domingo, 12 de julio de 2015

El IV Reich, la Unión de los tramposos contra Grecia



El que tenga ojos que vea y el que tenga oídos que oiga.

En un principio era el instinto de dominación y un día se hizo carne y habitó entre nosotros.

El instinto de dominación es tan natural como el de conservación pero más exigente.

Yo puedo dejar de comer o comer menos pero lo que no puedo dejar de hacer es dominar al otro, a mi mujer, a mis hijos, a mis vecinos, a mis conciudadanos. En esto no cejo, ni por un instante, porque si lo hago corro el peligro de que el otro se me insubordine y el principio de insubordinación, de rebeldía, de rebelión, es el principio de mal.

De ahí viene todo.

El macho alfa, que entonces no se llamaba así, era el que mandaba en la comunidad y tan celosamente que castigaba incluso con la muerte al que se rebelaba, pero tan natural como el instinto de dominación es el de rebeldía, de modo que los oprimidos se reunieron, conspiraron y, unidos, vencieron al macho dominante.

Fue el primer atisbo de la democracia, desde entonces, este juego no ha hecho más que repetirse a lo largo de la historia, como nos atestiguan, entre otros, el gran Aristóteles con su análisis de las formas de organización política, de manera que al dominio del macho arquetípico siguió el del colectivo tribal, o sea, que a la inicial monarquía, siguió la democracia porque no había otro remedio si se quería sobrevivir más o menos dignamente.

Y así hasta nuestros días, en los que la cosa se ha sofisticado bastante, beneficiando siempre a los que detentan el poder porque el poder es detentado siempre porque, en contra de lo que dice mi maestro, Foucault, el poder es siempre malo por naturaleza porque supone lo contrario de la libertad, la imposición a otro o a otros, aunque esto se haga con buenos fines. ¿Anarquismo?

De modo que un día vino Hitler, llegó, vio, triunfó pero, después, fue derrotado, pero el ansia de dominio del pueblo alemán no murió con Hitler porque el espiritu de un pueblo, lo que ellos llaman “volksgeist” no muere nunca, de modo que siempre se seguirá cantando "Deutschland,Deuschland, über alles", Alemania, Alemania, sobre todo, porque ellos se consideran una raza, la aria, superior a todas las otras razas y no renunciarán nunca a su instinto de dominación, a su instinto irreprimible de sojuzgar al mundo.

De modo que el mismo día que desapareció Hitler, otro caudillo nazi, otro líder, o lideresa providencial, se asomó al escenario del mundo, Adenauer, Willy Brandt, Angela Merkerl.

Es por eso que Alemania da miedo, siempre lo ha dado, siempre lo dará, porque ella se cree con pleno derecho a estar siempre “über alles”, sobre todos, de cualquier manera que sea, y, ahora, cuando el miedo a Alemania, para neutralizarla, creó la Unión Europea, UE, desde el primer momento, aspiró a dominarla y, al fin, lo ha conseguido mediante la más poderosa de las armas, el capital.

¿O es que Karl Marx no era alemán? Y judío.

Y luego está ese hombrecillo insignificante, en el fondo de su abigarrada biblioteca, el tal Lampedusa que, frente a la potencia del "todo es economía, proletarios de todos los países del mundo, uníos", dijo subrepticiamente aquello de "es preciso que todo cambie para que todo siga igual".

Y en eso estamos.

Los más sórdidos canallas del mundo dicen que son demócratas y que la UE es el "summum" de la democracia, mientras aplastan con sus botas claveteadas las cabezas y los cuellos de los nobles pueblos de Europa.

Y así invitan a entrar a formar parte de su aristocrático Club a todos los que pasan dificultades, si es preciso, como ocurrió con Grecia,  ayudándoles, ellos mismos, a falsificar sus cuentas y les exprimen hasta la última gota de su sangre para sanear a sus Bancos y multinacionales, la mejor manera de implantar su IV Reich, que, esta vez, sí, ha triunfado de pleno, sin posibilidad de rebelión, proporcionándoles al propio tiempo millones y millones de mano de obra superbarata incluso en la propia metrópoli, los minijobs.

Y, frente a eso, ¿qué es lo que oponemos? Falsos líderes que, en el fondo, son parte de ellos mismos, los plutócratas, porque vienen de sus propias filas y a ellas mismas volverán porque no sirven para otra cosa.

Ahora mismo, toda la prensa mundial dice que Tsipras ha traicionado a su pueblo y seguramente es verdad ya que no se ha atrevido a meterse con el Ejército y con los navieros, algunos de ellos, como se sabe, situados entre los más ricos del mundo, mientras ofrece rebajar la pensiones, claro, porque Tsipras también es casta.

Es por eso que toda revolución auténtica, toda revolución bien nacida acaba devorando a sus héroes, pero, entonces, ¿quién nos queda para salvarnos de la plutocracia?




2 comentarios:

eddie dijo...

Los grandes carteles siguen a lo suyo

1) https://tenacarlos.wordpress.com/2015/07/12/el-gobierno-mexicano-su-policia-y-su-ejercito-facilitan-la-huida-del-narcotraficante-chapo-guzman-de-una-prision-de-maxima-seguridad-y-van-dos/

2) http://www.elblogsalmon.com/economia/por-que-a-grecia-no-se-le-permite-una-segunda-moneda-para-salir-de-la-crisis

3) ¿un poco bestia no?
http://periodismo-alternativo.com/2015/07/12/una-tecnologia-terrorifica-para-controlar-tu-mente/#more-94864

Futbolín dijo...

SOBRE LAS CONFLUENCIAS ATROPELLADAS PORQUE TRUENA Y ENTONCES ME ACUERDO DE SANTA BÁRBARA:

Por regla general y con poquísimas excepciones, a una formación política es muy difícil cambiarla para mejorarla, es mas fácil para el militante honesto escindirse, son demasiados vicios y demasiados intereses creados que implican el aburguesamiento, el conformismo y el apego a los butacones lo que implica que siempre evolucionen a peor.
Con motivo de la aparición de “Ahora en Común” si(pero antes no) me apetece reflexionar en voz alta entre otras cosas por mi vinculación como simpatizante y militante que fui del PSUC y votante sempiterno de Izquierda Desunida.
Si repasamos muy por encima la historia reciente de esta organización (anteriormente el PCE), recordaremos que cuando se hizo cargo de ella Gerardo Iglesias que acabó marchando a la mina bien aburrido, la gran Vedette Carrillo que quería seguir mandando, al no poder hacerlo se marchó y se dedicó a ser comentarista de radio y tertuliano dando jabón a raudales al PPSOE.
Posteriormente Julio Anguita que es un hueso duro de roer también se encontró con disidentes ansiosos de pillar cacho en las faldillas del PPSOE, recuérdese el caso de otra tertuliana como Rosita Aguilar que le sucedió en la alcaldía de Córdoba que de ser la primera alcaldía comunista de una capital al final acabó gobernada por los peperos, ahora está enchufada por Susana en el gobierno andaluz.
Por no alargarme y cansar a mis amigos no hace falta comentar sobre el ridículo de Valderas en el gobierno andaluz, el papel de IU en Extremadura o la mafia de IU Madrid/Bankia con sus recientísimos insultos llamando miserable a Alberto Garzón.
En los partidos aparte de militantes bien intencionados hay otros que con muy buena intención también parecen formar parte de sectas acríticas, no dan para mas, les ciega su fidelidad al jefe y a las siglas como si se tratase del un club de futbol de sus amores.
Después está la parte laboral, si curras en el partido o tienes cargo político, por tanto un sueldo y el partido fracasa, cantidad de familias se quedan con una mano delante y otra detrás en el país del paro y los empleos de mierda, ¿a quién no le nublaría eso el juicio?
Será triste para muchos y lo comprendo, pero si en 30 años no se ha conseguido el sorpaso, e incluso fueron capaces de acusar a D. Julio Anguita de practicar la pinza, (yo si que me tenía que poner la pinza pero en la nariz), confiar que lo hagan los de antaño es ilusorio, deberán amoldarse a la nueva formación que mejor o peor es la única que en 40 años ha sido capaz de abrir brecha en el jodido bipartidismo traicionero que nos ha desgobernado.
SI SE PUEDE.

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