miércoles, 30 de septiembre de 2015

¿Por que a Mas, si, y a Rajoy, no?

A Mas le acaba de empitonar el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Catalana, a instancias del ministerio Fiscal, por delitos tales como desobediencia a la autoridad judicial, prevaricación y malversación de caudales públicos, casi “na”.
Y todo ello porque convocó una especie de referendum que no acababa de cumplir con las leyes generales nacionales sobre la materia.
O sea que, en última razón, se le empitona, quiero decir se le imputa, por convocar al pueblo del que es, parece que legítimamente, presidente a decidir en libertad, mediante una votación anónima y libre sobre si quiere salir del Estado español que tanto respeto y cariño le demuestra.
¿Dónde están los delitos, en responder a una ferocísima campaña promovida y realizada por el propio Rajoy, que recorrió toda España colocando una especie de mesas petitorias solicitando al pueblo español, en general, que votase contra Cataluña, esto en qué artículo de qué ley consta que se puede hacer, echarle a una de las regiones españolas a todas las otras en contra?
¿En atacar ferozmente al Estatuto de Cataluña, votado libremente por el Parlament catalán y refrendado por las Cortes españolas, impugnándolo ante ese “tribunal” Constitucional que no es sino el propio PP vestidos todos sus ultaconservadores miembros con la toga judicial?
¿En hacer mofa, befa y escarnio de todo lo catalán, empezando por su lengua, y persiguiendo a muerte a todas las manifestaciones de su cultura, llegando a decir un ministro del Régimen, Wert, que iba a españolizar Cataluña?
¿En acosar hasta la muerte al equipo de fútbol que representa, simboliza y encarna todo el orgullo patrio de los catalanes sometiéndolo al constante y ferocísimo ataque que va desde echarle encima a todo los estamentos de la Federación Española de dicho deporte, árbitros y distintos comités de competición, hasta perseguir a muerte a todos los futbolistas que juegan en dicho equipo, sometiéndoles a una encarnizada presión fiscal, completamente distinta a la actuación que se realiza con los componentes de su eterno rival, persecución que llega incluso a procesarles por delito fiscal lo que lógicamente supone un elemento disuasorio en orden a los posibles y futuros fichajes, al igual que a todos sus presidentes, con cualquier motivo, uno de los cuales ya están en la puñetera cárcel?
Provocando consecuentemente, con todas estás incitaciones que, en toda España, se odie y persiga todo lo que huela a catalán, llegando incluso a incitar a la gente para que no consuma productos catalanes.
De modo que, si hubiera un Cicerón catalán no tendría más remedio que pronunciar aquellas maravillosas requisitorias de ¿entre qué gente estamos, en qué país vivimos?
¿Por qué, entonces, se les maltrata de tal manera porque ellos se quieran ir del Estado que tanto los persigue?
Ni los perros se acostumbran a un trato semejante.
De modo que a Mas se le encausa, se le procesa, por sacar unas urnas de cartón a la calle para que los catalanes puedan decirle al Estado español lo que piensan sobre su situación relativa en una España que tanto los desprecia, siendo así que este despreciable individuo, antes, intentó obtener de dicho Estado que le dejaran hacer un referendum como Dios manda, o sea, de acuerdo con las leyes españolas.
Pero el Estado español, a diferencia del inglés, en el caso de la independencia de Escocia, en lugar de permitir dicho referendum no sólo se opuso sino que amenazó a todos los catalanes, con todas las furias del infierno, si votaban, como si que lo hicieron no sólo los escoceses sino también los quebequianos canadienses.
Pero, entonces, señores españoles, ¿de qué coño se trata, de besar la mano que los abofetea, de lamer el culo con el que en ellos se cagan?
Ante un tratamiento semejante no ha valido que a los catalanes se les haya amenazado con todas las penas, con todos los diluvios universales, ellos serán todo lo interesados que nosotros queramos, pero también son hombres, personas, con su correspondiente amor propio, por eso, después del tratamiento que les hemos infligido, no tienen más remedio que irse de aquí aunque sea hacia el mismísimo infierno. Es por una simple cuestión de amor propio, de la más mínima dignidad.
Por eso no tiene ningún sentido que se lleve ante los tribunales a un presidente que sí, que es un verdadero canalla que ha perseguido a su propio pueblo con las peores medidas políticas que puedan imaginarse, arrebatándoles conquistas sociales que le habían costado sangre, sudor y lágrimas conseguir, cuando aplicando el mismo rasero, la misma vara medir, a Rajoy se le debía de procesar con mucha más razón puesto que:
1º) mientras Mas intentaba lograr para su pueblo mayores cotas de libertad política con todo este rollo de referendums o, en su caso, elecciones plebiscitarias,
2º) Rajoy ha promulgado una ley que la gente ha dado en llamar “Mordaza” que supera con mucho las promulgadas por todos los caciques nazi fascistas franquistas puesto que permite que se multe con severísimas penas a una pobre mujer que fotografía un coche de la policía aparcado en un espacio reservado a los minusválidos, amén de cualquier otra actividad que moleste en lo más mínimo a los poderes públicos.
O sea que si la Fiscalía General del Estado no fuera sino el brazo ejecutor del rajoyismo, actuando bajo pena de destitución a sus más estrictas órdenes, uno de los dignísimos miembros de este Ministerio ya habría interpuesto la correspondiente querella ante el tribunal correspondiente contra este tipo, el tal Rajoy que, como un Mas cualquiera, ha desobedecido a la ley, que le obliga a gobernar para el pueblo, ha prevaricado puesto que ha dictado a sabiendas resolución manifiestamente injusta, y no hace sino malversar los caudales públicos puestos que utiliza los fondos del Estado en beneficio propio y de su partido.

martes, 29 de septiembre de 2015

Antonio Baños y la increíble honradez de la auténtica izquierda.

La necesidad ineludible de escapar de las garras de un país como el que ahora es España ¿lo justifica todo?
 
Y la respuesta es: sí.
 
-La política hace extraños compañeros de cama-dijo ese genio maléfico de la política que fue Fraga.
 
¿Qué coño hacen Romeva y Junqueras junto a Mas en esta diabólica coyuntura política?
 
Lo único que está claro en todo este lío es la postura de la Cup, lo que, por cierto, confirma mi teoría de lo que es la verdadera izquierda.
 
Porque Romeva y Junqueras, teóricamente, son también de izquierdas,  ¿no?
 
Y, si lo son, repito, ¿qué coño hacen con un tipo como Mas, en este engendro del demonio en el que se ha convertido la política catalana?
 
Claro que sí, estoy de acuerdo, en que la política es el arte de lo posible y que había que aliarse incluso con el Diablo para salir de este canallesco mundo en el que se ha convertido España, y el jodido Mas había tenido la habilidad suficiente para transmutarse del peor de los gobernantes que nunca haya tenido Catalunya en el cabecilla de ese movimiento independentista del que tanto abominaba para escapar así de sus tremendas responsabilidades políticas y quién sabe si también penales, y el puñetero era el único que tenía los recursos necesarios para poner en marcha un proceso como el que se acaba de producir.
 
Hasta aquí, todo es de una lógica aplastante que lo explica todo, pero, una vez llegados a este punto, ¿qué es lo que ata a Romeva y Junqueras con este engendro de todos los demonios que es Mas?
 
Ya sé que existe ese diabólico precepto que reza “pacta sunt servanda”, los pactos hay que cumplirlos a fuer de ser honrados, pero ¿no estábamos diciendo que la política es el arte de lo posible?
 
Entonces ¿por qué no se puede romper lo convenido con ese infame trilero que es Mas?
 
Hacerlo no sólo es posible sino que constituye una obligación.
 
Entonces ¿por qué no?
 
Esta es la gran incógnita que no me deja dormir tranquilo.
 
Porque es demasiado lo que está en juego para que nos andemos con estas tonterías morales.
 
Y esto me lleva de la mano a escribir sobre la Cup.
 
Ya he dicho por aquí que estos tíos/as son los de mi cuerda. 
 
Como yo, son los antisistemas perfectos. No sólo se cargan, por ahora, en teoría, todo este andamiaje neoliberal que los plutócratas han montado para explotarnos a todos cada día más y mejor.
 
Es que no dejan títere con cabeza. Fuera España, fuera Europa, fuera el euro, fuero todo, coño, fuera todo lo que nos tiene completamente maniatados y en el poder de nuestros enemigos mortales.
 
Y, por supuesto, fuera Mas, esa especie de Rajoy catalán que sólo por ser más listo, más pillo que aquél no por eso tiene patente de corso.
 
Como una buena izquierda que es, la Cup, cumple con todos los requisitos. Postula a rajatabla la pura verdad, al mundo, tal como ahora mismo esta construido hay que destruirlo, como sea, porque por encima de todo está la justicia a la que hay que servir hasta la muerte, si es preciso.
 
Izquierda, izquierda pura y dura.
 
Pero les está faltando un poco de flexibilidad en sus planteamientos.
 
Si Mas y sus incomprensibles secuaces han hecho saltar por los aires el rígido corsé que ata a Catalunya ¿por qué coño se detienen ahora, en su propósito de declarar unilateralmente la independencia, porque, según ellos, que yo no lo creo, les han faltado el 2% de los votos para ganar el plebiscito?
 
Esto es darle al enemigo, gratuitamente, una baza importantísima.
 
No lo comprendo.
 

lunes, 28 de septiembre de 2015

Comentario a las recientes elecciones catalanas

Ayer, mientras veía en la TV a los de Ciudadanos, celebrando el resultado electoral, cerré los ojos un momento y vi a  Rivera convertirse en una Pablo Casado cualquiera.
No creo que sea una alucinación.
No sé si lo he leído o lo he soñado que Albert Rivera también fue una figura de las nuevas generaciones del PP, de lo que sí que estoy seguro es de que Ciudadanos es una versión actualizada del PP, creada por y para defender los sacrosantos intereses del Ibex35.
Y, por si fuera poco, acabo de leer, en El Mundo, el cotidiano artículo de Jiménez Losantos, que no sólo saluda alborozado el triunfo de los suyos sino que también expone cómo se gestó la creación de este partido hace diez años.
¿A que no saben quién fue uno de los dos artífices de tal alumbramiento?
Sí, señores, ése que yo ayer llamaba chulo de putas y matón de taberna, el primero de la foto que ilustraba mi post, el ínclito, el imponderable Arcadi Espada, un renegado catalán, como Marhuenda, donde los haya.
La derecha planifica mucho mejor que la izquierda y no sólo porque tiene mayores y mejores medios sino porque es absolutamente experta en esto de la planificación, gracias a sus frecuentes estudios de mercado.
Y sabe ya que Rajoy y el PP están acabados no por la sabiduría de un pueblo de esclavos sino precisamente por el abuso de estos supremos jenízaros.
Y es que, por mucho que se gobierne a adoradores de Belén Estaban y Cristiano Ronaldo, no se puede ir tan lejos como ha ido el PP porque incluso los imbéciles y los inmorales acaban por descubrir la pólvora, si se abusa continuamente de los fuegos artificiales.
Pero escribíamos de Albert Rivera, de Ciudadanos y el PP.
Todos los sesudos varones que componen los sanedrines de las grandes empresas bancarias y demás saben ya que el PP ha quemado en esta legislatura sus últimos cartuchos y, como no quieren perder el más grande de los chollos de la historia, han creado su sucesor.
Ciudadanos no es que sea el PP, no es que sea el PP rejuvenecido, es algo mucho peor, porque a todas las vergüenzas de la ultraderecha une el más grande de los descaros de la juventud.
Ciudadanos no es que crea que se halla en posesión de la verdad económica es que piensa que es capaz de inventar una nueva economía ad hoc.
De modo que a cada caso de uno de los problemas históricos de la ultraderecha no le aplica la solución tradicional del vademecum de la vieja economía sino que le aplicará, le está aplicando ya en aquellos feudos en los que participa en el gobierno, Comunidades de Madrid y Andalucía, una solución que, paradojas de la vida, es mucho más dañina, mucho peor aún que las del recetario del PP, eso sí, haciéndolo de tal manera que siempre puedan decir que lo malo, ese mal que ellos ayudan a producir no es suyo sino de ese otro partido al que ellos tratan de frenar desde fuera.
Es decir que a un malvado concepto de la res publica, unen la más profunda de las hipocresías.
Pero están ahí porque el Ibex35 sufraga generosamente todas sus necesidades que pronto serán muchas porque se avecinan las elecciones decisivas, en las que si no logran hacerse con una victoria suficiente para gobernar en primera persona, serán la muleta generosa en la que se apoyará decisivamente el PP.
En cuanto a las elecciones de ayer, ¿qué quieren ustedes que les diga que ya no les hayan dicho otros con más predicamento que yo?
Han ganado los que tenían que ganar en la tierra más adelantada de este desdichado país, pero parece que no ha sido suficientemente explícita su victoria porque les ha faltado un porcentaje mínimo, un 2 o 3 por ciento del electorado total, para que su victoria en escaños fuera también en votos.
Ellos, los cuasi vencedores absolutos esgrimen la que es una verdad a medias: que si suman a su granero los 10 escaños y sus correspondientes votos del Cat si que es pot, habrian ganado también en este definitivo aspecto, que hubiera cerrado las maldicientes bocas de sus encarnizados enemigos.
Pero Pablo Iglesias andaba por allí, tan despistado como desde hace algún tiempo parece que está, de modo que tratando de no descubrir, con vista a las elecciones generales de diciembre, el flanco del nacionalismo catalán, no sólo lo ha descubierto sino que sigue perdiendo estúpidamente los votos que debería ganar, porque un tío de izquierdas, por mucho que lo niegue, también equivocadamente a mi juicio, nunca debe de hacer nada que beneficie a la ultraderecha por mucho que así lo imponga una estrategia que se ha demostrado errónea.
En fin, que Pablo va perdiendo, una a una todas las batallas en las que participa, en pro de una victoria final, que yo creo que y a se le ha ido de las manos.
Y resta por dedicar el más ligero de los comentarios a la formación que más me simpatiza, la Cup.
Se trata de un partido más radical aún que yo, comunista, separatista, anticapitalista al límite, que no sólo trata de romper con el nazi fascismo franquista imperante, sino que no dejaría títere con cabeza si de ellos dependiera, que no va a depender nunca.
Lo que sí que depende de ellos es que ese cínico y desvergonzado dirigente,Mas, mantenga la presidencia de la Generalitat a lo que ya han dicho rotundamente que no.

domingo, 27 de septiembre de 2015

Chulos de putas y matones tabernarios

Éste quizá sea el post más importante que yo haya escrito.
Porque trata del funcionamiento de la prensa que, como sabéis, para mi, es la máxima culpable de todo lo que pasa en este maldito país, que, parafraseando a los hermanos Cohen, no sólo no es para viejos sino tampoco para jóvenes, como los hechos están demostrando.
Desde luego que la prensa es tan canallesca como yo propongo. Y más.
Pero tiene motivos para serlo, porque los centuriones del imperio son absolutamente implacables con los que se atreven a cumplir con las reglas del oficio, o sea que todos ellos tienen que ser canallescos para no sufrir el terrible castigo que se le ha infligido a ese pobre hombre, Carlos Alsina, por haberse atrevido a entrevistar al tipo del plasma, el inefable Rajoy.
Yo, que vi parte de la entrevista, no observé nada particularmente extraño en ella, y mucho menos aún en la actitud del tal Alsina, si me apuráis, incluso me pareció percibir cierto servilismo, pero, claro, enfrente estaba el tío del plasma, el hombre que sabe que tiene motivos suficientes para no aparecer directamente nunca, a pecho descubierto, ante la prensa, para que no ocurra lo que le ocurrió a este pobre periodista del montón, que, de repente, se encontró ante la que seguramente es la mayor de las perlas que Rajoy ha concedido nunca.
Porque Rajoy estaba repitiendo ese mantra que el tío de la enorme cabeza profusamente adornada de interminables rizos les ha escrito a todos para que lo repitan incansablemente: “si el pueblo catalán vota “si” a la independencia , inmediatamente saldrán de este paraíso” que, según ellos, constituye la Unión Europea, EU.
Cuando al pobre Alsina se le ocurrió decir lo más mansamente que pudo: “Bueno, eso parece que no es así, puesto que conservarán la nacionalidad española”.
A lo que el inefable Rajoy opuso: “¿Sí, usted cree que seguirán teniendo la nacionalidad española?”.
Y el no menos inefable Alsina continuó diciendo: “claro que sí porque así lo establece nuestra legislación”.
-¿Y la europea?
-También, porque continuarán teniendo la nacionalidad española.
-Bueno-dijo el ínclito Rajoy, balbuceando tembloroso, como siempre que se da cuenta de que ha metido la pata-, dejémonos de disquisiciones que no llevan a ninguna parte.
Es casi textual.
Este tío, Arcadi Espada, se cree el tipo más listo del mundo y yo, desde aquí, le aseguro que no lo es.
Acabo de leer su comentario, a esa entrevista que le hizo Alsina, Rajoy, que demostró que el registrador de la propiedad con más suerte de España no sabe los fundamentos elementales de su profesión, los preceptos que rigen la nacionalidad española según el Código Civil, CC y la inmarcesible Constitución.
Lo que sí que se es que Espada, como Jorge Bustos y otros columnistas de El Mundo es un nazifascista de campeonato, que hace buenos a tipejos tales como Alfonso Ussía, Carlos Dávila, Pío Moa, César Vidal, Fernando Sánchez Dragó, Herman Tertsch e incluso Jiménez Losantos, porque éstos no se esconden, todo lo contrario, como buenos chulos de putas y matones de taberna, dan la cara, aunque se la partan, como ocurre siempre.
Como vengo diciendo por aquí, desde hace mucho tiempo, el Derecho es una ciencia social mucho más difícil de lo que se cree, y por eso deja en ridículo a muchos de los que se atreven a opinar   sobre ella.
Pero, siguiendo con el tema, el nazifascista Espada, como es su obligación profesional, sale a defender a Rajoy que para eso le pagan, después de su imperdonable resbalón en Onda Cero, donde volvió a balbucear una vez más cuando Alsina le demostró que no sabía la normativa legal que rige la ciudadanía española.
El tal Espada, que se cree el más listo del mundo, porque seguramente es el mejor pagado de todos los esbirros de Rajoy,  se dice, “bueno este desliz del Jefe lo arreglo yo en un plis plas en Onda Cero, porque para eso precisamente me parió mi madre tan listo”,  y se fue a discutir con Alsina, reprendiéndole severamente por haber defendido lo que dicen  el CC y su amadísima Constitución.
"Es obvio que los independizados lo serían de la Constitución española y por lo tanto no se ve cómo podrían beneficiarse de lo que dispondría esa Constitución arrasada. El mantra, pues, es tan veraz como el que dijera que los portugueses conservaron la nacionalidad española después de Aljubarrota", razonaba Espada en su columna, en su columna de El Mundo.
Después, afirma que "no parece legítimo que un periodista utilice mentiras sandias en su trabajo y mucho menos sin citar su denominación de origen" y cita un pasaje del libro El periodista y el asesino: "Todo periodista que no sea lo bastante estúpido o engreído como para no ver lo que tiene delante de las narices sabe que lo que hace es moralmente insostenible". El País, Hunfington Post, 24 de septiembre de 2015.
Dice el Art. 6 del CC:
“3. Los actos contrarios a las normas imperativas y a las prohibitivas son nulos de pleno derecho, salvo que en ellas se establezca un efecto distinto para el caso de contravención”.
En este jodido artículo que, efectivamente, Alsina no cita, reside el meollo de la cuestión.
Si la Ley, la Ley de Leyes, o sea, la puñetera Constitución dice que en España no hay màs nación que ella misma-artículo 2º-,”la Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas”, no cabe la menor duda de que LEGALMENTE los catalanes no pueden declarar su propia independencia.
Pero eso sólo es desde el punto de vista LEGAL porque “de facto”, de hecho, claro que sí que pueden decirle a España, “quédate con esa Constitución nazi fascista franquista, que nosotros no solo nos vamos sino que lo hacemos dando el más sonoro de los portazos” y entonces, coño, lo que tienen que hacer todos los tribunales del mundo pero sobre todo ese jodido que se autotitula constitucional es aplicar la puñetera Constitución a tenor de lo prescrito en el CC: párrafo 3º de su artículo 6º, “Los actos contrarios a las normas imperativas y a las prohibitivas son nulos de pleno derecho, salvo que en ellas se establezca un efecto distinto para el caso de contravención”. o sea que aplicando el artículo al pie de la letra, la declaración de independencia catalana, LEGALMENTE, será nula, pero, ojo, que el citado articulo sigue diciendo: salvo los casos en que la misma Ley ordene su validez, que es precisamente lo que dice Constitución:
“Artículo 11:
La nacionalidad española se adquiere, se conserva y se pierde de acuerdo con lo establecido por la ley.
Ningún español de origen podrá ser privado de su nacionalidad”.
Frente a esto, al superinteligente Arcadi Espada no se le ocurre otra cosa que decir:
"Es obvio que los independizados lo serían de la Constitución española y por lo tanto no se ve cómo podrían beneficiarse de lo que dispondría esa Constitución arrasada. El mantra, pues, es tan veraz como el que dijera que los portugueses conservaron la nacionalidad española después de Aljubarrota", razona Espada en su columna.
Después, afirma que "no parece legítimo que un periodista utilice mentiras sandias en su trabajo y mucho menos sin citar su denominación de origen" y cita un pasaje del libro El periodista y el asesino: "Todo periodista que no sea lo bastante estúpido o engreído como para no ver lo que tiene delante de las narices sabe que lo que hace es moralmente insostenible".
Como vemos, este tío, tan superinteligente que se atreve a llamar a otro compañero de profesión ni más ni menos que sandio, estúpido y engreído, y que además no quiere ver lo que tiene delante de sus narices, y es, por lo tanto, capaz de hacer lo moralmente insostenible.
Ya que lo que es moralmente insostenible es que el tal Arcadi España, digo, Espada, con tal de servir a su señor y seguir cobrando muy bien de él, tergiverse la realidad y vaya al domicilio profesional de su compañero para no sólo contradecirle sino insultarle tan gravemente. Cuánto y tan bien debe de cobrar mensualmente el tal España, digo, Espada para verse obligado a hacer este papelito.

Ignacio Escolar y la nacionalidad española de los catalanes

Yo comprendo que Escolar tiene que mirar por el porvenir de su diario, como, por otra parte, Pablo Iglesias mira por el porvenir de Podemos.
La pureza es imposible en los seres humanos porque, como ya dejó sentado el Doctor Seráfico, Santo Tomás de Aquino, el hombres es un ser desfalleciente, Palazón dice que es una mierda seca pinchada en un palo, de manera que igual que Iglesias tiene que negar su condición de marxista/comunista y esconder lo mejor de su programa, si quiere ganar las elecciones o, por lo menos, salir bien parado de ellas,  Escolar tiene ahora que poner una vela a Dios y otra al Diablo porque, si no, pierde aproximadamente la mitad de sus lectores o socios.
Porque, si no, no es posible que un tío como él escriba en cachondeo lo que es radicalmente una verdad desde el punto de vista jurídico, “Independentismo mágico: dícese de ese género de la ficción política donde la ruptura de Catalunya con España solo trae ventajas y ningún inconveniente, donde todo lo bueno se exagera, todo lo malo se minimiza y a cada catalán le regalan un unicornio. ¿Un ejemplo? Las últimas declaraciones de Raül Romeva. Es “muy importante explicar”, dice el cabeza de la lista de Artur Mas, que la independencia catalana “no supondría prácticamente nada a nivel personal y práctico”. “Si usted quiere seguir siendo español viviendo en Cataluña, o incluso si me apuras seguir estando vinculado al régimen fiscal o las pensiones a nivel del Estado español, lo podría seguir haciendo”, dice Raül Romeva para pasmo generalizado. También lo dice Oriol Junqueras, que promete a los catalanes que seguirán siendo españoles si se produce la ruptura. Serán españoles y catalanes; la república independiente de andar por casa.
El argumento independentista para defender la doble nacionalidad y, como consecuencia, la pertenencia a Europa, es que lo dice la Constitución, y es cierto. Artículo 11.2: “2. Ningún español de origen podrá ser privado de su nacionalidad”. Es un punto bastante habitual en todas las constituciones del mundo, pensado para evitar uno de los abusos más comunes de un Estado totalitario: condenar a los disidentes a ser apátridas. Pero resulta naif, por no decir oportunista, que los mismos independentistas que defienden una secesión que no cabe en la Constitución citen esa misma Constitución para lo que les interesa. El mensaje político roza la estafa: voten por la independencia que, si al final sale mal, siempre podrán ser españoles y no habrá pasado nada. 
Es obvio algo: si se produce un ruptura tendrá que ser negociada –así se planteó, por ejemplo, en la hoja de ruta que habría seguido Escocia si hubiese ganado el sí–. Pero en esa negociación no es realista plantear que la nueva república catalana vaya a ser un Estado formado al 100% por españoles. Eso no es un secesión: es una confederación o una federación; una reforma del Estado autonómico. Para ser catalanes y españoles, no hace falta este viaje”.
Dejando aparte el hecho de que el artículo de Escolar coincide, en su conclusión, casi al pie de la letra con mi post del 24-09-15, El callejón sin salida, “Para este triste viaje no se necesitaba ninguna clase de alforjas”, lo cierto y verdad es que tanto Romeva como Junqueras tienen razón:
Toda actividad política ha de incardinarse dentro del concepto que para ésta estableció el clásico, considerándola como el arte de lo posible, tanto el uno como el otro están intentando hacer política no ética, ni siquiera lógica rigurosa, por ende no podemos exigirles un rigor cuasi metafísico no ya sólo en sus razonamientos sino también en su práctica.
Pero, sobre todo, no podemos exigirles un riguroso planteamiento ético porque eso es imposible metafísicamente cuando se trata de hacer políticamente lo que en un determinado momento histórico es posible.
Catalunya, sus actores políticos, están tratando de independizarse y eso, efectivamente, Escolar, no se puede hacer mágicamente, por arte de birlibirloque, tienen que arremangarse de mala manera y echarle a la faena muchas más cosas que ética y lógica, tienen que apelar a algo más que al puro razonamiento, el sentimiento de una nación.
Pero, permíteme aún más, otra cosa.
Desde el punto de vista jurídico, el caso no es tan fácil como tú lo planteas.
En todo el castillo de naipes que es todo ordenamiento jurídico, su base es siempre el principio de legalidad, que en nuestro caso se halla recogido en el artículo 6 del Código Civil que, como tú sabes, es el derecho común que rige todo razonamiento jurídico:
“3. Los actos contrarios a las normas imperativas y a las prohibitivas son nulos de pleno derecho, salvo que en ellas se establezca un efecto distinto para el caso de contravención”
Cuando los independentistas catalanes autodeclaren su independencia estarán contraviniendo el artículo 2º de la Constitución en cuanto establece que “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas”.
Por lo tanto, dicho acto colectivo será nulo de pleno derecho y no podrá, de ninguna de las maneras, tener efecto jurídico alguno.
Entonces, Escolar, ¿por qué haces como que te molesta que los “indepes” Romeva y Junqueras digan que los catalanes, después del acto nulo de su declaración de independencia, seguirán siendo españoles, mal que les pese, y, por lo tanto, gozando de todos los “espléndidos” beneficios que reporta dicha nacionalidad, si esto es jurídicamente una verdad como la copa de un pino?
Porque es que, además, el artículo 11 de la Constitución dice:
“La nacionalidad española se adquiere, se conserva y se pierde de acuerdo con lo establecido por la ley.
Ningún español de origen podrá ser privado de su nacionalidad”.
Entonces, ¿cómo puede un hombre como tú venir a decirnos, además profundamente indignado, como pareces, que “Para ser catalanes y españoles, no hace falta este viaje”.
Claro que sí que hace falta este viaje al fondo de la tierra porque no hay otra forma de independizarse que las puñeteras vías de hecho, porque si no te vas dando un portazo, nunca te van a dejar irte, coño, Escolar, ¿cómo puede escribir todo esto después de lo que está pasando?
Cuando te hayas ido “de facto”, así, por las buenas, como la situación será absolutamente insostenible, todos se tendrán que sentar a negociar y, entonces, sólo entonces, se pactará la novación de la Constitución y la cosa podrá arreglarse jurídicamente.

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