martes, 24 de abril de 2012

Desgraciadamente, yo tenía, tengo razón


 Mi querido Futbolín, mi querido Joan, mis queridos todos aficionados del Barça, resulta que en esto también tengo razón.

 El admirado Guardiola, como vengo diciendo desde mediados del año pasado, es el cáncer del equipo, no ése que desde hace tanto tiempo está afligiendo a Abidal.

 El fútbol es un juego de efectividad no de posesión y lo que todo entrenador tiene que buscar es la efectividad, no la posesión.

 Yo llevo viendo, y jugando modestamente, fútbol casi 80 años, tenía que ser muy bruto para no haber comprendido la esencia de este juego.

 No se puede intentar traspasar a él conceptos, estrategias y tácticas de otros deportes porque la cosa no funciona. Las canchas de baloncesto y fútbol sala, hacen a sus deportes esencialmente diferentes del fútbol.

 En este juego es más importante aún que el ataque, la defensa porque los resultados de baskett y futbol sala se caracterizan por el enorme número de tantos que se marcan, entonces, prima el ataque sobre la defensa, en un deporte como el nuestro, no, porque es dificilísimo marcar un gol entre equipos parejos, de modo que lo decisivo es mantener tu portería a 0 y, después, lo que sea.

 Bien, hace unos días escribía yo por aquí del 1º de los grandes entrenadores que revolucionó totalmente la estrategia de este juego: si lo importante, si lo decisivo es marcar, por lo menos, un gol más que tu adversario, mantener tu puerta a O es absolutamente esencial porque así, por lo menos, no te ganan.

 En cambio, si tú cifras tu estrategia en atacar y atacar, el contrario, mucho más inteligente que tú, poblará su zona de defensa con todos sus jugadores, creando una espesísima barrera natural de piernas, imposible de salvar, tanto más si a las del contrario se suman las tuyas propias. El resultado es que marcar un gol deviene casi  imposible, mientras que a ti es facilísimo que te lo marquen porque al concentrar a tus hombres en campo contrario, dejas una serie de enormes autopistas para que jugadores rápidos, buenos atletas, libres de marca, corran hacia el gol con todas las garantías.

 Esto es tan evidente que no necesita racionalmente demostración, pero es que, además, ahí está la realidad real para constatarlo. Los últimos partidos del Barça crean una evidencia.

 Sólo tengo, racionalmente, un problema: el Barça ha gando 13 de los 16 campeonatos en los que ha participado y, además, Valdés, su portero, ha sido 3 ó 4 años premio al menos goleado de todos los porteros.

Claro que sí, con 8 de los campeones del mundo, de los mejores futbolistas, probablemente, de la historia, no se podía hacer otra cosa que ganar.

En cambio, Italia ha ganado no sé cuántos campeonatos del mundo, haciendo precisamente lo que yo propugno. Una defensa casi infranqueable, el famoso “catenaccio”, y, luego a esperar que sus delanteros aprovecharan los numerosos espacios libres de los que iban a gozar.

 La penúltima copa de Europa la ganó también un equipo Italiano con una plantilla que ahora da verdadera pena, jugando un fútbol en el que incluso  delanteros prodigiosos, como Etoo, jugaban de defensas.

Como decía yo el otro día, me avergüenza escribir todo esto porque son las verdades de Perogrullo.

 El mito del Barça de Guardiola se desvanece y no por culpa de los jugadores sino de un “técnico” sobrevalorado. Con otro entrenador solamente humilde y sensato, este equipo no hubiera perdido estos últimos partidos. 

El que no lo vea así, es porque no lo quiere ver.

Yo no sé si viviré lo suficiente para deciros a ti, Futbolín, y a ti, Joan, ¿veis como tenía yo razón? Este equipo del Barça de ahora no tiene 8 campeones del mundo, ni al genio más grande de la historia, pero no es tan fácil, tan asquerosamente fácil marcarle un gol.



15 comentarios:

Futbolín dijo...

Pues el amigo de Flo, no quiere cambios:
Llevo muchos años viniendo al fútbol, desde niño, y nunca había visto una reacción así de la afición hacia el equipo, sintiéndose tan orgullosa del equipo y de los técnicos. Yo me siento hoy orgulloso de todos, muy orgulloso. ¿Mensaje a la afición? No, ninguno, han sido los socios los que nos han dado un mensaje muy claro. Nosotros no vamos a cambiar nuestro estilo, seguiremos jugando así porque es nuestra filosofía y es lo que espera nuestra gente. Estoy como todos descontento por la eliminación pero desde luego más orgulloso que nunca del equipo, de los técnicos y de los aficionados", dijo Sandro Rosell tras decir adiós a la Champions.

"No hay que darle más vueltas, nosotros hemos tenido ocasiones y no han entrado, no es cuestión de si se ha fallado un penalti, Messi puede fallarlo pero luego marca en otras diez ocasiones. El fútbol tiene estas cosas que a lo largo de 180 minutos la pelota no ha entrado cuando le tocaba y ellos han marcado en las tres ocasiones que han dispuesto", añadió el presidente azulgrana.

También ha hablado del futuro de Guardiola. "Espero y deseo que (el entrenador del año que viene) sea Pep. Supongo que tendrá en estas semanas más tiempo para reflexionar. Confíamos en él, es fundamental en nuestro estilo de juego y en nuestra apuesta por el juego bonito. Esperamos que todo el grupo siga unido".

Anónimo dijo...

Con 2-0 en el segundo tiempo, expulsan a un jugador contrario fundamental, te pitan un penalty a favor... y aun asi se pierde la eliminatoria, pues ya me dirás, Guardiola. Esto no se tenia que haber perdido jamás, si uno no es idiota. ¡¡¡lamentable!!!

Juana dijo...

De ninguna manera enojada con el equipo, tal vez sí triste pero tampoco como para ponerme a llorar tres días ni nada de eso, son cosas que pasan y el fútbol es como la vida pero como resumida en 90 minutos, cuando trabajas y sabes q estás haciendo bien tu trabajo pero zas, igual te botan, no es justo pero así sucede y lo mejor que podemos hacer es seguir viviendo, luchando por nuestros objetivos, no ser derrotados y en todo caso morir de pie, con las botas puestas.
Estoy contenta de mi equipo, me han hecho ver el fútbol y la vida desde una perspectiva más optimista.
Estamos heridos, pero este equipo es un animal fuerte, salvaje y se lamerá las heridas, q son solo superficiales, y seguirá su camino. Ya lo han demostrado antes y no dudo que lo seguirán haciendo. Ahora toca descansar, dejar q el agua corra y relajarnos. Claro, falta la Copa del Rey cazador de elefantes y espero q sea un lindo partido entre dos equipo fantásticos. Felicitaciones al Chelsea. No me preocupa q los equipos grandes ahora quieran aplicar esa para ganar porque no siempre ganarán, así como nosotros no siempre ganaremos, todo esto de los títulos es pasajero, lo importante es sacar las buenas cosas que nuestro equipo nos ha entregado.
No me hice de este equipo por sus títulos (q no los tenía cuando los escogí) me hice hincha de ellos porque me gustaba su juego y Guardiola y Cruyff. Nos repondremos, seguiremos, prevaleceremos. Solo espero que Guardiola siga porque Rosell no me da buena espina.

Futbolín dijo...

La verdad es que hasta casi parece que hubiesen cobrado por no ganar y una vez ya hubieron demostrado con el 2 a cero que podían ganar al Chelsea se relajaron y descuidaron su defensa, eso pasa porque este equipo tiene la barriga tan llena de títulos y tantas bajas , sobre todo la de Abidal en defensa, que en el fondo juega de manera autista y cuando se apercibió de la cagada que acababan de cometer en el descuento de la primera parte, acudió la rabia y la ansiedad A ENTURBIARLES LAS IDEAS, ellos se sienten artistas mas que jugadores incluido el técnico aunque no se puede negar que su discurso siempre ha sido el del esfuerzo y que todo cuesta mucho y mas a esos niveles, fallos de concentración que son provocados por su superioridad técnica, cansancio y falta de hambre de títulos, los estómagos un poco empachados deben de ayunar un poco.
Lo que no se han cansado es de jugar bonito, al contrario en cada partido nos ofrecen alguna delicadeza para paladares finos, cuando vuelvan a tener verdadera hambre y nuevos jugadores famélicos en el vestuario, volverán los títulos y si no vuelven que sigan jugando bonito a su estilo que es el que a mi me gusta, porque el del catenaccio no lo soporto, me aburre soberanamente y si hemos de ganar así me doy de baja del Canal+ y me ahorro una buena pasta en tiempos de crisis.

Futbolín dijo...

Copio y Pego:
“And if a double-decker bus, crashes into us. To die by your side, is such a heavenly way to die” es una de las estrofas de “There´s a light that never goes out”, una de las canciones mas populares de The Smiths, que viene a decir “si un autobús de doble piso choca contra nosotros, morir de esa manera es una forma celestial”.

Algo parecido ha ocurrido con el Chelsea en esta eliminatoria, como si un autobús de dos pisos londinense hubiese traído al propio equipo inglés entrando por una de las bocanas del Camp Nou atropellando las ilusiones de todos los azulgranas, chocando de bruces contra el juego culé y destrozando la alegría de esos locos bajitos, en especial de la Pulga. Desaparecido su juego, su dribling, su sonrisa y su magia justo en los momentos que el equipo mas lo necesitaba. Una lástima, nada que recriminar cuando por primera vez demuestra que es humano y que también puede fallar.

No volveremos a los tópicos que decíamos el otro día, aquello del fútbol es injusto y todas esas cosas que se dicen cuando sucede un partido de estos. No ha sido la Juventus de turno, ni se trata del catenaccio, sino de un equipo inglés jugando a la italiana gracias a Di Mateo, un entrenador que curiosamente llegó hace un par de meses para sustituir a una de las promesas más emergentes de los banquillos europeos. Cosas del fútbol. Autobús atrás, double decker bus, Drogba (Torres) sólos arriba y a una final de Champions, algo que costo millones de euros y de mentiras años atrás.

Hace dos años sucedió algo parecido. El mazazo fue demoledor, superior a este. El Inter jugó a lo mismo, le expulsaron también a un jugador, fijo dos líneas de cinco y achicando balones como si de un bote pinchado a la deriva se tratase. Hasta el delantero centro jugo de lateral. Cosas del destino. Luego vino el episodio vergonzoso de los aspersores y del entrenador portugues celebrando el gol cruzando el campo corriendo. Hoy no hubo aspersores, los tiempos han cambiado. Tampoco hubo un entrenador dejando mucho que desear. Di Mateo no es Mourinho, también tenía resquemor pero en este caso deportivo, por una remontada antigua frente al Chelsea.

Después del Inter, el equipo se rehizo, no se autoinmoló como hubiese pasado en otras épocas y volvió a deslumbrar en la temporada pasada conquistando una nueva Champions frente al Manchester. Como decía, hoy ha habido otro atropello, otro autobús doble ha arremetido defrente contra el equipo dejándolo sin huecos, sin ilusión y sin la chispa del pequeño genio. No pasa nada. Este equipo ha cambiado la historia, la del club y la mentalidad tan quebradiza de la afición culé, esos sufridores devoradores de proyectos y tantos números uno. En días como hoy en los que el destino ha querido que el Niño Torres se haya bajado del autobús para dar la puntilla al Barça, el estadio ha despedido al equipo cantando el himno como si hubiese conquistado el trofeo. Todo un síntoma.

Como decía la canción, morir de este modo es una forma celestial de morir, con la idea por encima de todo y con los socios gritando que esta es la forma en la queremos conquistar los títulos. Este es nuestro juego, no queremos el autobús por mucho atropello que nos llevemos de vez en cuando. Eso sí, esta semana sería buen momento para que Pep anunciase la dichosa renovación, no queremos morir de nuevo atropellados en esta ocasión por nuestro propio conductor.

ESTEBAN MONEO

Futbolín dijo...

Copiar y Pegar:
La ley no escrita del fútbol dictó sentencia. Con crueldad y realismo, porque los mejores también son vulnerables a sus designios. La fórmula es sencilla. Se basa en el principio de acción-reacción: perdonas, pagas. El Barça se regaló barra libre de ocasiones marradas, de postes, de travesaños, de paradas imposibles de Cech e incluso un penalti fallado. A eso, suficiente penitencia para quedar en la cuneta, el Barça añadió una imitación de Froilán, pegándose dos tiros en el pie. Primero concedió la ventaja de no liquidar a un rival en inferioridad numérica y después, regaló un gol cuando su rival tenía dos pies fuera de la final, con un desliz que fue una puñalada trapera en su corazón. El Chelsea, entregado a un cerrojo suicida pero obligado, se hizo acreedor al pase. Sacó petróleo de concesiones infantiles, supo sufrir lo indecible en mitad de un asedio y aprovechó la ansiedad de un equipo que, atormentado por saberse mejor, acabó siendo peor. El Chelsea no fue un Nirvana de la estética, pero sí un monumento a la ética. Peleó, trabó, fajó, tuvo oficio y vivió del error ajeno. Drogba y compañía más duros que los clavos de un ataúd, merecieron estar en Múnich gracias a la cadena de errores de los azulgrana, famélicos en las dos áreas. En la del rival, perdonaron. En la suya propia, concedieron. Suficiente para el Chelsea.

A años luz de su mejor versión, también por debajo del encuentro de ida en Londres, el Barça alimentó sus dudas y su desgracia en un partido que le dejará cicatrices imborrables y dolor profundo. Hizo lo imposible por no estar en Múnich, hasta que lo consiguió. La frialdad de los datos es contundente: el Barça acumuló más postes que goles en una eliminatoria donde el Chelsea coleccionó tres tantos en cuatro disparos. Messi, seco, fue la imagen de su equipo. Roto, abatido, rompió a llorar en el césped. Suyo es el trono del fútbol mundial y suyos fueron un penalti fallado, lastre definitivo, y un poste maldito. El argentino, fiel compañero de la alegría, el adjetivo calificativo y la gloria, experimentó sensaciones nuevas: rabia, impotencia y la fría escarcha de la hiel de la derrota. Así es el fútbol. Así es esa ley no escrita. La que se advirtió en la ida: Sin pegada, no hay paraíso. La otra cara de la moneda del destino fue para un atlético. Fernando Torres, uno de los más odiados por el madridismo en los últimos años, le hacía feliz esta noche. Estaba escrito que El Niño, objeto de chanzas por su estado de forma y de reproches mediáticos por haber cometido el pecado venial de no vestir de blanco, marcaría en el Camp Nou. Lo hizo y le bajó la persiana a los de Guardiola. Torres: Insert coin. Barça: Game Over.

El fracaso, húerfano de padre, tendrá efecto llamada sobre los profetas del fin de ciclo (en realidad son el ciclo del fin) y activará las fuerzas vivas del pesimismo genético culé. Nada es eterno. Algún día, el mejor tendría que caer con tanto estruendo como grandeza había acumulado. Así fue. A este Barça le lloverán reproches, poses resultadistas y comentarios revanchistas. Lógico. Eran multitud los que esperaban, con la escopeta cargada, para abrir fuego a discreción contra lo edificado por Guardiola y consumado por Messi. Desde esta noche, se ha abierto la veda. Así es la gloria de lo efímero. No faltarán sepultureros reforzados por el resultado para enterrar las conquistas de un equipo que se ha ganado la admiración del planeta no por lo mucho ganado, sino por cómo lo ha ganado. Será fácil hacer leña del árbol caído, como se hizo, de manera cruel, con aquel Madrid de La Quinta o con aquel Ajax de Cruyff. Pero quizá, sólo quizá, quien ama el fútbol y no solo una camiseta, siempre recordará el legado de un equipo inolvidable. El presente ya no le pertenece a este Barça. Sólo el pasado y el futuro juzgarán la dimensión real y la perspectiva histórica de este equipo. Nadie más.

Rubén Uría / Eurosport

Futbolín dijo...

Copio y Pego:
Muchos iluminados apuntaban a que el “verdadero” Guardiola se vería cuando vinieran las vacas flacas. El Barça ha perdido los dos títulos más importantes de la temporada en tan solo 72 horas, y pese a ello, la rueda de prensa de ayer del técnico azulgrana fue impecable en el enésimo ejercicio de deportividad, mesura y sentido común del que aún se desconoce si será el entrenador del club a partir del 30 de junio. Esta semana debiera saberse algo en un sentido u otro.

-“Este año no tocaba” (lo repite hasta siete veces en rueda de prensa)

-“Felicito al Chelsea”

-“Espectacular reacción del público”

-“Con el 2-0 debíamos habernos parado y pensar, no lo hicimos y esa bola acabó en gol”

-“El 2-1 nos hizo daño psicológicamente”

-“Los rivales se adaptan y cada vez cuesta más”

-“En los próximos días me reuniré con Sandro (Rosell) y miraremos con calma que es lo mejor para la institución, porque en este momento ya toca”

- periodista: “Está triste tras lo de hoy?”

– Guardiola: “No sé ni lo que siento”

-“Los jugadores estaban hundidos”

- “Estamos aquí por él. Mi admiración hacía Messi es insuperable”

- periodista: "Qué le dirías a un niño que hoy ha llorado por primera vez con el Barça?" - Guardiola: "Bienvenido al club" (risas).

Borja Pardo / futbolprimera.es
Posted in: BORJA PARDO, COLUMNISTA

Anónimo dijo...

Al menos una cosa buena le reconocerá a guardiola: rechazar el premio ppe de Asturias de los deportes.

Anónimo dijo...

El entrenador del FC Barcelona, Pep Guardiola, propuesto este viernes para el premio Príncipe de Asturias de los Deportes, ha agradecido entrar en esta selección, aunque ha sido contundente al asegurar que no es merecedor de esta "prestigiosa" distinción y por ello ha emplazado a los organizadores a que se la den a otro candidato. "Se agradece, pero que se lo den a otro. Yo creo que es un premio muy prestigioso y que se avala a los deportistas que han hecho cosas que están muy bien y con trayectorias muy largas y la mía es muy corta. Lo agradezco de corazón, pero creo que nos estamos pasando un poco", ha justificado el entrenador barcelonista en el Camp Nou, donde su equipo se ha entrenado para preparar el partido de mañana Barcelona-Osasuna.

"Yo no llevo ni un año de alto nivel (como entrenador). Aparte, yo hago una cosa colectiva, donde sin mis jugadores e institución no sería nada. Cuando tenga 60 años y, si todavía estoy, que me lo den. Ahora creo que es muy prematuro", añadió.

Futbolín dijo...

Por Iñaki pero no el yerno sino el Anasagasti, jajaja
GUARDIOLA HA RECHAZADO, AFORTUNADAMENTE, EL PREMIO “PRÍNCIPE DE ASTURIAS”
Josep Guardiola, entrenador del FC. Barcelona, ha rechazado el Permio Príncipe de Asturias que le habían ofrecido. Ha argumentado que es muy joven y que su trabajo se basa en un equipo.

Yo creo que lo que se ha dado cuenta Pep Guardiola es que los Premios Príncipe de Asturias son un gran montaje en beneficio de la monarquía española. En estos premios nunca jamás, se reconoce el trabajo anónimo de la gente sino solo a las personas muy reconocidas y que están en ese momento en el candelero, pero jamás se apuesta por estimular el trabajo silencioso ni la solidaridad discreta. Solo los fuegos artificiales, o premiar a los muy consagrados, o a los que están de moda en ese momento. Si el presidente Obama o su mujer Michelle se pondrían a tiro se lo darían con los ojos cerrados para que vinieran a Oviedo a recibir de las manos del Príncipe, puesto en lugar central y todo girando alrededor de él, un premio que se alimenta de dinero público.
El Premio Príncipe de Asturias jamás ha reconocido a ningún republicano ni a ningún asturiano que sufrió la represión del régimen. Teniendo magníficos ejemplos tan cerca siempre se van a Auschwitz o a algo que esté de moda, pero nunca caen en la “peligrosa” tentación de reconocer a una tierra que sufrió lo indecible bajo una dictadura oprobiosa.
Por eso me ha encantado que Guardiola haya dicho que agradece la nominación pero que éste premio se da a deportistas de trayectorias largas e importantes y él solo lleva un año en el primer nivel. “Que me lo den a los sesenta años, ahora es muy prematuro”.
Guardiola no sabe que cuando tenga sesenta años ya no será interesante para lo que busca éste Premio que es solo la actualidad y los fuegos artificiales. Y todo hecho con dinero público y a mayor gloria de la perpetuación de la monarquía.

Fortuneteller dijo...

Para los que defienden el catenaccio dos apuntes:
1) alguien dijo, con razón según mi entender, que una propuesta así es por el reconocimiento de su propia inferioridad en el juego. Bien, pero si es así, no veo razón alguna para sacar pecho aunque se gane y
2) Imaginemos un partido donde los dos equipos jueguen colgados del larguero: ¿qué respeto demuestra eso por quien paga 100€ por una entrada? Cuando lo hagan que avisen, así me los gasto en ir al cine y a cenar un buen besugo a la espalda. Pero no, intentan insultar la inteligencia de la gente con el sudor, laépica, el mejor del mundo y falacias semejantes a digerir por cerebros parcos en materia gris. Además, ¿quien juega en un partido así, el árbitro? ¿Se pasarían el balón de área a área? ¿"juega tú que a mi me da la risa"? Para evitar esto en balonmano se inventó el "pasivo". Si todos lo hicieran así habría que retocar las reglas para no matar de aburrimiento a los espectadores y destrozar el negocio. Es necesario que alguien dé un paso adelante y arriesgue, como en la vida es necesario el coraje para avanzar y progresar. El resto transitamos los caminos despejados por ellos.
Al final se trata de una discusión de valores. Existen en este mundo personas capaces de vender a su madre con tal de "ganar" (curioso concepto inventado por algún insensible con complejo de inferioridad) y otras con corazón, con vergüenza, con generosidad y con respeto por los demás.
Los que somos del Barsa, felicitar al oponente y a seguir con la cabeza alta pues el año siguiente hay más. Los que sean del Madrid, suerte con el Bayern..y que digan sinceramente si prefieren ganar jugando al error del contrario o mandando en juego y ocasiones.

Anónimo dijo...

A Guardiola le pasa lo mismo que a J. Palazon, no son perfectos.
Ya se marchó, està vd contento?

Futbolín dijo...

Anónimo, Pepe es muy perfeccionista y le cuesta estar contento, "ca uno es como es" pero le estamos sometiendo a un tratamiento guardioliano para que su opinión sea mas favorable, y lo conseguiremos o feneceremos en el intento, no podemos hacer otra cosa los fans de Pep, perfectos no somos nadie pero pesados muy pesados como yo hay pocos, Un saludo.

Anónimo dijo...

Pesados como tu da gusto.

Futbolín dijo...

Anónimo :Shhhhhhhh no digas nada y si a mi me preguntan negaré haberlo dicho, pero es que son 83 primaveras las de mi querido Pepe y a esa edad tiende uno a estar un poco, ¿como te diría yo?
pues vaya que no suele uno pasar por sus momentos de mayor optimismo, yo que tengo 61 estoy pasando todavía una buena etapa, pero se que tarde o temprano, esperemos que tarde, mis ingredientes lacteos adquirirán la textura del yogur que le vamos a hacer y es que cuando a uno le duele algo, incluso aunque solo sea el alma, es difícil mantener el buen humor, estoy seguro que lo compartes conmigo, y encima me has acabado de alegrar el día, un abrazo.

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