sábado, 9 de mayo de 2015

El premio y el castigo



Puente de plata, el Gobierno nombra a Gómez Bermúdez, como juez de enlace con Francia, a fin de tenerle alejando de la Audiencia Nacional, donde seguía siendo potencialmente peligroso


"Nihil novum sub sole", no hay nada nuevo bajo el sol.

Esta gente esencialmente embustera, a veces, impulsada por la soberbia, dice una verdad: Carlos Lesmes, el hombre que Rajoy puso al frente de los jueces, para que los gobernara con mano de hierro, dijo no hace mucho que a éstos se les maneja con el palo y la zanahoria, como a los burros, y es la más grande de las verdades, como también lo es que los jueces son, o deberían de ser, los que actuaran como reguladores de la convivencia en la que consiste la vida social, porque esta convivencia debería de estructurarse sobre la base de dar a cada uno lo suyo, la genial aseveración del viejo jurisconsulto romano Ulpiano sobre lo que debe de ser la justicia: suum cuique tribuendi.

Dar a cada uno lo suyo, ¿a que es realmente hermoso?

Pero esto que dice Lesmes respecto a cómo hay que manejar a los jueces no es, ni mucho menos, nuevo, es como me manejaron a mí y como yo he tratado de manejar a mis hijos, con el palo y la zanahoria.

En esta ficción monumental que constituye la vida sociopolítica no ha habido más remedio que establecer ciertas normas inmutables, una de ellas es la de la administración profesional de la justicia.

La vida en común es una fuente de conflictos, porque mi vecino quiere robarme unos centimetros más cada día del espacio que separa su finca de la mía. Y para detener su abuso no hay más remedio que recurrir a los jueces. Y así hasta el infinito. De modo que no hay nada más necesario, en sociedad, que la administración profesional de la justicia pero ya lo advirtieron ni más ni menos que Sócrates y Platón, “sí, ¿pero quién se encargará de que los jueces actúen como tales?”.

-He aquí la cuestión, que diría el pobre Hamlet.

Quien controle a los jueces lo controlará todo porque toda cuestión, todo problema entre partes distintas, diferenciadas, acabará ante ellos.
Como es natural esto fue percibido claramente, desde el primer momento, por los gobernantes.

Y, como es lógico, también desde el primer momento, trataron de controlar con mano de hierro a los jueces.

Y ésta nuestra época no es una excepción sino todo lo contrario.
Rajoy, aprovechando esta absurda normativa que da a los partidos la potestad de nombrar a los miembros de los tribunales esenciales con el dedo, ha puesto al frente de los dos órganos superiores de la Administración de justicia española, el Tribunal Constitucional y el Tribuna Supremo, a dos de los más sumisos esbirros de su entorno, con lo que se cierra a machamartillo la argolla de hierro que oprime todas nuestras gargantas. 

Porque ya no es que domine el Congreso de los Diputados con su mayoría absoluta y que, como presidente del ejecutivo, sea el poder que lo maneja todo, sino que la facultad de control que el poder judicial debe de ejercer sobre los otros dos poderes, según la célebre doctrina de Montesquieu, no es más que una triste entelequia a estudiar como parte del Derecho político en las universidades.

Y todo esto está consagrado así en esa trampa inamovible que para cazar a todos los elefantes españoles pergeñó el que quizá sea el hombre más nefasto de toda la triste historia de este país: Fraga, ya que para modificar “su” Constitución se necesita que las fuerzas gobernantes de este desdichado país quieran hacerse, otra vez, el harakiri.

Y todo esto porque ayer leí que Lesmes, al amo de los jueces, por expreso encargo de Rajoy ha enviado a París, como juez encargado de no sé qué a Gómez Bermúdez, el tío que se atrevió a proclamar “urbi et orbi” que los autores de los atentados de Atocha, que a la ultraderecha española interesaba sobremanera que fueran los etarras, fueran unos yihadistas que así pretendieron vengarse del genocida Aznar por su decisiva intervención de la permanente e inacabable masacre de Irak.

De manera que el juez Gómez Bermúdez, un juez que ha demostrado ser potencialmente peligroso para los intereses de la ultraderecha española, ha sido designado para que se dé la gran vida en la capital de Francia, donde muy poco podrá hacer contra los intereses de este asqueroso PP que nos gobierna.

1 comentario:

eddie dijo...

1) Sobre el 70 aniversario y la censura del occidente oficial , muy lúcido Atilio Borón
http://kaosenlared.net/derrota-del-fascismo-en-europa-70-anos-despues/

2) Estuvo sola la URSS en Europa hasta el desembarco de Normandia, nada menos que junio de 1944
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=198580

http://jmalvarezblog.blogspot.com.es/2015/05/otro-desfile-en-moscu.html

3) http://insurgente.org/index.php/mas-noticias/mas-noticias-insurgente/item/16627-un-aniversario-histórico-9-de-mayo-de-1945–9-de-mayo-de-2015-discurso-de-stalin-tras-la-victoria-sobre-el-fascismo

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