domingo, 12 de abril de 2015

Poder y contrapoder, poder malo y poder bueno



Hace unos años en un pueblo de esta provincia, Cañaverosa, un paciente mató de un disparo a una doctora de la SS, cuya muerte fue protestada por todo los doctores de España con una huelga, creo.

Traté de profundizar en aquel caso y me enteré de que los hechos fueron, en lo esencial, los siguientes: el enfermo era uno de esos que sobreviven malamente llevando encina una especie de pulmones de repuesto consistentes en un aparato que les proporciona oxigeno puro para sus débiles pulmones, aparato que precisa de un cuidado especial o de un repuesto y que en el caso en cuestion, la doctora se negó a proporcionarselo por lo que el enfermo fue a casa cogió su pistola, volvió y la mató.

Si bien se mira, hay en este episodio una colisión de poderes. De una parte, el poder terrible de la doctora de negarle a un enfermo que se asfixia la posibilidad del acceso al oxígeno y de otra el mucho más terrible aún que cualquiera de nosotros tiene de matar a otro simplemente apretando el gatillo de un arma.

Todos los días, suceden en nuestro país choques de derechos, o de poderes, semejantes.

De una parte del terrible derecho, o poder, de Rajoy de condenar a la muerte por asfixia a millones de personas que no tienen para comer o protegerse del frío.

-No haga v. demagogia-me dirán sus millones de defensores, que los tiene, todos esos desalmados que le votan en las elecciones-.Rajoy no hace sino elegir entre dos, o más, opciones de gobierno y ha elegido las que la parece no sólo las más eficaz sino la más justa.

Y de otra, todos esos millones de desharrapados que, si pudieran, acabarían con él, en un minuto, todos esos padres y madres que ven cómo sus hijos mueren de hambre y de frío, o porque no tienen la ayuda que precisan de la medicina para tratar sus gravísimas enfermedades.

Gobernar no es, o por lo menos, no debe de ser hacer todo lo `posible para que la hija de Botín gane más de diez mil millones de euros al año porque eso sería sencillamente criminal si implica, al propio tiempo, que millones de sus congéneres mueran de hambre y de frío, o por carencia del debido tratamiento médico, simultáneamente.

El buen gobierno de la res publica se debe de organizar de tal manera que se atienda primero a todos aquellos que se halla en un estado que podríamos llamar de emergencia vital producidos por la miseria o la enfermedad, para luego preocuparnos por el mejor funcionamiento de los mercados sean o no persas.

Porque o yo estoy radicalmente equivocado o la vida humana, sólo una vida humana vale por sí misma más que todos los millones de euros del mundo por lo que no se puede sostener ética y humanamente la aplicación de un sistema político que implica que, para lograr el buen funcionamiento de los mercados, todo vale. No, todo no vale, si ello implica el sacrificio de una sola vida humana en el ara del altar del sacrosanto liberalismo.

Porque o yo lo entiendo mal o éste afirma que el Estado no debe de intervenir para nada en el funcionamiento de las colectividades sociopolíticas puesto que es la larga mano del mercado la que resolverá todos los problemas sociales cuando el animal humano luche salvajamente por lograr el máximo beneficio de sus empresas.

Porque da la casualidad de que yo lo entiendo precisamente al revés, el Estado es absolutamente necesario para evitar precisamente esto: que para hacer que la SS funcione mejor, sea más productiva, más competitiva, se regule su funcionamiento de tal manera que una doctora pueda ponerle dificultades a un enfermo que se ahoga por falta de oxígeno hasta tal punto que éste desesperado le pegue un tiro.

Pero no todos los casos son como éste en el que el atropellado por quien poseía el poder de permitirle o no seguir viviendo podía por sí mismo contraatacar de una manera semejante y cortar la vida de quien se comportaba tan injustamente.

Lo normal, lo corriente, lo que sucede todos los días es precisamente lo contrario, que los titulares del poder social, los policías, los jueces, los médicos, los enfermeros, abusen de su poder impunemente porque no todo el mundo tiene siempre la facultad de tomarse la justicia por su propia mano. Ojalá, todo funcionaría mucho mejor si cada uno que abusa de su poder considerara siquiera la posibilidad de que su víctima pudiera revolverse contra su victimario.

1 comentario:

eddie dijo...

1) Instrumentos de dominación pasados y presentes
http://insurgente.org/index.php/mas-noticias/cultura/item/16315-la-recontracultura-cultura-popular-vs-cultura-de-masas-por-carlo-frabetti

2) https://tenacarlos.wordpress.com/2015/04/12/el-preso-politico-estadounidense-mumia-abu-jamal-en-peligro-de-muerte/

3) http://www.eldiario.es/economia/BCE-desahucios-primera-vivienda-Grecia_0_376212784.html

4) http://kaosenlared.net/desde-charlie-hebdo-hasta-kenia-existen-mares-de-falsedad/

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