lunes, 14 de septiembre de 2015

El instinto de dominación, la derrota del pensamiento, la inversión de todas las reglas del juego

De modo que el hombre que surgió casi de la nada, de repente, se encontró con los otros y no tuvo más remedio que joderse y aceptarlos y, cuando lo hizo, se dio cuenta de que aquella sociedad incipiente lo mejoraba.
De modo que aceptó la sociedad. Vivir juntos era mejor que hacerlo solo.
Pero resultó que por todas las otras partes del mundo había sucedido algo semejante, que otros hombres también se habían asociado como ellos para vivir mejor.
Y a esas otras gentes que poblaron el mundo los llamamos naciones.
Pero ¿qué coño es una nación?
A lo largo de la historia han sido varios los criterios que se han usado para diferenciar a las naciones: raza, lengua, costumbres, religión, localización....
Y, por fin, los alemanes, con sus cabezas cuadradas de tanto pensar, echaron mano de un nuevo concepto, el volkgeist, el espiritu popular, el espíritu del pueblo, de un pueblo, el espíritu de un grupo de gente que quiere, que necesita, que pretende vivir de un modo común.
¿Son los catalanes un pueblo distinto, único, que no sólo desea sino que necesita vivir de una manera diferente su propia vida?
Los historicistas dicen que Catalunya nunca fue un país distinto, que siempre formó parte de ese conjunto de pueblos que ocuparon la península ibérica y que, por tanto, no se difrencian de esos otros con los que convivieron a lo largo del tiempo y que es España, el conjunto de pueblos que ocupó dicha península, la que constituye precisamente el grupo indisoluble.
Yo no sé si esto es así pero de lo que sí que estoy seguro es de que esto no debe de ser así.
Los catalanes son gente especial y no sólo porque hablen ese endemoniado idioma que ni siquiera ellos parece que entienden. Ni siquiera tampoco por ese especial instinto que tienen para los negocios y que indudablemente heredaron de los fenicios, los catalanes son distintos porque quieren serlo y a mi esto me parece una razón esencial, fundamental.
Si damos el salto de la Catalunya a España, nos encontramos con un montón de teóricos de la españolidad que al final de sesudas investigaciones llegaron a la conclusión de que su característica esencial es la de que formaban una unidad de destino en lo universal, según ese dios omnipresente en la clase que nos domina, José Antonio Primo de Rivera.
Si nos fijamos bien, este concepto implica ya la base del problema, el destino de un pueblo como nación, entre el universo con otras naciones, es no sólo  una tarea común sino única.
Es un concepto nazifascista de la historia como el relato de una sucesión de imperios, en el que unas naciones consiguen ser hegemónicas mediante la colonización de las otras.
Pero desde la modernidad, la historia es o quiere ser otra cosa, el relato del funcionamiento de los pueblos o naciones desde la libertad.
Esto es lo que más me sorprende la reciente historia del pensamiento político.
El mundo entero está dominado por una doctrina, una ideología que se concibe a sí misma como radicalmente liberal y liberal, al fin y al cabo, viene de libre, de libertad.
¿Cómo se entiende, entonces, que desde la imperial metrópoli, a lo que realmente se aspire es al dominio más riguroso de todo el mundo, dónde se halla entonces su fundamento liberal?
Y como los microcosmos sólo repiten al pie de la letra lo que sucede en el macrocosmos, todos los Estados del mundo copian no sólo la ideología sino también la táctica y la técnica de los Usa.
Libertad de los pueblos, de las naciones, ni hablar.
No existe realmente, no debe de existir más que un poder real, el económico, y a él debe de supeditarse todo, de manera que dividirlo y subdividirlo no sólo es incoherente sino absolutamente estúpido ya que sólo conduce a su desintegración.
De modo que de nada puede servir que los catalanes tengan una lengua y una cultura propias ni tampoco que quieran sacudirse de encima el yugo de una gente que los desprecia, lo importante sólo es que al Imperio y a la provincia del Imperio lo que le conviene es que acaten el afán de dominación de las clases dirigentes según una escala de grupos que se halla formalmente establecida y que ha costado tanto conformar, de manera que todo eso de la libertad de los pueblos es ya una antigualla derrotada definitivamente por el devenir de la historia que ha establecido para siempre la inversión de todas las reglas del juego.

3 comentarios:

Futbolín dijo...

¿QUÉ ESTÁ PASANDO EN CATALUNYA? RESPUESTAS DE UN MADRILEÑO EN BARCELONA
http://www.elsituacionista.org/2015/09/que-esta-pasando-en-catalunya.html

Futbolín dijo...

¡¡Excelentísimo análisis mi Coronel,¡¡ Perfecta explicación del cachondeo del Estado Islámico.
http://www.elespiadigital.com/index.php/noticias/geoestrategia/10672-entrevista-con-el-coronel-del-ejercito-de-tierra-pedro-banos-bajo-los-servicios-secretos-de-tu

Futbolín dijo...

La evidente mano negra de las oligarquías financieras de EEUU y otros intereses similares de las de Inglaterra, Francia, Israel y Arabia Saudí, que en complicidad con OBAMA se amparan en un alto mando que necesita mentir y camuflar falsas banderas, manipulando hasta los propios informes de inteligencia cuyo verdadero significado se hurta a la opinión pública.
FRACASO ABSOLUTO, NEGLIGENCIA O COMPLICIDAD EN UN AÑO DE ACCIÓN DE EE.UU. CONTRA EL ESTADO ISLÁMICO
http://www.elespiadigital.com/index.php/noticias/historico-de-noticias/10694-fracaso-absoluto-negligencia-o-complicidad-en-un-ano-de-accion-de-eeuu-contra-el-estado-islamico

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