sábado, 25 de julio de 2015

El concepto de izquierda y derecha de Pablo Iglesias

Pablo Iglesias, PI, no se cansa de decir que su proyecto político no abarca socialmente sólo a la izquierda sino que es un proyecto total que se refiere a todos los que se hayan disconformes con la actual situación política. Más o menos.
 
Creo que comete un error de concepto, como trataremos de demostrar.
 
La Rae dice que izquierda es “11. f. Conjunto de personas que profesan ideas reformistas o, en general, no conservadoras”.
 
Éste, creo yo, es el sentido que PI le atribuye al término izquierdas.
 
O sea que tanto la Rae como Pablo están de acuerdo en que la izquierda es todo aquello que es reformista, por contraposición a conservador.
 
Es, pues, un concepto tradicional, rancio, eminentemente conservador, o sea, de derechas, según su propia concepción.
 
Pero nosotros discrepamos totalmente de él.
 
Tenemos que volver al diccionario de la Rae: “conservador: 2. adj. Dicho de una persona, de un partido, de un gobierno, etc.: Especialmente favorables a la continuidad en las formas de vida colectiva y adversas a los cambios bruscos o radicales. U. t. c. s”.
 
De manera que la izquierda es aquella sección de la sociedad que se manifiesta como reformista, por contraposición a conservadora, al no ser especialmente favorable a la continuidad en las formas de vida colectiva y que, al propio tiempo, es partidaria de los cambios sociales.
 
A otros les gusta más fundamentar el concepto sobre la antinomia
progreso y regresión: “2. m. Avance, adelanto, perfeccionamiento. 1. f. Retrocesión o acción de volver hacia atrás”.
 
Pero parece que nos estamos perdiendo en este bosque lexicográfico.
Yo creo que deberíamos centrarnos en lo que se considera como finalidad de la política, la consecución del bien común.
 
Bien común, por definición, significa aquella situación benéfica para la comunidad.
 
Y la comunidad sería sinónimo de república, de la cosa pública.
 
De modo que la izquierda sería aquella sección de la política que persigue el mayor bien posible para la comunidad. Y se contrapondría a la derecha como la sección política que persigue el mayor bien posible para los ciudadanos individuales. O sea, contraposición entre individuo y sociedad, entre intereses individuales o colectivos.
 
PI parte de la consideración de que su movimiento o partido no actúa ni actuará en función de su pensamiento político en orden a la prioridad del individuo sobre la sociedad o viceversa sino tan sólo en cuanto a la ocupación o no del poder político, presuponiendo que los actuales ocupantes de dicho poder están haciendo un mal uso del mismo.
 
Con ello, evidentemente, consigue un mayor seguimiento de la población al englobar entre sus seguidores a gentes que creen que la sociedad política debe de organizarse con criterios simplemente finalistas, haciendo abstracción de su previa ideología sobre la estructuración de dicha sociedad en torno a un criterio de fundamentación del bien sociopolítico como eminentemente colectivo o individual.
 
Nosotros pensamos que es un error de principio. El progreso de la humanidad y de las entidades en las que se organiza no reside tanto en los criterios sociológicos de su estructuración sino en su adaptación a las finalidades que se persiguen.
 
La idea de progreso coincide milimétricamente con la de la verdad.
No se puede avanzar socialmente si no es sobre la base de que lo que se propugna coincide con la verdad moral, o sea, con lo que significa y representa en cada momento histórico la idea del bien común y consiguientemente no se puede actuar legítimamente en política sino  procurando, sobre todo, el imperio de la justicia, en el sentido ulpianiano de la misma, como aquella actividad humana que pretende dar a cada uno lo suyo.
 
Ésta es nuestra concepción del pensamiento de izquierda actual: buscar siempre la verdad y luchar hasta el límite por la implantación de la justicia que de aquella verdad se derive.
 
O sea que PI no debe de instrumentalizar la verdad ni la justicia, debe de servirlas sin ninguna clase de interpretación tacticista.
 
Debe de hacer objeto de su actividad de cambio la lucha por la imposición de la verdad sociopolítica y, consecuentemente, la derogación de todo lo que suponga cualquier clase de injusticia social y la implantación de lo que nosotros llamamos el imperativo categórico marxista: dale a la sociedad todo lo que seas capaz de hacer y pídele a ella en cambio únicamente lo que sea imprescindible para tu subsistencia y la de los tuyos.
 
El problema son todos esos cientos de miles de peperos que parece que existen ¿pueden creer sinceramente que lo que ellos piensan es la verdad y que lo que ellos hacen es lo justo?
 
Decía ese perfecto sinvergüenza que es Pablo Casado que todos los jóvenes españoles son del PP pero que no lo saben, porque el PP encarna todas las aspiraciones de la juventud, dice él, que piensa, o por lo menos, eso dice, que todos esos parientes de los asesinados por Franco que yacen en las cunetas de las carreteras españolas son unos carcas porque se pasan la vida luchando por encontrar los restos de sus parientes para darles una sepultura decente y, mientras tanto no hacen sino pedir que se les permita hacerlo, aunque este nivel que parece insuperable de canallería es fácilmente batido por su superior en la portavocía del PP, Hernando, cuando afirma que si los parientes de los asesinados por Franco buscan los restos de sus deudos no es por amor a ellos sino porque les han prometido una recompensa crematística.
 
Nosotros podríamos afirmar algo semejante a lo de Casado, por lo menos, en la forma: si alguien en la derecha piensa realmente que lo que sostiene es la verdad y lucha bravamente porque la justicia se realice es porque es de izquierdas pero no lo sabe.
 
Es por eso que este concepto de la izquierda y derecha es más genuino porque, sí, efectivamente, también sirve para englobar bajo su rúbrica a los que son o no son conservadores o progresistas, pero ésta no es su característica esencial puesto que se puede ser conservador de todas esas estructuras de relevancia social que se han conquistado a través de la historia gracias a la lucha continua de las mareas socializantes.
 
 
Progresivo puesto que representa un avance respecto a lo existente con anterioridad es, por ejmplo, el descubrimiento de un nuevo farmaco contra la hepatisis que prácticamente la erradica, pero esta avance en sí mismo se transforma en regresivo en tanto en cuanto la empresa famacéutica lo utiliza para explotar de una manera absoluta a los enfermos que pagan todo lo que pueden por salvarse de una muerte cierta.
 
Lo relevante en orden a este nuevo concepto de la izquierda es que se admita que los descubrimientos esenciales para la curación de una enfermedad mortal no pueden dejarse en manos de una propiedad particular que condene al sufrimiento y a la muerte a miles de millones de personas por mor del respeto a una fantasmagórica propiedad intelectual so pretexto que, si esto no se hace así, se acaba con las ansias de investigación de todos los científicos del mundo lo que supondría un evidente regreso.
 
La nueva izquierda será izquierda y será nueva:
 
1º) si promueve la investigación científica con plena independencia de los resultados crematísticos que de ella se deriven;
 
2º) si una vez hallados los descubrimientos de sustancias decisivas en cuanto a la curación de las enfermedades, toda la actuación política se centra, no en el mayor enriquecimiento posible de la empresas farmacéuticas, sino precisamente en todo lo contrario, la mayor proliferación de su aplicación a la ciudadanía;
 
3º) esto, en cuanto al tratamiento de la cuestión puramente científica, ya que, en lo político, la actuación debe centrarse en luchar con todos los medios al alcance del Estado para que no puedan producirse situaciones en las que se supedite la vida y la salud de la ciudadanía al enriquecimiento exponencial de las empresas.
 
Lo ocurrido en torno a los enfermos españoles de hepatitis y la utilización al respecto de ese nuevo fármaco que cura totalmente la enfermedad es esencialmente paradigmática.
 
La derecha está constituida por quienes sostienen que la `propiedad intelectual del medicamento tiene preferencia absoluta sobre la salud de la ciudadanía, falsedad insostenible desde cualquier punto de vista que no sea el de la preponderancia de los intereses económicos de las grandes empresas farmacéuticas, he aquí la absoluta falsedad filosófica sobre la finalidad de un Estado, cuya prioridad absoluta es el bien común y no la defensa de los intereses minoritarios de los grandes dirigentes y de los accionistas de las grandes compañías.
 
Y, en cuanto, al segundo colorario de nuestro definición no es menos cierto ni evidente: una vez llegado a esta conclusión absolutamente irrefutable, todo el esfuerzo, toda la capacidad del Estado debe de emplearse para lograr que tal situación de abuso tan criminal como insostenible desde el punto de vita humanitario, se subvierta definitivamente, estableciendo las medidas jurídicas e institucionales para que el acceso de los enfermos a las medicinas sea plenamente libre, sin ninguna clase de criminales cortapisas, falsamente apoyadas en criterios de espurios intereses de mercado.
 
Es por eso que la posición de PI respecto a las nociones o conceptos de izquierda y derecha es esencialmente errónea, su pretensión de agrupar bajo su dirección política a todos cuantos estén dispuestos a luchar hasta la muerte por la verdad esencial de que los intereses de la ciudadanía están por encima de los empresariales, no es que sea ajena a los conceptos de izquierda y derecha sino que representan precisamente esta nueva concepción de las mismas: izquierda es todo lo que defiende la verdad y propugna la realización a ultranza de la justicia.
 

3 comentarios:

Futbolín dijo...

Podemos es de extrema izquierda según el PP que es de extrema derecha, radical según el PPSOE que es de centro derecha, IU que es insignificante dice que PODEMOS es indefinido. Los que están mas a la izquierda de IU como Red Roja solo los conocen en su casa y en la policía.
La única formación política que ha sacudido mínimamente el panorama político actual en 40 años de pseudo democracia ha sido una que define el eje vertical de arriba y debajo de manera diferente aunque todo al final por supuesto que viene a significar lo mismo.
Las etiquetas izquierda o derecha significan no lo que dice la RAE, sino lo que imponen los falsimedios, las verdades lo son en cuanto la gente las entiende las hace suyas y las apoya, es evidente que la acción política si pretende aparte de ser testimonial influir en el cambio social debe de cambiar los parámetros en el campo de batalla, lo contrario nos está llevando a una situación prefascista que salta a la vista.
Las teorías pueden ser muy científicas pero los hechos pueden ser mucho mas tozudos y Caspaña y la ciencia se llevan muy mal, aquí somos mas de fútbol y toros de las Vegas y de los otros, de manera que hay que empezar por hacer de los conceptos algo que entiendan hasta los NINIS y l@s abuel@s, no será intelectualmente lindo pero es mas eficaz en este inculto lugar donde siempre perdemos la guerra los de izquierdas de toda la vida.

Futbolín dijo...

GRECIA SE RINDE A LA TROIKA PERO EUROPA COMIENZA A DESCONFIAR DE MERKEL Y SCHAUBLE


http://www.attac.es/2015/07/22/grecia-se-rinde-a-la-troika-pero-europa-comienza-a-desconfiar-de-merkel-y-schauble/

Anónimo dijo...

PI ya ha cumplido el cometido por el que lo pusieron ahí, liquidar IU, medio conseguido el objetivo, toca deshacerse de el. Y el muy gilipollas, porque, por muy inteligente que sea, es un gilipollas se creyó tanto su papel y verse en la moncloa, que sus ataques a IU, de todo punto miserables, son imperdonables. Los que creemos en la verdad, no lo perdonaremos jamás.

calificacion de las entradas