sábado, 23 de mayo de 2015

Los votantes del PP



Parafraseando a la célebre novela El hombres sin sombra, yo quiero escribir hoy sobre la mujer sin alma, o sea, Esperanza Aguirre.

Ya andaba yo tocado del ala con su duro alegato sobre los “homeless”, los sintecho.

No conseguía yo admitir que nadie pudiera tener tanta insensibilidad  moral para decir públicamente que le molestaba la presencia de esta pobre gente en las calles de Madrid y que iba a hacer algo para que desaparecieran de ella.

Inmediatamente sentí un escalofrío porque me recordó a la solución final que el nazismo ideó para los judíos.

¿Qué es lo que Esperanza iba a hacer, va a hacer, si gana las elecciones al Ayuntamiento de Madrid, crear un ghetto, un inmenso ghetto, una especie de Mauthausen, para encerrarlos allí "in eternum"?

Ésta es una de sus innumerables contradicciones. Presume de ser la  persona más liberal del mundo, en el sentido rigurosamente técnico del término, es decir, una insobornable partidaria del “laissez faire, laissez passer”, dejad hacer, dejad pasar,  al mundo, a la vida, a la economía, a la política no hay que tocarlas porque ellas mismas automáticamente se regulan, de tal manera que cualquier intervención en ellas, sobre todo si es del Estado, es un sacrilegio, una aberración.

Y, de pronto, la tía va, asiste a una reunión con empresarios, que se chiflan por escucharla y les dice que hay que acabar con el subsidio de desempleo `porque éste no es sino una especie de beca que el Estado les de a unos gandules para que pasen un año sabático.

¿Cómo se les queda a ustedes el cuerpo? Por un lado, ya tenemos a los sin techo es esa especie de campo de concentración que ella va a crear “ad hoc”, y, por otro, habremos empujado a la muerte por inanición a esos gandules que son los parados.

Desde el punto de vista de la lógica más rigurosa, el mundo ya será mucho mejor puesto que no tendremos mendigos ni desharrapados haraganes.

Es algo muy parecido a lo que ya intentó Franco con la ley de vagos y maleantes.

Y es que, en realidad, estamos resucitando el franquismo, pero haciéndolo mucho mejor, perfeccionándolo, porque el invicto caudillo, guardaba un tanto las formas, quizá porque, de vez en cuanto, los obispos lo recibían en sus iglesias bajo palio, ahora, no, ahora, ya no es necesario guardar las formas porque, al fin, hemos descubierto que lo importantes es el fondo.

Si se trata de perfeccionar la sociedad en que vivimos, hagámoslo como dice Aznar, sin ninguna clase de complejos. Como suele actuar él, que si se trata de machacar a un pueblo porque vive encima de un inmenso piélago de petróleo, lo hace con una sonrisa en los labios y en paz, porque en un mundo rigurosamente darwiniano en el que sobreviven sólo los fuertes es lo más natural. ¿O no?, como diría Rajoy.

Pero yo quería, hoy, escribir cómo y cuántos son, y también por qué, los furibundos votantes de Aguirre.

Nos equivocaríamos seriamente si pensáramos que son unos tipos a mitad del camino entre la idiocia y la gilipollez porque son gente que saben muy bien lo que hacen.

Ellos votan a Aguirre porque son como élla.

El liberalismo como doctrina políticosocial, Hayek y Popper, sostiene que hay que dejar que las fuerzas político económicas fluyan libremente, porque el mundo y la vida están hechos tan sabiamente que ellas, por sí solas, sin la peligrosa y perversa intervención del Estado, lo arreglarán todo.

¿Que hay excrescencias indeseadas en esta marcha inexorable hacia la organización ideal de la sociedad, mendigos y parados?, esto es absolutamente inevitable pero perfectamente superable porque la propia sociedad libre y abierta se encargará automáticamente de ello, creando espontánemente los pertinentes campos de exterminio y ghettos.

Lo único intangible es una organización social que se configure con dos grandes clases sociales, una, la clase media y alta que vive espléndidamente a expensas de otra, la clase baja, que tiene que asumir de una puñetera vez cual es inevitablemente su destino.

Esta clase media y alta es la que vota no sólo a Esperanza Aguirre sino también a Rajoy porque sabe que esa es la mejor manera de conservar sus injustos privilegios.


2 comentarios:

Fernando Mora dijo...

http://www.lamarea.com/2015/05/23/esperanza-aguirre-aumento-dias-antes-de-dimitir-el-gasto-en-el-sector-en-el-que-trabajo-luego/

eddie dijo...

1) Carne para picar
http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article86382

2) Estado profundo
http://www.voltairenet.org/article187538.html

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