domingo, 30 de noviembre de 2014

El obsceno pajarraco de La Sexta Noche.

                                         Vicenç Navarro y Juan Torres López
El problema o, por lo menos, mi problema es que siempre trato de entender lo que ocurre.
Y eso me lleva al desasosiego, Fernando Pesoa.
La técnica que sigo para escribir mis posts es, por la mañana, cuando me despierto, me pongo a pensar sobre lo que ha ocurrido el día anterior y así se enreda o desenreda la madeja.
Ahora, he tomado la costumbre de ver La Sexta Noche y el puñetero programa es una fuente de inspiración, sobre todo si atendemos a la estrella del mismo, que indudablemente es el ínclito Inda.
Inda es el típico reportero sensacionalista que tan bien interpretara Walter Matau en Primera plana, de Willy Wilder.
Si no hay noticias para la 1ª plana de nuestro periódico, las inventamos, lo que le ocurre es que se ha acostumbrado de tal manera a manejar las noticias que ha acabado por inventárselas.
Su primer mandamiento es: no dejes nunca que la realidad, los hechos, te estropee un buen titular.
Por supuesto que para un periodismo de esta clase hay que ser esencialmente inmoral porque para mucha gente, para la mayor parte de ella, no existe más realidad que la que aparece en los diarios y ésta es tal como allí aparece, lo llaman el prestigio de la letra impresa.
Y es que, en el fondo, la gente piensa: esto que cuenta hoy la prensa es una barbaridad pero tiene que ser así porque no es posible que nadie diga esto, siendo mentira, impunemente.
Y este razonamiento es rigurosamente cierto, pero a medias.
¿Cómo es posible que los editores de los “mass media” consientan que sus órganos de difusión practiquen el periodismo que hemos dado en llamar "amarillo" como sistema?
La respuesta es porque esta clase de prensa es la que más vende. Y esta gente concibe esto como un negocio. Nada más.
Si el mundo estuviera bien hecho, que no lo está, éste sería el más nefando de todos los pecados.
Porque son las corrientes de opinión las que nos gobiernan. Lo que sucede a veces es que éstas coinciden con la realidad a pesar de la prensa.
Lo que hemos dado en llamar “statu quo” y “establishment” se basan precisamente en la inercia de la gente, el vulgo, para Lope de Vega, que ya nos dijo que puesto que lo paga el vulgo es justo hablarle en necio para darle gusto.
O sea que en el mundo de hoy no es posible otra cultura que la del rompe y rasga, porque la gente se ha acostumbrado a ella de tal manera que cualquier otra le aburre.
Y así nos va. La mediocridad, el mal gusto y la mentira se han apoderado de todo.
Gracias a tipos como el tal Inda, que era de quien yo quería escribir un poco, hoy.
La carrera de este sujeto es, por demás, expresiva. Se ha realizado a la sombra ni más ni menos que de Pedro J.
Pedro J. es un tipo que cuando el atentado de Atocha se llevó por delante a un montón de personas de carne y hueso, decidió, en un claro ejemplo del periodismo que describíamos antes, que las cosas no debían de ser como eran, puesto que en el relato real de los hechos habían ganado los que para él eran los malos, el Psoe, y entonces, como el director del periódico de Primera plana de Wilder, no se le ocurrió otra cosa que crear otra realidad paralela a la real: el atentado no era, porque no debía de ser, obra de una célula yihadista sino de Eta, que era lo que le convenía a él y a sus amigos.
¿Cómo va a ser Inda de otra forma a como es en realidad su maestro?
Para Pedro J. y para el mejor de sus discípulos, lo mejor es la realidad canallesca en la que hoy malvivimos.
Entonces que, por lontananza, se atisbe, a duras penas, la posibilidad de un cambio, le horroriza de tal manera que, no lo puede remediar, pero está dispuesto a hacer todo lo que esté en su mano para impedirlo, o sea, calumniar, difamar, retorcer la realidad hasta hacerla desaparecer por completo. Al lado de este hombre, Goebbels sólo era un pobre manipulador de la realidad, un pequeño aprendiz de brujo.
El es algo más, mucho más. La realidad no sólo no existe sino que no debe de existir porque si existiera, él, Inda, lo perdería todo. Incluso la nueva fuerza emergente en nuestro panorama polìtico se lo ha dicho expresamente: no van a tolerar una prensa absolutamente canallesca que manipule esencialmente la realidad.
Entonces, comienza a tomar sentido la actitud tan cerrada de Inda que, contraviniendo sus propósitos, está sirviendo para todo lo contrario de lo que él pretende, afianzar a Podemos.
Porque la gente no es tan torpe como parece, tal vez no tenga cultura porque le han cegado todas las fuentes que se la aproximaban, pero sigue teniendo instinto e Inda se ha pasado, se está pasando, siempre se pasará de rosca porque el odio es el peor de los sentimientos frente a la racionalidad. 
No se puede impunemente mostrar un odio tan irracional ante todo lo que huela a Podemos.
Anoche, en La Sexta,  sin ir más lejos, Inda arremetió ciegamente contra Juan Torres López, uno de los asesores económicos de Podemos, pero lo hizo tan claramente, que su odio, por tan manifiesto, inutilizó su mensaje: no se le ocurrió otra cosa, para descalificarlo íntegramente, que mostrar una foto en la que se veía a este señor con Hugo Chávez, lo que según, la lógica de Inda, lo demonizaba por completo, al demostrar la maldad de sus compañías.
De nada le valió a este señor apuntar que lo que él, Inda, debería de hacer es demostrar que sus consejos a Chávez eran los culpables de todas esas terribles calamidades económicas que, según él, Inda, afligen a Venezuela.
Pero Inda no quiso, como siempre, entrar por las vías del razonamiento y siguió con las de la obstrucción sistemática sirviendo a su claro e indeclinable propósito de calumnia que algo queda.
O sea que, como siempre, Inda utiliza como único medio de combate dialéctico, los argumentos “ad hominem”, prohibidos rigurosamente para los que utilizan la lógica, lo que lo hacen un tipo rigurosamente obsceno, de aquí el título de este post de hoy.

1 comentario:

eddie dijo...





1) http://www.diario-octubre.com/2014/11/28/teleputin/ Mikel Itulain

2) Tráfico heroína, OTAN y Estado Islámico , se lo podían mandar a Ana Pastor (hablando en su programa del EI) que no se entera de nada

http://www.voltairenet.org/article186098.html

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