martes, 28 de febrero de 2012

¿Democracia? Esto no es una democracia.

                                         Rupert Murdoch, prensa de ultraderechas y amarilla
                                             Jaume Roures, prensa de izquierdas, Público.

Logica, filosóficamente, la cosa esta muy clara, quizá demasiado clara: esto no es una democracia.

 Pensemos. Lógica, filosóoficamente, “nihil volitur qui precognitur”=no se puede querer lo que no se conoce. Elemental: ¿cómo vamos a querer, “volitur”, de “volo, vis, vult, velle, volui” que significa “querer”, algo que no se conoce previamente, “qui precognitur”?    

 Tal vez no debiéramos escribir una sola palabra más. Decía Arquímedes, “dadme un punto de apoyo y moveré el mundo”, refiriéndose a las leyes físicas de la palanca. Si hubiera hablado de la prensa seguramente hubiera dicho: “dadme un sólo periódico y moveré el mundo”, y tal vez, después, nos hubiera escrito del irresistible prestigio de la letra impresa.

 Y esto lo sabían demasiado bien aquella serie de periodistas y ¿escritores? que se agruparon en torno a Anson y Pedro J., a los que con muy buen criterio se llamó “el sindicato del crimen”, porque un auténtico crimen fue que apartaran del poder, mediante una gigantesca conspiración de prensa,  a ese tipo que todo el mundo sabe que no me es simpático , Felipe González.

 Las razones las expuso muy bien uno de los forjadores de aquel vergonzoso contubernio cuando dijo aquello de que había que derrocar, como fuera, a González del poder porque aquello amenazaba con convertirse en una especie de monarquía.

 Pero, volviendo a lo que íbamos, se ha dicho y es absolutamente verdad, una verdad incontrovertible, que si Belén Esteban y Cristiano Ronaldo crearan un partido político, éste sería totalmente invencible.

 Y este arma tiene un poderosísimo doble filo, de una parte, no sólo puede encumbrar a los altares, divinizar, a dos individuos como éstos, que indudablemente forman parte de lo peor de la especie humana, sino que también pude producir el efecto contrario, una campaña sistemática de prensa, o propaganda, como tan bien sabían los romanos, puede hundir en la 
miseria al mejor de los especímenes humanos, como puede ser, por ejemplo, el Cristo.

 He escrito ya por aquí un millón de veces que para publicar un periódico o lanzar al aire una emisora de radio o de tv hacen falta millones y millones de cualquier moneda, ¿entonces?

 La paupérrima izquierda, ésa que, por definición, no tiene, no tendrá nunca donde caerse muerta, ¿cómo coño va a publicar un diario o lanzar una emisora de radio o tv?

 Y la prueba la tenemos muy cerca y muy reciente: Público, el diario de Roures sólo ha aguantado 3 ó 4 años y ha muerto ahogado por las deudas, porque tú puedes ser muy listo y haberte hecho un sitio entre los publicistas del cine y la tv, incluso puedes haberte ido para no tributar o para hacerlo en mucho menor medida a un casi paraíso fiscal como dicen que es Holanda, pero aquello de la multiplicación de los panes y los peces sólo es una leyenda urbana, de donde no hay, no se puede sacar nada y el tipo éste, un tío listo donde los haya, puede hacer un milagro, dos o tres, pero no puede subsistir a base de milagros porque, como dijo aquel insigne filosofo que se llamó “el Guerra”, “lo que no puede ser no puede ser y, además, es imposible”.

 Tú, o un amigo tuyo puede caerle muy bien al presidente del gobierno y éste actuar de modo que algunos de los requisitos y subvenciones más o menos legales  acaben favoreciendo  a tu periódico, pero las leyes de los mercados son inexorables, si lo sabremos desgraciadamente ahora todos nosotros, si tú tienes que competir en los jodidos mercados con la Belén o el Cristiano, estás jodidamente muerto y enterrado, de modo que Público se ha ido, desgraciadamente, a hacer leches y a Gol Televisión le quedan 4 telediarios, de modo que ha quedado plenamente demostrado que una empresa de prensa de izquierdas es mucho más imposible aún que un camello pase por el ojo de una aguja. 

 En cambio, un tipo tan asquerosamente repugnante como el tal Murdoch, que va por ahí espiando y sobornando a todo el mundo, políticos y policías incluidos, sí, ése, el patrón que no sólo no se conforma con tener en nómina a uno de los asesinos de Irak sino que ahora ha contratado también a esa especie de tahur canalla, que entrena al Real Madrid, “vetere proverbio, pares cum paribus congregantur”, según un viejo proverbio, los iguales siempre acaban juntándose con sus iguales, tiene todo el dinero que quiere y más para seguir financiando bazofias en la que se permite escribir a estas 2 nuevas joyas de su corona.

 Así que quién coño va ahora a poner en valor a los políticos de cualquier izquierda si éstos, por definición no sólo no tiene donde caerse muertos, sino que si no fuera así, el pueblo, la plebe, la masa no se lo permitiría de ninguna manera tal como un día expuse yo por aquí, en “La aporía del comunista”, en la que traté de demostrar que al vulgo, aquél al que el fénix de nuestros ingenios dijo que hay que hablarle en necio para darle gusto, no se le puede venir sino precisamente con gente tan poco valiosa como la Belén o el Ronaldo, o tan mentirosa y poderosa mediáticamente como el inefable baboso, que ha tenido, tiene y tendrá tras de sí, apoyándole a muerte, a todo el arco mediático de este tristísimo país de todos nuestros jodidos y hediondos pecados. 

  Lo dicho, otra vez: tenemos lo que nos merecemos, así que, de injusticia, nada de nada.


domingo, 26 de febrero de 2012

Castro, Kirchner, Lula da Silva, Dilma Rousseff, el paraguayo Fernando Lugo, Chávez, otra vez Kirchner, otra vez Chávez.

Soy profundamente pesimista porque he comprobado que los Usa juegan siempre a favor de la historia, todo se confabula para favorecerles, vease, si no, ahora, como el general cáncer azota a esos ejércitos que se aprestaban a echarle de su patio trasero, Sudamércia.

 A propósito de Garzón, dije, apenas pintaron bastos para el juez estrella, que era hombre muerto, desde el punto de vista jurisdiccional, y ya lo es, a todos los efectos, a propósito de Chávez, digo ahora que es un putrefacto cadáver político y la única incertidumbre que tengo es la fecha, aunque los médicos cubanos que le atienden ya la saben. 

 A Fidel yo no sé cómo le salvaron la vida pero, desde entonces, es un cadáver político que, como uno de esos zombis, se mueve, habla y escribe, pero ya no sirve para nada más.

 Kirchner está enterrado hace ya algún tiempo y su mujer, que se esforzaba por mantener vivo su legado, ha pasado ya por el quirófano por un cáncer de tiroides, y Lula está ya hace algún tiempo en la reserva radioactiva.

 De modo que sólo nos quedan Evo Morales y el redivivo Daniel Ortega, pero Evo es un fenómeno absolutamente insólito que sólo Dios sabe cuánto durará y a Ortega, ya se lo cargaron, en las urnas, digo, no hace mucho tiempo.

 ¿Entonces? Eso mismo es lo que yo pregunto: ¿por qué los Usa juegan siempre a favor de la historia, por qué el viento hincha siempre sus velas? Ya hemos leído varias veces aquí aquel maravilloso texto que uno de los Dulles, cuando era jefe de la Cía, dirigió a sus muchachos y en los que les daba unas instrucciones para su actuación que harían enrojecer de vergüenza al peor de los demonios, de modo que los Usa podrían seguir diciendo aquello tan famoso de “es un hijo de puta, probablemente el mayor de los hijos de puta que se han conocido, pero es NUESTRO HIJO DE PUTA”.

 ¿No habría que considerar, al menos como posibilidad muy poco probable, que los Usa hayan descubierto un arma nueva que hace enfermar de muerte a sus enemigos más declarados y peligrosos?

 De su capacidad moral para hacerlo no puede siquiera dudarse, las dudas residen en su factibilidad, ¿es posible un sistema que enfocado a unos determinados personajes históricos les haga enfermar de cáncer tan grave y simultáneamente?

 Castro, Fidel, ya no es más que historia, Kirchner, varón, ni siquiera eso, no le dieron realmente tiempo, Lula, el pobre, ahí está, tomando quimioterapia contra su cáncer de laringe y su sucesora, ya veremos en qué queda la cosa, pero lo que sí que está, por desgracia, claro es el porvenir de los venezolanos: si Chávez muere antes de las próximas elecciones, el chavismo las perderá y, en Venezuela, todo volverá a la normalidad, es decir, ya no habrán más leyes socializadoras, ya no se legislará para el pueblo sino para la Banca y las multinacionales, lo mismo que se hace por aquí, qué les voy yo a contar que ustedes no sepan de primera mano.

 De modo que todo esto que ocurría en Sudamérica no habrá sido, desde la óptica norteamericana, sino una tormenta en un vaso de agua y este desdichado continente volverá a ser digno de aquella otra tan famosa frase histórica: “lástima de Sudamérica, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos".

 Y yo comienzo a temer que es totalmente inútil intentar cambiar el rumbo de la historia, de modo que incluso he dejado de confiar en ese nuevo continente chino, en el que comienzan a aparecer, o así por lo menos nos lo cuenta “nuestra prensa”, signos indubitables de que parece que su economía se incorpora a los ciclos que sufre el resto del mundo.

 En cuanto a que sus dirigentes hayan comenzado a enfermar no sabemos nada y es que, vistos desde fuera, son muchos y, además, parecen todos iguales de modo que sembrar allí enfermedades quizá fuera el más inútil de todos los trabajos.

 De cualquier modo, después del famoso memorandum de Dulles, el jefe de la Cía, a sus secuaces, yo no lo descarto.
 

sábado, 25 de febrero de 2012

El poder y el contrapoder, el poder como algo maligno.

 Ya os he hablado algunas veces del materialismo dialéctico, que, luego se convierte en histórico.

 Es una concepción marxista de la vida, de la naturaleza de las cosas y de la historia que yo voy a tratar de desarrollar aquí.

 En un principio estaba Hegel y su dialéctica se hizo carne y habitó entre nosotros, hablamos de los principios de tesis, antítesis y conclusión.

 El poder es inherente a la vida, que no puede desarrollarse sin él, pero sucede que la vida tiene sujetos activos múltiples que luchan por prevalecer.

 En un principio, el hombre hubo de enfrentarse a la dura naturaleza para sobrevivir y tuvo que convivir y luchar con los otros hombres en una dura lucha por la supremacía que terminó en cada grupo por la elección de un jefe, el poder.

 Pero el poder tiende por su propia naturaleza al abuso por lo que inmediatamente se hizo necesario un contrapoder, naciendo así la tendencia histórica a los equilibrios: el bien y el mal, Dios y el Diablo, Ormuz y Arihmán, Esparta y Atenas, cartagineses y romanos, españoles e ingleses, alemanes y japoneses contra el resto del mundo, Usa/Urss, Usa/China.

 El hombre tiende por su propia naturaleza a acumular poder, entendiendo  éste como la facultad de actuar sobre el mundo que le rodea, porque cuando mayor es su poder más fácil es su propia vida.

 El problema del hombre es que, como especie animal, no es único sino genérico, es decir no hay un sólo hombre sino muchos, miles, millones de hombres que tienen que convivir en una espacio limitado, la Tierra y entonces surgen los problemas.

 Porque el hombre no sólo se organiza hacia dentro, como un poder centrípeto, sino también hacia fuera como una fuerza centrífuga. No sólo existen ciudadanos dentro de las diversas naciones sino también Estados en un concierto de naciones, y tanto los ciudadanos como los Estados tratan de obtener la hegemonía sobre los demás y estas luchas son las que ocupan la Historia, particular de cada país o de todo el mundo, la historia universal.

 Que yo sepa, fue Hegel el 1º que planteó esta lucha como el resultado de las ideas que cada individuo, o cada país, tiene sobre la vida y como debe de ser  su devenir a través de los tiempos y lo hizo con su teoría de la dialéctica, tesis, antítesis, conclusión: nazifascismo contra liberalismo, conclusión: 2ª guerra mundial; liberalismo contra comunismo, 1ª guerra fría; liberalismo capitalista neocons usaniano contra una simbiosis de marxismo chino y liberalismo mercantil, la actual contiende económica entre las 2 grandes superpotencias actuales, cuyo resultado apunta a favor de la gran nación asiática.

 Pero la teoría de la dialéctica hegeliana fue desarrollada hasta el paroxismo por un judío alemán que se empeñó en atribuir a la economía la condición de factotum: todo no es más que puñetera economía, desde las aparentemente espiritualistas luchas entre el bien y el mal, el Dios y el Diablo, hasta ésta de ahora en el que el Estado chino se configura como el imperio incipiente que va a destronar al usaniano.

 Todo esto no es, no ha sido y no va a ser más que un puñetero y grosero materialismo dialéctico que ha devenido en histórico de modo que ahora todos los que pensamos lo suficiente sabemos que lo que llamamos historia  no es sino la lucha puramente económica por imponerse comercialmente en el mundo, que impulsa todos esos afanes de supremacía hegemónica que toma las vestes de la política e incluso del militarismo, pero que, en realidad, no se trata sino de producir más y más barato para vender más y hacerse, al fin, con el dominio económico del mundo y, entonces, sí, si ese dominio se pacifica, es posible que hayamos llegado a ese fin de la historia del que nos hablaba en profesor Fukuyama.

 Y ustedes me preguntarán ¿y todo este rollo filosófico histórico a qué puñetas viene?

 Y mi humilde respuesta es: para que comprendamos, de una vez, que esta lucha perpetua a muerte se traba por la tendencia humana a lograr un poder hegemónico en cualesquiera de los estratos sociales en los que el hombre se agrupa a fin de imponer a los otros una concepción sociopolítica que favorece directamente sus intereses de clase.

 De modo que el instinto de defensa provoca inmediatamente la configuración de un contrapoder: PP contra Psoe, clases dominantes contra clases dominadas, ricos contra pobres, ya que cada uno de estos entes exige dialécticamente la presencia de su antagonista para que se produzca un devenir histórico más o menos previsible y aceptable, de manera que cuando el equilibrio se rompe de una manera abrupta, éste tiende a restablecerse mediante soluciones extraordinarias: rebeliones de las masas hambrientas que pueden ser pacíficas, protestas y manifestaciones, o violentas, rebeliones o revoluciones.

Y en eso estamos.

viernes, 24 de febrero de 2012

El poder, un poco más sobre él.

    El Dragon Rapide en el Museo de Cuatro Vientos.

 Hablábamos en otro día de la invisibilidad como una de las características del auténtico poder. Que yo sepa nadie ha visto nunca a los miembros de la familia March, yo, por lo menos, nunca.

Y, sin embargo, fue un miembro de la misma quien envió a Canarias, donde estaba, prácticamente desterrado por el gobierno, el que luego sería invicto caudillo, el fatídico avión Dragon Rapide y se produjo una escalofriante matanza de más de un millón de muertos, algunos de los cuales siguen todavía sin enterrar dignamente en las cunetas de nuestras carreteras para vergüenza de todos nosotros, unos por acción y otros, por omisión.

 De modo que el poder real no lo tenía Franco, que sólo fue el mero instrumento sino unos acaudalados señores de las Baleares que dicen que se habían enriquecido gracias al contrabando.

 Pues, bien, esa misma familia, esos mismos hombres absolutamente desconocidos, eligieron, un día, para que administrara una parte ínfima de sus finanzas, las dedicadas a la construcción, a un nuevo e invicto caudillo, que entonces sólo era un ingeniero de caminos recién salido de la Escuela.

 ¿Quiere esto decir que Florentino, Pérez, por supuesto, el Ser Superior, Butragueño dixit, no es nadie que todo ese poder ilimitado que ostenta no es realmente suyo sino de unos desconocidos señores mallorquines? No, Florentino ya forma parte, por derecho propio,  por siempre y para siempre, de ese mismo poder de estos desconocidos señores baleares, lo que ocurre es que no sabemos ciertamente si Florentino es el único de los “hombres de paja” de estos señores. Imaginemos que hay, 10, 20, 30 florentinos pérez más, ¿cuánto de incalculable tiene el poder de estos señores?

 Porque estos señores, Florentino Pérez mediante, han llegado incluso a hacerse con Hochtief, la mayor de las constructoras alemanas y Alemania, señores, es ahora mismo no ya la locomotora de Europa, sino del mundo, ¿entonces, cuánto poder real reside ya en las manos de estos desconocidos señores?

 No lo sabemos, no lo sabremos nunca porque para eso se crearon las sociedades anónimas, para que no se supiera nunca quienes eran realmente los amos del mundo. Y estos señores baleares, sabiamente, como buenos poderosos que son, quieren mantenerse a ultranza en la  sombra.

Florentino, no, parece todo lo contrario, pero Florentino es un exhibicionista. Le gusta saborear el poder, ostentarlo, sentarse los días de partido en el centro del palco del Bernabeu, donde dicen las malas lenguas que se concentra todo el poder real de España, a degustar ese fluido que allí se respira, constituido por los efluvios de toda la canallesca ralea que ha conseguido de mala manera apoderarse de todos nosotros, porque somos todos nosotros los que sufrimos pasivamente todos y cada uno de los estigmas que esta mala gente ha impreso a este desdichado país, en el que cada día se hace mucho más difícil sobrevivir.

 Anoche, en un programa deportivo de radio, oí a un descerebrado hablar de Flo como de un auténtico dios y para él, para el descerebrado, lo es, porque no sólo representa sino que tiene en sus manos el poder suficiente y necesario para aplastar, para reventar, para hacer que expulsen sus hígados por la boca todos los que no reverencien al Real Madrid, esa especie de símbolo fálico de cuyo asqueroso fluido ellos se alimentan, sin percibir siquiera que es ese mismo Flo, a través de todas, absolutamente todas las empresas de España, que ya le pertenecen directa o indirectamente, el que está causando la ruina no sólo de él, que se dedica a repartir correspondencia comercial  en una Vespa, sino de todos esos hijos suyos que decía que estaban en el paro. 

 Y éste es el poder real, el auténtico poder de aquellos desconocidos señores baleares, que, cuando lo necesitan, incluso muñen una buena guerra, en España o en Irak, de la que, por supuesto obtienen pingües beneficios rebozados en sangre inocente de ancianos, mujeres y niños, pero que, por ahora, sólo por ahora, que conste, se conforman con situar en el paro a nuestros padres, a nuestros hijos, a nuestros hermanos, mientras nosotros babeamos con los goles de ese tal Cristiano Ronaldo que Flo fichó para que el descerebrado de la Vespa, en lugar de maldecir al supremo de los culpables de que su hijo y su hermano estén en el paro, lo bendiga como lo que realmente es, su puto Dios. Joel, qué asco, de país, hoy más que nunca puede decirse a gritos eso de que cada país tiene lo que realmente se merece.

jueves, 23 de febrero de 2012

Las matemáticas del buen marxista


 Éste es un tema que me obsesiona, la antinomia libertad e igualdad.

Siguiendo a uno de mis muchos maestros, Wittgestein, intentaremos manejar el lenguaje como método de conocimiento hasta donde nos sea posible.

Libertad, según el DRA, es: 1. f. Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos.

Igualdad: 1. f. Principio que reconoce a todos los ciudadanos capacidad para los mismos derechos.

El hombre es un ser de necesidades tanto que sólo puede afirmarse de él que es libre cuando tiene resueltas todas sus necesidades.

Pero ¿cómo puede el hombre resolver sus necesidades? Hay necesidades materiales y espirituales.

Necesidades materiales son aquellas que sólo pueden resolverse pagando sus correspondientes precios.

Para pagar cualquier precio hace falta dinero.

 El dinero sólo se consigue mediante los rendimientos del capital o del trabajo.

 El sueldo o salario, rendimiento del trabajo, sólo se consigue mediante la prestación del esfuerzo laboral para lo que son necesarios una capacidad de prestación de trabajo y un empleo.

 La capacidad de trabajo o formación del trabajador se consigue mediante la formación profesional que puede lograrse mediante el estudio de una carrera o el aprendizaje de un oficio.

 En principio, todo el mundo aspira a  cursar los estudios necesarios para obtener la titulación necesaria para ejercer una profesión libre o conseguir una puesto en las Administraciones públicas, o subsidiariamente adquirir los conocimientos técnicos y la práctica suficiente para el ejercicio de un oficio.

 Para conseguir esto el aspirante ha de tener:

1º) salud, 

2º) los medios de subsistencia necesarios y 

3º) posibilidades económicas bien a través de la ayuda que pueda prestarle la familia o los organismos oficiales.

 Y es la prestación de este apoyo al ciudadano el que determina el tipo de economía privada o pública en orden a la formación de los futuros trabajadores. Si el apoyo lo presta la Administración pública, las ayudas se proporcionan en virtud del principio de obtener de cada uno una formación adecuada a su capacidad y nos hallamos en presencia de la IGUALDAD ABSOLUTA de oportunidades de todos los ciudadanos ante la formación profesional futura.

 Si el apoyo al educando se presta por la familia, nos hallamos en presencia de los sistemas privados de capacitación o formación profesional, que dependen de los medios de fortuna de que goce ésta, por lo que se origina ya, al principio de la formación o capacitación profesional, unas diferencias esenciales que además no sólo se transformarán en definitivas sino también en clasistas, de manera que la sociedad tenderá a constituirse mediante castas profesionales absolutamente cerradas o endogámicas de tal modo que los hijos de los jueces serán jueces, los de los abogados del Estado, abogados del Estado, etc.

 Ni que decir tiene, por tanto, que el sistema de formación profesional basado en las posibilidades familiares contraría frontal y esencialmente el principio de igualdad de oportunidades y la exigencia no sólo de igualdad sino de la consiguiente libertad ya que los hijos de los trabajadores manuales no tendrán nunca acceso a las llamadas profesiones liberales, que se conformarán, por una parte, en auténticas castas y, por otra, en auténticos guetos, fraccionando a la sociedad en clases no sólo distintas sino también antagónicas, lo que se ha denominado lucha de clases.

 Lucha de clases que no sólo no desaparecerá sino que tiende a incrementarse ya que los procesos antes descritos son cada vez más exclusivistas y diferenciados, tendiendo a la perpetuación de las condiciones socioeconómicas y profesionales.

 Por lo que concluimos tal como comenzamos: los asesinos de la igualdad trabajan  para matar cualquier atisbo de libertad en las clases trabajadoras, porque ésta es precisamente la manera de perpetuar el actual estado de cosas.




miércoles, 22 de febrero de 2012

Wert, un ministro mefistofélico

  Futbolín dijo...
"Si, los cuerpos de seguridad del Estado son los cuerpos de represión,antes grises, ahora mas oscuros, pero dicen que se lleva la moda retro, quizás nuestros jóvenes necesitan clases prácticas, pues como Andresito (también mis retoños) han vivido demasiado cómodos, y vivir también es sufrir un poco y a veces mucho. 

Esta clase de prácticas responde a la pregunta del profesor de Formación del Espíritu Nacional(ironía ON)Examen de invierno:

-Algunas pequeñas diferencias entre las consecuencias de dar tus votos a unos o a otros incluso aunque se parezcan bastante, a veces como dos gotas de agua.

Recordamos a los alumnos que hay alguna otra alternativa en el abanico político, no se si se lo habían comentado.

Tienen toda una generación para contestar el examen, piensen bien lo que contestan y procuren ser concisos.

22 de febrero de 2012 09:42".

  bemsalgado dijo...

“Sus Razones en botellón”
Peatonalizar aeropuertos es, inequívocamente, un claro indicio del alto grado de conciencia ecológica de quienes han promovido su construcción, y no muestra del despilfarro de dinero público del que son ignominiosamente acusados.

A quienes sustituyen el parlamento por la calle y el discurso cívico por el vocerío populachero, está más que justificado que se les califique de enemigo y bandas de guerrilla urbana, como ayer ha hecho el contertulio de La Razón en la noche en 24H de TVE, puesto que son ellos mismos quienes han hecho dejación de su condición de personas y ciudadanos.

Los cambios empiezan a llegar TVE, y comienza a notarse. Xavier Fortes ahora desencaja, pronto volverán las oscuras golondrinas a ocupar su nido digital.
Y puesto que hablamos de Valencia nada más normal que los cambios lleguen en Ferrari, también Javier, y Glez.

http://www.prnoticias.com/index.php/prensa/198-agencias-de-noticias-portada/20110326-el-partido-popular-ya-busca-presidente-para-la-nueva-corporacion-que-unifique-rtve-y-efe
http://www.larazon.es/noticia/7374-elogio-de-la-politica-por-javier-g-ferrari

“También entonces los valores sociales estaban en desorden total, como las hormonas de un adolescente. Y el establecimiento de un orden lógico y natural de las cosas sólo puede hacerse desde el pensamiento”

El champagne a raudales, por su cauce natural, de palacios, salones y moqueta. Tienen todo que celebrar.

La cerveza popular debe correr por las calles para ahogar otra sed y tomarse un respiro.
Ponme una cañita también.

Buenos días José, confío que lo de tu mujer se haya quedado en nada.

Un abrazo.

22 de febrero de 2012 12:36".

Amigos Futbolín y bemsalgado: mi mujer está mucho mejor, gracias; pero qué buena gente sois: la pregunta que inevitablemente me hago es ¿pero adónde coño se puede ir con vosotros, adónde puede ir, pensemoslo serena y sinceramente aquella buena y hermosa gente de William Saroyan?

La historia, coño, sí, la historia, esa historia de la que tanto hablaba el otro día Andrés, ese comentarista que defendía, y hacía bien, puesto que creía que debía de hacerlo, a Fraga, ha escrito ya su rotunda respuestas: a ningún sitio; la buena y hermosa gente no puede ir ni a las guarderías infantiles porque no hay suficientes, a pesar de las magníficas subvenciones, que ahora, bajo la égida de un ministro como Wert, estoy seguro que van a desaparecer por completo si el tipo es coherente consigo mismo y si ha dicho ya que las becas vana ser para los superdotados, con plena independencia de su situación económica,  las plazas de guardería no van a ser para nadie porque, porque còmo vamos a saber de un infante máximo si va a ser un genio o no, y, si lo es, para qué coño va a querer que sus padres lo manden a la guardería para que allí lo puteen hasta el infinito unas tipas esencialmente resentidas por trabajar para aquellos listos que presentaron en la sección correspondiente de las Comunidades Autónomas unos expedientes más falsos que Judas pero convenientemente aconsejados por los encargados de adjudicarlas, de modo que ahora, las guarderías infantiles o están cerradas o malatendidas porque el negocio estribaba en su concesión no en su administración cotidiana, de modo que ahora todas están cerradas o a punto de hacerlo.

Algo parecido va a pasar con los institutos y las universidades, no digamos ya con los colegios: a los públicos ¿quién va a ir, si no tienen ya suficientes profesores y en las aulas los alumnos se mueren de frío o de calor porque no hay presupuesto para acondicionar el aire a unos niños que ni siquiera saben lo que es eso? La estrategia es de mucho más alcance de lo que parece puesto que para una familia pobre, de trabajadores, que a duras penas tiene para comer, si es que lo tiene, mandar un hijo al colegio para que no estudie ni tenga clase ya que no hay profesor y, además, enferme de tanto frío como pasa en aquellas desvencijadas salas, es un propósito más que heroico sobrehumano, de modo que el analfabetismo escolar está asegurado para estos chicos hijos de la hermosa gente, que no volverán nunca a disputarle las becas a los genios de la ultraderecha, que si no lo son realmente, lo parecerán.

En cuanto a ir al instituto, ¿para qué, qué salidas son las que realmente tiene un titulado de esta clase, si pensar en la universidad es una entelequia inalcanzable?, debe encaminarse directamente, cuanto antes, a una formación laboral elemental que lo convierta, para siempre, en carne de explotación insuperable.

Y en cuanto a la universidad, ningún hijo de vecino normal, otra vez la hermosa gente,  ni siquiera podrá soñar en ir porque eso supondría  para los padres no sólo sacar de no sé dónde una ingente cantidad de dinero, no sólo para pagar los gastos de manutención y escolaridad sino, lo que es mucho más caro aún, mantener una boca joven y un cuerpo igualmente joven que en pleno crecimiento y desarrollo todo lo que reciba será poco.

Todo esto yo lo sé muy bien porque es lo que me sucedíó a mí, de modo que sé que es un auténtico milagro que yo esté, hoy y aquí, escribiendo todo esto que no sé muy bien tampoco para que leches sirve. Tampoco como les servirá a ellos, a los pocos que puedan traspasar con heroicos esfuerzos el duro cedazo, las insalvable dificultades  que ellos, los que tienen la sartén por el mango y el mango absolutamente también, le van a poner.

De modo que ese gentil ministro podrá seguir sonriendo mefistofélicamente, los jodidos guionistas del guignol  francés, creo que lo han dibujado snifando cocaína, ellos sabrán por qué, pero lo cierto es que la sonrisa es absolutamente mefistofélica, propia de un tipo que se carga Educación para la ciudadanía basándose en unos textos de la asignatura que, luego, han resultado totalmente inexistentes, a lo peor, acababa de snifarse una dosis.

martes, 21 de febrero de 2012

Toque de queda y estado de excepción. Pero qué malos son los tiempos que corren.

 Estos son los términos de la partida: de un lado, la policía y, si es necesario, el ejército, del otro, la pobre y triste carne de los explotados de siempre, en medio, debería de estar la justicia, los jueces, para decirles “basta” a los de la porra y el fusil, y en el Congreso, eso que llaman poder legislativo, los diputados, los políticos, ésos que tienen por función, misión y obligación hacer leyes justas que protejan a los ciudadanos.

 Esto es en teoría, porque, en la práctica, lo que hay son esos chulos de putas de cada casa que han soñado siempre con tener licencia para golpear, para lisiar, para matar, cuya vocación es apalear a todo el que se le ponga por delante, como digo, es lo peor de cada casa, gente que odia a todo el mundo por estar aquí, por vivir, por respirar, por aspirar a colocarse y trabajar, casarse y tener hijos y llevar una vida corriente y que, además, lo pide respetuosamente a las autoridades pertinentes, tal como manda la ley, y luego, los muy ingenuos, piensan que realmente pueden hacerlo porque aquellos guardias de la porra, tan bien pertrechados, tan serios, tan malencarados, cuya solo presencia no es que dé miedo, es que aterra, les van a proteger contra las agresiones de los fachas de siempre, de esos que intentaron ingresar precisamente en las fuerzas armadas y no lo consiguieron por falta de preparación, porque nunca quisieron estudiar, nunca trataron de aprender las reglas de la convivencia normal, porque siempre pensaron que por ser hijos de sus padres, ay, sus padres, tenían derecho preferente a todo: a que los colocaran a dedo en sitios como éstos de ahora, en donde unos niñatos que sólo se preocuparon de hacer deporte y gimnasia, de conseguir en sus vientres la famosa tableta de chocolate y, ahora, comprueban que nos les va a servir de nada tanto ejercicio, tanta gimnasia, tanta preparación física, porque estos jodidos tipos de arriba ahora exigen además que aprendan textos legales y normas muy estrictas para su actuación, cuando de lo que se trata es, simplemente, de arrear badana a todos esos rojos de mierda, que quieren precisamente lo mismo que ellos, vivir sin trabajar pero que no son hijos de sus padres.

 En todo caso, piensan los ingenuos de las primeras filas, un par de coscorrones nunca vienen mal, es posible que te tengan que dar puntos de sutura, pero, al día siguiente, presumirás en la Facultad o en la Oficina ante la admiración de los compañeros que no se atrevieron, precisamente ayer, a pisar siquiera la calle.

 No esperaban, en modo alguno, que la represión fuera tan salvaje, que la sangre corriera tan abundantemente, que los guardias se cebaran con ellos como si tuvieran alguna cuenta que saldar después de tanto tiempo sin usar las porras.

 Y los ingenuos fueron a las comisarías y a los juzgados a denunciar los hechos, todavía no se lo creen, los policías de guardia se rieron de ellos, “pero ¿qué pasa, chicos, que os han dado un poco de badana?, ha sido sin mala intención, sólo para que entrarais en calor, hace tanto frío”.

 Y en los juzgados aún fue peor, no encontraban a los oficiales de guardia y cuando aparecieron lo hicieron visiblemente enfadados por hacerles trabajar tan estúpidamente, “coño, ya se sabe, si te manifiestas y lo haces como es normal, tienes que correr delante de los guardias y aguantar los palos, si te alcanzan, ¿o es que crees que eso de manifestarse es de balde?”.

 Y cuando exigiste ver al juez, todavía no te lo crees: “que les han pegado con las porras, dicen, ¿para qué creen ustedes que hay guardias armados?, precisamente para eso, para evitar desórdenes, que es precisamente lo que ustedes estaban haciendo, desórdenes, o sea que los guardias han hecho lo que debían de hacer”.

 Y, en el Congreso, el PP ha presentado una proposición de ley para regular las huelgas de tal manera que no valga la pena no ya intentar celebrarlas sino tan siquiera convocarlas.

 -Pero, oiga, que el derecho a la huelga no sólo es constitucional sino que está incluido entre los derechos humanos universales.

 -¿Derequé? Oiga, pero ¿es que u. todavía no se ha dado cuenta que estamos ya en una fase absolutamente prefascista, derechos humanos, pídale v. a Dios que a Rajoy no se le ocurra prohibir no ya manifestaciones, sino tan sólo salir a la calle después de cenar.

 -Pero eso sería tanto como aprobar el toque de queda y el estado de excepción.

 -No apure v., joel, que todo se andará. No lo dude usted.

lunes, 20 de febrero de 2012

Mi método de trabajo


Todas las puñeteras mañanas, cuando vengo a aquí y me pongo delante de este maldito trasto con pantalla y teclado que me está matando porque me pone en contacto con ese maldito mundo que Público me pone al alcance de la mano, y tengo que buscar en mis archivos, tan desordenados como yo, el post más indicado para cada artículo, lo encuentro con una facilidad increíble, porque todos los  jodidos días he ido trasladando a aquí mis temores, fundados precisamente en las noticias que me traía el puñetero diario, de manera que todo este lío que me traigo, de escribir sobre un tema que  luego renace otra puñetera vez en la jodida pantalla de este condenado artefacto, no es sino una de esas putas pescadillas que se muerden la cola.

Así me ha ocurrido hoy. Se trataba de escribir sobre todos esos temas que ofrece Público y el 1º de ellos era: “GOLPE A LOS DERECHOS DE LOS TRABAJADORES. Los sindicatos piden frenar en la calle la reforma laboral” y he aquí también lo que mis viejos dedos le han arrancado a este puñetero teclado:

“La reforma laboral, el exterminio de los sindicatos, la desaparición de los partidos de izquierda, la supresión del derecho humano a la huelga, la ruina de los periódicos progresistas, en fin, la extinción de todo lo que pueda representar, significar un hálito de esperanza para los que estamos aquí, atrapados en este mundo invivible, absolutamente inhabitable, que ellos han construido, es ya un hecho irreversible porque estos gilipolllas de los ciudadanos, olvidando la máxima fundamental de aquel genio insuperable que fue Julio César, “divide y vencerás”, han creído, pero qué estúpidos, joel, qué estúpidos, que la mejor manera de resolver todos esos espantosos problemas que nos agobian era darle todo el poder a un sólo partido que, además, era el peor de todos ellos. 

Y yo pregunto: y, ahora, ¿qué, geniales muchachos del M15M y DRY; ahora, qué, más geniales aún, falsos intelectuales de la izquierda; ahora, qué, todos esos jodidos tipos y tipas que no se cansaban de gritar en los foros que PSOE y PP eran la misma y puñetera cosa,  que no supieron o no quisieron ver que aquello que se nos venía encima era una batalla a muerte absolutamente inevitable y en la que no cabía, pero qué estúpidos, coño, ni neutralidades, ni equidistancias, ni imparcialidades, porque cuando la humanidad entera se está ahogando en el más revuelto de los mares de la historia, tú no puedes venir y decir, cogiéndotela  con papel de fumar, “no, yo no me pronuncio a favor de uno o del otro porque los dos son iguales de malos, malísimos”, gilipollas, se trataba de agarrarse a lo único que se nos ofrecía para, de algún modo, impedir como fuera el naufragio, porque si por neutralidad, equidistancia o imparcialidad, nos absteníamos de intervenir, todos nos iríamos al puñetero carajo y los jodidos tipos o se abstuvieron, no votaron o lo hicieron a la más canallesca de todas las ultraderechas de la historia y ahora, joel, ¿de qué coño se quejan?”.

Y me fue muy fácil hallar en los archivos de mis blogs un post que le iba a este texto de hoy como anillo al dedo porque anticipaba, c por b,
todo lo que ahora nos sucede y que es el siguiente:

“Descerebrados

   Es realmente increíble lo que está sucediendo en este país de todos nuestros pecados.

¿Es que nos hemos vuelto todos locos o qué?, porque no es admisible dentro de la lógica que una mayoría de ciudadanos, he estado a punto de escribir borregos, se disponga mansamente a votar a un partido que no sólo roba de los presupuestos a manos llenas sino que, además, está constituido por verdaderos plutócratas, es decir, por ricachones que ya no saben qué hacer no sólo con el dinero que ganan sino también con el que tienen, porque todos ellos son por nacimiento o agencia los políticos más ricos del mundo, habiéndose además preocupado, por el uso y abuso de la endogamia, de ocupar todos, absolutamente todos los grandes puestos y cargos de la Administración del Estado o sea que los hijos de los jueces, los notarios, los registradores de l a propiedad, los abogados del Estado, etc., son los jueces, lo notarios, los registradores de la propiedad y los abogados del Estado que van a sustituir a sus padres.

¿O es que todos ellos son ya ricos hasta la saciedad y ocupan ya todos esos cargos y puestos de la Administración y lo que tienen que hacer es apoderarse del poder legislativo para, como Berlusconi está haciendo en Italia, quitar de enmedio a todo lo que le estorba, lo que, por otra parte significa hacerse dueño de todo un país y prostituirlo y envilecerlo hasta extremos inimaginables?

¿Es a esto no sólo a lo que vamos sino también a lo que queremos ir?

Porque si así fuera, yo no necesito que nadie pare a este país porque yo soy muy capaz de arrojarme en marcha ya que no puedo soportar  más esta mezcla absolutamente insuperable de sinvergonzonería, cinismo y gilipollez porque yo dudo mucho de que los casi 11 millones que votan PP sean ricos con toda la riqueza del mundo o estén estupendamente colocados en la Administración Pública, sino que tiene que haber también muchos de ellos que no saben cómo llegar a fin de mes pero que piensan, creen, que esta gente que lo quiere todo para sí van a pensar en ellos, los que les votan, ni un sólo segundo, porque ellos, sus votantes, son precisamente el campo que sus votados tienen que seguir explotando para, así, enriquecerse aún más, de modo que seguirán votando leyes que los excluyan de la tributación como dijo Rato, cuando era ministro de Economía y Hacienda, y un diputado socialista le recriminó haber llevado al Congreso una ley para que sus amigos no pagaran nada a Hacienda: “pero, señoría, qué mal informado está usted, mis amigos hace ya mucho tiempo que no pagan nada a Hacienda para eso tienen los mejores asesores fiscales”.

Y si ellos, los del PP y todos sus amigos, [que son muchos porque ellos saben muy bien cómo agradecer los favores, todos los directores de las grandes empresas españolas son amigos de Aznar o de alguien poderoso del PP], no pagan impuestos, como alguien tiene que pagarlos para que este asqueroso país siga rodando, los pagaremos todos los demás, que no tenemos tan buenos amigos ni somos del PP por lo que nadie nos va a dar ninguna de esas gangas que con tanta generosidad se reparten y cuyo mantenimiento, luego, tenemos que pagar entre todos.

Es por todo esto por lo que yo me quiero bajar de este puñetero país, en el que me he pasado todos los días de mi vida trabajando como un negro, a veces, en 5 sitios diferentes, para ahora “disfrutar” de una maravillosa pensión de 1.480 euros mensuales, y sé muy bien que puedo darme con un canto en los dientes porque tengo, dentro de mi  propia familia, quien no cobra un duro y come de mi mismo plato y sé también que ya se está sembrando la semilla para que, en un tiempo no muy lejano, la gente no viva lo suficiente para llegar a cobrar una pensión, si es que existen, porque lo que, en realidad, le interesa a estos plutócratas que nos explotan al propio tiempo que nos gobiernan es que nadie cobre ninguna clase de pensión de tal modo que tenga que morirse trabajando, como sucedía en el hermoso mundo que habitábamos antes de que llegara el denostado Carlos Marx y lo obligara a experimentar una revolución que cambió totalmente la situación, a la que ahora estos canallas quieren darle la vuelta mediante eso que ellos tienen la desvergüenza suficiente para llamar “revolución conservadora”.

Por eso, por mucho que me esfuerce, no logro comprender cómo hay quien los va a votar para que acaben de dar la última vuelta a esa tuerca que nos aprieta el cuello porque hay que estar muy descerebrado para pensar que un país como éste va a disponer de 11 millones de enchufes suficientes para que todos ellos puedan vivir del cuento”.

domingo, 19 de febrero de 2012

Cosmología (II) Los poderes vicarios o relativos.

Los banqueros, los políticos, los jueces, los sacerdotes, los militares, los médicos......

Un banquero tiene mucho poder. ¿Sí, cuánto? Chávez ha nacionalizado sucursales bancarias como el que lava, luego, ¿cuál es el auténtico poder?

¿El político, o sea el de Rajoy?

Rajoy no hubiera sido nunca presidente si la Banca se le hubiera opuesto.

Pero Rajoy, Banco de España mediante, puede hacer que un Banco quiebre exigiéndole sólo lo que le debería de exigir y, sin embargo, no lo hace.

De donde se deduce claramente que ni el poder político ni el bancario son poderes absolutos sino relativos o sea, vicarios, sí, pero vicarios ¿de quién?

¿De los militares? Antes, sí, pero ahora, no.

¿De los jueces? Esta vez la respuesta no ha sido tan automática. Los jueces tienen muchísimo poder, quizá demasiado, pero necesitan la excitación de parte. ¿De quién? El caso Garzón ha puesto de manifiesto que no es precisamente de los pobres e indefensos ciudadanos  que llevan 70 años intentando encontrar a sus familiares asesinados para enterrarlos decorosamente, y nada. En cambio, Manos Limpias y Falange Española, han demostrado que incluso las más canallescas de las asociaciones o falsas asociaciones, sí.Pero, claro, ha sido así porque los propios jueces han querido porque, si  no, hubieran rechazado espontáneamente sus querellas. ¿Entonces?

No es fácil, avanzar por la intrincadísima selva de todos estos poderzuchos de mierda, que tantos y tan grandes males pueden infligirnos, pero, como estamos viendo, todos ellos no son sino poderes vicarios que se apoyan para su propia existencia en otros poderes como el del Estado, entonces ¿es el Estado el verdadero poder?

Según Reagan y Thatcher, no, no sólo no es un poder auténtico sino un auténtico estorbo, pero si luchaban contra él con tanto denuedo algo de poder tendría este enemigo para que tanto lo combatieran, pero, si éste hubiera sido el verdadero poder, hubiera vencido y ahora no estaríamos como estamos, con el agua al cuello por mor de los poderes económicos.

Ya está, parece que, al fin, hemos llegado: el poder económico es el verdadero, el auténtico, el jodido poder que nos trae fritos a todos, sólo que a mí, por lo menos, a mí, me surgen algunas dudas, la 1ª es que mi dios, Marx, dijo aquello de que todo no es más que puñetera economía de modo que no puede servir para distinguir a unos de otros, en estos poderes, algo que, por definición, lo tienen todos, su fundamento económico. Y otra: que, en el momento actual, es difícil hallar un poder más fuerte económicamente hablando que el bancario que está determinando toda la vida del mundo mundial.

Luego, siguiendo el hilo inacabable del razonamiento matemático o, por lo menos, filosófico, hemos llegado a la conclusión de que el poder absoluto, que está por encina de todos los poderes de este asqueroso mundo es aquél invulnerable, dinámico e invisible del que hicimos cumplida referencia en Cosmología (I) El poder absoluto.

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