacerbación del egoísmo, el de derechas cree firmemente que la desigualdad es de derecho natural (Rajoy y sus 2 artículos sobre el tema en El Faro de Vigo) y no sólo está conforme con poseer exclusivamente las cosas que realmente pertenecen a todos sino que cree que es esencialmente injusto repartir de cualquier forma lo que tiene, por eso no sólo es apasionadamente insolidario, jamás dará por las buenas algo a esos malditos haraganes sino que se opone radicalmente a los impuestos, esa tímida forma que trata de repartir un poco de riqueza.

Mi hija y su marido jamás pasaron hambre, esa hambre seria que hiere el corazón mucho más que al estómago, jamás mataron con las uñas de sus pulgares los piojos, que no se sabe cómo aparecieron en las costuras de su ropa, nunca sufrieron en sus almas esa terrible duda de si aquella situación que tanto duraba sería realmente interminable.

Ésta es una de sus benditas ignorancias y aquí, de la mano de bem, llega el que probablemente es el genio de los genios y nos resuelve la cuestión definitivamente: ““Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas.” (Albert Einstein).

Éste hombre fue capaz de ver lo que hasta él no vio nunca nadie. No sólo  aquello de que la energía es igual a la masa por la velocidad de la luz al cuadrado, no, eso al final lo hubiera acabado de descubrir otro genio que se empeñara también en pensar sobre estas cosas de la física porque, al fin y al cabo, el fenómeno estaba ahí, esperando que alguien lo viera, no, para mí, lo absolutamente revelador es poner el dedo en la llaga de todas nuestras diferencias, viendo que éstas se fundamentan en nuestras respectivas ignorancias.

Creo firmemente que mi hija no es de izquierdas porque hasta ahora no ha tenido la terrible experiencia de la absoluta pobreza. Cuando se desciende a ese insondable abismo de la más suprema de las carencias, algo se rompe para siempre en tu interior, el desamparo que experimentas es de tal magnitud que aborreces para siempre una sociedad que permite que junto a ti, que sufres la privación de todo, existan los que sobrenadan en la máxima opulencia, entonces, una rebelión indomeñable te habitará para siempre el corazón, como aquel cuchillo del que tan bien nos hablara Miguel.

Y, entonces, llegan en legión todos esos que nunca pasaron auténticas necesidades y son de izquierdas y me dicen: “Eh, oiga, que yo nunca he pasado hambre y soy de izquierdas”, claro que sí, que se puede ser de izquierdas sólo por reflexión, pero la profundidad de sus sentimientos nunca podrá aproximarse siquiera a la de aquel que sufrió la más espantosa de las miserias y aquí, otra vez, Einstein, no todos ignoramos las mismas cosas, el que ignora realmente lo que es la auténtica miseria tiene la libertad de pensar. Es por eso que hay, para qué voy a citar nombres, furibundos izquierdistas de antaño que ahora son la luz que guía a la peor de las derechas, por supuesto que la posición política puede basarse también solamente en una idea, en un concepto, pero la letra con sangre entra, no creo que exista una sola persona que haya sufrido la miseria en toda su integridad y sea de derechas, simplemente porque se lo impide su propia experiencia.

viernes, 30 de diciembre de 2011

China y Japón, una extraña "entente cordiale".


“BEN INVITADOS


QUARTA-FEIRA, 28 DE DEZEMBRO DE 2011

Ye-Yua-nes, con las divisas en danza

ellas bailan solas,

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 “China y Japón se han dado cuenta que algo huele muy mal en Europa y Estados Unidos y de ahí la necesidad de separar caminos. Si esta acción se proyecta hacia los países exportadores de petróleo, el derrumbe del dólar será imparable.

Debemos recordar que tras la crisis petrolera de 1974 se crearon los petrodólares, que anclaron el oro negro al dólar y obligaron durante cuatro décadas a comercializar el petróleo exclusivamente en dólares. Cada intento de algún país (como Irak o Libia) de negociar el petróleo en otra moneda ha dado como resultado una guerra invasiva en el oriente medio. Irán es el único país que ha desafiado a Estados Unidos y comercia el petróleo en otras monedas. Sin embargo, Libia e Irak han pagado cara sus acciones para debilitar al dólar por esta vía. Lo de China y Japón es el golpe más duro para Estados Unidos y un anticipo del declive que viene para el billete verde. http://www.elblogsalmon.com/economia/china-y-japon-abandonan-al-dolar-en-sus-intercambios-de-comercio”.-

“China y Japón abandonan al dólar en sus intercambios de comercio

Marco Antonio Moreno 

27 de diciembre de 2011 | 22:30
.....................................

Como todas las noticias importantes está pasando absolutamente desapercibida, aunque está llamada a cambiar la historia: China y Japón comerciarán en sus propias monedas

China lleva tiempo intentando desembarazarse del dólar en sus intercambios comerciales con terceros países, y proponiendo la sustitución del dólar como moneda hegemónica por una cesta de monedas. 

DSK quería que el FMI promoviera lo mismo, hasta que cayó en la celada del hotel neoyorquino (por la colita muere el pez). No es el primer país que intenta prescindir del dólar en sus pagos exteriores, pero sí que es el primer país que cuenta con un arsenal nuclear y potencia militar convincente, para no seguir el mismo camino que Iraq o Libia. En Sudamérica hay iniciativas para crear una moneda común, el poder del vecino del norte se va debilitando. El mismo euro es una amenaza a la hegemonía usamericana (la UE es, de forma conjunta, la primera potencia económica mundial), y podría ser una explicación de los ataques que está sufriendo, cuando el nivel de deuda no lo es (EEUU tiene una deuda pública muy superior al del conjunto de la eurozona) y el dinamismo de la economía tampoco (la economía británica languidece y, sin embargo, se sigue financiando muy barato).

...... el resto de notícias, pues no sé… las económicas y políticas… alguien ha visto, o sabe, REALMENTE lo que está ocurriendo???
Comentario por Josep — 28 diciembre 2011 @ 12:53".

Todo lo que antecede ha sido extractado del post de BEM INVITADOS de 28-12-11.-

Fin de las citas.-

Cuánta razón tenía yo cuando me opuse con todas mis fuerzas a que bemsalgado se retirara a sus cuarteles de invierno, o de verano, no sé.

Porque, al menos para mí, él y Fernando Mora, son mis mejores fuentes de conocimiento de la realidad que me rodea, tal vez, porque soy ya demasiado viejo, porque tengo ya muy poco tiempo que he de repartir en demasiadas cosas, algunas tan importantes como atender las enfermedades de mi mujer, de mi hija mayor y las mías propias. 

Por otra parte, he llegado a este mundo de la informática y de internet  demasiado tarde porque he tenido que trabajar como una mala  bestia hasta el último instante, apenas hace un par de años que me di de baja en el colegio de abogados y, hasta ese momento, andaba tan ocupado que estos 2 mundos no sólo me eran ajenos sino que yo, estúpidamente, los consideraba hostiles.

Pero ellos 2 son como unos receptores universales de información que la extraen de no se sabe donde, porque no es posible, por mucha que sea su capacidad, que lo es, y por mucho tiempo del que dispongan, para llegar a tantos sitios, tan pronto y con tanta intensidad. Es una pena que de este permanente trabajo no se beneficie mucha más gente.

Bien, el caso es que, como todos los días, he pasado un par de veces por el blog de bem y me he encontrado este maravilloso regalo que supone el pacto chino/japonés para apartarse del dolar por lo menos en sus intercambios particulares. No es todo lo que yo deseo pero puede ser un buen principio.

Como sabéis, soy marxista. Creo que la economía es el principio y el fin de todo. Por eso pienso que, si alguna vez puede darse, puede llegarse al fin de imperio usaniano, el desastre tiene que empezar precisamente por la economía. Y la economía no existiría, no puede existir sin la moneda, por lo menos la economía moderna, que, seguramente, comienza con la aparición de ésta. Que los Usa mantengan el control monetario mundial, a través de su moneda como patrón del cambio, es tan fundamental, que espero, conteniendo la respiración, a ver cómo reaccionan ante este anuncio.

Frente a los intentos de emancipación de Irak y Libia al control de los Usa sobre el petróleo, ya lo hemos visto, 2 guerras de castigo, ferozmente destructivas han sido la fulminante respuesta del Imperio. Como alguien apuntaba en los posts que bemsalgado nos trae,  la diferencia en este caso es que China posee un considerable stock de armamento nuclear y se halla en disposición de responder adecuadamente a cualquier intento no ya de agresión sino de simple amenaza.

El problema reside en lo que ellos, los emperadores, han dado en llamar guerras de baja intensidad, una especie de contiendas menores, que trasladan la responsabilidad de declarar la guerra mundial, que puede ser la definitiva, al otro gran adversario, de modo que el próximo movimiento de alfil en este inmenso tablero de ajedrez que es la geopolítica puede ser el permiso a Israel para que ataque a Irán, con lo que los Usa pueden matar más de un pájaro de un solo tiro.

La única contención que nos resguarda del cataclismo es que, esta vez, los EE.UU. no se irían tan de rositas como otras veces, y ya no se trataría de otro Pearl Harbor sino que sufrirían el horror atómico incluso en su propio territorio metropolitano.

O sea que la apuesta es realmente terrible, horrorosa, de tal manera que los movimientos estratégicos tienen que ser cuidadosamente estudiados porque, esta vez, un error le puede costar la vida incluso al propio artista, o sea, a China o a los Usa, y está muy claro, por lo menos para mí, que China tiene mucho más que perder porque sabe ya de una manera indudable, que, a la larga tiene la batalla ganada.

La otra reflexión que todo lo que bem nos ha traído a colación me suscita es que no estábamos tan locos Sapir y un servidor cuando pensábamos, intuíamos e incluso decíamos, con distinto énfasis y claridad cada uno, que nos hallamos en presencia de una conspiración ultraliberal capitalista neocons, encabezada por los Usa, que está atacando al resto del mundo en todos los frentes a fin de rehabilitar un Imperio que había comenzado a tambalearse.

martes, 27 de diciembre de 2011

Ignorancia


                   Ebenezer Scrooge se encuentra con la Ignorancia y la Miseria enCanción de Navidad de Charles Dickens


Lo contrario de la sabiduría es la ignorancia, aunque yo lo quería plantear al revés: lo contrario de la ignorancia es la sabiduría, pero Einstein, a través de bemsalgado, me ha hecho retroceder.

El otro día, en mi post “Inteligencia”, yo quería atacar a fondo la actitud de toda esa gente, sobre todo, los jóvenes, que se niega a plantearse en serio el problema político, porque desprecian la política, que, entre paréntesis, es el más noble de los oficios si se ejerce bien porque no otra cosa que el arte, el noble arte, de ocuparse y preocuparse de las cosas de los otros, de los demás, del público, o sea de la “res publica”, es éste tan denostado trabajo de hacer política, que, por ejemplo, es lo que yo intento hacer en este preciso momento.

Porque uno de los más importantes trabajos de la buena política es la formación, tratar de enseñar a los otros qué es lo que procede en cada caso cuando se trata de los asuntos públicos, o sea, de los que nos conciernen a todos, y yo, el otro día, utilizaba la presencia de mi hija y de su marido, en mi casa, durante estas vacaciones, para intentar comprender cómo 2 personas no sólo muy inteligentes sino absolutamente preocupadas por enfocarlo todo desde el punto de vista científico, ya que ambos son profesores vocacionales de universidad,  tienen una visión tan equivocada del mundo y de la vida.

Y decía yo que ambos son de derechas, ella, moderada, y él, radical, y lo de éste no me extraña porque ha nacido y forma parte de esa vieja aristocracia extremeña que tan bien nos mostrara Delibes en “Los santos inocentes”, pero mi hija, se ha criado en el círculo más estrecho de mi propia familia, donde mi mujer y yo somos de izquierdas, ella, moderada y yo, el más radical de los tipos que conozco.

Bien, el caso es que mi hija ha derivado hacia una derecha que yo llamaba moderada porque la moderación forma parte de su personalidad en la que domina una extraordinaria inteligencia.

Y ya estamos otra vez con ello: ¿como es posible que una persona de  una inteligencia fuera de lo común haya caído desde la izquierda a una derecha todavía moderada porque no descarto que acabe en la extrema derecha si las circunstancias económicas siguen apretando?

Aparentemente, ha sido la crisis la que ha hecho evolucionar a mi hija desde la izquierda moderada a una derecha moderada también, y el motivo ha sido que el gobierno de Zp decretara aquellos recortes a las nominas de los funcionarios, ella, como profesora titular, lo es y trabaja como una auténtica bestia, es, además de enseñante, vicedecana de la Facultad, o sea que, prácticamente, dirige todo el trabajo administrativo de dicho órgano, aparte asignatura que se queda, por cualquier motivo, sin profesor, trabajo que tiene que asumir ella, de modo que trabaja cada vez más y gana cada vez menos.

Entonce, como la superderecha ultraliberal mundial le echa la culpa de la depauperación económica que sufrimos a la mala gestión del socialismo, ha pasado a creer que sólo una ultraderecha liberal neocons es capaz de restaurar el bienestar económico que impida que le vuelvan a meter mano a su nómina, como han hecho este mes en el que le han quitado ni más ni menos que 600 euros.

Y lo que yo no comprendo es cómo ella no ve que no es un socialismo casi inexistente en la geopolítica mundial el culpable de la actual crisis sistémica sino precisamente esa ideología ultraliberal a la que ella ahora se ha adscrito.

Y, aquí, llega Einstein, de la mano siempre tan generosa de bemsalgado, y me dice: “Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas.”  O sea que no era, como yo creía, un problema de sabiduría, de inteligencia, sino, todo lo contrario, de ignorancia.

Genial. Ellos, mi hija y su marido, saben muchas más cosas que yo, porque se dedican al estudio todo el tiempo y sus épocas de ocio las ocupan viajando continuamente por el mundo, cuya totalidad han recorrido ya varias veces, pero ninguno de ellos ha descendido nunca, todavía, a ese maldito corazón de las tinieblas en el que yo pasé los primeros veinte años de mi vida, experiencia que es absolutamente intransmisible y, por lo tanto, no pueden conocer realmente, sufriéndolos en la propia persona, el hambre y la miseria, y la consiguiente desesperación que marcan, para siempre, una vida aún peor que la de aquellos santos inocentes extremeños de Delibes.

O sea que la ignorancia de mis hijos no tiene nada que ver con la mía, o al revés, que da lo mismo, el caso es que entre ellos y yo existe una distancia realmente insalvable, lo que provoca nuestra terrible incomunicación.

La conspiración (II)


El otro día, afirmaba yo por aquí, que todo lo que nos está sucediendo es fruto de una conspiración y tengo la fundada sospecha de que muchos han pensado que me pasaba varios pueblos.


Para que vean que no es así, cito el libro publicado por el filósofo francés Jacques Sapir, hombre de indiscutible prestigio, que abunda en la misma opinión en “Economistas contra la democracia”, cuya sinopsis incluyo a continuación:

“SINOPSIS
Contrario a una globalización que, en ocasiones, enmascara conductas poco éticas y el aprovechamiento codicioso de situaciones de inestabilidad política, Jacques Sapir defiende en Economistas contra la democracia una práctica económica al alcance de la ciudadanía democrática. Así, afirma que las políticas económicas han sido secuestradas por determinadas bandas de tecnócratas que se escudan en supuestas "leyes" inmutables del comercio. Dichas bandas, situadas políticamente en la extrema derecha del neoliberalismo, estarían ligadas entre sí por los intereses más espurios y, en opinión del autor, habrían heredado cierta manera de proceder del estalinismo, así como la firme creencia en que el fin justifica los medios. 

Estamos, nos dice Jacques Sapir en Economistas contra la democracia, ante una suerte de conjura destinada a lesionar gravemente las democracias, ya que estos círculos económicos actúan por su cuenta y riesgo y al margen de todo control, político, usurpando espacios políticos con el argumento de que son "expertos". Sapir, que defiende que la comprensión de la política económica debe estar al alcance de todos, se pregunta en esta obra: ¿Qué clase de expertos son ésos? ¿Los que han hundido sociedades enteras, sumiendo a países como Argentina y Rusia en la pobreza y en la corrupción?”. (Wikipedia). 
Fin de la cita.

A mí lo que realmente me asombra es la flagrante ingenuidad de un mundo que se considera a sí mismo supercivilizado, que cree hallarse en posesión de los recursos científicos suficientes para llegar al fondo de todos los problemas por muy abstrusos que sean y que, luego, se mantiene al margen del que, sin duda, es el peor de los conflictos económicos que afligen a la humanidad desde 1.929, en lo que se refiere a la posibilidad, que Sapir y yo, y muy probablemente otros que desconozco, apuntamos de que esta crisis no sea espontánea sino cuidadosamente programada por las oscuras fuerzas ultra neoliberales.

Porque ¿cómo no va a haber conspiración si todos los puestos decisivos de la administración global del mundo está siendo ocupados por los esbirros del FMI y demás organismos culpables de la actual degeneración económica?

 Mis diferencias de criterio respecto a Sapir residen en que él piensa que los economistas antidemocráticos son independientes del PODER,  así, con mayúsculas, mientras que yo creo firmemente, me jugaría lo poco que me queda de vida a que, más o menos explícitamente, más o menos conscientemente, toda esta inmensa cohorte de economistas ultraliberales, si no están directamente a sueldo del poder, sí que lo están indirectamente y, en todo caso, luchan denodadamente para que las tesis neocons no sólo se impongan como ya lo han hecho sino que se constituyan como conjunto dogmático ético y filosófico absolutamente intangible, inatacable.

De modo que así están las cosas, por lo menos, en mi opinión y en la de Sapir, y contra esta situación, el mundo sano, el mundo que realmente busca ansiosamente la auténtica libertad, intenta luchar utilizando esas risibles pistolitas de agua que por estas fechas se regalan a los niños: elecciones generales, convocadas, organizadas, falsificadas por ellos, a las que sólo se pueden presentar los que ellos dicen y decididas con unas reglas que ellos mafiosamente establecieron para que no las pudieran ganar nunca otros que no fueran ellos mismos.



lunes, 26 de diciembre de 2011

Inteligencia



Tengo una hija profesora titular de universidad, vicedecana de su facultad, que publica artículos de su especialidad en las mejores revistas mundiales, a la que los Usa quisieron llevarse a allí, ha venido a pasar estos días con nosotros y está indignada porque le han detraído de la nómina más de 500 euros y su marido, mi yerno, profesor contratado de la misma universidad, teme que con los recortes no le renueven el contrato.

Son de derechas, ella, moderada, él, un ultra rabioso, les oigo hablar desde mi lejanía y no salgo de mi asombro: ¿cómo 2 intelectuales de esta categoría,que se mantienen al corriente de todo lo que se publica en el mundo, son tan cortos de miras, por qué no comprenden que es la derecha, que gobierna el mundo, casi sin ninguna exclusión, la que tiene  forzosamente la culpa de todo lo que en él sucede?

Esto me ha llevado a plantearme la cuestión de la inteligencia.

La inteligencia no es más que un instrumento, algo así como un par de manos en el interior de nuestro cerebro, con esas manos somos capaces de manejar todos los problemas que la vida nos presenta cotidianamente, pero de una manera tan superficial que, a mí, incluso me asusta lo que considero la indigencia mental de esta gente. 

Mi hija escribe tomos de 600 páginas de los que yo no soy capaz de entender una sola palabra, publica en inglés artículos en la mejor revista de su especialidad de N. York, pero está de acuerdo con esta ola ultraliberal que nos invade, con este tsunami que lo está arrasando todo, ¿por qué?

Ya lo he apuntado: la inteligencia no es más que un instrumento entre todos los que la naturaleza nos ha dado y tiene sus limitaciones si se utiliza  aislada de todos los demás.

Me parece que ya he dicho por aquí que soy muy intuitivo, que me dejo llevar, sobre todo, por una especie de instinto que precede siempre a mis razonamientos. Hay algo, en alguna parte de mí, que se anticipa ventajosamente a todos estos razonamientos que me empeño, luego, en hacer para justificar lo que siento.

No me gusta, me repele instintivamente todo lo que propugna la derecha. Se habla mucho ahora de inteligencia emocional. No sé.

El caso es que no me gusta, que me repelen instintivamente tanto Merkel como Sarkozy pero aún mucho más Cameron y no digamos todos esos majestuosos economistas que persisten en equivocarse todos los días.

Y, a pesar de la simpatía inicial que me inspiró, aborrezco decididamente a  ese hombre que se ha empeñado en demostrar que cada presidente usaniano es forzosamente peor que su antecesor sólo por el principio de  degeneración de la especia, nunca hubiera esperado que aquel hombre que me emocionó con su discurso de toma de posesión, en realidad, no era sino un aprendiz de asesino.

Para una persona con un instinto sano y normal, toda esta gentuza que ocupa ahora mismo todas las instancias del poder tiene que ser absolutamente repugnante porque es evidente que sólo busca su propio provecho personal e inmediato, porque ni siquiera piensa en el futuro, en ese futuro que ya amenaza por las esquinas y que no sólo nos llevará a nuevas guerras canallescas para usurpar a alguien algo de lo que ni siquiera tiene sino que contribuye animosamente a destruir lo poco sano que queda de la Tierra.

Pero nuestros más jóvenes talentos de las universidades siguen pensando que tienen la clave del mundo sólo porque un éxito absolutamente inmerecido les sonríe.

Pero ¿qué clase de mundo es éste que ni siquiera complace a ellos mismos, que son, para nuestra desgracia, sus autores?

Un mundo donde las mujeres, los viejos y, sobre todo, los niños son perseguidos con inusitada ferocidad hasta la peor de las muertes. A mí no es que no me complazca, es que me repugna hasta lo más profundo de mi alma un mundo así.

Pero a ellos, sí, y están muy contentos con lo que están haciendo, viajan continuamente para comprobar que nadie se desmanda, que todos están al pie del cañón, dispuestos a perseguir a muerte al que lo haga y no se asustan cuando comprueban que algo no funciona, que se abren por todos sitios continuas grietas que amenazan la ruina de este mundo que han construido desilusionadamente, porque no se puede creer y aceptar un mundo así.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Los silogismos de la amargura, con permiso de Cioran



¿Cómo va a arreglar un país un tío tan gandul que, en la oposición, donde se ganan los gobiernos, no ha hecho absolutamente nada y que para su discurso de investidura no se preocupó siquiera de comprobar la veracidad de los datos del paro que iba a citar?

¿Qué crédito merece un tío tan sinvergüenza que se ha pasado 8 años negándose a renovar los magistrados salientes del Tribunal Constitucional porque ello lo situaba en franca minoría y que, ahora, que ha logrado, sólo Dios sabe por qué, la mayoría en el Congreso pide la renovación a toda prisa porque ahora sabe que así obtendrá la mayoría allí también?

¿Cómo va a arreglar la economía de este país, el tío, bajo cuya presidencia, el Banco Lehman Brothers, realizó las maniobras conducentes a la crisis económica que asola al mundo?

¿Cómo va a dirigir la defensa de este país el tío que fabricaba bombas de racimo y que no tuvo inconveniente en vendérselas a Gadafi para que las usara contra su propio pueblo?

¿Cómo va a resolver los gravísimos problemas que tiene la sanidad de este país una ministra que no era capaz de saber a quién pertenecían los coches que había en su garaje?

¿Cómo va a gestionar la seguridad de la nación un tío que dice que va a tratar a palo limpio y gaseando a todos los que salgan a la calle para expresar limpia y pacíficamente su opinión sobre cualquier motivo político?

¿Cómo va a manejar los servicios de inteligencia de España una señora que ha demostrado suficientemente que es capaz de falsear lo que se tercie?

¿Cómo va a reaccionar un pueblo como el nuestro ante unos gobernantes que van a seguir haciendo lo que nos ha llevado a esta ruina y que, a pesar de eso, los ha elegido él?

¿Cómo va a resolver los problemas de la agricultura de este país un señor que lo único que sabe de España es que los camareros son muy hábiles sirviendo las mesas y que lo mejor para desayunar son unas buenas tostadas con manteca de cerdo roja?

¿Qué podemos esperar de un ministro cuyo único mérito es haber hecho todo lo posible por parecerse físicamente a uno de los de las Azores?

sábado, 24 de diciembre de 2011

El registrador de la propiedad y la abogada del Estado, cuento de navidad


Los que me leen ya saben que siempre que hablo de la Constitución la denomino "el panfleto" pero, ahora que lo pienso, creo que me quedo demasiado corto, la Constitución es una estafa, ya que lo que aquella cuadrilla de rufianes hizo fue provocar un perjuicio patrimonial a las clases trabajadoras mediante engaño y con ánimo de lucro.


El poderoso impulso de los siglos, ilustrado por el más importante de los sabios, nos hizo saber a todos nosotros que la propiedad, como derecho adquirido frente a otros y, además, transmisible por herencia, es la mayor de las estafas.

Entonces, era previsible y efectivamente se produjo, que las masas, enfurecidas ante tanta opresión, se alzaran como un solo hombre contra los opresores y arrasaran con todo.

Y, una vez abierta esta brecha, era imposible que se cerrara ya que, gracias a la memoria histórica, el pueblo ya sabía 2 cosas demasiado importantes: que toda propiedad exclusiva no es sino la más grande de todas las canalladas posibles y que el pueblo, cuando la situación se extrema y  hace insostenible, se alza en armas contra los opresores y los estrella contra el suelo.

Y Lampedusa, un príncipe, en la opulenta soledad de una de las mejores bibliotecas del mundo, se puso a trabajar y su labor dio el mejor, o el peor, de los frutos, era una frase de sólo 10 palabras, un nuevo decálogo pero mucho más terrible que el otro porque era más insidioso aún.

Para luchar contra Marx y su terrible y decisivo impulso había que utilizar la mejor, o peor, de las armas, la hipocresía, o el cinismo.

Contra la poderosa e incontenible marea de la más eficiente de las rebeliones ya no bastaba con las armas, sino que había que utilizar las ideas, si la rebelión de las masas estaba esencialmente justificada sólo cabía asentir a ella, darle la razón aparentemente para quitársela de una manera absolutamente definitiva: tenéis toda la razón en todo lo que decís, y tanto es así que os lo vamos a devolver todo, todo lo que durante tanto tiempo os hemos quitado y, para que nadie pueda volver a arrebataroslo, la devolución de todos vuestros derechos va a quedar consagrada por el más solemne de todos los escritos: una constitución, o sea, el documento más fehaciente en tanto que fundamental, en el que se apoyará definitivamente, de una manera inalterable, la estructura sociopolítica de los Estados.

O sea que todo aquello por lo que las masas esencialmente empobrecidas, esquilmadas por siglos y siglos de explotación, habían luchado a sangre y fuego a través de la Historia, les era concedido graciosamente sin ninguna clase de lucha, sin que se derramara una sola gota de sangre, de modo que todo había cambiado radicalmente, al fin.

Sólo que...

Sólo que el cambio se producía únicamente en un papel, muy bonito, rimbombante, espléndido, con las mejores y más importantes firmas y aprobado unánimemente por los que dicen que son los auténticos representantes del pueblo tan largo tiempo oprimido y, lo que era mucho peor, consagrando, santificando, el actual estado de cosas, ya que si bien comenzaba el sagrado e intocable texto con la afirmación de que el país se constituía como un Estado social y de Derecho, un poco más abajo sólo, se consagraba lo que constituye el cáncer que está matando al mundo: la propiedad como derecho exclusivo y excluyente, y, además, hereditario, eso, sí, sometiendo estos derechos fundamentales a los límites de una pretendida sociabilidad.

De modo que todo parecía que había cambiado puesto que el Estado no sólo era social, o sea, socialista, o sea, comunista, sino, además, de Derecho. Coño, ¿qué más puede ya pedir nunca nadie?

El problema es cómo se regula  ese ente que se denomina Derecho y esa institución que denominamos “propiedad”. Y todos sabemos demasiado bien cómo es y funciona el ordenamiento jurídico español y quiénes son en realidad los únicos propietarios de este desdichado país.

O sea que no es por casualidad que los 2 máximos dirigentes políticos del Estado español sean precisamente un registrador de la propiedad y una abogada del Estado, todo lo contrario, este hecho no es sino la más palmaria demostración de la perfección con la que funciona el materialismo dialéctico, en una sociedad insuperablemente asentada sobre el derecho de propiedad hereditario, tenían forzosamente que acabar siendo, en el peor momento de la historia, los máximos custodios de la ortodoxia política, el tipo que posee los siete sellos de los registros en los que se inscribe para siempre el más sagrado e intocable de los derechos del hombre, éste sí que sí, y la representante de esa otra institución que tiene a su cargo la defensa ultra límites de los intangibles derechos del Estado, individuos ambos, nacidos, educados, instruidos, formados y preparados por una sociedad constituida de manera que parezca que todo ha cambiado para que todo permanezca por siempre y para siempre igual. 

Amén.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Cuánto va a durar la crisis. Cuanto peor, mejor, es un problema de gradualismo porque ellos saben que todo se puede ir al traste si los sindicatos cumplen con su labor.



¿Cuál es el desideratum de esta gente?: seguridad social, cero, despido absolutamente libre, cese absoluto del llamado Estado del bienestar.

El problema es cuánto resistirá la gente antes de echarse a la calle, es, por lo tanto, un problema de graduación de la presión, hasta dónde, hasta cuándo se puede seguir presionando a la gente porque si la clase media ha terminado de aburguesarse y no moverá un dedo en el buen sentido, en España, que es lo que conocemos mejor, más de la mitad de la población está harta de pasar las peores calamidades de modo que para ella tal vez rija ese mismo principio de cuanto peor, mejor.

O sea que, como casi siempre, se trata de resolver una maldita ecuación: cs, capacidad de sufrimiento <> cp,capacidad de presión=LM, límite máximo de resistencia social,  de tal modo que a un aumento de cp se produce una disminución de la capacidad de sufrimiento, cs, de manera que se trata de averiguar cuando cs bajo la cp, o sea la capacidad de presión, alcance su límite máximo, o sea, LM, y, entonces, todo salte por los aires.

La cuestión es: ¿puede aumentar continua e indefinidamente cp, la capacidad de presión?

En ese estudio se hallan ocupados las “mejores” cabezas pensantes de lo que yo llamo regresión, porque supone, la vuelta a los principios que regulaban la prestación de los servicios laborales en la Edad Media, con el derecho de pernada incluido.

De que la vuelta a aquella situación no se produzca bruscamente se encargan los sindicatos, que, como no tienen vocación suicida, contemplan altamente preocupados el desarrollo de los acontecimientos.

Las que no parecen preocuparse mucho son las fuerzas reaccionarias de la sociedad, como son marxistas convencidas, todo eso del capitalismo ultraliberalista no es sino una inmensa cortina de humo, saben que, mientras ellas tengan la sartén de la economía por el mango, todo irá como Dios manda, porque ésa es otra, la Iglesia catoliciquísima, mucho ensalzar la pobreza, mucho bendecir a los pobres porque de ellos va a ser, ¿cuándo? el Reino de los cielos sino que además van a poseer la Tierra, pero, mientras, no sólo le echa mano a todo lo que puede sino que siempre se alinea con el poder económico porque siempre, siempre, siempre se le pega algo.

Así las cosas, ¿qué va a pasar? Pues que esta ultraderecha capitalista liberal que nos gobierna,siguiendo como siempre en pos del máximo y más rápido enriquecimiento,continuará apretándonos las clavijas tanto como le permita la situación, para lo que encargará a los directores de los medios de comunicación que dominan casi absolutamente que infecten la las mentes de las clases populares a través de la basura televisiva y la intoxicación periodística para que sigan creyendo estúpidamente que son precisamente los que nos han sumido consciente y voluntariamente en esta espantosa crisis los que van gentilmente a sacarnos de ella.

 Habrase visto nunca estupidez semejante, pues, bien, ahí están las clases populares, entregándose, atadas de pies y manos, a esa misma gente, los directores de Lehman Brothers, Goldman Sachs y el Fondo Monetario Internacional, la quinta esencia del poder ultraliberal supercapitalista del mundo, que ha hecho, está haciendo y hará todo lo posible por extraerles hasta la última gota de sangre de sus venas, votando en las últimas elecciones españolas a los que nos han llevado a esta terrible situación en que ahora nos encontramos, no, no es estupidez, es una inconcebible locura suicida colectiva que no cesará hasta que todos hayamos reventado bajo esa bota ultracapitalista que  nos aplasta contra el suelo.

La única esperanza que nos resta son los sindicatos.

Pero ¿hasta qué punto no se hallan penetrados por las quintas columnas del capital, que les ofrecen las migajas que se desprenden de sus opíparos banquetes, hasta qué punto no se hallan hipnotizados por una teorías económicas ultaliberalistas que imponen como dogma inatacable ése de que nos hallamos en el mejor de los mundos posibles y que sería una locura todo lo que signifique atentar contra él?

jueves, 22 de diciembre de 2011

Rajoy y "Lehman Brothers"



Decíamos ayer, o antes de ayer, que hay una conspiración universal para cargarse el Estado del Bienestar, en la que participan casi todos los que gobiernan por estos lares, por ejemplo, Rajoy, que ha nombrado ministro de economía ni más ni menos que al presidente para España y Portugal del famoso “Lehman Brothers”, el banco usaniano que, con su quiebra, dio origen a la actual crisis:

Esto ¿es una provocación o qué es?

No, simplemente, que se continúa actuando en la misma línea, al capitalismo internacional, al liberalismo rampante que gobierna el mundo, le interesa barrer de éste todo vestigio, cualquier vestigio de socialización.

Si todos los teóricos de la economía y de la política estaban ya de acuerdo en que el liberalismo es el paradigma definitivo de la economía mundial, sólo quedaba radicalizar la postura exigiendo el sometimiento universal, teórico y práctico, a este dogma intolerante.

Entonces, se trata lisa y llanamente de eliminar hasta el último recuerdo de  socialización de las leyes para someter a la masa trabajadora totalmente a los deseos y dictámenes del capitalismo.

Si se acepta esta posición, casa perfectamente que para gobernar en Italia se elija a un ex directivo de la banca "Goldman Sachs", que para hacer lo mismo en Grecia, un ex del Fondo Monetario Internacional y, ahora, para que encarrile definitivamente la economía española ni más ni menos que a uno de los hombres directamente culpables de la crisis que no asola.

¿Habrá algo más congruente en este loco mundo en el que malvivimos?

Si se trata de que los trabajadores cobren menos de 400 euros mensuales por jornadas de duración indefinida, hay que convencer a la sociedad de que ello es absolutamente necesario si queremos salvar lo que queda del mundo.

Y esta sociedad, totalmente podrida por las pertinentes campañas de prensa, radio y televisión, dirá que sí, que adelante, en tanto en cuanto no le toquen ni a Belén Esteban ni a Cristiano Ronaldo, y el mundo seguirá girando tan contento, mientras la dignidad humana desaparece quizá para siempre por el horizonte.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Cinismo a todo trapo


                                           Rajoy y Aznar durante la clausura de curso en FAES

Yo no sé si este desdichado país es capaz de darse cuenta de lo que significa que, a partir de este momento, vamos a estar gobernados por un montón de cínicos, pero no en el sentido clásico del término sino por el moderno.

El cínico griego era un individuo absolutamente venerable, había escogido su propia denominación de "kynos", que significa perro, en la lengua helena, y tenía a gala sufrir todas las inclemencias, las del tiempo y la personales, las infligidas por sus semejantes, con una actitud que superaba incluso a la de los estoicos.

Cómo y por qué aquel admirable epíteto se ha convertido en este denigrante calificativo es cosa que no vamos a analizar aquí no sólo por lo que implicaría respecto a la extensión de este post sino también porque no lo consideramos producente, el caso es que, ahora, llamarle cínico a alguien es, sin duda, una de las peores maneras de insultarle.

Aquí y ahora, llamarle cínico a alguien es decirle, poco más o menos, que no siente vergüenza alguna en decir una cosa, mantener una cosa y, al día siguiente, la contraria sólo porque ha cambiado su situación respecto al poder. O sea, dicho mucho más llanamente, llamarle cínico a alguien, ahora y aquí, es llamarle sinvergüenza.

¿Y saben realmente estos españolitos de a pie que han permitido con su actitud electoral que nos gobiernen unos auténticos sinvergüenzas lo que esto va a significar realmente para todos nosotros los que tenemos la desgracia insuperable de vivir en España?

Pues algo así como pasar de tener que robar escondiéndose lo suficiente para que los fiscales y los guardias no los persiguieran inmediatamente a saber que, ahora y aquí, los guardias, o sea, el ministro de Interior y los fiscales, esos señores que tienen a su cargo la persecución de oficio de los delincuentes, mirarán descaradamente hacia otro lado no ya sólo cuando asalten El Corte inglés para vestir mejor y gratis sino también cuando se lleven a casa no sólo los caudales sino también la propia caja en la que éstos se guardaban no en vano el ideario que se va a imponer ahora estará basado en la ideología de la Iglesia católica, que se guía por ese precepto maravilloso que dice, esto, para nosotros, sea lo que sea, porque todo es bueno para el convento.

De modo y manera que ahora no sólo se asaltarán las cajas de las instituciones públicas y privadas sino que se aplaudirán hasta la extenuación a aquéllos que mejor sepan hacerlo y, sobre todo, se premiará con la mayor admiración a los que demuestren haber asimilado mejor la regla de oro de un cristianismo bien entendido, aquel que se ríe de aquello de al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios porque, para ellos, Dios y el César son la misma persona, o sea que lo público ha dejado de ser público para convertirse en privado, de modo que el ministro de Interior, por poner un ejemplo, que, por casualidad, será el dueño de la mayor empresa de seguridad privada, por eso de que tenga la mayor experiencia en el asunto, suprimirá varias decenas de miles de policías nacionales, proponiendo que sean sustituidos por  miembros de su propia empresa porque el más riguroso de los liberalismos dice que el que quiera una buena seguridad que se la pague, lo que no puede ser más justo, ya que hace recaer el peso de su mantenimiento no sobre toda la ciudadanía en general sino en aquel particular que necesita específicamente la protección.

Y el tipo que propone y practica todo esto estará sentado en un mesa de despacho no sólo estratosférica sino que, además, se hallará bajo la advocación expresa de un enorme crucifijo, porque ya lo dijo aquel: no olvidéis nunca que estáis siguiendo a uno que fue crucificado entre dos ladrones.

Así que: cinismo, mucho cinismo, o, si el término les parece demasiado técnico, lo podemos sustituir por sin vergüenza, o sea, sin complejos, como decía el superideólogo superinteligente, aquel tipo que cuando le preguntaron en que se basaba el llamado milagro español, ése o aquél que nos ha llevado adonde ahora estamos, dijo aquello tan humilde de “el milagro soy yo”. Estoy hablando, por si alguien no lo sabe, del ínclito Aznar, ese tipo que se ha especializado en casar a sus hijos en los sitios más inimaginables, porque él es así de especial.

Se impone el más descarado de los cinismos: Rajoy pide ahora la colaboración de la oposición para desbloquear todos los asuntos que él ha tenido bloqueados cuando  estaba en la oposición y pospone, una vez más, decirnos cuáles son los recortes que va a hacer porque teme que, si nos lo dice, perderá las inminentes elecciones andaluzas.


lunes, 19 de diciembre de 2011

La conspiración




¿Tiene usted una idea conspiradora de la historia? Yo, sí.

Por eso creo que todo lo que está sucediendo, con esas actitudes tan incomprensibles de los líderes mundiales no es caótica y espontánea sino que está conscientemente dirigida desde ese sancta sanctorum del que ya les he hablado otras veces, en el que se refugia el Dios que mueve todas estas máquinas de destrucción que nos asolan.

No es posible que esta sucesión de absurdas calamidades sea casual, no es posible que Merkel y Sarkozy sean tan inútiles y no puedan atajar esta serie de plagas que se solucionarían sólo con que el Banco Central Europeo, BCE, se comportara como uno de esos malditos bancos centrales de cualquier país y le diera a la máquina de hacer billetes y comprara toda la deuda soberana que hiciera falta de todos los países de la eurozona.

Y, una vez solucionado este problema básico, trataran de coordinar esa serie de medidas que tanta falta nos hacen:

1º) contener los respectivos déficits nacionales y

2º) coordinar esta política con los estímulos a la producción y el consumo que sean necesarios porque, si no, los déficits se contendrán, el deterioro básico de la economía se detendrá pero no se iniciará la recuperación económica de los países, esencial para la erradicación del desempleo de todas estas economías.

Pero, allá, en su sancta sanctorum, de su rascacielos de Nueva York, el nuevo Dios tonante no se detendrá porque, como un buen Dios, no es que quiera cambiarlo todo es que pretende rehacerlo porque, si no, nunca se considerará un auténtico Dios, de modo que se considera obligado a destruirlo todo para volver a crearlo, otra vez, a su imagen y semejanza.

Y ¿cuál es esa imagen?

¿Y usted me lo pregunta?

La imagen ultraliberal. 

Este mundo todavía no está lo suficientemente deshecho.Todavía quedan por algunos rincones de este asqueroso mundo, en ciertos países, que milagrosamente han conseguido mantenerse al margen de este ola destructiva que está acabando con todo, restos del antiguo Estado del bienestar, la idea absurda de que el hombre, por el mero hecho de serlo, de haber venido a este mundo sin haberlo pedido, tiene algunos derechos inalienables y se trata precisamente de eso: de acabar radicalmente con ésta que es la idea más nociva que nunca pudo concebirse.

Hay que acabar con esa idea de que el hombre tiene alguna clase de derechos que contraría el dogma liberal de que sólo es un animal más que puede sacrificarse, que debe sacrificarse impunemente, como los otros animales, siempre que convenga al supremo designio del Sumo  Taumaturgo, que no descansará en su tarea hasta que todo el universo asuma que sólo debe de existir la riqueza y que a ella hay que someter inexorablemente todo lo demás porque la riqueza de las naciones es el paradigma al que tiende, por su propia naturaleza, toda la creación y todo lo demás sólo son obstáculos sacrílegos que deben de ser apartados con toda la violencia del mundo, de un manotazo.

De modo que tenían toda la razón los viejos libros que afirmaban que el hombre sólo se ha hecho para el sábado y no el sábado para el hombre, que todo lo humano, por muy sagrado que parezca, debe supeditarse a la riqueza, de manera que ésta se convierta en un totem y tabú, y así adquiera toda su vigencia el viejo mito del becerro de oro.

Y, mientras tanto, Merkel y Sarkozy seguirán dando un paso adelante y dos atrás, indefinidamente, hasta que las naciones se rindan ante el nuevo decálogo, que ya anunciaron aquellos profetas que nos parecieron tan ridículos, Thatcher y Reagan, cuando dijeron aquello de que el Estado no era la solución sino precisamente el problema, de modo que habrá que terminar cuanto antes con esos últimos restos que quedan del Estado del bienestar, para que, sobre la Tierra calcinada, ya no existan hombres sino una inmensa legión de esclavos.


domingo, 18 de diciembre de 2011

Minijobs o ¿hacia dónde vamos?




http://www.elconfidencial.com/opinion/tribuna/2011/12/16/miniempleos-y-maximiserias-8425/

Antes de leer lo que sigue, es conveniente, para entenderlo, meterse en el link anterior y ver lo que está sucediendo en el país europeo que nos encabeza o dirige.

Parece que se impone la consagración de los empleosbasura que ahora vamos a denominar "minijobs", que parece que incluso suena bien pero que no es sino emplear, por llamarlo de alguna forma, a una persona no ya sólo durante su jornada laboral de 8 horas sino muchas más, ya que, como allí se dice, a los titulares de estos empleos se les obliga a hacer las horas extraordinarias que la empresa crea necesarias, gratis, como es lógico y canallesco.

Vamos, pues, para los que honradamente quieran verlo, hacia una nueva forma de esclavitud que yo conocí por experiencia en mi lejana niñez, en la que un empresario que, además, presume de que te aprecia como amigo o de que es un auténtico samaritano no sólo te permite que te distraigas trabajando para él sino que, además, te da unos cuantos chavos para tus caprichos, porque, para seguir viviendo realmente, precisarás que alguien de tu misma familia aporte a tu hogar una base suficiente de subsistencia.

Yo no sé para ustedes que será esto, pero, para mí, esto ya no es trabajo sino otra cosa que sólo se me ocurre llamarla esclavitud, una esclavitud atenta, misericordiosa, elegante incluso, que te permite guardar las formas y participar en los actos sociales y políticos con una apariencia de dignidad porque, al fin y al cabo, produces, eres un elemento activo de tu comunidad, pero ¿es que ya no van a haber patrones de comportamiento ético, es que todo va a valer ya, en una sociedad tan podrida que permite que unos hombres, muy pocos, exploten inicuamente a otros, que son multitud, ahí están las cifras recogidas en el enlace, sin que a la sociedad que los alberga a ambos se la caiga la cara de vergüenza al suelo y rebote, a qué extremos de degradación social estamos dispuestos a llegar para que toda la sociedad, como un sólo hombre, se levante y grite “basta” ante un atropello semejante?

Si esto lo viéramos en una película, nos removeríamos en la butaca creyendo que director y guionista estaban exagerando, buscando el mayor impacto, que una conducta así no hay sociedad actual que la permita en su seno, que tal degradación de la persona, a la que se le niegan los más elementales derechos humanos, sólo pude ser presentada públicamente como un hecho histórico absolutamente superado.

Y vemos cómo sucede precisamente todo lo contrario, que los líderes conservadores de la actual sociedad nos presentan esto de los minijobs como la solución más o menos coyuntural a todos los actuales problemas laborales que sufrimos ya que, por un lado, permitirá un empleo precario y mal remunerado, pero empleo, al fin, a esas inmensas legiones de desempleados que se extienden por toda Europa y, por otro, al privar a los empresarios del miedo a las consecuencias económicas actualmente inherentes a los despidos laborales, provocará un aumento de la contratación laboral, precaria y miserable, pero colocación, al fin.

Esta es la solución que se nos abre en cuanto a la lucha contra el paro, un empleo tan indigno, precario, y miserable que no vale la pena honradamente de considerarlo tal, pero que, para ellos, los empleadores y sus teóricos más o menos científicos, no sólo es plausible sino también inevitable si es que realmente-dicen-queremos salir de esta terrible crisis.

O sea, que los empresarios y sus apoyos teóricos, están aprovechando la crisis, que ellos mismos provocaron y que retroalimentan, para apretarle las clavijas un poco más a esa clase trabajadora de cuyo bienestar ha dejado todo el mundo ya de preocuparse, con una actitud que puede llegar a ser suicida porque las masas trabajadoras, cuando su situación sobrepasa los límites realmente insoportables, se lanza a la calle contra La Bastilla o los Palacios de invierno y la historia toma entonces un rumbo absolutamente incontrolable.

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