jueves, 1 de noviembre de 2012

La estrategia diabólica


 Hay quien pretende atribuir a esta gente una inteligencia superior capaz de llegar al fondo de las cosas. 

 No hay tal. Es el mismo hombre cuya lectura de cabecera es el Marca el que ha implementado esta canallesca estrategia.

 Él ni siquiera fue capaz de inventar esa infame idea de que todos los hombres somos esencialmente desiguales, se la copió, y él mismo lo reconoce a Luis Moure Mariño y a nada más y nada menos que a Gonzalo Fernández de la Mora, el mentor de Franco, 2 ultrafascistas convictos y confesos.

 Trataremos de resumir el ideario del joven Tërles, digo Rajoy:

 "-Constituye una prueba irrefutable de la falsedad de la afirmación de que todos los hombres son iguales, de las doctrinas basadas en la misma y por ende de las normas que son consecuencia de ellas.

 -era un hecho objetivo que los hijos de “buena estirpe”, superaban a los demás-
 -La desigualdad natural del hombre viene escrita en el código genético, en donde se halla la raíz de todas las desigualdades humanas: en él se nos han transmitido todas nuestras condiciones, desde las físicas: salud, color de los ojos, pelo, corpulencia…hasta las llamadas psíquicas, como la inteligencia, predisposición para el arte, el estudio o los negocios. Y buena prueba de esa desigualdad originaria es que salvo el supuesto excepcional de los gemelos univitelinos, nunca ha habido dos personas iguales, ni siquiera dos seres que tuviesen la misma figura o la misma voz".

 Este pobre hombre, desde el punto de vista de la naturaleza, en todos los otros, es uno de los más ricos de España y “lo que te rondaré, morena”, el registro de Santapola es una auténtica mina de oro, que pedía que, para ser presidente de gobierno en este país, se exigiera algo más que ser español y mayor de edad, no ha sido capaz de comprender nunca nada, lo que seguramente es el mayor de los méritos que él exige a un presidente de lo que sea, porque esa exigencia de igualdad para todos los seres humanos se fundamenta precisamente en el concepto moral, ahí le duele al sr. Rajoy, de que hay que procurar, como sea y a costa de lo que sea, que todos los hombres del mundo, por el mero hecho de su nacimiento, sean lo más iguales posibles.

 Y hemos dicho que se trata de un concepto moral, pero queríamos decir ético.

 Desde la Etica a Nicómaco, sabemos que todo lo humano debe de estar impregnado de una exigencia ética que configure todas las leyes bajo el intento de hacerlas igualitarias.

Como decía, este pobre hombre, licenciado en Derecho, no ha comprendido nada de lo que éste significa, Derecho viene del latín “directus”, lo que apunta directamente hacia la resolución de los problemas. “Rectus”, recto, la distancia más corta entre dos puntos, pura geometría. 

Es precisamente esa desigualdad esencialmente injusta que lastra a los seres humanos desde el mismo momento de su concepción, la que ha motivado que los más egregios componentes de la estirpe humana se hayan empeñado en la más titánica de las luchas para erradicarla. 

 Por supuesto que Rajoy y sus cómplices no tienen nada de egregios sino de absolutamente miserables, porque es de miserables profundos luchar encarnizadamente para aumentar dicha desigualdad, cuyo aumento se produce, como en casi todos los casos cuantitativos, de una manera exponencial, de tal manera que ahora la millonésima parte de la humanidad posee el 100x100 de la riqueza mientras el resto se debate en lo más profundo de la peor de las miserias.

 Esto es lo que defendía, defiende y defenderá, porque la va en ello su propia vida, el acérrimo lector del Marca y para conseguir sus deleznables fines ha echado mano de una de las más comprobadas leyes marxistas: todo no es más que puñetera, jodida, economía: si yo ahogo aún más en la miseria a esta gentuza, si los oprimo hasta la extenuación, si hago que todo aquello a lo que tendrían derecho por ser hombres, sólo por haber nacido, lo paguen a precio de oro, no tendré nunca que utilizar la fuerza bruta de nuestros cipayos, de esa gente a los que hemos podrido extirpándoles antes el cerebro, así, de este modo, si yo exijo a sus hijos, desde el principio de sus puñeteras vidas que, para seguir alentando, tengan que pagar lo que no tienen, lo que nunca tendrán porque nosotros no se lo vamos a permitir, es decir, si para sobrevivir han de pagar en todas las instancias en las que forzosamente participen de tal modo que desde las guarderías a las universidades el precio que les exijamos no lo puedan sufragar, está claro que no sólo no podrán acudir a las aulas universitarias sino tan siquiera a las más modestas de las guarderías, o sea que van a estar, seguro, fuera de los centros en que se imparte una instrucción cada día más necesaria para andar por la vida, pero es que incluso vamos a hacerlos más débiles aún de lo que serían con arreglo a las leyes de Mendel, tan caras para nosotros, puesto que no van a tener, desde el principio de sus vidas, lo suficiente para comer, de manera que el hambre será por siempre su habitual compañera, porque habremos descubierto la cuadratura del círculo: si quieren ir a clase habrán de pagar en los colegios una cuota para asistir a los comedores y si no pueden hacerlo pagarán también por llevarse la mísera comida desde sus casas.

 Y para intentar inútilmente preservar su salud, pagarán también, y para obtener una justicia, que haremos todo lo necesario para que les sea inalcanzable, les exigiremos pagar tanto que no podrán hacerlo y sólo verán las togas cuando la tv retransmita le inauguración del año judicial en los tribunales.

 O sea que haremos todo lo posible para que las desigualdades naturales no sólo se mantengan sino que aumenten hasta un grado tal que ya no sea necesario utilizar las porras eléctricas de nuestros aguerridos gendarmes.

O sea que el jodido Orwell, como se ve, se quedó muy corto en sus predicciones, el mundo podrá ser mucho peor aún si nos esforzamos suficientemente.

23 comentarios:

eddie dijo...

Como complemento al excelente post de don José,da la sensación que están haciendo una experimentación práctica en cómo perfeccionar(enajenando a un sector de personas cada vez más importante)la desigualdad natural hasta llegar al punto óptimo para ellos, cobayas humanas y/o esclavos, con métodos en marcha cada vez más perversos, es tremendo..

Esto me recuerda a lo que dicen algunos en el sentido de que interesa tener una tasa alta de desempleo para conseguir devaluar más internamente el pais, y se haga también hacer más presión sobre la masa activa laboralmente y así hacerla perder derechos(que es lo que se está haciendo)en un proceso imparable.Veamos por donde van los tiros,
Esto que os paso es de Expansión de hace algunos meses pero da igual, lo bueno de estos medios económicos oficialistas es que no se cortan un pelo en soltar noticias cada vez más delatadoras de hacia dónde van (o vamos)..

eddie dijo...

http://www.expansion.com/2011/04/21/empleo/desarrollo-de-carrera/1303385156.html?a=e3887e6667354d74390541b8f22a5a5d&t=1351777204
TRABAJAR SIN SUELDO, LA NUEVA REALIDAD
¿Aceptaría un empleo en el que no le pagaran? En las circunstancias actuales, cada vez más gente está dispuesta a hacerlo. No se trata de jóvenes que buscan su primer puesto, ni de prácticas. Son profesionales, más o menos cualificados, que establecen una nueva relación con las empresas. Un caldo de cultivo que puede precipitar el abuso, o la ilegalidad, pero que tiene consecuencias en el mercado laboral.
Quienes trabajan gratis tienen más ambición, más hambre que aquellos que perciben un salario. Y además son más creativos”… Esta es una de las afirmaciones recogidas recientemente por la revista Fortune para documentar una tendencia esperanzadora o peligrosa (según se mire) del mercado de trabajo que surge tras unos cambios vertiginosos: Cada vez más gente está dispuesta a trabajar sin percibir un sueldo. No se trata de pasantías, prácticas o jóvenes recién licenciados que buscan su primer empleo. Hablamos de profesionales, más o menos cualificados, que persiguen la promesa de un puesto futuro, una experiencia profesional o un impulso a su autoestima, sobre todo en tiempos difíciles. Y están dispuestos a hacerlo sin cobrar.

La cuestión es qué tipo de sociedad y de mercado de trabajo puede crear una tendencia como esta. Qué clase de nueva relación se establecería entre empleadores y empleados si este fenómeno prosperase y se hiciera algo común. Lo cierto es que según Fortune, algunos expertos hablan del trabajo gratis como “una corriente de futuro en recursos humanos. Algo que en una década será la norma”.

Carlos Delgado, presidente de Compensa Capital Humano, cree que “aunque la retribución clásica entendida sólo como salario ha muerto –deberíamos hablar de compensación total–, esta tendencia de trabajar gratis no es realmente sostenible. Puede resultar interesante en un momento como el actual, en el que muchos apuestan por una formación gratuita, pero se trata más bien de un fenómeno circunstancial. El empleador le pedirá a esa persona que se quede finalmente en su empresa, y está claro que no podrá estar siempre sin cobrar. Y de todas formas, aunque sea gratis, no se puede tener a alguien que haga mal las cosas”.
Paco Muro, presidente ejecutivo de Otto Walter España, afirma que el esbozo de esta tendencia “es como si un buen trabajador en paro le pidiera a un empresario: ‘Déjeme un hueco en su empresa por unos meses para que le demuestre que sí es rentable que me contrate, y si me lo gano, me lo paga’. No parece un mal intercambio tal como están las cosas. Al menos, merece una reflexión”.

eddie dijo...

Resultados
En la línea de abrir nuevas vías y seguir nuevos conceptos, Paco Muro opina que las circunstancias económicas actuales favorecen una revolución en el concepto de trabajar con un sueldo fijo desde el primer día. Muro cree en la llegada de tendencias que nos llevan hasta el ajuste de los sueldos en función de la productividad, en vez de asociarlos a índices externos: “El gran salto que podría comenzar es aún mayor. Se trata de ‘trabajar gratis’ o, dicho de otra forma, cobrar en función de los resultados aportados”.
El presidente de Otto Walter recuerda que “uno de los enormes frenos a la contratación en la actualidad es que las empresas deben pagar el sueldo completo a un nuevo trabajador sin saber si va a aportar valor y a cumplir con su tarea. Y además, si en unos meses se ve que no encaja, hay que sumar al gasto inútil realizado la liquidación y los costes de formación. Por eso ahora las empresas sólo contratan gente cuando ya no se puede esperar más, apurando hasta el final, y no hay quien se aventure a incorporar personal según se van viendo posibilidades”.

Muro se pregunta qué pasaría si se fomentara una fórmula en la que los profesionales en paro con valía y experiencia pudieran ofrecerse a las empresas a resultados: “Mal interpretado puede parecer escandaloso, polémico, o abusivo, pero conviene recordar que esta fórmula ya existe desde hace muchos años en otros formatos, y alguno de ellos es un gran éxito de empleabilidad en países como Inglaterra. Es el caso de los vendedores, de los autónomos y de los freelance, una solución muy extendida en Reino Unido que implica que un profesional trabaje sin sueldo para proyectos concretos y sólo cobre en función del resultado. La gran ventaja es que encuentran puestos con suma facilidad, ya que no existe compromiso de continuidad; su productividad y orientación a la aportación de valor es total y las empresas están encantadas de darles diversos trabajos, por lo operativo de esta alternativa”.

Un nuevo incentivo
Sobre la base de este modelo, Muro se muestra convencido de que “los profesionales que trabajan de esta manera suelen tener varios proyectos en marcha, con diversas empresas, ya que su condición de trabajador gratis les da plena libertad de movimientos mientras cumplan con los resultados. Así tienen las espaldas cubiertas y si se quedan sin tarea en una empresa al acabar el proyecto ya tienen más trabajos. Con este sistema se incentivaría el mercado laboral, y finalmente cada uno cobra lo que se merece. Por tanto, desde otro punto de vista sería un sistema enormemente justo, en el que sí se cobra.Y estaría lleno de oportunidades para trabajadores en paro, y sólo acabarían trabajando realmente gratis los que no aportasen nada con su trabajo. Eso es justo lo que cobrarán”.

eddie dijo...

José María Gasalla, director del programa de gestión de talento de Esade, plantea algunas cuestiones que todos nos deberíamos tomar en serio desde nuestro propio empleo: “Cuando uno tiene trabajo no está de más preguntarse si te respetan; si realmente te valoran; si aprendes y potencias tu capital personal; y si ese puesto tiene sentido para tu vida”.

Gasalla cree que “un profesional se tiene que hacer valorar, y esto empieza por una remuneración”, pero dependiendo de las respuestas que demos a cómo es nuestro trabajo, hay quien puede plantearse algunas opciones “especiales”. Para Gasalla, en determinadas circunstancias ese trabajo sin sueldo “puede ser una pequeña inversión personal. Uno va a ser más empleable actuando de esa manera. Y también puede servir para estar al día cuando uno se da cuenta de que no hay muchas posibilidades laborales”. El experto añade que “siempre será mejor trabajar sin remuneración que quedarse en casa. La cuestión es durante cuánto tiempo. Cuando hagamos eso debemos tener garantías de que es para entrar finalmente en una organización y no para facilitar el hecho de que seamos explotados”.

Abusos
Efectivamente, esta tendencia a aceptar el trabajo gratis tiene su lado oscuro. El profesor de Esade sostiene que se pueden dar abusos, y generalizar este modelo puede llevar a que algunos encuentren la manera de aprovecharse de los demás con esta fórmula. “No me preocuparía si existe un compromiso y unos plazos por parte de la empresa y del posible empleado. Un mundo en el que no hay un cierto nivel de confianza nos lleva a la explotación transitoria de las personas”.

José María Gasalla concluye que en todo este fenómeno que puede conducir al trabajo gratis, “uno debe ser consciente de que es una marca personal que ha de capitalizarse continuamente, y también ha de tener en cuenta lo que supone el dinero a corto plazo frente a la preparación profesional que le puede servir para una carrera de futuro”.

eddie dijo...

Ahora sí, queremos nuestro dinero…
Jonathan Tasini era uno de los blogueros de ‘The Huffington Post’, el blog colectivo de los considerados como “de alto tráfico”, fundado por Arianna Huffington. Como muchos otros colaboradores, Tasini trabajaba gratis para Arianna y el ‘HuffPo’.

Recientemente AOL adquirió ‘The Huffington Post’ por casi 232 millones de euros, y Tasini encabeza ahora las acciones que persiguen que los 9.000 blogueros que trabajaban gratuitamente –y que contribuyeron a hacer del ‘HuffPost’ lo que es hoy y lo que vale– perciban algún tipo de retribución. La cuestión es si los blogs –una de las tres grandes patas del ‘Huffington Post’ junto con la agregación de contenidos y los artículos producidos por el staff de este medio– han sido una pieza realmente clave en la explosión de tráfico del ‘HuffPost’. Para el gurú de las estadísticas, Nat Silver, estos blogueros voluntarios son responsables de un 33% del tráfico total.
Tasini –que ya ganó un conocido caso en 2001 contra ‘The New York Times’ en defensa de los colaboradores independientes– ha llegado a identificar a Arianna Huffington como “la dueña de una plantación de blogueros”. En realidad, la demanda pretende repartir entre quienes escribían a cambio de nada cerca de 72 millones de euros, que es una tercera parte de lo que AOL pagó por el blog de Arianna. Esto supone 8.000 euros per cápita. Se trata de un ejemplo de lo que Dolors Reig, experta en comunidades y Social Media, califica como ‘crowdsourcing’ , y en el que aquellos que han aportado sus contenidos de forma gratuita reclaman ahora que el medio para el que trabajaban sin percibir un sueldo les pague sus servicios tras la venta millonaria.

Desde el comienzo de esta aventura periodística y empresarial, Arianna Huffington ha sido objeto de críticas por su peculiar modelo de negocio. Se le acusaba de explotar a los blogueros, pero Arianna siempre ha respondido que, con su fórmula, estos escriben como colaboradores voluntarios durante su tiempo libre, y no están sujetos a cierres ni a plazos, pero tampoco cobran. En este sentido Dolors Reig recuerda que “no se puede tratar al trabajador en ‘crowdsourcing’ como si estuviera en plantilla. No es trabajo, es afición, así que no es posible aplicar horarios rígidos ni otro tipo de exigencias.

eddie dijo...

El dilema entre un buen trabajo o ganar mucho
n No todo el mundo resuelve con claridad un dilema importante: ¿Prefiero tener un trabajo odioso, que no me aporta absolutamente nada aunque me proporciona un sueldo altísimo, o es mejor ser feliz en mi empleo a pesar de que no gane demasiado?

Para empezar, hay que saber que las ocupaciones que producen más satisfacción son generalmente las que implican un mayor grado de realización personal, y se basan por tanto en las actividades que aportan un alto valor. Aquí el dinero no tiene mucho que ver con la satisfacción en el trabajo.

Para casi todo hay estudios e informes; y para esto también: Los expertos calculan que la motivación extra que proporciona un aumento de sueldo dura tres meses y, según la mayor parte de investigaciones al respecto, queda claro que el dinero no es nunca el principal factor motivador. Un estudio de la Universidad de Princeton asegura que a partir de unos ingresos anuales de 75.000 dólares no hay mayores consecuencias en términos de felicidad, estrés, disfrute o frustración.

Otro reciente estudio publicado en el ‘Journal Occupational and Environmental Medicine’ coincide con uno de la Australian National University al afirmar que “algunos trabajos son tan malos y precarios que resultan más perjudiciales desde el punto de vista psicólógico que el hecho frustrante de no tener trabajo”.

Para Daniel H. Pink, autor de ‘La sorprendente verdad sobre qué nos motiva’, “el dinero no sólo no es buen incentivo sino que de hecho empeora el desempeño”. Pink argumenta, a través de numerosos estudios, que la llamada la motivación extrínseca (si haces esto, recibes aquello) termina por no ser suficiente, cuando no contraproducente, para muchas actividades. La recompensa por objetivos termina por crear tensiones , y llega a destruir toda posibilidad de hacer un trabajo de calidad debido al resultadismo y al cortoplacismo. Según Pink, lo que mueve a las personas es la motivación intrínseca; la que viene del interior de cada uno.

José Medina, presidente de Odgers Berndtson Iberia, recuerda que “hay varios tipos de motivación: Por un lado está la ‘motivación 1.0’, que consiste en sobrevivir. También podemos hablar de la ‘motivación 2.0’, que se basa en el palo y zanahoria (motivación extrínseca) y, por último, la ‘motivación 3.0’, que es la intrínseca y libre”.

Medina cree que que “lo más exquisito que podemos dar los humanos pertenece al área de lo que queremos o no queremos dar. Lo brindamos sólo si lo queremos ofrecer, libremente. No es objeto de trueque: ni se compra ni se vende, sino que se da libremente. Hay un fenómeno emergente –que se puede calificar de revolución–, que está relacionado con lo que miles de personas están dispuestas a dar y aportar libremente, trabajen o no trabajen, estén en el paro o no”.

El concepto de felicidad guarda relación con la decisión de trabajar en una compañía de forma comprometida. Hay un denominador común cuando se analiza qué es lo que más valoran los empleados en una organización: Por un lado está la flexibilidad –horaria, o en el espacio (teletrabajo), o se refiere a los medios que pone la empresa para la ayuda familiar–, y hay otros factores, como el desarrollo y las oportunidades de formación y crecimiento –que son las que harán que la retribución sea mayor– o los aspectos culturales, mucho más apreciados por las jóvenes generaciones, con sus formas de entender la relación entre empleado y empleador.

Carlos Delgado, presidente de Compensa Capital Humano, cree que se tiende cada vez menos a preferir un buen sueldo a tener un trabajo que a uno le haga feliz: “Hay que ser consciente de que esta será una relación a corto plazo en la que, básicamente, se consiguen mercenarios. Cuando tenemos empleados en jaulas de oro, lo lógico es que el rendimiento sea más bajo. Las organizaciones que pagan mucho suelen ser aquellas que, por su nombre o situación de mercado, están en una posición de riesgo, y sus tasas de rotación son muy elevadas”.

eddie dijo...

Vamos con otro enlace en la misma línea y viene de donde soplan siempre los primeros vientos, hablando de esclavos….

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=158552
LA ESCLAVITUD EN LAS PRISIONES DE EEUU

“En este momento, los presos de establecimientos penitenciarios federales de todo el país están haciendo piezas para misiles Patriot. Al empezar, les pagan 23 centavos de dólar por hora (1,84 dólares por un día de trabajo de 8 horas) y pueden llegar a un máximo de 1.15 la hora por fabricar productos electrónicos que controlan la propulsión, dirección y puntería de los sistemas de misiles guiados de Lockheed Martin PAC-3, que originalmente se hicieron famosos en la primera guerra del Golfo Pérsico. ¿Está sorprendido? Yo también”.

Así comienza el llamativo primer párrafo de una extensa nota del periodista e investigador financiero Justin Rohrlich, publicada el 7 de marzo 2011 en el World in Review (Minyanville.com) con el título “Why are Prisoners Building Patriot Missiles? (¿Por qué los Presos están Construyendo Misiles Patriot?). Esta escalofriante noticia pasó de largo porque fue ignorada por los grandes medios comerciales estadounidenses e internacionales.

La sobre-explotación de mano de obra cautiva era algo que sólo harían los chinos para competir con precios más bajos en el mercado mundial, según la recurrente propaganda informativa de los sistemas trasnacionales de noticias. Pero fue sacada a la luz pública este año, por lo menos para conocimiento de los medios alternativos y ciudadanos del mundo interesados en estos grandes temas, por el Proyecto Censurado de la Universidad Sonoma State de California a partir de otra nota de Sara Flounders, publicada el 6 de junio 2011 en el periódico Workers World (Trabajadores del Mundo), bajo el título “The Pentagon and Slave Labor in U.S. Prisons” (El Pentágono y el Trabajo Esclavo en las Prisiones de Estados Unidos).

“Los presos ganan 23 centavos por hora en las prisiones federales de Estados Unidos fabricando componentes de alta tecnología electrónica para misiles Patriot Advanced Capability 3 (Patriots de Capacidad Avanzada 3), lanzadores para el sistema TOW (Tube-launched, Optically tracked, Wire-guided, o Tubo lanzador, Seguimiento óptico, Guiado por cable), misiles anti-tanque y otros sistemas de proyectiles guiados”, escribió Flounders en el primer párrafo de su nota en Trabajadores del Mundo. “Vale la pena examinar más de cerca las implicaciones de este hecho ominoso en un artículo de marzo del periodista e investigador financiero Justin Rohrlich, del World in Review (Minyanville.com)”, añadió la periodista… y fue lo que hicimos.

eddie dijo...

Estados Unidos tiene aproximadamente el 5 por ciento de la población del mundo. Pero muy pocos saben que sus prisiones mantienen en encierro a más del 25 por ciento de toda la gente encarcelada en el planeta. Y también ignoraban que muchos de estos presos trabajan para el complejo militar industrial que abastece al Pentágono hasta por 23 centavos de dólar la hora, o tarifas similares. Sólo se libran de esta expoliación de mano de obra tan barata como la esclava, miles de presos en reclusión solitaria, a menudo confinados por castigos disciplinarios aplicados a faltas de baja importancia.

“La expansión del uso de industrias de prisión, que pagan salarios de esclavitud como una forma de aumentar los beneficios de las gigantescas corporaciones militares, es un ataque frontal a los derechos de todos los trabajadores”, escribió Flounders. “El trabajo penitenciario –sin protección sindical, ni pago de horas extras, sin días de vacaciones, pensiones, prestaciones, protección de salud y seguridad, o retención de la Seguridad Social– también fabrica componentes complejos para aviones de combate F-15 de McDonnell Douglas/Boeing, F-16 de General Dynamics/Lockheed Martin y helicópteros Cobra de Bell/Textron”.

Producción presidiaria High-Tech

“El trabajo penitenciario produce gafas de visión nocturna, chalecos antibalas, uniformes de camouflage, aparatos de radio y comunicaciones y sistemas de iluminación y componentes para armas antiaéreas acorazadas de 30-mm a 300 mm, así como rastreadores de minas terrestres y equipamiento electro-óptico telemetría láser para vehículos de combate BAE Systems Bradley. Los presos reciclan equipos electrónicos tóxicos y revisan los vehículos militares”, añadió Flounders en el periódico de los trabajadores (1).

Justin Rohrlich escarbó la basura para indagar cómo funciona este negocio de las penitenciarías. Está manejado por Industria Prisiones Federales (en inglés, Federal Prison Industries, FPI, o Unicor, su marca comercial desde 1977) de la Oficina de Prisiones, una corporación cuasi-pública, “sin fines de lucro”, clasificada como la N° 39 entre los grandes contratistas del gobierno de Estados Unidos.

El trabajo carcelario federal que contrata Unicor se desarrolla en 14 fábricas de prisiones, donde más de 3.000 presos fabrican equipos electrónicos de comunicación para uso en tierra, mar y aire. En total, Unicor gestiona 110 fábricas en 79 centros penitenciarios federales. También está inserta en el “socialismo corporativo” de Estados Unidos porque la financia el gobierno, por una decisión del Congreso adoptada en 1934, cuando fue creada como “herramienta de rehabilitación para enseñar habilidades del mundo real de trabajo para los presos federales”, recordó Rohrlich.

Unicor asegura que sus programas penitenciarios de trabajo no afectan negativamente a las empresas del sector privado y siempre ha sido bastante bien sabido que los reclusos hacen de todo, desde señales de tráfico, bancos de parques, placas vehículos, mobiliario para oficinas federales como la Administración de Veteranos y Departamento de Defensa, pero el sofisticado programa de alta tecnología accesoria de misiles, aviones, carros de combate, etcétera, había pasado casi desapercibido, hasta ahora.

La población carcelaria de Estados Unidos es la más grande del mundo, pero crece a tal ritmo que en los últimos 30 años se quintuplicó. Además, es un pingue negocios para el sistema privado de prisiones, que cobra “por cama” y además percibe ganancias por sus negocios de mano de obra esclava con Unicor. Cuando asumió Ronald Reagan, en 1980, había 400.000 presos; hoy superan los 2,3 millones.

Actualmente existen más varones estadounidenses presos, en libertad bajo palabra o libertad condicional, que todos los esclavos que existían en 1850, antes de comenzar la Guerra Civil, según la profesora de derecho Michelle Alexander en su libro “The New Jim Crow: Mass Incarceration in the Age of Colorblindness” (El nuevo Jim Crow: Encarcelación Masiva en la Era del Desprecio Racista).

eddie dijo...

Competencia desleal

Nate C. Hindman, del The Huffington Post, informó el 15 de agosto 2012 que Michael Mansh, presidente de la pequeña fábrica de ropa Ventas y Servicio Ashland, en Olive Hill, Kentucky, en un caso que incluso apareció en CNNMoney, se enteró en febrero que su empresa de 100 personas corría el riesgo de perder un contrato para fabricar cazadoras destinadas a la Fuerza Aérea de Estados Unidos. La amenaza se llamaba Unicor. Durante décadas, las pequeñas fábricas de Estados Unidos vienen luchando contra operaciones administradas por el gobierno que subcontratan mano de obra estadounidenses tras las rejas. Y la tensión crece bastante por este rol “socialista” del gobierno que socava la necesidad de crear empleos proclamada por… el mismo gobierno.

Ashland, que es el principal empleador en Olive Hill, estuvo a punto de cerrar. Mansh le dijo a CNNMoney “Somos 100 personas que compran comestibles. Usamos empresas de transporte de la ciudad, compramos piezas y bombillos allí todos los días (…) Eso está todo perdido cuando las cárceles nos quitan los contratos”. Sólo la presión mediática puso en marcha a los legisladores locales, quienes consiguieron que Unicor diera marcha atrás y cediera el contrato. Al final, todos fueron felices.

La mano de obra esclavo-carcelaria perjudica a los trabajadores, daña a la pequeña y mediana industria y sólo favorece a las grandes corporaciones del complejo militar industrial que trabajan para que su principal cliente, el gobierno de Estados Unidos de cualquier signo político, consumiendo siempre esas armas pueda imponer la “guerra permanente” que mantiene a través de la historia, y hoy Obama-Clinton promueven en Siria, escondiendo la mano. De paso, esta implacable política imperial trae a la mente la idea de la “revolución permanente” de Trotsky.

Ernesto Carmona es periodista y escritor chileno.

eddie dijo...

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=158498

LA ESTAFA DE LA DEUDA PUBLICA. V. NAVARRO
Según el pensamiento dominante en los establishments financieros, políticos y mediáticos que configuran la sabiduría convencional en el conocimiento económico, la deuda del Estado español (aproximad amente un 90% del PIB) se debe al excesivo gasto público realizado en el país durante los años de bonanza en los que se despilfarró el dinero público. Y para confirmar tal aseveración se citan casos como el del AVE, que en muchas partes de España apenas tiene pasajeros, o las carreteras que no llevan a ninguna parte y muchos otros ejemplos de derroche de dinero público que –según la sabiduría convencional- nos han llevado a la crisis actual. Un indicador de tal crisis es la elevada prima de riesgo que el Estado español tiene que pagar para poder conseguir dinero de la banca, pues ésta (conocida como los mercados financieros) está dejando de tener la confianza en la capacidad del Estado en poder pagar los intereses de su deuda pública. De ahí la necesidad de recortar gasto público a fin de disminuir el déficit y la deuda pública y recuperar así la famosa “confianza de los mercados”, la frase más utilizada en la narrativa oficial de los gobiernos español y catalán para justificar sus recortes presupuestarios.

La gran estafa
El crecimiento de la deuda pública, sin embargo, tiene muy poco que ver con la supuesta exuberancia del gasto público. En realidad, el gasto y empleo público español, incluyendo el catalán, son los más bajos de la UE-15. Sólo un adulto de ca da diez trabaja en el sector público en España (en Catalunya no se llega ni a este ratio). En Suecia, es uno de cada cuatro. La hipertrofia del sector público, que según el dogma neoliberal dominante está ahogando la economía española, es una de las falsedades más notorias que se transmite con mayor frecuencia en los mayores medios de información. Los datos, fácilmente accesibles, muestran precisamente lo contrario. El Estado en España (y en Catalunya) es uno de los más pobres de la Unión Europea de los Quince, UE-15. Ahora bien, los economistas de FEDEA, los gurús mediáticos –como Xavier Sala i Martín y otros- continuarán, contra toda la evidencia existente, subrayando que la raíz del problema que tiene España, incluyendo Catalunya, es su excesivo gasto público, que –según ellos- ha generado el gran crecimiento de su deuda pública.

La causa real del crecimiento de la deuda
La causa más importante (y más silenciada por los medios) de la elevada deuda pública en España ha sido el dominio de la banca –y muy en especial de la banca alemana- y de las fuerzas neoliberales que ésta promueve en el diseño del euro y su sistema de gobierno. Veamos los datos. Tales fuerzas establecieron un Banco Central que no era un Banco Central, sino que era un enorme lobby de la banca. Lo que hace un Banco Central en un país es imprimir dinero y con este dinero compra deuda pública a su Estado, de manera que si los intereses de sus bonos se disparan porque el Estado tiene dificultad para venderlos, el Banco Central entra y compra muchos bonos, con lo cual los intereses bajan. El Banco Central está ahí para defender a su Estado frente a la especulación de los mercados financieros. En contra de lo que se dice y de lo que se escribe, los intereses de la deuda los decide un Banco Central, no los mercados financieros.

eddie dijo...

Ahora bien, cuando se estableció el euro, el Estado español perdió tal capacidad de imprimir dinero y comprar deuda pública. Se delegó tal autoridad al Banco Central Europeo, que sigue imprimiendo dinero pero no para prestarlo al Estado español (la compra de deuda pública, en la práctica, es un préstamo al Estado), sino para prestarlo a la banca privada a unos intereses bajísimos (menos de un 1%). Y es esta banca privada la que compra deuda pública a unos intereses elevadísimos (un 6% o un 7% en el caso español o italiano). Es un negocio redondo para la banca. El chanchullo del año. La banca, incluyendo la banca alemana, se ha forrado de dinero durante todos estos años. Nunca les había ido tan bien. Chupaban la sangre (los altos intereses de la deuda pública) al Estado, y cuando éste parecía que iba a desmayarse o morir, entonces (y sólo entonces), el Banco Central Europeo le prestaba dinero al Estado, es decir, le compraba deuda pública para que continuara viviendo, a fin de que la banca privada, como sanguijuela, pudiera continuar chupándole la sangre (es decir, su dinero).

Este entramado, en el que el BCE da dinero a la banca privada a unos intereses bajísimos, se justifica con el argumento de que así se garantiza el crédito necesario para las familias y para las empresas medianas y pequeñas (que crean la mayoría de puestos de trabajo). Pero el crédito ni está ni se le espera. En realidad, a pesar de que el BCE ha dado desde diciembre de 2011 más de un billón de euros (sí, un billón de euros) a la banca privada (la mitad de este billón fue a la banca privada española e italiana), el crédito continúa escaso, pues la banca tenía otras inversiones (como comprar deuda pública) mucho más rentables que la de ofrecer crédito.

Cualquier persona normal y corriente se preguntará, ¿por qué el BCE no prestó este dinero a los Estados de la Eurozona en lugar de prestarlo a la banca para poder financiarse sin necesidad de pagar unos intereses tan elevados a la banca privada? Por extraño que parezca, nadie en la estructura de poder que gobierna la Eurozona se planteó, hasta hace muy poco, esta pregunta. Y ello, como resultado de estar imbuidos en el dogma neoliberal, que es la ideología promovida por el capital financiero, es decir, por la banca (además de las compañías de seguro, fondos de alto riesgo y un largo etcétera).
Si el BCE hubiera prestado el dinero al Estado español, en lugar de éste tener que pedirlo a la banca privada, el Estado hubiera ahorrado muchísimo dinero. El Estado, en lugar de pagar unos intereses al 6%, hubiera pagado al 1% (como pagan los bancos para obtener dinero del BCE), ahorrándose muchísimo, pero muchísimo dinero, sin que hubiera aparecido el problema de la deuda pública, y sin que se hubiera necesitado hacer ningún recorte de gasto público. Hoy, uno de cada cuatro euros que el Estado se gasta va para pagar su deuda pública, predominantemente a los bancos. Si hubiera recibido dinero directamente del BCE no habría habido ninguna necesidad de hacer recortes.

eddie dijo...

El economista Eduardo Garzón ha calculado (en su artículo “Situación de las arcas públicas si el estado español no pagara intereses de deuda pública”) lo que el Estado español tendría como deuda pública (desde 1989 a 2011) si hubiera tenido un Banco Central que le hubiera prestado dinero al 1% de interés, sin tener que recurrir a la banca privada pagando los elevadísimos intereses que ha pagado. Pues bien, la deuda pública sería hoy un 14% del PIB (sí, ha leído bien, un 14%) en lugar de un 90%. Este es el enorme coste al Estado español de haber tenido el sistema de gobernanza del euro tal como ahora existe, sistema de gobernanza que se diseñó para optimizar los intereses de la banca a costa de los intereses de la población y de su Estado. Hoy España, incluyendo Catalunya, no tendría los problemas que tiene si hubiera tenido un Banco Central propio digno de su nombre, o hubiera tenido un Banco Central Europeo que hubiera sido un Banco Central.

Las injusticias del sistema actual

El sistema de gobierno del euro es, además de sumamente ineficiente, profundamente injusto, pues está originando un proceso redistributivo enormemente regresivo en el que la gran mayoría de la población está pagando con impuestos el pago de los intereses de la deuda pública del Estado, y con ello está transfiriendo a los súper ricos (que compran los bonos a través de los bancos) dinero para pagarles lo que el Estado les debe al haber comprado deuda pública. Esta transferencia de dinero se realiza también a nivel de la Eurozona, de manera que los países que tienen que pagar intereses de la deuda más altos (los países del Sur) los pagan a los bancos del Norte (que han invertido cantidades muy significativas de su capital en comprar deuda pública de tales países que generan unos intereses exuberantes, alcanzando unos beneficios estratosféricos). Alemania tiene 200.000 millones de euros en tal tipo de inversiones en España. En realidad, los famosos 100.000 millones de euros que la Unión Europea puso al alcance de España para “salvar sus bancos” era, en realidad, dinero (aprobado por el Parlamento Alemán) para salvar a los bancos alemanes (tal como han reconocido varios economistas asesores del gobierno alemán) que estaban con el agua al cuello debido a la deuda pública y privada española, ya que tenían pánico a que no les pudieran pagar. Será el pueblo español el que pagará los 40.000 millones que el Estado ha pedido para pagar tal deuda, situación que es profundamente injusta. Si después de leer este artículo usted, lector, no está indignado, es señal de que, o bien es usted parte del problema o es que no me he explicado bien. En este caso, le aconsejo lea el libro de Juan Torres y yo, Los Amos del Mundo. Las armas del terrorismo financiero donde expandimos lo que brevemente presento en este artículo. Pero créame que hay causas para estar más que indignado. Hoy se está desmantelando el escasamente financiado Estado del bienestar en España, incluyendo en Catalunya, para que los bancos puedan comprar su deuda pública, la cual consiguieron diseñando un sistema en que sus beneficios, que afectan a un sector superminoritario (lo que los indignados estadounidenses Occupy Wall Street movement llaman el 1%) se realice a costa de la miseria de todos los demás. Así de claro. Léase el libro y lo verá.

eddie dijo...

http://www.eldiario.es/zonacritica/banco_malo_burbuja_vivienda_desahucios_6_63753636.html

EL BANCO MALO ESE, ¿SE PODRÁ ATRACAR?. Isaac Rosa
Leo todo lo que se escribe sobre el “banco malo”, y no encuentro respuesta a una pregunta que me inquieta: ¿dónde pondrán el banco malo, con sus 60.000 millones tóxicos? ¿Hará el gobierno un concurso para que las localidades interesadas presenten candidatura, como hicieron con el almacén de residuos nucleares? ¿Disputarán los pueblos por quedarse con el banco malo? ¿Tendrá beneficios el municipio que lo acoja? ¿Hay peligro de que esté en zona de riesgo sísmico o inundable? ¿Y los vecinos? ¿Estarán seguros teniendo al lado un banco malo? ¿Aceptaremos comer tomates procedentes de las tierras próximas a su sede?

Es que oye hablar uno del banco malo, de la urgencia de los bancos por traspasar su carga tóxica a la nueva entidad, y se imagina un almacén lleno de basura radiactiva. Y sin embargo, los 89.000 pisos y 13 millones de metros cuadrados de suelo que el banco malo acogerá no necesitan mucho espacio. Basta un despacho, un ordenador, una usb.

Que no se hagan ilusiones los pueblos sin trabajo. Aunque impresione oír hablar de ladrillos, terrenos, activos tóxicos, traspasos, saneamiento, en realidad todo esto del banco malo es poco más que un apunte contable, una tecla pulsada y que en décimas de segundo socializa las pérdidas multimillonarias de los bancos que enloquecieron durante los años de la burbuja, y que ahora se quitan de encima el muerto, y para variar nos lo colocan a nosotros.

La jugada es maestra: el banco se hunde por el peso de sus créditos morosos, viviendas adjudicadas y embargadas, y suelo. Viene el Estado y se lo compra. Sí, claro, a un precio más bajo del que tienen apuntado en su balance, estaría bueno que encima se lo pagásemos a precio burbuja. El banco, ya más ligero, se olvida del fardo, y es ahora el Estado el que, con recursos públicos, gestiona los activos tóxicos poniendo cuidado en no perjudicar a los bancos saneados: por ejemplo, cuidando que no caiga mucho el mercado inmobiliario, no sea que los activos sanos de la banca se conviertan en tóxicos otra vez. Al mismo tiempo, abre la puerta a que el capital privado se haga cargo de parte del pastel, sobre todo fondos de inversión internacionales, cuanto más buitres mejor, que al olor del dinero (y el tóxico desprende un hedor especialmente atractivo) buscarán la forma de hacer negocio con esos activos, convirtiéndolos en nuevos productos financieros (¿les suena de algo?).

Y en realidad, ¿de qué estamos hablando? ¿Qué son esos activos tóxicos que ningún banco quiere ni en pintura, que el Estado va a meter en un costoso agujero, y que puede atraer a carroñeros financieros? Ya lo dije antes: además de crédito moroso, muchos pisos: 89.000 pisos. Y suelo, mucho suelo: 13 millones de metros cuadrados edificables.

Entre los 89.000 pisos habrá, claro, urbanizaciones de campo de golf; y entre el suelo habrá también mordiscos paisajísticos de esos que han devastado nuestro litoral. Pero también muchos pisos de barrio que están con las persianas bajadas, o a medio construir. Y mucho suelo de esas zonas que en tantas ciudades fueron urbanizadas, con sus calles, sus farolas y sus papeleras, y así quedaron.

eddie dijo...

Es decir: vivienda. Vivienda para hoy, y para mañana. Miles de pisos construidos y por construir. Viviendas vacías en un tiempo en que miles de familias son desahuciadas, tantos jóvenes no pueden independizarse, muchas otras familias viven asfixiadas con sus hipotecas y alquileres. Y viviendas por construir, para un futuro que vuelve a quedar a merced de los fabricantes de burbujas, que a partir del cargamento del banco malo y su efecto sobre el mercado inmobiliario intentarán poner las bases para otro ciclo de ganancia.

Es ya un lema común en todas las manifestaciones ese de “gente sin casa, casas sin gente”. Amplíenlo: “gente sin casa, casas sin gente, casas pagadas por el Estado, casas ofrecidas a fondos buitres”.

Sí, estaría bien aprovechar todos esos pisos y metros de suelo, ya que nos los vamos a quedar, para impulsar la vivienda social, sobre todo el alquiler social, que a tanta gente aliviaría. Pero para eso haría falta tener una política de vivienda que a este gobierno ni se le pasa por la cabeza, pues tiene cosas más importantes en que pensar.

Me parece tan escandaloso, que me entran ganas de ponerme una media en la cabeza y atracar el banco malo ese, haciendo buena la famosa frase de Brecht comparando el atraco a un banco con la fundación de un banco. En cuanto me entere de en qué pueblo lo ponen, dejo el coche con el motor en marcha en la puerta, y no respondo.

eddie dijo...


http://insurgente.org/index.php/template/republica/item/2162-amadeo-martínez-inglés-nos-regala-su-libro-el-rey-que-no-amaba-a-los-elefantes

Desde la primavera de 2008, cuando salió a las librerías mi libro “Juan Carlos I, el último Borbón”, fue implacablemente perseguido, atacado, ninguneado por los grandes distribuidores complacientes con el poder con vistas a que las graves denuncias y los presuntos delitos que en él se desvelaban en relación con la, hasta entonces, almibarada figura del rey Juan Carlos I, no fueran de dominio público en este país. A pesar de todo ello, la primera edición del libro (varios miles de ejemplares) se agotó rápidamente pero la editorial que lo publicó (Styria de Barcelona) se vio bloqueada en todas sus ventas, no solo las relacionadas con mi trabajo, y finalmente tuvo que cerrar a finales de 2010.

Ante las continuas peticiones de cientos de potenciales lectores que no encuentran el libro, he intentado publicar una segunda edición, corregida y aumentada en tres nuevos capítulos relativos a mis denuncias del monarca en todas las instituciones del Estado y a su reciente y desgraciada aventura en Botsuana. Con un nuevo título: “El rey que no amaba a los elefantes”. No me ha sido posible porque las grandes editoriales siguen haciéndole la pelota más y mejor (ya veremos hasta cuando) a esta ya amortizada monarquía del 18 de julio de 1936, y las pequeñas todavía arrastran un comprensible temor a ser defenestradas sin contemplaciones. Esta es, amigos, la imitable democracia que seguimos disfrutando en este país.

En vista de ello, he decidido regalar esta nueva edición de mi conocido y, parece ser, polémico libro a los lectores que periódicamente me siguen en Internet a través de las plataformas digitales (portales, diarios, semanarios, blogs…) que publican mis artículos y que son, básicamente (perdón si me he olvidado a última hora de alguno) los destinatarios del presente mail.

En consecuencia, remito adjunto el original completo de este nuevo y extenso trabajo (casi 600 páginas) titulado “El rey que no amaba a los elefantes” para que, libre y gratuitamente, pueda ser descargado por aquellos ciberlectores que lo deseen. Creo que así contribuyo a que la historia de este país, y la muy triste y desgraciada del rey que todavía ocupa su jefatura del Estado, pueda llegar a todos los españoles sin gasto alguno.

Un afectuoso saludo. Amadeo Martínez Inglés

Puedes descargarlo aquí

Fuente: http://ucarsevilla.wordpress.com/2012/10/20/amadeo-martinez-ingles-nos-regala-su-libro-el-rey-que-no-amaba-a-los-elefantes/

eddie dijo...

http://www.kaosenlared.net/component/k2/item/35936-el-botín-de-las-pensiones.html
EL BOTIN DE LAS PENSIONES
La crisis del 2008 tiene un rasgo inédito respecto a la del estallido de 1929 en Estados Unidos, crac considerado como su precedente referencial para enmarcar los dos últimos grandes seísmos del capitalismo provocados por el salvajismo bancario-financiera. Ese hecho diferencial gravita sobre el papel que el Estado ha jugado en ambos procesos. En la del siglo XX, el gobierno utilizó los recursos del Estado para estimular el sistema productivo, sobre todo mediante inversiones en obras públicas muy extensivas en factor trabajo. Por el contrario, en la crisis vigente la fórmula se ha invertido y las instituciones descapitalizan lo público a rebufo del Estado, destruyendo empleo, a fin de crear crear las condiciones para la acumulación privada. ¿Keynesianismo versus neoliberalismo? En realidad dos versiones estatalistas, una ex ante y otra ex post.

Este es un hecho primordial que no sólo establece una deferencia operativa entre lo ocurrido en1929 frente a 2008, sino que indica un cambio de ciclo en la evolución del sistema capitalista competitivo de libre mercado. Aunque en el fondo, lo que queda en evidencia en la comparativa es la función del Estado como el elemento de continuidad que hace posible el paradigma de explotación y dominación social. En la crisis del 29, un capitalismo aún poco innovador e incapaz de absorber la centralidad del cambio tuvo que dejar el campo libre a la regulación estatal para su refundación. En estos momentos, con un capitalismo de alta sofistificación, la practica estatal se ha reiventado del revés, desregulando. Regulación o desregulación, qué más da, lo importante es que cace ratones.

Hoy el gobierno maneja el artefacto Estado en su vertiente proteccionista para el sector privado, mientras canibaliza lo público. Esta deriva se nota en hechos como que, con la excusa de ejecutar políticas de austeridad de arriba-abajo, se deshagan posiciones en la integridad del sector público, tanto en el segmento de las inversiones sociales como eliminando puestos de trabajo. Esta auténtica autofagia viene a demostrar -y esto si es un hito histórico- que desde lo público estatal se mata lo público social. Lo que significa que eso que hasta ahora hemos llamado “lo publico” no es sino la bandera de conveniencia que enarbola la oligarquía dominante – igual que su concepto de democracia - para perpetuarse utilizando la buena imagen de la franquicia estatal. Porque si en verdad “lo público” hubiera estado controlado por el pueblo y para el pueblo, la autoindución al suicidio no tendría sentido.

Y ya que hemos situado a la banca en el ojo del huracán (que en realidad es su punto más confortable) de ambas crisis sistémicas, pongamos un ejemplo doméstico que puede ayudar a comprender el sometimiento de lo público estatal al interés privado que caracteriza la nueva era de la globalización capitalista. Todo por imperativo legal.

Entre los recursos que el Estado maneja habitualmente están la multimillonarias remesas de dinero que todos los meses utiliza para sufragar las pensiones, más 8 millones de personas, quizás el colectivo más identitario de toda la sociedad. Evidentemente, gestionar la intermediación entre el Estado que efectúa esa liquidación mensual y su entrega a los legítimos beneficiarios representa un extraordinario negocio para cualquier entidad financiera. Y parecería lógico, puesto que de recursos públicos se trata, que esa función la desempeñara, total o en buena medida, la banca pública o asimilada. Imposible de toda imposibilidad. Como es de general conocimiento, el PSOE del gobierno de Rodríguez Zapatero liquidó el sector de las Cajas de Ahorro, casi la mitad del sistema financiero, previa su demonización por los medios de comunicación privados por presunta ineficiencia.

eddie dijo...

De esta manera, son los grandes de la banca privada, cada vez más concentrada, en contradicción con la predicada pluralidad de mercados, quienes se han hecho con el apetitoso pastel de “las pensiones”. Ergo, tenemos a los mismos bancos que están en el origen de la crisis monopolizando la administración de esos partidas en unos momentos en que, precisamente, resulta dramática la falta de capital circulante para la economía real. Por tanto, el Estado, al beneficiar a esos agentes financieros que se han caracterizado por su codicia y sus políticas depredadoras, incurre de entrada en un “riesgo moral”. En vez de ejemplarizar, sancionando estas fechorías, les premia con graciosas concesiones multimillonarias.

Las consecuencias inmediatas de semejante capitulación estatal es la arbitrariedad con que dichas entidades de crédito actúan con “nuestros ahorros”, porque no otra cosa que “ahorros generacionales” son las pensiones. De ahí que del riesgo moral pasemos sin solución de continuidad a la confiscación pura y dura, extremo expresamente prohibido por la Constitución, aunque al parecer previsto por el legislador sólo en el caso inverso: retención de bienes privados. En este orden de cosas, la práctica el Banco de Santander se lleva la palma. La entidad de Emilio Botín suele pagar las pensiones a finales de mes, siendo que la Administración libera esas partidas sobre los días 23 o 24 , ¡7 días confiscadas!, disponiendo de millones de euros en tránsito todos los meses para manejarlos a su antojo.
Hablamos del Santander, la privilegiada entidad financiera presidida por el cántabro Emilio Botín, que se ha distinguido desde hace 50 años por ser siempre el “banquero del régimen”, al margen del color ideológico de gobierno de turno. Mérito de su especialidad: condonar a los partidos los créditos concedidos para sus costosas campañas electorales mientras los exige sin piedad a la gente corriente. Doy para que me des. Es cierto que luego, desde el poder, esos mismos partidos suelen corresponderle en demasía. Las referencias abundan. En la etapa felipista, María Teresa Fernández de la Vega, siendo secretaria de Estado de Justicia e Interior, dio orden a la abogacía del Estado para que desistiera de actuar contra Botín en el escándalo de las primas únicas. Más tarde, el último gobierno de Rodríguez Zapatero, ya en funciones, indultó a su consejero delegado Alfredo Saénz, condenado en firme por el Tribunal Supremo. Más recientemente, con Mariano Rajoy en La Moncloa, Hacienda ha saldado por la vía de las prisas una investigación por fraude fiscal y evasión sobre el susodicho, tras detectarse que la “familia Botín” tenía su botín en una cuenta numerada (secreta) del banco HSBC de Suiza. Por cierto, que el PP y el PSOE han votado en tándem a favor de impedir que se publicara la relación de evasores españoles (ídem que con la dación en pago; siempre la voz de su amo) que un antiguo ejecutivo de banca extranjera entregó a las autoridades.

En resumen: la banca que desató la crisis, la que impide la dación en pago de las hipotecas. la que no da créditos a particulares ni pymes, la que es rescatada con dinero de todos, la que utiliza el dinero público obtenido del BCE para especular comprando con usura deuda del Estado, la banca de las prejubilaciones a cargo del Estado...la banca que nos gobierna.

¡El Estado que privatiza derechos, libertades y ganancias y socializa penas, pérdidas y represión, el Estado , imbéciles, son ellos!

Rafael Cid

Patrick Bateman dijo...

¿A quién pretenden engañar?Se lucran mientras la gente morirá de hambre por gastar dinero en medicinas o por enfermedad por gastar lo poco que tienen en comida.No habrá para las dos cosas:muerte segura.Son mercenarios.

http://www.publico.es/espana/444790/lasquetty-pretende-ahorrar-83-millones-con-el-euro-por-receta

El consejero de Sanidad de Madrid, Javier Fernández Lasquetty, ha asegurado hoy que la implantación del euro por receta y la privatización de los servicios sanitarios de seis hospitales no supondrán el fin de la sanidad pública madrileña.

eddie dijo...

¿No decian que estos paises latinoamericanos vivian en la mas absoluta miseria y ruina?

http://yometiroalmonte.blogspot.com.es/

http://www.lavozdegalicia.es/noticia/economia/2012/10/31/argentina-brasil-cuba-venezuela-uruguay-perderan-ventajas-comerciales-ue/00031351686423951106901.htm

Patrick Bateman dijo...

http://periodismoalternativo666.blogspot.com.es/2012/11/mentiras-sobre-la-historia-de-la-union.html#more

Es larguísimo,pero muy interesante.

Anita dijo...

Patrick, Eddie, Futbolín, Pepe, un abrazo! leo todo lo que escriben, gracias por mantener este espacio activo.

JOSE LOPEZ PALAZON dijo...

Gracias a ti, querida Anita, por seguir leyéndonos y por decírnoslo ya que eso nos ayuda a seguir trabajando en los blogs.

Un beso,

Anónimo dijo...

Para los conspiranoicos.
No sé si será una coincidencia, pero en Valencia siempre ocurren este tipo de coincidencias.
http://www.diariocritico.com/nacional/corredor-del-mediterraneo/incendios-provocados/incendio-en-girona/415877
http://www.isidrobarqueros.es/el-bulo-de-los-incendios-y-el-corredor-mediterraneo/

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