domingo, 30 de marzo de 2014

Carta abierta a mi gran amigo futbolín:

 Mi querido amigo: Te escribo a ti, en lugar de a Xavier Traité, porque estoy seguro de que tú sí vas a leer esta misiva, que a lo peor él no leerá nunca, y porque tú, no recuerdo ahora con qué motivo, te erigiste en su portavoz, además, tú eres un tipo tan extraordinario que a lo mejor consigues que él también la lea.
Decía Manrique que “nuestras vidas son los ríos que va a dar a la mar, que es el morir”.
Casi todos los días, cuando me acuesto, pienso que a lo peor no amanezco y hago un examen de conciencia seglar y no quedo muy contento.
 No sólo no me gusta, nada, lo que yo hago sino que todavía me agrada menos lo que hace la mayoría de los coetáneos que tengo.
 Acabo de leer el post que me has traído de Narbona y he quedado hecho polvo porque creo que ya empieza a cumplirse el terrible pronóstico que realicé cuando me opuse a vuestra teoría (tuya y de Traité) optimista sobre el curso de la Historia.
 Narbona es un enfermo mental, tan cojonudo que no sólo no oculta su enfermedad sino que la esgrime como una bandera.
 No es para menos, muchísimos de los más grandes genios de la historia fueron, o son, también enfermos mentales: Niestzche; Hórderlin, Francis Ford Coppola, John Carrol Nash, Isaac Newton, Beethoven, Edgar Allan Poe, van Gogh....
 El caso es que, para mi, todo lo que escribe este hombre es como una absolutamente decisiva revelación.
 En el post suyo que tú me has aportado, Narbona dice, después de haber merodeado por los restos de la manifestación del 22M:
 “Cuando me despedía de mis amigos vascos, un agente de la UIP nos fulminó con la mirada. Su reacción –automática, instintiva- surgió al atisbar que uno de nosotros llevaba un pañuelo palestino. Afortunadamente, yo no llevaba a la vista un pin que me habría costado un disgusto. Es fácil reírse de los que aún se atreven a invocar el viejo lema anarquista, que invita a la lucha. La consigna “¡A las barricadas!” parece un triste e ingenuo arcaísmo. Me encantaría pensar que la no violencia y la resistencia pacífica derrotarán a ese nuevo Minotauro llamado capitalismo o economía de mercado, pero creo que esas formas de lucha son tan ineficaces –e irracionales- como el perverso mandato evangélico de amar a nuestros enemigos. Herbert Marcuse afirmó que “en el curso de cualquier movimiento revolucionario surge el odio, sin el cual no es posible ninguna revolución ni liberación”. Eso sí, nunca debe convertirse en brutalidad o crueldad, lo cual no elimina la necesidad de “oprimir a los opresores, pues éstos, desgraciadamente, no se reprimen a sí mismos” (Hebert Marcuse, El final de la utopía, Barcelona, Ariel, 1968, pp. 41, 43). Cuando ya solo volvía hacia mi casa circulando en moto por la carretera de Burgos, no experimenté la ebriedad de un comienzo y, menos aún, de una victoria, sino un amargo sentimiento de derrota”.
 La genialidad de este hombre estriba en su capacidad de extraer, de la realidad que lo rodea y asume, cosas que los demás no somos capaces siquiera de atisbar pues en las tertulias a las que acudí el día después de esa maravillosa marcha me encontré con 2 posturas acérrimas: los que las celebraban entusiásticamente y las que la denigraban a muerte. Unos, porque veían en ella un gran motivo de esperanza, los otros, porque temían que aquello prosperara y fuera el comienzo de una auténtica rebelión popular.
 Yo estoy, como siempre, con Narbona y por razones que él indudablemente conoce pero que no ha creído oportuno siquiera mencionar: España es una península de Crimea sólo que usaniana. Es el inmenso portaviones que junto don Marruecos tiene la llave ni más ni menos que del Mediterráneo, somos ya base fundamental de su escudo antimisiles. O sea, algo así como un Estado más de los Usa.
 Nunca, nunca, nunca el Gran Gendarme toleraría que aquí se implantara un régimen como el que todos nosotros soñamos.
 Pero no era de todo esto de lo que yo quería hablarte, hoy, amigo futbolín. Para mí, ese optimismo histórico que tú y el amigo Traité profesáis es algo que me lleva hasta el estupor porque no veo ni una sola señal en el que pueda basarse.
 Verás, hubo un tío magnífico en el que concurrían varias caracteristicas absolutamente maravillosas, era un judío alemán que eligió para firmar sus escritos el seudónimo de Walter Benjamín y que acabó suicidándose en la frontera francoespañola cuando tuvo la seguridad de que, al fin, iba a ser capturado por la Gestapo.
 Una de sus obras, Tesis de filosofía de la historia, fue una obra de lectura obligada en la famosa Escuela de Francfort, (Horkeimer, Adorno, Marcuse, Habermas) porque siendo de honda raigambre marxista aportaba al análisis materialista de la historia la impronta de uno de los espíritus más brillantes que ha dado la humanidad.
 Para defender mi postura, y la de Rafael Narbona, voy a transcribir el pie de la letra algunas de las tesis de Benjamin:

"Tesis 6:
Articular históricamente lo pasado no significa conocerlo «tal y como verdaderamente ha sido». Significa adueñarse de un recuerdo tal y como relumbra en el instante de un peligro. Al materialismo histórico le incumbe fijar una imagen del pasado tal y como se le presenta de improviso al sujeto histórico en el instante del peligro. El peligro amenaza tanto al patrimonio de la tradición como a los que lo reciben. En ambos casos es uno y el mismo: prestarse a ser instrumento de la clase dominante. En toda época ha de intentarse arrancar la tradición al respectivo conformismo que está a punto de subyugarla. El Mesías no viene únicamente como redentor; viene como vencedor del Anticristo. El don de encender en lo pasado la chispa de la esperanza sólo es inherente al historiador que está penetrado de lo siguiente: tampoco los muertos estarán seguros ante el enemigo cuando éste venza. Y este enemigo no ha cesado de vencer.
 Tesis 7:
 Pensad qué oscuro y qué helador es este valle que resuena a pena.
Brecht: La ópera de cuatro cuartos.
 Fustel de Coulanges recomienda al historiador, que quiera revivir una época, que se quite de la cabeza todo lo que sepa del decurso posterior de la historia. Mejor no puede calarse el procedimiento con el que ha roto el materialismo histórico. Es un procedimiento de empatía. Su origen está en la desidia del corazón, en la acedia que desespera de adueñarse de la auténtica imagen histórica que relumbra fugazmente. Entre los teólogos de la Edad Media pasaba por ser la razón fundamental de la tristeza. Flaubert, que hizo migas con ella, escribe: «Peu de gens devineront combien il a fallu étre triste pour ressusciter Carthage». La naturaleza de esa tristeza se hace patente al plantear la cuestión de con quién entra en empatía el historiador historicista. La respuesta es innegable que reza así: con el vencedor. Los respectivos dominadores son los herederos de todos los que han vencido una vez. La empatía con el vencedor resulta siempre ventajosa para los dominadores de cada momento. Con lo cual decimos lo suficiente al materialista histórico. Quien hasta el día actual se haya llevado la victoria, marcha en el cortejo triunfal en el que los dominadores de hoy pasan sobre los que también hoy yacen en tierra. Como suele ser costumbre, en el cortejo triunfal llevan consigo el botín. Se le designa como bienes de cultura. En el materialista histórico tienen que contar con un espectador distanciado. Ya que los bienes culturales que abarca con la mirada, tienen todos y cada uno un origen que no podrá considerar sin horror. Deben su existencia no sólo al esfuerzo de los grandes genios que los han creado, sino también a la servidumbre anónima de sus contemporáneos. Jamás se da un documento de cultura sin que lo sea a la vez de la barbarie. E igual que él mismo no está libre de barbarie, tampoco lo está el proceso de transmisión en el que pasa de uno a otro. Por eso el materialista histórico se distancia de él en la medida de lo posible. Considera cometido suyo pasarle a la historia el cepillo a contrapelo.
 Tesis 8:
La tradición de los oprimidos nos enseña que la regla es el «estado de excepción» en el que vivimos. Hemos de llegar a un concepto de la historia que le corresponda. Tendremos entonces en mientes como cometido nuestro provocar el verdadero estado de excepción; con lo cual mejorará nuestra posición en la lucha contra el fascismo. No en último término consiste la fortuna de éste en que. sus enemigos salen a su encuentro, en nombre del progreso, como al de una norma histórica. No es en absoluto filosófico el asombro acerca de que las cosas que estamos viviendo sean «todavía» posibles en el siglo veinte. No está al comienzo de ningún conocimiento, a no ser de éste: que la representación de historia de la que procede no se mantiene.
 Tesis 9:
 Tengo las alas prontas para alzarme, 
Con gusto vuelvo atrás, 
Porque de seguir siendo tiempo vivo, Tendría poca suerte.
Gerhard Scholem: Gruss vom Angelus.
 Hay un cuadro de Klee que se llama Angelus Novus. En él se representa a un ángel que parece como si estuviese a punto de alejarse de algo que le tiene pasmado. Sus ojos están desmesuradamente abiertos, la boca abierta y extendidas las alas. Y este deberá ser el aspecto del ángel de la historia. Ha vuelto el rostro hacia el pasado. Donde a nosotros se nos manifiesta una cadena de datos, él ve una catástrofe única que amontona incansablemente ruina sobre ruina, arrojándolas a sus pies. Bien quisiera él detenerse, despertar a los muertos y recomponer lo despedazado. Pero desde el paraíso sopla un huracán que se ha enredado en sus alas y que es tan fuerte que el ángel ya no puede cerrarlas. Este huracán le empuja irreteniblemente hacia el futuro, al cual da la espalda, mientras que los montones de ruinas crecen ante él hasta el cielo. Ese huracán es lo que nosotros llamamos progreso.
 Tesis 10:
Los temas de meditación que la regla monástica señalaba a los hermanos tenían por objeto prevenirlos contra el mundo y contra sus pompas. La concatenación de ideas que ahora seguimos procede de una determinación parecida. En un momento en que los políticos, en los cuales los enemigos del fascismo habían puesto sus esperanzas, están por el suelo y corroboran su derrota traicionando su propia causa, dichas ideas pretenden liberar a la criatura política de las redes con que lo han embaucado. La reflexión parte de que la testaruda fe de estos políticos en el progreso, la confianza que tienen en su «base en las masas» y finalmente su servil inserción en un aparato incontrolable son tres lados de la misma cosa. Además procura darnos una idea de lo cara que le resultará a nuestro habitual pensamiento una representación de la historia que evite toda complicidad con aquella a la que los susodichos políticos siguen aferrándose”.
Repito la cita de Narbona:
 “Cuando ya solo volvía hacia mi casa circulando en moto por la carretera de Burgos, no experimenté la ebriedad de un comienzo y, menos aún, de una victoria, sino un amargo sentimiento de derrota”.

domingo, 23 de marzo de 2014

Pues, sí, señor, a lo mejor, podemos

 Mi querido futbolín, como siempre, el sabrá cómo lo consigue, nos ha traído al blog de Wordpress un video de Youtube, cuyo sonido, si es que lo tiene, yo he sido incapaz de oír, en el que se puede ver una larga secuencia de los choques entre la policía y los manifestantes.
No sé, a veces, tengo la sensación de que, a pesar de mis 85 años, puedo acabar mi vida en la cárcel porque esta gente, ya lo estamos viendo, no se para en ninguna clase de barras y, como un río de aguas turbulentas, arrasa con todo lo que se encuentra a su paso. 
El caso es que yo considero que el vídeo que nos ha traído futbolín no es ni más ni menos que la mejor respuesta al fondo de mi último post, en el que yo hacía saber mi tristeza porque en lugar de ese millón de manifestantes no habían sido 20 millones de ellos.
 En el fondo de mi queja, subyacía el deseo de que este pueblo deseche su tristeza y su cobardía y asuma su papel histórico que no es otro que como decía el cisne de Avon, tome armas contra la injusticia y enfrentándose a ella, acabe con ella.
Todo esta gentuza que nos apacienta, unos, desde los cargos públicos y otros, desde la prensa, tiene un defecto común: una incultura prodigiosa.
 Siendo profesionales, unos, de la política y otros, de la prensa, no se han tomado siquiera la molestia de acercarse a los clásicos.
 Si lo hubieran hecho, sabrían que, además de Shakespeare, hay una gran parte de los clérigos fundadores de las teorías originarias de la rebelión contra la injusticia que llegan ni más ni menos que a justificar no sólo la rebelión contra la tiranía sino también la muerte del tirano.
 Así, los padres Suárez y Vitoria, nada más y nada menos que en el siglo XVI admitieron esta posibilidad jurídica : “Si un gobierno se impone a la gente, por otra parte, el pueblo no sólo tiene el derecho a defenderse y sublevarse contra él, sino que también tiene derecho a matar al tirano”.
 Fueron ideas como ésta las que motivaron que los reyes españoles, urgidos por sus colegas extranjeros, expulsaran de España a la Compañía de Jesús y prohibieran la publicación y lectura de la obra del padre Suárez.
 Bien, pues, ahora, estos maravillosos liberales, que tratan furiosamente de ampararse bajo la resonancia arcangélica de la palabra liberal, que en política y economía, no tiene nada que ver con la originaria libertad,  puesto que la libertad de los poderosos, plutócratas y políticos no es sino el presupuesto necesario para la esclavitud de los débiles, los pobres y los súbditos, ya que éstos, para ser libres requieren de manera absolutamente imprescindible hallarse en condiciones de suficiencia económica y política, condiciones que sólo puede proporcionarles un Estado auténticamente social y de Derecho,  esos maravillosos “liberales” que la única libertad que propugnan realmente es la suya para así poder explotar mejor a los otros, se oponen con toda su fuerza.
 Pero estaba diciendo que, del vídeo aportado por futbolín, se deduce, se ve y se deduce que cuando el pueblo que es exponencialmene superior a los cipayos en número, se une y se atreve a enfrentarse a esta gentuza que se alía con el poder para machacar a sus propios hermanos, puede no sólo llegar a contener sus arremetidas sino incluso a hacerles batirse en retirada.
 La reflexión que se impone es: ¿qué pasaría si en lugar de unos miles de indignados rebeldes se opusieran a los esbirros de este poder tan sucio que soportamos, millones y millones de ciudadanos dignos de este nombre?

Sobre las manifestaciones de ayer

 
 Éste es un país que me entristece de una manera insuperable, quiero decir que no me puede entristecer más.
 Porque es tristísimo comprobar la certeza de mi teoría sobre el hombre que, como nunca he salido de España, es mi teoría sobre los españoles.
 Repito. Decía Hobbes que el hombre es un lobo para el hombre y Santo Tomás que es simplemente desfalleciente, que no sirve para nada porque, al final, le fallan las fuerzas.
 Mi teoría parece menor pero no lo es. El hombre es una puñetera mierda, mierda canallesca, Rajoy, mierda asquerosa, Rubalcaba, mierda canallesca, los policías de cualquier clase, mierda asquerosa los que sufrimos persecución por ella porque no merecemos el reino de los cielos, sino seguir hocicando en el fango porque eso lo hacemos muy bien. “Me llamo barro aunque miguel me llame, barro es mi vocación y mi destino, que mancha con su lengua cuanto lame”. Creo que no se puede decir mejor porque así lo ha dicho el que yo considero, de sobra, el mejor de todos nuestros poetas.
 Ayer, confluyeron en Madrid una serie de heroicas marchas iniciadas en los extremos de esta denigrante piel de toro, “la muerte, toda llena de agujeros, y cuernos de su mismo desenlace, sobre una piel de toro pisa y pace, un luminoso prado de toreros”.
 La muerte no es más que el vacío. Y el vacío es la ausencia de contenido y el contenido es lo que cada de uno de nosotros lleva dentro y ¿qué coño es lo que los españoles llevamos dentro?
 Nada. Ninguno de nosotros lleva dentro nada. Ni esos prodigiosos arquetipos que hemos creado para justificar de alguna manera nuestra existencia como seres únicos.
 La malas lenguas dicen que Jesucristo convivía maritalmente con la Magdalena y que Marx le engendró un hijo a su criada. Yo tengo ya casi 85 años e intentado meterle mano a dos de las cuidadoras de mi mujer. Con resultado negativo, por cierto, a estas mujeres debe de darles asco un viejo libidinoso como yo, y yo no sólo lo sé sino que lo comprendo. Y, sin embargo....
 “Homo sum et nihil humanum mihi alienum puto”, soy hombre y nada humano considero que me es ajeno, dijo hace cientos de años Terencio. Y ahí está la sentencia, sólo que él le daba un sentido meliorativo y yo peyorativo.
 No hay, pues, hombres perfectos pero todos debemos intentar ser mejores continuamente. Ya he contado algunas veces que yo, consciente de mi falibilidad, intenté entrar por aquí bajo el sinónimo de “hijo de puta” y que fue una de las mejores personas que he encontrado el que me lo quitó de la cabeza, pero yo, en todo lo que hago, parto de ese principio de mi miserabilidad.
 Tal vez sea por eso que yo siempre exijo mucho, quizá demasiado a la gente, por eso pienso que las manifestaciones de ayer fueron absolutamente insuficientes sea cual fuere el número total de los que asistieron, porque ayer deberíamos de habernos manifestado ni más ni menos que 20 millones de españoles, o sea, la mitad, porque cada uno de nosotros lleva a la grupa a otro hijoputa cabrón que lo parasita.
 En cambio, éstos, los hijoputas cabrones, sí que cumplieron todos con su asqueroso trabajo, los cipayos, los esbirros, esos cobardes matones, que además cobran por apalear a los suyos, si serán gentuza, coño, machacando a tipos que se les ponían delante con las manos abiertas apuntando al cielo, y los infames periodistas, la que yo no me cansaré nunca de llamar la prensa canallesca, cumpliendo a rajatabla con su infame tarea de falsificar la realidad diciendo, escribiendo, imponiendo en las tertulias la canallesca mentira de que esta pobre gente desesperada que ha venido de las provincias del Reino a su capital para que así sepa todo el mundo lo que está ocurriendo en este asqueroso país de mierda, lo hace no porque ya no puede más y le da lo mismo 8 que 80, y prefiere que uno de estos asquerosos cipayos le abra la cabeza con su porra a morirse de hambre allí, callado, quieto, escondido en su rincón, sino porque los ha movido Willy Toledo, el tío con más atributos de todos los que pisamos esta piel de toro, ese anarquista cabrón que se ha ido a vivir a sudamérica porque su estómago no le permite ya hacerlo aquí.

lunes, 17 de marzo de 2014

Hacia un nuevo Manhattan sólo que universal

 En 1.989, Depósito legal:BI-185, se publica mi obra Los jueces de Israel, en cuya página 150, se dice: “Señor Fiscal, yo no quiero que haya niños apátridas, sin hogar y sin tierra, primero, porque creo que eso es un crimen de lesa humanidad y, segundo, porque considero que, mientras haya niños así, sin patria y sin hogar, habrá terrorismo en el mundo, y sus hijos y los míos, señor, no podrán estar seguros nunca, sea cual fuere el lugar al que los enviemos, ya sean los rascacielos de Manhattan o los kibutzs del desierto....”.
 O sea que, aplicando la puñetera lógica, predije con milimétrica exactitud, el horroroso e incalificable atentado del 11 de septiembre de 2.001 contra los dos famosos rascacielos de Manhattan, 12 años antes de que se produjera.
 Aplicando la misma puñetera lógica, se puede predecir con la misma seguridad, que esta situación que ahora padece todo el mundo algún día se tiene que concretar, no en un atentado tan horroroso o más que aquel, sino en un levantamiento universal de todos los oprimidos contra todos los opresores.
 Por supuesto que no es ni mucho menos inmediato, ni siquiera previsible todavía, pero es inevitable porque todo tiene un límite en este asqueroso mundo y ya está suficientemente comprobado que la avaricia insolente del capitalismo no tiene hartura porque forma parte intrínseca del alma humana ese afán inextinguible de acaparar lo que sea, tanto más cuando se trata de dinero y de poder. Porque el dinero y el poder los hace como dioses y éste afán de ser divinos también forma parte inevitable de la jodida condición humana.
 El mundo se está polarizando hasta límites insoportable entre ricos absolutos y pobres de solemnidad y la distancia entre ambos bandos no sólo es material sino también emocional.
 Resulta que los ricos odian a muerte a los pobres sin que se sepa muy bien por qué. “Que se jodan, coño, que se jodan”, gritaba hace poco en el Congreso, la cachorra de Fabra. ¿Miedo a que, al fin, comprendan que su única solución es una revolución integral que ponga todo el mundo patas arriba de tal manera que no haya más remedio que empezar otra vez y que ellos pierdan así todos sus inicuos privilegios?
 Y se me dirá: “pero si eso ya está ocurriendo a escala nacional en algunos países que ya pasaron por ese sarampión comunitario que v. pronostica y la sociedad ha vuelto a estructurarse de nuevo con miles de millones de pobres y unos cuantos, muy pocos, ricos, véase, si no la Rusia actual”.
 No sé, tal vez sea ésa la lección inexorable de la Historia. Quizá no haya posibilidad de redención para el ser humano.
 Pero a mi me gustaría mucho creer que sí, que es posible que el hombre deje de ser ese lobo hambriento para el hombre que devora cada día miles de semejantes, entre los que se encuentran viejos como yo, mujeres como la mía y niños que apenas si han acabado de nacer.
 Si no ese dicho tan gracioso de “paren este mundo un instante que yo me bajo” dejará de ser un chiste para convertirse en el deseo humano de la mayoría.

domingo, 16 de marzo de 2014

La impudicia, el cinismo y la consciencia de su impuniad de la derecha

 Si yo tuviera que elegir cuál es la característica esencial de la derecha no me decidiría por su instinto asesino, antropófago, caníbal, ni por su hipocresía, cuando le conviene, por su mendacidad, ni por su repugnante avaricia sino por la impudicia, el cinismo y la consciencia de su impunidad.
 Anoche, vi el programa ése de la Sexta y oí a ese magnífico actor que es José Sacristán exponer con una lucidez increíble no sólo lo que están sucediendo ahora mismo en España sino también lo que él cree que va a ocurrir en el futuro.
 Suscribiría todo lo que dijo si no fuera porque, al final, cuando le preguntaron sobre los jueces dijo que confiaba en ellos.
 ¿Lo dijo porque lo sentía o sólo porque creyó que debía decirlo?
 Yo lo considero lo suficientemente inteligente para saber que no estaríamos donde estamos sin la absoluta complicidad del poder judicial en pleno.
 Como decía ayer en mi post, anteayer, día 13, tuve que volver a vestir la toga de abogado para defenderme a mi mismo, frente a un atropello increíble por parte de MI Ayuntamiento, Aytº, que, en virtud del contrato de estacionamiento de vehículos en zona de residentes me impuso ni más ni menos que 18 multas por aparcar el coche de mi hija enferma de depresión mayor crónica en la puerta de mi casa, no habiendo podido pagar la tasa correspondiente por causas no imputables a mi.
 Casi todos los órganos que componen la Administración del Estado tienen facultades legislativas, judiciales y ejecutivas, o sea que, como Juan Palomo, ellos se lo guisan y ellos se lo comen.
 Pero el poder legislativo general, el del Estado en sí mismo, a veces se equivoca y hace leyes que pueden resultar inconvenientes para que el abuso general de la Administración estatal no se produzca y yo tuve la suerte de encontrar, por pura casualidad, el Real Decreto Ley 3/2011 que, en su artículo 4º, dice que están excluidos del ámbito de los contratos del sector público b) las relaciones jurídicas consistentes en la prestación de un servicio público cuya utilización por los usuarios requiera el abono de una tarifa, tasa o precio público de aplicación general, es así que mi relación jurídica con el AYTº consiste en que él me presta el servicio público del aparcamiento de mi vehículo en la zona de residentes a cambio del pago de una tasa general de 25€ luego mi caso está excluido, por ley, del sector público, es decir que pertenece al sector privado y los conflictos que respecto a él surjan deben someterse al derecho civil y no al administrativo como han hecho, y el derecho civil establece en el artº 1124 de su Código que el Aytº para dejar sin efecto nuestro contrato no podía hacerlo unilateralemente sino que tenía que haber recurrido a los tribunales ordinarios.
 Está más claro que la luz del día, pero estoy seguro de que perderé el pleito, ¿por qué? Porque, si me dan la razón, se abrirá una brecha en todo lo que se refiere al aparcamiento de residentes en todas las ciudades de España que implicará la pérdida de millones de euros para la Administración y eso no lo van a consentir de ninguna manera.
 Pero de lo que yo quería escribir hoy es del ya referido programa de anoche, en el que se entabló una feroz discusión entre 3 economistas asistentes al mismo. Uno de ellos, representante de la más acérrima doctrina liberal, sostuvo sin que se le cayera la cara de vergüenza, seguramente porque carece  de ella, que el problema actual, la crisis que afecta al mundo, tiene su origen en el que hay pocos ricos, no como a 1ª vista parece en el inexistente reparto de la riqueza para que así las clases bajas puedan acceder al dinero suficiente para consumir y así contribuir a que gire la rueda de la producción de bienes y servicios, sino a que, al no haber los ricos suficientes éstos no invierten creando nuevas empresas por lo que no hay empleo para los menesterosos.
 Lo crean ustedes o no, este economista acabó silenciando, seguramente porque gritaba más y estaba peor educado, a los otros dos, de modo que, para un espectador imparcial de la cuestión, a lo peor se creó la impresión de que era el que se hallaba en posesión de la verdad, lo que confirmaba lo que dijo Sacristán, esta gente no sólo tiene la mayor impudicia y el mayor cinismo sino que también posee la absoluta convicción de su total impunidad. 

viernes, 14 de marzo de 2014

La justicia injusta es el mayor de los escarnios humanos

 Lo siento pero no puedo callarme más. Esta ilustrísima magistrada ha colmado el vaso de mi paciencia, si continuara callado nunca me lo perdonaría.
 Los que me siguen saben que tengo muy mala opinión de los jueces, como soy marxista, pienso que todo es economía, o sea, poder y el poder, en contra de la opinión del mejor de mis maestros al respecto, Foucault, no es bueno nunca porque lleva el mal ínsito en su propia naturaleza.
 Los que han vivido, como yo, muchos, muchísimos años, al lado del poder judicial, ayer, a los 85 años, a las 11'30 vestí la toga por última vez, saben la verdad de lo que estoy diciendo. 
 Decía Hobbes que el hombre es un lobo para el hombre y el puñetero Doctor Angélico que es un ser desfalleciente y yo, como no soy tan fino, digo que no es más que una puñetera mierda.
 Si quieren, les puedo poner a ustedes miles de ejemplos, algunos de ellos muy recientes: Garzón y Elpidio, pero también Ruz, que tardó miles de días en ordenar el registro de la sede del PP, el lugar en el que se cometieron los hechos en el caso Bárcenas, dando lugar a que desaparecieran miles de pruebas y, ahora, asedia con toda celeridad al Barcelona, ¿por qué?, dicen las malas lenguas, que conste que yo las considero así, que porque él es socio del Real Madrid.
 El caso es que la juez Alaya no sé si será del PP pero lo parece. Está violentando todas las normas procesales para cargarse al Psoe que gobierna la comunidad autónoma más grande de España gracias a IU.
 Y para mí, y para el editorialista de El País, que no es sospechoso, creo yo, de marxismo, está cometiendo una serie interminable de canalladas procesales: 1) está procesando a un partido entero, no a unos determinados miembros del mismo, puesto que sostiene que éste elaboraba leyes a propósito para que luego los órganos administrativos de la Comunidad pudieran malversar fondos pùblicos a favor de éste o de los intereses personales de sus miembros; pero eso, sí, pone especialísimo cuidado en dejar fuera de su inquisición, en no imputar precisamente a la cúpula del Psoe, ¿por qué?, porque todos ellos son aforados y entonces tendría que declinar la competencia a favor del Tribunal Supremo que está tan segura ella, como yo, de que no sería tan duro; 2) está exigiendo fianzas increíbles por su cuantía a los imputados, que no pueden huir de España porque tienen toda su vida en Andalucía con el único y exclusivo fin de castigarlos, fundamentando estas cantidades tan exageradas en que es absolutamente cierta la comisión de los delitos, lo que establece la presunción de culpabilidad en lugar de la de inocencia.
 Porque piensa exactamente como yo y porque, además, lo expone mejor, incluyo a continuación el editorial de El País, de hoy.
 "Alaya fuerza el proceso
 La juez precondena a una persona del caso de los ERE para justificar medidas contra ella
 Si la juez Mercedes Alaya tiene indicios fundados de que tres cargos de la Consejería de Economía de la Junta de Andalucía cometieron delitos de los que han podido derivarse daños al erario, puede tener sentido fijarles fianzas en concepto de responsabilidad civil. Sin embargo, la juez fuerza los límites de su función instructora al justificar las medidas cautelares en la “probabilidad cierta” de que los tres sean condenados, entre ellos Magdalena Álvarez, exconsejera de Economía. Alaya toma decisiones en función de una visión prospectiva que roza seriamente el principio de la presunción de inocencia, para sustituirlo por el de una hipotética futura condena.
 Editoriales anteriores
 Procedimiento confuso (11/09/2013)
Avanzar en los ERE (09/06/2013)
La función del juez de instrucción no es juzgar ni adelantar juicios, sino investigar activamente el delito, con el debido cuidado hacia las garantías de los afectados. Sorprende, además, que haya esperado nueve meses para hacerlo, pese a que tiene imputada a Álvarez desde el verano pasado; y lo hace ahora, cuando está pendiente un recurso contra la imputación. Es decir, toma severas medidas cautelares en función de una decisión que no es firme.
 Más allá de los problemas formales, llama la atención el fondo del asunto. El tipo de indicios criminales aducidos por la instructora no se refiere a apropiaciones de dinero, sino a que Magdalena Álvarez y su equipo son los diseñadores del mecanismo empleado para crear el fondo de los ERE, que la juez considera la clave de que se haya podido repartir dinero público sin la debida fiscalización. De ser cierto, sería un asunto en verdad grave. Sin ninguna duda. Pero si el método cuestionado se aplicó entre 2000 y 2011, como sostiene la instructora, no se entiende que reserve su dureza al equipo que estuvo en la Consejería de Economía solo hasta 2004. No ha dictado medidas contra los sucesores de Álvarez, entre ellos José Antonio Griñán, ni contra personas que desempeñaron otros cargos muy relacionados con la administración del fondo de los ERE, y que ahora tienen fuero del Supremo. Si les considera implicados, Alaya está obligada legalmente a inhibirse a favor del alto tribunal, en vez de dar la impresión de haber seleccionado a Magdalena Álvarez como objetivo concreto.
 La juez encamina sus pasos hacia la consideración como delito de todo el procedimiento presupuestario de la Junta de Andalucía, que los diputados del Parlamento andaluz habrían aprobado simplemente porque son ignorantes en la materia —como ella misma sugiere en su auto del 11 de marzo, cuando afirma que la complejidad del lenguaje presupuestario “solo es accesible a expertos”—. Hora es de que la justicia determine con fundamento lo que es delictivo y lo que no lo es; y que fije las responsabilidades pertinentes en un asunto objetivamente tan grave como es la desviación de fondos públicos para fines distintos de los previstos".

lunes, 10 de marzo de 2014

Retrato en blanco y negro de El Conseguidor

 Hay una sabiduría subterránea en el pueblo que aflora en esas máximas indiscutibles que son los refranes.
Nunca falla porque se basa en las experiencia comprobada de miles, de millones de casos.
Esta sabiduría popular también aflora en los apodos.
A Florentino Pérez, FP, le ha caído encima un apodo glorioso del que seguramente, en su fuero interno, se siente profundamente orgulloso, El Conseguidor.
No hay nada, que se sepa, que FP se haya propuesto, por muy disparatado que fuera, por muy criminal, que no lo haya conseguido, o sea que el apodo se lo ha ganado a pulso.
El secreto reside en algo elemental, él sabe, como sabemos todos los que pensamos en estos temas, que quien domina a la prensa, es el amo del mundo, algo que ya intentó decirnos hace ya mucho tiempo Orson Welles en su Ciudadano Kane.
FP es un formidable estratega que hace en cada momento lo que mejor conviene a sus intereses, no a los de sus empresas, que son muchas, él anoche lo llamaba “holding”, ni a los del Real Madrid, RM, sino a los suyos personales, porque, como todos los “caudillos” tiene un sentido providencial de su propia vida.
La decisiva influencia de la prensa en el porvenir de cualquier proyecto, FP la descubrió en seguida y, desde entonces, dedica más atención a la de prensa y propaganda del mismo que al proyecto en sí, de modo que lo primero que hizo cuando comenzó a proyectar su inmenso imperio es asegurarse la complicidad de la misma.
No hay un sólo diario, una sola emisora, una sola agencia de prensa que no le sea tributaria porque los cientos, ¿o son miles de empresas?, que dependen de él ya sea de manera directa o indirecta porque todas acaban por prestarles servicios a sus sociedades de cabecera, él mismo presume de ello, respecto a la que es, hoy, la base financiera de toda la prensa, la publicidad.
O sea que si FP quiere una cosa, el gobierno del signo que sea, PP, Psoe, CIU, etc., dice amén porque, si no sabe que le hará lo que le dijo a la ex ministra del Psoe Matilde Fernández, a la sazón concejala del Ayuntamiento de Madrid, cuando se trataba de edificar esas 4 canallescas torres en el centro absoluto de Madrid, saltándose todas las normas urbanísticas del mundo: “usted verá, si se opone a mis proyectos no sólo le echará encima a los millones de simpatizantes del RM sino a toda la prensa”.
De manera que FP llama a Zapatero y le dice: “José Luis, Iberdrola se me resiste, se ampara para no caer en mis manos en esa absurda ley antidemocrática que limita el poder decisorio en las Juntas generales de accionistas de tal modo que yo, con el 30% del capital tengo un límite legal de representación y no puedo hacer lo que me dé la gana allí, de modo que si la la ley cambiara y a mi 30% de acciones le correspondiera el mismo porcentaje en la Junta General, yo podría hacerme con Iberdrola sin ningún problema" y Zapatero envió a las Cortes un proyecto de ley que muy acertadamente se llamo “la ley Florentino”.
 Y sé que algún fanático, que los hay a millones, del RM me argumentará ¿y si es como v. dice por qué el As, publica todos los días en 1ª, una sección que se dedica a combatir a muerte al “Florentinato”?
 Y yo responderé ¿qué quiere v. que le diga, que FP le ha bajado la asignación mensual de publicidad a Relaño Goebbels y éste le presiona para que se la vuelva a poner al mismo nivel, que todo esto no es más que un paripé montado para que el descarado tratamiento de dicho periódico al RM no parezca tan vomitivo?
 Hay un testimonio impagable que no se puede borrar de la historia por mucho dinero e influencia que se tenga y ése está en Youtube, en el que José María García le cuenta a Jordi Évole cómo FP le invitó a cenar y a los postres un amigo que El Conseguidor llevaba le preguntó a García ¿cuánto vale tu silencio?: http://www.youtube.com/watch?v=qVi65oa0Osc
 José María García que está desando volver a trabajar no encuentra un medio que se atreva a proponérselo porque sabe que FP lo hundiría retirándole toda su publicidad.

domingo, 9 de marzo de 2014

Una misma manera de entender la política

 Anoche, sábado, vi el programa ése de la Sexta en el que hacen entrevistas a gente importante; le tocó el turno a Monago, el Presidente de Extremadura y a Rosa Díez, la jefa de UPD, personajes ambos que coinciden, además de en otras muchas más cosas, en ser favoritos en las encuestas para grandes empresas futuras.
 Y esto me lleva a un tema que tal vez esté siendo ya demasiado recurrente en mis posts: el de la ignorancia suprema del pueblo en el que me encuentro inserto.
 Monago alardeó de haber convertido a su comunidad desde ser la que tenía el mayor déficit en la mejor de todas las españolas y Rosa Díez es la política mejor valorada en las encuestas del Centro de Investigaciones sociológicas, el famoso CIS.
 Son dos tipos que saben muy bien de qué va la cosa. De palabra fácil, están ya muy curtidos en dar mítines y era de esto de lo que se trataba.
 Cuando las preguntas de los periodistas intervinientes en el programa los obligaron a ello, demostraron realmente qué y como son.
 El del PP nos hizo ver que es un poco más listo que sus conmilitones.
 Cree, o hace como que cree, en las mismas cosas que Rajoy al que se apresuró a mostrar como el objeto de todas sus admiraciones. Y dice que éste no sólo conoce sus extravagancias políticas sino que las aprueba.
 Según dijo el presentador del programa, las encuestas lo presentan como el ganador, con mayoría absoluta, de las próximas elecciones, lo que no consiguió en las últimas, lo que le ha obligado a gobernar con la ayuda de IU.
 Ahora mismo no recuerdo nada más que me parezca reseñable en la entrevista, ya que se cuidó mucho de decir que no se considera un caso raro dentro de su partido y, desde luego, no lo es.
 La que sí que es un caso raro es la otra protagonista de la noche, Rosa Díez, RD. Una militante de más de 30 años en el Psoe que, decepcionada por la victoria de Zapatero en aquellas primarias que le llevaron por el atentado de Atocha y el infame planteamiento que del mismo hizo el PP a La Moncloa, unió su destino al de otro raro, muy raro, espécimen, el filósofo Fernando Savater.
 Fernando Savater quiere ser un genio y, a lo peor, lo es, pero un genio por el lado oscuro de la vida. Después de ser el “enfant terrible” de la filosofia, ahora quiere ser el Papa, o sea, el genio creador de un partido, que basado en sus geniales ideas, no tendrá más remedio que barrer en el miserable entorno político de este triste país.
 Pero su pensamiento sólo ha acertado en la mitad de la verdad: éste es un triste país, seguramente, el más triste de todo el universo, pero no es con sus ideas elitistas sobre la política como se le va a sacar de su actual atolladero.
 Yo hace mucho tiempo, tanto que no recuerdo cuando fue la última vez, que no leo  ni oigo nada que provenga de este filósofo, al que fue precisamente un duque de Alba consorte el que sacó del anonimato, pero todo lo que dijo RD anoche llevaba su sello y a mí, hubo algo que me llamó particularmente la atención: para esta gente no existe esa antigualla política que son las izquierdas y las derechas, sino ideas ciertas e ideas erróneas y nadie tiene la exclusiva propiedad de las unas y de las otras.
 Coño, que a estas alturas de la película, vengan un egregio filósofo y  la líder más carismática de la actual política española y te digan sin pestañear que todos somos iguales, desde el punto de vista de la ideología, que no hay ni izquierdas ni derechas, que tanto un lado como el otro de las Cámaras tienen ideas buenas y malas, de lo que lo único que yo deduje es que esta mujer está dispuesta a pactar, para participar en el poder, lo mismo con la izquierda que con la derecha.
 No creo, no lo puedo creer que una señora de 61 años y que ha estado toda su puñetera vida en la política nos quiera hacer creer ahora que no hay distinción esencial en lo que hemos dado en llamar izquierda y derecha como si no supiera, que sí que lo sabe, y muy bien, que ambas facciones, izquierda y derecha, se distinguen no por lo que en un momento concreto de la historia defiendan sino en por qué y cómo lo defienden, es lo que hemos dado en llamar ideología, coño.
 La izquierda y la derecha no son IU y el PP/Psoe, claro que no, sino una concepción de la vida y de la política basadas, la una, en la búsqueda  intransigente de la verdad y la defensa hasta la muerte de la justicia, y la otra, en la persecución del medro y enriquecimiento personal sin reparar en ninguna clase de medios, utilizando a la justicia, a su Administración, a su organización administrativa, como un instrumento más que coadyuva a dicho enriquecimiento.
 O sea que por más que le pese a RD, los conceptos de izquierda y derecha no sólo existen todavía hoy sino que seguirán existiendo siempre porque no son sino las expresiones de dos modos de vivir y de ser, de modo que no es cierta ésa su afirmación de anoche de que una idea de progreso puede existir en el PP, o en su propio partido, porque no serán sino meramente coyunturales, instrumentales, no finalistas, quiero decir que si el PP, por ejemplo, retirara ahora su actual proyecto de ley sobre el aborto, no lo haría por convicciones éticas sino pragmáticas, no porque piense, porque le hayan convencido, de que obligar a las mujeres a seguir hasta el fin con su embarazo en determinadas y gravosas circunstancias es esencialmente criminal sino porque han llegado a la conclusión de que tal proyecto les restará votos en las próximas elecciones.
 O sea, señora Rosa Díez, usted y su maestro se equivocan, izquierda y derecha, como conceptos, existirán siempre, otra cosa es que alguien acierte a encontrar otros términos más convenientes, porque son dos maneras inconciliables y eternas de concebir y defender los derechos humanos, algo que creo que ustedes no están muy seguros de si vale la pena de proteger y defender porque no es de esta manera como se alcanza y se mantiene el poder.

viernes, 7 de marzo de 2014

El gran teatro del mundo

 Llevo siglos diciendo que el que manda realmente no es el siniestro Obama, que no es ni más ni menos que una especie de aquel emperador Jones que creara O’Neill y que han puesto ahí como una treta más para engañarnos, como por estos lares sería un error mortal pensar que quien manda es el siniestro registrador que apenas si es capaz de deglutir el Marca, no, el o los que mandan realmente nunca sabremos quienes son como hace ya algún tiempo que demostrara Foucault.
Pero fue precisamente uno de ellos, John Kennet Galbraith, el que en su El nuevo Estado industrial, nos dijo textualmente que el poder real, el poder auténtico está encarnado en las grandes empresas norteamericanas  y que sólo lo marxistas habían tenido una clara consciencia de ello.
Bien.
 Pero ¿cómo se ejercita ese poder?
 Siento arcadas y les juro que es para pasarse todo el día vomitando.
Porque esta gentuza que ejerce el más grande de los poderes que vieron los siglos no se esconde un ápice y hace lo que les sale de los cojones a cara descubierta con el aplauso enfervorecido de una cohorte de mentecatos que suma ya más de siete mil millones de habitantes, o sea de todo este asqueroso mundo.
 Soy plenamente consciente de que todo esto que acabo de exponer lo han dicho ya muchos otros mucho mejor que yo, pero que yo sepa, hasta ahora, nadie ha planteado el conflicto desde el punto de vista jurídico procesal imperante en todos los países civilizados del mundo.
 Para todos los lectores, profanos en los procedimientos que rigen el camino para llegar a la verdad en los conflictos jurídicos, todo lo que voy a escribir seguramente les parecerá no sólo ocioso sino también inútil.
 Pero desde mi punto de vista, de humildísimo jurista, practicante del Derecho, aún hoy día, a mis 85 años, tengo una vista para el 13 de los corrientes ante el Juzgado de lo contencioso-administrativo de Cartagena-1, lo que voy a escribir es tan importante que, si se diera el hipotético caso de un proceso jurídico sobre el tema tratado, la sentencia, creerlo todos, por favor, nos sería enteramente favorable.
Dicho en el lenguaje que más me gusta, el que aprendí golfeando con todos mis amigos jugando en la calle: no tendrían más cojones que darnos la razón.
 En Derecho procesal, se entiende por, y se llama, “confesión implícita de parte” aquellos actos que, sin tener por objeto directo la aceptación de las tesis de la parte contraria, ponen de manifiesto que, en realidad, se está conforme con lo que sostiene ésta.
 El mundo entero, hoy, ahora, parece como que ha abierto un debate entre las ansias imperialistas de Putin y la moderadísima postura de un Obama que, al fin y al cabo, no es ni más ni menos que premio Nobel de la paz.
Dicho de otro modo, todo el mundo mundial está de acuerdo, de una manera absolutamente unánime, en que el problema ético político actual es que, de una parte, se halla un tipo repugnante, antiguo agente del servicio secreto ruso, la tristemente famosa NKVD, que se ha aupado al poder ruso mediante procedimientos asquerosos y, de otra, un arcangélico personaje que, para más “inri”, representa el “summum” de la conjunción de todos los valores éticos del mundo, ni más ni menos que el famoso mestizaje del no menos famoso Henri Levy-Strauss, Obama.
Así, coño, está planteado el dilema.
El Diablo contra el Buen Dios, el Mal contra el Bien.
Y toda la prensa mundial, que yo no me canso de llamar canallesca, de canalla, “(Del it. canaglia). 1. f. coloq. Gente baja, ruin.-3. com. coloq. Persona despreciable y de malos procederes”, ni que decir tiene de parte de quien se ha puesto: de parte de aquel que representa el auténtico poder, o sea, de todos los grandes empresarios del mundo.
Por supuesto que soy plenamente consciente de que todo esto que escribo apenas si lo van a leer unas cuantas, muy pocas, personas, pero es que yo hace mucho tiempo que escribo para aclarar mis propias ideas de tal manera que, luego, tenga muy claro con quién estoy realmente, qué y quién soy, y qué es lo que debo de hacer durante este hálito de vida que apenas me queda.
Yo quería ser filósofo y sólo soy un modestísimo aprendiz de jurista.
Y durante el ejercicio durante 50 años del Derecho ante los tribunales de justicia españoles, sólo he aprendido, esencialmente, una cosa: de lo único que puede estar seguro un buen jurista, es decir, un jurista honesto, es de que sólo es cierto aquello que ha manifestado una de las partes en conflicto, libre y espontáneamente, a lo largo del pleito, y siempre que ello, claro está, le perjudique.
Es la famosa confesión implícita de parte. Si yo, a lo largo de un pleito, afirmo, digo algo, esencialmente importante para la resolución del conflicto, que me perjudica, que es contrario a mis propios intereses,  y lo digo sin que nadie me lo exija, espontánea y voluntariamente, lo que he dicho tiene que admitirse como una verdad indiscutible.
Veamos lo que a lo largo de ese contencioso inextinguible entre Usa y todo lo que huela a izquierda (URSS, Rusia, China, Cuba, Venezuela, etc.) han dicho libre y espontáneamente, sin que nadie se lo exigiera, los Estados Unidos de América, USA:
 “Según la propuesta de Zbigniew Brzezinski, para “liberar” los ingentes recursos naturales del país más grande del mundo hay que dividirlo en tres estados: una república Rusia europea, otra siberiana, y una tercera del Lejano Oriente.
 Para ello, deben reducir su zona de influencia en el espacio ex soviético, rodearlo con bases militares, intimidarlo y humillarlo. Dicho y hecho:
 EEUU sigue desplegando sistemas de defensa antimisil en Europa, desde Rumania a Polonia pasando por Turquía, Israel y ahora España, bajo el pretexto de disuadir a Irán, pero apuntando a Moscú. ¿Está forzando a Rusia a abandonar el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START)?
 En noviembre pasado la OTAN organizó la maniobra Jazz Steadfast en Letonia y Polonia, frontera rusa, el mayor ejercicio militar de la década, con efectivos de 28 naciones, incluidas Ucrania y Georgia.
 En medio de los disturbios en Ucrania, Barak Obama recibió al primer ministro de Georgia en la Casa Blanca para ultimar el ingreso del país en la Alianza. Es increíble: los soldados georgianos que antes morían por la URSS en Afganistán, ahora mueren allí por EEUU.
 Desde la caída de la URSS, la alianza militar más grande y peligrosa del planeta, ha absorbido a casi todos los miembros del bloque socialista: Polonia, Chequia, Hungría, Estonia, Letonia, Lituania, Bulgaria, Rumania, Eslovaquia, Eslovenia, Croacia y Albania, sin contar la destrucción de la República Federal de Yugoslavia (ver Yugoslavia: ensayo de la “guerra humanitaria”), miembro fundador de Los Países No Alineados.
 El próximo destino es…
 Los dos países de suma importancia que faltaban, eran Ucrania y Georgia. Viktor Yanukovich mantuvo vigente el Plan de Acción OTAN-Ucrania, participó en las maniobras y seguía enviando a los oficiales del ejército a las escuelas de la Alianza dentro y fuera del país. Si todo va bien, el Pentágono la integrará en su estructura militar con un “decreto exprés”. Para presionar a Rusia, Washington necesita tener a Ucrania, del mismo modo que el camino de contener a Irán pasa por dominar Siria (o eso cree).
 A Washington le da igual que Ucrania se incorpore o no a la UE, mucho menos si sus gentes van a vivir en una democracia occidental o real. Lo que busca es despojar a Rusia de un aliado estratégico y poder instalar allí sus misiles.
 En diciembre de este año EEUU debe recoger sus bártulos y salir de Afganistán de cara a la opinión pública; otra cosa es que va a mantener un mínimo de 10.000 militares y 11 bases, aunque para la “guerra perpetua” necesita otros escenarios, para mantener caliente el motor y también el negocio de guerra. Y Ucrania puede ser una oportunidad. Le ataca a Rusia en su “profundidad estratégica”, clave para la seguridad nacional del país, con el objetivo de convertirlo en el talón de Aquiles del equipo de Putin. Además, tras los fracasos en las últimas intervenciones militares, los americanos se morían de ganas por asestar un golpe a los rusos.
 Demonizar a Rusia (más allá de la naturaleza de su régimen) forma parte de la propaganda de la peligrosa guerra que están cocinando. Dedicar horas en los medios de comunicación a las chicas de Pussy-Riot y ni un minuto a los continuos bombardeos de la aviación de EEUU de Afganistán, Pakistán, Yemen, Mali, o a la desastrosa y trágica situación que han dejado en Libia y Siria”: http://blogs.publico.es/puntoyseguido/1414/eeuu-y-la-otan-planean-desmantelar-la-federacion-rusa/?pos=4&src=blogs
Éste es el planteamiento que podríamos llamar estratégico, pero, luego, está el táctico, cómo se va a realizar.
Y aquí es donde interviene un texto que cada vez que lo leo me produce esas arcadas absolutamente irreprimible de que hablaba antes.
 Veamos lo que nos dice libre y espontáneamente y sin que nadie le obligue a ello, ese elegante “gentleman” que fue Allen Wels Dulles, el dilecto hermano del gran John Foster Dulles, el cerebro que dirigió la política del general Eisenhower cuando fue presidente de los Usa:
«Sembrando el caos en la Unión Soviética sustituiremos sus valores, sin que sea percibido, por otros falsos, y les obligaremos a creer en ellos. Encontraremos a nuestros aliados y correligionarios en la propia Rusia. Episodio tras episodio se va a representar por sus proporciones una grandiosa tragedia, la de la muerte del más irreductible pueblo en la tierra, la tragedia de la definitiva e irreversible extinción de su autoconciencia. De la literatura y el arte, por ejemplo, haremos desaparecer su carga social. Deshabituaremos a los artistas, les quitaremos las ganas de dedicarse al arte, a la investigación de los procesos que se desarrollan en el interior de la sociedad. Literatura, cine, teatro, deberán reflejar y enaltecer los más bajos sentimientos humanos. Apoyaremos y encumbraremos por todos los medios a los denominados artistas que comenzarán a sembrar e inculcar en la conciencia humana el culto del sexo, de la violencia, el sadismo, la traición. En una palabra: cualquier tipo de inmoralidad. En la dirección del Estado crearemos el caos y la confusión. De una manera imperceptible, pero activa y constante, propiciaremos el despotismo de los funcionarios, el soborno, la corrupción, la falta de principios. La honradez y la honestidad serán ridiculizadas [como] innecesarias y convertidas en un vestigio del pasado. El descaro, la insolencia, el engaño y la mentira, el alcoholismo [y] la drogadicción, el miedo irracional entre semejantes, la traición, el nacionalismo, la enemistad entre los pueblos y, ante todo, el odio al pueblo ruso; todo esto es lo que vamos a cultivar hábilmente hasta que reviente como el capullo de una flor.
Sólo unos pocos acertarán a sospechar e incluso comprender lo que realmente sucede. Pero a esa gente la situaremos en una posición de indefensión, ridiculizándolos, encontrando la manera de calumniarlos, desacreditarlos y señalarlos como desechos de la sociedad. Haremos parecer chabacanos los fundamentos de la moralidad, destruyéndolos. Nuestra principal apuesta será la juventud. La corromperemos, desmoralizaremos, pervertiremos (…)».
Allen Wels Dulles
Extracto del libro The Craft of Intelligence (El arte de la Inteligencia, 1963).
Dulles fue director de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) entre 1953 y 1961.
 Estos son los auténticos principios que inspiran lo que, en este momento, está sucediendo en Ukrania.
 Pero el auténtico problema que tiene la Humanidad es la insaciabilidad de esta gente. No están contentos con su dominio físico absoluto del mundo, con su poder absolutamente omnipotente, perdón por la cacofonía, como ya no les queda nada de que apoderarse quieren incluso que las víctimas asuman que es absolutamente justa su situación de opresión y no sólo la soporten sino que la bendigan. La infame cachorra de Fabra, el hacedor castellonense de aeropuertos sin aviones al que le toca varias veces al año una lotería a la que no juega,  se revolvía como una fiera en su escaño del Congreso porque las víctimas de su depredación no aceptaban, no bendecían su propia opresión, y les apostrofaba con toda la dureza del mundo, con una rabia hidrófoba, “que se jodan, coño, que se jodan”, les escupía a la cara a los que ya están insuperablemente jodidos.
 Como siempre que intento profundizar hasta el fondo en un tema, acuden en mi ayuda los grandes poetas: “me llamo barro aunque Miguel me llame, barro es mi profesión y mi destino que ensucia con su lengua cuanto lame”, aquí, está expuesta, con la insuperable genialidad del más excelso de todos nuestros poetas, la aspiración canallesca de los otros, de los que lo hicieron morir de tuberculosis y  falta de tratamiento en una cárcel de Alicante, pero también el de nuestra propia miserabilidad, cuáles son los 2 destinos del hombre, del imperdonable ser humano, el de aplastar a los otros con su pie fascista y el de lamer con su lengua el jodido pie que lo aplasta, porque eso es lo que a mi mentalidad rigurosamente lógica, aristotélica, racionalista no le cuadra, que los mamelucos que se mueren literalmente de hambre, que les cortan el agua y la luz, que los desahucian como ahora hace la alcaldesa Botella de esas viviendas de las que disfrutaban en propiedad en Entrevías y Vallecas, los pobres inocentes que llevaban siglos pagando los plazos de las mismas y que de pronto ven cómo los echan a la calle por las buenas, al día siguiente de irse a vivir con el padre, el hermano o el abuelo, buscarán a muerte un bar en el barrio para ver cómo el Madrid realiza, a nivel futbolístico, lo mismo que a él le acaba de hacer Botella.
 ¿Qué pasa, que tenemos ya un nuevo Lutero que, con sus nuevas y poderosas teorías, ha mandado a hacer leches todo ese pretendido orden ético internacional, que se fundamentaba tan falsamente en las teorías seculares del antiguo Papa?
 O sea que es puñetera verdad eso que se dijo de “Roma ya no está en Roma”, es decir que aquella Sociedad de Naciones ha dejado paso a esta nueva Organización de Naciones Unidas, vulgo Onu, que no es más que el trampantojo tras de la que se esconde el poder omnimodo de los Estados Unidos.
 La verdad es que, cuando a mi edad, me pongo a pensar en todo esto, es tal el grado de desánimo que me atenaza que todo esto de escribir y de leer, o al revés, no sólo me parece lo más estúpido del mundo sino que tengo que realizar el más grande de todos mis esfuerzos para seguir haciéndolo, porque ¿qué sentido tiene escribir hoy, y aquí, este post que a lo mejor leen 100 personas, frente a esa ominosa e infinita muralla detrás de la cual se halla no un gigante sino el mundo entero, porque todo el universo se halla dominado, la inmensa parte de él con el mayor de los placeres y, por tanto, del asentimiento, por ese perverso ente que son los Usa?
 Pero iba diciendo que Roma ya no está en Roma y que un nuevo Lutero ha derribado a patadas las puertas del Vaticano que representaba toda la filosofía política que trataba de llegar a la instauración de un nuevo Derecho internacional serio y eficiente.
 ¿Ha dicho v. Derecho e internacional?
 Derecho, del latín “directus”, lo recto, lo que tiene como objetivo claro e inderogable llegar sin concesiones, sin limitaciones, sin ninguna trampa ni cartón a la consecución de lo que debe de ser.
 O sea al imperio de la ética en las relaciones no sólo humanas, de hombre a hombre, sino también internacionales, de país a país.
 Era fácil, ¿no? Había que limitarse sólo a hacer en cada caso, en cada momento lo que era o es debido.
 Pero yo, por lo menos, he llegado a la conclusión de que todo lo ético, todo lo que implica someter el ser a lo que debe de ser no sólo no es un sueño imposible sino una especie de espantapájaros del que todos se ríen estrepitosamente, pero eso, sí, poniendo todo el cuidado del mundo en que los de abajo, los del pueblo, esos estúpidos borregos no lo adviertan.
 De ahí la importancia de ese nuevo Lutero que protestara contra una nueva dieta de Worms, o sea que actuara como un nuevo protestante pero que lo hiciera respetando al máximo el axioma lampedusiano.
 Y ¿saben ustedes quién fue el nuevo Lutero, el fundador de ese nuevo protestantismo tan decisivamente arrollador que se ha impuesto de tal manera que el mundo sería de otra forma completamente distinta si su nuevo credo no se hubiera impuesto de una manera tan absoluta?
 Joseph Goebbels.
 Sí, el ministro de Prensa y Propaganda de Hitler.
 Ahora, resulta que los alemanes, “Deustchland, Deustchland, über alles”, Alemania, Alemania, sobre todo, no perdieron la 2ª guerra mundial sino que la ganaron tan subrepticiamente que todavía no nos hemos enterado.
 Hitler se suicidó, aunque su cadáver todavía no ha sido plenamente identificado, pero de lo que no cabe la menor duda es de que su ideario de hacerse con todo el poder de este mundo no sólo subsiste sino que, además, se ha realizado plenamente, lo que ocurre es que lo ha hecho no ya con los argumentos de Clausewizt, el gran ideólogo de la guera, sino con los de Marx, el profeta de la revolución económica.
 Los Usa no sólo dominan el mundo por sus ojivas atómicas, sus misiles intercontinentales, sus aviones supersónicos, sus drones, sus  portaviones y submarinos nucleares, ni porque hayan logrado imponerse como la mayor potencia económica del mundo sino porque han conseguido, increíblemente, imponer su ética, una ética absolutamente deleznable pero profundamente eficaz.
 Y eso lo consiguen mediante eso que han dado en llamar el cuarto poder pero que es indiscutiblemente el primero, la prensa.
 El hombre hecho de cuerpo y alma necesita todos los días alimentar al uno y a la otra.
 Del alimento corporal, qué les voy a decir, del otro, del alimento de espíritu me limitaré a remitir desde aquí, al texto fundamental de la táctica usaniana que acabamos de transcribir y que tan bien expuso ese gentelman  que fue el tal Dulles:
 «Sembrando el caos en la Unión Soviética sustituiremos sus valores, sin que sea percibido, por otros falsos, y les obligaremos a creer en ellos. Encontraremos a nuestros aliados y correligionarios en la propia Rusia. Episodio tras episodio se va a representar por sus proporciones una grandiosa tragedia, la de la muerte del más irreductible pueblo en la tierra, la tragedia de la definitiva e irreversible extinción de su autoconciencia. De la literatura y el arte, por ejemplo, haremos desaparecer su carga social. Deshabituaremos a los artistas, les quitaremos las ganas de dedicarse al arte, a la investigación de los procesos que se desarrollan en el interior de la sociedad. Literatura, cine, teatro, deberán reflejar y enaltecer los más bajos sentimientos humanos. Apoyaremos y encumbraremos por todos los medios a los denominados artistas que comenzarán a sembrar e inculcar en la conciencia humana el culto del sexo, de la violencia, el sadismo, la traición. En una palabra: cualquier tipo de inmoralidad. En la dirección del Estado crearemos el caos y la confusión. De una manera imperceptible, pero activa y constante, propiciaremos el despotismo de los funcionarios, el soborno, la corrupción, la falta de principios. La honradez y la honestidad serán ridiculizadas [como] innecesarias y convertidas en un vestigio del pasado. El descaro, la insolencia, el engaño y la mentira, el alcoholismo [y] la drogadicción, el miedo irracional entre semejantes, la traición, el nacionalismo, la enemistad entre los pueblos y, ante todo, el odio al pueblo ruso; todo esto es lo que vamos a cultivar hábilmente hasta que reviente como el capullo de una flor.
Sólo unos pocos acertarán a sospechar e incluso comprender lo que realmente sucede. Pero a esa gente la situaremos en una posición de indefensión, ridiculizándolos, encontrando la manera de calumniarlos, desacreditarlos y señalarlos como desechos de la sociedad. Haremos parecer chabacanos los fundamentos de la moralidad, destruyéndolos. Nuestra principal apuesta será la juventud. La corromperemos, desmoralizaremos, pervertiremos (…)».

Esto es lo que están haciendo  Usa y sus satélites, frente al resto del mundo que, como auténticos estúpidos, encima les aplauden.

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