jueves, 16 de abril de 2015

Agresiones, injerencias, hechos históricos, su prueba.



                                                                             Represión policial en Venezuela




                                                                                   Represión policial en España



Ahora mismo, tengo sobre mi mesa de trabajo la “Introducción a la filosofía de la historia”, de W. H. Walsh, 14ª edición de Siglo Veintiuno Editores, 1.989.

La estoy leyendo con el máximo interés porque me preocupa sobremanera penetrar hasta el fondo, si es que esto es posible, en los turbulentos acontecimientos que a nuestro alrededor se producen también ahora mismo.

Porque vivo aquí, Cartagena, España, a miles de kilómetros de Caracas y sin más medio de acercarme a lo que allí ocurre que la prensa, la maldita, la canallesca prensa.

Pero, la primera cuestión que se me plantea es: ¿es posible siquiera intentar saber lo que sucede allí realmente sin tener otro instrumento que la prensa?

Hace poco publicábamos por aquí un post en cuyo título dábamos las gracias a eddie por habernos proporcionado un artículo en el que se demostraba fehacientemente algo que nosotros habíamos intuido siempre: los dueños del mundo, y por lo tanto, responsables de todo lo que sucede en él son un pequeño grupo de personas entre las cuales se cuentan los Rockefeller, los Rostchild, etc., una serie de grandes empresarios usanianos.

En el mismo post, transcribíamos la tremenda confesión que Allen Foster Dulles, director de la Cia, de cuales fueron su intención y métodos para vencer a la URSS en la famosa Guerra Fría.

Como enseña el profesor Walsh, en su obra citada “ut supra”, es muy  difícil, si no realmente imposible, alcanzar las pruebas de la verdad histórica si no se tiene a mano la que jurídicamente se ha llamado “reina de las pruebas” en todo el Derecho comparado mundial: la confesión de parte, o sea, cuando una de las partes intervinientes en el conflicto dialéctico admite paladinamente la veracidad de unos hechos que le perjudican.

Y esto lo traemos a colación con motivo de esa extraña controversia iniciada entre Maduro y Rajoy.
Y decimos “extraña” porque Rajoy, fiel a su estilo, hace lo que siempre, nada, de modo que podría afirmarse que Maduro lucha contra una sombra tan fugaz que podía afirmarse que ni siquiera existe.

Es una manifestación más de la que podríamos llamar táctica política rajoyana, él nunca hace nada directamente, son siempre los demás los que actúan, de modo que siempre son los otros los que se equivocan.

Pero Rajoy, como todo el mundo, tiene por ahí, muy bien escondido, su pecado de juventud.

En 1.983, hace la friolera de 32 años, no sabemos por qué, se atrevió a escribir un par de artículos que se publicaron en El Faro de Vigo, en los que, pero ¿cómo es posible?, este deletéreo fantasma que sólo se ha atrevido a enfrentarse a la realidad a través del plasma televisivo, nos decía con una claridad meridiana cómo es en realidad y cuál es du ideario humano y político.

Todas absolutamente todas las declaraciones de derechos del hombre afirman categóricamente que todos los seres nacidos de varón somos iguales, ¿sí?, pues no, veamos lo que al respecto opina Rajoy:

"Ya en épocas remotas –existen en ese sentido textos del siglo VI antes de Jesucristo- se afirmaba como verdad indiscutible que la estirpe determina al hombre, tanto en lo físico como en lo psíquico. Y estos conocimientos que el hombre tenía intuitivamente –era un hecho objetivo que los hijos de “buena estirpe”, superaban a los demás- han sido confirmados más adelante por la ciencia: desde que Mendel formulara sus famosas ‘Leyes’ nadie pone ya en tela de juicio que el hombre es esencialmente desigual. No sólo desde el momento del nacimiento sino desde el propio de la fecundación”.

Toda la prensa española se ha alzado como un solo hombre contra la afirmación que ha hecho Maduro de que Rajoy es un franquista racista.

Que Rajoy y sus seguidores son franquistas es algo que no necesita demostración porque ellos mismos lo admiten.

En cuando a lo de racista, volvamos al párrafo antes citado:

-“Ya en épocas remotas-existen en este sentido textos del siglo VI antes de Jesucristo-se afirmaba como verdad indiscutible que la estirpe determina al hombre, tanto en lo físico como en lo psíquico. Y estos conocimientos que el hombre tenía intuitivamente-era un hecho objetivo que los hijos de “buena estirpe”, superaban a los demás-han sido confirmados más adelante por la ciencia:...”.

Si acudimos al diccionario de la Real Academia de la Lengua, vemos como éste define así:
RAZA.
(Del lat. *radia, de radius).
1. f. Casta o calidad del origen o LINAJE.
2. f. Cada uno de los grupos en que se subdividen algunas especies biológicas y cuyos caracteres diferenciales se perpetúan por herencia.

ESTIRPE.
(Del lat. stirps, stirpis).
1. f. Raíz y tronco de una familia o LINAJE.

O sea que, para la RAL, máxima autoridad linguística, en virtud del principio que dice que dos cosas iguales a una tercera son iguales entre sí, pura sinonimia, la idolatrada estirpe de Rajoy es sinónimo de raza, o sea que podemos concluir que Rajoy es racista, de modo que Maduro dice la verdad.

¿A qué viene, pues, tanto escándalo en la genuflexa prensa española? Maduro está diciendo una verdad que el propio Rajoy no tiene más remedio que admitir en virtud del principio rey de las reglas de la prueba, la confesión de parte.


3 comentarios:

Fernando Mora dijo...

En un libro que leí hace tiempo que en una de sus partes versaba sobre cuestiones comerciales y/o de marketing, había uno que decía de lanzar una campaña de ventas
de un producto basándose en la idea de ahora mismo no recuerdo qué libro de qué escritor clásico. El otro interlocutor le decía que eso está muy bien, él sabía de
qué iba ese texto pero le respondía al primero que a ver cómo iba a meter eso en un slogan que cupiese en el lateral de un camión de reparto.

Y digo todo esto porque efectivamente al tipejo éste, el Rajoy, basta con leer lo que
escribes en el post de hoy para desenmascar la canalla que es. Pero digo lo que el de más arriba. A ver cómo metes eso en un texto que quepa en el lateral de un camión de
reparto y que, claro, llegue y cale a la mayoría o a buena parte de los españolitos.

Debe ser muy frustrante que escribáis. tú y muchos como tú, textos y textos en los que retratéis tan claramente a toda esta gentuza y que sin embargo la mayoría ande a vueltas de la penúltima estupidez que pueda haber salido en los programas esos de Telecinco o la que sea. O los más "informados" y para el caso que nos ocupa, en lo que publiciten los medios españoles.
El "cuarto" poder, sí

Severiano Bocanegra dijo...

Subscribo las palabras de Fernando:
"Debe ser muy frustrante que escribáis. tú y muchos como tú, textos y textos en los que retratéis tan claramente a toda esta gentuza y que sin embargo la mayoría ande a vueltas de la penúltima estupidez que pueda haber salido en los programas esos de Telecinco o la que sea. O los más "informados" y para el caso que nos ocupa, en lo que publiciten los medios españoles.
El "cuarto" poder, sí".
Deducción jurídica perfecta de ué tipo de personaje y presdente que cree en la desigualdad del ser humeno es Rajoy.
Como siempre impecable con la verdad y la deduccón mátemátca-jurídica.Un abrazo maestro.

JOSE LOPEZ PALAZON dijo...


Gracias, queridos amigos Fernando y Severiano.

Un fuerte abrazo,

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