miércoles, 29 de abril de 2015

Fascismo (II). El poder judicial.





Dice su presidente, el Sr. Lesmes que es, al propio tiempo, presidente del Tribunal Supremo, TS, que a los jueces se les gobierna con el palo y la zanahoria.

Si lo sabrá él, que es el que nombra y desnombra, o sea, cesa, echa de la profesión, suspende y hace siempre lo que le da la gana con todo juez que osa, la hembra del oso, significarse un poquito, así que, si a un juez se le ocurre, en sus ratos libres, pergeñar como entrenamiento de su función “de iure condendo”, es decir de crear derecho, pergeñar una especie de constitución catalana, zas, se le forma expediente y se le manda a la mierda, o sea, adonde lo quieran admitir los demás, o sea, la puñetera sociedad porque, como juez ya lo tiene todo hecho.

Y no te digo nada si lo que se te ocurre es procesar al franquismo que dicen los sinvergüenzas que ya no existe, que es una cosa históricamente superada de la que ni siquiera se debe de hablar para que no se remuevan las aguas fecales de un país que es una puñetera mierda, si se te ocurre eso, la patada que te dan en todo el trasero te manda, por lo menos, a la Argentina, sí, ese país que es, dicen ellos, una puñetera mierda, pero que, judicialmente hablando, se halla a miles de años luz de nosotros porque allí, sí, allí los fiscales sí que se atreven a presentar antes los tribunales una querella o denuncia ni más ni menos que contra la presidenta del gobierno o del Estado, la excelentísima señora Fernández de Kischner y no pasa nada, se tramita y en paz.

Mientras que aquí, aquí, paz y después, gloria, que quiere decir que aquí un partido podrido de tanto dinero como roba, va, y acepta todo el dinero que le quieren dar las empresas constructoras de edificios y de obras publicas y de plantas de energías renovables para que sus diputados, que son mayoría en el Congreso, voten de acuerdo con sus intereses mercantiles, o sea, un cohecho como la copa de un pino y, si no se puede probar con pelos y señales, las señas son mortales de necesidad, ya que, desde la Roma clásica, la mujer del César no sólo debe de ser honrada sino también parecerlo, o sea que Rajoy y todos sus diputados sospechosos se deberían de haber ido hace mucho tiempo por la puerta de atrás pero no lo han hecho, porque vergüenza lo que se dice vergüenza, eso sí que está plenamente demostrado no tienen ninguna.

De modo que Garzón intenta abrir una investigación judicial sobre los asesinados por el franquismo que llenan muchas cunetas de las carreteras españolas y zas, palo en la cabeza, a la calle, coño, a la puta calle, pero este tío ¿es que es tonto, cómo es que no sabe que todos los jueces franquistas son los que ocupan todos los sillones del Tribunal Supremo?

Hombre, tonto del capirote, no, pero muy listo tampoco es. Porque si fuera una persona normal de esas que tanto le gustan a Rajoy, se hubiera estado quietecito en su juzgado de la Audiencia Nacional y ahora sería uno de los magistrados del Supremo, pero, no, se empeñó, primero en procesar a Pinochet, el mejor amigo de Franco, y , después, no aprendió la lección que le dieron Aznar y los suyos que no despacharon a tiempo su requisitoria internacional para la detención del criminal chileno hasta que éste no estuvo a buen seguro en el escenario de sus crímenes, adonde llegó, pobre enfermo, en una silla de ruedas de la que se bajó, en una impresionante cabriola, una vez que pisó suelo chileno haciéndole un escandaloso corte de mangas a la jurisdicción universal penal.

Pero sus colegas, sus queridos colegas, le estaban esperando, conscientes como eran de que un tipo como éste acabaría por hacerla bien hecha y claro que la hizo, no se le ocurrió otra cosa que ordenar la interceptación de las conversaciones de unos procesados con sus letrados, cosa que tiene absolutamente prohibida el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, de manera que le puso en bandeja a sus innumerables enemigos su propia cabeza. 

Y se la cortaron y ahora anda el hombre lógicamente como pollo descabezado, metiéndose en todos los fregados que puede para que nadie se olvide de él.

Y, como colofón, por hoy, la peripecia vital de otro cuasi descerebrado, el tal Elpidio, al que no se le ocurre otra cosa que enviar a la trena a uno de los mejores amigos de Aznar, al hombre que sacó la oposición con él, que se fue a vivir con él en su primer destino y que, nombrado por él, presidente de la 2ª caja de ahorros de España, le estuvo sufragando todos sus caprichos.

Total, Elpidio, a la puta calle y ojo porque le han abierto causa criminal por revelación de secretos y otro delito más.

Mientras tanto al PP, cuya financiación irregular se ha probado hasta la saciedad, se le exculpa de delito fiscal porque, dice la Fiscalía General del Estado, que depende directamente de Rajoy, que el PP es igual, a estos efectos que Cáritas y la Cruz Roja, por lo que está exenta del pago de impuestos por las donaciones que se le hacen.

Toma del frasco, Carrasco.

lunes, 27 de abril de 2015

Fascismo







Esa caterva de hipócritas que escriben todos los días en la prensa española, si me leyera, diría que no es verdad que el régimen español, surgido del 78, es un fascismo porque no es totalitario.

Totalitarismo, dice el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, es:

“1. m. Régimen político que ejerce fuerte intervención en todos los órdenes de la vida nacional, concentrando la totalidad de los poderes estatales en manos de un grupo o partido que no permite la actuación de otros partidos”.

Dejando aparte el hecho incuestionable de que el régimen del 78 no es más que el resultado de aplicar al régimen franquista, la tarea sugerida por Lampedusa, es preciso que todo cambie para que todo siga igual, nos plantearemos sistemáticamente un comentario exhaustivo sobre la definición de la Academia de la Lengua:

¿Interviene el poder político en todos los órdenes de la vida nacional?

O, dicho de otra forma, ¿hay algo en la vida nacional que escape al control del PP?

No se mueve una hoja de un árbol en todos los bosques de España sin que el PP lo consienta.

Si v. es un anciano de 74 años y sale a pasear con su bicicleta por Madrid y se le ocurre portar un cartel escrito a mano sobre una cartón que diga cualquier cosa que le moleste al régimen popularista, unos señores uniformados le detendrán y no sólo le quitarán el manuscrito cartel sino también la bicicleta y la libertad, y no contentos con eso pueden imponerle una multa de tal cuantía que suponga la salida de su modesta vivienda en subasta pública por no pagarla.

¿Se concentra todo el Estado en manos del PP, no permitiendo éste la actuación de los demás partidos?

En lo  que va de legislatura la bancada del PP no ha permitido una sola vez que prosperen las iniciativas de cualquier clase del resto de partidos

Pero hay una prueba esencial del fascismo del PP y, por tanto, de su gobierno: la implantación a rajatabla de la doctrina de Goebbel.

Joseph Goebbels, ministro de Propaganda de Hitler es, sin duda, el hombre que con su doctrina más daño ha hecho a la Humanidad porque, con todo el cinismo del mundo, formuló un código total para engañar y secuestrar mentalmente a las masas. 

Helo aquí:

1.- Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único Símbolo; Individualizar al adversario en un único enemigo: el socialismo, la izquierda.

2.- Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo; Los adversarios han de constituirse en suma individualizada: Psoe, Podemos, IU, etc., son el enemigo natural del pueblo español, que busca su destrucción y su miseria.

3.- Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan": aquí y ahora esto se ha consolidado con el argumento: "y tu, más".


4.- Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave: el caso Errejón nos puede servir de ejemplo absolutamente perfecto, que se compara incluso con el de Rato.

5.- Principio de la vulgarización. “Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar”: los de Podemos son unos comunistas que vienen a quitarnos la bicicleta y el pisito de renta básica que hemos heredado de nuestros padres, mientras Botella entrega, a los fondos buitres que administra su hijo Alonso, todos los pisos sociales que las clases trabajadoras ocupan en Madrid.

6.- Principio de orquestación. “La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas”. De aquí viene también la famosa frase: “Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”: todos somos iguales de corruptos, si no, a ver, estos de Podemos, que aún no han tocado poder ya roban y estafan y ahí están Monedero y Errejón para demostrarlo, mensaje repetido machaconamente por todos los portavoces del PP.

7.- Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que cuando el adversario responda el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones:

8.- Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias: ya hemos dicho algo de esto antes, lo de Errejón puede servir de magnífico ejemplo: es un argumento que, en el peor de los casos, se refiere a una beca de 1.800 euros mensuales y se repetirá hasta la saciedad siempre que se acuse al PP de cualquier caso de corrupción aunque sea de miles de millones de euros.

9.- Principio de la silenciación. Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines: este es el pan de cada día, la estrategia más usada, todos los días, la prensa, que toda ella les pertenece, silenciará si puede todo lo malo que se refiera al PP y escribirá todos los días a todas horas sobre cualquier cosa, aunque sea incierta que pueda perjudicar a la izquierda: Venezuela y Grecia nos pueden servir de ejemplo.

10.- Principio de la transfusión. Por regla general la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales; se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas: lleva siglos en España calumniar al comunismo de todo lo malo que ha sucedido en ella: pues, bien, todo lo malo que pueda suceder hay que plantearlo siempre como consecuencia de las ideas marxistas.

11.- Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente que se piensa “como todo el mundo”, creando impresión de unanimidad: esta es una de las tácticas más usadas por el PP, la culpa o es de IU o de Zapatero. Y, el caso es que funciona, vaya que sí que funciona.

jueves, 23 de abril de 2015

Las risas de Rockefeller y de Rothschild.





Es un hecho empírico absolutamente demostrado que el auténtico poder es el económico.

Dicho de otro modo, Marx tenía razón cuando afirmaba que todo es economía.

Y todo el mundo funciona de acuerdo con aquel parámetro: el poder económico es el auténtico poder.

Y, si esto es así, ¿a qué estamos jugando, por qué no nos quitamos las máscaras y llamamos al pan, pan y al vino, vino?

Es por una simple cuestión de costes, porque sería mucho más caro que la verdad fuera siempre por delante.

Ya nos lo dejó muy claro aquel ratón de biblioteca que fue Lampedusa, si queremos ahorrarnos no sólo dinero sino también toda clase de problemas es preciso que todo cambie para que todo siga igual.

Es, simplemente, por eso por lo que las elecciones se celebran no para ver quién es el más poderoso económicamente sino para ver quién tiene el favor del populacho, porque eso es lo que realmente somos, populacho.

Y es por esta superchería, universalmente admitida, por lo que Podemos aspira a ganar las elecciones en contra del auténtico poder.

Y esto ¿es posible?

Sí.

Es posible porque el capital piensa que así es mejor.

Es mejor que el populacho piense que quién manda realmente es él.

Se acostará más tranquilo por la noche y se levantará con más ilusión para trabajar en esa inmensa rueda que ellos han montado.

Pero hay una cosa que yo no me acabo de explicar: por qué esta gente, a la que le sobra el dinero por todas partes, quiere más.

A lo mejor viene un antropólogo y me dice: es porque el ser humano es así y ellos no dejan de ser humanos aunque no lo parezcan.

No lo parecen. Ayer y antes de ayer, y el otro, y el otro, miles de africanos se embarcan en esas naves de la muerte que no les van a llevar a ningún sitio.

Y ellos ni siquiera leen los periódicos porque les resbalan las cifras.

Han automatizado el mundo de tal manera que les da igual ocho que ochenta.

Es una máquina ya tan equilibrada que nada puede perturbar su funcionamiento, ni el error ni las sensaciones de realizar a cada momento el crimen perfecto.

Para ellos ni siquiera hay crimen. ¿Por qué, porque mueren miles, millones de seres humanos, acaso no tenemos todos que morir, que aprendan de Santa Teresa, "vivo sin vivir en mi y tan alta vida espero que muero porque no muero"?

Es la ecuación perfecta: la religión.

Si hemos nacido sólo para morir cuando antes lo hagamos, mejor.

Y, entonces, llega Podemos y dice: no, no que hemos nacido para vivir.

Y el populacho va y se lo cree y vota y gana Podemos,  ojalá, pero, al día siguiente, no tiene nada que hacer porque no puede, como le está pasando ahora mismo a Tsipras, Syriza, en Grecia, que no llega a fin de mes, que le faltan 400 o 4000 millones de euros, yo qué sé, da igual,  para pagar las nóminas de los funcionarios y las pensiones de los jubilados.

De modo que hay que empezar otra vez como en el cuento de la vieja pipa. 

¿Quieres que te lo cuente otra vez?

Y el viejo Rotschild llama al no menos viejo Rockefeller simplemente para reírse un poco de nosotros porque creemos que somos dueños de nuestro propio destino porque votamos cada cuatro años.




miércoles, 22 de abril de 2015

La ética de los tramposos





                                                                 La Fiscal General del Estado


Dos noticias:

Una: al juez Elpidio Silva, no contentos con haberle expulsado de la carrera judicial, ahora, le meten mano por revelación de secretos e infidelidad en la custodia de documentos.

Otra: aunque no se lo crean: Rajoy dice que se enteró de lo de Rato por la prensa !!!.

Lo peor de estos tipos en su desfachatez. Hay que ser descarados, absolutamente sin vergüenza, para actuar como lo hacen.

¿A quién quieren engañar, a los suyos? Es posible, sólo éstos serán capaces de tragar tales engendros porque están deseando hacerlo.

Elpidio cometió el más atroz de los pecados que en este país puede cometerse, atreverse con un íntimo amigo, casi un hermano de Aznar.

En España no hay sólo un intangible, son dos. 

Uno es el Rey por esa mierda de Constitución que tenemos. 

¿Cómo se puede considerar inimputable oficialmente a un señor por muy rey que sea, si comete delitos corrientes, otra cosa es que se trate de delitos políticos, como por ejemplo, participar, auspiciar, promover un golpe de Estado, ¿entienden?, pero de un delito común, por qué?

Pero, bueno, en un país como éste, pase, pero establecer la intangibilidad no ya de otro señor sino también de sus amigos, esto es algo de lo que yo no conozco otro caso.

Pues, bien, también lo tenemos.

Se trata de Aznar y sus amigos.

Si te metes con Aznar lo menos que te cuesta es un puñado de miles de euros, porque, como él lo sabe, se va enseguida a los tribunales y  te demanda al amparo de la Ley de protección al derecho al honor, a la intimidad personal y a la propia imagen, y sus cipayos, no te quepa la menor duda, te crujen.

Pero ¿también si te metes con sus amigos?

“Es demasié”.

Porque los amigos de este señor son, por desgracia, innumerables.

Yo no conozco a nadie personalmente más antipático, es, incluso, mal encarado, con cara de pocos amigos, un perfecto tío vinagres, pero....

Ya lo dice el refrán es mejor hacer gracia, ¿o es caer en gracia?, que ser gracioso y de lo que no cabe la menor duda es que toda la puñetera derecha adora a este tío que la convenció para que de una puñetera vez se librara de sus complejos. Y a fe que lo hizo.

Antes, la derecha iba por la calle escondiéndose por los portones, con el cuello del abrigo subido y con el sombrero calado hasta los ojos, hoy, por el contrario, si les preguntas de qué son te contestan, “¿yo?, de qué voy a ser, de derechas, de derechas de toda la vida” y te mira descaradamente a la cara, como si aplaudir hasta con las orejas la mentira y vivir a expensas de la injusticia, estuviera bien, al amparo de esa ley de Dios que tanto dicen cumplir.

Pero tratábamos de escribir sobre lo que le ha sucedido a Elpidio. Lo han empapelado por hace públicos los papeles de Blesa, sus emails.

¿Que no se lo creen, que empapelen a alguien por hacer públicos los sms de uno de los tíos más descarados de toda la historia de España, que sufragaba todos los caprichos dinerarios de Aznar y que incluso le compró un Banco en Miami, todavía no sabemos muy bien por qué?

Pues, anda, que lo del otro. El tío que ha estudiado a fondo todo lo que ocurre con nuestros impuestos, sí, con los tuyos y con los míos, que no le interesan nada por supuesto, pero por si acaso, viene el tío y nos dice con todo el descaro del mundo que él, de lo de Rato, se ha enterado por la prensa, pero si él sólo lee el Marca.

Él, que ha cursado las órdenes oportunas a la Fiscala General del Estado que acaba de nombrar porque el otro se le fue porque ya no podía aguantar tanta ignominia, para que haga todo lo necesario a fin de que le metan mano a Rato pero de tal forma que ellos, el PP, tengan siempre el control de la situación, o sea, para que no actúe la policia judicial corriente sino una excepcionalísima pero que depende directamente de Montoro, casi nadie, para manipular todo lo que haga falta, y para que el caso vaya a un juzgado determinado por ellos-esto de dirigir los casos al juzgado que interesa es realmente un juego de niños como sabemos todos los que hemos sido parte de este mundo del Foro- va el tío, llega y dice, con esa desfachatez con la que siempre actúa que él, que lo ha revisado todo personalmente con su consejero áulico el tal Arriola, se ha enterado del caso por el Marca, por la prensa, dice, pero es que él no lee otra cosa que esta basura periodística.

En fin, señoras/es lo que tiene uno que leer y oír por vivir en esta cloaca inmunda.



lunes, 20 de abril de 2015

El síndrome de Franco, el síndrome del líder. González, Pujol, Aznar y Rato.






A lo peor hay gente que piensa que lo ocurrido con estos jerifaltes es una puñetera casualidad, mientras que yo creo, estoy convencido, de que se trata de una ley física tan cierta y efectiva como el principio de Arquímedes.

El mejor, en términos relativos, claro, porque ni siquiera podría afirmarse que fuera bueno, en términos absolutos, de los pensadores fascistas españoles dijo que España es una unidad de destino en lo universal. Y se quedó tan fresco.

Luego, tuvieron que venir muchos otros, y auténticos, filósofos, sociólogos y antropólogos y demostrarnos que eso de la unidad de los pueblos y de las razas, desde el punto de vista de la especifidad de destino es una construcción absolutamente falsa.

El ser humano no sólo se conforma por influencias endógenas sino, y sobre todo, exógenas llegando incluso éstas a ser plenamente determinantes.

O sea que todo eso de las razas y de las patrias sólo es literatura barata, trampantojos usados por una serie de taimados estafadores, que embaucan con ellos a la pobre gente para llevarlas por donde a ellos, particularmente, les interesa.

Estos hombres que mencionábamos en el título tienen en común la autoconvicción de su especificidad no sólo como personas sino también como líderes, todos ellos estuvieron convencidos, en su día, de que su destino no era otro que conducir a “sus” pueblos a la tierra prometida.

 Un líder es un tipo muy especial, tiene una concepción del mundo y de la vida absolutamente aristocrática, cree que el género humano se halla dividido en dos grandes grupos, los superhombres y todos los demás.

El concepto aristocrático de la vida se fundamenta, como ya vimos que tan bien nos exponía Rajoy, en sus artículos de El Faro de Vigo, en la existencia de una diferencia esencial entre los seres humanos no ya sólo desde el instante de su nacimiento en el seno de una determinada estirpe o familia, sino incluso antes, en el momento de su concepción: los seres humanos son necesaria, irremisiblemente distintos por su origen, los hijos de las clases dirigentes nacen predestinados a cumplir el mismo rol que han cumplido sus padres.

O sea que no sólo se hereda la estirpe, el linaje, la raza sino también la predisposición genética a ser un líder.

Y un líder no tiene nada que ver con un ser humano corriente y seria, piensan ellos, una injusticia suprema someterlo a las mismas normas de conducta, a las mismas leyes que a los demás.

Aunque parezca increíble esta deformación psicológica se produce en todos los auténticos líderes: todos ellos acaban pensando que su particular destino los exonera del cumplimiento de las reglas de sus congéneres.

El razonamiento es, más o menos, éste: yo he venido a salvar a esta gente, corrientemente ellos utilizan la palabra patria, y, para ello he tenido que asumir una vida muy espcífica, he tenido que renunciar a casi todo para cumplir con mis extraordinarios deberes y no sólo esto sino que mi conducta ha sido absolutamente decisiva en el bienestar de mis coetáneos.

O sea que hay motivos esenciales para que yo aspire a que mi retribución sea absolutamente especial:1)que los beneficios producidos por mi conducta son imposibles de calcular; 2) que los sacrificios asumidos son innumerables.

De aquí a justificar internamente su derecho a ganarlo todo, a no poner ninguna clase de límite a su enriquecimiento personal, no hay ningún trecho.

O sea que no es extraordinario sino absolutamente normal que Franco, González, Pujol, Aznar y Rato se crean con el más legítimo de los derechos a amasar fortunas ilimitadas.


domingo, 19 de abril de 2015

Hacia una fenomenología de la política. La izquierda siempre fue romántica, por definición.




Julio Anguita acaba de proponer, como no podía ser menos, la unión de toda la izquierda y mi amigo bemsalgado nos decía hace poco que ésta es seguramente imposible y citaba como argumento de autoridad el de un profesor de política y derecho gallego que vive en Cataluña.

Si uno se acerca a la política sin un buen bagaje filosófico y literario se vuelve loco porque contempla cómo un político de raza, al que quizá idolatré excesivamente, Julio Anguita, para vengarse del íncubo González no se le ocurre otra cosa que aliarse con dos tipejos como Pedro J. y Aznar.

Visto así, a la distancia de todo este tiempo, uno tiende a considerarlo imposible pero no lo fue.

González sentía por Anguita ese odio insaciable que el ángel malo, Lucifer, siente por el ángel bueno que ahora no recuerdo cómo se llama, y durante un par de legislaturas se dedicó a meterle el dedo en el ojo a Anguita como un mourinho cualquiera.

Que Anguita es un ángel no le cabe la menor duda a todo el que haya seguido su vida de cerca.

Pero, como nos dijo Rilke, todo ángel es terrible. Y no cito a Rilke así, por las buenas, el autor de los Sonetos a Orfeo y de las Elegías de Duino, tenía, como yo, un concepto misterioso de la vida.

Yo no sé bien si soy creyente o no.

Si creo ciertamente lo hago de un modo muy distinto al de los demás.

Porque no creo con la fe del carbonero de mi madre ni con la muy escéptica de mi padre que se iba a misa desde la cama en la que había pasado la noche con su querida.

Creo que la vida es un fluido misterioso que nos arrastra contra nuestra voluntad hacia sitios a los que la mayor parte de las veces no queremos ir.

De modo que Anguita nunca quiso ir a una alianza con Pedro J. y Aznar, pero fue, como arrastrado por esa fuerza incontenible que era su odio correspondido a González.

Probablemente Anguita es mucho más increyente que yo, tal vez hubiera debido escribir incrédulo, pero estoy seguro de que desde que un proyectil se llevó por delante a su hijo Julio Anguita Parrado, cuando iba encamado en un tanque usaniano adonde lo había mandado Pedro J. como corresponsal de guerra en pago a Julio Anguita senior por los servicios prestados, estoy seguro que comenzó a creer en algo, en la mala suerte o yo qué sé.

Es por eso por lo que en el título hablo de lo fenomenológico como todo lo contrario a lo sistemático.

De pronto, en nuestro universo cartesiano irrumpe lo ilógico, el misterio y es imposible no preguntarse por qué, y claro que nos lo preguntamos.

Julio sabe que si él una vez no hubiera traicionado a su pensamiento, a su ideología, su hijo no hubiera sido nunca acogido por Pedro J. en la redacción de su periódico y nunca hubiera ido al frente de guerra como corresponsal y un proyectil no hubiera hecho con él lo que otro hiciera con Couso.

Y es que, como también dijo Rilke, toda vida es vivida, toda existencia tiene su secreto, su misterio y ese deje de inmensa tristeza que ahora siempre se desprende de Anguita se basa precisamente en esto, en la certeza que tiene y conlleva de haber vendido la vida de su hijo por un plato de lentejas.

Y,ahora, el viejo león de la izquierda viene y nos dice que toda ésta debe de unirse frente a las legiones unificadas de la derecha, él, que, por un lapso brevísimo se apartó de ella, mientras que bemsalgado nos cuenta cómo su conciudadano profesor afirma categóricamente que dicha unión nunca será posible alrededor de Podemos. Ojalá este sabio gallego no tenga razón, porque serían no ya sólo tristes sino tal vez insoportables otros 4 años bajo el yugo de esta ignominia que incluso se extiende a ese juego de niños que parece el fútbol, donde contemplamos cómo el Barça no sólo lucha contra ese formidable bastión del más representativo baluarte de capitalismo ultraliberal que es el Madrid sino también contra esa legión invencible de los hombres de negro que en este caso son los árbitros, que ayer le pitaron todo en contra al equipo catalán y todo a favor al madrileño.


sábado, 18 de abril de 2015

Rodrigo Rato, el prototipo de la derecha.



“Tienes más orgullo que don Rodrigo en la horca”.

Si tal como yo sostengo, la izquierda es la defensa indesmayable de la verdad y la práctica hasta la muerte de la justicia, la derecha debe de ser el culto insobornable a la mentira y la práctica cotidiana de la injusticia.

Antes de que se me olvide, porque me sucede todos los días, que comienzo a escribir para decir una determinada cosa y me pongo ante el ordenador y, cuando me doy cuenta, estoy enfrascado con otro tema y se me ha olvidado el punto inicial sobre el que quería escribir, he de decir que Rodrigo Rato no es hoy el presidente de gobierno por ser precisamente el prototipo de la derecha: Ana Botella le quitó de la cabeza a Aznar nombrarlo definitivamente su sucesor porque Rodrigo  había abandonado su legítima esposa para irse a vivir con una tía buena que, además, era mucho más joven que su esposa, espíritu de cuerpo se llama lo de la Botella. En esto la Botella se ha comportado como una mujer moderna: se ha negado a admitir eso de que los caciques tuvieran siempre una santa esposa, casi siempre no muy agraciada para que fuera la madre de sus hijos, los criara como es debido en el santo temor de Dios, y, luego, fuera del matrimonio,otra mujer opulenta, en el sentido físico, la barragana.

Pero íbamos diciendo que Rato es el prototipo de la derecha.

Desde siempre, la derecha fetén, la derecha de verdad, ha seguido la misma táctica para criar a sus vástagos. A las chicas las ha encaminado hacia los monasterios con la esperanza de que llegaran a madre abadesa. 

Y a los chicos, mientras duró eso de hacer carrera con las armas, hasta hace muy poco por lo tanto, si nos fijamos en el Caudillo, los varones se alistaban en los llamados Tercios que, a veces, se iban a Flandes y otras a América. De modo que siempre acababan llenos de honores y de pasta gansa.

Pero los tiempos han cambiado que es una barbaridad, ahora, las féminas, no sólo se casan con tipos con porvenir sino que incluso ellas mismas participan muy activamente, la Aguirre, por ejemplo, en la carrera del poder.

De modo que Rodrigo, hijo de los Rato y Figaredo, según decía ayer Verstrynge, vino a Madrid a hacer carrera montado en una vespa, como un autentico caballero andante.

Y comenzó, Verstrynge dixil, como meritorio, aprovechándose de la vespa, al fin y al cabo un medio de transporste móvil, para hacer los recados, de Fraga, por ejemplo.

Porque, según las malas lenguas, siguen contando, el padre de Rodrigo, empleó parte de su non sancta fortuna en financiar la carrera de Fraga, que así es la gloria de este mundo, a Franco lo financió Juan March, un contrabandista mallorquín, y a Fraga, un banquero de tan mala conducta que, al final, acabó en la cárcel, aquí, en este país, cómo sería el tío.

Pero de lo que no cabe la menor duda es de que Rodrigo siguió las pautas del perfecto cacique, o sea del prototipo de la ultraderecha: primero, hizo todo lo que hubiera que hacer para llegar a la cima, unido a su santa esposa y , luego, cuando llegó a ella, dijo "pero, coño, que yo no he luchado tanto para seguir acostándome con una tía vieja y fea", exactamente lo mismo que el cacique de mi pueblo, un tal Perea, que le ponía los cuernos a su santa con la tía más buena del mismo, 
porque esta gente piensa sinceramente que si se ha esforzado tanto por la felicidad de los demás, les juro que es así como piensan, que todo lo que han hecho es por los demás, cómo no van a tener derecho no ya sólo a robar todo lo que puedan, como la más lógica de las retribuciones a su inmenso esfuerzo, sino a acostarse todos los días del año con una tía no sólo joven sino que esté muy buena, ya se sabe, la mujer como el descanso del guerrero. De modo que fue una verdadera lástima que la Botella, auténtica Legionaria de Cristo, no le perdonara esta minucia e impidiera que llegara, mediante el dedo de su marido, a la jefatura del gobierno.

A no ser por éste ínfimo detalle, Rodrigo sería hoy el habitante de La Moncloa y no de un modesto piso de 600 metros en el Barrio de Salamanca, y en lugar de estar hoy procesado por no sé cuántos delitos, seguiría promulgando leyes para que, como él mismo dijo, ni él ni sus amigos pagaran nunca impuestos.

Porque pagar diezmos y primicias, y reales, a la Iglesia y al señor feudal es cosa de plebeyos, como todo el mundo sabe y es debido.

Ya me iba a olvidar de escribir un poco sobre esa flagrante incógnita en el que podríamos llamar caso Rato:

¿Por qué las diligencias de registro domiciliario y de incautación de posibles pruebas en el domicilio y en el despacho de Rato las ha llevado a cabo la Agencia Tributaria mediante sus agentes de Aduanas que, efectivamente, tienen también la condición de policía judicial en algunos casos, y no la policía nacional o la Guardia Civil, como sucede siempre? ¿Por qué
 se han dejado a un lado estas policías habituales y se ha recurrido a un cuerpo tan excepcional que la prensa sólo ha podido hablar de un antecedente: unas diligencias contra una trama de drogas, en Galicia, en la que se hallaban implicados miembros de estas dos referidas y habituales policías? ¿Por qué se ha cortocircuitado a la Fiscalía anticorrupción y se ha recurrido a la Fiscalía normal para que actuara en este caso, típico de corrupción?

¿Será, como apuntan algunos, para que fuera la policía que depende directamente de Montoro la que se llevara las posible pruebas delictivas de Rato a fin de que alguien pudiera comprobar si, entre ellas, las había también comprometedoras para el PP?

Ya nunca lo sabremos. Como tampoco sabremos nunca qué otros miembros del PP, como el propio Rato y Bárcenas, se acogieron a la aministía que Montoro se sacó de la manga para santificar la situación fiscal de sus amigos y compañeros.



viernes, 17 de abril de 2015

Rato, Rajoy, Zaplana, Aznar, Pablo Casado......










Desde Max Weber sabemos la enorme diferencia que hay entre políticos católicos y políticos protestantes, entre la ética católica y  la ética protestante, por eso no debiera extrañarnos nada que Rajoy no dimita a pesar de Bárcenas y de Rato, mientras que en los países protestantes dimiten por haber copiado un párrafo en una tesis doctoral o haber utilizado el fondo cotidiano del distrito electoral para comprar comida para el perro.

Rato ya nos anunció claramente lo que iba a ocurrir con él cuando respondió a una interpelación de la bancada contraria en el Congreso, diciendo:

-Se equivoca v., señoría, cuando afirma que esta ley que hoy propongo a las Cortes tiene por objeto que mis amigos no paguen impuestos, mis amigos nunca, nunca, nunca han pagado impuestos.

¿De qué se escandaliza ahora, Pablo Casado, ayer en no sé qué emisora de radio, cuando le preguntan si no se abochorna por lo que ahora se sabe que ha estado haciendo Rato y responde que sí, que se abochorna él y todo el PP por la conducta de Rato, cuando él precisamente aceptó ser el enlace de Aznar en el negociete que  éste se montó con Gadafi `para la construcción de unas desaladoras en Libia por Abengoa, chupando ni más ni menos que el 1% del importe total de las obras, siendo él, Casado, funcionario público español, con lo que esto implica de estar adscrito al servicio de todos los españoles y no de uno sólo de ellos.

Y es que, como dijo Zaplana, cuando le cazaron aquella famosa conversación telefónica en el Caso Naseiro, ellos, los del PP, están en la política para forrarse, ellos mismos y todos los suyos, que engrosan ampliamente todos los escalafones de la Administración Pública y empresas afines.

Lo que a mí me extraña precisamente es no ya sólo el bochorno del ínclito Pablo Casado sino el de toda esa cohorte de palanganeros no  sólo ya del propio PP sino de toda la prensa española que, si se lo hubiera propuesto, hace ya mucho tiempo que Rajoy hubiera dimitido después de que se constatara judicialmente que había estado cobrando miles de euros en dinero negro de la caja B del PP, nutrida de la financiación ilegal de dicho partido.

O sea que no es sólo un problema del PP sino de todo el sistema político español, sostenido feroz e intensamente por lo que algunos hemos dado en llamar, con toda la justicia del mundo, prensa canallesca que no hace sino defender los intereses de los que son sus propietarios.


jueves, 16 de abril de 2015

Agresiones, injerencias, hechos históricos, su prueba.



                                                                             Represión policial en Venezuela




                                                                                   Represión policial en España



Ahora mismo, tengo sobre mi mesa de trabajo la “Introducción a la filosofía de la historia”, de W. H. Walsh, 14ª edición de Siglo Veintiuno Editores, 1.989.

La estoy leyendo con el máximo interés porque me preocupa sobremanera penetrar hasta el fondo, si es que esto es posible, en los turbulentos acontecimientos que a nuestro alrededor se producen también ahora mismo.

Porque vivo aquí, Cartagena, España, a miles de kilómetros de Caracas y sin más medio de acercarme a lo que allí ocurre que la prensa, la maldita, la canallesca prensa.

Pero, la primera cuestión que se me plantea es: ¿es posible siquiera intentar saber lo que sucede allí realmente sin tener otro instrumento que la prensa?

Hace poco publicábamos por aquí un post en cuyo título dábamos las gracias a eddie por habernos proporcionado un artículo en el que se demostraba fehacientemente algo que nosotros habíamos intuido siempre: los dueños del mundo, y por lo tanto, responsables de todo lo que sucede en él son un pequeño grupo de personas entre las cuales se cuentan los Rockefeller, los Rostchild, etc., una serie de grandes empresarios usanianos.

En el mismo post, transcribíamos la tremenda confesión que Allen Foster Dulles, director de la Cia, de cuales fueron su intención y métodos para vencer a la URSS en la famosa Guerra Fría.

Como enseña el profesor Walsh, en su obra citada “ut supra”, es muy  difícil, si no realmente imposible, alcanzar las pruebas de la verdad histórica si no se tiene a mano la que jurídicamente se ha llamado “reina de las pruebas” en todo el Derecho comparado mundial: la confesión de parte, o sea, cuando una de las partes intervinientes en el conflicto dialéctico admite paladinamente la veracidad de unos hechos que le perjudican.

Y esto lo traemos a colación con motivo de esa extraña controversia iniciada entre Maduro y Rajoy.
Y decimos “extraña” porque Rajoy, fiel a su estilo, hace lo que siempre, nada, de modo que podría afirmarse que Maduro lucha contra una sombra tan fugaz que podía afirmarse que ni siquiera existe.

Es una manifestación más de la que podríamos llamar táctica política rajoyana, él nunca hace nada directamente, son siempre los demás los que actúan, de modo que siempre son los otros los que se equivocan.

Pero Rajoy, como todo el mundo, tiene por ahí, muy bien escondido, su pecado de juventud.

En 1.983, hace la friolera de 32 años, no sabemos por qué, se atrevió a escribir un par de artículos que se publicaron en El Faro de Vigo, en los que, pero ¿cómo es posible?, este deletéreo fantasma que sólo se ha atrevido a enfrentarse a la realidad a través del plasma televisivo, nos decía con una claridad meridiana cómo es en realidad y cuál es du ideario humano y político.

Todas absolutamente todas las declaraciones de derechos del hombre afirman categóricamente que todos los seres nacidos de varón somos iguales, ¿sí?, pues no, veamos lo que al respecto opina Rajoy:

"Ya en épocas remotas –existen en ese sentido textos del siglo VI antes de Jesucristo- se afirmaba como verdad indiscutible que la estirpe determina al hombre, tanto en lo físico como en lo psíquico. Y estos conocimientos que el hombre tenía intuitivamente –era un hecho objetivo que los hijos de “buena estirpe”, superaban a los demás- han sido confirmados más adelante por la ciencia: desde que Mendel formulara sus famosas ‘Leyes’ nadie pone ya en tela de juicio que el hombre es esencialmente desigual. No sólo desde el momento del nacimiento sino desde el propio de la fecundación”.

Toda la prensa española se ha alzado como un solo hombre contra la afirmación que ha hecho Maduro de que Rajoy es un franquista racista.

Que Rajoy y sus seguidores son franquistas es algo que no necesita demostración porque ellos mismos lo admiten.

En cuando a lo de racista, volvamos al párrafo antes citado:

-“Ya en épocas remotas-existen en este sentido textos del siglo VI antes de Jesucristo-se afirmaba como verdad indiscutible que la estirpe determina al hombre, tanto en lo físico como en lo psíquico. Y estos conocimientos que el hombre tenía intuitivamente-era un hecho objetivo que los hijos de “buena estirpe”, superaban a los demás-han sido confirmados más adelante por la ciencia:...”.

Si acudimos al diccionario de la Real Academia de la Lengua, vemos como éste define así:
RAZA.
(Del lat. *radia, de radius).
1. f. Casta o calidad del origen o LINAJE.
2. f. Cada uno de los grupos en que se subdividen algunas especies biológicas y cuyos caracteres diferenciales se perpetúan por herencia.

ESTIRPE.
(Del lat. stirps, stirpis).
1. f. Raíz y tronco de una familia o LINAJE.

O sea que, para la RAL, máxima autoridad linguística, en virtud del principio que dice que dos cosas iguales a una tercera son iguales entre sí, pura sinonimia, la idolatrada estirpe de Rajoy es sinónimo de raza, o sea que podemos concluir que Rajoy es racista, de modo que Maduro dice la verdad.

¿A qué viene, pues, tanto escándalo en la genuflexa prensa española? Maduro está diciendo una verdad que el propio Rajoy no tiene más remedio que admitir en virtud del principio rey de las reglas de la prueba, la confesión de parte.


miércoles, 15 de abril de 2015

La transversalidad. La cabra siempre tira al monte. Podemos y Ciudadanos.





No es por casualidad que estas manos que se alzan estén abiertas en vez de cerradas, como puños.

Las manos abiertas, mirando hacia el cielo, son el símbolo de la Falange, o sea, del fascismo.

Decía Dalí, comparándose con Picasso, "Picasso es español, yo, también, Picasso es pintor, yo, también, Picasso es un genio, yo, también, Picasso es comunista, yo, tampoco". Fue una de sus muchas "boutades".

¿Qué es y cómo es realmente Podemos? ¿Se puede ser realmente transversal o es más cierto que la cabra siempre tirará al monte?

Los puñeteros hechos se empeñan en darnos toda la razón.

Podemos no se cansa de afirmar que su origen auténtico está en el 15M.

Y, a lo peor, es verdad.

Fui de los pocos que criticaron acerbamente dicho movimiento.

El movimiento de rebelión contra esta plaga que nos azota tan duramente y que está llevando a la gente a la desesperación, a través del hambre y la miseria, los desahucios y el suicidio fue espontáneo y absolutamente global, pero era un movimiento indiferenciado que acogía en su seno efectivamente a todos los indignados (Hassel) pero yo afirmé entonces que precisamente por eso, por su indefinición, por su transversalidad, iba a favorecer al PP, que acabó barriendo en toda España, cubriéndola de una espesa marea azul, que no lo olvidemos es el color de la camisa de la Falange.

El error de entonces fue la falta de un análisis detallado y profundo de la situación: efectivamente, el poder lo ocupaba entonces el Psoe, un partido intitulado de izquierdas PERO QUE ESTABA HACIENDO UNA POLITICA RIGUROSAMENTE DE DERECHAS y esto no se puso de manifiesto en ningún momento lo que llevó al país a votar masivamente A LA DERECHA ULTRA, o sea, al PP. Y las consecuencias de aquel gravísimo error no sólo las estamos sufriendo ahora sino que, a lo peor, lo seguimos haciendo Dios sabe cuanto tiempo.

Pablo Iglesias y los suyos, como buenos profesores de politología, tomaron buena nota de lo ocurrido y dijeron: el PP ha ganado tan abrumadoramente porque ha concitado a su favor todo el descontento social producido por la implantación de las doctrinas del ultraliberalismo capitalista. Ataquemos a fondo dicha situación: expliquémosle detalladamente a la gente cómo y por qué se produjo el desastre y démosle la oportunidad de deshacer el entuerto, digámosle que, efectivamente, tenían razón, es la aplicación a rajatabla de las tesis del liberalismo lo que nos ha traído hasta aquí, revolvámonos contra dicho liberalismo, invirtamos la situación, pero haciéndolo exactamente, con la mayor precisión posible, es decir, vayamos todos contra dicho liberalismo y arrojémoslo a los sumideros de la Historia. Dalí era español, pintor y un genio como Picasso pero no era comunista como éste. Y ahí estaba, y está, precisamente la cuestión. Carecía de su capacidad de análisis de la realidad y por eso se quedó a mitad del camino.

Iglesias y los suyos hacen como Dalí. Son españoles, pintores y unos genios pero rechazan al comunismo, dicen que no son de izquierdas.

Y Dalí sólo fue Dalí. Hay una distancia sideral entre él y Picasso porque éste era de izquierdas y aquél, no.

El hombre no está hecho de compartimentos estancos sino que tiene, la mayoría de las veces sin saberlo, una filosofía de la vida y ésta impregna todo lo que hace.

Dotado de una técnica prodigiosa, Dalí se quedó a miles de millones de años luz de Picasso porque su filosofía de la vida era errónea. No tenía, como él mismo afirmaba, la mirada política del genio.

Mucho me temo que algo parecido le pase a Podemos. Permitaseme una tautología: el marxismo es el marxismo. Lenin implantó el marxismo en la Rusia zarista en una situación paralela a la que ahora padecemos. Pero dio la cara siempre, no renegó nunca de su izquierdismo radical, no dio nunca a nadie la oportunidad de decirle que mentía, que ocultaba sus verdaderas intenciones.

El crecimiento que parecía irresistible de Podemos se ha detenido bruscamente, coincidiendo precisamente con el que parece auge irresistible de Ciudadanos.

No es posible engañar siempre a la gente. Se puede engañar a uno para siempre, a unos pocos durante cierto tiempo, pero no se puede engañar a todos, todo el tiempo.

Si tú eres de izquierdas, admítelo y lucha lealmente por imponer tus ideas porque, si no lo haces así, no sólo no conseguirás engañar a los que te siguen siendo de derechas sino que defraudarás a los que te siguen siendo de izquierdas.

Porque la gente de izquierda no debe de olvidar nunca que la izquierda es precisamente la proclamación indesmayable de la verdad y la lucha a muerte por la implantación de la justicia.

Podemos y Ciudadanos cometen, qué curioso, el mismo error, unos no admiten que son radicalmente de izquierdas y los otros que son de derechas, olvidando ese refrán castellano tan axiomático: la cabra siempre tira al monte.

A lo peor por esto ya no crecen más.

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