domingo, 22 de febrero de 2015

Javier Nart y la lista de Falciani, Pablo Casado y Gadafi, un intento de proclamar que todos somos iguales.


Ahora resulta que los pájaros disparan contra las escopetas, o sea que Javier Nart, contertulio de Intereconomía, y con antecedentes de tener cuentas en Suiza se la coge con papel de fumar y le dice a Carolina Bescansa que no tiene vergüenza (sic) en pleno programa de La Sexta Noche porque ésta se niega a responderle con un sí o un no a su pregunta sobre si condena a Venezuela por encarcelar a unos golpistas.
Aparte de que ponerse del lado de Usa y España que, evidentemente, están intentando, con otros muchos más, un golpe de Estado en Venezuela, es absolutamente deleznable, erigirse en juez y jurado de los demás un tío con antecedentes como los de este hombre, con dos cuentas de dinero en Suiza, o sea un tío que debería de estar en la lista de Falciani, y que además se atreve a insultar de una manera intolerable a una compañera de tertulia a mi, por lo menos, me produce una repugnancia infinita.
O sea que Nart es un perfecto miserable puesto que se erige en fiscal de los demás cuando él mismo tiene tanto que perdonarse, negándole públicamente a los demás el derecho inalienable a la libertad de expresión, exigiéndole a Bescansa que responda con un si o un no a lo que él, como un auténtico inquisidor, le pregunta.
La única duda que tengo respecto a este individuo es si es que él es por naturaleza así o es que se ha contagiado en esos programas de Intereconomía que frecuenta.
Pues el caso de Pablo Casado, PC, es mucho peor aún.
Con cuatro palabras se puede resumir quién es y qué es PC.
PC no es ni más ni menos que la mano derecha de Aznar, casi nada al aparato, la mano derecha de uno de los 3 genocidas de Irak pero es que, además, como Inda, es un mentiroso compulsivo. Anoche, ambos se transformaron en eso que ellos, los del PP, dicen que  odian tanto, unos pancarteros, porque cada vez que hablaba o intentaba hablar Bescansa, ellos se lo impedían, esgrimiendo canallescamente un cartel en el que se mostraba a un preso entre rejas. Y luego, no sé cual de ellos dejó caer que a ellos los ratificaba ni más ni menos que Amnistía internacional y Human Wrigth Watch.
Cojo por los pelos la ocasión de referirme a estas dos ONGS, recogidas de WP.
Críticas a HRW:
Human Rights Watch fue acusada en 2008 por parte del gobierno de Venezuela a través de sus ministros de Relaciones Interiores y Exteriores, Tarek El Aissami y Nicolás Maduro respectivamente, de estar "inmiscuyéndose ilegalmente en los asuntos internos" del país suramericano, por lo que sus representantes fueron expulsados del mismo.país.9 10 Por su parte el entonces ministro de Comunicación e Información y presidente de TeleSUR, Andrés Izarra, calificó a Human Rights Watch como "una fachada de la injerencia estadounidense en Venezuela" y les acusó de estar al servicio de "los intereses más bastardos de la oligarquía venezolana al servicio de los intereses imperiales".
En mayo de 2014, los premios Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel y Mairead Maguire, junto con un centenar de profesores de Estados Unidos y Canadá, solicitaron a Human Rights Watch que tomara medidas concretas para afianzar la independencia de la organización ya que sus más altos directivos tenían relación directa con el Partido Demócrata, con el gobierno de Estados Unidos y también con la Agencia Central de Inteligencia (CIA). La carta se dirigía al director de HRW Kenneth Roth y se solicitaba el fin de las puertas giratorias entre dichas instituciones y HRW. Entre los personajes relacionados con dichas instituciones estaban Miguel Díaz (ex-analista de la CIA en la década de los 90 y ahora es funcionario del Departamento de Estado), Tom Malinowki, Miles Frechette y Michael Shifte que tendrían vínculos directos con el Partido Demócrata. El 3 de junio, HRW respondió argumentando que su preocupación está fuera de lugar. El 8 de julio, de nuevo, los dos premios Nobel junto a otros volvieron a solicitar a HRW la destitución de sus puestos en HRW a personas relacionadas con el gobierno de EE.UU así como la expulsión del exsecretario general de la OTAN, Javier Solana, de la junta directiva de HRW.
Crítica de la Organización Mundial de la Salud sobre el informe sobre la sanidad en Corea del Norte.
En 2010, Amnistía Internacional hizo un informe sobre la sanidad en Corea del Norte, que al poco tiempo fue desmentido por la Organización Mundial de la Salud que afirmó que el sistema sanitario norcoreano podría ser «la envidia de muchos países desarrollados» y que el informe era «poco científico» ya que se basaba en casos "anecdóticos" y, algunos de ellos, sucedidos hace años, por lo  que no refleja las mejoras logradas por proyectos llevados a cabo en los últimos años, algunos de ellos realizados con la participación de Corea del Sur.
Pero volvamos al post.
Estábamos diciendo que Pablo Casado, PC, no es que fuera la mano derecha de Aznar, es que prácticamente era Aznar y uno de los recursos públicos, públicos, estatales, que éste utilizó para sus negocios privados en la Libia de Gadafi
Pablo Casado, entonces funcionario como vocal asesor de la oficina del expresidente, fue la persona indicada por Aznar en su contrato de comisionista con Abengoa para ocuparse de "cualquier comunicación entre las Partes derivada del presente Acuerdo".
Aznar pactó en 2010 una comisión del 1% con Abengoa de todos los contratos que cerrara la empresa en Libia hasta un máximo de 250 millones de euros de facturación, y de 0,5% a partir de esa cifra.
 Además, cobró un adelanto de 100.000 euros
Casado, según recoge su declaración de bienes ante el Congreso, percibió 46.184,51 euros en 2011 en concepto de "salario de funcionario eventual Grupo A1 nivel 30 del Ministerio de la Presidencia" en virtud de su trabajo en la oficina de Aznar
Y este individuo, la mano derecha del genocida, es el que va ahora por todas la televisiones españolas dando lecciones de moral a todo el que se le pone por delante. Qué cinismo.

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