domingo, 31 de mayo de 2015

La derecha es esencialmente antidemocrática




Democracia, de “Cratos”, poder y “demos”, pueblo, es poder del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, Lincoln.

La derecha ¿pretende alguna vez que el poder resida en el pueblo y sea ejercido por el pueblo a favor del pueblo?

La derecha es poder puro, duro e inmisericorde y el poder es, por su propia naturaleza antidemocrático, precisamente toda la historia humana no es sino un titánico esfuerzo por neutralizar al poder.

Porque el poder comenzó siendo físico, basado exclusivamente en la fuerza bruta, en la potencia muscular, primero, en la potencia armada, después, en la fuerza económica, por último.

Pero el hombre es el más inteligente de los animales. Y desde el principio comprendió que el poder es tanto más fuerte cuando más difuso porque la lucha contra él es más difícil si no se personaliza, si no se concreta.

Es por eso que el genio de Foucault afirma que el auténtico poder, el poder máximo, nadie sabe quién es ni donde está concretamente, todos sabemos que se halla en algún sitio de los Usa pero no concretamente dónde ni quién es.

Porque si se supiera quién es y dónde está los poderófilos, los poderóvoros, irían a por él.

Y es que el ansia de poder se basa en el instinto de conservación, de ahí que los lexicólogos llamen a los poderosos, políticamente, conservadores.

Lo que, qué catástrofe, nos hace a todos nosotros, los humanos, por nuestra propia  naturaleza conservadora, de derechas.

Pero tan natural como nuestra tendencia conservadora es la que nos impulsa a repartir el poder.

Frente al atleta poderoso que se imponía por la fuerza bruta en la tribu inicial, se unieron varios otros elementos de la misma que lo neutralizaban.

Así nació el contrapoder, los contrapoderes y éste fue el comienzo de la era y de la ciencia política, un método capaz de limitar el poder para facilitar la convivencia.

Y, ahora, para ganar tiempo y espacio, recurramos a Aristóteles y a su descripción de la evolución de las formas de gobierno. Monarquía, o sea el mandato del líder que podía serlo bien por su propia fuerza física o por la acumulada bajo su inmediato mandato, situación que duraba hasta que el ejercicio de la fuerza por el monarca, mono, uno, arje, poder, se hacía tiránico hasta tal punto que la tribu, el pueblo, la comunidad, se alzaba contra él, dando lugar a un gobierno colectivo de la cosa pública, de ahí el primero de sus nombres científicos, república, que, al principio, era esencialmente democrática, hasta que paulatinamene el ejercicio del poder dentro de la comunidad, se fue adscribiendo a determinados personajes, los mejores de entre todos los comuneros, que por eso se llamaron asristócratas, de aristos, el mejor, y, por cooptación entre éstos, volvió otra vez, la monarquía como la forma de gobierno del mejor de todos ellos.

Por supuesto que, tal como nos expuso El Estagirita, cada una de estas formas de gobierno, que podríamos llamar puras u originales se podía presentar también en su forma impura o mestiza, tiranía, demagogia u oligarquía.

Pues, bien, establecidas por el uso estas formas de gobierno, los filósofos políticos trataron de racionalizarlas, de hacerlas científicas, estableciendo como base de su estudio la morfología del poder.

Porque de eso es de lo que siempre se ha tratado en política, del acceso y de la conservación del poder.

Pero ¿qué es el poder y cómo se accede a él?

De una concepción primaria del poder, como la posesión de la simple fuerza física, pronto se pasó al concepto de la fuerza económica, puesto que quien disponía de los recursos económicos del grupo social podían alquilar la fuerza física de los otros.

De modo que, ahora mismo, el poder, como puso de manifiesto científicamente Marx, no es ni más ni menos que el económico.

Y éste como también puso de manifiesto otro filósofo de la historia económica, Adam Smith, en La riqueza de las naciones, tiende a concentrarse y a imponerse duramente al resto de los contrapoderes, al perseguir inexorablemente el mayor beneficio individual.

Y ésta es la cuestión.

Si dejamos que las fuerzas económicas actúen siempre libremente, de aquí la denominación de liberales a los que así piensan, parece evidente que por un proceso de inevitable retroalimentación, la economía, el poder económico, crecerá sin ninguna clase de límites hasta llegar al estado actual de la organización del mundo, en el que la economía impone su ley de tal manera que fuera de ella no existe siquiera la posibilidad de otra clase de organización politica. 

Y esto, dicen ellos, los liberales conservadores, puesto que propugnan que tal estado de cosas es absolutamente intangible, no sólo es así sino que también debe de ser así.

Y aquí volvemos al principio de este post.

La idea que acabamos de exponer se resume en un corolario: no hay  otra forma posible de organización económica que la liberal conservadora, ergo, las formas de organización políticosociales deben de respetar indefectiblemente este principio científico no pudiéndose dejar al arbitrio de unas elecciones democráticas.

Y, sin embargo, las elecciones mal llamadas democráticas, tienen lugar en las que se ha dado en llamar zonas civilizadas del mundo.

Es falso, para que unas elecciones fueran realmente democráticas, habría que cambiar radicalmente la forma de funcionar la comunicación y la información en dichas zonas de tal manera que las diferentes opciones políticas dispusieran exactamente de las mismas posibilidades de difusión de sus programas políticos, lo que no sucede en ninguno de los países que hemos dado en llamar civilizados.

O sea, que no existe una derecha democrática puesto que siendo como es la que gobierna el mundo, no permite en ningún sitio que se produzcan auténticas elecciones democráticas, que es lo que se trataba de demostrar.






sábado, 30 de mayo de 2015

Respondiendo a bensalgado



Ayer, cuando escribía mi post, El 15M y Podemos, lo inicié recordando a futbolín y eddie y olvidando a otros colaboradores y amigos  no tan frecuentes como aquéllos, bemsalgado y Fernando Mora, con quien tanto quiero.

Es mi manera de ser y de trabajar a base de impulsos y muy poca meditación ya que bemsalgado y Fernando llevan ya muchos años trabajando conmigo y a ambos debo mucho más de lo que pueda pagar porque quizá, sin ellos, yo, ahora mismo, no estaría aquí escribiendo esto porque me habría derrotado la total soledad.

En fin, creo que ellos, porque me conocen hace ya algún tiempo saben cómo soy y que ellos, junto con mi querida corazón rojo, forman parte entrañable de mi mismo.

Bemsalgado, en comentario a mi post de ayer, nos traía por aquí el post de un bloguero al que estimo muchísimo, tanto que fui yo el que lo llevó hace ya algún tiempo al blog de bem.

Bem, que no da puntada sin hilo, y que no se casa ni con su padre, cuanto menos conmigo, lo trae porque Lucas León Simón, que así se llama el bloguero del que hablamos, expone su opinión sobre el 15M que no es que discrepe de la mía sino que es absolutamente contrapuesta.

Como suelo hacer cuando trato de rebatir algo, consigno a continuación el texto que impugno:

“Es bastante probable que la historia de nuestro país tenga reservado un especio singular a algo que nadie llamó “primavera española” ni tuvo una épica basada en claveles floreciendo en el hueco de los fusiles, pero que ahora, que han pasado cuatro años, ha cobrado, tras las elecciones municipales y autonómica de ayer, todo su real alcance de convulsión social y política.

Si me preguntarán, ¿quién ganó las elecciones de ayer?, no encontraría una mejor y quizás única respuesta que: el 15-M.

El resultado en las grandes ciudades del país, en algunas autonomías, en millares de pueblos viene a significar una respuesta sistemática a quien creía que aquel movimiento social, ético y regenerador de un país corrupto, enfermo de desgracia y de mentira, se había obviado por los avatares políticos y por la amnesia inducida a sus saqueos y  estafas.

El partido del poder y de sus prácticas mafiosas ha perdido dos millones y medio de votos, el segundo eje o soporte de un colosal engaño democrático llamado “ejemplar transición española”, ha perdido setecientos mil. Entre los dos más de un 13 % de su electorado.

Entre la obviedad y la mentira, ambos se dan a sí mismos por “ganadores”, aunque uno haya perdido todas sus mayorías absolutas, la mitad de la posibilidad de gobernar en los gobiernos regionales donde se lucraban y el batacazo de sentir el olvido y el rechazo ciudadano en las grandes ciudades del país.

Y el otro se jacta de “recuperar espacios”, que sólo los tendrá, provisionalmente, en alianzas con los que ha pretendido ignorar, ningunear o insultar.

La falta de capacidad de análisis y de autocrítica parece eximia. Nadie sabe si Mariano Rajoy sigue vivo tras la noche electoral de ayer, Aguirre, Cospedal y Fabra van camino del desguace, un esperpento en forma de pulpo o sapo que gobernaba Valencia, del geriátrico,  y el país se llena de “Ahora Madrid”,  “Barcelona en comú” o de “Mareas” que limpian y arrasan los infectos muros y mayorías.

Y lo que es más importante, se ha  llenado de voluntades ciudadanas, de decisiones colectivas, de asambleas deliberantes, de empoderamientos de la gestión pública, de luz y de taquígrafos.

No es que los ciudadanos, votantes del 25 de mayo, hayan mandado a hacer calceta a un millar de chorizos al vino y embutidos en sus ocultas cuentas suizas, y a los que estaban detrás, es que sólo acaban de coger la escoba para acabar con este ortigal, con la cueva de Alí Baba, que nos saqueaba y expoliaba, sino con la decadencia moral y política que ambas implicaban.

Esto es sólo el principio. Por lo pronto se han acabado las imposiciones, los dicterios y los decretos leyes en favor de la banca y los empresarios amigos. Vendrán más cosas en forma de comisiones de investigación, de procesos, juicios, cárceles y condenas.

Vamos a acompasar la voluntad al zotal. El escaño al insecticida. El debate a la salud.

¡A galopar, a galopar, hasta enterrarlos en el mar!”.

https://lucasleonsimon.wordpress.com/2015/05/25/un-analisis-electoral-cogido-a-la-escoba-y-al-zotal/

No hay siquiera un intento de demostración de que todo lo que sucedió en las elecciones del pasado domingo sea producto del 15M.

Incluso Lucas dice que, algún día, cuando se haga formalmente la historia de este período de nuestra vida política es seguro que se dirá que ha sucedido lo mismo que cree él.

Pero esto está muy lejos de la realidad. La realidad es que de aquellos polvos no han venido estos lodos de ahora mismo sino que de aquella efervescencia callejera resultó todo lo contrario de lo que él propugna.

Lo que entonces había sobre la mesa ni siquiera se parece a lo que hay hoy, aunque todo lo que ahora ha aflorado estaba soterrado bajo las alfombras.

A fuer de sinceros y realistas, hay que reconocer forzosamente que quien gobernaba entonces era el Psoe y su abominable crimen no sólo terrible sino imperdonable era haber conseguido acumular casi seis millones de parados.

Todo lo demás, incluso el hecho, éste si forzosamente incontrovertible, de que a los indignados se les permitiera, como ahora mismo no se ha hecho, reunirse y acampar “sine die” en la más ostensible de las plazas de España, o sea en el propio corazón del sistema, nos muestra a fuer de sinceros, la enorme distancia que hay entre aquellos polvos y estos lodos de hoy.

Ahora, hoy, lo que con una realidad también incontrovertible, tenemos es una nueva Ley Mordaza, absolutamente fascista promulgada con mayoría absoluta en unas Cortes con una de las mayorías más absolutas de su historia, gracias, eso, sí, al aplastante resultado de la elecciones que se produjeron inmediatamente después de aquellas maravillosas ocupaciones o manifestaciones.

Pero, sociológicamente, hay que ser muy rigurosos si no queremos hundirnos nosotros mismos espontáneamente en el error.

Lo primero que hay que establecer es la metodología. Se trata de no dejarse llevar por la apariencia sino de llegar indefectiblemente a la verdad.

Y no podemos olvidar cómo definieron la verdad los auténticos filósofos: “adequatio rei et intellectus”, la conformidad del intelecto, de la razón, con la cosa.

Lo que predominó en aquellas asambleas no fue ni mucho menos la izquierda porque la izquierda no fue la que ganó las elecciones subsiguientes e inmediatas, ganó por goleada la derecha, ¿ergo?

Nos estamos acostumbrando a falsearlo todo.

Todos queremos ser los hijos legítimos de la revolución, tanto que incluso hemos inventado la mayor de la “contradictio in terminis”, la revolución conservadora.

Todos proclamamos, desvergonzadamente, nuestra verdad pero la verdad es la verdad, la diga Agamenón o su porquero.

Si el 15M fue una revolución auspiciada por los indignados, quien realmente la ganó fue la derecha y, si no, que repasen aquel terrible mapa teñido de azul gaviota.

De modo que no debemos permitir que nos engañen, ni siquiera Podemos.

Si Podemos estaba realmente allí, no se nos ha demostrado con fotos fidedignas su presencia, ellos no fueron los que ganaron sino los que perdieron, de manera que no podemos falsificar la historia.

viernes, 29 de mayo de 2015

El 15M y Podemos




“Vivo sin vivir en mi”, aparte mis sagrados deberes conyugales, cuidar a mi mujer, cumpliendo a rajatabla el contrato que pacté con ella, no vivo más que para la política, es decir, pongo todos los días toda mi alma en lo que escribo, por eso empleo todo mi tiempo libre en leer la prensa, la que yo busco por mí mismo y la que me proporcionan mis queridos amigos futbolín y eddie, pues, bien, con todo lo que leo no he visto nunca a nadie que, como yo, piense que el 15M es el principio de todas las calamidades que nos afligen, o sea, todo lo contrario de lo que universalmente se admite.

Fue por eso que, entonces, por aquellos tiempos, yo pensé que tras de todo aquel follón estaba necesariamente o Rubalcaba o Arriola,  que todo aquello no habia germinado espontáneamente sino por la acción inicial de estos dos genios de la política que habían puesto a sus agentes secretos a trabajar denodadamente.

Aún, hoy día, lo sigo pensando, es más, creo que fue Arriola porque ya no puede caber la menor duda de que fue él quien ganó la partida y una partida así sólo se emprende, se inicia para ganarla como él la ganó puesto que consiguió que en las inmediatas elecciones todo el mapa de España se tiñera de azul gaviota.

Y, si aplicamos el inveterado principio que reza “qui prodest”, a quien aprovecha, necesariamente hemos de llegar a esta inevitable conclusión.

Y es que los análisis que se hacen de aquel acontecimiento son esencialmente simplistas.

Ahora, incluso politólogos profesionales como los de Podemos, sostienen que aquello fue una reacción espontánea del pueblo contra los causantes de la tragedia que ya entonces nos afligía tan duramente, pero ¿cómo pueden casar esto con los directos resultados del acontecimiento sin darse cuenta que cometen una “contradictio in  terminis”?

Porque si así fuera el movimiento no hubiera provocado la mayor victoria de la historia del PP, que no era sino el directo representante
de lo que ahora hemos dado en llamar “austericidio”, sino que, descartando también seguramente al Psoe, que era el que gobernaba, entonces, la gente, la hermosa gente que se aglomeraba en aquellas divinas plazas y calles, hubiera votado al que era precisamente el único representante que se oponía ferozmente a los factores que provocaban aquella situación: Izquierda Unida o semejantes.

Pero no sólo no fue así sino que, como acabamos de decir, proporcionó al PP una tan enorme como inconcebible victoria que nos llevó adonde estamos ahora, una situación que hubiera incluso podido ser irremediable.

Porque toda, o por lo menos, la mayoría de aquellas benditas gentes agitaba, como consignas que alguien les había proporcionado muy gentilmente, las nefastas y mentirosas palabras de la neutralidad, la imparcialidad y la equidistancia, actitudes que, como todo bien nacido sabe son absoluta y humanamente imposibles.

O sea que Arriola arrimó perfectamente el ascua a su sardina y el PP se salió en las elecciones, porque había que votar contra quien gobernaba entonces. ¿O no?

¿Dónde coño está el fallo de este razonamiento?

Es por eso que la táctica de Podemos, que se apoya casi  exclusivamente en aquel 15M, para mi, en virtud del razonamiento que acabo de exponer, me resulta absolutamente inexplicable, porque, para mí, repito, fue un movimiento absolutamente espurio.

jueves, 28 de mayo de 2015

¿Líder o lideresa, cinismo o coraje?




“Profiles in courage”: Perfiles de coraje.

John Fitzgerald Kennedy llegó a la presidencia de los Usa no sólo porque era más atractivo que Nixon sino porque había escrito un libro con dicho título, en el que narraba la vida de 8 senadores que habían realizado actos de coraje. Profiles in Courage (Perfiles de Coraje) es un libro escrito por John F. Kennedy, en el que describe actos de valor e integridad realizados por ocho senadores estadounidenses. Estos ocho senadores realizarón algún acto debido al cual se pusieron en una posición contraria a su partido, o tuvieron que oponerse a la opinión de sus electores, por lo cual fueron severamente criticados y perdieron gran popularidad.

Lo de Aguirre ¿es coraje o cinismo?

Es evidente que el PP busca líder desesperadamente y que a mi, así, a vuela pluma, sólo se me aparecen tres: Aguirre, Cifuentes y el gallego ése que, ahora, maldito alzhéimer, no recuerdo su puñetero nombre.

Quien le niegue a Aguirre el cinismo o el coraje, así como la inteligencia se equivoca de todas, todas.

El coraje, si para algo sirve, es para luchar contra la adversidad hasta el último aliento. Y esto no puede negársele a Aguirre.

Está haciendo, y, lo que es peor, hará, todo lo posible para evitar la derrota y somos muchos, entre otros, Ignacio Escolar, que, ayer, en el diario.es, titulaba “con un suave aroma a tamayazo”, su crónica, los que no descartamos que la tía vuelva a comprar de nuevo a uno de los concejales de Ahora, Madrid, o del Psoe, cuyos 29 elementos son absolutamente necesarios para que ella no gane.

Porque la tía no se para en ninguna clase de barras, tanto es así que  ha intentado ya seducir a Carmona, ofreciéndole a él mismo la propia alcaldía, y, ayer o anteayer intentó otras dos cosas más, formar una coalición de todos los partidos, incluso con Manuela Carmena, de alcaldesa, pero comprometiéndose ésta a no permitir el funcionamiento de lo que la Aguirre llama soviets, o sea, esos círculos  populares que actúan en Podemos.

Porque lo que hay que hacer, sea como sea, según ella, es evitar que en España se entronice lo que ella llama comunismo bolivariano porque supondría el fin de la democracia en nuestro desdichado país.

Esto es ¿cinismo o coraje?

Porque, para ella, el comunismo es el mensaje del diablo, o sea, precisamente lo mismo que, para mi, representa su liberal capitalismo mafioso y fascista.

Si la tía es sincera, o sea, si realmente es eso lo que piensa y no se trata de una táctica encaminada únicamente a perpetuar el actual estado de cosas para que ella y su marido, como la Cospedal y su marido también, y el Aznar y su Fazmatella, y etc. y etc., puedan seguir explotando una situación politicosocial de privilegio que les permite recibir las ayudas descaradas de la plutocracia española para seguir enriqueciéndose hasta el infinito, es indiscutible que la tía tiene un coraje, o un cinismo, infinito porque, como su Real Madrid, RM, no se da por vencida nunca y vuelve siempre a intentarlo todo para ganar, comprar Federaciones, árbitros y todo lo que se ponga por delante: seducir individualmente a todos y cada uno de los componentes de los equipos de los otros partidos, implicados en la batalla, o a los propios partidos en sí mismos, proponiéndoles “generosamente” una victoria con el único fin de derrotar a Podemos, o sea, a su particular Barça.

Es por ese coraje, o ese cinismo, por lo que el PP, me atrevo a entrever que ha dado un viraje: ha desechado a Rajoy, que es precisamente su antítesis, por su inmovilismo y cobardía, y ha hecho suyas, las de Aguirre, la teorías de seguir luchando hasta el último aliento.

De modo que, así, a primera vista, y, por ahora, parece que son tres los peperos  a suceder a Rajoy al frente del partido, lo que supone, dado lo que determinan sus estatutos, que podrían ser los cantidatos a encabezar sus listas en las elecciones generales: ella, la Aguirre, el galleguito que veranea con los narcotráficos y de cuyo nombre no sé si no me acuerdo o no quiero acordarme, ah, sí, Feijó, y esa tremenda  otra mujer que a mí, particularmente, me parece todavía peor que la Aguirre, la odiosa Cifuentes, ésa que ordena a sus cipayos echar de sus casas, a la puñetera calle, arrastrándolos por los pelos, a todos los desahuciados de España que son millares, sean niños, mujeres, anciano o enfermos de cáncer.

miércoles, 27 de mayo de 2015

A mi mejor amigo, futbolín, sobre el tamayazo:




Mi querido futbolín;

Ayer, con tu comentario a mi post ¿Es posible un nuevo tamayazo?, me convenciste tan plenamente que me apresuré a darte la razón, pero, ahora mismo, estoy leyendo un artículo en elplural.com, que me ha hecho polvo porque demuestra que aquel nuevo tamayazo no sólo es posible sino incluso probable porque la votación para la investidura de la alcaldía de Madrid se hace en una urna y por votación secreta, o sea, que todavía puede haber un nuevo tamayazo, incluso parece que con más facilidad que aquél de entonces porque se trata de "convencer" a uno tan sólo de los 29 votantes que van a llevar a Manuela Carmena a la alcaldía de Madrid:

“La ley electoral, en la que se establece el régimen de toma de posesión en los ayuntamientos, impone que en este caso los consistorios queden formados el próximo 13 de junio. Ese día, salvo la existencia de algún recurso contencioso-electoral, deben quedar formalizados los gobiernos municipales.

Mayoría absoluta.., si no, la lista más votada
En primer lugar, se elegirá al candidato que logre la mayoría absoluta. Si no hay ninguno, automáticamente es elegida la lista más votada por la ciudadanía. Naturalmente, para lograr esa mayoría absoluta se incluye la posibilidad de que ese candidato sea votado por más de un partido en coalición…

Es la desgracia de Esperanza Aguirre. Es la lista más votada, 21 concejales, pero ni siquiera con el apoyo activo de Ciudadanos, 7, lograría la mayoría absoluta, frente a los 20 de Ahora Madrid y los 9 del PSOE, que sí dan mayoría absoluta a Carmena.

El 13 de junio no puede faltar ni uno de los elegidos…, o tamayazo repetido

Por tanto, lo que Aguirre necesita es que se repita ‘el tamayazo’ ¿Hay presiones en ese sentido? Es evidente que el sábado 13 de junio los electos de Ahora Madrid y del PSOE tienen que estar sí o sí en el Ayuntamiento en situación de votar. La ausencia.., o el ‘error’ a la hora de votar, de uno de ellos provocaría un cambio de 180º en la situación, que Carmena no tuviera esa mayoría absoluta y que automáticamente resultara elegida la lista más votada.., la que encabeza Aguirre. Se volvería al año 2003.

El voto de los concejales elegidos se realiza en urna, por lo que el voto es secreto. No se extrañen de que en el PSOE y en Ahora Madrid se pida a los concejales el sábado 13 que se enseñe la papeleta antes de depositarla.., porque como decimos, un ‘error’ podría hacer posible el segundo ‘milagro Aguirre’”.

Como ves, mi querido amigo, todo está en el aire aún y yo no descartaría nada estando la cólera de Dios por en medio.

Ojalá no ocurra lo que temo porque si así sucede, es posible que España entre en un nuevo período de franquismos descarado como el  que nos aflige.

El mayor y mejor de mis abrazos, como siempre, para ti,

martes, 26 de mayo de 2015

Arcángeles endemoniados




Llevo siglos diciendo por aquí, por estos blogs del demonio, que no tenemos nada que hacer mientras no desactivemos a los jueces y a la Constitución.
 
A los jueces, es muy difícil, pero posible, a la Constitución es sencillamente imposible porque de eso se encargó personalmente Fraga, cumpliendo el mandato inexorable de Franco: hay que dejarlo todo atado y bien atado, trasunto de la máxima lampedusiana, es preciso que todo cambie para que todo siga igual y lo hizo de tal manera que, para tocarla, tiene que ponerse de acuerdo todo Dios y eso es absolutamente imposible, de manera que tenemos las manos atadas para siempre.
 
Se trataba, pues, de que España ingresara en el Club de los Constitucionalistas por la  puerta grande, adoptando una Ley de Leyes que atara de pies y manos todo intento no ya de revolución sino de justicia social, traicionándose a sí misma cuando dice eso de que España se constituye como un Estado democrático, social y de Derecho.
 
Ustedes ¿han visto la cara de ese tipo que preside el Constitucional, el tal Pérez de los Cobos? 
 
Búsquenla por ahí y échenle un vistazo.
 
Es un rostro en el que se refleja toda la capacidad del personaje, para enfrentarse con una disposición legal proclamada por la Comunidad andaluza, la que, según ellos mismos dicen, para denostarla, es la comunidad con más pobreza de Europa, a fin de proteger a todos esos desheredados del mundo que sufren como último abuso, como último escarnio, el de verse expulsados de sus hogares a palos de los cipayos sólo porque los azota  la desgracia de no tener para pagar el alquiler o el plazo de la hipoteca.
 
Y lo que más me indigna es que todos estos tíos, además de unos tíos sin alma, son también unos perfectos meapilas.
 
Yo he estudiado, como todos ellos, Derecho en una Facultad universitaria.
 
Y lo primero que me enseñaron mis maestros, entre ellos, Enrique Tierno Galván, es que la Justicia es el arte de dar a cada uno lo suyo, “suum quoque tribuendi”, según ese augusto Papa del Derecho que es Ulpiano.
 
¿Qué es lo suyo, lo de ellos, lo de todos esos desheredados de la fortuna que ahora, inapelablemente, porque no se puede ir en España más allá del Constitucional, van a sufrir irremediablemente que los cipayos del Régimen los saquen de sus hogares tirándoles de los pelos?
 
¿Qué es lo de ese niño gitano de 7 u 8 años que contempla asombrado como unos hombres fuertemente armados apalean a su padre y a su madre que son más buenos que el pan y los echan a la calle desde su propia casa, desde ese trozo de espacio que habían conseguido construir con años y años de trabajo, sólo porque han perdido su empleo y no tienen no ya para pagar el alquiler y el plazo hipotecario sino tampoco para darle a él, pobre e indefenso niño, de comer?
 
¿Cómo puede ese tío  presidir impunemente un tribunal que ha decretado que lo que la Comunidad Autónoma ha legislado para dar apoyo legal a todos esos jueces que no quieren decretar el lanzamiento a la puta calle de los pobres niños andaluces hambrientos y desconcertados que no pueden comprender lo que ocurre y por qué aquellos hombres, tan fuertemente armados, apalean a sus padres se va a la puñetera mierda porque a él, personalmente, se lo ha ordenado su jefe de partido, Rajoy, porque el susodicho presidente es miembro, con el carnet en la boca, del PP?
 
Luis García Berlanga, en El Verdugo,  nos narró la tragedia de aquel pobre hombre, Hugo Tognazi, que se resistía hasta más allá del cualquier límite a cumplir su deber profesional de dar garrote a un condenado a muerte por el régimen franquista.
 
Estos egregios jueces no están tan agobiados por la vida para no decidirse a sentenciar de acuerdo con sus propias conciencias y no con los artículos de esa canallesca Constitución que nos legó Fraga por mandato expreso de su propio dios, Franco.
 
Ojalá exista Dios, porque entonces, todos estos jerifaltes desalmados pagarán todo el mal que están haciendo a niños absolutamente indefensos.
 
 
 
 
 

¿Es posible un nuevo tamayazo?



Yo de las bestias pardas no me creo nada, ni siquiera cuando las oigo mugir, dolidas, ante las cámaras de televisión.

Son 29, creo, los concejales para la mayoría absoluta en el Ayuntamiento de Madrid, de modo que, esta vez, a Esperanza le hacen falta 8 para la mayoría absoluta necesaria para gobernar, pero esta tía es capaz de todo y anda por ahi esa nueva especie de derecha canalla que se llama Ciudadanos y que es mucho más hipócrita aún que la derecha descarada del PP.

Porque me he quedado de piedra cuando he oído decir al tal Rivera que sólo les va exigir a los del PP que le prometan que en el futuro harán primarias, para ayudarles a gobernar.

Una promesa de futuro y del pasado, ¿qué, qué hay de este pasado inmediato, en el que la corrupción nos ha salido a todos por encima del pelo?

Este mismo Rivera que le ha impedido a la más votada en Andalucía formar gobierno porque tiene a ese mendaz de Chaves sentado en un escaño del Congreso, se apresta ahora a dar  apoyo a su padre genético con gente no ya sentada en un escaño sino disfrutando del seguro confort de alguna cárcel.

A mi no me ha engañado nunca este aprendiz de travesti, capaz de desnudarse en público por cualquier cosa, porque creo que la propia dignidad se halla por encima de todo.

O sea que creo firmemente que Ciudadanos no es sino una creación del Ibex 35 como solución de complemento o de recambio para el PP, de manera que es una suprema estupidez pensar que pueden hacer algo que realmente perjudique al partido rajoyano.

O sea que todavía hay mucha tela que cortar en esta sastrería, porque esta gente es capaz de todo para no perder eso que la propia Esperanza llama mamandurrias, por ejemplo: ¿por qué el escrutinio de las mesas de Madrid se atrasó de tal manera? ¿Qué se intentó con ello?

O sea que a Esperanza ahora, como entonces, cuando llegó por 1ª vez a hacerse con la presidencia de la Comunidad madrileña sólo le faltan 2 concejales que, unidos a los 6 de Ciudadanos, son precisamente los 8 que le  darían la mayoría absoluta.

Ojo, que por eso se retrasó tanto el escrutinio de las mesas madrileñas.

domingo, 24 de mayo de 2015

Algo de Aguirre y un poco de Aznar



Es curiosa la manera que estas figuras del PP tienen de camuflar sus formidable ingresos pecuniarios.

Cuando Bárcenas, o su esposa, es cogido "in fraganti" con una morterada de billetes de 500 euros, ¿qué dijo?

Que procedían de la venta de un cuadro.

Exactamente igual que ahora dicen los corifeos de la Aguirre, Inda y Beaumón, anoche en La Sexta Noche.

Pero qué poco han tardado los formidables asesores fiscales de la aristocrática familia del condado de Bornos para justificar un ingreso en cuenta corriente de nada más y menos que 5 millones y pico de euros.

Y por si fuera poco no sólo se apresuran a justificar el ingreso de tamaña cantidad sino que además lo santifican diciendo que dicha venta se realizó para pagar las nóminas de las empresas del conde que, a diferencia de lo que hizo el cónyuge de Manuela Carmena, vende parte de su patrimonio artístico para cumplir con sus sagradas obligaciones laborales. 

Ejemplar, ¿no?

Hay que reconocer que los autores de los argumentarios del PP son auténticamente geniales.

Pero para lo que parece que sí que les falta inventiva es para justificar ese profundo conocimiento que Aguirre posee de las intimidades de cualquier persona que se le enfrente.

Es lo que en su día se llamó “la gestapillo”, aquel grupo de espías que Aguirre creo para saber todas las miserias más o menos humanas que sufrían todas las personas que con ella se relacionaban y que estaba constituido por ex guardias civiles jubilados o en excedencia.

Pero lo más infame de estas cuestiones es el descaro y el cinismo de que hacen gala los Inda y Beaumon cuando se refieren a estas cuestiones.

Mientras cuando hablan de los adversarios políticos de la Aguirre, son de una ferocidad sin límites y todas aquella cuestiones que a propósito se plantean son enfocadas con una total parcialidad, todo lo que hacen los anti Aguirre pertenece a la quintaesencia del mal, porque se trata de auténticos demonios antidemocráticos, Aguirre todo lo que hace no sólo está muy bien sino que es una actuación absolutamente arcangélica.

Si Monedero cobra 400 mil euros por unos asesoramientos a las repúblicas suramericanas bolivarianas, dichos euros huelen que apestan a toda la corrupción del mundo, mientras que esos 380 mil euros que Aguirre cobró en menos de un año por un asesoramiento como cazatalentos a una sospechosa empresa, cuyas actividades no están demasiado claras, todo es absolutamente normal, y no sólo eso, dicha cantidad que pudiera parecer exorbitante no lo es porque no se trata solamente del sueldo anual de una cazatalentos en cuyo haber profesional se halla el descubrimiento y la promoción de algunos de los más notables habitantes de las cárceles del distrito madrileño, sino también de los honorarios que dicha lumbrera ha cobrado por impartir una serie de conferencias que se pronunciaron no se sabe cuándo ni en qué lugares.

En fin, que nos hallamos de pleno en ese fantasmagórico universo en el que se desenvuelven como peces en el agua estos peperos, que critican la actuación de los demás mientras ellos firman contratos de comisión, supervisados personalmente por el tal Pablo Casado, funcionario público de la Administración española, a propósito de la construcción de unas desaladoras para un tal Gadafi, construidas por Abengoa, empresa que, como se sabe, es de la exclusiva pertenencia del eximio comisionista Aznar, el tipo en la boda de cuya hija se reunieron todos los sinvergënzas del Reino y algunos más incluso del extranjero, como el tal Berlusconi.



sábado, 23 de mayo de 2015

Los votantes del PP



Parafraseando a la célebre novela El hombres sin sombra, yo quiero escribir hoy sobre la mujer sin alma, o sea, Esperanza Aguirre.

Ya andaba yo tocado del ala con su duro alegato sobre los “homeless”, los sintecho.

No conseguía yo admitir que nadie pudiera tener tanta insensibilidad  moral para decir públicamente que le molestaba la presencia de esta pobre gente en las calles de Madrid y que iba a hacer algo para que desaparecieran de ella.

Inmediatamente sentí un escalofrío porque me recordó a la solución final que el nazismo ideó para los judíos.

¿Qué es lo que Esperanza iba a hacer, va a hacer, si gana las elecciones al Ayuntamiento de Madrid, crear un ghetto, un inmenso ghetto, una especie de Mauthausen, para encerrarlos allí "in eternum"?

Ésta es una de sus innumerables contradicciones. Presume de ser la  persona más liberal del mundo, en el sentido rigurosamente técnico del término, es decir, una insobornable partidaria del “laissez faire, laissez passer”, dejad hacer, dejad pasar,  al mundo, a la vida, a la economía, a la política no hay que tocarlas porque ellas mismas automáticamente se regulan, de tal manera que cualquier intervención en ellas, sobre todo si es del Estado, es un sacrilegio, una aberración.

Y, de pronto, la tía va, asiste a una reunión con empresarios, que se chiflan por escucharla y les dice que hay que acabar con el subsidio de desempleo `porque éste no es sino una especie de beca que el Estado les de a unos gandules para que pasen un año sabático.

¿Cómo se les queda a ustedes el cuerpo? Por un lado, ya tenemos a los sin techo es esa especie de campo de concentración que ella va a crear “ad hoc”, y, por otro, habremos empujado a la muerte por inanición a esos gandules que son los parados.

Desde el punto de vista de la lógica más rigurosa, el mundo ya será mucho mejor puesto que no tendremos mendigos ni desharrapados haraganes.

Es algo muy parecido a lo que ya intentó Franco con la ley de vagos y maleantes.

Y es que, en realidad, estamos resucitando el franquismo, pero haciéndolo mucho mejor, perfeccionándolo, porque el invicto caudillo, guardaba un tanto las formas, quizá porque, de vez en cuanto, los obispos lo recibían en sus iglesias bajo palio, ahora, no, ahora, ya no es necesario guardar las formas porque, al fin, hemos descubierto que lo importantes es el fondo.

Si se trata de perfeccionar la sociedad en que vivimos, hagámoslo como dice Aznar, sin ninguna clase de complejos. Como suele actuar él, que si se trata de machacar a un pueblo porque vive encima de un inmenso piélago de petróleo, lo hace con una sonrisa en los labios y en paz, porque en un mundo rigurosamente darwiniano en el que sobreviven sólo los fuertes es lo más natural. ¿O no?, como diría Rajoy.

Pero yo quería, hoy, escribir cómo y cuántos son, y también por qué, los furibundos votantes de Aguirre.

Nos equivocaríamos seriamente si pensáramos que son unos tipos a mitad del camino entre la idiocia y la gilipollez porque son gente que saben muy bien lo que hacen.

Ellos votan a Aguirre porque son como élla.

El liberalismo como doctrina políticosocial, Hayek y Popper, sostiene que hay que dejar que las fuerzas político económicas fluyan libremente, porque el mundo y la vida están hechos tan sabiamente que ellas, por sí solas, sin la peligrosa y perversa intervención del Estado, lo arreglarán todo.

¿Que hay excrescencias indeseadas en esta marcha inexorable hacia la organización ideal de la sociedad, mendigos y parados?, esto es absolutamente inevitable pero perfectamente superable porque la propia sociedad libre y abierta se encargará automáticamente de ello, creando espontánemente los pertinentes campos de exterminio y ghettos.

Lo único intangible es una organización social que se configure con dos grandes clases sociales, una, la clase media y alta que vive espléndidamente a expensas de otra, la clase baja, que tiene que asumir de una puñetera vez cual es inevitablemente su destino.

Esta clase media y alta es la que vota no sólo a Esperanza Aguirre sino también a Rajoy porque sabe que esa es la mejor manera de conservar sus injustos privilegios.


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