sábado, 21 de julio de 2012

Y esta gente se va de fin de semana, dejando al país al borde del abismo.

 Lo que no acabo de entender es como esto no salta de una puñetera vez por los aires.

 Se nos ha estado diciendo hasta la saciedad que la prima de riesgo no podía superar, 1º, los 400, 2º, los 500 y, por último, los 600 puntos, pero la jodida prima está ya en los 612 y pagamos por el bono a 10 años más del 7%, entonces, ¿qué, era, es todo mentira y de lo que se trata es de asustarnos continuamente para que vivamos totalmente acojonados y ni siquiera nos atrevamos a respirar por si la cosa acaba ya de joderse de una puñetera vez?

 Pero, otra pregunta, ¿es que realmente la cosa puede joderse aún más?

 Creo que es el principio de Peter el que dice que todo lo que puede empeorar, empeora, pero lo que nos está pasando, a todos menos a ellos, naturalmente, ¿puede empeorar aún?

 Sí, sí, yo que tengo 83 años, los cumplo el próximo 24 de este mes, aunque lo celebré ayer, aprovechando la visita de Futbolín, afirmo que se puede vivir mucho peor aún materialmente, yo lo he hecho durante muchos, muchísimos años, pero moralmente, no.

 Yo no quiero imaginar siquiera lo que pasaría, moralmente, si yo tuviera que decirles, a mis hijos y a mi mujer, que no hay dinero para hacer la compra, es ahora, que todos los días, se come, se bebe, agua mineral por supuesto, se guarece uno del frío o del calor según la época, y se duerme en una buena cama cada uno y me machacan continuamente de la peor de las maneras, ¿qué harían conmigo esta buena gente que me rodea y que dice que es mi propia familia?

 A lo peor, ustedes, que me leen dicen: “pero este tío ¿de qué coño habla?, el muy jodido, pues no va ahora y se preocupa por problemas morales, será canalla el tío, que venga a aquí, ahora, y se enfrente a ver a mi mujer o a mi hija, muriéndose de cáncer en medio de los peores dolores y no pueda, como no puedo yo, hacer absolutamente nada, comer, dormir, joder, pero ¿de qué coño, repito, habla este jodido tío de mierda, qué haría, qué diría si viera a alguien a quien quisiera mucho más que a su propia vida, mordiéndose los dedos hasta hacerse sangre, tratando de combatir un dolor con otro dolor más fuerte e inmediato?”.

 Como dice hoy, en un comentario, Futbolín, yo no tengo motivos para quejarme que no sean los de las penosas enfermedades de mi mujer y mis 2 hijos mayores que son graves, muy difíciles de sobrellevar e incurables, que exigen una continua entrega para atenderlos aunque nunca puedo hacerlo como se merecen, y éstos, creo yo que no son problemas sólo morales, pero que se hacen aún más graves e insoportables cuando ellos, los 3, se me quejan de falta de atención no sólo médica sino también mía.

 Todo esto seria menos grave, o menos difícil de sobrellevar, si se le aplicaran medidas que estaban previstas hasta hace muy poco: mi mujer acababa de recibir la declaración de incapacidad suficiente para que el Issorm, Instituto de servicios sociales de la Región de Murcia, le aplicara la Ley de Dependencia, lo que supondría no sólo una subvención de 400 euros mensuales para un asistente, sino también la posibilidad de su internamiento, durante casi 12 horas diarias en el llamado Centro de Dia para enfermos de alzheimer, pero el tiempo pasa desde la notificación de aquella declaración, noviembre último, y no sucede nada, todo lo contrario, mucho me temo que si se están cargando servicios sociales plenamente establecidos, consolidados ya por su puesta en acción, todo éstos, que estaban en fase de establecimiento, sean suprimidos de un plumazo por uno de esos canallescos especímenes que ahora dicen ellos que nos gobiernan, lo que es la más grosera de las mentiras, si gobernar es algo distinto a suprimir los servicios más esenciales para una llevadera supervivencia.

 Y esto me conduce de la mano a una idea que ya ha sido expresada, por otros, muchas veces: todo esto que de tan grave manera nos aflige no son sino las últimas consecuencias de aquel siniestro plan que pergeñaron el jodido canalla exhoollywoodense Reagan y la siniestra marimacho de la Thatcher, cuando se atrevieron a afirmar categóricamente que el Estado, aquel Estado del bienestar que nos defendía de sus furibundos ataques, no sólo no era la solución sino precisamente el problema.

 Aunque parezca increíble, este hatajo de castrados en que nos hemos convertido todos, después del más adecuado de los tratamientos “ad hoc”, hemos consentido que, sin prisa pero sin pausa, esta gentuza neoliberal que atenta contra todo lo que huele a beneficio social, haya ido suprimiendo, una a una todas, esas conquistas sociales que tanto sudor, sangre y lágrimas, costaron conseguir y ahora estemos absolutamente desnudos antes sus criminales ataques, de manera que o tienes el dinero suficiente para pagar por la atención médica privada que ellos detentan, lo que supone tu ruina y su enriquecimiento, como siempre ha sucedido en la puñetera metrópoli del imperio, o te mueres de asco en el más puñetero de los rincones de la historia, que diría el siniestro y canallesco Aznar.

5 comentarios:

sen dijo...

En Valencia ya nos han quitado la ley de dependencia, pero es que Valencia ya da asco, los politicos roban y destrozan todo, malgastan hasta el punto de tener que ir ahora a pedir el rescate, pero eso sí ninguno va a ir a la carcel, eso es insoportable. ya empiezo a querer marcharme de esta ciudad apestosa, bonita pero apestada por el hedor de estos putrefactos politicuchos que nos mienten sin parar, yo espero con ansias una revolución. pero la gente esta tan desinformada por culpa de la tele que es terrible esta desconexión de la realidad, es lamentable.

Ánimo

JOSE LOPEZ PALAZON dijo...

Magnífico blog el tuyo, sen,mucho más a la izquierda que estos míos, por poner un ejemplo, lo he colocado entre mis favoritos para visitarlo todos los días.

Gracias por tu visita y un beso,

Futbolín dijo...

CÓMO EL PP ARRUINÓ CANAL 9
El entonces presidente de la Generalitat Valenciana Eduardo Zaplana, del PP, declaró en mayo de 1996 en una entrevista que “la televisión es el último bastión en el que están resistiendo los socialistas”. También formuló un deseo: “Es más, quiero privatizarla en cuanto se apruebe la ley correspondiente”. No lo consiguió, aunque parece ser que su objetivo se va a cumplir 16 años después, ya que el ahora presidente Alberto Fabra ha decidido que Ràdio Televisió Valenciana (RTVV) externalice prácticamente toda su producción.
El propósito de Zaplana de controlar Canal 9 y laminar a aquella plantilla pretendidamente hostil lo consiguió el PP con la estrategia de duplicar la cifra de empleados y el gasto sin control. El resultado es la ruina de la televisión valenciana, con una deuda de 1.309 millones. Dinero a espuertas y recursos humanos generosos (pero infrautilizados) no han impedido que la audiencia haya caído al 4,2%. Los abocados a pagar aquel banquete serán los 1.295 trabajadores que se irán a la calle, el 76% de la plantilla.
El periodista José Manuel Alcañiz, que tras años de trabajar en prensa y televisión aprobó con el número 1 la oposición con la que Canal 9 contrató en 1989 a sus primeros 32 periodistas, fue director de informativos de fin de semana los primeros años. Luego, ha sido víctima del ostracismo impuesto y testigo durante 16 años del despilfarro. “A mí me pusieron a hacer desfiles de moda, todos los periodistas fuimos apartados”, explica Alcañiz, “y a todos los que ficharon a dedo con contratos de lanzamiento de primera actividad por la creación de Punt 2 los pasaron a la primera”.
La depuración de los profesionales disparó la plantilla. De 650 trabajadores en 1995 se pasó a 1.800 en 2010. La deuda siguió un camino peor: pasó de 30 millones en 1995 a 1.309 al final de 2011. Se ha multiplicado por 40. La agonía ha sido larga desde entonces.
Con una masa salarial insoportable, una deuda disparada y una audiencia por los suelos, el expediente de regulación de empleo (ERE) resultaba inevitable. El actual director general de RTVV, José López Jaraba, que llegó al cargo de la mano de Francisco Camps, no ha querido explicar a EL PAÍS cómo se va a realizar el despido de 1.295 trabajadores, cuál va a ser el criterio por el que continuarán 400 ni cómo será el proceso de externalización por el que se irán a la calle 127 cámaras que trabajan en televisión, y todos los técnicos de sonido de Ràdio 9. López Jaraba se remite al comunicado oficial, en el que se asegura que “la medida obedece a la imposibilidad de soportar financieramente la actual estructura empresarial”. Es quizá la forma de reconocer el fracaso en la gestión.
El ente público nació en 1989, con “la promoción y protección de la lengua propia de la Comunidad Valenciana” como principal cometido. Juli Esteve, coordinador de los servicios informativos desde la inauguración hasta la llegada del PP, asegura que fue importante ver, como símbolo, a alguien informando en valenciano con la Casa Blanca de fondo. Y cree que “había normalidad informativa”, puesto que se podía dar noticias sin problemas sobre los GAL o sobre Roldán, entonces las bestias negras para el PSOE.
sigue.......

Futbolín dijo...

Recuerda que, en unos años en los que RTVV no estaba autorizada a endeudarse (lo hizo ya con el PP), “se llevaba mucho cuidado en la gestión del dinero, porque era público”. Incluso explica que en la Guerra del Golfo apostaron por enviar durante tres meses equipos a cinco países. Se sintieron orgullosos pero costó 300 millones de pesetas (menos de dos millones de euros) y casi les pareció un derroche.
Al parecer, Amadeu Fabregat, director en tiempos del presidente socialista Joan Lerma, dejaba hacer. Aunque el modelo que implantó, en el que solo algunas películas se doblaban al valenciano, y se emitieron programas de entretenimiento de cuestionable estética, también recibió sus críticas.
Un trabajador que prefiere no dar su nombre cuenta que ya antes de ganar el PP, en la campaña electoral de 1995, comenzó el acoso: Zaplana exigía que los únicos actos de su partido fueran los suyos como candidato autonómico: “Se cogió un cabreo enorme cuando salió un acto de Rita Barberá”. Y añade que incluso se exigió que las cámaras solo recogiesen su perfil bueno, medida que ya como presidente fue norma en la casa, hecho denunciado por el Comité de Redacción. Ya con el PP en el poder, “Canal 9 se convirtió en una extensión del gabinete de Presidencia”, explica Alcañiz. Y los costes empezaron a dispararse. La Sindicatura de Comptes cuestionó los precios pagados por derechos deportivos, con los que se perdía dinero año tras año. A través de RTVV se ha llegado, incluso, a financiar los clubes de fútbol valencianos, a los que se dio el doble de dinero de lo que costaban en el mercado sus derechos de retransmisión.
Cuando Francisco Camps llegó a la presidencia de la Generalitat en 2003 apenas cambió nada. En su lucha con los zaplanistas, nombró personas de su confianza y puso en 2004 en la dirección de RTVV a Pedro García, que fue secretario autonómico de Comunicación con Zaplana pero mudó al campismo sin dificultad. El trasvase de personas del Consell a RTVV fue frecuente. Sucedió con directivos como Jesús Sánchez Carrascosa, Pedro García y Nuria Romeral, la actual directora de Ràdio 9. Pero también ocurrió en sentido contrario, como con Lola Johnson, que de directora de Canal 9 pasó a ser consejera de Cultura y hasta fue portavoz del Consell. Movimientos que son un indicador del control ejercido a distancia durante 16 años desde la presidencia de la Generalitat.
En tiempos de Camps, los informativos se convirtieron en el escaparate idílico de una Comunidad Valenciana pionera en casi todo y en el azote del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, con el derogado trasvase del Ebro como principal ariete. Era difícil que saliera la oposición en los informativos, y casi nunca se informaba de los casos de corrupción que afectaban al PP. De hecho, alguien que solo viera Notìcies 9prácticamente no se hubiera enterado de la imputación de Camps por su relación con la trama Gürtel hasta que un jurado popular le absolvió del delito de cohecho impropio.
Mientras, los sindicatos apuntan que el desprestigio y la ruina económica han sido buscados: la excusa perfecta para la privatización. El presidente del comité de empresa, Vicent Mifsud, asegura que los 54 millones de euros que RTVV quiere ahorrarse con los despidos se lo gastarán “a través de productoras, que contratarán a trabajadores precarizados, y la diferencia se la llevarán empresas privadas, amigos del PP”.
http://politica.elpais.com/politica/2012/07/22/actualidad/1342910026_921650.html

Futbolín dijo...

EL TÓTEM DE LA RAPIÑA
El despilfarro de caudales públicos se premia con una impunidad ostentosa

El aeropuerto de Castellón se ha instalado en las pesadillas de los españoles como una prueba de que la corrupción es inasequible al desaliento. Mientras los mercados se hunden, la deuda española se aproxima a la insolvencia, el desempleo crece vertiginosamente y se extienden las protestas sociales, en el dichoso aeropuerto el escultor Ripollés dirigía impávido la colocación del avión de atrezo que corona la gigantesca escultura que orna la ociosa infraestructura. Ripollés, inadvertidamente, resumía la conjunción astral de desfachatez caciquil y mal gusto de los gestores que han llevado a la ruina a la Comunidad Valenciana y han obligado a que sea intervenida por el Estado. Como se trata de un aeropuerto, vino a decir, de la cabeza (¿de Carlos Fabra?) sale un avión; si de tratara de un puerto, saldría un barco. Ingenio sin par; si la escultura manchase una estación del AVE, de la cuestionable cabeza saldría un tren, y así sucesivamente.
La inercia de la corrupción desmoraliza a los ciudadanos. El aeropuerto de Castellón, símbolo del saqueo de los caudales públicos perpetrado por los patronos de la burbuja inmobiliaria en connivencia con una clase política en muchos casos corrupta, debería estar clausurado, destinadas a otros usos rentables sus instalaciones y sus promotores políticos investigados por la ley como presuntos malversadores de caudales públicos. Pero en la España prodigiosa de los caciquillos regionales el dinero de los ciudadanos es un bien mostrenco. Su despilfarro se premia con la impunidad ostentosa. No solo no se oculta el desaguisado sino que, antes bien, los responsables políticos regionales se regodean en poner guindas aladas al tótem de la rapiña.
Carlos Fabra, uno de los líderes políticos más significados de la ruina valenciana, sigue defendiendo en público su aeropuerto; y se mofa de quienes denuncian el atropello. De esa forma se encarniza en humillar a la oposición y a los ciudadanos que claman contra sus ínfulas de sátrapa. No es una actitud diferente de la que llevó a su hija Andrea, diputada del PP, a espetar “¡Que se jodan!” a la oposición cuando se anunciaba el recorte de las prestaciones por desempleo.
http://elpais.com/elpais/2012/07/20/opinion/1342811703_071676.html

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