jueves, 18 de junio de 2015

Retrospectivas (II)

Ayer, inicié una serie de posts que quiero llamar “retrospectivas” porque muchos de los acontecimientos que ahora se están produciendo estaban ya comentados, preventivamente, claro, por aquí, hace ya algún tiempo.

No es difícil pronosticar, ni mucho menos, lo que va a pasar en un país como éste en el que todo lo dejó el dictador atado y bien atado, no será necesario que yo disguste a mi hija mayor volviendo a citar al clásico latino con aquello de “nihil novum sub sole” porque lo que está sucediendo ahora en este país no sólo no es que no sea nuevo sino que, desgraciadamente, es lo mismo que ha sucedido siempre.

Fue el pasado el 24-12-14, o sea, el último día de navidad, cuando yo escribí por aquí lo siguiente:

"Pronóstico negativo

No lo puedo remediar, y mira que lo intento, soy un tipo absolutamene visceral, que siente antipatías y odios inexplicables e inextinguibles y que no aprende de las enormes equivocaciones a las que esta manera de ser le lleva.

Recuerdo, en este aspecto, la profunda antipatía, casi la repulsión, que me producía el extinto Carlos Mendo, cuando le oía despotricar contra la izquierda, en la tertulia de Hora 25. Como si fuera ayer, vuelvo a oír la inmensa ironía con la que comentó la retirada de nuestras tropas de Irak por Zapatero, apenas llegado al poder, dijo:

-Muy bien, ya veremos lo que hace cuando vaya tomando asiento.

Y lo que hizo el inefable Bambi entonces fue llamar de prisa y corriendo a Rajoy, que estaba en la oposición, y proponerle la modificacion del art. 135 de la Constitución para que la atención del deficit fuera intocable en nuestro Derecho.

Increíble, ¿no? 

Pasar de tocarle las narices al emperador a atropellarse en verano, de noche, y con toda la alevosía del mundo, a cumplir la orden del tirano, que le llegó, por el conducto reglamentario, a través de ese organigrama que ha montado Merkel para gestionar adecuadamente el Cuarto Reich.

Y esto me viene a la cabeza a propòsito de Podemos.

Ojalá gane las próximas elecciones generales, creo que es la única y tal vez última posibilidad que tenemos de volver a ser personas normales con nuestros propios corazones y nuestras dignidades personales.

Pero ¿podrán hacelo?

Hoy, mi querido amigo bemsalgado me he enviado un link en el que mi último ídolo político, Hugo Chávez, se dedica a jugar con las palabras, con un amigo, sobre todo lo que está ocurriendo en el país que él mismo gobierna.

Ya, entonces, año 2006 o 2007, ya entreveían él y su amigo que la cosa se iba a poner difícil porque todas las fuerzas vivas del país, todas menos una, la suya o sea el pueblo, estaban ya claramente en su contra, ni que decir tiene la actitud de la Iglesia.

Un país, un pueblo, sólo se puede sojuzgar si en lugar de corazón en el pecho tienes un puñado de tripas, es decir si eres capaz de digerir la comisión de las mayores canalladas contra dicho pueblo.

Dicho de otro modo, a un pueblo sólo lo puedes avasallar si eres un perfecto cabrón con pintas, o sea si te da exactamente igual que todos los días se mueran de hambre, se suiciden, los desahucien o maltraten de la peor de las maneras a la inmensa mayoría de tus compatriotas.

Y lo peor es que la mayoría de los gobernantes y eso que ahora llaman, yo no sé por qué, élites extractivas, son unos perfectos hijos de puta de mucho cuidado.

Me hierve la sangre de indignación cuando en las tertulias veo como los representantes de la ultraderecha que nos gobierna, llegan los tìos y defienden, sin que se les caiga la cara de vergüenza, que éste no sólo es un país normal, gobernado por los mejores en todos los sentidos, sino que, como consecuencia de ese buen gobierno, España es el mejor de los países de su entorno. Coño, hay que tener valor, todo el valor y la desvergüenza del mundo para llegar allí y decirlo ante las cámaras de la Tv, que van a llevar sus rostros putrefactos ante los asombrados ciudadanos, que son sus víctimas.

¿Cómo es posible tal derroche de cinismo?

O sea que Hugo Chávez, en su optimismo antropológico, no fue capaz de imaginar cómo sería ahora la situación de su país, acosado por todas las esquinas del mundo, con problemas enormes de desabastecimiento de articulos de primera necesidad, con las calles ocupadas por toda esa gente que puede perder su tiempo sin perjudicarse en sus intereses diarios vitales, haciendo una huelga política tras otra, con atentados salvajes a las instituciones, con el linchamiento de los indefensos, con un golpe de Estado permante, en fin, sin que ahora esté al frente del Estado, él, un genio político que había nacido para eso.

Y esto sucede porque no es verdad que el pueblo unido jamás será vencido porque el pueblo sólo se une muy esporádicamente y ante ataques tan descomunales como imprevistos.

Un pueblo, que ha perdido ya a su líder natural, por causas aún no lo suficientemente claras,  lo que lo ha dejado sumido en la más terrible de las indefensiones.

Yo no quiero ser agorero, pero pienso que cómo va a poder gobernar Podemos, si llega el caso, con la absoluta enemistad de todas las fuerzas nacionales, menos el pueblo, pero el fervor del pueblo es esencialmente volátil, y no resiste los embates de las fuerzas reaccionarias no sólo muy bien organizadas sino también ferozmente agresivas.

De modo que Podemos no sólo se enfrentará a una durísima contienda electoral con todos los elementos de prensa y propaganda nazifascitas en contra, sino que, después, si gana, tendrá que soportar un ataque mucho más feroz aún, mucho más encarnizado y fuerte, el de todas las fuerzas e instituciones esencialmente reaccionarias que llevan ya tanto tiempo dominando en España”.

 Exactamente lo que vemos que está sucediendo en el primer día de gobierno del nuevo Ayuntamiento de Madrid.

2 comentarios:

bemsalgado dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
bemsalgado dijo...


Era esto lo que traía:

"
Bieito Iglesias

EXILIO E REINO


Sobre a incomparecencia de Martiño Noriega na ofrenda do Antigo Reino, de por parte de asumir as palabras do bispo de Santiago ("Es una decisión personal y hay que aceptarla"), debo explicar que non me admirou nin chisco.

Se me apuran, confeso que me sorprendeu máis o noivado crepuscular de Vargas Llosa coa Preysler, porque do escritor peruano que tivo por amantes a unha tía e a unha prima esperaba que dese a campanada liándose, por exemplo, co presidente do Real Madrid.

Hai dous ou tres anos acudín a esa cerimonia luguesa e chamoume a atención o pouco publicitada que estaba (os xornais que agora lle dedican primeiras planas apenas informaban da mesma), a pouca xente non oficialista participante e a banda sonora: non pronunciaron unha palabra na lingua de Rosalía e por toda música soou o himno español, excluíndo o galego e incluso a Marcha do Antigo Reino de Galicia, peza moi a propósito para a ocasión. Sentinme alí estranxeiro na miña terra e contenteime con morar nun exilio interior dicindo contra min: o meu mundo non é deste reino.

Despois desa experiencia, entenderase o pasmo con que lin o discurso proferido pola alcaldesa de Mondoñedo no evento de marras: "El pueblo que huye de sus tradiciones renuncia a su identidad y su alma...exigimos que respeten nuestra voluntad de seguir siendo un pueblo unido".

Evidentemente o pobo do que fala a rexedora non é o dos meus ancestros, pois eles expresábanse noutro idioma e as súas crenzas relixiosas (as ánimas que se aparecían en avatar de luz ou paxaro e as señas dos mortos que se corporeizaban para despedirse dos vivos) foron sepultadas baixo unha follateira de modernas supersticións. Os guionistas americanos que rematan os capítulos de Cold case con aparecidos están máis achegados a esta tradición que a Conferencia Episcopal Española.

Camus escribiu "O exilio e o reino" para vindicar a "felicidade de ser plenamente o que somos".


ESCRITOR E PROFESOR "

http://www.elcorreogallego.es/opinion/ecg/bieito-iglesias-exilio-reino/idEdicion-2015-06-18/idNoticia-938170/

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