jueves, 22 de octubre de 2015

La ley de punto final española, una prensa canallesca y un pueblo sin consciencia histórica

¿A qué espera este increíble pueblo para echarse a la calle, sentarse en las puertas de su casas y no volver a ellas más que para comer y dormir?
Le acaba de decir el PP, con su nueva LEY DE ENJUICIAMIENTO CRIMINAL, LECrim, que, a partir de ahora, la gente puede corromperse y corromper todo y cuanto quiera porque sus procesos serán archivados como si sus delitos hubieran prescrito, por el simple transcurso de unos plazos insultantemente breves en su tramitación, una ley  que sólo puede compararse con aquellas ignominiosas leyes argentinas de punto final y de obediencia debida.
Llevamos mucho tiempo por aquí afirmando categóricamente que el PP es un partido fascista y nuestra escuálida voz se pierde inútilmente en el desierto porque no hay peores sordos que los que no quieren oír y ¿quiénes son éstos?
Toda la puñetera sociedad española porque ésta tiene medios a su alcance para dar un puñetazo en la mesa y decir que ya está bien.
¿Por qué no lo hace?
Porque, en el fondo, está de acuerdo con todo lo que hace este partido de fascistas integrales y ¿por qué está de acuerdo con un comportamiento que, cada vez más, es esencialmente fascista?
Porque ella, la sociedad española, en su mayoría, es esencialmente fascista también, porque en su casi totalidad ha sido formada en el crisol más puro de todo el fascismo universal, creado, fomentado, dirigido, establecido, fortalecido por uno de los 3 más grandes fascistas que en el mundo han sido, el generalísimo de todos los ejércitos, francisco Franco, el hombre al que admiraban por encima de toda otra consideración tipos tales como Pinochet y Videla.
La Ley 23.492 de Punto Final es una ley argentina que estableció la caducidad de la acción penal (prescripción) contra los imputados como autores penalmente responsables de haber cometido el delito complejo de desaparición forzada de personas (que involucró detenciones ilegales, torturas y homicidios agravados o asesinatos) que tuvieron lugar durante la dictadura militar del autodenominado Proceso de Reorganización Nacional de 1976–1983 que no hubieran sido llamados a declarar "antes de los sesenta días corridos a partir de la fecha de promulgación de la presente ley". Fue presentada por los diputados Juan Carlos Pugliese, Carlos A. Bravo y Antonio J. Macris, y promulgada el 24 de diciembre de 1986 por el presidente Raúl Alfonsín.1 El Congreso la declaró nula en 2003.
La ley establecía que "se extinguirá la acción penal contra toda persona que hubiese cometido delitos vinculados a la instauración de formas violentas de acción política hasta el 10 de diciembre de 1983". Dado que sancionaba la impunidad de los militares por la desaparición de varios miles de opositores y guerrilleros de izquierda (casi 9.000 según el informe del Nunca Más de 1984 y hasta unos 30.000 de acuerdo a los organismos de Derechos Humanos), fue en su momento objeto de una viva y acalorada polémica.
Sólo quedaban fuera del ámbito de aplicación de la ley los casos de secuestro de recién nacidos, hijos de prisioneras políticas destinadas a desaparecer, que eran por lo general adoptados por militares, quienes les ocultaban su verdadera identidad biológica.
La Ley de Obediencia Debida n.º 23.521 fue una disposición legal dictada en Argentina el 4 de junio de 1987, durante el gobierno de Raúl Alfonsín, que estableció una presunción (es decir, que no admitía prueba en contrario, aunque si habilitaba un recurso de apelación a la Corte Suprema respecto a los alcances de la ley) de que los delitos cometidos por los miembros de las Fuerzas Armadas cuyo grado estuviera por debajo de coronel (en tanto y en cuanto no se hubiesen apropiado de menores y/o de inmuebles de desaparecidos), durante el Terrorismo de Estado y la dictadura militar no eran punibles, por haber actuado en virtud de la denominada "obediencia debida" (concepto militar según el cual los subordinados se limitan a obedecer las órdenes emanadas de sus superiores).(Wikipedia).
Es típico, esencialmente típico de los regímenes totalitarios, plenamente fascistas, que gozan de todo el poder por el gobierno actuante, como ahora sucede con el PP, utilizar éste para dictar las disposiciones legales necesarias y suficientes para salvaguardar la integridad jurídica y, por tanto la consiguiente impunidad de todos los delitos cometidos precisamente por los propios legisladores. Esta es la propia esencia del fascismo, la propuesta de leyes exculpatorias de todas sus atrocidades.
Ayer, las asociaciones representativas de las distintas corrientes ideológicas de los fiscales españoles, se reunieron con el ministro de Justicia en un intento desesperado, porque ninguna esperanza cabe de que este gobierno dé un paso atrás en esa tarea que ya tiene casi acabada de promulgar las leyes necesarias para asegurar su propia impunidad y la de los miembros y simpatizantes de su partido, sin ningún resultado. El ministro les dijo que estaban equivocados, que la nueva LECrim sí es cierto que establece plazos perentorios para la instrucción de las causas penales, pero tales plazos serán prorrogables en caso de justificada necesidad.
Se trata de una triquiñuela más de este falsario, autor entre otros muchos de profunda raíz fascista, de un intento de proyecto de ley por el que se sancionara a los medios de comunicación que publicaran información sobre causas pendientes en los tribunales, un intento de una ley del silencio que afortunadamente no llegó a plantearse.
Aunque pueda parecer ocioso, quiero insistir una vez más que toda esta legislación fascista se está promulgando en España por un partido de esta naturaleza, con la indispensable complicidad de una prensa absolutamente vendida al gobierno del PP y al capitalismo que la publica y mantiene.

4 comentarios:

xyz1957 dijo...

¿Porque la sociedad española es asi? Olvida usted que el fascismo, o sea franco y sus descendientes, ex-ter-mi-na-ron a aquella parte de la sociedad (toda una generacion) que podria haber cambiado nuestra nauseabunda historia. ¿Puede cambiar la cosa? claro que si. Mire la historia. En algunos paises (Francia, Alemania, Italia..) ¿que parecido hay entre 1516 y 2016? Poco. En otros (España, Gran Bretaña, Dinamarca...) Muy poca diferencia. Pero ponga 1216 y hoy.Casi ninguna semejanza.
Cambiaremos, el fascismo lo retraso 100 años (vamos camino) pero cambiaremos. Una cosa es segura ni usted ni yo (58 años) lo veremos.
Un abrazo

JOSE LOPEZ PALAZON dijo...

xyz1957:


Totalmente de acuerdo con usted. En realidad, creo que eso era lo que yo pretendía decir.

Si acaso, como usted es mucho más joven que yo, exactamente 30 años menos, es más optimista.

Gracias por su participación y un abrazo,

Futbolín dijo...

Javier Gallego:Puede ser la puntilla al Estado de Derecho pero ha pasado de puntillas, quizá porque estamos hartos de estar hartos y absortos en la campaña que ya ha empezado. Con la legislatura vista para sentencia, el gobierno ha aprobado una reforma de la ley de enjuiciamiento criminal que es de las más criminales de sus reformas. Impone un plazo de seis meses para la instrucción de las causas, con un máximo de dieciocho en asuntos “complejos”. En los casos de corrupción, que se tardan años en instruir, podría significar una mala investigación, cuando no su archivo por falta de pruebas. El gobierno de los sobres quiere que la impunidad quede sobreseída.

La excusa ha sido acelerar nuestro exasperante sistema judicial, pero en lugar de proporcionarle más medios a los saturados tribunales, le pone una pista de despegue a los pájaros para que salgan volando. Dice el ministro que ningún caso quedará impune, que se pueden pedir prórrogas cuando sea necesario, pero la reforma señala que sean los fiscales quienes lo soliciten, no los jueces que están investigando, y ya hemos visto cómo algunos fiscales pueden jugar para el equipo contrario. Además, cada fiscal tiene la friolera de 0,8 funcionarios a su cargo, así que ya me diréis cómo van a poder analizar los cientos de miles de casos que tienen sobre la mesa. No aceleran la justicia, aceleran la huida de los corruptos.

Las razones para evitar el carpetazo es que se encuentren pruebas, añade la ley, pero no se da a los jueces medios y tiempo para hacerlo. Alrededor de 700.000 causas actualmente en instrucción podrían quedar impunes. La norma afecta también a los casos que están en marcha, a los Bárcenas, Gürtel, Bankia, Púnica y demás buitres que sobrevuelan Génova. Por cierto que Anticorrupción acaba de dar por probada la relación de los jueces asignados a la Gürtel con el partido del gobierno. Si no los sacan por un butrón, los sacan por el otro. En el mejor de los casos, es una reforma cosmética para vender en campaña la mayor eficacia y rapidez judicial. En el peor, es una medida de régimen totalitario.

Primero las leyes mordaza para tapar bocas y ahora esto para atarle a los jueces las manos. El mundo al revés. La Justicia esposada y los ladrones con la mano libre para seguir afanando. Puede que nos pille exhaustos o demasiado hipnotizados por la posibilidad electoral de un cambio, pero la reforma ha pasado más desapercibida de lo que debería y ha provocado menos contestación de la que debiera. Todas las asociaciones de jueces y fiscales la han denunciado, sin embargo, al resto nos la han colado. La última en la frente nos ha dejado KO. El gobierno se despide como ha gobernado, pasándonos con el rodillo por encima y nosotros arrodillados.

Rajoy está diciendo adiós como un caudillo, inaugurando pantanos y hasta carreteras sin terminar, mientras lo deja todo amañado. Por un lado, deja aprobados unos presupuestos para hipotecarle el futuro al que venga. Por otro, aprueba esta reforma que entra en vigor el día de la Constitución, para más recochineo, y le pone a la corrupción plazo de vencimiento. Nadie gobernará en mayoría después de las elecciones y entre pitos y pactos, el cronómetro seguirá corriendo a favor de los corruptos. El reloj de este gobierno va marcha atrás. Hacia la navidad del año 1969 cuando Franco dijo que lo había dejado todo atado y bien atado.

Futbolín dijo...

http://blogs.publico.es/arturo-gonzalez/2015/10/23/viva-mariano/

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