domingo, 4 de enero de 2015

Un especímen



Temo que no sé mucho de lo que quiero escribir hoy: Boris Izaguirre.
A lo mejor es que hay muchas clases de homosexuales y a lo peor es que mi concepto de la homosexualidad es muy parecido al de la derecha y al de la Iglesia.
Según Aquilino Polaino, el psiquiatra del Opus, el homosexual es un enfermo, por supuesto que yo no lo creo así, pero en individuos como Boris Izaguirre no parece que éste sea un hombre normal.
¿Esto significa que es un enfermo?, no, tan sólo que es una anomalía, una mujer encerrada en el cuerpo de un hombre.
Y que en el caso de Boris es así no cabe la menor duda. Anoche, en su entrevista en el programa de la Sexta, yo cerraba los ojos y oía cómo entrevistaban a una mujer normal. Abría los ojos y veía a un ser híbrido, con algunas apariencias del hombre pero con otras, muchas más, de mujer.
La pregunta que me planteaba era y si este señor se siente mujer, piensa como mujer y quiere ser mujer ¿por qué no se opera e inicia el expediente de cambio de sexo?
Y la respuesta que me asaltó es  no lo hace porque es un soberbio publicista y sabe que su negocio se basa en la enorme publicidad que le aporta ser un caso tan raro, una mujer, muy mujer, como diría Aznar, encerrada para siempre en el cuerpo de un hombre.
Creo, honestamente, que vamos avanzando algo.
Todas su “carrera” demuestra que estamos en lo cierto. Boris tiene ese descaro exhibicionista de algunas mujeres, por eso nos enseñó su culo una vez, primero, porque cree sinceramente que lo tiene hermoso, segundo, porque una provocación como aquella le abriría definitivamente las puertas al estrellato.
Y, después, no ha hecho sino seguir una táctica preconcebida de “epatar al burgués”, escandalizarle hasta el extremo de hacerle perder la paciencia de tal modo que se meta con él de mala manera, o sea, que le haga una formidable publicidad absolutamente gratis.
Boris no sería nada o sería muy poco si Xavier Sardá no lo hubiera escogido como el elemento de ruptura de sus Crónicas marcianas.
Hay, ha habido y habrá homosexuales sublimes, gente en la cual su homosexualidad no es más que un accidente tan corriente y normal como el de nuestra heterosexualidad. Leonardo da Vinci y Jean Genet, por poner sólo dos ejemplos grandiosos.
Yo hubiera pagado gustoso el precio de que me gustara tomar por el culo si, a cambio, la naturaleza me hubiera proporcionado el genio de uno de estos dos maravillosos especímenes humanos.
Y ya estamos llegando adonde yo quería ir. Maduro, el presidente venezolano, se ha referido a Boris llamándole especímen.
Especímen es, según la rae: 1. m. Muestra, modelo, ejemplar, normalmente con las características de su especie muy bien definidas.
No cabe duda de que Boris es, de proposito, un modelo de mujer encerrada en el cuerpo de un hombre, se les suele llamar mariquitas, muy bien definido.
Pero es también, al propio tiempo, un publicista genial. Boris no sería nada si no hubiera entrado en el mundo publicitario de la mano de Sardá, en sus crónicas marcianas, enseñando su pretendidamente hermoso culo y haciendo una enorme exhibición de su homosexualidad.
No sé, ahora mismo, me doy cuenta que lo que hace a Izaguirre tan especial no es su homosexualidad, característica muy corriente, sino precisamente su exhibicionismo homosexual.
En una sociedad en la que todavía en algunos lugares se les persigue a muerte, ser homosexual y exhibirlo no es una muestra de valor sino una muy calculada estrategia.
Boris vive como un rey sin haberle dado nunca un palo al agua. Para ello, es cierto, está teniendo que hacer algunos sacrificios importantes, uno de ellos es, indudablemente, haberse encastrado en el clan de los Vargas Llosa.
No creo que Boris sea tan retrógrado como el jefe de este clan. Es cierto que sus carreras son muy parecidas, que también don Mario se inició como un rebelde integral para pasar pronto a ser uno de los especímenes más reaccionarios que ha dado la literatura, pero humildemente creo que Boris no es sincero cuando se muestra como un reaccionario intransigente.
No puede serlo porque él, con su gran inteligencia, ha sabido darle la  vuelta a la tortilla y hacer de su necesidad virtud pero, en su fuero interno, él sabe que todos los perseguidos por la sociedad formamos una hermandad enorme que cubre casi enteramente la faz de la Tierra, y que nuestra ideología no es, como la de los Vargas Llosa, el liberalcapitalismo nazifascista, sino la de trabajar hasta la última gota de nuestra sangre para que la igualdad y la fraternidad hagan posible la mayor cantidad de libertad en un mundo como éste.

2 comentarios:

Futbolín dijo...

PANORAMA EN GRECIA (RAMÓN LOBO en Infolibre.) Fragmento:

El 25 de enero de 2015 habrá elecciones anticipadas en Grecia. Como sucede en España, la hartura ha matado el miedo. ¿Qué pueden perder quienes lo han perdido todo? Una parte importante de la sociedad griega siente la necesidad terapéutica y urgente de dar un giro de 180 grados. La nueva utopía es escapar a la dictadura del ajuste.

Será la tercera elección en menos de tres años. De la primera, el 6 de mayo de 2012, salió un Parlamento ingobernable; de su repetición el 17 de junio surgió por fin lo que querían Bruselas y Berlín: una gran coalición entre los conservadores de Nueva Democracia y los socialdemócratas del Pasok, es decir entre los dos partidos que habían dominado la política desde 1974 y destruido el país.

Quedó fuera en esas dos ocasiones el movimiento Syriza, que al inicio de las dos campañas apuntaba alto en las encuestas, sobre todo en la segunda que estuvo a punto de ganar. Desde entonces son la segunda fuerza tras Nueva Democracia (equivalente al PP).

La presión exterior fue brutal, antidemocrática. Alemania y la Comisión Europea tuvieron una intervención decisiva en las urnas. No hubo disimulo en las formas. La amenaza era clara: si ganaba Syriza, Grecia podría ser expulsada del euro. Se acuñó el término Grexit, para titular mejor con la catástrofe en ciernes. Eran los tiempos de Merkozy, otro palabro que unía a Merkel y Sarkozy como pareja de baile.

En los medios de comunicación europeos hizo fortuna la advertencia pese a que no existe mecanismo de expulsión en los tratados y un hipotético regreso de Grecia al dracma hubiese sido catastrófico para todos, para Grecia y para el resto de la UE. Syriza nunca dijo que saldría del euro, solo que otro euro era posible.


Las últimas encuestas dan ventaja a Syriza. Un periodista griego amigo, Kostas Pliakos, me explica por correo electrónico que todo está abierto, que la campaña del miedo, que ya ha empezado, restará votos a este partido de izquierdas pero que esta vez va a ser difícil que pierda. Según la ley electoral griega, el partido ganador logra un plus de 50 escaños. Con ella se buscaba estabilidad y ahora es una losa para el bipartidismo agónico. Es muy posible que Syriza, si gana, que aún está por ver, necesite pactos. No tiene mucho donde elegir.

Una opción es lo que queda del Pasok, que a duras penas logrará representación en el Parlamento. En las elecciones europeas en mayo obtuvo un 8%, muy lejos de aquel histórico 48% que obtuvo en 1981, cuando los Mitterrand, y después Felipe González, llegaron al poder con mensajes izquierdistas que en poco tiempo quedarían licuados por el contacto con el poder.

eddie dijo...

https://twitter.com/ciudadfutura/status/541242774277079040

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