lunes, 26 de marzo de 2012

La psudoizquierda fascista no está de acuerdo con la alianza Psoe/IU

 
 No tenemos nada que hacer mientras esta puñetera izquierda que se autoaplaude piense con las tripas o con los cojones.

 Ninguna de ambas cosas se ha hecho para pensar.

 Daba pena, una inmensa pena contemplar en el chat de Saco, cómo la inmensa mayoría de sus pobladores proponían la abstención, conclusión a la que sólo se puede llegar cegando las fuentes de la verdadera inteligencia, ésa que ordena perseguir el mal menor en aquellas situaciones en las que situados en el mal es inevitable, como la mejor manera de luchar contra él, favorecer que el mal menos malo o más pequeño se imponga al GRAN MAL, AL MAL DE TODOS LOS MALES.

 Ésta es una idea sencilla, casi de silabario, pero aún así parece que resulta inalcanzable para las maravillosas mentes de esa falsa izquierda que, en realidad, es un fascio disfrazado y que se caracteriza por el odio cerril e indiscriminado a todo el que no comulga con sus insanas ideas, su postura se concreta en ese abominable razonamiento de cuanto peor, mejor, o dicho de otro modo, “vayámonos todos al puñetero infierno para que la gente, bien quemada, comprenda que sólo nosotros los del fascio pseudoizquierdista somos la solución” sin detenerse ni un momento a pensar que el infierno es una entidad absolutamente irreductible y que de allí, por definición, no se sale nunca, si no es de la mano de un Führer, un Duce o un Caudillo, o sea, de un jodido salvador de la patria.

 De nada sirven a estas cerradas molleras los ejemplos no tan distantes de Venezuela y otros países suramericanos que están haciendo la revolución desde donde ahora sólo puede hacerse, desde arriba, después de haber ganado las elecciones generales, pero para ello, antes, hay que ganar el número de elecciones parciales suficientes para que la gente vea con sus propios ojos que hay soluciones fuera del campo que ocupa la derecha.

 Por favor, señores, falsos señores de la ultraizquierda, aquélla que ni siquiera está conforme ya con IU, la puñetera pseudoizquierda de siempre que no es sino puñetero fascismo disfrazado, bajen de una jodida vez a la arena o suban ustedes al ring en donde se libra realmente la batalla, miren, por ejemplo, a Francia, donde nació la libertad, y donde la cultura forma parte de su propia naturaleza,  y vean cómo su ciudadanía se apresta a dar su voto a la única izquierda hoy viable en Europa, no finjan que sueñan con algo que no existe, que ya no puede existir porque el tiempo devora lo imposible.

 La abstención y el voto en blanco de generalizarse en Andalucía y en Asturias, habrían dejado el camino libre a una derecha que cuando se asienta en un territorio casi siempre lo hace para la eternidad y yo no quiero que nada se eternice porque la eternidad me aterra casi tanto como la nada.

 Y la nada es lo que ustedes, nazifascistas de la pseudoizquierda, proponen.

1 comentario:

Futbolín dijo...

A ver si tengo un ratito y me marco algún escrito sobre la extrema izquierda, o la izquierda pura y dura y la izquierda que es CASI derecha o una especie de centro, esto requiere enjundia y me lo tengo que meditar, pues hay que ir con tiento con el "fuego amigo" mi hermano era troskista del PORE en el 75 cuando yo era solo psuquero (PSUC) y tuvimos nuestras discusiones familiares, sobre las posibles enfermedades infantiles de esas que no necesitan pediatra, o sea las enfermedades infantiles del comunismo por decirlo de alguna manera, creo que como dice D. Julio Anguita, no hemos perdido una batalla los de izquieras hemos perdido la guerra y no solo la civil por supuesto pero la medicina de caballo que nos han suministrado a todos los niveles mediáticos han terminado con las enfermedades infantiles dejandolas reducidas a brotes realmente esporádicos y han sido sustituidas por cepas que lo que provocan es el adormecimiento senil de las conciencias de clase, bueno José ya paro que tengo que ir a recoger a mi murciana.

calificacion de las entradas