martes, 24 de julio de 2012

Liberalismo, capitalismo, su fracaso




Decía el jodido Adam Smith que si dejábamos que el hombre buscara libremente su propio interés, la larga mano del mercado lo arreglaría todo y el mundo entero se convertiría en la Arcadia más feliz.

 Y en eso estamos, como fácilmente se comprueba.

 Decía el no menos jodido Marx que hay que obtener de cada uno según su capacidad y darle a cada uno según su necesidad, y en eso estamos también.

 ¿Qué ocurre entonces, que tanto el liberalismo como el marxismo, son unas grandes falacias?

 Que un emprendedor que quiere montar una empresa para hacerse, si puede, millonario, crea puestos de trabajo que contribuyen a  resolver el problema vital de aquellos a los que coloca, es evidente.

 Que cegado por su natural avaricia tratará de pagar a sus asalariados mucho menos de lo que producen, las famosas plus valías, también es evidente, por desgracia, de manera que aquella Arcadia que preveía Adam Smith se convierte poco a poco en este desastre económico que tenemos ahora.

 De modo que resulta evidente también la necesaria intervención del Estado que trate de cumplir aquella máxima marxiana de dar a cada uno según su necesidad, habiendo logrado extraer de cada uno según su capacidad.

 Si ambas máximas se hubieran aplicado siempre a lo largo y lo ancho de la historia, el mundo hoy yo no sé si sería esa Arcadia feliz a la que todos aspiramos, pero algo mucho mejor que esta mierda de sociedades absolutamente podridas que tenemos seguro que era.

 El problema es que, desde el principio de los tiempos, el egoísmo humano se ha impuesto a la solidaridad y la tendencia general ha sido incrementar el egoísmo y combatir a muerte toda tendencia a esa solidaridad sin cuyo imperio el porvenir del hombre cada día aparece más negro.

 Los hombres más preclaros de la historia, teóricamente, se han esforzado bravamente, yo no sé si con plena consciencia de ello, en que el egoísmo prevaleciera claramente sobre el impulso solidario, con el resultado que ahora estamos disfrutando.

 Tipos de la categoría intelectual de Hayek, Popper, Friedman, lucharon con todas sus fuerzas por dejar libres los instintos más primarios del hombre sin tener en cuenta aquella pequeña verdad que afloraron tipos tan ingenuos y tan distintos entre sí como Hobbes y Tomás de Aquino: El hombre es un ser desfalleciente nos dijo el Doctor Angélico y el autor de Leviatán fue mucho más duro: el hombre es un lobo para el hombre y la vida una guerra de todos contra todos.

 Y parece que la vida se ha encargado de poner a cada uno en su sitio.

Que el de Aquino no era sino un ángel quedó demostrado cuando aquel puñetero ser desfalleciente que era el hombre se convirtió en lo que yo y otros millones hemos dado en decir que es una puñetera mierda seca pinchada en un palo ya que no sólo no se preocupa de aliviar las penas, miserias y necesidades de los otros hombres sino todo lo contrario, se esfuerza bravamente, como un Rajoy cualquiera, en agravar hasta el máximo límite la miseria de sus semejantes, o sea que quien de verdad tenía razón era el jodido Hobbes, el hombre no hace sino devorar hasta dejarlo en los puros huesos a los otros hombres en una fratricida lucha de todos contra todos, como si en vez de un ser humano fuera realmente un lobo.

 Y el canallesco Popper escribiendo  La sociedad abierta y sus enemigos y demonizando a tipos como Platon, Hegel y Marx, y los siniestros Reagan y Thatcher llevando sus doctrinas hasta el máximo extremo: El Estado no es la solución sino precisamente el problema, y no se les cae la cara de vergüenza a ninguno de ellos, que todavía siguen ahí, los jodidos, los canallescos, lo puñeteros, Merkel, Lagarde y toda esa jodida patrulla que los corifea, cuando tienen que recurrir urgente y plenamente a ese demonizado Estado para que les resuelva los problemas que ellos con sus insensatas políticas liberal capitalistas han desatado como un tsunami gigantesco que amenaza con barrerlo todo.

 Y plenos de cinismo y descaro no sólo no se avergüenzan sino que gritan a los 4 vientos que son ellos los que nos han llevado adonde estamos los que tienen precisamente la solución, y no sólo eso sino que persisten en su loca idea de imponérnosla.

15 comentarios:

Severiano dijo...

Feliz Cumpleaños.

JOSE LOPEZ PALAZON dijo...

Gracias, severiano.

Un abrazo, estoy desenado charlas por aquí contigo.

amics de miquel dijo...

Feliz cumple, amigo. Un poco más viejo y un mucho más sabio. Como no te funciona el otro blog, sólo a través de una entrada de Futbolín en el mío he podido detectar éste, lo que me permite volver a leerte con placer y, en esta efeméride, mandarte un abrazo y felicitación a tu espíritu libre.
Ánimo frente a los achaques y, como decíamos en GS allá por el 1974:
Bon dia, company, Lluita!!
Un abrazo.
Joan Martí
joanmarti.wordpress.com

Futbolín dijo...

La gran decisión
Ha llegado la hora de la verdad. En ausencia de una intervención decidida del BCE, que todos consideramos la mejor opción, a España le quedan pocas alternativas… Y todas complicadas. Una es pedir el rescate soberano o “rescate total”, a la portuguesa, a la irlandesa o a la griega (en su segundo episodio). La otra es salirse del euro. Salida que puede tener diferentes formas, todas traumáticas, aunque algunas más traumáticas que otras. El gobierno español va a tener que decidir sobre una de las dos. Y ambas son terribles.
Si preguntamos a los ciudadanos cuál de las dos alternativas es menos mala, dirán que la primera. Y yo en principio estaría de acuerdo, pero con una importante salvedad: que el rescate soberano hoy no garantiza que no tengamos que salir del euro en un futuro cercano. Y esa sería, para mí, la peor opción, por lo que ahora habría que decidir con mucho tino. A continuación explico el motivo por el cual el rescate hoy, seguido de una salida del euro mañana, es la peor opción.
Supongamos que el rescate soberano asciende a 300.000 millones de euros (unos 100.000 millones anuales durante 3 años). A ello hay que sumarle los 100.000 millones del rescate bancario. En total 400.000 millones de euros, un 40% del PIB. Ese sería el aumento de nuestro endeudamiento publico por los rescates. A la conocida y temida “condicionalidad macroeconómica” y a la pérdida de soberanía nacional por el rescate, se le va unir un sentimiento de frustración colectiva por todos los esfuerzos realizados desde 2010 para tratar de evitarlo. Pero a todo eso se le une, además, que ese aumento del endeudamiento es, por decirlo de alguna forma, “irreversible en euros”. Es decir, que habrá que pagarlo íntegramente y en euros. Dicho de otra forma, no podrá haber una reestructuración del mismo o una quita. Ni mucho menos un default. Y habrá que pagarlo en euros, sea cual sea nuestra moneda. Así, si nuestra moneda pasa a ser la nueva peseta, inicialmente con un cambio de uno a uno con el euro, pero que llega rápidamente a depreciarse un 50%, de forma que un euro vale 2 pesetas, entonces el valor de ese endeudamiento del rescate en moneda nacional se duplicará. Siguiendo con el ejemplo, pasará a suponer el 80% del PIB. E, insisto, sin posibilidad de quita o de default.
Por tanto, es para pensárselo. Y mucho. Mejor el rescate que la salida del euro, excepto si al rescate le termina siguiendo una salida de la moneda única. En ese caso sería mejor salirse ya del euro sin pedir el rescate.
Parece que Alemania, la CE y el BCE quieren que pidamos el rescate. Y que lo pidamos pronto.
Nosotros, España, tenemos que tomar la gran decisión. Posiblemente la decisión económica más importante de los últimos 80 años. Y, aunque solo sea por ese motivo, no la puede tomar un gobierno en solitario. Por mucha mayoría absoluta que tenga. Todos los españoles tenemos derecho a entender y valorar la pérdida de riqueza que vamos a soportar en cualquier escenario. No es de recibo que lo evalúe el parlamento alemán o el holandés y no los ciudadanos españoles, como pasó con el MoU del rescate bancario. O que los de fuera tengan mas información sobre nuestro futuro que nosotros mismos.
Exijamos el debate antes de la “gran decisión”.
http://www.eldiario.es/zonacritica/2012/07/24/la-gran-decision/

Fernando Mora dijo...

Yo también tenía esa duda, y con ella sigo porque la única solución que veo a esto es la socialdemocracia. Y esto es, a nivel global, creo, casi tan canallesco como el liberalismo que ahora, nos azota por aquí. En fin...
Feliz cumpleaños y larga vida, maestro de maestros.

Anita dijo...

Futbolín

Muy bueno lo que has subido de Lugo en el post anterior de Pepe, tal cual, los EUA de nuevo colocando sus deditos en Sudáquia, a través del congreso latifundista que era contra Lugo.
Lo "bueno" es que con lo que pasó se dejó al Paraguay afuera del mercosur momentáneamente. Rápido, las mujeres presidentas (Dilma y Cristina) junto con el presidente uruguayo, se organizaron para aislar al Paraguay hasta que resuleva su problewma institucional, anulando su voz y voto en el marco del gobierno continental, y autorizaron la entrada de Venezuela al bloque, que era sistematicamente bloqueada por el mismo congraseo paraguayo que derrubó a Lugo, que está al servicio de empresas multinacionales.

O sea, en buen criollo, de esta vez, el tiro les salió por la culata.

a lo que Lugo se oponía es a la instalación de una base norteamericana cerca de la triple frontera, área que hace años esta en la entreceja del Imperio del Norte.

Un saludo a todos y...
Felicidades, José!

Patrick Bateman dijo...

http://i.imgur.com/Qcu7p.jpg

http://www.youtube.com/watch?v=5pbyRxyY8FE

Alberto Garzón desmontando a Montoro.

Anónimo dijo...

Sinceramente, esta es una entrada para enmarcar. Coincido con todo lo que has expresado. Enhorabuena, te seguiré leyendo.

bemsalgado dijo...

No diré que lo hago de mala gana, pero desde que cumplí los 6 años, la única edad que yo recuerde haber deseado alcanzar pronto, nunca más me ha hecho gracia eso de cumplir años. Por eso, aún cuando lo sepa de otras personas cercanas, no se lo recuerdo a nadie en forma de felicitación por no molestar

Pero no todos somos iguales, por mucha mierda pinchada en un palo que lo seamos todos, y tú, amigo José, en este aspecto, eres diferente ya que vienes anunciado tu onomástica desde hace tanto tiempo que creo que ya has cumplido los 83 años varias veces. Revisa eso.

Total, que como en la fábula del lobo, no sé si me habré llegado fuera de plazo. En cualquier caso, felicidades José, y lo más importante, te aprecio. Un abrazo.

Y porque no empecé por ahí, diciendo Felicidades José, y punto. Yo que sé, pero no me quiero agobiarme ahora con preguntas tan complejas para mí.

Felicidades también a toda esta tropa que me ha precedido comentando aquí, muy particularmente a Fernando, amigo, un fuerte abrazo, te recuerdo cada día.

Adeus.

Futbolín dijo...

Bueno Bem cumplir es malo pero no hacerlo es casi peor, y digo, casi, estoy liado con familia y vendré esta semana menos a dar la tabarra por aquí, Saludos

Fernando Mora dijo...

Gracias Bem por tus palabras, que me aportan una gran alegría..., también. Un gran abrazo,

Futbolín dijo...

Acabar con las mamandurrias
Pascual Mogica Costa |
nuevatribuna.es | 25 Julio 2012 - 22:34 h.
Ya está bien de aguantar cabronadas de algunos dirigentes políticos que mejor estarían callados y que si tuvieran un mínimo de dignidad y vergüenza deberían marcharse a sus casas.
Creo que a nadie se le habrá escapado la última de las desafortunadas frases a que nos tiene acostumbrada la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, pero por si acaso la voy a repetir. Esperanza Aguirre dijo el pasado lunes lo siguiente: “Hay que terminar con los subsidios, las subvenciones y las mamandurrias” . Esto de acabar con las mamandurrias lo dice una señora que lleva décadas mamando de la teta nacional y encima no tuvo el menor empacho en decir que tenía dificultades para llegar a fin de mes. Tal desafortunadas fueron sus palabras que de las declaraciones que hizo el citado lunes tanto la radio como la televisión dieran cuenta de las mismas en toda su extensión, pero la “nueva” TVE, en el telediario de la noche, obvió lo de los subsidios, las subvenciones y las mamandurrias. La verdad es que estas frases avergüenzan hasta a los dirigentes del Partido Popular, de ahí que la emisora de TV nacional, la emisora que se supone debe ser de todos los españoles y por tanto plural y abierta, no dijera nada.
Yo creo que ha llegado el momento en que los españoles le plantemos cara a esta clase de dirigentes, no tenemos el porqué aguantar sus velados insultos y expresiones que atentan contra la dignidad de los ciudadanos y no se debe consentir este ensañamiento con los españoles por parte de aquellos que nos quieren hacer creer que comemos y vivimos gracias a ellos cuando la realidad es que nos están llevando por el camino que conduce a la ruina, a la pobreza, a la miseria y al hambre. Ya está bien de aguantar cabronadas de algunos dirigentes políticos que mejor estarían callados y que si tuvieran un mínimo de dignidad y vergüenza deberían marcharse a sus casas, a esas casas que ellos hicieron grandes, cómodas y confortables gracias su paso por la política. Ya está bien, si los españoles recibimos subsidios y subvenciones es porque antes hemos cotizado a la Seguridad Social, al Fondo de Desempleo, al de Garantía y a la Formación Profesional y hemos pagado los impuestos, aquí nadie nos da nada. Pero según la señora Aguirre, hay que quitarle el subsidio a los parados y las subvenciones a todos aquellos colectivos de cualquier naturaleza, aunque a los primeros ya se les ha rebajado el importe de la prestación a partir del séptimo mes y las subvenciones a los disminuidos psíquicos y físicos y a los dependientes se han ido al garete con la “congelación”, por no decir supresión, de la Ley de Dependencia. Solo queda, para acabar con las mamandurrias, el retirárselas a algunos políticos que serán, pienso yo, a los que se refiere Esperanza Aguirre. Lamentable, así va el país con esta clase de dirigentes.

Futbolín dijo...

¿Por qué la sabiduría convencional está equivocada?
El editorial de El País del pasado 21 de julio (Situación crítica) presenta la postura que caracteriza el pensamiento dominante en el establishment español sobre la situación financiera del país. Tal editorial indica que los mercados financieros no están respondiendo a las medidas de austeridad muy marcada puestas en marcha por el gobierno español presidido por Rajoy. Por el tono del editorial, su autor parece asumir que los mercados deberían haber tomado nota de tales medidas y recuperar su confianza en el Estado español, exigiendo unos intereses más bajos a su deuda pública, los cuales han alcanzado niveles que son inasumibles. Este supuesto que asume que el Estado español “tiene que hacer sus deberes” (lo cual implica en el lenguaje del establishment español recortar y recortar gasto público, entre otras medidas, para reducir el déficit público) a fin de recuperar “la famosa confianza de los mercados” está justificando toda una serie de medidas que están llevando al país al desastre. Ignora, además, un hecho clave: el tamaño de la deuda pública y del déficit no es la causa de que la prima de riesgo esté ya por las nubes en España.
¿Cuál es, pues, la causa? Y la respuesta la hemos estado señalando unos pocos sin que se nos hiciera caso desde hace ya tiempo. El hecho de que España tenga una prima de riesgo tan elevada se debe a dos factores. Uno, a que España no tiene un Banco Central. Si lo tuviera, éste haría lo que hace un Banco Central digno de su nombre: imprimiría moneda y con ella compraría deuda pública, forzando la bajada de los intereses de su deuda. Esto es lo que hace el Banco Central estadounidense (The Federal Reserve Board), el Banco de Inglaterra, el Banco del Japón y un largo etcétera. El editorialista de El País no ha captado todavía (como tampoco lo ha captado el establishment español) que los intereses de la deuda pública no los determinan los mercados financieros, sino predominantemente el Banco Central del país que genera la deuda. Al no tener un Banco Central, consecuencia de estar en la Eurozona, España no puede regular los intereses de su deuda pública. Y como consecuencia, éstos suben y suben porque es lo que le conviene a los mercados financieros, que se ceban y enriquecen a base de tales escaladas en el precio de la deuda.
El segundo hecho que explica la elevada prima de riesgo de la deuda pública española es que, además de no tener un Banco Central, el que así se llama en la Eurozona (el Banco Central Europeo (BCE)) no es un Banco Central, sino que es predominantemente un lobbyde la banca alemana. El establishment español parece que no ha captado esto tampoco. Si fuera un Banco Central imprimiría dinero y compraría la deuda pública de los Estados de la Eurozona que pagan unos intereses exagerados por su deuda. Con ello, los intereses bajarían. Pero el BCE no hace esto. Dice que lo tiene prohibido (aunque lo hace muy de vez en cuando, en situaciones extremas). Lo que sí hace es imprimir dinero y se lo presta a la banca privada a unos intereses muy bajos (0,75%) y con este dinero la banca compra deuda pública a unos intereses elevadísimos (un 7% y un 6% en el caso español e italiano). ¡Un negocio redondo!
seguir....

Futbolín dijo...

Ahora bien, el BCE se pasó de rosca. Y ahora, la banca privada (incluyendo la alemana) está llena de bonos públicos y privados de los países periféricos y le preocupa que ahora los Estados de estos países no puedan pagar. Alemania posee la friolera cantidad de 770.000 millones de euros de deuda pública y privada de los países intervenidos (Grecia, Portugal, Irlanda y España). De ellos, 274.000 millones en España. Los dos bancos alemanes más importantes, el Deutsche Bank y el Commerzbank, tienen cada uno 14.000 millones de euros. La banca alemana tiene gran cantidad de deuda pública y privada española (que le ha proporcionado excelentes intereses, y por lo tanto, beneficios), y ahora quiere asegurarse de que España no colapse y se quede sin cobrar la deuda. De ahí la “ayuda” financiera, que en realidad es ayuda a la banca alemana. Y de ahí que el BCE esté presionando para que estos Estados paguen lo que deben a los bancos alemanes, entre otros. La famosa ayuda financiera a la banca española (100.000 millones de euros) es primordialmente una ayuda a la banca alemana (entre otros bancos) tal como indicó recientemente con toda franqueza Peter Bofinger, consejero económico del gobierno Merkel en su entrevista a Der Spiegel (14.07.12), señalando que “esta ayuda no es a estos países, sino a nuestros propios bancos, que tienen gran cantidad de la deuda privada en aquellos países” (ver mi artículo La economía alemana no es un ejemplo en www.vnavarro.org).
Una última observación. Creerse que el euro está en peligro porque la prima de riesgo española está en las nubes (como asume también el editorial de El País) es desconocer el sistema de gobierno de la Eurozona. El euro le está yendo pero que muy bien al Estado alemán y a la banca alemana. Como he detallado en otro artículo (ver artículo citado) a los mayores bancos alemanes les está yendo muy bien, y los bonos públicos del Estado alemán son los más seguros que hay en el mundo (junto con los estadounidenses). ¿Dónde está, pues, el problema del euro?
El problema para el euro y para la banca alemana sería si España se saliera del euro, que es lo último que el establishment alemán y europeo desearían, pero que España debería considerar seriamente como alternativa. El BCE no cambiará a no ser que perciba el peligro que supone para la banca alemana que España salga del euro. Y tal percepción no ocurrirá mientras el gobierno español siga dócilmente lo que le digan el BCE y la Comisión Europea, pues los intereses de éstos no son los intereses de la población española, sino los intereses financieros alemanes que dominan aquellas instituciones. Pedirle al BCE que ayude al Estado español porque éste “está haciendo sus deberes” (tal como termina el editorial de El País) es no entender quién y cómo la Eurozona está gobernada.
http://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2012/07/24/%C2%BFpor-que-la-sabiduria-convencional-esta-equivocada/

Futbolín dijo...

La desesperación
El sacrificio mayor que se está pidiendo a los españoles en esta crisis política y económica es la falta de esperanza. La pérdida de derechos, los recortes, el deterioro de sus vidas cotidianas forman una telaraña espesa, una parálisis, más que un camino en dirección a la dignidad. El descrédito social de la política tiene como causa primera la falta de orgullo de la propia política, su incapacidad para dar respuesta a la agresión que los poderes financieros han desatado contra la soberanía civil y la democracia.
En la desesperación de la gente no sólo pesan los males de la corrupción, el sectarismo de las siglas y las sucesivas mentiras electorales. Influye además, y sobre todo, la constatación de que la política no sirve para organizar y decidir el rumbo de la convivencia. Sometidos a poderes globalizados y sin fronteras democráticas, el desprestigio de los políticos responde en el fondo más al patetismo de su impotencia que a su maldad.
La soberbia forma parte de ese patetismo. Las apariciones del expresidente Felipe González son un espectáculo de soberbia cuando echa las culpas a sus sucesores, ya sean del PP o del PSOE, y no consigue reconocer un error propio en su gestión, ni en la cadena de privatizaciones que desencadenó al confundir la modernidad con las leyes del mercado y las reformas laborales, ni en la construcción suicida de una Europa sin Estado, es decir, sin política, fiscalidad común y Banco Central. Es la Europa que ha puesto nuestra economía real en manos de los especuladores. Visto desde fuera, resulta increíble que el ex presidente no sienta una parte de responsabilidad en la humillación actual de la política y en la presencia dominante de la mentalidad neoliberal.
La idea de un gran pacto de Estado entre el PSOE y el PP para salir de una situación difícil forma parte de esta soberbia, poco dispuesta a diagnosticar las causas reales de nuestro naufragio en la crisis. No se trata sólo de que el barco tenga problemas en la tormenta. Es que no hay tampoco ni botes salvavidas ni recursos para responder a la emergencia. Y esta debilidad se debe entre otras cosas al acomodo ideológico del PSOE en el turno bipartidista favorecido por una Transición pactada. El final del camino: una democracia neoliberal cada vez con menos derechos y con más derechas. No creo que tengan razón los que dicen que el PSOE y el PP son los mismos perros con distintos collares. Aunque sus cúpulas se hayan entendido con facilidad, sus bases sociales son diferentes. Se trata más bien de otra cosa: son distintos perros con el mismo collar.
Para recuperar la esperanza y el orgullo político es imprescindible que los ciudadanos españoles rompan ese collar. Hasta que no se consiga una nueva mayoría social, en la que deben participar las bases sociales del PSOE, es lógico que el gran Pacto se entienda como una versión actualizada del gran Reparto. Hoy por mí, mañana por ti.
La responsabilidad del PSOE en el predominio del sistema neoliberal español, más allá de errores concretos, ha sido la forma general del entender su papel como mecanismo de seguridad para integrar el descontento de los sectores populares y las clases medias en unas costuras política cada vez más estrechas y sometidas a las élites económicas. Las anécdotas biográficas sirven con frecuencia para encarnar los horizontes políticos. Al oír a Felipe González no sabemos bien si recibimos las palabras de un socialista, del consejero de una gran multinacional o del amigo íntimo de uno de los grandes millonarios del mundo.
Más que un gran pacto entre el PSOE y el PP, hace falta la configuración de una nueva mayoría social capaz de sellar un nuevo pacto de defensa entre la política, los sectores populares y las clases medias españolas que están siendo agredidas de un modo cruel por las élites financieras del mundo. Sólo de este modo la política volverá a recuperar su orgullo, abandonará el patetismo de su impotencia y volverá a generar esperanza.
http://blogs.publico.es/luis-garcia-montero/223/la-desesperacion/

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