lunes, 27 de abril de 2015

Fascismo







Esa caterva de hipócritas que escriben todos los días en la prensa española, si me leyera, diría que no es verdad que el régimen español, surgido del 78, es un fascismo porque no es totalitario.

Totalitarismo, dice el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, es:

“1. m. Régimen político que ejerce fuerte intervención en todos los órdenes de la vida nacional, concentrando la totalidad de los poderes estatales en manos de un grupo o partido que no permite la actuación de otros partidos”.

Dejando aparte el hecho incuestionable de que el régimen del 78 no es más que el resultado de aplicar al régimen franquista, la tarea sugerida por Lampedusa, es preciso que todo cambie para que todo siga igual, nos plantearemos sistemáticamente un comentario exhaustivo sobre la definición de la Academia de la Lengua:

¿Interviene el poder político en todos los órdenes de la vida nacional?

O, dicho de otra forma, ¿hay algo en la vida nacional que escape al control del PP?

No se mueve una hoja de un árbol en todos los bosques de España sin que el PP lo consienta.

Si v. es un anciano de 74 años y sale a pasear con su bicicleta por Madrid y se le ocurre portar un cartel escrito a mano sobre una cartón que diga cualquier cosa que le moleste al régimen popularista, unos señores uniformados le detendrán y no sólo le quitarán el manuscrito cartel sino también la bicicleta y la libertad, y no contentos con eso pueden imponerle una multa de tal cuantía que suponga la salida de su modesta vivienda en subasta pública por no pagarla.

¿Se concentra todo el Estado en manos del PP, no permitiendo éste la actuación de los demás partidos?

En lo  que va de legislatura la bancada del PP no ha permitido una sola vez que prosperen las iniciativas de cualquier clase del resto de partidos

Pero hay una prueba esencial del fascismo del PP y, por tanto, de su gobierno: la implantación a rajatabla de la doctrina de Goebbel.

Joseph Goebbels, ministro de Propaganda de Hitler es, sin duda, el hombre que con su doctrina más daño ha hecho a la Humanidad porque, con todo el cinismo del mundo, formuló un código total para engañar y secuestrar mentalmente a las masas. 

Helo aquí:

1.- Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único Símbolo; Individualizar al adversario en un único enemigo: el socialismo, la izquierda.

2.- Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo; Los adversarios han de constituirse en suma individualizada: Psoe, Podemos, IU, etc., son el enemigo natural del pueblo español, que busca su destrucción y su miseria.

3.- Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan": aquí y ahora esto se ha consolidado con el argumento: "y tu, más".


4.- Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave: el caso Errejón nos puede servir de ejemplo absolutamente perfecto, que se compara incluso con el de Rato.

5.- Principio de la vulgarización. “Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar”: los de Podemos son unos comunistas que vienen a quitarnos la bicicleta y el pisito de renta básica que hemos heredado de nuestros padres, mientras Botella entrega, a los fondos buitres que administra su hijo Alonso, todos los pisos sociales que las clases trabajadoras ocupan en Madrid.

6.- Principio de orquestación. “La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas”. De aquí viene también la famosa frase: “Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”: todos somos iguales de corruptos, si no, a ver, estos de Podemos, que aún no han tocado poder ya roban y estafan y ahí están Monedero y Errejón para demostrarlo, mensaje repetido machaconamente por todos los portavoces del PP.

7.- Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que cuando el adversario responda el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones:

8.- Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias: ya hemos dicho algo de esto antes, lo de Errejón puede servir de magnífico ejemplo: es un argumento que, en el peor de los casos, se refiere a una beca de 1.800 euros mensuales y se repetirá hasta la saciedad siempre que se acuse al PP de cualquier caso de corrupción aunque sea de miles de millones de euros.

9.- Principio de la silenciación. Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines: este es el pan de cada día, la estrategia más usada, todos los días, la prensa, que toda ella les pertenece, silenciará si puede todo lo malo que se refiera al PP y escribirá todos los días a todas horas sobre cualquier cosa, aunque sea incierta que pueda perjudicar a la izquierda: Venezuela y Grecia nos pueden servir de ejemplo.

10.- Principio de la transfusión. Por regla general la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales; se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas: lleva siglos en España calumniar al comunismo de todo lo malo que ha sucedido en ella: pues, bien, todo lo malo que pueda suceder hay que plantearlo siempre como consecuencia de las ideas marxistas.

11.- Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente que se piensa “como todo el mundo”, creando impresión de unanimidad: esta es una de las tácticas más usadas por el PP, la culpa o es de IU o de Zapatero. Y, el caso es que funciona, vaya que sí que funciona.

1 comentario:

Fernando Mora dijo...

Gran trabajo. Gracias,

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