domingo, 30 de agosto de 2015

Respondiendo a Adrián Massanet (II)

Tengo a dos de mis hijos, profesores de universidad, pasando conmigo este maldito mes de agosto, ninguno de ellos lee lo que yo escribo porque no están de acuerdo con lo que sostengo, él, hijo político, y hombre de una curiosidad insaciable es, como buen empresario que ha sido, esencialmente ultraliberal y, por tanto, desde mi jodido punto de vista, un ultraderechista incorregible, pero es tan inteligente que se niega rotundamente a hablar conmigo de temas políticos porque me quiere mucho y no desea disgustarme.
El otro día, mientras nos bañábamos, les hablé de ti. Y, al día siguiente, saqué del archivo un post tuyo del 20 septiembre, 2012, que titulabas Elitismo y junto con tu entrada del otro día, los pasé por la impresora y se los llevé, encareciéndoles que lo leyeran porque lo considero una de las más altas expresiones del existencialismo juvenil que yo haya leído nunca.
No sé si lo han leído, no sé si lo leerán, ellos tienen mucho cuidado con evitar no sólo lo que yo escribo sino también lo que leo porque me consideran tan profundamente equivocado que mi hija dice que soy y pienso como un niño y que mi idea central sobre el mundo y la vida  la han refutado científicamente muchas veces y ya están cansados de hacerlo.
Esto me enfadó, porque me pareció entrever en ello un supremo desprecio hacia mi,  un tío que no es profesor universitario, pero que llevo siglos ya bebiendo directamente de las fuentes de las mejores luminarias del pensamiento universitario mundial.
Me decía mi hija que mi concepto de la izquierda y de la derecha, que ni siquiera ha querido conocer, estaba equivocado porque yo tildaba de tíos esencialmente despistados que o no eran de derechas o no podían ser del Barça a unos amigos suyos, miembros del PP, que van en las listas de alcaldables por este partido, y que adoran al Barça con todas las fuerzas de su corazón.
Y en este momento, caigo en la cuenta de que esto es algo parecido a lo que a ti te ocurre con Nadal.
La izquierda es el amor insobornable a la verdad y la defensa hasta la última gota de sangre de la justicia.
De modo que no se puede aborrecer a muerte a la mentira, amar sobre todas las cosas a la verdad, defender con todo lo que se halla a tu alcance la justicia y ser hincha del Real Madrid, RM, que practica el arte de la mentira sobre todas las cosas y que atropella todos los derechos del mundo, como arquetipo que es del neoliberal capitalismo mafioso nazifranquista.
O a la inversa: vivir para perpetuar la injusticia social, afirmando rotundamente que se hallan en posesión de la verdad mientras machacan a otros seres humanos sólo porque han nacido en otra clase de cunas y sentir pasión por el Barça, que ya lo decía yo ayer, tomándolo de Vázquez Montalbán, es el ejercito desarmado de Catalunya, que sufre desde hace muchísimos años la persecución implacable de todos los poderes fácticos de la ultraderecha.
Pero, volvamos al tema, Adrián.
Me ha parecido entender que eres existencialista. Yo también lo fui, cuando acababa de leer El extrajero, de Camus y La náusea, de Sartre.
Y adoro hasta la veneración a Nietzsche y Ciorán, si bien del primero, discrepo en algunos casos radicalmente. No así de Cioran. Sus Silogismos de la amargura han sido durante mucho tiempo mi libro de cabecera. En cuanto a Wilde, lo he estudiado a fondo porque para mí su galanura al escribir y su elegancia al pensar son realmente insuperables. Mi padre me aficionó a la lectura haciéndome leer Un marido ideal, El abanico de lady Windermere y La importancia de llamarse Ernesto.
Pero Sartre, el tío que tuvo los cojones de decirle a la Academia Sueca que se metieran el Nobel por el mismisimo culo, superó la angustia existencial de La náusea para escribir Las manos sucias, El Diablo y el buen Dios, después de haber escrito lo mejor que yo haya leído nunca, Las palabras.
Porque el nihilismo como especificidad del spleen está muy bien cuando uno a lo que aspira es a escribir Walden mientras disfruta de unas buenas vacaciones salvajes en el bosque.
Pero el hombre se halla situado “in media res” y, aunque lo pretenda, de ahí la grandeza de Aristóteles, que creo que fue el primero en verlo, no puede aislarse del mundo y refugiarse totalmente en sí mismo porque entonces contradices frontalmente el precepto de Terencio: “homo sum et nihil humanum mihi alienum puto”, soy hombre, joder, y pienso que nada humano me es ajeno, porque si no fuera así, yo dejaría de ser hombre.
O sea que el nihilismo, el elitismo, el ser radicalmente invencible en tu actividad, el entregarte a una pasión ya sea el tenis o el existencialismo, no es sino la mayor muestra de narcisismo, de egolatría. De nada, absolutamente de nada, le ha servido a Nadal, socialmente, ser el primer tenista del mundo, mientras le ha durado esa especie de fuerza salvaje que poseía, y no haber aprovechado ese don, toda la claridad viene del cielo, es un don, para hacer realmente algo definitivo para los demás. Todo lo contrario, ha desaprovechado su don al entregarlo a una de las peores causas del mundo, lo que es, significa y representa el RM: la mentira, la injusticia, le prepotencia y  el peor de los nazifascismo del mundo.
Dices en tu comentario a último post: “Pero la verdad, lamentablemente, depende del punto de vista de cada uno”. 
No, radicalmente, no. Lo siento infinitamente pero no comulgo con esa nueva postura que propugna que no hay verdades absolutas, que afirma que todo es relativo. NO.
La verdad la definió el clásico afirmando que es “adequatio rei et intellectus”, la adecuación, la concordancia de la cosa con el intelecto, con la razón, o al revés, la concordancia de la razón, de nuestro instrumento de pensar, con lo que hay a nuestro alrededor, con la jodida realidad.
Ahí, nos duele, no podemos ir por la vida refugiándonos en puñeteras coartadas si es que realmente queremos ser lo que somos, seres inteligentes, que pensamos, y mucho, sobre todos los demás, sobre todas las cosas. 
Nuestro punto de vista sólo es “sólo nuestro” si nos empeñamos en enmascarar la realidad porque, fuera de nosotros, existe una medida objetiva capaz de cosificarlo, de “realizarlo” todo: la propia experiencia, el jodido, el puñetero empirismo.
Que el liberalismo es una monstruosa mentira lo demuestran sus resultados objetivos.
Si dejamos que sea la productividad empresarial la que rija el mundo, éste acabará por autodestruirse de mala manera.
Por eso, tampoco estoy de acuerdo con esa otra de tus afirmaciones recurrentes: no existe realmente la moral, ni lo bueno ni lo malo, sólo existe lo que es: 
.... ¿Y si la bondad no es bondad, si la maldad no es maldad? ¿Y si nada es?
Desde tu punto de vista, creo, corrígeme si me equivoco, la plebe, el jodido pueblo que curra, sufre y muere, merece al menos que la gente más inteligente, más sufrida, como tú por ejemplo, les tenga en consideración. ¿Y eso por qué? ¿Qué han hecho ellos? ¿Han elegido el camino correcto? Según tu punto de vista, el hombre es una mierda, pero merece una oportunidad. ¿Te has parado a pensar que eres más optimista, más generoso, que yo? Creo, sinceramente, que lo eres. Eso no es ni bueno ni malo. Es, sin más.
No quiero volver a las cavernas, ni a los bosques ni a las montañas. Quiero otra cosa. Quiero creer que aunque somos una puta mierda, el hombre es capaz de algo más que matar, comer, follar, dormir y morir. Pero no por optimismo, en realidad es por existencialismo. O mejor dicho, por nihilismo. Porque si el hombre sólo es capaz de eso, entonces sí que soy una bestia.
Y, si soy una bestia, quiero saberlo ya. Porque dioses no existen”.
Si escribiera aquí, ante el ordenador, con sombrero, me lo quitaría ante ti.
Porque yo, cuando pensaba como tú, no fui capaz nunca de expresarlo así.
Pero estos jodidos y asquerosos 86 años han producido el milagro de que, ahora que ya puede decirse que no estoy aquí, me aferro como a un clavo ardiendo a lo poco que, necesariamente, me queda de vida.
Tal vez sea por la enfermedad de mi mujer, -lo que ahora he descubierto es lo que más he querido, y quiero, en la vida-, pero, de repente, todo lo que hago, todo lo que puedo hacer por ella me parece poco, muy poco, nada, me gustaría coger el mundo, todo el mundo, entre estas tristes y escuálidas manos, y traérselo a ella, ponérselo sobre su regazo, para que ella lo tocara con las suyas, con esas manos que tanto adoro.
Y compruebo que  este amor inútil, que a ella ya no le sirve para nada, es lo único que justifica mi vida, o sea que son precisamente los demás y lo poco, qué tristeza más infinita, que podemos hacer por ellos, lo único que justifica nuestras inútiles vidas.
Por eso soy comunista, porque quiero compartir con todo el mundo no sólo lo que tengo sino también este inmenso dolor inacabable que inunda mi alma y que me hace llorar como aquel niño que fui hace ya tanto tiempo.
No puedo, pues, ser un dios, como apuntaba el genial estagirita, puesto que me siento herido de muerte por este dolor que te aseguro que es absolutamente insoportable, pero tampoco soy una bestia porque ellas me parecen incapaces de sufrir este dolor, esta desolación inmensa ya que para ello tendrían que ser como nosotros, seres dolorosamente humanos.
Y nada más por hoy, Adrián. Vale, que, como se despedía Cicerón, quiere decir que te vaya muy bien pero, sobre todo, que tengas salud.

3 comentarios:

eddie dijo...

Excelente don José, una vez más, la llamada izquierda española, en buena medida sufre varias disfunciones que causan vergüenza ajena y que sirven para hacer el juego a la derecha y al nefando regimen

1) http://joanmarti.net/2015/08/28/dios-no-creo-las-fronteras-las-hicieron-sus-adoradores-y-los-gobernantes-de-la-ue-la-acabaron-de-joder/

2) Que haces en ese lodazal Alberto, desarrolla tu carrera en algo que te sea productivo y alimente tu alma, no desperdicies tus años de juventud
http://jmalvarezblog.blogspot.com.es/2015/08/buen-discurso.html

3) Lo que faltaba
http://jmalvarezblog.blogspot.com.es/2015/08/esto-nos-dejaria-en-mal-lugar.html

4) http://jmalvarezblog.blogspot.com.es/2015/08/glosario-machito.html

5) https://societatanonima.wordpress.com/2015/08/30/por-ti-soy-independentista/

6) De la X como capataz bufonesco del régimen paso, me llama la atención el comienzo del articulo de Palinuro sobre su presentación como editorial, alucina

http://cotarelo.blogspot.com.es/2015/08/el-cartero-del-rey.html

Anónimo dijo...

Excelente D. José

Gracias por los enlaces eddie.

Un abrazo a todos

Anónimo de siempre.

eddie dijo...

Paisajes habituales...

1) http://jmalvarezblog.blogspot.com.es/2015/09/alsasua-euskal-herria.html

2) http://www.insurgente.org/index.php/mas-noticias/cultura/item/18002-la-otra-cara-de-la-transición-española

3) http://linkis.com/espiaenelcongreso.com/UBEIi

4) La fiesta ha terminado dice el tal Albiol (llegara lejos en caspaña)
https://twitter.com/gerardotc/status/638666375142223872

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